Leer Ensayo Completo ¿Tricotomía O Dicotomía En El Hombre?

¿Tricotomía O Dicotomía En El Hombre?

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Categoría: Religión

Enviado por: monto2435 30 abril 2011

Palabras: 3234 | Páginas: 13

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io vital, (aliento, espíritu) (de allí viene neumático: lleno de aire) (divino), espíritu de Cristo, el Espíritu Santo: -aliento, espíritu, espiritual, viento.

3) Mente: A) Noús: intelecto, pensar, (pensamiento, sentimiento o voluntad)

B) Nefrós: riñón (plural), figurativamente los más íntimo, - mente.

C) Diánoia: dia [mediante] noia o noús: [mente] [mediante o más allá de la mente] Pensamiento hondo (propiamente la facultad mental) por implicación mente, entendimiento, pensamiento.

4) Corazón: kardía de un primario kár (latín cor, «corazón»); figurativamente pensamientos o sentimientos (mente); también (por analogía) medio.

5) Zoe: literalmente o figurativamente: vida, vivir

Ahora que tenemos los significados correctos de cada palabra, podemos analizar los conceptos y buscar similitudes.

Por ejemplo:

Nefesh y Psuche son sinónimos, el primero es hebreo y el segundo es griego, ambos significan: alma, aliento, y por implicancia recae en: corazón, y espíritu.

Ruajk y Pneuma son sinónimos, el primero es hebreo y el segundo es griego, ambos significan viento, aliento; figurativamente significan vida y por semejanza es espíritu; por lo tanto es igual al Nefesh y al Psuche anteriormente citado.

De lo anterior observamos que:

Nefesh y Ruajk en hebreo, significan alma, aliento o espíritu.

Psuche y Pneuma en griego, significan espíritu, alma racional o aliento.

Alma y Espíritu en castellano, ambos designan la parte interior y central del hombre.

Se emplean en las Escrituras de manera indiscriminada para hombres y animales irracionales, entendiéndose como un “principio viviente”.

Por lo tanto, En oposición a todas las formas de tricotomía, o la doctrina de una triple sustancia en la constitución del hombre, se debe observar:

1. Que se opone al relato de la creación del hombre tal como aparece en Gén 2:7. Según este relato, Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en él aliento de vida, y él vino a ser alma viviente, esto es, [un ser en quien hay un alma viviente].

En este relato no hay indicación alguna excepto que el cuerpo material es formado de la tierra y el principio viviente derivado de Dios.

2. Esta doctrina (tricotomía) está opuesta al uso común de la Escritura, porque separa los conceptos y divide al Psuche y al Pneuma, al Ruajk y al nefesh atribuyéndoles diferentes significados; sin embargo, ya vimos que poseen similares y hasta idénticos conceptos de acuerdo al uso común de las palabras. Esto lo vemos porque las palabras antes definidas, son constantemente intercambiables a lo largo de la Escritura, una toma el lugar de la otra, y todo lo que se predique o que se pueda predicar de la una, se predica de la otra.

3. El hebreo Nefesh y el griego Psuche significan aliento, vida, el principio de vida; aquello en lo que reside la vida, toda la vida del sujeto mencionado. Lo mismo sucede con Ruajk y Pneuma; también estos significan aliento, vida, y principio viviente.

Por ello, las Escrituras hablan del Nefesh o Psuche no sólo como aquello que vive o que es el principio de la vida del cuerpo, sino como aquello que piensa y que siente, que puede salvarse o perderse, que sobrevive al cuerpo y es inmortal.

El alma es el hombre mismo, aquello en lo que residen su identidad y personalidad, en otras palabras, es el Ego.

Cuando la palabra «alma» se usa para referirse al ser no material del hombre, generalmente significa el hombre en alguna relación con su cuerpo o con las circunstancias terrenales. Así, cuando Juan vio visiones de los muertos benditos en el cielo, en el estado intermedio entre la muerte y la resurrección, y notó especialmente la compañía de los mártires, los designó como almas, “las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían” (Apocalipsis 6:9). Esta referencia a las almas de aquellos que han sido martirizados se debe contrastar con el hecho de que, cuando no hay una referencia particular al martirio o al cuerpo de que salieron los muertos benditos en el estado intermedio, se refiere a ellos como “espíritus”. Ver la referencia “los espíritus de los justos hechos perfectos” (Hebreos 12:23).

No hay en el hombre nada más elevado que el alma. Por ello es que se emplea tan a menudo como sinónimo del yo. Todas las almas son todos los hombres; mi alma es mi yo; su alma es él. ¿Qué dará un hombre a cambio de su alma?

Es el alma la que peca, es el alma la que ama a Dios. Se nos manda que amemos a Dios con toda el alma. De la esperanza se dice que es el ancla del alma, y la palabra de Dios es poderosa para la salvación del alma. Se afirma que el fin de nuestra fe es la salvación de nuestras almas; Juan vio en el cielo las almas de los que habían sido muertos por la palabra le Dios.

Por todo esto es evidente que la palabra Psuche, o alma, no designa la mera parte animal de nuestra naturaleza, y no es una sustancia diferente de Pneuma, o espíritu, sino que es la misma e idéntica forma de vida.

Los que enseñan la filosofía de la tricotomía procuran apoyarse en el hecho de que la Biblia, como ellos la ven, reconoce dos partes constituyentes de la naturaleza humana, además del alma (en hebreo, nefesh; en griego, psuche) y el espíritu (en hebreo (ruajk; en griego, pneuma) como se dijo anteriormente.

Pero el hecho de que estos términos se usan con mucha frecuencia en la Escritura no da derecho a la conclusión de que designan las partes que componen al hombre. Un estudio cuidadoso de la Escritura demuestra claramente que en ella las palabras se usan indistintamente. Ambos términos denotan el elemento más alto o espiritual del hombre; pero lo contemplan desde diferentes puntos de vista.

La palabra “espíritu” es de una raíz latina que originalmente quería decir aliento físico. En nuestra Biblia esta palabra se traduce del hebreo ruajk y del griego pneuma, ambas pueden significar aliento físico, o viento, tanto como lo que ordinariamente llamamos espíritu.

La mayoría de los traductores de las versiones en castellano han entendido la palabra pneuma en Juan 3:8 como “viento”. Ellos dieron la traducción “el viento sopla de donde quiere...”. Sin embargo, parece que los escritores de la Asamblea de Westminster en el siglo XVII entendieron este versículo de otra manera porque en la Confesión de fe, capítulo X, sección 3, usan la expresión con referencia al Espíritu Santo “quien obra cuando, donde, y como quiere”. Creo que este versículo debe ser traducido de la siguiente manera: “el Espíritu sopla donde él quiere. Oyes su voz, pero no sabes de dónde él viene ni a dónde él va. Así nace todo aquel que nace del Espíritu”.

La palabra espíritu usada psicológicamente designa un ser personal no material. De la manera que “alma” designa al ser personal no material, usualmente cuando hay alguna referencia a su cuerpo o a sus conexiones terrenales, y los otros términos sicológicos discutidos hasta aquí cada uno designa la persona no material en alguna conexión funcional específica, así la palabra “espíritu” designa un ser personal en aquellas circunstancias en que no hay referencias a las conexiones terrenales ni a las funciones humanas ordinarias. Así Jesús dijo: “Dios es Espíritu; y los que le adoran en espíritu y en verdad es necesario que le adoren” (Juan 4:24). Cuando se refiere a espíritus humanos, el contexto usualmente tiene que hacer con nuestro culto y nuestras relaciones más elevadas con Dios, sin ninguna referencia especial a nuestros cuerpos u otras relaciones terrenales.

El autor de la Epístola a los Hebreos se refiere a “los espíritus de los justos hechos perfectos” (12:23) en su relación celestial. Al referirse a los que rechazaron el evangelio en los días de Noé, cuando el Espíritu de Cristo estuvo predicando a través de Noé y la paciencia de Dios esperaba mientras se preparaba el arca, Pedro los designa como “espíritus encarcelados” (1 Pedro 3:18). Quiere decir que ahora son seres personales no regenerados en el estado intermedio esperando la resurrección y el juicio final, y se les llama “espíritus” porque no hay referencia en el contexto a ninguna conexión física con su vida terrenal anterior, excepto solamente a su incredulidad.

Los siguientes versos aclaran el uso indiscriminado que la Palabra entrega:

- Ruajk - Pneuma, lo mismo que Nefesh - Psuche se usa respecto a la creación bruta, Ecl. 3:21; Apoc. 16:3.

- Los muertos separados del cuerpo se llaman Psuchai, Apoc. 6:9; 20:4.

- El mandamiento más elevado y las más elevadas actividades se atribuyen a la Psuche, Marc. 12:30; Luc. 1:46; Heb. 6:18,19; Stgo. 1:21.

- Perder el alma (psuche) es perder todo.

Resulta perfectamente evidente que la Biblia usa las dos palabras indistintamente. Vea el paralelismo en Lucas 1:46-47; "Engrandece mi alma [Psuche] al Señor; y mi espíritu [Pneuma] se regocija en Dios mi Salvador".

La fórmula escritural para el hombre es en algunos pasajes "cuerpo y alma", por ejemplo:

En Mateo 6:25 “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida [Psuche - alma], qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo [soma], qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

En Mateo 10:28 “Y no temáis a los que matan el cuerpo [soma], mas el alma [Psuche] no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo [soma y psuche] en el infierno”

Y en otros se designa como "cuerpo y espíritu", por ejemplo:

En Eclesiastés 12:7 “Y el polvo [afar – polvo, tierra] vuelva a la tierra [érets – tierra firme, territorio], como era, y el espíritu [ruajk] vuelva a Dios que lo dio”

En 1 Corintios 5:3-5 “Ciertamente yo, como ausente en cuerpo [soma], pero presente en espíritu [pneuma], ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu [pneuma], con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne [sarx – carne, como despojada de la piel], a fin de que el espíritu [pneuma] sea salvo en el día del Señor Jesús”

Algunas veces se describe a la muerte como la entrega del alma, Génesis 35:18; 1 Reyes 17:21; Hech. 15:26 (note el original Psuche: alma); y luego otra vez, como la entrega del espíritu, Sal. 31:5; Luc 23:46; Hech. 7:59. Además tanto "alma" como "espíritu" se usan para designar el elemento inmaterial de los que murieron, 1 Ped. 3:19; Heb. 12:23; Apoc. 6:9; 20:4.

La principal diferencia escritural es como sigue: La palabra "espíritu" designa al elemento espiritual que hay en el hombre como el principio de la vida y de la acción que controla al cuerpo; en tanto que la palabra "alma" denomina al mismo elemento como sujeto que acciona en el hombre, y por tanto con frecuencia se le usa como pronombre personal en el Antiguo Testamento, Sal. 103:1-2; 104:1; 146:1; Isa. 42:1; compárese también Luc. 12:19.

En diversos ejemplos el espíritu designa más específicamente la vida interna como el asiento de los afectos. Todo esto está en perfecta armonía con Gen 2:7; "y Jehová Dios... sopló en su nariz aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente". De manera que debe decirse que el hombre tiene espíritu; pero que es alma. Por lo mismo la Biblia señala a dos, y solamente dos elementos esenciales en la naturaleza del hombre. Es decir cuerpo y espíritu o alma.

Esta presentación escritural también está en armonía con la propia conciencia del hombre. En tanto que el hombre es consciente del hecho de que está compuesto de un elemento material y de un elemento espiritual, ninguno tiene conocimiento cabal de poseer un alma distinta del espíritu.

Sin embargo, hay dos pasajes, que parecen contradecir la acostumbrada representación dicotómica de la Escritura, es decir, los únicos 2 versos que se usan para la doctrina tricotómica: 1 Tes. 5:23 ; "y el mismo Dios de paz os santifique por completo y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensiblemente para la venida de nuestro Señor Jesucristo", y Heb. 4:12, "porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos ; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón"

1. Pero debe notarse que es una regla sana en exégesis que las afirmaciones excepcionales se interpreten a la luz de la analogía de la escritura, o sea, la presentación acostumbrada en la Escritura. En vista de este hecho algunos defensores de la tricotomía admiten que estos pasajes no prueban necesariamente su punto.

2. La mera mención de espíritu y alma, uno al lado de la otra no prueba que, de acuerdo con la Escritura, sean dos distintas sustancias, como no prueba en Mateo 22:37 que Jesús considere al corazón, el alma y la mente como tres distintas sustancias.

3. En 1 Tes. 5:23; el Apóstol desea simplemente acentuar su afirmación, "y el mismo

Dios de paz os santifique por completo", por medio de esta frase, en la cual resume los diferentes aspectos de la existencia del hombre, y en la cual él se siente perfectamente libre para mencionar alma y espíritu, uno al lado del otro, porque la Biblia no hace diferencia entre los dos. No pudo haber pensado aquí como de dos sustancias diferentes porque en otras partes habla del hombre como consistente de dos partes, Rom. 8:10; 1 Cor. 5:5; 7:34; 2 Cor. 7:1; Ef. 2:3; Col. 2:5.

4. Heb. 4:12 no debería tomarse como que significa que la Palabra de Dios penetra en el hombre interno y hace separación entre su alma y su espíritu porque eso implicaría naturalmente que el alma y el espíritu son dos sustancias diferentes; sino simplemente como declaraciones de que la Palabra produce una separación entre los pensamientos y las intenciones del corazón, y esto se ve reflejado en su significado literal del concepto alma y espíritu.

5. Y por último, hay que recordar que Pablo dijo: "el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor", la pregunta aquí es ¿qué es lo que se salva, el espíritu o el alma? Santiago nos dice en 5:20 “sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. En Hebreos 10:39 se nos dice: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”, y Jesús declaró en Mateo 10:16 “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Por lo tanto, vemos a Pablo usando la palabra espíritu, y a Jesús usar la palabra alma, ambas se usan indistintamente para mostrar la esencia espiritual del hombre, que siendo alma o espíritu es una y la misma.

Se ha dicho, a modo de argumento, que el hombre es tricótomo porque fue creado a la imagen y semejanza de Dios, que es trino, por lo tanto, se sigue que el hombre es tricótomo; pero la imagen del Padre debe ser argumento suficiente para mostrar que no hay base para la tricotomía en la doctrina de la imagen de Dios en el hombre.

En 2 Corintios 4.4 Pablo hace referencia a “la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”. En Colosenses 1:15 se refiere a Cristo como “la imagen del Dios invisible”. Si pues la segunda Persona de la Trinidad es en sí misma la imagen de Dios, “el resplandor de su gloria y la imagen misma de su sustancia” (Hebreos 1:3), sígase que la expresión “imagen de Dios” no tiene referencia a su naturaleza trina, sino que se refiere a su naturaleza personal espiritual. Por eso, la imagen de Dios en el hombre no es una trinidad, sino que es la semejanza de la naturaleza personal y espiritual de Dios.

Cualquier tentativa por fabricar una analogía entre las personas de la Trinidad y la supuesta naturaleza tricótoma del hombre resultaría en una seria herejía. Según los tricotomistas el espíritu es muy superior al alma, y el alma y el espíritu son muy superiores al cuerpo. ¿Cómo entonces podría haber una analogía al Ser Trino de Dios, cuyas tres personas son “las mismas en sustancia, iguales en poder y en gloria”? ¿A qué persona de la Trinidad correspondería el cuerpo, si el Dios Trino en la esencia de Su Ser pre-encarnado es incorpóreo?

Cualquier tentativa de encontrar la imagen de Dios, desde el punto de vista tricótomo del hombre tiene pues que llevarnos a absurdas, contradicciones y serias herejías.

Bibliografía:

❖ Teología sistemática Tomo II, “El hombre y su vida de pecador” por Oliver

Buswell. 1980 LOGOI, Inc. 14540 S. W. 136 St. Suite 200 Miami, FL. 33186 - © 1962 Zondervan Publishing House Grand Rapids, Michigan, EE.UU. Título del original en inglés: A Systematic Theology of the Christian Religion.

❖ Teología sistemática Volumen II, por Charles Hodge © 1991 por Editorial CLIE para esta edición en castellano.

❖ Nueva concordancia exhaustiva de la Biblia James Strong, Ll. D. S.T.D. – © 2002 Editorial Caribe. Inc. Nashville. TN – Miami. FL. EE.UU. Edición editada y corregida en agosto de 2003.

❖ La Biblia – Versión: Reina – Valera 1960.