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Charlas De 5 Minutos

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Albert 20 junio 2011

Palabras: 10120 | Páginas: 41

...

rrillo encendida en el piso del taller, del comedor, del cuarto de baño, etc., la apagan con el pie, ya que saben muy bien el peligro de incendio que una colilla puede crear. Pero más de una vez se ha dado el caso de un trabajador que declaró después de un incendio que él había visto la colilla encendida, pero que como él no la había tirado, no creyó que era su responsabilidad apagarla.

Una de las mejores formas en que podemos trabajar en equipo, es manteniendo nuestra área de trabajo siempre limpia y ordenada. Piensen por ejemplo en los trastornos y tiempo perdido que ocasionan al trabajador del turno siguiente que tenga que trabajar en la misma tarea y en el mismo lugar en que ustedes lo hacen, si dejan todas las herramientas desordenadas, los materiales tirados por el suelo, el piso lleno de basura, etc. Piensen en el tiempo que tendrá que emplear ese trabajador en ordenar y limpiar el desorden dejado por ustedes.

Vamos a mirar este tema del orden y la limpieza desde un ángulo un poco diferente. Piensen que en un momento determinado necesitan ayuda inmediata de alguien, por ejemplo, necesitan un martillo, y le gritan a un compañero, "¡alcánzame ese martillo inmediatamente!". El compañero quizás viene enseguida en su ayuda, pero si ustedes habitualmente tienen su lugar de trabajo desordenado, empleará cinco minutos en buscar el martillo y para entonces ya será demasiado tarde. Ustedes saben muy bien a lo que me refiero. Pidan ayuda, la persona a la que han pedido ayuda no puede encontrar lo que ustedes quieren, ustedes se ponen de mal humor, la otra persona se malhumora, y no sacan nada en limpio.

El trabajar en equipo significa estar siempre conscientes de que nuestra tarea en particular es un eslabón en la cadena de producción de la planta, y que nuestra tarea y la de los demás compañeros están íntimamente unidas, por lo cual tenemos que auxiliarnos en todo momento, siempre que lo necesitemos.

Como en cualquier otra actividad humana, en nuestra planta también - y quiero que no se

olviden nunca de esto, la unión hace la fuerza.

CHARLA N° 002

CHARLA N° 002

PERJUICIO DE LAS DIVERSIONES RUIDOSAS

PERJUICIO DE LAS DIVERSIONES RUIDOSAS

Quien más quién menos, todos hemos oído mencionar muchas veces los perjuicios, a corto y a largo plazo, que produce el ruido industrial. Incluso yo mismo les he hablado en otras ocasiones de los daños permanentes que poco a poco puede producir la exposición al ruido. Y si analizáramos en detalle cada uno de nuestros puestos de trabajo y las herramientas y maquinaria con las que trabajamos, veríamos que en cada caso se ha hecho todo lo posible por reducir el ruido al mínimo. Pero en esta charla no quiero hablarles sobre el ruido industrial, sino el ruido al que estamos expuestos cuando salimos de aquí, especialmente el ruido al que estamos expuestos cuando nos divertimos.

La industria del entretenimiento o de la diversión nos produce muchas satisfacciones, pero también nos puede causar

muchos problemas si no sabemos utilizar correctamente o no podemos controlar las fuentes de esos problemas.

Consideremos, por ejemplo, el caso de los radios con auriculares o cassettes que hoy en día son utilizados frecuentemente tanto por peatones, corredores, ciclistas o cualquier persona que practica un deporte o realiza una actividad en privado. Estos auriculares, que ofrecen una audición privada de la música o programa favorito, al combinar los niveles altos de sonido provenientes de la audición y la supresión de sonidos externos (tales como el de los motores de automóviles, sirenas de ambulancias y bocinas de camiones), pueden producir daños en la audición e incluso accidentes.

Es frecuente atribuir los choques entre trenes y automóviles al ruido excesivo proveniente de las radios de los vehículos, que reducen la posibilidad de oír el silbato o bocina de aviso de las locomotoras. Además, el llevar las ventanas cerradas aumenta el problema. Siempre que conduzcamos nuestro automóvil oyendo la radio tenemos que tener en cuenta el aislamiento interno que nos está creando el ruido de la radio y de qué forma puede afectarnos este aislamiento en la conducción en general. (Hace un tiempo leí en una publicación que la razón que hoy día las sirenas de la policía, de la

ambulancia y de los bomberos son tan elevadas es debido a que, hace años, cuando el ruido que emitían estos medios de

avisos eran más bajos, no los podían oír los conductores que iban en sus automóviles oyendo la radio).

Algunos conductores llevan la radio tan alta que 'su música' puede ser oída a más de 100 metros de donde están ellos. Y si uno tiene la desgracia de tener que pararse junto a ellos en una luz de tráfico, a veces el ruido es tan alto que incluso es imposible mantener una conversación con el pasajero.

Para algunas personas, el valor de entretenimiento de una motocicleta parece que es aumentado o engrandecido por su

ruido. Además de la molestia que cause a los peatones, el ruido puede causar un daño en la audición de su conductor.

Otra forma de 'frustración acústica' es la que producen algunos programas de radio, televisión y proyecciones de películas que tienen una música de fondo o 'ruidos cosméticos' tan altos que dominan y ahogan las palabras de los actores. A pesar de la ambientación que puedan crear todos estos sonidos, la realidad es que producen una molestia, consciente o inconsciente, en los espectadores. Quizá alguno de ustedes se esté preguntando: "¿Y qué puedo hacer yo para remediar esa situación?" ... Siempre hay algo que podemos hacer para solucionar los problemas a que nos exponen otras personas u organizaciones. En este caso, si comprobamos o hemos comprobado alguna vez que el cine local al que asistimos normalmente acostumbra a tener el sonido de las proyecciones excesivamente alto, podemos hablar con la gerencia del cine para que considere la posibilidad de reducir el volumen.

Y tratando sobre este tema, es esencial que pensemos en los miembros de nuestra familia, principalmente nuestros hijos. Muchos de los que están al frente de la industria del entretenimiento y la diversión pertenecen a las juventudes de las décadas de los 80 y los 70, en que se empezó a elevar excesivamente el ruido de la música, sobre todo del rock and roll. Ahora estos señores están programando material de la forma que a ellos les gusta y lo que consideran natural. (O quizá la razón sea que ya perdieron muchos su audición y necesitan elevar los controles y necesitan oír lo que programan...)

Los que somos padres no tenemos por qué aceptar esta situación. Tenemos que pensar que los niveles altos de música a los que están expuestos día tras día nuestros hijos, les pueden dañar su audición para el resto de su vida. En la primera etapa de la vida, las personas gozamos de nuestra audición más aguda; pero la pérdida de audición, producida por el ruido, es permanente y no se puede recuperar (incluso removiendo el ruido en espera de rehabilitar los nervios muertos).

Es necesario que nos acostumbremos a pensar que esa música elevada que escuchan nuestros hijos no es inocente, por muy bonita que sea. Hoy día hay estadísticas que demuestran que las personas que han estado durante muchos años habitualmente expuestas a un ruido elevado, tienen en su edad madura un nivel de audición mucho más bajo que otras personas.

En este sentido también podemos hacer otras cosas. A veces, la solución puede ser tan simple como acercarnos al televisor, o incluso más fácil todavía, con el controlador remoto bajar un poco el volumen. Aparte del posible daño en la audición, el ruido o sonido alto produce cansancio y a la larga un estado de estrés e incomodidad.

En la actualidad, uno de los problemas más graves que tienen muchas ciudades y urbanizaciones es el ruido: ruido de sirenas, de vehículos de servicios y emergencias, ruidos de automóviles y motocicletas, ruidos de martillos neumáticos rompiendo el asfalto, ruido de maquinaria de trabajo en lugares de construcción, y otras muchas fuentes. Ya sé que en muchos casos no podemos evitar estar expuestos a ruidos; pero en otros muchos casos, sí.

Hoy día el tema de la conservación del ambiente es un tema favorito en muchos medios de comunicación. Pero estos medios no ponen tanta atención a la necesidad de considerar también un ambiente acústico saludable y agradable. Como hemos podido comprobar en esta charla, todos y cada uno de nosotros podemos contribuir con nuestro granito de arena para crear a nuestro alrededor un 'mundo acústico' más humano.

AGUAFIESTAS

¿Cuál es su idea de un aguafiestas? ¿Qué es lo que ve mal en la gente? ¿A quién le gustaría enviar a Siberia, si pudiera,

con pasaje de ida solamente?

Supongo que todos contestaríamos estas preguntas de manera diferente, pero... déjenme decirles cual es la clase de individuo a quien yo no quisiera tener en el departamento por todo el oro del mundo. Es el trabajador que hace su tarea en tal forma que propicia los accidentes.

¿Han ido a una fiesta alguna vez con un amigo que tiene que llevarlos de regreso en su automóvil y que inmediatamente después de llegar y antes de que ustedes hubieran terminado su primer trago ya se había tomado tres, por no decir cuatro? Puede que sea una persona magnífica. Puede contar historias graciosas, animar la fiesta, bailar magníficamente. Puede ser muy amable con las señoras y hasta prestarle al amigo algunos billetes pare sobrevivir hasta el próximo día de pago.

Pero cuando llega el momento de regresar a casa y lo ve como camina hacia el automóvil, lo único que desea en ese momento es que suceda algún milagro pare no tener que irse con él. Saber por anticipado su falta de sentido común en ese momento pondrán en peligro su vida.

Un individuo no tiene que estar borracho en el trabajo pare poner en peligro la vida de los demás. Puede ser un gracioso,

un distraído, o un especialista en acortar el camino. Estas debilidades pueden transformar a cualquiera en una amenaza.

A todos nos molesta estar cerca de alguien que no solamente arriesga su vida -sino también la nuestra. Entonces, pare ser

honestos con nosotros mismos y con el resto de la humanidad, ¿no será conveniente hacernos un buen examen pare ver si

nosotros no adolecemos de la misma falta?

Los anuncios comerciales dicen que el mal olor, mal aliento, o los ojos irritados, son los motivos por los cuales no gustamos

a la gente. Pero me atrevo a decir que sí cuando llegamos al trabajo notamos que son muchos los que nos evitan, si en sus

caras se refleja cierto temor cuando nos miran, es tiempo que nos detengamos a pensar que parte tenemos en los

accidentes que están sucediendo últimamente.

Si al hacer un examen minucioso nos damos cuenta que estamos corriendo riesgos innecesarios y haciendo poner los pelos de puntas a los que están cerca, es el momento de empezar a pensar seriamente en que después de todoseguridad es algo que también nos concierne a nosotros.

Hasta ahora hemos ignorado, por un motivo u otro, las reglas de seguridad; la verdad que no nos hemos preocupado por usar el equipo de protección personal, y las charlas que nos dan regularmente son una buena oportunidad pare descansar un rato, después de todo tenemos suerte, ya que un descanso de vez en cuando no le viene mal a nadie, me estoy refiriendo a los descansos que salen de la rutina. Está bien que haciendo todas estas cosas no le hacemos ningún daño a nadie, o por lo menos no le hemos hecho daño a nadie hasta este momento, pero . . . si, es verdad, la semana pasada no fue nada agradable ver al muchacho que opera la perforadora cuando lo llevaban al hospital, y había llegado tan contento por la mañana. Dicen que siempre reía de este asunto de la seguridad. La verdad es que no se sabe si podrá volver a reírse ya que según comentaron su estado es grave.

Tal vez sea mejor empezar a pensar seriamente que después de todo si la compañía gasta tanto dinero, e insiste tanto en

esto de la seguridad, no será porque les guste tirar el dinero, deben tener una buena razón para insistir tanto.

Empezando a respetar todo lo relacionado con la seguridad le devolverá el respeto y la

confianza que, sus compañeros tenían para con usted. Podrá empezar a protegerse a sí mismo

y a los demás y en esta forma contribuir en forma positiva al bienestar de sus compañeros y

ganarse la confianza perdida. No creo que haya algo tan importante como gozar del respeto de

los que nos rodean. Ganemos ese respeto trabajando con seguridad.

CHARLA N° 004

CHARLA N° 004

CONSERVEMOS LO QUE TENEMOS

CONSERVEMOS LO QUE TENEMOS

Por supuesto que tengo derecho a sentirme dichoso!

Tengo dos brazos, dos piernas, dos pies, diez dedos en los pies y diez dedos en las manos. Tengo además dos

ojos. Pero eso no es todo. Todas estas cosas están en buenas condiciones y quiero conservarlas así.

Cuando a una persona le falta alguna parte del cuerpo o no puede usarla correctamente, decimos que tiene un impedimento o que esta incapacitada. ¿Saben ustedes lo que significa un impedimento? Lo mismo que en las carreras de caballos, el impedimento es un peso muerto que la persona o el caballo, tienen que cargar. En el juego de golf es el sistema por el cual los mejores jugadores tienen una desventaja en los puntos finales a fin de que los jugadores mediocres tengan una oportu- nidad de ganar.

En la vida, el impedimento significa menos dedos, cojear, ser ciego o sordo, en fin tener un obstáculo para realizar el trabajo diario. Hay muchas personas que rinden bien en el trabajo a pesar de tener un impedimento. Pero, es indudable que estas personas tienen que trabajar mucho más que los demás para lograr el mismo rendimiento.

En el ambiente de trabajo moderno no hay nada que por necesidad tenga que producir accidentes con lesiones que resulten en incapacidades para toda la vida. Pero, en todos los trabajos, sin excepción, pueden producirse accidentes con Iesiones incapacitantes.

Cualquier maquinaria en movimiento puede lesionar a la persona que no la use correctamente. Quien trate de aceitar, limpiar, ajustar o reparar una máquina en movimiento, se arriesga innecesariamente a quedarse manco o con una mano inutilizada para cl resto de su vida.

Al manejar cualquier objeto pesado la persona se arriesga a sufrir una Iesión en la espalda, a menos que haga el levantamiento con las piernas y no con la espalda; y si la carga fuera demasiado pesada, a menos que busque quien le ayude, sufrirá Iesiones que por mucho que lamente después no Io ayudarán a ganarse el sustento. Las cargas pesadas pueden magullar los pies a menos que se manejen correctamente y que los pies estén protegidos usando zapatos apropiados para el trabajo.

Las heridas más leves pueden infectarse a menos que sean atendidas por el personal capacitado de la empresa inmediatamente. Cuando se produce una infección, los médicos a veces se ven forzados a amputar el miembro afectado, dejando marcado al paciente para toda la vida.

Los ojos son una de las partes más delicadas del cuerpo. Una minúscula partícula de metal o esmeril pueden dañarlos permanentemente. Lo mismo sucede con los ácidos y sustancias químicas. Por eso es que en ciertas operaciones es indispensable usar gafas protectoras—para impedir esa incapacidad tan triste que es la ceguera.

(El supervisor puede hablar aquí de las tareas del departamento que requieren protección ocular).

Pero hay muchas lesiones más que resultan en incapacidades en la casa, en el trabajo o en los deportes—las caídas, quemaduras, etc. No tienen por qué ocurrir en la empresa ni en la casa, pero el hecho es que ocurren constantemente produciendo cierto número de incapacidades todos los años.

Si quieren evitar las incapacidades por estas causas tengan cuidado con las cosas que puedan incendiarse o explotar y

estén al tanto del tráfico de la calle y miren bien dónde ponen el pie al caminar.

No importa la edad que tengan, un accidente puede desfigurarlos disminuyendo sus posibilidades de éxito. No se sentirán contentos cada vez que se miren en el espejo y vean el cambio operado a causa de un accidente que pudo haberse evitado. Es algo que puede amargarlos para el resto de sus vidas.

Recuerden bien, ustedes son quienes deben proteger los tesoros que la naturaleza les dio. Son suyos, consérvenlos para

disfrutarlos indefinidamente y para que Ies permitan ganar más y sentirse feliz cada día.

CHARLA N° 005

CHARLA N° 005

MIRAR SIEMPRE ANTES DE ACTUAR

MIRAR SIEMPRE ANTES DE ACTUAR

Hay partes del problema de prevención de accidentes que no se pueden cubrir con reglas estrictas. Hay condiciones en la industria que permiten que se creen situaciones que son tan infrecuentes que parecen, por lo menos durante un momento, totalmente nuevas e insólitas. Son, por lo tanto, inesperadas y es difícil crear para ellas reglas fijas.

A esta altura, el buen juicio del trabajador debe entrar en juego. El trabajador que no puede extender sus principios de prevención de accidentes para que cubran cada situación a la que se enfrenta, es una amenaza para sí mismo y para la organización de la que es parte.

El trabajador en quien se puede confiar para que encare cada situación precavidamente, es muy valioso para la compañía. Hace algunos años, ocurrió un trágico accidente en el patio de una fábrica de aceros. Un veterano cuya ocupación era barrer los suelos, murió a consecuencia de un atropello. Todo el mundo en la planta le conocía y le estimaba muchísimo. Un día se hallaba limpiando una plataforma a lo largo de una vía en la que haba un vagón de bordes bajos. Un operador de grúa trajo desde un lugar de la fábrica un gran cajón con chatarra, lo giró sobre el vagón de bordes bajos y lo descendió con mala fortuna sobre el cuerpo inclinado del pobre barrendero. El hombre fue materialmente aplastado y murió instantáneamente.

El operador de la grúa no usó buen juicio. El no podía ver claramente el lugar en el que estaba colocando la caja. Supuso que allí no había nadie. Por usar poco juicio y precaución se creó a sí mismo una tragedia que será incapaz de olvidar durante el resto de su vida.

No sería difícil para nosotros enumerar varias cosas que debía haber hecho el operador. Seguramente él también las

conocía. Es casi seguro que desde pequeño había oído el antiguo adagio que dice "Mirar siempre antes de actuar".

Hay demasiada gente que actúa a lo loco. Y no es hasta que averiguan que su descuido les ha costado a ellos, y a otros, un

precio muy alto que se dan cuenta del significado del antiguo adagio.

Si todos pudiéramos recordar que nunca debemos arrojar un objeto pesado antes de cercioranos de que no va a caer en los

pies de alguien, que nunca vamos a tocar una pieza de metal hasta estar seguros que no está caliente, y de que nunca vamos a prender la mecha de un cartucho antes de asegurarnos que no hay personas en las cercanías, reduciríamos grandemente el número de lesiones y muertes.

Quién más quién menos, todos hemos actuado alguna vez en nuestras vidas sin tener en cuenta las consecuencias de la acción imprudente que vamos a realizar. Pero la mayoría de nosotros hemos llegado a crearnos un hábito, quizás a raíz de una mala experiencia, de mirar siempre antes de actuar. No obstante hay entre nosotros quienes actúan de esta manera las menos de las veces. Para ellos la actuación normal es la opuesta: actúan, y después miran.

Esto, visto fríamente, puede parecer un juego divertido. Pero si examinamos detenidamente alguno de esos juegos, nos

será fácil comprobar las consecuencias trágicas que pueden resultar cuando se pierde en ese juego.

Hablando de juegos me ha venido a la mente un caso que leí hace años en una revista. “Andrés", me acuerdo que decía el articulo, "era un hombre a quien le gustaba jugar con su suerte. Iba por la vida sin pensar en lo que iba a hacer el mo mento siguiente. A pesar de haber tenido algunas experiencias desagradables, había llegado a sus cuarenta años sin haber sufrido ningún percance trágico. Pero un día la suerte le dejó de la mano. Como siempre lo había hecho, salió por la mañana de su garaje sin mirar cuidadosamente hacia atrás. De repente oyó un terrible gemido. Saltó precipitadamente de su coche y tuvo que presenciar la escena de su único hijo, de tres años, aplastado bajo las ruedas de su coche.

Andrés tiene ahora sesenta años y mira siempre dos veces antes de actuar. Pero ¿necesitamos tener una experiencia

semejante para que aprendamos de una vez para siempre la lección? . . .

Para terminar quiero recordarles otra vez ese antiguo adagio que he mencionado ya dos veces. Quisiera que lo grabaran profundamente en sus mentes y que lo trajeran a la memoria siempre que fueran a emprender una acción. En deferencia a sus familiares, a sus compañeros de trabajo, a sus empresas y a ustedes mismos, "Miren siempre antes de actuar".

CHARLA N° 006

CHARLA N° 006

SÉ PROHIBE ESCUPIR

SÉ PROHIBE ESCUPIR

Probablemente muchos de ustedes han visto alguna vez un aviso que dice, "Si usted escupe en el piso de su casa, hago lo mismo aquí. Queremos que se sienta en su casa". Quienes ponen avisos así es porque tienen un problema—hay gente que escupe en sus locales y quieren combatir ese vicio que es causa de incontables lesiones personales.

La mayor parte de los niños escupen mucho, porque piensan que es elegante. Algunos adquieren el hábito y lo mantienen durante el resto de su vida—escupen en todos los sitios. Naturalmente, todos tenemos que limpiar nuestra garganta a ve- ces, particularmente si estamos constipados, pero hay una manera urbana de hacerlo y otra reprobable.

Creo que todos estamos de acuerdo en que el escupir sin ton ni son es un hábito sucio. El ver un esputo en el suelo no es nada agradable. Además supone un peligro de resbalamiento. Los esputos han sido causa de muchas caídas. Si tuviéramos un récord completo seguramente encontraríamos que muchas fracturas de cráneo y otras muchas lesiones se han debido a esto.

Hace unos días, exactamente tres y esto es lo que me ha movido hoy a hablarles sobre este tema, leía en una revista un caso en que un soldador murió como consecuencia de una rotura de la columna vertebral cuando resbaló en un esputo y cayó en una posición incorrecta. Cuando terminé la lectura del informe, me pasó por el cuerpo un escalofrío y pensé que el mismo accidente, o uno similar también con consecuencias trágicas, podría ocurrir cualquier día en nuestra planta. Si no ha ocurrido ninguno hasta hoy es por verdadero milagro, ya que, como todos nosotros sabemos, entre nosotros tenemos a gente que escupe en cualquier esquina o incluso en medio de los pasillos.

Hasta que no leí ese informe, nunca, en verdad, me había detenido a pensar seriamente sobre el peligro en que nos ponen a todos quienes en nuestra planta tienen el hábito de escupir en el suelo. Por eso quiero que después de esta charla todos salgamos de aquí con el propósito firme de no escupir nunca en el suelo, entre otras cosas por el peligro que supone para la integridad física de todos nosotros, como lo acabamos de ver claramente en ese caso fatal.

Cuando un trabajador escupe en el suelo en una planta limpia, como la nuestra, está insultando a los demás. Espero que ustedes también piensen así. Están insultando a la compañía, a sus compañeros, a toda la gerencia. Están insultando a todo el mundo que trabaja en la planta y que no escupen como él. La razón por lo que lo hace es seguramente hábito mal adquirido, pero eso no es razón para excusarlo y reprobar su conducta.

Con esto no estoy acusando a nadie en particular, aunque todos sabemos, tanto ustedes como yo, que hay gente que escupe en nuestra planta. Quiero que aquéllos que sean los responsables hagan lo más que puedan para corregir ese há- bito. Todos los que no escupimos nos merecemos esa deferencia.

Además por medio del escupir se transmiten enfermedades. Incluso, una boca sana está llena de gérmenes. La mayoría son de la clase inofensiva. Pero el producto que se expectora es algo diferente. Puede estar lleno de virus muy peligrosos, por ejemplo estreptococos. Los médicos saben que los gérmenes de las enfermedades no infectan a todo el mundo de la misma manera. Por ejemplo, una persona puede tener, gérmenes en su garganta y vivir con ellos sin producirle ninguna enfermedad. Esto es debido a que las defensas de un cuerpo sano son capaces de evitar que esos virus le contraigan una enfermedad. Pero la expectoración de esa persona sana puede producirle una enfermedad a otra persona que tenga una resistencia más baja.

Espero que esta charla sirva de punto de partida para que los que tengan ese hábito empiecen a corregirse. Si tenemos que desechar algo de nuestra garganta o pulmones podemos hacerlo o bien en el cuarto de baño o en el pañuelo, pero nunca en el suelo.

CHARLA N° 007

CHARLA N° 007

ORGULLO EN EL TRABAJO

ORGULLO EN EL TRABAJO

Hoy voy a hablar de algo que, se me ocurre de repente, puede que parezca que no tiene mucho que ver con la prevención de accidentes. Es acerca del orgullo que cada uno de nosotros debe sentir por el trabajo—"su" trabajo—por las herramientas y el equipo que use; en fin, por su "ambiente" de trabajo. Esta palabra "ambiente" significa todo lo que le rodea a uno— el suelo, las máquinas, el banco de trabajo, los soportes para las herramientas, los estantes, la luz, etc.

En esta charla voy a tratar de mostrarles por qué un poco de orgullo en todo esto —en el ambiente que nos rodea—ayuda a

la prevención de accidentes y nos ayuda a todos a que no nos lesionemos.

Es bueno tener algo de lo cual nos podemos enorgullecer—algo de lo cual podemos decir a todos nuestros familiares y amigos que nos sentimos orgullosos. A nosotros nos agrada todo lo que es bueno para nosotros, lo que es bueno para nuestra salud y para el estado de nuestra mente. Todo eso hace que sea bueno para la prevención de accidentes también. ¿Puede alguno de nosotros enorgullecerse de algo de lo cual es responsable y que no es tan seguro cómo podría ser? No, no podemos. Todos nosotros queremos que todas las cosas estén bien y las queremos también seguras. Si no son seguras, no están bien.

Yo siento mucha pena cuando veo a un trabajador que no tiene nada de orgullo en lo que hace. Este tra bajador es un pobre desgraciado. Naturalmente ninguno de nosotros es así, de lo contrario no estaríamos aquí. Yo, por ejemplo, estoy orgulloso de la compañía en que trabajo, estoy orgulloso de mi trabajo, orgulloso del trabajo que ustedes hacen de nuestro récord de prevención de accidentes. Y cuando cualquiera de nosotros hace una cosa que está mal, mi orgullo se resiente.

Si ustedes se ponen a pensar un poco acerca de todo esto, creo que tendrán que estar de acuerdo conmigo en que un poco

de orgullo es necesario para mantener el auto-respeto de cada uno.

Algunos trabajadores parecen que usan todo su orgullo para las cosas que están fuera de su trabajo—su casa, su esposa e hijos, el partido de fútbol en el que participan todos los fines de semana, etc. No estoy diciendo que no es bueno tener orgu- llo por las cosas que no se refieren directamente al trabajo. La vida seria de muy poco valor sino lo tuviéramos. Pero si una persona, si cualquiera de ustedes, no está interesado suficientemente en su trabajo para querer ser bueno en éste, posi- blemente no podrá permanecer en su trabajo durante mucho tiempo. Y más importante todavía, probablemente se lesionará, porque tampoco podrá realizar su trabajo con seguridad.

La compañía en la que yo trabajo, en la que ustedes trabajan, es una compañía excelente, extraordinaria. Es una buena planta—mucho mejor que cualquiera de las que ustedes conocen. La gerencia nos da equipos buenos y buenas herramientas para que trabajemos seguros con ellos. La gerencia se desvive para que realicemos el trabajo sin sufrir lesión alguna. Trata muy en serio de evitar que nos lesionemos, aunque sólo se trate de lesiones muy leves. Así que tenemos mucho de lo cual nos sentirnos orgullosos.

Hagamos una lista de las cosas que nos rodean aquí y que consideramos buenas para nosotros, de tal forma que podamos

sentir orgullo en ellas. (Aquí el supervisor puede realmente sembrar la semilla del orgullo en los trabajadores

diciéndoles que cada uno diga algo de lo cual se siente orgulloso. Así mismo se pueden mencionar cosas que ne-

cesitan ser mejoradas).

Me parece que todo lleva a la conclusión de que la manera en que cada uno de ustedes hace su trabajo, la calidad del trabajo que produce, la manera en que guarda las herramientas con las que trabaja, todo esto muestra la clase de persona que ustedes son. Un buen trabajador quiere buenas herramientas y buenos equipos. El no trabajará en un lugar donde no hay orden y limpieza, ni trabajará un solo minuto con herramientas que no están a la altura de lo que él considera seguras y buenas. En nuestra compañía la prevención de accidentes es una parte integral de nuestros equipos, de nuestras herramientas, incluso de nuestro lugar de trabajo.

Enorgullezcámonos de las cosas que nos rodean, que son buenas para nosotros, y si alguna vez observamos que algo no es suficientemente bueno y de lo cual no nos podemos enorgullecer, empleemos nuestro orgullo para mejorarlo. Este pequeño esfuerzo nos pagará en satisfacción propia y en protección personal.

CHARLA N° 008

¡Ay!

¡A

y!

Los accidentes pueden ser de muchas clases y sus consecuencias muy variables, pero todos tienen algo en común:

¡duelen!.

El dolor es la forma de que se vale la naturaleza para decirnos que necesitamos cuidarnos más. Es una señal de parada que nos indica que hemos tocado algo caliente o afilado y así instintivamente retraernos. Es un manómetro de presión que nos dice que un objeto nos está machacando el pie. Si no sintiéramos dolor, lo más probable es que hubiéramos crecido con algunos dedos de menos u otros impedimentos.

Pero, saber que el dolor tiene razón de ser por el servicio que nos presta no implica que nos guste. Hasta un dolorcito

cualquiera—un pinchazo, por ejemplo— nos hace saltar y sentirnos miserables aunque sea por unos momentos solamente.

Los médicos han aprendido muchos medios para combatir el dolor. Recomiendan una aspirina contra un dolor de cabeza; drogas tales como la morfina para aliviar los dolores intensos; una inyección de xilocaina permite la extracción de dientes sin dolor para la persona. Pero estas drogas de nada sirven para eliminar las lesiones que son la causa de los dolores.

Cuando el trabajador se pone zapatos apropiados para el trabajo sabe que sus pies estarán protegidos y que no tendrá que sufrir dolores si les cae algún objeto pesado en el curso del trabajo. Cuando las mujeres u hombres jóvenes que llevan el cabello largo se ponen la gorra apropiada, saben que evitan los dolores que sufrirían si la máquina llegara a atraparles los cabellos. Cuando usted usa gafas, se protege contra los dolores intensos que sufriría si llegara a caerle en los ojos un cuerpo extraño, por diminuto que fuera.

Pero la protección contra el dolor no es solamente una cuestión de usar ciertos equipos de protección. Cada vez que usted sube o baja escaleras en su casa o en el trabajo, corre el riesgo de sufrir dolores terribles a causa de una fractura de loa huesos del cuerpo o extremidades. Usted puede evitar estos dolores, andando despacio, mirando dónde pone el pie y sujetándose al pasamanos o baranda.

Algunas causas de dolores pueden evitarse no usando en el trabajo relojes de pulsera, anillos, cadenas, corbatas, mangas

largas, bufandas, etc., ya que pueden ser atrapados en la maquinaria produciendo lesiones.

Hay muy pocas cosas en la vida peores que el dolor y muy pocas mejores que sentirse bien. La seguridad en el trabajo y en el hogar puede proteger contra el dolor y lograr que se sienta bien—sin dolores. Esto de por sí sería suficiente para que todos deseáramos poner de nuestra parte evitando los accidentes que crearían obstáculos a nuestro bienestar. Todo lo que ne- cesitamos es tomar las precauciones debidas y seguir las instrucciones estipuladas para cada tarea.

Sería conveniente que cada trabajador se pasara unas horas en la sala de emergencias de un hospital. Es seguro que si viéramos palpablemente cuál es el precio de los accidentes en sufrimientos y dolores innecesarios, estaríamos mucho más dispuestos a cooperar y a protegernos contra todas esas vicisitudes.

¡ Manos a la obra y a acabar con las causas de los dolores en su departamento !

CHARLA N° 009

CHARLA N° 009

CONOCIMIENTOS

BÁSICOS

QUE

DEBEN

CONOCIMIENTOS

BÁSICOS

QUE

DEBEN

POSEER LOS SUPERVISORES

POSEER LOS SUPERVISORES

Los supervisores que no tienen interés en la prevención de accidentes no necesitan saber nada acerca de cómo prevenirlos. El conocimiento en las manos de personas perezosas o indiferentes no sirve para nada. Solamente los supervisores que quieren remediar el problema de los accidentes necesitan saber cómo solucionarlos. Y ciertamente sería de gran ayuda para esas personas saber todo lo que es necesario acerca de la prevención de accidentes, especialmente con relación al trabajo que deben realizar en sus respectivos departamentos.

Sin embargo, en estos tiempos modernos en que la tecnología avanza con tanta rapidez y surgen al mercado anualmente nuevos equipos y materiales, no es siempre posible saber todo lo que sería deseable conocer acerca de la prevención de accidentes. Pero los supervisores que están interesados en este aspecto deberían tener, como mínimo, un conocimiento general de los elementos básicos necesarios para establecer un programa efectivo. Deberían saber en particular:

1. Algo acerca de los principios generales de los resguardos para máquinas y estar conscientes de qué forma esos

resguardos pueden proteger a alguien de sufrir una lesión.

2. Que ninguna operación puede ser hecha a prueba de peligros. Por lo tanto, deben conocer aquellos peligros de operación de los cuales deben proteger a sus trabajadores. De igual manera deben saber cómo explicar a sus traba- jadores la posibilidad de que pudieran exponerse a algún peligro si no se comportaran de una forma correcta.

CHARLA N° 010

CHARLA N° 010

¿AMBULANCIA O VALLA?

¿AMBULANCIA O VALLA?

Para ilustrar la forma en que muchas empresas solucionan algunos problemas no hay como recordar una historieta que se

dice que tuvo lugar en un pueblecito en lo alto de unas montañas, desconectado casi totalmente del resto del país.

En ese pueblecito parece ser que muchos niños se caían por un precipicio y naturalmente morían. Para solucionar este grave peligro lo que hicieron los campesinos fue invertir todos los recursos municipales para comprar una ambulancia donde pudieran transportar al hospital más cercano a los niños que caían al precipicio. Como ocurre en muchos cuentos, al final tuvo que venir el sabio del pueblo para preguntarles a los concejales si no les parecía que la construcción de una valla o cerca al borde del precipicio no sería un medio más efectivo de evitar la caída de los niños y de no malgastar todo el dinero que suponía el mantener a un chofer constantemente en la ambulancia por si se caía algún niño.

En algunas empresas, de vez en cuando también se reciben recomendaciones muy similares a las de los campesinos de la historieta. Es frecuente que cuando un trabajador se cae de una escalera por haberse resbalado en un peldaño manchado con aceite o grasa, la recomendación sea comprar una nueva escalera, cuando la solución más práctica y económica sería: a. tratar de ver cómo se puede evitar que el aceite o la grasa llegue a los peldaños de la escalera; y,

b. establecer un procedimiento efectivo para la limpieza o recogida del aceite o grasa si en alguna circunstancia se derrama

en la escalera.

A no ser que un equipo o una máquina tenga un defecto obvio o esté en una condición insegura, la solución muchas veces

consiste en establecer un procedimiento para evitar que se produzcan accidentes.

Esto no quiere decir que se deba dejar de utilizar el equipo de protección personal necesario, aunque parezca que no existe

la posibilidad de que se pueda producir un accidente.

CHARLA N° 011

CHARLA N° 011

¿CÓMO ESTÁ?

Una de las formas más amistosas de saludar a una persona es "¿cómo estás?" o "¿cómo te encuentras?"

La vida no puede darnos nada mejor que la satisfacción de saber que estamos en perfectas condiciones físicas y podamos

responder que nos encontramos muy bien.

Los días en que sacamos el pecho, respiramos hondo para aspirar todo el aire fresco que podemos, caminamos por la calle con pasos largos y firmes—son los días en que tenemos una riqueza de valor incalculable, la que está formada de las cosas que realmente tienen importancia. Esos son los días en que nos sentimos bien en el trabajo y estamos en condiciones de disfrutar de lo bueno que ofrece la vida.

Pero todo este bienestar puede perderse fácilmente. Sólo un segundo bastará para destruirlo y remplazarlo con miseria y

dolor.

¿Alguna vez ha recibido un golpe, pero de los buenos? Por ejemplo un puñetazo en la mandíbula, o un golpe de un vehículo, o la "caricia" de un piso duro al caer de cierta altura? Si ha tenido alguna de estas experiencias o similares, entonces sabe lo que es perder en un momento el bienestar y tener en cambio una sensación de lo más desagradable en el estómago, que es la que generalmente sigue a un golpe en cualquier parte del cuerpo.

Todos queremos sentimos bien. Queremos tener la sensación de fuerza, bienestar, y optimismo, que resultan de sentirse bien. Por esta razón es que debemos hacer todo lo que está a nuestro alcance para evitar aun la remota posibilidad de tener un accidente, no importa si tenemos que hacer algún esfuerzo extra.

Parte del crecimiento lo constituye el aprender lo dicho anteriormente. Gustavito se siente muy bien. El último chocolate que comió le gustó mucho, no lo había probado antes, es nuevo. Siendo un niño le parece que puede seguir comiendo varios chocolates más, sin que le pase nada. Todos hemos tenido experiencias similares y sabemos que Gustavito terminará con un dolor de estómago, en consecuencia, le llamamos la atención. Tratamos de hacerle entender que será mejor que no coma más. Un chocolate o acaso dos, son suficiente, que guarde el resto para más tarde o mañana.

Pero nosotros nos olvidamos algunas veces de aplicar esto mismo en el trabajo. Nos olvidamos que un cigarrillo cerca de

material inflamable puede transformar nuestro bienestar físico en carne quema.

Lo hicimos una vez y no pasó nada, lo repetimos y nada, pero . . . cuantas veces será nada? Y la vez que sea algo, podrá

ser ALGO que puede pesarnos por el resto de nuestra vida, si es que tenemos suerte de vivir para contarlo.

Sabemos que si sobrecargamos el montacargas no podremos ver por donde vamos. Existirá la posibilidad de atropellar a

alguien cambiando su integridad física, en un segundo.

¿Cómo se siente? Esperamos que muy bien, mejor que nunca. Pero queremos que siga sintiéndose así. Para lograrlo es importante que permita que las reglas de seguridad y las prácticas de trabajo seguro, sean sus amigos inseparables. Ellos le ayudarán a evitar los accidentes y conservar su salud e integridad física.

CHARLA N° 012

CHARLA N° 012

PRIMERA NORMA DE PREVENCIÓN DE

ACCIDENTES:”TRABAJE CORRECTAMENTE”

Todos USTEDES han oído y aprendido muchas normas de prevención de accidentes desde el primer día en que empezaron a trabajar en nuestra planta. En muchas áreas de peligro hay avisos que nos recuerdan que no debemos fumar porque podríamos provocar un incendio. Otros letreros nos indican el peligro de alto voltaje.

Colgados de las paredes podemos ver carteles que nos recuerdan que debemos llevar anteojos de protección, cuando los necesitamos. Regularmente nos reunimos aquí durante cinco minutos para reforzar todavía más nuestra actitud positiva hacia la prevención de accidentes, que es lo que vamos a hacer hoy también. Y el resultado hasta ahora ha sido que hemos adquirido cierta conciencia de la necesidad que tenemos de trabajar con más cuidado para evitarnos lesiones y evitar lesionar a nuestros compañeros de trabajo.

El otro día, pensando sobre los temas que hemos tratado en el pasado en estas charlas de cinco minutos, se me ocurrió que quizás no habíamos hablado lo suficiente de la necesidad que existe de realizar el trabajo correctamente. Me refiero al trabajo particular que tiene que realizar cada uno de ustedes. Si ustedes saben exactamente lo que hacen en todo momento, las posibilidades de lesionarse serán mínimas.

El conocer un trabajo en detalle involucra naturalmente muchas cosas. En primer lugar está la destreza que tuvieron que desarrollar cuando empezaron a aprender su oficio. No todo el mundo puede operar una máquina correctamente. Ustedes tuvieron que aprender la manera correcta de usar el equipo. Esa fue una de las primeras cosas que se les exigió cuando empezaron a trabajar aquí.

También tuvieron que aprender lo que no podían realizar con una máquina o equipo. Esto es tan importante como lo que hemos mencionado antes. Es importante saber que no se puede cargar una grúa con más de cierto peso. Es importante saber que no se puede usar una llave, como si fuera un martillo, para clavar clavos.

Veo que muchos de ustedes se lesionan a veces porque no se dan cuenta lo peligroso que es usar una herramienta para aquello para lo cual no fue diseñada. Muchos se lesionan porque nunca habían visto a nadie lesionarse usando una herramienta incorrectamente.

Por ejemplo, algunos no se dan cuenta del peligro de esmerilar una pieza en la cara de una piedra de esmeril o esmeriladora. No se dan cuenta que es peligroso introducir un trozo en el caño del mango de la llave para hacer más fuerza. O quizás se dan cuenta del peligro, pero piensan que lo pueden evitar con facilidad una vez más.

Además de saber lo que pueden y lo que no pueden hacer con el equipo y materiales con los que trabajan, además de poseer la destreza que necesitan para realizar su trabajo, tiene que conocer todos los posibles peligros que encierra las operaciones en las que trabajan de ordinario.

Si trabajan con una piedra de esmeril, tienen que saber que existe el peligro de que salten partículas y por lo tanto,

debe mantener siempre el resguardo en su lugar y ponerse la protección ocular.

La persona que conoce bien su trabajo, sabe los peligros a que está expuesta y por lo tanto tiene mucho cuidado

de usar siempre el equipo de protección necesario y nunca tiene excusas para no usarlo.

Ustedes pueden manejar materiales pesados sin zapatos de protección, pero si conocen bien su trabajo y los posibles peligros, no lo harán, se pondrán los zapatos de protección. Siempre existe una posibilidad de que el material pesado se caiga y les aplaste un pie.

De la forma en que lo veo el trabajador que realiza su trabajo correctamente es un trabajador precavido. Tiene que serlo, tiene la destreza necesaria para usar las herramientas, máquinas y equipos que necesita para realizar su trabajo correctamente. Conoce los peligros que lo rodean. Usa los resguardos y la ropa protectora que necesita para evitar esos peligros tanto como pueda y se protege a sí mismo contra lesiones en caso de que ocurra un accidente.

Así que grabémoslo bien en nuestra mente: la primera norma de prevención de accidentes debe ser“trabajar

correctamente”. Y ustedes verán, que cuando lleguen a conocer bien su trabajo, no se les ocurrirá pensar que están

libres del peligro de sufrir lesiones.

CHARLA N° 013

CHARLA N° 013

LA PREVENCION DE ACCIDENTES ES

RESPONSABILIDAD DE TODOS”

MUCHAS VECES les he dicho que las lesiones personales son uno de los grandes males de la industria moderna. Esa expresión no es nada exagerada, por eso uno de los objetivos principales que buscamos en estas charlas de cinco minutos, es enseñarles a prevenir accidentes. En los cinco minutos de hoy vamos a tratar de aclarar de quién es la responsabilidad de prevenir accidentes y quién es la persona responsable cuando ustedes se lesionan.

Si repartiera entre ustedes un papel y les pidiera que escribieran quien creen ustedes que es la persona responsable cuando ustedes se lesionan, muchos de ustedes escribirían seguramente: el gerente general, usted (o sea, yo, por ser supervisor) el jefe del departamento……. Quienes escribieran esto tendrían razón…..por lo menos en parte. Al gerente general, al jefe de nuestro departamento, a mí, a todos nos interesa que ustedes no se lesionen. Sabemos que los accidentes con lesión producen dolor físico y moral. Ustedes creen que a mí me agradaría tener que llamar a la puerta de su casa y comunicar a su esposa e hijos que uno de ustedes se ha lesionado de gravedad en el trabajo y está internado en el hospital? A nadie le gusta comunicar noticias tan tristes, y a ningún gerente o jefe de departamento le agrada o beneficia cuando se publican los altos índices de lesiones incapacitantes en su planta.

En nuestras plantas se llevan a cabo regularmente diferentes programas para ayudarles a ustedes a prevenir lesiones. Unos de esos programas es esta charla de cinco minutos. En todos estos programas presentamos información que pueden servirles para evitar toda clase de accidentes. Parte de esta información, lo sé, no es nueva para ustedes, lo que pretendemos es refrescar su memoria, porque son puntos que creemos muy importantes y que les pueden ayudar a evitar sufrir lesiones.

Una y otra vez recalcamos la importancia de la protección personal, por ejemplo. Yo sé que aveces es un poco aburrido tener que repetir siempre consejos y advertencias parecidas, pero si pensamos en cómo podemos beneficiarnos de seguir esas recomendaciones o consejos, merece la pena poner un poco de atención y seguirlos. Han hablado alguna vez con un compañero de trabajo que sufrió un accidente grave? Piensen por un momento en un compañero de trabajo que, supongamos, perdió los dos ojos. Creen ustedes que si por un milagro recupera los dos ojos, en adelante no haría todo lo posible por proteger su vista? Las cosas más grandes de este mundo, las riquezas personales, como la vista, el oído, los miembros de nuestro cuerpo, no los apreciamos en realidad hasta que los perdemos.

Y si alguna vez alguno de ustedes pierde o incapacita para siempre alguno de estos órganos o miembros, será inútil que echen la culpa a otras personas, que responsabilicen de la pérdida o incapacitación de esos órganos o miembros a alguien, como a mí, al jefe de nuestro departamento, a nuestro gerente general.

Con esto quiero decirles tan solo que en último término el prevenir accidentes es la responsabilidad de todos nosotros, de cada uno de nosotros. Si ustedes se exponen a peligros innecesarios, por mucho que les hable, por muchos consejos que les de, servirá de muy poco.

Yo les puedo hablar una y otra vez sobre la importancia de llevar el casco de protección, pero si ustedes no se lo ponen cuando lo necesitan, mis palabras habrán caído en el vacío. Yo no podría evitar que se quiebren la cabeza, porque yo no puedo llevar su casco de protección.

En resumen, de ustedes, de cada uno de ustedes depende el que sufran o no una lesión. Con las charlas, con las películas, con los programas de entrenamiento, tratamos de crear un ambiente en el que ustedes puedan desarrollar actitudes correctas, tratamos de enseñarles a protegerse de los peligros que les rodean. Pero ustedes tienen la última palabra.

Por lo tanto, y con esto quiero terminar, traten de desarrollar actitudes que sean positivas. La integridad física de ustedes depende en última instancia de sus actitudes personales. Y nunca se olviden que cada uno de ustedes es responsable de sus acciones, ustedes son los únicos que pueden evitar el que ustedes se lesionen.

CHARLA N° 014

CHARLA N° 014

LOS VETERANOS TAMBIÉN NECESITAN SER

ENTRENADOS

LA MAYORIA de los supervisores reconocen la necesidad de poner al tanto a los nuevos trabajadores sobre los peligros del trabajo, normas de prevención de accidentes y equipos protectores personales en el primer día de su trabajo. Pero qué pasa con los trabajadores veteranos a quienes se les cambia de departamento o se les da nuevas ocupaciones?

Con demasiada frecuencia, los supervisores dejan de orientar a estos trabajadores hacia la prevención de

accidentes. Suponen que pueden valerse por sí mismos. Esa actitud es una invitación a problemas.

El trabajador a quien se les asciende de posición o se le transfiere a un nuevo trabajo se encuentra a menudo en

un ambiente extraño y se ve en la necesidad de prestar atención a una nueva fuente de peligros.

Bajo tales circunstancias, incluso un trabajador veterano necesita ser orientado o reorientado hacia

consideraciones básicas de prevención de accidentes para el nuevo trabajo.

La orientación inicial hacia la prevención de accidentes para esta clase de trabajadores debe cubrir cuatro tópicos

esenciales:

1.Peligros mayores del área. Los peligros comunes del área incluyen el tráfico de equipos móviles, equipos

suspendidos que se mueven, conductores eléctricos expuestos, gases y contaminantes tóxicos, contaminantes

aéreos, peligros de resbalamiento y tropiezo potenciales y peligros relacionados con maquinaria cercana;

2.Equipos de protección personal. El supervisor dirá al trabajador qué equipo protector debe llevar, tanto para la

cabeza, para los ojos, como para el cuerpo en general. Este es el momento en que también le deberá decir

como cuidar ese equipo y usarlo;

3.Responsabilidades en cuanto al orden y a la limpieza. Decirle al trabajador en que forma se espera que mantenga

el área limpia y ordenada. Indicarle dónde van los desperdicios y la basura. Si se espera mucho tiempo antes de indicarles estas responsabilidades, la mayoría de los trabajadores creerán que se les está dando trabajo extra;

4.Reglas críticas de prevención de accidentes. El análisis de las reglas de prevención de accidentes debe limitarse,

en principio, a aquellas que el trabajador debe conocer inmediatamente. Por ejemplo, que el fumar en el área de

trabajo está prohibido porque es peligroso.

No confundir la orientación en prevención de accidentes con la instrucción en el trabajo. La orientación en prevención de accidentes debe ser completa para cada puesto, pero no se debe cometer el error de cubrir muchos tópicos en una sola sesión. Hay un límite en cuanto a lo que una persona puede absorber en una sesión de instrucción.

El propósito de la orientación es cubrir los aspectos sobresalientes de la prevención de accidentes, que el trabajador necesita conocer sobre su nuevo trabajo. La instrucción detallada en el trabajo viene más tarde, después de la orientación en prevención de accidentes.

La orientación en prevención de accidentes puede llevarse a cabo con mucha efectividad preparando esbozos de

puntos claves.

El supervisor puede usar estos esbozos como guías para orientar a los trabajadores a quien se les transfiere a

nuevas operaciones o puestos, para aquellos que regresan a sus puestos, después de una ausencia.

Si el supervisor no ha preparado estos esbozos o si los ha preparado pero no los usa, está creando un hueco en la barrera de prevención de accidentes que debe construir alrededor de cada trabajador. Cuando se presenta uno de estos huecos en la barrera, se pueden esperar accidentes.

Hemos dado aquí ideas sobre como el supervisor debe dar instrucción para prevenir accidentes. El es quien debe poner en práctica esas ideas a fin de instruir en prevención de accidentes a aquellos trabajadores, nuevos o veteranos, a quienes se les asigna bajo su supervisión.*

*Un granjero se fue un día al campo y empezó a matar todas las serpientes que podía encontrar. Cuando se le preguntó si no creía que eso era peligroso respondió: “Creo que lo es, pero si no las mato hoy cuando las estoy buscando y las veo, ellas pueden matarme a mí mañana cuando no estoy preparado”. Esto ilustra un principio básico de prevención de accidentes. Es conveniente librarse de todos los peligros que se encuentran antes que causen un accidente. Las condiciones inseguras están al acecho como las serpientes.

CHARLA N° 015

CHARLA N° 015

DESTRUCCIÓN DE MITOS IRRAZONABLES

UN ESCRITOR FRANCES ,Montaigne, en una ocasión afirmó que las personas por lo general creemos ciegamente en las afirmaciones de temas que desconocemos. Ciertas afirmaciones y creencias pasan de generación en generación, por lo que la gente las repite automáticamente sin un razonamiento lógico.

En esta charla quiero exponerles algunas de las afirmaciones mas corrientes, que en alguna ocasión pudieran

causar un accidente, y que son creídas por mucha gente en muchos países.

Si una persona conduce por una carretera desolada y sabe que se acerca un tornado, lo recomendable es que se

quede dentro de su automóvil.

No, esta afirmación es incorrecta. Debe salirse del automóvil y protegerse en alguna zanja, a no ser que exista la posibilidad de conducir por alguna ruta adyacente por la que pueda rápidamente alejarse de la zona del tornado. Si los vientos son fuertes, es posible que las ráfagas puedan levantar su automóvil impulsándolo violentamente contra cualquier lugar. Probablemente la afirmación original surgió de un mal entendimiento de otra, que afirma que en una tormenta con rayos y relámpagos, es recomendable quedarse dentro del automóvil cuando se está en un lugar solitario, en vez de quedarse junto a los árboles que pueden ser blancos de los rayos.

Los rayos nunca caen en el mismo lugar dos veces

No, esto es totalmente erróneo. Un ejemplo claro es el hecho de que uno de los edificios más altos del mundo, el

Empire State Building, de cuidad de Nueva York, recibió en un año la descarga de 48 rayos.

Cuando una persona esta sangrando copiosamente, la mejor forma de controlar la salida de la sangre es aplicando un

torniquete.

No, todo lo contrario. Tanto los médicos como las personas entrenadas en primeros auxilios afirman que en la mayoría de los casos, una persona que no está entrenada no debe tratar de aplicar un torniquete bajo ninguna circunstancia. Esto se debe a que al aplicar un torniquete se puede cortar totalmente la circulación de la sangre a esa parte del cuerpo. Lo mas aconsejable, es hacer presión en la herida con un bendaje esterilizado o algo semejante, incluso un pañuelo, para tratar de reducir el brote de sangre hasta que llegue ayuda médica.

Los cazadores deben vestir ropa de color rojo para que puedan ser vistos más fácilmente

No exactamente. Mejor aún es la ropa de color anaranjado fluorescente, especialmente durante el amanecer y el

atardecer, cuando el color rojo es mas difícil distinguir.

Nunca toque a una víctima que ha recibido una descarga eléctrica porque usted puede recibir la misma descarga.

No, la descarga eléctrica pasa instantáneamente a través del cuerpo de la persona, a tierra por lo que puede prestársele ayuda a la persona en forma segura. La advertencia “no tocar” se refiere a que cuando una persona está aún tocando directamente un cable u otro objeto que está en contacto con la electricidad.

Los alimentos en mal estado pueden ser detectados fácilmente por su olor o sabor.

No siempre. No debe confiarse absolutamente en el sabor o el olor del alimento para saber si está en estado de descomposición. Especialmente los productos lácteos y huevos que se han mantenido por algún tiempo a una temperatura inadecuada, deber ser desechados.

•No se debe beber agua cuando se está haciendo ejercicios o se corre.

No. Todo lo contrario. Debe beberse agua antes, durante y después de los ejercicios para protegerse del agotamiento excesivo. El consumo de una cantidad adecuada de agua, además, mejora el rendimiento atlético. En días calurosos, algunos jugadores de balompié beben más de cuatro litros de agua helada durante un juego.

Nadar en agua fría no solo es excitante sino también beneficioso

No. Las autoridades en el campo de la salud no están de acuerdo con esta idea. Una temperatura de 22 grados centígrados en el agua es confortable y relajante; sin embargo, una temperatura de 15 grados centígrados o menos puede provocar agotamiento debido a que el esfuerzo energético aumenta para contrarrestar la pérdida de calor del cuerpo.

CHARLA N° 016

CHARLA N° 016

COMBATA EL MIEDO AL FRACASO

LO ADMITAN O NO, muchas personas abrigan un miedo profundo al fracaso. Este miedo puede estar oculto bajo un barniz de autoconfianza en sí mismo, pero su impacto de todas formas, puede ser profundo. La incapacidad de tomar decisiones, por ejemplo, que frecuentemente es el resultado del miedo al fracaso, puede ser un obstáculo importante con miras a la efectividad; y las decisiones basadas en miedo, en lugar de en lógica, pueden destruir la eficiencia de un trabajo.

Pocas personas admiten que tienen miedo de fracasar, ya que tal admisión sería una confesión de debilidad. Los

que tienen más éxito, sin embargo, pueden evaluar sus ansiedades con honestidad y dominarlas efectivamente.

Teniendo presente que no hay medios simples de llegar a conquistar tal habilidad, hay sin embargo algunas prácticas que cada uno de nosotros podemos utilizar para nuestro beneficio. El resto de esta charla la voy a dedicar a hablar sobre esas cuatro prácticas.

1.Auto-evaluación. Esto no es sencillo. Es parte de nuestra naturaleza humana resistirnos a examinarnos con

severidad: esto es, a evaluar nuestro comportamiento desde un ángulo crítico. Incluso en esas ocasiones en que preguntamos a otras personas qué piensan de nuestras ideas o de nuestro comportamiento, muchas veces lo que queremos oír, no es la crítica sino el elogio.

Una evaluación crítica de las situaciones y el entender de qué forma el miedo puede haber influenciado nuestras acciones, es crucial para poder reconocer nuestro miedo. Las siguientes preguntas pueden ayudarnos en este respecto:

He dejado alguna vez de tomar una decisión por miedo a equivocarme?

Estuve en realidad reaccionando al miedo la última vez que me encolericé?

He dejado alguna vez de indicar a mi supervisor alguna situación insegura por miedo de que él me respondiera

que lo que yo creía que era una situación peligrosa no tenía tanta