Ensayo De El Sexto Ensayos gratis y Trabajos

Ensayo De El Sexto

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Ensayo De El Sexto

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El Sexto De Jose Maria Arguedas - Ensayo

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Ensayo De La Obra El Sexto

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.- ENSAYO SOBRE EL CUAL ES EL PAPEL DE LA EDUCACION EN EL DESARROLLO DE LA SOCIEDAD, ASPECTOS POSITIVOS Y NEGATIVOS.

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Ensayo Completo Del Origen De La Familia, La Sociedad Y El Estado

INTRODUCCIÓN En el presente ensayo sobre El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado, escrito por Friedrich Engels, va presentar las consideraciones sobre el origen de la familia, el surgimiento de sus pertenecías y la formación del Estad Es una obra donde nos demuestra las diferentes etapas, si así podemos nombras a la evolución del hombre como familia y su distintas maneras que utilizó para lograr ser la civilización que hoy en día es e incluso ver los cambios que son permanentes y continuos para el beneficio de los miembros que la componen. Se esbozan aspectos que permiten que los lectores comprendan como el hombre en los diferentes estadios prehistóricos logra llegar a lo que hoy conocemos como civilización. El ser humanos se valió de los recursos que le brindó naturaleza, su ingenio y llegar a la conclusión de que si formaba grupos, llámese tribus o gens, podía obtener mejores resultados en lo que ha su beneficio se refería. No todos los grupos mantenían el mismo nivel de civilización debido a que algunos practicaban costumbres diferentes que a medida que el tiempo transcurría se dio cuenta que necesitaba tener esos cambios. Esperamos que las civilizaciones modernas adquieran las enseñanzas que se plasman en el trabajo que realizó Friedrich Engels sobre El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado. ÍNDICE Introducción…………………………………………………………. Índice………………………………………………………………… Capítulo Nº 1. Estadios prehistóricos de cultura………………..…… Capítulo Nº 2. La familia………………………………..…………….. Capítulo Nº 3. La gens iroquesa……………………………………… Capítulo Nº 4. La gens griega………………………………………… Capítulo Nº 5. Génesis del Estado ateniense …………………………. Capítulo Nº 6. La gens y el Estado de Roma……………………….… Capítulo Nº 7. La gens entre los celtas y entre los germanos……….…. Capítulo Nº 8. La formación del Estado de los germanos…………..… Capítulo Nº 9. Barbarie y civilización………………………………… Conclusión…………………………………………………………… Bibliografía………………………………………………………….. Capítulo Nº 1 Estados prehistóricos de la cultura. Lewis Morgan, en 1847, había observado el fenómeno de la poliandria entre los iroqueses de norteamérica. Este investigador realizó una encuesta entre los indios norteamericanos y de las respuestas dedujo que: El sistema de parentesco indoamericano estaba igualmente en vigor en Asia y en muchas tribus de África y Australia. Este sistema tenía una completa explicación en el matrimonio por grupos que se hallaba en proceso de extinción en Hawái y en otras islas australianas; 3) En estas islas existía un sistema de parentesco que sólo podía explicarse mediante el matrimonio por grupos. Morgan introduce un orden preciso en la prehistoria de la humanidad, señalando que esta ha pasado por tres épocas: salvajismo, barbarie y civilización, estas épocas se subdividen en tres estadios: inferior, medio y superior, según los progresos obtenidos en la producción de los medios de subsistencia. La habilidad en esa producción desempeña un papel decisivo en el grado de superioridad y de dominio del hombre sobre la naturaleza: el hombre es, entre todos los seres, el único que ha logrado un dominio casi absoluto de la producción de alimentos. Todas las grandes épocas del progreso de la humanidad coinciden, de manera más o menos directa, con las épocas en que se extienden las fuentes de existencia. El salvajismo Estadio inferior: Corresponde a la infancia del género humano. Los hombres permanecían en los bosques y vivían en los árboles. El principal progreso de esta época es la formación del lenguaje articulado. Estadio Medio: Comienza con el empleo del pescado como alimento y con el uso del fuego, ya que el pescado sólo es empleado plenamente como alimento gracias al fuego. El pescado hace a los hombres independientes del clima y de los lugares ya que los obliga a seguir el curso de los ríos para obtenerlo. Estadio Superior: Comienza con la invención del arco y la flecha, los que le permiten ser mejores cazadores e incorporar nuevos productos a su dieta alimenticia. La invención del arco y la flecha supone una larga experiencia acumulada y facultades mentales desarrolladas, así como el conocimiento simultáneo de muchos otros inventos. El fuego y el hacha de piedra le permiten construir embarcaciones elementales y viviendas. La barbarie. Estadio inferior Empieza con la introducción de la alfarería. El rasgo característico del periodo de la barbarie es la domesticación y cría de animales y el cultivo de las plantas. En el oriente (llamado mundo antiguo) existían casi todos los animales domesticables y casi todos los cereales, menos uno: El maíz; en el continente occidental (América) sólo tenían como mamífero domesticable a la llama y el mejor cereal: el maíz. Estadio Medio En el este, el estadio medio de la barbarie comenzó con la domesticación de animales para el suministro de leche y carne, mientras que, al parecer, el cultivo de las plantas permaneció desconocido allí hasta muy avanzado este periodo. En el oeste comienza con el cultivo de las hortalizas por medio del riego y con el empleo de adobes (ladrillos secados al sol) y de la piedra de construcción. Engels cree que los Arios y los Semitas son más desarrollados que los americanos por el consumo de la carne en los primeros y de las hortalizas en los segundos. Esta es una manera racista de explicar las diferencias entre los pueblos. Si las cosas hubiesen sido al contrario, posiblemente se diría que las diferencias se debían a que unos eran vegetarianos (los más avanzados) y a los otros carnívoros. Estadio Superior Comienza con la fundición del mineral de hierro, y pasa al estadio de la civilización con el invento de la escritura alfabética y su empleo para la notación literaria. A este estadio pertenecen los griegos de la época heroica, las tribus ítalas poco antes de la fundación de roma, los germanos de Tácito y los normandos del tiempo de los vikingos. Surge el arado tirado por animales domésticos, lo que permite una agricultura a gran escala. Esto produjo un gran aumento de la población. Capítulo Nº 2. La familia. La familia, dice Morgan, es el elemento activo; nunca permanece estacionada, sino que pasa de una forma inferior a una forma superior a medida que la sociedad evoluciona de un grado más bajo a otro más alto. Los sistemas de parentesco, por el contrario, son pasivos; sólo después de largos intervalos registran los progresos, hechos por la familia y no sufren una modificación radical, sino cuando se ha modificado radicalmente la familia. La familia ha pasado por diferentes etapas: matrimonio por grupos, matriarcado, patriarcado, poligamia (un hombre es esposo simultáneamente de varias mujeres, poliandría (una mujer tiene simultáneamente varios maridos) y monogamia (una mujer es esposa de un solo hombre y recíprocamente). El heterismo significa el trato carnal de hombres célibes o monógamos con mujeres no casadas, esto supone una forma definida de matrimonio, fuera de la cual se mantiene el comercio sexual incluida la prostitución, como una posibilidad. Como resultado de la promiscuidad salieron las siguientes formas de familia: La familia consanguínea, la primera etapa de la familia. En ella los grupos conyugales se clasifican por generaciones: todos los abuelos y abuelas, en los límites de la familia son maridos entre sí; lo mismo sucede con los hijos. En esta forma de la familia, los ascendientes y los descendientes, los padres y los hijos son los únicos que después de los lejanos y, finalmente de las personas más lejanas, están excluidos de los deberes del matrimonio. La familia punalú. Si el primer progreso en la organización de la familia consistió en excluir a los padres y a los hijos del comercio sexual recíproco, el segundo fue en la exclusión de los hermanos. Por razones económicas y prácticas la familia tuvo que dividirse, su extensión disminuyó y se renunció a la unión sexual entre hijos de la misma madre. Por esto es posible afirmar que de la familia consanguínea surge la familia punalúa, es decir familias formadas a partir del matrimonio por grupos. Cierto número de hermanas carnales eran mujeres comunes de sus maridos comunes, de los cuales quedaban excluidos sus propios hermanos. Esos maridos ya no se llamaban entre sí hermanos, sino "punalúa" que significa compañero íntimo o asociado. La familia sindiásmica. Este tipo de familia aparece en el límite entre el salvajismo y la barbarie. Son notorias las reminiscencias de semejante costumbre del mundo antiguo como la que tenían las muchachas fenicias de entregarse a cualquiera en el templo durante los festejos en honor a Astarté. Cuando las prohibiciones del matrimonio se hicieron más drásticas y complicadas, las uniones por grupos (familia punalúa) fueron sustituidas por la familia sindiásmica. En esta forma familiar, un hombre vive con una mujer, pero le está permitida la poligamia y la infidelidad; aunque por razones económicas la poligamia se observa raramente, al mismo tiempo se exige la más estricta fidelidad a las mujeres y su adulterio se castiga cruelmente. La familia monogámica. Nace de la familia sindiásmica en el periodo de transición entre el estadio medio y superior de la barbarie. Es uno de los síntomas del nacimiento de la civilización. Se funda en el predominio del hombre, su fin es procrear hijos cuya paternidad sea indiscutida, esto era indispensable porque los hijos serían los herederos de las propiedades del padre. Este tipo de familia es más sólida que la familia sindiásmica, en los lazos conyugales, los cuales solo pueden ser rotos por el hombre. Capítulo Nº 3. La Gens Iroquesa. Morgan en el estudio del origen de la familia, logro aclarar muchas dudas sobre su origen. La gens iroquesa que se ubicaba al norte de América durante la prehistoria de la humanidad. El pueblo surgió alrededor de la región de los Grandes Lagos, al sur de Canadá y en el Noreste de los Estados Unidos de América. Los iroqueses eran inicialmente nómadas, hasta el siglo XVII formaron lo que actualmente se llama Confederación iroquesa. En la época primitiva en los iroqueses, ya se había superado con relación a los tipos de familias que se daban en el salvajismo como lo fueron las familias consanguíneas y Punalúa, en las consanguíneas era donde se daban los grupos conyugales clasificados por generaciones donde todos los abuelos y abuelas, en los límites de la familia son maridos y mujeres entre sí, así como con los padres y las madres y los hijos y las hijas, por eso todos ellos eran maridos y mujeres unos de otros, lo que presupone en este período el comercio carnal recíproco. Mientras que, lo que Morgan llamo familias Punalúas, son el primer progreso en la organización de ella que consistió en excluir a los hijos del comercio sexual reciproco, luego se dio la exclusión de los hermanos, que de acuerdo a las costumbres hawaianas, cierto número de hermanas carnales o más lejanas, eran mujeres comunes de sus maridos comunes, pero dejando excluidos sus propios hermanos, ellos se llamaban entre sí punalúa, que quiere decir compañero, lo mismo sucedía con los hermanos. Es allí donde Morgan encontró la familia clásica del matrimonio por grupo, dentro del cual se encuentra la poligamia. En la gens iroquesa se daba lo que se llamaba la familia sindiásmica, en donde un hombre vive con una mujer, pero la poligamia y la infidelidad siguen siendo un derecho para los hombres, y al mismo tiempo se exige la más estricta fidelidad a las mujeres mientras dure la vida común, ya que el adulterio se castiga cruelmente. Aunque se permitía la disolución del matrimonio fácilmente por ambas partes. Por otro lado, los iroqueses, eran una sociedad matriarcal, donde la descendencia era reconocida por una antecesora, es decir la Madre, determinada fundadora de la gens y de paternidad incierta. En ella se prohíbe el matrimonio entre hermanos (parentescos más próximos), es decir dentro del seno de la gens, sino con personas que pertenezcan a otras gens, aunque si se permitía en matrimonio dentro de las fratrias, esto debido al derecho materno donde los hijos varones pasan a la gens de las madres. Morgan indicó, con relación a los nombres, que estos son los que identifican a las gens, a la que solo ella tiene derecho en la tribu, es lo que se podría llamar en nuestra época los apellidos de las familias. Estos nombres eran comúnmente de animales especialmente la de la tribu de los sénekas. En ella se encuentran ocho gens, que llevan los siguiente nombres: 1.- Lobo; 2.Oso; 3.- Tortuga; 4.- Castor; 5.- Ciervo; 6.- Becada; 7.- Garza; 8.- Halcón, según una tradición que circula entre los senekas, el oso y el ciervo fueron las dos gens primitivas de las que se desprendieron con el tiempo las demás, en cada una de las gens siguen costumbres similares. Otro punto con relación a la familia es que, los iroqueses permitían el derecho a adopción de extraños de la gens o tribus, los cuales debían ser aceptados por todos, adquiriendo así el derecho de las posesiones de la gens y la tribu. Lo que sucedió en su momento con el investigador Morgan, que fue aceptado y adoptado por una de las gens, miembros de la tribu senekas. Todos los miembros de las gens, se debían entre sí ayuda y protección y por sobre todo auxilio mutuo, para vengar las injurias hechas por extraños, en caso de que alguno de sus miembros recibiera alguna injuria, o fuese asesinado. Con relación a la propiedad privada, de los iroqueses no aportaron mucho, pues lo que se podría llamar propiedad privada se reducía a la habitación, los vestidos, adornos toscos de la época y los enseres necesarios para obtener y preparar los alimentos, es decir las armas, las barcas y utensilios domésticos sencillos, ya que el alimento debía conseguirse día a día. Otro punto a destacar, es que cada gens tenía un lugar común de inhumación o cementerio, lo que también puede ser determinado cómo propiedad de la familia o privada. Mientras que las tribus contaban con un territorio propio y un nombre particular, además del extenso territorio para la caza y la pesca, separadas entre tribus por extensos territorios, lo que se considero como el país de las tribus. Llevándolo en los términos actuales, se podría decir, que era una sociedad comunista donde el suelo era propiedad de todos y los hogares solo disponen de carácter temporal de pequeñas huertas. En resumen, podemos indicar que la Gens Iroquesa presentó significativos avances en los político, social y económico como, que en las comunidades iroquesas existían diferentes dialectos entre las naciones, todas tenían un idioma en común, comprensible entre ellos. Los iroqueses se llamaban a sí mismos “gente de la casa grande”. Debido a que sus poblados estaban formados por tiendas cubiertas de corteza que median alrededor de 20m x 60m y alojaban entre 5 y 20 familias. La estructura organizacional de estas familias se repetía sucesivamente en agrupaciones mayores a nivel del clan, pueblo, nación o liga. El antropólogo Henry Morgan se refiere a gens, fratria, tribu y confederación. En cuanto a lo económico, esta se basaba en una economía agrícola, con la siembra y la cosecha de maíz, esta práctica le permitían establecer poblados semipermanentes que le mudaban cada 20 años, cuando el suelo ya estaba infértil. Era un sistema matriarcal, hecho que se refleja en las costumbres que el niño recibía en nombre del clan de la madre y el poder que tenía la mujer en la elección de los jefes. Su estructura política se basaba en la Gens como unidad social familiar, luego la fratria, la cual es un grupo de gens, la reunión de ellas conformaba las tribus y la unión de las tribus creaban la confederación. En lo que corresponde al Estado, no se presentaron avances como tal, ya que un Estado está representado por el territorio, el pueblo y el poder público, en la gens iroquesa podemos encontrar las dos primeras pero al faltar la última, por lo tanto, no podemos decir que existe un Estado. Sin embargo, se dieron significativos avances con respecto a la organización de la sociedad. Con respecto a la organización social de la gens iroquesa, es necesario destacar que todos sus miembros eran considerados como individuos iguales y libres, no existían esclavos y las mujeres eran iguales a los hombres con igual derecho al voto; además todos estaban obligados a proteger unos a otros, donde ni los sachem y los caudillos o jefes militares estaban por encima de los demás. En esta sociedad no existía el pobre o el necesitado, ya que los miembros de la gens conocen sus obligaciones con los ancianos, los enfermos y los inválidos de guerra. Para mantener el control y orden dentro de su territorio, estas se agrupaban en varias gens forman una fratria, varias fratrias constituyen una tribu, en estas tribus podemos encontrar la siguiente organización social que viene siendo la antesala a la construcción del Estado. La organización de la sociedad en la tribu, estaba compuesto principalmente por la Confederación de las tribus. En la confederación donde se encontraban los iroqueses, representa la más desarrollada a la que llegaron los indios antes de salir del estadio inferior de la barbarie, incluyendo la de los mexicanos, neomexicanos y peruanos. Entre los rasgos principales de esta confederación tenemos: La liga eterna de las cinco (5) tribus consanguíneas, basadas en su plena igualdad y en la independencia de todos sus asuntos internos, donde los miembros de cada una de estas gens eran hermanos entre sí. Se identificaba de qué comunidad de origen provenía a través del lenguaje común, sin más diferencia que dialécticas. El consejo federal era el órgano de la liga compuesta por cincuenta (50) sachem, con igual rango y dignidad, para decidir todos los asuntos de la liga. Estos sachem eran los mismos de sus tribus respectivas, quienes eran los que tomaban las decisiones del consejo federal, por unanimidad. Este voto debía ser realizado unánimemente, inicialmente, por cada miembro del consejo de su tribu, y luego en el consejo federal. Aunque en las sesiones del consejo el pueblo podría tomar la palabra, sólo el consejo tomaba la decisión. No existía como tal una persona, que ejerciera como jefe del poder ejecutivo, pero si contaba con dos jefes de guerra supremos, con iguales atribuciones y poderes. Así mismo, encontramos entre las gens existían costumbres sociales: Ellos eligen el Sachem (representante en tiempos de paz) y un caudillo jefe militar para la guerra, quienes eran depuestos por votación popular, donde participaban también las mujeres o por el consejo de miembros de la tribu. Por otro lado, tenemos la prohibición de casarse dentro de la gens. Para evitar que la propiedad de los difuntos saliera de la gens, esta era heredada por los miembros de esta, ya que no heredaba las esposas, los esposos o los hijos de estos. La expansión de las tribus, y la necesidad de fuerzas para preservar las nuevas tierras, llevaron a las tribus a unirse, conformando la unión federal más adelantada que alcanzaron los indios norteamericanos, la confederación de las tribus. En las tribus existía un territorio y un nombre particular, un dialecto particular propio de esta sola tribu, tener sus propias Ideas religiosas (mitología) y ceremonias del culto comunes. En las tribus se da un consejo de tribus para los asuntos comunes, así como también, podemos encontrar un jefe supremo, cuyas atribuciones son limitadas. Lo que podemos destacar al respecto de la gens iroquesa como aporte a la creación del Estado moderno, indicamos que cumplirse doscientos (200) años, en 1987, de la constitución norteamericana, se realizaron distintos seminarios donde se sacaron conclusiones sobre los aportes de los iroqueses, al sistema político estadounidense y a su carta magna. La democracia de los Estados Unidos le debe su sello distintivo a los principios y a las estructuras de los gobiernos civiles de los indoamericanos. La gran ley de la paz instauró un gobierno “de la gente, para la gente y por la gente” con tres (3) ramas. Los Onondaga (encargados de mantener el fuego sagrado de la confederación) eran el corazón de la liga, por lo cual se podría comparar con el poder ejecutivo estadounidense. Los aspectos legislativos de la liga están estructurados en dos (2) partes los Mohawk y los sénecas llamados hermanos mayores, formando una especie de cámara alta similar al senado. Mientras que los Cayugas y los cneida, llamados hermanos menores cumplían función similar a la cámara de representantes. El equivalente a la corte suprema dentro de los iroqueses, sería en consejo de las mujeres, el cual se encarga de resolver disputas y juzgas violaciones a las leyes. Las Sers naciones iroquesas se relacionan con el estado confederado (unión) moderna de los Estados Unidos, la liga o confederación iroquesa, es donde se fundamenta la organización y la unión federal. En las iroquesas, su simbología estaba representada por el árbol de pino y un águila sobre él, muy relacionada con el árbol de EEUU y el árbol de la paz. La federación de las tribus indica ya el comienzo de su decadencia, lo que estaba fuera de la tribu, estaba fuera de la ley. La guerra reinaba entre las tribus donde no existía un trato de paz. Las gens estaban muy diseminadas en vastos territorios, pequeñas poblaciones que dependían de la naturaleza. Las tribus constituían un poder superior y cada individuo quedaba sometido sin reserva en sus ideas, sentimientos o actos, estas instituciones tribales eran sagradas e inviolables. La avaricia, codicia, la brutal avidez por los goces, el robo egoísta de la propiedad común, inauguran la nueva sociedad civilizada, la sociedad de clases minaba la antigua sociedad de gens y las conduce a su perdición. La misma nueva sociedad a través de los 2.500 años de existencia no ha sido más que el desarrollo de una ínfima minoría a expensas de una inmensa mayoría de explotados y oprimidos y esto es hoy más que nunca.. Capítulo Nº 4. La Gens Griega. En la gens griega, se presentaba la mima serie orgánica que los americanos: gens, fratrias, tribu y confederación de tribu, aunque en algunas poblaciones no se conformaban las fratrias o la confederación de tribu. Aunque los griegos se encontraban de la civilización, distinguiéndose de la arcaica gens iroquesa por una evolución más marcada en dos grandes periodos, donde se desarrolla más la sociedad y con ella la familia, la propiedad privada y el Estado. Aunque en la gens griega podemos encontrar algunas similitudes existen también marcadas diferencias, con relación a los iroqueses y la gens ateniense. Con respecto a la familia, podemos destacar que en la gens griega tiene mucha similitud con las costumbre atenienses, ya que en ambas desaparece el matrimonio grupal, es decir la familia punalúa comienza a borrarse notablemente. El patriarcal desplaza al matriarcal, es decir el reconocimiento de la descendencia según el derecho paterno. Por otro lado, aunque existía la prohibición del matrimonio dentro de la gens, este era permitido cuando se trataba de herederas, con el fin de que sus bienes no salieran de la gens. En la gens griega, también podemos encontrar el derecho a la adopción, aceptada solo en casos excepcionales, así como la obligación recíproca de prestar ayuda y apoyo contra la violencia. Con relación a la propiedad privada y la conformación del Estado, tenemos presentaban la siguiente organización social: Inicialmente ellos tenían, en ciertos casos por lo menos, de una propiedad en común con un arconte (mando o dirigencia) y un tesoro propio. Se mantiene lo referente de que la reunión de varias fratrias emparentadas entre sí forma una tribu, aunque con completa independencia las gens, las fratrias y las tribus, estos pueblos vivían ya en ciudades amuralladas, donde la población aumentaba a medida que aumentaba el ganado y se desarrollaba la agricultura y los oficios manuales. Dando como resultado la diferencia de fortunas y con estas, elemento aristocrático en el seno de la antigua democracia primitiva. Los griegos acostumbraban a realizar constantes guerras con sus pueblos vecinos no solo con el fin de obtener los mejores territorios sino, por los prisioneros de guerra que eran tomados como esclavos. La fratria como entre los americanos, era una gens madre escindida en varías hijas, a las cuales servía de lazo de unión y que a menudo las hacia también a todas descender de un antepasado común. La constitución de la tribu de pequeños pueblos, tal como menciona Homero cuenta en sus poemas, era la siguiente: La autoridad del consejo era permanente (bule), formado primeramente por los jefes militares de las gens y luego por un grupo electo, esto cuando en número de las gens llego a ser demasiado grande. Estaba instituida una asamblea del pueblo (ágora), es decir asamblea general del pueblo soberano. La democracia primitiva se encontraba en plena florescencia, y no existía fuerza militar separada del pueblo Existe un jefe militar (Basileus), que también tenía atribuciones religiosas y judiciales. Era el representante supremo de la tribu o de la federación de tribus. Este fue el primer germen de jefatura militar hereditaria o de la monarquía. Con la aparición de nuevas formas de obtener propiedad y la constitución griega de la época heroica, se ve la decadencia de esta forma de gens, dando paso a la nueva forma: El Estado. Capítulo Nº 5. La Génesis de los Estados Atenienses. En la época heroica, las cuatro tribus de los atenienses aún se hallaban establecidas en distintos territorios de África. La constitución era la misma de la época heroica: asamblea del pueblo, consejo del pueblo y basileus. Hasta donde alcanza la historia escrita, se ve que el suelo estaba ya repartido y era propiedad privada, lo que corresponde a la producción mercantil y al comercio de mercancías relativamente desarrollados que observamos ya hacia el final del estadio superior de la barbarie. El comercio marítimo en el Mar Egeo iba pasando cada vez más de los fenicios a los griegos del Atica. A causa de la compraventa de la tierra y de la creciente división del trabajo entre la agricultura y los oficios manuales, el comercio y la navegación, muy pronto tuvieron que mezclarse los miembros de las gens, fratrias y tribus. En el distrito de la fratria y de la tribu se establecieron habitantes que, aun siendo del mismo pueblo, no formaban parte de estas corporaciones y, por consiguiente, eran extraños en su propio lugar de residencia, ya que cada fratria y cada tribu administraban ellas mismas sus asuntos en tiempos de paz, sin consultar al consejo del pueblo o al "basileus" en Atenas, y todo el que residía en el territorio de la fratria o de la tribu sin pertenecer a ellas no podía, naturalmente, tomar parte en esa administración. En Atenas se puede apreciar, por lo menos la primera parte evolutiva, la aparición del Estado, ya que transforma los órganos de la constitución gentil, (desplazándolos mediante la intrusión de nuevos órganos y por último, reemplazando por auténticos organismos de administración del Estado), mientras se encuentra una fuerza pública armada al servicio de esa administración del Estado. Se utilizó en un principio la misma constitución griega, pero debido a problemas de organización se cambio por la constitución atribuida a Teseo, en esta el cambio principal que se da en la centralización de la decisión que antes era particular de cada tribu a una entidad central en Atenas. Convirtiendo todos los asuntos en problemas comunes. Con esta acción el pueblo ateniense llego más lejos que cualquiera americano, gracias a su fusión de muchos pueblos en uno. Otra institución atribuida a Teseo es la división en tres clases, eupátridas (nobles), geomoros (campesinos) y demiurgos (artesanos), sin tomar en cuenta la gens, fratrias y tribus. Las funciones de los basileus (jefe militar que también tenía atribuciones religiosas y jurídicas) cayeron en desuso, a la cabeza del estado se pudo a arcontes, salidos del seno de la nobleza. La antigua constitución de la gens se había mostrado impotente ante la marcha triunfal del dinero; y además, era en absoluto incapaz de conceder dentro de sus límites lugar a cosas como el dinero. En Resumen, la constitución gentilicia iba tocando a su fin. La sociedad iba rebasando más y mas el marco de la gens, donde el pueblo buscaba la defensa de sus intereses, y el joven estado creaba una fuerza defensora, como lo fueron las naucrarias. La creación de estas instituciones dejaba de lado la genética y la ayuda entre iguales, poniendo en lugar de esta a la ayuda por residencia y por intereses comunes. Posteriormente vino a esto la reforma de Solon, que demostraba, la forma de sobre vivencia del estado, dañando un tipo de propiedad para proteger a otro. En esta reforma se daña la propiedad de los acreedores, para defender la de los deudores. Otra medida fue la protección a la libertad de los atenienses, delimitando la extensión máxima de tierra y prohibiendo que el deudor fuera prenda del acreedor, y los cambios a la constitución, donde resalta la aparición de la propiedad privada, los derechos y deberes ciudadanos, y el desplazo de la corporación consanguíneos por la influencias de las autoridades pudientes. La formación del Estado entre los atenienses es un modelo notablemente típico de la formación del estado general, pues, por una parte, se realiza sin que intervengan violencias exteriores o interiores; por otra parte, hace brotar directamente de la gens un Estado de una forma muy perfeccionada. Capítulo Nº 6. La Gens y el Estado en Roma. El gran imperio romano fue fundado por tres tribus que según los historiadores cada una constaba con 100 gens, las tribus fueron las latinas, las sabelia y las etruscas. Se puede decir que contaban con treinta curias, debido a que cada tribu tenían 10 curias, las cuales la constituían diez gens. La gens romana como institución tenía las normas jurídicas siguientes: El derecho hereditario recíproco de los gentiles estaba determinado según la ley de las Doce Tablas por los hijos varones y se excluían a las mujeres. Si no existían hijos varones se les daba la herencia a los parientes en línea masculina y si no existían éstos se les daba a los gentiles. Este tipo de práctica era una gravante violación a los derechos de las mujeres. La gens patricia tenía el derecho a un área de terreno para vivir y también a un área para enterrar a sus difuntos. La sacra gentilitia era una de sus fiestas comunes religiosas. En el derecho hereditario la mujer al contraer matrimonio perdía todos los derechos ni ella ni sus hijos pueden heredar de su padre o de los hermanos de éste, puesto que de otro modo la gens paterna perdería esa parte de la herencia. Rómulo fue el primero que repartió las tierras entre la gens, ya que antes la tierra era propiedad común, el mismo repartió a dos jugera que equivalían como a una hectárea. Se poseía un gran sentido de compañerismo, debido a que entre los miembros de la gens tenían como principio prestarse mutuamente socorro y asistencia. Las personas tenían el derecho de llevar el nombre de la gens, aunque no tenían los derechos de los miembros de la misma. Podían adoptar a extraños en la gens. Se puede decir que desde el inicio de Roma imperaron los reyes, algunos elegidos elección o por aclamación Se puede afirmar que la mujer al contraer nupcias matrimoniales perdía su derecho de herencia tanto activo como pasivo, respecto a los miembros de su gens y entra en asociación de herencia con su marido, con sus hijos y con los gentiles de éstos. Las mujeres sólo se podían casar con su misma gens, por tal razón se dice que la gens romana fue endógena y no exógena. La mujer se casaba en primeras nupcias con un hombre de otra gens, y por efecto de este enlace matrimonial pasaba incondicionalmente a la gens del marido, por tal razón es adoptada por la gens de su marido.Si el esposo llega a fallecer la viuda está obligada a casarse con un gentil de su primer marido, y no con una persona de otra gens. Tuvo que pasar cerca de trescientos años después de la fundación de Roma, los lazos gentiles eran tan fuertes, que una gens patricia, la de los Fabios, pudo emprender por su propia cuenta, y con el consentimiento del senado, una expedición contra la próxima ciudad de Veies. Se dice que salieron a campaña trescientos seis Fabios, y todos ellos fueron muertos en una emboscada; sólo un joven, que se quedó rezagado, perpetuó la gens. Según hemos dicho, diez gens formaban una fratria, que se llamaba allí curia y tenía atribuciones públicas más importantes que la fratria griega. Cada curia tenía sus prácticas religiosas, sus santuarios y sus sacerdotes particulares. Diez curias constituían una tribu, que en su origen debió de tener, como el resto de las tribus latinas, un jefe electivo, general del ejército y gran sacerdote. El conjunto de las tres tribus, formaba el pueblo romano, el "populus romanus". Así, pues, nadie podía pertenecer al pueblo romano si no era miembro de una gens y, por tanto, de una curia y de una tribu. La primera constitución de este pueblo fue la siguiente. La gestión de los negocios públicos era, en primer lugar, competencia de un Senado, que, como lo comprendió Niebuhr antes que nadie, se componía de los jefes de las trescientas gens; precisamente, por su calidad de jefes de las gens llamándose padres (patres) y su conjunto, Senado (consejo de los ancianos, de senex, viejo). La elección habitual del jefe de cada gens en las mismas familias creó también aquí la primera nobleza gentilicia. Estas familias se llamaban patricias y pretendían al derecho exclusivo de entrar en el Senado y al de ocupar todos los demás oficios públicos. El senado, como la bulé ateniense, decidía en muchos asuntos y procedía a la discusión preliminar de los más importantes, sobre todo de las leyes nuevas. Estas eran votadas por la asamblea del pueblo, llamada comitia curiata (comicios de las curias). El pueblo se congregaba agrupado por curias, y verosímilmente en cada curia por gens. Cada una de las treinta curias tenía un voto. Los comicios de las curias aprobaban o rechazaban todas las leyes, elegían todos los altos funcionarios, incluso el rex (el pretendido rey), declaraban la guerra (pero el Senado firmaba la paz), y en calidad de tribunal supremo decidían, siempre que las partes apelasen, en todos los casos en que se trataba de pronunciar sentencia de muerte contra un ciudadano romano. El Senado y la Asamblea del pueblo, estaba el rex era también jefe militar, gran sacerdote y presidente de ciertos tribunales. No tenía derechos o poderes civiles de ninguna especie sobre la vida, la libertad y la propiedad de los ciudadanos, en tanto que esos derechos no dimanaban del poder disciplinario del jefe militar o del poder judicial ejecutivo del presidente del tribunal. Las funciones de rex no eran hereditarias; por el contrario, y probablemente a propuesta de su predecesor, era elegido primero por los comicios de las curias y después investido solemnemente en otra reunión de las mismas. Si bien es cierto que las curias y tribus fueron, en parte, formadas artificialmente, no por eso dejaban de hallarse constituidas con arreglo a los modelos genuinos y plasmados naturalmente de la sociedad de la cual habían salido y que aún las envolvía por todas partes. Existía la población de la ciudad de Roma que no formaban parte del populus romanos, eran libres, podían poseer tierras, estaban obligados a pagar el impuesto y hallábase sujetos al servicio militar. Pero no podían ejercer ninguna función pública, no tomar parte en los comicios de las curias ni en el reparto de las tierras conquistadas por el Estado. Formaban la plebe, excluída de todos los derechos públicos. Por su constante aumento del número, por su instrucción militar y su armamento, se convirtieron en una fuerza amenazadora frente al antiguo populus. Agréguese a esto que la tierra estaba, al parecer, distribuida con bastante igualdad entre el populus y la plebe, al paso que la riqueza comercial e industrial, aun cuando poco desarrollada, pertenecía en su mayor parte a la plebe. La nueva Constitución, atribuida a Marco Tulio, establecía una nueva asamblea del pueblo, que comprendía o excluía indistintamente a los individuos del populus y de la plebe, según prestaran o no servicios militares. Toda la población masculina sujeta al servicio militar quedó dividida en seis clases, con arreglo a su fortuna. Los bienes mínimos de las cinco clases superiores eran para la I de 100.000 ases; para la II de 75.000; para la III de 50.000; para la IV de 25.000 y para la V de 11.000, sumas que corresponden respectivamente a 14.000, 10.500, 7000, 3.600 y 1.570 marcos. La sexta clase, los proletarios, eran los más pobres, con excepción los del servicio militar. En la nueva asamblea popular de los comicios de las centurias los ciudadanos formaban militarmente, por compañías de cien hombres, y cada centuria tenía un voto. La primera clase daba 80 centurias; la segunda, 22; la tercera, 20; la cuarta, 22; la quinta, 30 y la sexta, por mera fórmula, una. Además, los caballeros que eran los ciudadanos más ricos, formaban 18 centurias. En total, las centurias eran 193. Para obtener la mayoría se requerían 97 votos, como los caballeros y la primera clase disponían juntos de 98 votos, tenían asegurada la mayoría; cuando iban de común acuerdo, ni siquiera se consultaba a las otras clases y se tomaba sin ellas la resolución definitiva. Capítulo Nº 7. La Gens entre los Celtas y entre los Germanos. Antes cada familia tenía cinco acres de tierra para su cultivo particular; aparte de esto, se cultivaba el campo en común y su cosecha era repartida. En el País de Gales, un matrimonio no se consolidaba, o más bien no se hacía indisoluble sino al cabo de siete años de convivencia. Si sólo faltaban tres noches para cumplirse los siete años, los esposos podían separarse. Entonces se repartían los bienes, la mujer hacía las partes y el hombre elegía la suya. Si era el hombre quien rompía la unión matrimonial, tenía que devolver a la mujer su dote y alguna cosa más; si era la mujer, esta recibía menos. De los hijos, dos correspondían al hombre, y uno, el mediano, a la mujer. Si después de la separación la mujer tomaba otro marido y el primero quería llevársela otra vez, estaba obligada a seguir a éste, aunque tuviese ya un estuviera a punto de irse con el nuevo conyugue. Pero si dos personas vivían juntas durante siete años, eran marido y mujer aun sin previo matrimonio formal. Parece ser justo ya que por el tiempo de estar unidos, automáticamente estaban casados y tenían los mismos derechos que los que habían contraído matrimonio. Fue una época donde no se guardaba ni se exigía con rigor la castidad de las jóvenes antes del matrimonio. Si una mujer cometía adulterio, el marido tenía el derecho de pegarle, pero no podía exigir ninguna otra satisfacción, porque para una misma falta puede haber expiación o venganza, pero no las dos cosas a la vez. Los motivos por los cuales podía la mujer reclamar el divorcio sin perder ninguno de sus derechos en el momento de la separación, eran muchos y muy diversos: bastaba que al marido le oliese mal el aliento. Contrario al pueblo romano las mujeres tenían voto en las asambleas del pueblo. Mantenían las mujeres grandes privilegios, determinados con exactitud, incluso una remuneración en pago de sus servicios domésticos; no había discriminación en las particiones de herencia, no había distinción entre los hijos legítimos y los hijos naturales. La gens irlandesa no sólo está confirmada y descrita por los libros antiguos de Derecho, sino también por los jurisconsultos ingleses que fueron enviados en el siglo XVII a ese país, para transformar el territorio de los clanes en dominios del rey de Inglaterra. Cuando moría un miembro de la gens y, por consiguiente, se disolvía una hacienda, el jefe hacía un nuevo reparto de todo el territorio entre los demás hogares. En general, este reparto debía de hacerse siguiendo las reglas usuales en Alemania. Los campesinos, colonos individuales del suelo en otro tiempo propiedad común de la gens y robado después por el conquistador inglés, pagan cada uno de ellos el arrendamiento, pero reúnen todas las parcelas de tierra de labor o prados, las dividen según su emplazamiento y su calidad. En muchas comarcas los gentiles viven en su antiguo territorio. En Escocia, la ruina del orden gentilicio data de la época en que fue reprimida la insurrección de 1745. En sus disensiones y en sus venganzas de sangre, en el reparto del territorio por clanes, en la explotación común del suelo, en la fidelidad a su jefe y entre sí de los miembros del clan, volvemos a encontrar los rasgos característicos de la sociedad fundada en la gens. La filiación seguía el derecho paterno, de tal suerte que los hijos de los hombres permanecían en sus clanes, mientras que los de las mujeres pasaban a los clanes de sus padres, pero prueba la existencia anterior del derecho materno en Escocia. También se conservó entre los escoceses hasta la Edad Media, lo mismo que entre los habitantes del país de Gales, un vestigio de la familia punalúa, el derecho de la primera noche, que el jefe del clan o el rey podía ejercer con toda recién casada el día de la boda, en calidad de último representante de los maridos comunes de antaño, si no se había redimido la mujer por el rescate. Este tipo de práctica era una viagrante violación a la formación de una verdadera familia. Los pueblos germanos también estuvieron organizados en gens. Es evidente que no ocuparon el territorio situado entre el Danubio, el Rin, el Vístula y los mares del Norte hasta pocos siglos antes de nuestra era. Los monumentos filológicos no resuelven nuestras dudas acerca de si a la gens se le daba entre todos los germanos la misma denominación y cuál era ésta. Si ha existido un nombre general germano de la gens, ha debido de ser en gótico kuni; vienen en apoyo de esta opinión, sino también la circunstancia de que de kuni se deriva kuning (rey), que significaba primitivamente jefe de gens o de tribu. Sibja (estirpe) puede, al parecer, dejarse a un lado; y sifjar, en escandinavo, no sólo significa parientes consanguíneos, sino también afinidad, por tanto, comprende por lo menos a los miembros de dos gens, luego tampoco sif es la palabra sinónima de gens. Cuando los miembros de una gens de esta especie daban a su propio hijo en prenda de una promesa solemne, y cuando este hijo era víctima de la violación del tratado por su padre, éste no tenía que dar cuenta a su madre sino a sí mismo. Pero si el sacrificado era el hijo de una hermana, esto constituía una violación del más sagrado derecho de la gens; el pariente gentil más próximo, a quien incumbía antes que a todos los demás la protección del niño o del joven, era considerado como el culpable de su muerte; bien no debía entregarlos en rehenes, o bien debía observar lo tratado. Si no encontrásemos ninguna otra huella de la gens entre los germanos, este único pasaje nos bastaría. Se dice que el recuerdo del matriarcado no había desaparecido aún en Escandinavia. La admisión del hermano de la madre a la herencia se halla vinculada al mantenimiento de la costumbre que acabamos de recordar y prueba también cuán reciente era aún entre los germanos el derecho paterno. Otro resto del matriarcado agonizante era el respeto, casi incomprensible para los romanos, que los germanos profesaban al sexo femenino. Las doncellas jóvenes de las familias nobles eran conceptuadas como los rehenes más seguros en los tratos con los germanos. La idea de que sus mujeres y sus hijas podían quedar cautivas o ser esclavas, resultaba terrible para ellos y era lo que más excitaba su valor en las batallas. Estos pueblos consideraban a la mujer como profética y sagrada y prestaban oído a sus consejos hasta en los asuntos más importantes. Se puede ver claramente que se le da más valor a la mujer. La autoridad de la mujer parece indiscutible en la casa; la verdad es que todos los quehaceres tienen que desempeñarlos ella, los ancianos y los niños, mientras el hombre en edad viril se dedica a la caza. Practicaban la monogamia, se cuidaba con rigor de la castidad en las jóvenes, contrario a lo que pasaba entre los celtas. El vínculo conyugal era indisoluble entre los germanos. No indica más que el adulterio de la mujer como motivo de divorcio. Contrario a los romanos que existía en los pueblos de los corrompidos romanos. Se puede decir que los germanos fueron buenos caballeros de la virtud, necesitaron contacto con el exterior para ponerse al nivel del resto de la humanidad europea. Los pueblos germanos no mantenían excesos de placeres sensuales como el pueblo romano. La constitución de la gens dio origen a la obligación de heredar las enemistades del padre o de los parientes, lo mismo que sus amistades; otro tanto puede decirse de la compensación en vez de la venganza de sangre por homicidio o daño corporal. Esta compensación que apenas hace una generación se consideraba como una institución particular de Germania, se encuentra hoy en centenares de pueblos como una forma atenuada de la venganza de sangre propia de la gens. El cultivo de la tierra se dio primero por la gens y más adelante por las comunidades familiares comunistas. Todavía queda probar a ciencia cierta si la unidad económica era la gens, o la comunidad doméstica, o un grupo consanguíneo comunista intermedio entre ambas, o si existieron simultáneamente estos tres grupos, según las condiciones del suelo. Según este punto de vista, los asentamientos de los germanos en el territorio ocupado por ellos en tiempo de los romanos, como en el que más adelante les quitaron a éstos, no consistían en poblaciones, sino en grandes comunidades familiares que comprendían muchas generaciones, cultivaban una extensión de terreno correspondiente al número de sus miembros y utilizaban con sus vecinos, como marca común, las tierras de alrededor que seguían incultas. Es grato reconocer que practicaban la rotación del cultivo como una práctica de hacer que la tierra fuese más productiva, esta práctica podía realizarse debido a que no había gran cantidad de personas. Mientras que en la época de César apenas han llegado los germanos a tener residencias fijas y aun las buscan en parte, en tiempo de Tácito llevan ya un siglo entero establecidos; por tanto, no pueden ponerse en duda el progreso en la producción de medios de existencia. Las riquezas consistían en ganados, pero de raza inferior: el ganado vacuno es pequeño, de mala estampa, sin cuernos; los caballos, pequeños ponys que corren mal. Empleaba la moneda romana la cual era escasa y de poco uso. No trabajaban el oro ni la plata ni los tenían en aprecio; el hierro era raro. La escritura aparecía en la hechicería religiosa. Aún estaban en uso los sacrificios humanos. En resumen, eran un pueblo que apenas si acababa de pasar del estadio medio al estadio superior de la barbarie. Pero al paso que en las tribus limítrofes con los romanos la mayor facilidad para importar los productos de la industria romana impidió el desarrollo de una industria metalúrgica y textil propia. Las armas encontradas en los pantanos de Schleswig y las monedas romanas de fines del siglo II, y los objetos metálicos de fabricación germana difundidos por la emigración de los pueblos, presentan un tipo originalísimo de arte y son de una perfección nada común, incluso cuando imitan, en sus comienzos, originales romanos. La constitución de los germanos corresponde igualmente al estadio superior de la barbarie. Se puede decir que en el estadio inferior en todas partes existía el consejo de los jefes que decidía en los asuntos menos graves y preparaba los más importantes para presentarlos a la votación de la asamblea del pueblo. También en este estadio encontramos que existe la gens, pero todavía no para la tribu o la confederación de tribus. El paso al derecho paterno favorece la transformación progresiva de la elección en derecho por herencia, como en Grecia y en Roma, y por lo mismo la formación de una familia noble en cada gens. La mayor parte de esta antigua nobleza, llamada de tribu, desapareció con la emigración de los pueblos, o por lo menos poco tiempo después. Contrario a los pueblos romanos los jefes militares eran elegidos sin atender a su origen, únicamente según su capacidad. Tenían escaso poder y debían influir con el ejemplo. El poder pertenecía a la asamblea del pueblo. El rey o jefe de tribu preside; el pueblo decide que no con murmullos, y que sí con aclamaciones y haciendo ruido con las armas. También mantenían como los romanos la pena de muerte, pero a diferencia que sólo se castigaba la cobardía, la traición contra el pueblo y los vicios antinaturales. Las tribus alemanas reunidas en pueblos tienen, la misma constitución que se desarrolló entre los griegos de la época heroica y entre los romanos del tiempo llamado de los reyes. El régimen gentilicio se acabó el día en que la sociedad salió de los límites dentro de los cuales era suficiente esa constitución. Este régimen quedó destruido, y el Estado ocupó su lugar. Capítulo Nº 8. La Formación del Estado de los Germanos. Los germanos eran un pueblo formado por los usipéteros y los teúcteros, que aparecieron en la orilla izquierda del Rin, eran 180 000, incluidos mujeres y niños. Por consiguiente, correspondían cerca de 100 000 seres a cada pueblo, cifra mucho más alta, por ejemplo, que la de la totalidad de los iroqueses en los tiempos más florecientes, cuando en número menor de 20 000, fueron el terror del país entero comprendido desde los Grandes Lagos hasta el Ohío y el Potomac. La Germania Magna de los romanos, hasta el Vístula, abarcaba en números redondos 500 000 kilómetros cuadrados, con una población total de la Germania Magna la cual era de cinco millones. Pero lo cierto es que era baja la población considerando la cantidad de territorio que abarcaban. Después de fijar su residencia definitiva en Germania, la población debió de crecer con rapidez cada vez mayor; prueba de ello son los progresos industriales de que antes hablamos. Los descubrimientos hechos en los pantanos de Schleswig son del siglo III, a juzgar por las monedas romanas que forman parte de los mismos. Podemos decir que por aquella época había ya en las orillas del Mar Báltico una industria metalúrgica y una industria textil desarrolladas, se desplegaba un comercio activo con el imperio romano y entre los ricos existía cierto lujo, indicio todo ello de una población más densa. La administración y el Derecho romanos habían disuelto en todas partes las antiguas uniones gentilicias y, a la vez, los últimos restos de independencia local o nacional. La flamante ciudadanía romana conferida a todos, no ofrecía compensación; no expresaba ninguna nacionalidad, sino que indicaba tan sólo la carencia de nacionalidad. La enorme masa humana de aquel inmenso territorio, no tenía más vínculo para mantenerse unida que el Estado romano, y éste había llegado a ser con el tiempo su peor enemigo y su más cruel opresor. El Estado romano se había vuelto una máquina gigantesca y complicada, con el exclusivo fin de explotar a los súbditos; se enfocaban en cobrar impuestos, prestaciones personales al Estado y censos de todas clases sumían a la masa de la población en una pobreza cada vez más angustiosa. El Estado romano fue a la decadencia debido a que basó su derecho en la existencia en el mantenimiento del orden en el interior y en la protección contra los bárbaros en el exterior; pero su orden era más perjudicial que el peor desorden, y los bárbaros contra los cuales pretendía proteger a los ciudadanos. A medida que el imperio iba destruyéndose los impuestos eran mayores; el comercio y la industria no habían sido nunca ocupaciones de los romanos, dominadores de pueblos; en la usura fue donde superaron a todo cuanto hubo antes y después de ellos. El imperio romano tuvo como consecuencia el retroceso del comercio, del arte; la disminución de la población; decadencia de las ciudades y el decaimiento de la agricultura, ya que se centraban era en oprimir a los pueblos y no en ver como podían ser desarrollados. Los cultivos en las pequeñas haciendas habían llegado a ser de nuevo la única forma remuneradora, debido a que los latifundios ya no producían beneficios. Las villas fueron divididas en pequeñas parcelas y entregadas a arrendatarios hereditarios los cuales pagaban cierta cantidad de dinero. La unión de los colonos eran consideradas como concubinatos, ya que no tenían según ellos, el derecho a formalizar el matrimonio por no ser considerados ciudadanos. Se puede decir que el cristianismo no influyo en la abolición de los esclavos durante el imperio romano, ni en los pueblos germanos, ni tampoco la trata de negros. Cuanto más tiempo llevaba establecida la gens en su poblado, más iban confundiéndose germanos y romanos y borrándose el carácter familiar de la asociación ante su carácter territorial. Los pueblos germanos, dueños de las provincias romanas, tenían que organizar su conquista. Pero no se podía absorber a las masas romanas en las corporaciones gentilicias, ni dominar a las primeras por medio de las segundas. Siempre a imperado en estos pueblos el aspecto militar para ser resguardada su soberanía, pero no duro mucho y transformaron el mando militar en monarquía. Se trató mejor a las gentes donándoles lotes de tierra, se fue sentándose las bases de una nobleza nueva a expensas del pueblo. Los campesinos libres propietarios del suelo, que eran la masa del pueblo franco, quedaron exhaustos y arruinados por las constantes guerras. Estos campesinos, que originariamente formaron todo el ejército y que constituían su núcleo después de la conquista de Francia, habían empobrecido hasta tal extremo a comienzos del siglo IX, que apenas uno por cada cinco disponía de los recursos necesarios para ir a la guerra. Los nuevos servidores eran siervos, descendientes de aquéllos que en otro tiempo no habían conocido ningún señor sino el rey, y que en una época aún más remota no conocían a señor ninguno, ni siquiera a un rey. El imperio de los francos era incapaz de resistir a los normandos. Los campesinos francos libres, originarios de los colonos romanos se vieron arruinados por las guerras y por los saqueos, habían tenido que colocarse bajo la protección de la nueva nobleza naciente o de la iglesia. Como en otros tiempos los campesinos galos, tuvieron que transferir la propiedad de sus tierras, poniéndolas a nombre del señor feudal, su patrono, de quien volvían a recibirlas en arriendo bajo formas diversas y variables, pero nunca de otro modo sino a cambio de prestar servicios y de pagar un censo. El imperio romano en los últimos siglos había perdido su dominio sobre el campo, trayendo un bajo desarrollo de la agricultura y de la industria. Podemos decir que los germanos habían revivificado a Europa y por eso la destrucción de los Estados en el período germánico no llevó al avasallamiento por normandos y sarracenos, sino a la evolución de los beneficios y del patronato hacia el feudalismo y a un incremento de su población. En esta etapa la monogamia suavizó la autoridad del hombre en la familia y dio a la mujer una situación más elevada de la que nunca antes había conocido el mundo clásico. Toda la fuerza y la vitalidad que los germanos aportaron al mundo romano, era barbarie. Los bárbaros eran capaces de rejuvenecer un mundo senil que sufría una civilización moribunda. En el estadio superior de la barbarie en el cual vivieron los germanos antes de la emigración de los pueblos, fue precisamente el más favorable para ese proceso. Capítulo Nº 9. Barbarie y Civilización. La etapa de la barbarie dio paso a la civilización en la cual se impuso el capitalismo. Se puede decir que la gens se origina en el estadio medio y desarrollada en el estadio superior del salvajismo, la misma llegó a alcanzar su época más próspera en el estadio inferior de la barbarie. Los estudios demuestran que los pieles rojas de América nos dan muestras de la forma como se constituían la gentilicia. En donde una tribu se divide en varias gens; por lo común en dos; al aumentar la población, cada una de estas gens primitivas se segmenta en varias gens hijas, para las cuales la gens madre aparece como fratria; la tribu misma se subdivide en varias tribus, donde encontramos, en la mayoría de los casos, las antiguas gens; una confederación, por lo menos en ciertas ocasiones, enlaza a las tribus emparentadas. Esta sencilla organización responde por completo a las condiciones sociales que la han engendrado. La forma como se organizaron les iba a permitir poder enfrentar mejor los problemas que surgían entre ellos. La grandeza del régimen de la gens, pero también su limitación, es que en ella no tienen cabida la dominación ni la servidumbre. En el interior, no existe aún diferencia entre derechos y deberes; para el indio no existe el problema de saber si es un derecho o un deber toma parte en los negocios sociales, sumarse a una venganza de sangre o aceptar una compensación; el planteárselo le parecería tan absurdo como preguntarse si comer, dormir o cazar es un deber o un derecho. Se puede afirmar que en estas poblaciones tenían ya sus funciones establecidas, en la cual el hombre iba a la guerra, se dedica a la caza y a la pesca, procura las materias primas para el alimento y produce los objetos necesarios para dicho propósito; mientras que la mujer cuida de la casa, prepara la comida y hace los vestidos; guisa, hila y cose. El hombre era el dueño de la selva y la mujer de la casa. Cada uno es el propietario de los instrumentos que elabora y usa, el hombre de sus armas, de sus pertrechos de caza y pesca y la mujer, de sus trabajos caseros. Se puede decir que en el hogar se practicaba el comunismo porque la economía doméstica era común para varias y a menudo para muchas familias debido a que lo que se hace y se utiliza en común es de propiedad de todos, por ejemplo la casa, los huertos, las canoas. Se ve aquí los primeros indicios de la civilización en donde surge el concepto de economía. Ya en esta época empieza la domesticación y cría de los animales, antes iban a de caza para obtener ese animal y ahora lo tenían de su trabajo en casa. Las tribus de pastores se destacaron del resto de la masa de los bárbaros. Esta fue la primera gran división social del trabajo. Las tribus pastoriles, no sólo produjeron mucho más, sino también diferentes víveres que el resto de los bárbaros. Tenían sobre ellos la ventaja de poseer más leche, productos lácteos y carne; también disponían de pieles, lanas, pelo de cabra, así como de hilos y tejidos, cuya cantidad aumentaba con la masa de las materias primas. Así fue posible, por primera vez, establecer un intercambio regular de productos. En este estadio surge el trueque o intercambio de productos, originando la división del trabajo. Los grupos de pastores dan el inicio de la propiedad privada al ser los dueños de sus rebaños, los cuales iba a ser el producto que ofrecían a los demás y por lo cual el ganado vino a desempeñar la función que realiza el dinero. El cultivo de los huertos, probablemente desconocido para los bárbaros asiáticos del estadio inferior, apareció entre ellos mucho más tarde, en el estadio medio, como precursor de la agricultura. La agricultura se dio también debido a que el clima de las mesetas turánicas no permite la vida pastoril sin provisiones de forraje para una larga y rigurosa invernada. Inicia también el cultivo de la tierra, la cual tenía que entregarse un beneficio a la gens, después a las comunidades de familias y, por último, a los individuos. En la industria se destacaron con el telar y después en la fundición de minerales y el labrado de los metales. El cobre, el estaño y el bronce, combinación de los dos primeros. El bronce suministraba instrumentos y armas, pero éstos no podían sustituir a los de piedra. Esto sólo le era posible al hierro, pero aún no se sabía cómo obtenerlo. El oro y la plata comenzaron a emplearse en alhajas y adornos, y probablemente alcanzaron un valor muy elevado con relación al cobre y al bronce. Todo esto vino a originar la necesidad de obtener más fuerza de trabajo para poder producir más y se vio la guerra como forma de obtener esa fuerza de trabajo, debido a que los prisioneros iban a desempeñar esos oficios. En esta etapa viene a surgir la primera división del trabajo, originando la clase social de los señores y esclavos, de los explotadores y los explotados. La mujer participa en el consumo de la nueva industria pero no era dueña, los rebaños convertidos en la nueva industria sólo eran propiedad de los hombres. La división del trabajo en la familia había sido la base para distribuir la propiedad entre el hombre y la mujer. Esta división del trabajo en la familia continuaba siendo la misma, pero ahora trastornaba por completo las relaciones domésticas existentes por la mera razón de que la división del trabajo fuera de la familia. El progreso más inmediato nos conduce al estadio superior de la barbarie, período en que todos los pueblos civilizados pasan su época heroica, la edad de la espada de hierro, pero también del arado y del hacha de hierro. Al poner este metal a su servicio, el hombre se hizo dueño de la última y más importante de las materias primas, la patata, la cual representaba en la historia un papel revolucionario. El hierro hizo posible la agricultura en grandes áreas, el desmonte de las más extensas comarcas selváticas; dio al artesano un instrumento de una dureza y un filo que ninguna piedra y ningún otro metal de los conocidos entonces podía tener. El hierro fue desapareciendo las herramientas de piedra. Prosperó la arquitectura y la necesidad de tener más seguridad debido a los bienes que se poseían. Todo este desarrollo originó la segunda gran división del trabajo, debido a que los oficios se separaron de la agricultura. El constante crecimiento de la producción, y con ella de la productividad del trabajo, aumentó el valor de la fuerza de trabajo del hombre; la esclavitud, aún en estado naciente y esporádico en el anterior estadio, se convirtió en un elemento esencial del sistema social. Los esclavos dejaron de ser simples auxiliares y los llevaban por decenas a trabajar en los campos o en los talleres. Nació también con ello la producción mercantil, y con ella el comercio, no sólo en el interior y en las fronteras de la tribu, sino también por mar. Los metales preciosos empezaban a convertirse en la mercancía moneda, dominante y universal; sin embargo, no se acuñaban aún y sólo se cambiaban al peso. La diferencia entre ricos y pobres se sumó a la existente entre libres y esclavos; de la nueva división del trabajo resultó una nueva división de la sociedad. La familia individual empezó a convertirse en la unidad económica de la sociedad. Todo este crecimiento dio la necesidad de contar con funcionarios para resguardar el orden. El jefe militar, el consejo y la asamblea del pueblo constituían los órganos de la democracia militar salida de la sociedad gentilicia. Los bienes de los vecinos excitaban la codicia de los pueblos, para quienes la adquisición de riquezas era ya uno de los primeros fines de la vida. El saqueo les parecía más fácil y hasta más honroso que el trabajo productivo. Se puede ver como la adquisición de bienes trajo consigo también las guerras debido a que los pueblos peleaban ahora por obtener la producción de los demás. Esto nunca hubiera sido posible si el afán de riquezas no hubiese dividido a los miembros de la gens en ricos y pobres, si la diferencia de bienes en el seno de una misma gens no hubiese transformado la comunidad de intereses entre los miembros de la gens y si la extensión de la esclavitud no hubiese comenzado a hacer considerar el hecho de ganarse la vida por medio del trabajo como un acto digno tan sólo de un esclavo. En el estadio más inferior, los hombres no producían sino directamente para satisfacer sus propias necesidades; los pocos actos de cambio que se efectuaban eran aislados y sólo tenían por objeto excedentes obtenidos por casualidad. En el estadio medio de la barbarie, encontramos ya en los pueblos pastores una propiedad en forma de ganado, que si los rebaños son suficientemente grandes, suministra con regularidad un excedente sobre el consumo propio; al mismo tiempo encontramos una división del trabajo entre los pueblos pastores y las tribus atrasadas, sin rebaños. El estadio superior de la barbarie introduce una división más grande aún del trabajo, entre la agricultura y los oficios manuales; de ahí la producción cada vez mayor de objetos fabricados directamente para el cambio y la elevación del cambio entre productores individuales a la categoría de necesidad vital de la sociedad. Durante el estadio de la civilización se observa el dominio de la ciudad contra el campo, ya que la ciudad domina económicamente al campo. También se origina otra clase que se encargaba de comercial los productos, la cual se convirtió en intermediaria entre los productores y los consumidores. El nacimiento de los mercaderes vino a traer consigo el surgimiento del dinero metálico. Se puede decir que los préstamos surgen con la compra de mercancías por dinero, y con ello también trajo los préstamos, que originó el interés y la usura. La legislación vino a ser desfavorable para los deudores y favorable a los acreedores usureros. La riqueza territorial apareció y el derecho de posesión sobre las parcelas del suelo, concedido primitivamente a los individuos por la gens o por la tribu, se había consolidado hasta el punto de que esas parcelas les pertenecían como bienes hereditarios. La propiedad plena y libre del suelo no significaba tan sólo facultad de poseerlo íntegramente, sin restricción alguna, sino que también quería decir facultad de enajenarlo. Esta facultad no existió mientras el suelo fue propiedad de la gens. Pero cuando el nuevo propietario suprimió de una manera definitiva las trabas impuestas por la propiedad suprema de la gens y de la tribu, rompió también el vínculo que hasta entonces lo unía indisolublemente con el suelo. La hipoteca se inventó cuando se concedió el derecho de la propiedad privada, dando como consecuencia un valor a los inmuebles que poseían las personas, las cuales eran signo de bienes económicos. Todo ese progreso fue dándose pero a favor de un grupo reducido de personas que cada día se hacían más ricos y los demás cada día más pobres. En otras palabras la vida sedentaria, alcanzada sólo hacia el fin del Estado medio de la barbarie, vio que la gens y tribus estaban mezcladas; lo mismo que los esclavos, clientes y extranjeros. La diferencia social que existió dio origen a nuevas necesidades y nuevos intereses, que no sólo eran extraños, sino opuestos en todos los sentidos al antiguo orden gentilicio. Todo este desarrollo hizo que se olvidaran de su procedencia y se unieran para luchar contra la aristocracia. La división del trabajo terminó con el régimen gentilicio debido a que la sociedad fue dividida por la necesidad en diferentes clases. En Roma la sociedad gentilicia se convirtió en una aristocracia cerrada en medio de una plebe numerosa y mantenida aparte, sin derechos, pero con deberes; la victoria de la plebe destruyó la antigua constitución de la gens e instituyó sobre sus ruinas el Estado, donde no tardaron en confundirse la aristocracia gentilicia y la plebe. Podemos decir que con el Estado surgió la conquista de vastos territorios extranjeros lo cual trajo consigo la impotencia del régimen gentilicio para dominar. El Estado no fue impuesto desde fuera de la sociedad; sino más bien fue producto de la sociedad cuando llega a un grado de desarrollo determinado. La división territorial vino a jugar un papel importante debido a que se dejó a los ciudadanos a que ejercieran sus derechos y sus deberes sociales donde se hubiesen establecido, independientemente de la gens y de la tribu. Con la división de la población en clases sociales hacía un poco más difícil la organización militar para defender al Estado. Los ejércitos iban a ser sostenidos con los impuestos, con la civilización los impuestos llegan a ser reducidos. El Estado feudal era el órgano de que se valía la nobleza para tener sujetos a los campesinos siervos, y el moderno Estado representativo es el instrumento de que se sirve el capital para explotar el trabajo asalariado. Podemos confirmar que el Estado históricamente a servido para cuidar los derechos concedidos a los ciudadanos que tenía mayores recursos económicos y no para proteger a la clase desposeída. El Estado en la república democrática era una forma bajo la cual puede darse la batalla última y definitiva entre el proletariado y la burguesía, ya que no reconocía oficialmente diferencias de fortuna. Muchas sociedad vivieron sin la necesidad de un Estado, pero las que hicieron su división de clase se vieron en la necesidad de crea la figura del Estado para resguardar el orden entre sus ciudadanos. El Estado surgió con las clases y al desaparecer las clases también desapareció el Estado. En todos los estadios anteriores de la sociedad, la producción era esencialmente colectiva y el consumo se efectuaba también bajo un régimen de reparto directo de los productos, en el seno de pequeñas o grandes colectividades comunistas. Esa producción colectiva se realizaba dentro de los más estrechos límites, pero llevaba aparejado el dominio de los productores sobre el proceso de la producción y sobre su producto. Se llegó a la conclusión que el hombre también podía servir de mercancía, que la fuerza de trabajo del hombre podía llegar a ser un objeto de cambio y de consumo si se hacía del hombre un esclavo. Apenas comenzaron los hombres a practicar el cambio, ellos mismos se vieron cambiados. Es claro que la esclavitud llegó a alcanzar su máximo desarrollo durante la civilización, distinguiendo la clase explotadora y la clase explotada. Las tres grandes formas del avasallamiento, que caracterizan las tres grandes épocas de la civilización esta la esclavitud como la primera forma de la explotación, le suceden la servidumbre, en la Edad Media, y el trabajo asalariado en los tiempos modernos. Los intereses de la sociedad son absolutamente superiores a los intereses individuales, y unos y otros deben concertarse en una relación justa y armónica. CONCLUSIONES A continuación presentamos las conclusiones siguientes: La familia es una organización que ha ido evolucionando con el paso del tiempo. En un principio los hombres y mujeres vivían en uniones en las que no era posible distinguir con seguridad quien era esposo o esposa de quien. Luego se formaron matrimonios por grupos limitados y finalmente se llega a la monogamia, forma de matrimonio y familia actualmente vigente En la gens iroquesa todos los miembros realizaban las obligaciones para beneficio de la sociedad a la cual pertenecías. Podemos decir que la mayor herencia que los griegos llevaron de la barbarie a la civilización en la sociedad, la constituyen instrumentos de hierro perfeccionados, los fuelles de fragua, el molino de brazo, la rueda de alfarero, la preparación del aceite y el vino, la carreta y el carro de guerra, la construcción de barcos con tablones y vigas los comienzos de la arquitectura como arte, las ciudades amuralladas con torres y almenas, las epopeyas homéricas y toda la mitología. En la génesis ateniense es donde sale a relucir lo que a propiedad privada se refiere y donde las personas que más tenían buscaban la manera de acaparar todo lo que pudieran ya sea esclavos, terrenos; en fin tener mucho dominio ya que contaban con el poder. A raíz de todo esto Atenas cae arruina, cabe destacar que no fue por la implementación de la democracia, sino por esclavitud que proscribía al ciudadano libre. Que en Roma las mujeres sólo se podían casar con su misma gens, por tal razón se dice que la gens fue endógena y no exógena. Que los pueblos germanos también estuvieron organizados en gens y los mismos no mantuvieron excesos de placeres sensuales como el pueblo romano. Que la división del trabajo terminó con el régimen gentilicio debido a que la sociedad fue dividida por la necesidad en diferentes clases. Que en Roma la sociedad gentilicia se convirtió en una aristocracia cerrada en medio de una plebe numerosa y sin derechos, pero con deberes. Que el Estado fue un producto de la sociedad cuando llega a un grado de desarrollo determinado. Que se llegó a ver que el hombre también podía servir de mercancía y que la fuerza de trabajo del hombre podía llegar a ser un objeto de cambio y de consumo si se hacía del hombre un esclavo. Que entre las tres grandes formas del avasallamiento, que caracterizan las tres grandes épocas de la civilización está la esclavitud como la primera forma de la explotación, le suceden la servidumbre, en la Edad Media, y el trabajo asalariado en los tiempos moderno BIBLIOGRAFÍA Engels, Friedrich, EL ORIGEN DE LA FAMILIA, LA PROPIEDAD PRIVADA Y EL ESTADO, 1884, Editorial Progreso, Moscú, 4ª edición. ...

Palabras: 12116Páginas: 49Leer Ensayo

En El Presente Ensayo Se Intenta Establecer La Relación Entre El Ejercicio De La Democracia, La Sociedad Civil Que Dan Un Nuevo Valor A La Participación Social. Considerando Dos Dimensiones De La Democracia, Como Un Sentido De “democratización Polít

En el presente ensayo se intenta establecer la relación entre el ejercicio de la democracia, la sociedad civil que dan un nuevo valor a la participación social. Considerando dos dimensiones de la democracia, como un sentido de “democratización pol ...

Palabras: 283Páginas: 2Leer Ensayo