Leer Ensayo Completo Amalia - Jose Marmol

Amalia - Jose Marmol

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Categoría: Informes De Libros

Enviado por: Rimma 05 abril 2011

Palabras: 2631 | Páginas: 11

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ón de todo lo relacionado con la Edad Media, frente a otras épocas históricas.

BIOGRAFÍA DE JOSÉ MÁRMOL

José Mármol nació en la ciudad de Buenos Aires en 1818. Aunque hizo estudios de derecho en esta ciudad, no los terminó; llevado, sin duda, por el entusiasmo con que se dedicó a la política y los azares a que ésta sometió su vida. En 1839, cuando apenas comenzaba a actuar en la vida pública, aunque ya había logrado notoriedad' * fue detenido durante seis días con incomunicación y engrillado. Un año y medio más tarde, no hallando segura su vida, Mármol se expatriaba a bordo de una goleta francesa que lo llevó a Montevideo. Allí trabó íntima relación con todos los proscriptos, apenas llegado. Juan Bautista Alberdi, Florencio Varela, Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez, Miguel Cané, lo acogieron con simpatía. Tres años duró aquel período José Mármol de su vida en el Uruguay. Se vio obligado a interrumpirlo, huyendo del peligro que para él significaba el sitio de Montevideo por tropas de Oribe, amigo de Rosas. Dirigiose a Río de Janeiro. Residió en la capital carioca hasta febrero de 1843, fecha en que salió a bordo de la Rumania, rumbo a Chile. Pero no pudo llegar a su destino por impedírselo las tempestades, que casi hacen zozobrar la embarcación. Después de dos meses de luchar con las olas, arribó de nuevo a Río de Janeiro. En esa ciudad estuvo hasta 1845, en que regresó a Montevideo, de donde volvió a Buenos Aires a la caída de Rosas. Durante trece años había vivido fuera de la patria. Ésta lo eligió, primero, senador en la provincia de Buenos Aires, y luego diputado nacional. El cargo de ministro plenipotenciario, que no pudo desempeñar en Chile por la ruptura de Urquiza, que lo había nombrado, con Buenos Aires, lo desempeñó más tarde en el Brasil. Fue, a partir de 1868, director de la Biblioteca Nacional, hasta que, afectado de un grave mal a la vista, se retiró de toda actividad. Murió en 1871. Una vida tan accidentada como la de Mármol no pudo menos de influir en la obra literaria que realizó, sobre todo dado su temperamento y género de inspiración, que lo alistaban entre los románticos. Descolló sobre los poetas de su tendencia, significándose como el de más fuerza expresiva y cuerda más variada. Su misma vida le dio los temas y vivió tan intensamente, que sus obras desbordan apasionamiento. Donde éste alcanza expresiones más violentas es en los trabajos periodísticos, que realizó activamente durante todo el tiempo de la expatriación; fundó en Montevideo tres periódicos; el más importante, La Semana- y colaboró en muchos otros. Alcanzó en todos brillante notoriedad, no tanto por la norma, siempre descuidada, ni por la variedad de las ideas, repetidas con monotonía, sino por la virulencia y la constancia con que atacó a Rosas y sus amigos, de cuya política se convirtió más tarde en acusador máximo. Al lado de su labor de publicista político está la de poeta lírico, dramático y novelista, realizada también durante su ausencia de la patria. En Montevideo publicó (1847) seis cantos del poema El Peregrino, que debió tener doce, compuestos al compás de sus andanzas y, aunque inspirados por el Childe Harold, de Byron, completamente autobiográficos y llenos de episodios auténticos, como el de la tormenta en alta mar, que Mármol sufrió a bordo de la Rumania. Explayó en este poema sus condiciones de pintor y sus sentimientos amorosos. Hállanse, sin embargo, estrofas llenas de colorido y pasajes amatorios plenos de delicadeza al lado de pasajes desordenados e irregulares, carentes de belleza, e imprecaciones políticas nunca ausentes en la obra de Mármol, cualquiera sea su género. Las composiciones líricas, íntimas, producto de su reacción ante la naturaleza y los sentimientos humanos, agrupándolas en Armonías (1851), también publicadas en la capital uruguaya. Ellas lo señalan como poeta nato por su musicalidad y facilidad. En 1844 había dado a las prensas la primera parte de Amalia cuya segunda parte apareció años después en Buenos Aires, novela de costumbres, de la cual se habla en otro lugar, y autobiográfica, que ha hecho popularísimo junto con sus alejandrinos de la famosa maldición "A Rosas, el 25 de Mayo de 1843"- el nombre de Mármol. Publica, además, en 1851 El Cruzado, drama que en unión de El Poeta, estrenado en 1847, constituye su producción del género, y con la que contribuyó a dar continuidad al teatro argentino. Ni su citada novela ni estas dos obras se apartan de la desigualdad que es característica en Mármol. Junto a excelentes páginas se encuentran otras insignificantes. Las influencias que se descubren en Mármol son, además de Byron, ya citado, Chateaubriand, Espronceda y Zorrilla. El primero, al explayarse en magníficas descripciones de la naturaleza americana, señaló a los poetas de este lado del Atlántico un inexplorado camino que muchos emprendieron, Mármol entre ellos. Los dos vates españoles, por su verbalismo, frondosidad e imaginación, tenían identidad de condiciones con el autor de El Peregrino, y como soles mayores necesariamente debían atraerlo.

AMALIA

EL MARCO HISTÓRICO

El trasfondo histórico de estos amores es la situación política del país en 1845, llamado año del teatro. Éste fue el año de la frustrada campaña de Lavalle para derrocar a Rosas y de la represión ejecutada a través de la Mazorca. Lavalle no aparece como personaje pero las vicisitudes de su marcha hacia Buenos Aires y de su posterior huida determinan los acontecimientos más importantes del relato. En algunos pasajes el narrador se dirige a él para reprocharle su retirada.

ESTRUCTURA EXTERNA Y CONTENIDO

La novela está dividida en cinco partes y consta de setenta y siete capítulos. El hilo conductor del relato son las peripecias airosas de Amalia y Eduardo Belgrano. Eduardo es herido al intentar huir de Buenos Aires para incorporarse a los rebeldes que combaten contra Rosas. Su amigo Daniel Bello lo salva y le ofrece refugio en la casa de su prima, una joven viuda llamada Amalia. Los dos primos fingen ser partidarios de Rosas para poder luchar en su contra y salvar a Eduardo. Amalia y Eduardo se casan en la víspera de una proyectada huida pero mueren a manos de la Mazorca.

LOS PERSONAJES

Los personajes históricos se conectan con los personajes puramente ficcionales. Entre los primeros que se incorporan a la novela con sus nombres y apellidos se destacan los retratos de Rosas (descripto como la causa de todos los males vividos por los protagonistas), María Josefa Ezcurra (cuñada y aliada incondicional de Rosas) y Manuelita Rosas. Entre los personajes de ficción sobresalen Amalia Daniel Eduardo y Florencia. Según la caracterización típica del folletín unos y otros están agrupados a partir de un eje de oposiciones que los separa en buenos o víctimas y malos o victimarios. Siguiendo las pautas de la estética romántica al lado de los personajes trágicos surgen otros que se relacionan con episodios cómicos o grotescos.

ARGUMENTO

PRIMERA PARTE (Cap. 1 al 5)

En esta primera parte se presentan los personajes, quienes ante el desenfreno de la dictadura planeaban abandonar el país para unirse a los ejércitos enemigos de Rosas; que atormentaba y sometía a la ciudad de Buenos Aires en esos tiempos.

Pero para desgracia de estos seis hombres justo un momento antes de concretar su plan, son sorprendidos por una comisión federal que los atacan salvajemente para evitar que escapen del país. Después de comenzar el combate sólo uno de los seis que pensaba emprender el viaje logró sobrevivir, aunque herido en el pecho y en la pierna izquierda, Eduardo Belgrano logró escapar de aquellos salvajes atacantes.

Eduardo fue auxiliado por un gran amigo de su infancia Daniel Bello, un joven inteligente y arriesgado, quien luego de rescatarlo de esa situación decide llevarlo a casa de su prima Amalia, la cual lo recibe con enorme hospitalidad. Al conocerse ambos entrecruzan miradas y sienten una atracción el uno por el otro, pero sin demostración alguna.

Durante su estadía en la casa de Amalia, Eduardo se recupera favorablemente de las heridas sufridas aquella trágica noche, mientras que el hábil Daniel emprende una estrategia para despistar a los federales que buscaban incansablemente a su amigo Eduardo.

Toda esta situación llega a manos de Restaurador quien ordena al Comandante Cuitiño la búsqueda y captura de aquel hombre que había escapado el 4 de Mayo, cuya identidad desconocían.

TERCERA PARTE (Cap. 9 al 11)

El capítulo comienza con una reunión en la casa de Amalia en la que estaban presentes además de Amalia, Daniel y Eduardo; Agustina Duspaquier y su hija Florencia, la Señora de Mansilla y Doña María Josefa Ezcurra, cuñada y aliada incondicional de Rosas. Esta repulsiva mujer llegó a casa de Amalia con la firme idea de descubrir si era Eduardo aquel que escapó la noche del 4 de Mayo.

Durante el tiempo que duró la reunión María Josefa buscó incomodar al joven Eduardo quien finalmente queda en evidencia cuando ésta apoyó su mano sobre su pierna herida, ocasionando la reacción dolorida de Eduardo.

Este suceso despertó en Daniel un gran temor a que federales vengan al encuentro de Eduardo, ya que tenían un dato concreto de su ubicación. Ante esta situación Daniel decidió enviar a Eduardo a otra casa donde se mantuviera a salvo.

Una vez que Eduardo ya se encontraba fuera de peligro, Daniel fue al encuentro de su prima y al llegar se encontró con un grupo de federales que venían en busca de Eduardo. Pero Daniel rápidamente mostró a los hombres una carta en donde ratificaba su apoyo a Rosas y donde se definía como un gran federal.

La comisión avergonzada por invadir la casa de un federal y acusarlo de esconder a un unitario, se retiran de la casa quedando Eduardo otra ves fuera de peligro.

QUINTA PARTE (Cap. 18 y 19)

En estos capítulos se relata el casamiento de Eduardo y Amalia, quienes se encuentran profundamente enamorados y ansiosos por unirse ante Dios.

La boda transcurre en forma discreta y rápida, para no despertar sospechas. Además esa misma noche Eduardo embarcaba rumbo a Montevideo para así escapar definitivamente de la persecución en la que vivía.

Finalizada la ceremonia Amalia y Eduardo ya unidos en matrimonio, se dirigen junto a Daniel a la casa de Amalia donde esperarían que llegue la hora de la partida de Eduardo.

Amalia triste y melancólica no quería desde ningún punto de vista abandonar a su esposo, pero Daniel quien trata de calmarla asegura que no habrá mayores riesgos.

Todavía en la casa de Amalia, aguardando las doce de la noche, Luisa una criada ingresa desperada a la sala donde se encontraban junto con Pedro quien les informa que acababan de entrar ladrones. Inmediatamente después de oír a Pedro, Daniel y Eduardo defendiendo a Amalia comienzan una feroz pelea con los asaltantes. El primero que resultó gravemente herido fue Pedro quien después de unos minutos falleció a los pies de Amalia.

Mientras tanto Daniel y Eduardo seguían en combate, pero resultan gravemente heridos. Eduardo recibe una puñalada por la espalda que lo hiere mortalmente. En ese momento mientras ambos daban sus últimos esfuerzos por sobrevivir aparece un hombre, Daniel al reconocer la voz de su padre pide a este que salve a Amalia y ese mismo momento cae en brazos de su padre y muere al igual que Eduardo.

APRECIACIÓN PERSONAL

Después de la lectura de los capítulos asignados pudimos identificar en la obra varias características del movimiento estudiado.

Una de las más reconocibles en el texto es la subjetividad del lenguaje empleado por el autor, quien expresa su opinión haciendo una crítica al gobierno de la época, demostrando su descontento con el mismo, esto se puede ver claramente en el párrafo citado a continuación: “ ..para huir de la patria cuando el desenfreno de la dictadura arrojó a la proscripción a centenares de buenos ciudadanos […] y de un fusil en los ejércitos que operaban contra la dictadura. (TOMO 1 – Primera parte – Capítulo 1 – Páginas 7 y 8).

También se puede evidenciar en el texto el sentimiento nostálgico que expresa el autor, ya que hace referencia a una etapa cruel y desgarradora de la historia argentina en donde todo el país era sometido a la tiranía de Rosas.

Además otra característica que se hace visible es la supremacía del sentimiento frente a la razón porque se ven manifestadas expresiones de tristeza, angustia y dolor del autor, relacionados con su experiencia personal.

Finalmente después del estudio del movimiento y la lectura de la obra pudimos comprender el momento que atravesaba la Argentina, cómo era la situación política- social, es decir que, mediante la lectura de esta obra nos transportamos por un momento a esa época donde la Mazorca, la lucha constante entre unitarios y federales y el grandioso Restaurador de las Leyes eran temas recurrentes y cotidianos. Pudimos comprender los sentimientos que invadieron al autor al momento de escribir la obra, la sensación de desarraigo y tristeza por estar lejos de la tierra, la impotencia por no poder expresarse libremente y los sueños de libertad.

CONCLUSIÓN

Después de la lectura y análisis de Amalia, logramos descubrir una atrapante novela en donde se ve reflejada una época dura para nuestro país. Durante la lectura de la obra logramos transportarnos a ese momento, a ese tiempo de lucha entre unitarios y federales, tiempos en que había solo dos opciones: por un lado abandonar el país y por el otro vivir sometido al salvajismo y desenfreno del gobierno de Rosas.

Con la lectura pudimos comprender la historia de una manera interesante e innovadora. Además a través de ella pudimos identificar las características del movimiento estudiado.

La evaluación que podemos realizar de la novela es muy positiva, ya que su lectura resultó muy interesante y entretenida. Logró atraparnos desde le primer momento hasta el final.

BIBLIOGRAFÍA

• MÁRMOL, JOSÉ. Amalia. Buenos Aires, Centro Editor de América Lanita, 1967.

• Material proporcionado por la profesora. (Características del Romanticismo)

• Internet: www.wikipedia.com