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Contrato Individual De Trabajo

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Categoría: Acontecimientos Sociales

Enviado por: klimbo3445 19 junio 2011

Palabras: 16362 | Páginas: 66

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n normas implícitas y explícitas, es decir, al leerlo hay cosas que no aparecen pero que se dan por entendido, por ejemplo, las vacaciones legales.

Un contrato está regido por el Código del Trabajo, que consta de varios libros, títulos y capítulos. Para el efecto de los contratos individuales, se utiliza el primer libro, donde se explicitan definiciones, normas y formas de realizarlos.

Debemos comprender que las actuales relaciones entre los pueblos requieren un sistema muy rígido del derecho en Ecuador, a través del tiempo o su Historia, en donde gracias a este trabajo esperamos que el lector se quede anonadado de mi trabajo apoyándome en libros, documentos y profesionales en la materia en donde los aspectos importante es el proporcionar información que le interese al lector, que no se aburra, que saboree cada argumento canalizado por facultades e ideas investigadas, y conozca por su puesto que es evidente que a través del tiempo se ha ido disminuyendo en importancia al ir menguando las actividades de los filibusteros, por lo que constituye una lectura esencial para todos aquellos que deseen enriquecerse de cultura o ser un apoyo para el estudio de las leyes y derecho dentro del Trabajo

Por lo que se invita al lector a conocer sobre el tema del Trabajo, en donde el trabajo es un derecho que dignifica y enaltece; permite la realización personal, brinda seguridad a la familia y contribuye al desarrollo de nuestra sociedad. Este trabajo ayuda al lector tanto en beneficiarnos y en darles apoyo, con el conocimiento del contrato, ahora bien lo importante es que en esta investigación sujeta a elaborar una gran información y dar de forma suave y no prosaica al lector información que enaltezca este tema investigado

Esperamos que este trabajo, sea aceptado por excelentes lectores y supere las perspectivas para quede en forma clara el conocimiento sobre los contratos individuales de trabajo, en donde de forma rápida y dinámica el lector va disfrutar el leer este trabajo de investigación, en donde de forma paradigmática logra aportar ideas y aprendizajes significativos, nos apoyamos en una gran variedad de argumentos de grandes hombre dentro del campo jurídico, durante el contenido podemos encontrar autores prestigiados y reconocidos como grandes escritores, que fueron el apoyo máximo para una calidad investigativa.

Este tipo de temas se eligen con el propósito de que el lector conozca la importancia de los temas seleccionados e investigados, en donde este trabajo de investigación suministra una profunda investigación del Contrato Individual de Trabajo el cual es muy importante en nuestra sociedad, en donde esperamos proporcionar una nueva óptica para observar mejor que está sucediendo en el campo laboral.

Cuando hacemos referencia al término contrato, consideramos que la relación laboral se origina y se rige por un negocio jurídico, cuando en definitiva, surge por el hecho objetivo de la realización del trabajo ajeno y dependiente, cumplido por el beneficio de la retribución económica.

Francisco Walker L. manifiesta: "...el contrato de trabajo es un contrato especialísimo, autónomo, producto también de un derecho autónomo... de una individualidad única, en el cual debe tomarse en cuenta los factores morales (reales), ya que se trata de toda actividad de un ser humano puesta al servicio de otro, en donde no es dable separar al asalariado de la fuerza de su trabajo, que entrega al Empleador.

Caracteriza a este contrato el vínculo de dependencia que existe entre el que desempeña el trabajo y aquel que lo ha ordenado, siendo principalmente tal vínculo de dependencia o subordinación, jurídico económica, el que le diferencia de los contratos del Derecho Común...".

Las referencias citadas nos lleva a comprender que, al referirse del contrato se aborda a la síntesis de la evolución del derecho y las Leyes Laborales de protección al Trabajador, en su realidad social y económica, circunscrita en el modo de producción capitalista, lo que obligó a los Estados políticos a formular un ordenamiento que garantice la convivencia en la nueva estructura social.

En los actuales tiempos, uno de los principios que fundamentan el Derecho del Trabajo se refiere a la relación de trabajo y su categorización, quedando en segundo plano las convenciones contractuales formales. Se conoce como el principio de la Primacía de la Realidad.

El Derecho es importante tanto para cada individuo y sociedad, pero, a veces suelen ocurrir una discrecionalidad de los individuos, en donde como sociedad, es importante reconocer a cada individuo como persona la cual tiene actividades en específico. Para un mejor entendimiento y un aprendizaje significativo del lector daremos a conocer los siguientes puntos para que el lector conozca y tenga antecedentes del Contrato Individual de Trabajo.

Por cuanto a los derechos se refiere, el trabajador tiene, en primer lugar, derecho al salario, asunto en torno al cual giran los que siguen: en dinero y en especie, salario base y complementos (que engloban gratificaciones, incentivos, comisiones o primas). Tiene, además, derechos que giran en torno a la protección de su persona y dignidad, entre los que cabría considerar los siguientes: derecho a trato digno y no discriminatorio, respeto a la intimidad, derecho a la seguridad e higiene en el trabajo, derecho a la ocupación efectiva y a la promoción y formación profesional.

La obligación fundamental del empleado es la prestación de su trabajo en consonancia con la categoría profesional que le corresponda. De acuerdo con este criterio, se plantea la cuestión de la jornada y horario de trabajo —jornada mínima y máxima, clases de horario (rígido, flexible) y régimen de horas extraordinarias— así como el calendario donde se fijan los descansos e interrupciones, ya sea con carácter semanal, o en aplicación de otra pauta periódica para reglamentar las fiestas, los turnos vacacionales y los permisos. El trabajador tiene además otros deberes, como la diligencia, la obediencia, la buena fe o la no-concurrencia.

Con la expresión Contrato de Trabajo, en un primer momento y hasta principios de este Siglo, se consideró a uno de los Contratos Innominados del Código Civil; posteriormente, se lo individualizó y aparece regulado de modo especial a través de preceptos legales propios e imperativos del Derecho Social.

La circunstancia de depender de este contrato la parte más numerosa de la población, ha hecho que se lo considere como uno de los más importantes de la época actual; y por referirse, en consecuencia, a las clases menos favorecidas, para evitar que la desigualdad de condiciones económicas lleve a los trabajadores a celebrar contratos en situaciones desfavorables, se lo ha sustraído de la autonomía de la voluntad de las partes para ser "Dirigido", es decir, intervenido y reglamentado por el Poder Público, de tal modo que la contratación se ha de efectuar dentro de las modalidades y principios que la ley señala, salvo que las condiciones favorezcan al trabajador, en cuyo caso pueden fijarse estipulaciones sobre las mínimas legales.

Así, a la expresión Contrato de Trabajo la comprendemos en su individualidad característica y determinada por sus elementos constitutivos, sus efectos vinculantes y sujeto a modalidades especiales, dentro de las cuales, el orden público impone la irrenunciabilidad de los derechos del trabajador, y la nulidad de los convenios que contradigan los preceptos que los consagran.

Objetivos

Los objetivos fundamentales perseguidos por el Derecho del trabajo responden en esencia a una finalidad tuitiva o de amparo. EL autor Sergio Azúa dice: La esencial de la voluntad contractual en palabras más prosaicas quiero entender que el trabajo humano, su objeto es posible, es un bien ontológico inseparable de la persona del trabajador.”

Debe preservarse de tal forma que mediante normas imperativas se establezcan límites a los contratos sobre actividades de trabajo en las que se comprometan físicamente las personas que han de prestarlas, límites tendentes a proteger bienes como la vida, la integridad física, la salud o la dignidad del trabajador con una finalidad compensadora. Tiende a paliar la disparidad de fuerzas que, en el punto de partida, existe entre quienes demandan y ofrecen trabajo, mediante normas imperativas que establecen contenidos mínimos de los contratos no negociables, así como garantías procesales y administrativas en favor de los trabajadores.

2. ANTECEDENTES HISTORICOS DEL CONTRATO INDIVIDUAL DE TRABAJO UNIVERSAL

En el Programa de Educación Sindical llevado a cabo en nuestro País entre los años 1.960 y 1.964 por la División Laboral del Punto IV norteamericano se otorgó preferente atención a la asignatura de HISTORIA DEL MOVIMIENTO OBRERO circunscribiéndola, en lo posible, a las cambiantes fases del movimiento sindical europeo y americano.

El dirigente nacional de este Programa sostenía con énfasis la falta de importancia de una Historia del Trabajo para los educandos y, su ninguna relación con el ideal educativo sindical. Alegaba que el trabajo, a través de la Historia se presenta como una actividad cuya estructura, organización, sistema y medios de realización han dependido siempre de elementos extraños a las filas de quienes la desarrollaron; que la Historia del Trabajo no es sino la de inventores e inventos y, de situaciones y épocas completamente ajenas a los trabajadores; que las luchas y éxitos obtenidos por los trabajadores no son obra de masas sino de élites entresacadas de sus filas o, de las de otros grupos sociales; y que, la evolución y el progreso de los trabajadores como clase social, es fruto de la espontaneidad natural que hace cambiar cuanto existe en el mundo a su debido tiempo y en su adecuado ambiente.

¡Pobre es ésta opinión en la mente de un educador sindical!

Pero es que, éste de marras, ostentaba apellido español, cuna serrana, piel cetrina, título doctoral, caduceos diplomáticos y, cónyuge francesa!

No puede concebirse, sin embargo, punto de vista más injusto acerca de este asunto.

Cortar artificiosamente toda relación entre causa y efecto?

Despojar a la clase trabajadora, precisamente, de sus específicas realizaciones?

Quién, en efecto, es ella, sino esa inacabable muchedumbre que a través de toda época desarrolla el esfuerzo material transformador y creador que se llama trabajo?

A nuestro ver, no puede escribirse la historia de los trabajadores sin incidir, de manera preferente en la historia de la actividad que les distingue y les caracteriza, en la historia del trabajo.

"La Historia del Trabajo (nos dice Francois Barret en la pág. 5 de su Obra de igual nombre) está estrechamente ligada a las permanentes aspiraciones de las masas trabajadoras hacia un futuro mejor".

Hay que reconocer que todo cambio en el sistema, los instrumentos y la técnica del trabajo, ha tenido como factor preponderante al hombre que trabaja; e inversamente que, toda transformación verificada en ese campo, ha influido de modo poderoso en la situación por la que han ido atravesando los trabajadores, en su desenvolvimiento posterior.

La Historia del Trabajo nos proporciona la medida de la dignidad y grandeza de la clase trabajadora puesto que, a través de sus páginas se hace patente que el progreso de la Humanidad toda, en gran parte ha sido alcanzado a base de aquella actividad y por el esfuerzo de quienes la han realizado, aunque otros hayan sido sus usufructuarios.

En la grandiosidad del Mundo Antiguo, en el disciplinado compás de gestación y de organización del Medioevo, en la genialidad característica de los modernos tiempos y, en los dilatados horizontes del Mundo del Futuro, muy buena parte de la acción y del mérito corresponde a los trabajadores.

Generalmente se hace depender la Historia del Trabajo, del tipo de instrumentos empleados en él y así, se la divide en dos grandes épocas:

1° La Era de la Herramienta; y

2° La Era de la Máquina.

Si nos fijamos bien en esa división encontraremos que ella deja de lado elementos de trascendental importancia tales como las armas primitivas que, siendo instrumentos contundentes, punzantes y cortantes, ayudaron al hombre a resolver sus esenciales necesidades en épocas lejanas. Aún antes de esto y, auxiliado de huesos, piedras y palos en estado natural, el ser humano recorrió los senderos dilatados y escabrosísimos del Salvajismo, en los que el tiempo es susceptible de medirse por millones de años.

La Herramienta es un instrumento de trabajo que aparece en las épocas bárbaras, cuando la Humanidad había reducido al Fuego a su sumisa servidumbre y se valía de él para confeccionarla. Su predominio en el trabajo se adentra hasta el comienzo de los tiempos modernos.

Y, en el decurso de éstos, tampoco debe creerse que la Máquina representa una etapa de evolución no superada aún en la Historia del Trabajo; en la actualidad debe encontrarse en ella solo un artefacto que ha canalizado realizaciones extraordinarias cuya base esencial es la energía.

Adoptando, pues, estos puntos de vista, debíamos ensayar una división de la Historia del Trabajo mucho más acertada, en la siguiente forma:

1º Era del instrumento de trabajo no especializado;

2º Era de la Herramienta;

3º Era de la Máquina; y

4º Era de la Energía.

Pero no hacemos nuestro este criterio.

Para nosotros, mucha más importancia que el instrumento, el sistema o, la técnica, reviste el hombre mismo. Y, hasta donde nos sea posible, trataremos de hacer depender la Historia del Trabajo, de la evolución social y cultural de aquél, en la que, a manera de hitos fronterizos entre una y otra etapa, bien pueden distinguirse notables cambios.

Hemos, pues, de considerarla dividida en cinco grandes épocas, a saber:

1º Época de la semi - animalidad humana;

2º Época del Salvajismo;

3º Época de la Barbarie;

4º Época de la Civilización; y

5º Época de la Cultura.

De tal manera que, como si se tratara de un gran Canal cuyas paredes se hallan conformadas por el Tiempo y, cuya base lo está por el Espacio, dentro de la gran corriente histórica que lo atraviesa, buscaremos la figura del hombre trabajador que, en cada una de sus cinco Exclusas, se halla dotado de características perfectamente diferenciadas en lo que se refiere a su naturaleza y a sus actividades.

El Derecho laboral es el resultado de los aportes de muchos sectores sociales. Al final, no le quedó más remedio a los gobiernos que acceder a las demandas de los trabajadores, iniciándose así el intervencionismo del Estado, en la regulación de las relaciones entre obreros y patrones.

Poco a poco el trabajador que presta sus servicios subordinadamente ha pasado de ser un esclavo en la Edad antigua, un siervo de la Edad Media (conocido también como el siervo de la gleba), a un sujeto con derechos y libertades en la actualidad. El Derecho ha venido a regular condiciones mínimas necesarias para una estabilidad social. Las revoluciones Rusa y Mexicana de 1917 comenzaron una tendencia mundial a que los trabajadores reivindicaran sus derechos; sin embargo, en el resto del mundo, no es sino hasta después de la Segunda Guerra Mundial que se reconocen los derechos modernos de los trabajadores, a saber: el derecho a la huelga, el derecho al trabajo, el derecho de sindicación y a la negociación colectiva.

Hay definiciones filosóficas, económicas y físicas del trabajo. No obstante, para el Derecho laboral la que importa es la rige el trabajo subordinado. La actividad del médico independiente o del artista, u otros profesionales independientes, están fuera del interés del Derecho laboral. Donde cese la subordinación, cesa la aplicación del derecho laboral.

De entre los antecedentes remotos, sobre los que hay mayor grado de coincidencia en la doctrina, pueden citarse los siguientes:

A.- Sistema contractual romano.

En el Derecho romano el contrato aparece como una forma de acuerdo (conventio). La convención es el consentimiento de dos a más personas que se avienen sobre una cosa que deben dar o prestar. La consensualidad era el prototipo dominante. La convención se divide en pacto (pactum) y contrato (contractus), siendo el pacto aquel que no tiene nombre ni causa y el contrato aquel que lo tiene. En este contexto se entiende por nombre la palabra que produce la acción (el pacto se refiere únicamente a relaciones que sólo engendran una excepción). La causa es alguna cosa presente de la cual se deriva la obligación. El pacto fue paulatinamente asimilándose al contrato al considerar las acciones el instrumento para exigir su cumplimiento. El contrato se aplica a todo acuerdo de voluntades dirigido a crear obligaciones civilmente exigibles y estaba siempre protegido por una acción que le atribuía plena eficacia jurídica. Los contratos se dividen en verdaderos y en cuasicontratos. Eran verdaderos los que se basaban en consentimiento expreso de las partes y eran cuasicontratos los basados en el consentimiento presunto. A su vez los contratos verdaderos de dividían en nominados e innominados. Eran nominados los que tenían nombre especifico y particular confirmado por el derecho (ej. compraventa) e innominados los que aún teniendo causa no tenían nombre. Los contratos innominados eran cuatro: Doy para que des, Doy para que hagas, Hago para que des y Hago para que hagas. Lo característico de los contratos innominados es que en ellos no intervenía el dinero contado. En el Derecho romano existían contratos unilaterales y bilaterales. Los contratos unilaterales obligaban solo a una de las partes (por ejemplo, el mutuo) y los bilaterales obligaban a ambas partes (como en el caso de la compraventa).

B.- Acciones en los contratos en Roma.

La acción (Actio) era el otro elemento esencial de los contratos en Derecho romano. Las acciones relativas a los contratos son actiones in personam en las cuales el demandante basa su pretensión en una obligación contractual o penal, las cuales podían ser Directas y Contrarias. Ejemplos de ellas son:

«Actio directa»: Acciones directas eran aquellas con que contaba el acreedor, frente al deudor, desde el momento mismo de la celebración del contrato, tales como. la «actio certi» (que persigue un objeto especifico, suma de dinero o cosa); la «actio ex stipulatio» (que tiene el acreedor cuando el objeto no era ni dinero, ni bienes genéricos sino que implicaba un hacer); la «actio locati» (que tiene el arrendador contra el arrendatario); la «actio commodati directa» (para lograr la restitución de la cosa dada en préstamo); la «actio depositi directa» (ara exigir al depositario la restitución de la cosa depositada); la «actio mandati directa» (para exigir al mandatario cuentas del mandato); la «actio pignoraticia directa» (para que el dueño recupere la cosa dada en prenda); la «actio negotiorum gestorum directa» (para exigir rendición de cuentas al gestor de un negocio).

«Actio contraria»: Acciones por las cuales se pide siempre indemnización, o sea, nacen después de haberse realizado el contrato, como, la «actio fiduciae» (para la devolución de la propiedad transmitida en garantía); la «actio redhibitoria» (para rescindir el contrato por encontrase vicios ocultos en la cosa vendida); la «actio quanti minoris» (por la que el comprador exige una reducción en el precio de la cosa por no corresponder al precio real), esta última también llamada «actio estimatoria»; la «actio conducti» (para hacer cumplir las obligaciones al arrendador); la «actio commodati contraria» (para lograr el resarcimiento de los posibles daños o gastos causados por la cosa dada en comodato le hubiere causado al comodatario; la «actio depositi contraria» (para que el depositante pague los gastos del depósito); la «actio mandati contraria» (para exigir al mandante cuentas de los gastos realizados durante el mandato); la «actio pignoraticia contraria» (para que el acreedor prendario exija recuperar los daños y gastos causados por la cosa pignorada); la «actio aerviana» (que permitía al ignorante quedarse en posesión de los invecta et illata que iban a servir de garantía); la «actio quasi serviana» (extensión de la actio Serviana a otros objetos dados en prenda, también llamada hypotecaria. La «actio negotiorum gestorum contraria» (para que el gestor recupere los gastos); la «actio depensi» (para que el fiador cobre al deudor principal lo que no se le hubiera reembolsado); la «actio poenae persecutoria» (para la reparación del daño); la «actio rei persecutoria» (para recuperar la cosa perdida y sus pertenencias, la actual reipersecutoriedad); la «actio praescriptis verbis» (en situaciones en que el actor había cumplido y el demandado no), llamada también «actio civilis incerti» o «civilis in factum», típica de los contratos innominados; y la «actio doli» (acción penal que se ejercita contra quien daña con dolo).

BREVE HISTORIA

Surgió a finales del siglo XIX como consecuencia de la aparición del proletariado industrial y de la agrupación del mismo en torno a grandes sindicatos. En sus orígenes, giraba en torno al contrato de trabajo (de raigambre civil) para extender más tarde su campo de acción a otros ámbitos de la actividad jurídica (mercantil, administrativo, procesal), lo que llevó aparejado el establecimiento de una jurisdicción singular y órganos administrativos y laborales propios.

3. EVOLUCION HISTORICA DEL CONTRATO INDIVIDUAL DE TRABAJO ECUATORIANO

La igualdad de las personas prevista en la Constitución es norma suprema, intangible, inimpugnable. Su valor y eficacia prevalece frente a cualquier otra norma escrita o consuetudinaria. La igualdad como principio surgiendo en la Constitución se proyecta incidiendo en la totalidad de leyes secundarias. Puesto que cualquier contradicción de éstas con la norma constitucional tiene por efecto extinguir el valor de las leyes secundarias. Lo que significa que para que subsista una ley la primera condición es que se enmarque en las exigencias constitucionales. Aquí reside el significado mismo de la igualdad como principio en el campo jurídico. La igualdad como derecho se ejerce en las diferentes manifestaciones del ordenamiento. Es decir todo acto que tenga el carácter de juridicidad, es decir todo acto jurídico, para serlo, debe someterse a los lineamientos generales de la Constitución y por consecuencia de la ley. Entonces ese acto queda habilitado para materializarse en la regulación de los derechos y garantías de las personas. Caso contrario, el incumplimiento de estos requisitos, destituirá de valor obligatorio a la norma o principio que quisiera aplicarse en este sistema de regulaciones que es el derecho. La complejidad del sistema de derechos en la vida social no permite hacer una clasificación taxativa y completa de tales derechos. Los códigos no son sino ordenamientos que contienen modelos de conducta que son reglados por sus disposiciones. Es decir que cuando en el hecho o manifestación fáctica surge una conducta determinada, ésta ha de valorarse con ese modelo previsto en cada norma y en la medida en que se encuadren o acoplen estas conductas, será la ley la que determine las consecuencias. Este fenómeno es propio de la totalidad de derechos, se evidencia tanto en el derecho penal como en el civil y en los diversos órdenes del derecho. Bien es verdad, por poner un ejemplo, que en el derecho civil el tratamiento de esta igualdad se refleja en el derecho de familia, en el derecho parental y de identificación y finalmente en el complejo derecho patrimonial. Como objetivo político. En el campo de la política en el que prevalece las doctrinas de organización del Estado. Esa igualdad resulta indispensable. Solamente en el campo de absoluta libertad y garantía de los derechos pueden sobrevivir las organizaciones y partidos políticos que tienden a organizar institucionalmente al Estado. Los sistemas a los que hemos hecho referencia, de organización monárquica, dinástica y democrática dan la idea de que solamente en democracia es posible ejercitar esta igualdad prevista en le Constitución. No así en los históricos gobiernos monárquicos, aristocráticos y de clase.

El Derecho del Trabajo no es muy antiguo, pero el trabajo existe desde que el hombre ocupa el mundo e incluso se habla en la Biblia específicamente en el libro del Génesis del trabajo pero como castigo, no era una norma jurídica si no una manera de disciplinar a nuestros primeros padres por desobediencias a Dios, eso hizo que naciera el trabajo como un castigo y en realidad no existía legislación sobre la actividad laboral, no se sabía lo que significaba pacto entre trabajador y empleador; en los primeros años no existía una sociedad de consumo como la que conocemos hoy en día, el hombre se dedicaba a subsistir y no se colocaba en relación a la subordinación respecto a alguien, sólo tomaba lo que necesitaba de la naturaleza, pero como el hombre necesitaba agruparse para su sobre vivencia, comenzó a organizar el trabajo de su producción el excedente para intercambiarlo por otro (trueque), así se interrelacionaba con los demás y a la vez satisfacía sus otras necesidades. No existe un detalle en la historia que nos muestre cuál ha sido la evolución del trabajo, lo único que tenemos son las instituciones que quedaron plasmadas y que nosotros la interpretamos de determinadas formas, ejemplo el Código Humarabi, donde encontramos algunas muestras basadas en hechos naturales y religiosos que posteriormente pasaron a ser limitaciones del derecho del trabajador.

Las leyes de Marcu surgieron posteriormente y de ella concluimos que el hombre hizo una limitación a la jornada de trabajo, no precisamente para que el trabajador descansara sino porque se dio cuenta que hay un tiempo de luz y un tiempo de sombra y en el primero la mayoría de los animales trabaja para poder descansar en el segundo, así se pensó que el hombre debería hacer lo mismo, trabajar en tiempo de luz y descansar en tiempo de sombra, esto implica de un recuento formal debe empezar de la Roma antigua o Roma Clásica, no hay necesidad de empezar desde Grecia porque toda la concesión de Grecia la vamos a tener en Roma.

Roma Clásica: Se consideraba que el trabajo no era para las personas sino para los animales y las cosas, dentro de las cuales se encontraban ciertas categorías de la especie humana que tenían condición de esclavo. El trabajo era en esos tiempos denigrante y despreciativo, la condición de esclavo en Roma se adquiría por ejemplo por el hecho de perder una guerra, así el ganador de la misma tenía dos opciones matar o no al perdedor si lo hacía allí todo quedaba, pero en el caso que decidiera no hacerlo la persona pasaba a ser de su propiedad, pero como el hecho de mantenerlo le ocasionaba un costo, pues eso gastos debían reintegrarse de alguna manera, por ello debía trabajar para este y así se consideraba su esclavo. No existía en Roma el Derecho al trabajo en el sentido técnico de la expresión por la tanto no era regulado, no había Derecho del trabajo.

Los romanos se preocupaban por desarrollar el Derecho Civil pero no la de las demás ramas del Derecho, en todo caso la actividad principal que desarrollaban en Roma era la agricultura pero habían otras tales como el transporte, el comercio, las llamadas profesiones liberales (jurisconsultos, ingenieros, médicos, etc.) pero en muchos casos las personas que desarrollaban esta actividad no eran ciudadanos romanos por eso no podía ser sujetos a una relación de trabajo además ellos no eran retribuidos por prestar esa actividad sólo se reconocían ciertos honores públicos, de allí viene la idea de lo que conocemos hoy en día como defensor Ad-Litem, con una carta Ad honorem y lógicamente la expresión honorario.

4. CONCEPTOS DE CONTRATO INDIVIDUAL DE TRABAJO EN EL ECUADOR

Para saber el concepto de Contrato Individual de Trabajo tenemos que tener muy en claro el concepto de lo que es un contrato y este tiene varias definiciones: entre ellas podemos citar.

* Real Academia de la Lengua

(Del lat. contractus).

Es un Pacto o convenio, oral o escrito, entre partes que se obligan sobre materia o cosa determinada, y a cuyo cumplimiento pueden ser compelidas.

* Diccionario Jurídico de Guillermo Cabanellas:

Es el acuerdo de dos o más personas sobre un objeto de interés jurídico; y el contrato constituye una especie particular de convención, cuyo carácter propio consiste en ser productor de obligaciones

* Según Guillermo Ospina

Es el concurso real de las voluntades de dos o más personas encaminado a la creación de obligaciones. Esta fuente es pues un acto jurídico típico y caracterizado, puesto que sus efectos se producen en razón de la voluntad de los agentes.

* Enciclopedia Wikipedia

Un contrato es definido como un acuerdo oral o escrito, entre partes que se obligan sobre materia o cosa determinada, y a cuyo cumplimiento pueden ser compelidas. Es un acuerdo de voluntades que genera derechos y obligaciones para las partes. Por ello se señala que habrá contrato cuando varias partes se ponen de acuerdo sobre una manifestación de voluntad destinada a reglar sus derechos.

* Definición Legal

Según el tenor literal del Art. 1454 del Código Civil el contrato es un acto por el cual una parte se obliga para con otra a dar, hacer o no hacer alguna cosa. Cada parte puede ser una o muchas personas.

Ahora que sabemos que es un contrato aquí los conceptos de Contrato Individual de Trabajo:

* Definición Legal

El tenor literal del artículo 8 del Código del Trabajo, lo define como el convenio en virtud del cual una persona se compromete a prestar sus servicios lícitos y personales, bajo su dependencia, por una remuneración fijada por el convenio, la ley, el contrato y la costumbre.

* Según Guillermo Cabanellas

Es un contrato que tiene por objeto, la prestación continuada de servicios privados y con carácter económico y por el cual una de las partes -el patrono, empresario o empleador- da remuneración o recompensa a cambio de disfrutar, o de servirse, bajo su dependencia o dirección, de la actividad profesional de otra, denominada el trabajador.

*Según Ejemplode.com

El contrato individual de trabajo es el documento oficial que ampara a dos partes interesadas la acordar un trabajo, se utiliza para amparar los intereses de las dos partes directamente afectadas, el contratante y el contratado, en este documento se pactan, los beneficios, prestaciones y responsabilidades de ambas partes, así como la cantidad que recibirá cada determinado plazo el contratado.

ELEMENTOS DE ESTE CONTRATO

Nuestra mejor ley - por la sapiencia de su hechura y la perdurabilidad de sus normas- dice que se distinguen en los contratos las cosas que les son esenciales, naturales y accidentales.

Esenciales son aquellas sin las cuales o no surte efecto o degenera en otro diferente.

Naturales, aquellos que sin ser esenciales se entienden pertenecerle sin necesidad de cláusula especial.

Accidentales que ni esencial ni naturalmente les pertenecen y que se agregan por medio de cláusulas especiales.

ELEMENTOS ESENCIALES EN LOS CONTRATOS DE TRABAJO

El Código del Trabajo de manera taxativa y sin permitir interpretación impone varios elementos esenciales a los contratos de trabajo y son:

a) Prestación de servicios lícitos y personales

b) Dependencia

c) Remuneración

Hay quienes elevan a la categoría de elemento de esencial de los contratos del trabajo a la manera de fijar la remuneración, tesis incorporada incluso por alguna de las Salas de lo Laboral y Social de la Corte Suprema de Justicia del Ecuador.

* SERVICIOS LICITOS Y PERSONALES

Esta bien definido este elemento y parte de señalarse que es el trabajador quien debe prestar en forma personal sus servicios. No existe manera de establecer una relación jurídica sometida a las normas laborales cuando el trabajador no ejecuta por si mismo los actos que configuran sus funciones o responsabilidades y percibe igualmente en forma directa y personal los beneficios y ejerce los derechos que a ella corresponden.

Lícito, por definición de la Real Academia de la Lengua Española es lo justo, permitido, según justicia y razón.

Los trabajos no permitidos, no necesariamente son ilícitos, por ejemplo aquellos que por razones de salud están vedados para mujeres embarazadas o menores de edad, no desnaturalizan la relación laboral ya creada y no proveen causa de excusa para el empleador que a sabiendas y de manera fraudulenta incluso, ha hecho uso de personas a quienes les está vetadas ciertas tareas, para usarlas precisamente en ellas. No es raro encontrarse con empleadores o colegas que haciendo gala de cinismo o ignorancia de la ley, pretenden beneficiarse de su propio dolo para negar la existencia de relación laboral alegando que los servicios no son lícitos, por no estar permitidos para aquellas personas a quienes ellos han usado para ejecutarlos.

Debe ser claro, en este momento para quien analice la cuestión con mayor o menor profundidad, que diferente es aquella circunstancia donde la aparente materia de prestación de los servicios no solo no es permitida sino francamente ilícita, tales como la asociación para delinquir a través de la formación de bandas o pandillas nacionales o internacionales, prostitución, mendicidad, maneras que de alguna forma deben revisarse a la luz de nuevas formas sociales de asumirlas. Es cada vez más frecuente encontrarse con ¨empresas¨ de mendicidad, prostitución directa o de terceras personas.

La licitud entonces no es solo moral sino legal, y ese apartado debe ser explorado en este momento de manera más rigurosa para legislar laboralmente sobre ciertas conductas sociales que merecen protección no para quienes se aprovechan de ellos o ellas, sino precisamente de sus víctimas, como se ha hecho con el tráfico de personas o coyoterismo.

* DEPENDENCIA.

La sujeción a las normas, procedimientos, instrucciones y maneras de ejecutar el trabajo de parte de los trabajadores es quizá la más importante característica de la dependencia.

En la doctrina se ha abundado en las dependencias económica, manifestada en la necesidad de la remuneración que percibe el trabajador de su empleador para subsistir dignamente él y su familia; en la técnica que a simple vista se expresa en la tecnificación que cada vez más adquieren todas las ramas, no solamente la industrial sino la comercial y de servicios, con métodos y sistemas más modernos de capacitación y entrenamiento de los trabajadores, que se logran exclusivamente por la vía de la empresa y que difícilmente o a muy altos costos podrían acceder los trabajadores individualmente.

Se ha hecho hincapié y se ha puesto en lugar preeminente a la dependencia jurídica a la que se ha definido como la posibilidad de ordenar del empleador y la obligación del trabajador; sin embargo cabe preguntarse por qué esta es más importante que las otras y su respuesta no deja de ser simple, porque es precisamente el conjunto de normas legales que rodean a las relaciones laborales, que frente a un acto de desobediencia del trabajador, que la relación laboral termina legalmente.

Deben los trabajadores obedecer indiscriminadamente a sus empleadores, en particular en el sector privado, porque al fin en el sector público las normas legales permiten a los servidores excusarse por escrito de acatar órdenes que consideren inconvenientes y de insistirse por escrito, la responsabilidad será de quien ordena.

Los trabajadores en el sector privado pueden negarse a acatar una orden del dueño de la empresa, que no les perjudique a ellos, sino los intereses de quien ordena; y ese desacato, viabiliza una terminación legal de las relaciones laboral al imperio de la dependencia jurídica, reducida a la máxima de YO MANDO TU OBEDECES, que utilizan algunos jefes y empresarios privados.

La discusión puede ser larga pero un empleador, en el imperio de la dependencia jurídica, es casi omnipotente cuando reúne en si las calidades de jefe y dueño del negocio. La negativa es una opción que se vuelve viable si la confusión de jefatura y propiedad no existe, ya que los niveles de jefaturas en empresas ajenas, siempre tendrán un superior y un contralor o auditor, que avalará la negativa si es justificada.

Todo esto para preguntar la dependencia jurídica es omnímoda, parece que con simple sentido común la respuesta es no, pero la práctica de negocios unipersonales y familiares muy usuales en países como los nuestros demuestra lo contrario, donde la simple discrepancia es argumento suficiente para liquidar empleados.

* REMUNERACION

Es otro de los elementos esenciales de los contratos laborales, pero lo esencial es que se pacte la remuneración, no necesariamente que se pague, visto que en la práctica el ejercicio de la acción en la gran mayoría de las causas laborales tiene como causa precisamente el cumplimiento de este elemento, no pocas veces soslayado.

Las maneras de pactarse la remuneración son varias, a saber:

a) La ley, o propiamente, la resolución de autoridad administrativa competente para hacerlo, como es el Consejo Nacional de Salarios para el sector privado -CONADES- y el Consejo Nacional de Remuneraciones para el sector público -CONAREM- y en ausencia de acuerdo mediante decisión del Ministro del Trabajo, expresada en el Acuerdo Ministerial respectivo.

Las comisiones sectoriales de salario mínimo, ente tripartito se enmarcan en esta categoría, visto que acuerdo debe ser ratificado o modificado por el Ministro del Ramo en el Acuerdo Ministerial que anualmente se expide.

Era pertinente hablar de la ley en las épocas en que los sueldos y salarios se fijaban por parte del Congreso Nacional o antes por la Cámara Nacional de Representantes.

b) El convenio.- Es el acuerdo de las partes fijado individual o colectivamente; y

c) La costumbre, es decir los usos frecuentes de la plaza donde se pacta.

Ni la convención de las partes ni la costumbre puede desoír los salarios mínimos unificados o sectoriales anuales, salvo que sean superiores, de ser inferiores no tienen valor legal alguno y los empleadores deben pagar conforme la autoridad administrativa competente haya fallado.

ELEMENTOS NATURALES DE LOS CONTRATOS DE TRABAJO

(Nueva concepción elemental del contrato individual de trabajo)

El Código civil preceptúa dos cosas importante; la primera, que los elementos naturales son aquellos que sin constar mediante cláusula especial se entienden parte del contrato; y la segunda, que por aquella disposición se entienden entonces incorporados a los contratos de trabajo, todas y cada una de las normas legales vigentes a la fecha de su celebración, en todos los órdenes: laboral, de seguridad social, de seguridad industrial e higiene del trabajo, etc. etc.

Por ello algunos juristas consideran a la remuneración como un elemento más bien natural del contrato individual de trabajo por las razones siguientes:

a) Porque no puede haber remuneraciones inferiores a las legalmente establecidas, sea por autoridad administrativa competente, sea por resolución judicial, como en ocasiones suele ocurrir en nuestro país cuando los jueces constitucionales hacen y deshacen sobre lo actuado por el Ministro de Trabajo o cualquier otra autoridad por las famosas demandas de inconstitucionalidad, que deben atender

b) Porque aunque no se pactare las remuneraciones para iniciar las relaciones laborales entre empleador y trabajador, el simple transcurso del tiempo y el mantenimiento de esa relación laboral, modifica el contrato sin la autonomía de voluntad de sus contratantes, se reforma sin necesidad de cláusula especial, adendum, contrato modificatorio o ampliatorio alguno.

Que ocurre entonces si las partes no pactan remuneración. Es claro que ese silencio se suple por la ley. Puede alguien sostener con acierto, que por aquella omisión no nació relación jurídica o deja acaso de existir una relación laboral antigua, en la que las partes de consuno no hayan estipulado cuánto van a pagar-cobrar. Yo personalmente creo que esa omisión de las partes ni desnaturaliza el contrato ni lo hace degenerar en otro diferente, por lo que me parece más prudente adherir a la tesis de que la remuneración y todas las cuestiones de ella derivadas, tales como la forma de pagarla, la periodicidad de su pago, las prohibiciones de hacerlo en especie o de cancelarlas en estancos o pulperías, por decir algo, son elementos naturales del contrato de trabajo.

ELEMENTOS ACCIDENTALES DE LOS CONTRATOS DE TRABAJO

Las partes en la autonomía de su voluntad pueden pactar, dentro del derecho social -tutelar- y privado, que coexiste en materia laboral, cuantas cosas les parezca, a condición de que no vulnere la esencia de esa tutela jurídica, que son los derechos de los trabajadores.

Ejemplo de esa autonomía de voluntad se ha convertido en, por ejemplo el establecimiento de cláusulas arbítrales, como método de solución de controversias.

Personalmente dudo mucho de la validez de las mismas, pero a pesar de buscar no he encontrado aún jurisprudencia que despeje mis dudas de cuan constitucional es someter las disputas laborales individuales a la jurisdicción por ejemplo de los centros de mediación y arbitraje de las entidades de derecho privado como Cámaras de la producción, universidades o estudios jurídicos, fundaciones o aún de la propias entidades del sector público, pero sirva de ejemplo esta cláusula como una de aquellas que demuestra cuales son elementos accidentales de un contrato laboral.

Justifico mi desconfianza, no tanto en la probidad de quienes allí actúen, que deben defenderse por sí mismos y por sus fallos, tampoco lo hago basado en desconocer la norma constitucional que permite la transacción en temas laborales, lo hago más bien fundado en que esa transacción no puede significar renuncia de derechos y la jurisdicción y competencia en estricto sentido son derechos de los trabajadores y su renuncia, como la de domicilio está expresamente prohibida por el Código Laboral.

En tanto no se dilucide jurisprudencialmente la duda, sigo pensando que cláusulas de la naturaleza del ejemplo, en tanto impliquen renuncia de derechos, no son constitucionales.

No ha de faltar quien me diga, linealmente, que como en la Constitución Política del Estado se acepta la transacción en materia laboral, no hay nada de inconstitucional proponer medios alternativos de solución de controversias y de entre ellos la negociación, la mediación y el arbitraje. Es verdad, así de simple, de lineal el razonamiento parece válido, pero no deben dejarle de lado los argumentos expuestos en los párrafos anteriores para determinar en cada caso, si esa transacción implica una renuncia de derechos del trabajador que esta concurriendo a transar, pues en tanto ese trabajador no esté debidamente informado de los mismos, puede estar por ignorancia de la ley, la que no puede tener irónicamente tiene por expresa norma legal, dejando de reclamar algo que le corresponde o cediendo algo que no debe.

Otra razón de preocupación es aquella que atiende a los arbitrajes en equidad, en donde los árbitros no son abogados y fallan en razón de la justicia. Couture decía en su decálogo a los abogados que cuando haya conflicto entre la ley y la justicia, luchemos por la justicia. Hasta aquí todo bien, el duro despertar es el de la realidad cotidiana.

Conceptualmente, los arbitrajes en equidad podrían dejar de aplicar normas del código del trabajo, porque a la luz de los hechos ocurridos en una determinada relación laboral, la justicia impone que se inclinen a favor de un empleador o pese a ser en equidad y de ser justo, las normas laborales son de indefectible aplicación?

Mi posición en la cuestión es que no caben arbitrajes en equidad en materia laboral, no porque la justicia no informe a los árbitros para fallar, sino porque corren el grave riesgo de dejar de aplicar normas que son insoslayables.

Es recomendable, entonces para las partes suscribir un convenio arbitral como cláusula accidental en un contrato de trabajo, sometiéndose al arbitraje en equidad de un centro administrado o no de mediación y arbitraje, sinceramente creo que no.

CONTRATO INDIVIDUAL DE TRABAJO

CONTRATO INDIVIDUAL DE TRABAJO QUE CELEBRAN POR UNA PARTE EL SR. ________________ Y POR LA OTRA EL SR.___________AL TENOR DE LOS SIGUIENTES ANTECEDENTES Y CLAUSULAS:

ANTECEDENTES.

1.- Declara el Sr. __________________ser legítimo propietario de la negociación o centro de trabajo _____________________ubicado en __________________

2.-ELtrabajador el Sr. __________________manifiesta, ser de nacionalidad Mexicana, de ____ años de edad, estado civil _______con domicilio en _____________________ nombre de la esposa _____________de los hijos ________________________________

3.- Declaran las partes que en el centro de trabajo indicado la(s) actividad(es) preponderantes son: ________________________________

ELTRABAJADOR________________________________________________

____________ manifiesta que tiene la capacidad y aptitudes para desarrollar las actividades indicadas en el antecedente que precede.

El PATRON__________________ requiere de los servicios de personal apto para el desarrollo de sus actividades, y de modo especial para el puesto o funciones de_____________________________

6.- EL TRABAJADOR____________________ es conforme en desempeñar los requerimientos del Patrón y en plasmar las condiciones generales de trabajo sobre las cuales prestará sus servicios personales.

CLAUSULAS.

PRIMERA.- Para efectos de mayor brevedad en el presente contrato se denominará en lo sucesivo a el Sr. ___________________como ''EL PATRON''; a el Sr. ___________________como ''EL TRABAJADOR''; a la Ley Federal del Trabajo como ''LA LEY'', al referirse al presente documento como ''EL CONTRATO'', y a los que suscriben como ''LAS

PARTES''.

SEGUNDA.- Este ''CONTRATO'' se celebra por tiempo indeterminado según lo establece el artículo 35 de la Ley''.

TERCERA.- La prestación de los servicios de ''EL TRABAJADOR'' consistirá en ____________________________________________________

CUARTA.- El lugar de la prestación de los servicios de ''EL TRABAJADOR'' será domicilio de ''EL PATRON''.

Asimismo ''LAS PARTES'' convienen y acepta DEL TRABAJADOR'' que cuando por razones administrativas o de desarrollo de la actividad o prestación de servicios contratados haya necesidad de removerlo, podrá trasladares al lugar que ''EL PATRON'' le asigne, siempre y cuando no se vea menoscabado su salario.

En este caso ''EL PATRON'' le comunicará con anticipación la remoción del lugar de prestación de servicios indicándole el nuevo asignado.

Para el caso que en el nuevo lugar de prestación de servicios que le fuera asignado variara el horario de labores, ''EL TRABAJADOR'' acepta dicha modalidad.

QUINTA.- La duración de la jornada de trabajo será de____ horas semanales, quedando distribuida de acuerdo al siguiente horario de labores:

De las ___________ a las _______________ horas y

De las ____________ a las _______________ horas.

En términos del artículo 59 de ''LA LEY'', para que ''EL TRABAJADOR'' disfrute de un descanso semanal mayor al comúnmente establecido, puede ampliarse el horario diario de labores y quedará como sigue:

De las ____________ a las _______________ horas y

De las ____________ a las ________________ horas

Los días _______y los días _________de las _________________a las ________________horas.

Cuando el horario de labores sea continuo ''EL TRABAJADOR'' tendrá derecho a media hora de descanso para tomar alimentos y le será computado dicho período dentro de su jornada de trabajo; quedando en su caso comprendido el mismo de las ________horas a las _________ horas.

''EL TRABAJADOR'' únicamente podrá laborar tiempo extraordinario cuando ''EL PATRON se lo indique y medie orden por escrito, la que señalará el día o los días y el horario en el cual se desempeñará el mismo. Para el caso de computar el tiempo extraordinario laborado deberá ''EL TRABAJADOR'' recabar y conservar la orden referida a fin de que en su momento quede debidamente pagado el tiempo extra laborado; la falta de presentación de esa orden solo es imputable a ''EL TRABAJADOR''.

SEXTA.- ''EL TRABAJADOR'' percibirá por la prestación de sus servicios como salario diario la cantidad de $_______ (___________________PESOS 00/100 M N.) Los cuales serán cubiertos en efectivo y en moneda nacional. Del salario anterior ''EL PATRON'' hará por cuenta de ''EL TRABAJADOR'' las deducciones legales correspondientes, particularmente las que se refieren a impuestos sobre la Renta, Seguro Social, cuota sindical, etc.

''EL TRABAJADOR'' deberá cada vez que le sea pagado su salario extender a favor de ''EL PATRON'' el recibo correspondiente en los documentos que el mismo le presente para tales fines.

SEPTIMA.- ''EL TRABAJADOR'' recibirá el pago de su salario en el domicilio del lugar de la prestación de sus servicios.

OCTAVA.- ''EL TRABAJADOR'' tendrá derecho por cada seis días de labores a descansar uno con el pago de salario diario correspondiente. Queda establecido preferentemente como día de descanso semanal el día_________ de cada semana, pudiendo ser cambiado el mismo.

NOVENA.- Cuando ''EL TRABAJADOR'' por razones administrativas tenga que laborar el día domingo, ''El PATRON'' le pagará, además de su salario ordinario, un 25% (Veinticinco por Ciento) como prima dominical sobre el salario ordinario devengado. Independientemente del día de descanso semanal, al que tendrá derecho.

DECIMA.- Quedan establecidos como días de descanso obligatorio los señalados en el artículo 74 de ''LA LEY''

DECIMA PRIMERA.- ''EL TRABAJADOR'' tendrá derecho a disfrutar de un período anual de vacaciones según lo establecido en el artículo 76 de ''LA LEY'' tomando en consideración la antigüedad en el trabajador así como a disfrutar del salario que le corresponda. De igual modo recibirá la Prima Vacacional respectiva, equivalente al 25 % del importe pagado por concepto de vacaciones.

DECIMA SEGUNDA.- ''EL TRABAJADOR'' tendrá derecho a recibir por parle de ''EL PATRON'', antes del día 20 de Diciembre de cada año, el importe correspondiente a quince días de salario como pago del aguinaldo a que se refiere el artículo 87 de ''LA LEY'', o su parte proporcional por fracción de año.

DECIMA TERCERA.- ''EL TRABAJADOR'' acepta someterse a los exámenes médicos que periódicamente establezca ''EL PATRON'' en los términos del artículo 134 Fracción X de ''LA LEY'', a fin de mantener en forma óptima sus facultades físicas e intelectuales, para el mejor desempeño de sus funciones. El médico que practique los reconocimientos será designado y retribuido por ''EL PATRON''.

DECIMA CUARTA.

- ''EL TRABAJADOR'' deberá integrarse a los Planes, Programas y Comisiones Mixtas de Capacitación y Adiestramiento así como a los de Seguridad e Higiene en el Trabajo que tiene constituidos ''EL PATRON'', tomando parte activa dentro de los mismos según los cursos establecidos y medidas preventivas de riesgos de trabajo.

DECIMA QUINTA.- ''EL TRABAJADOR'' deberá observar y cumplir todo lo contenido en el Reglamento Interior de Trabajo con que cuenta ''EL PATRON'' y que tiene fijado en las áreas de mayor visibilidad.

DECIMA SEXTA.- ''EL TRABAJADOR'' acepta y por ende queda establecido que cuando por razones convenientes para ''EL PATRON'' éste modifique el horario de trabajo, podrá desempeñar su jornada en el que quede establecido ya que sus actividades al servicio de ''EL PATRON'' son prioritarias y no se contraponen a otras que pudiere llegar a desarrollar.

DECIMA SEPTIMA.- ''EL TRABAJADOR'' deberá dar fiel cumplimiento a las disposiciones contenidas en el artículo 134 de ''LA LEY'' y que corresponden a las obligaciones de los trabajadores en el desempeño de sus labores al servicio de ''EL PATRON''.

DECIMA OCTAVA.- EL TRABAJADOR'' deberá presentarse puntualmente a sus labores en el horario de trabajo establecido y firmar las listas de asistencia acostumbradas o checar su tarjeta de asistencia en el reloj-chequeador diariamente. En caso de retraso o falta de asistencia injustificada podrá ''EL PATRON'' imponerle cualquier corrección disciplinaria de las que contenía el Reglamento Interior de Trabajo o ''LA LEY''.

DECIMA NOVENA.- Para todo lo no previsto en el presente ''CONTRATO'' se estará a lo contenido en el Contrato Colectivo de Trabajo con que cuente el ''PATRON'' o bien lo prescrito por ''LA LEY'' o el Contrato Ley respectivo en su caso así como el reglamento Interior de Trabajo.

Leído que fue el presente contrato por quienes en el intervienen lo ratifican e impuestos de su contenido lo firman por triplicado quedando el original en depósito ante la junta de conciliación y arbitraje y las copias una vez registradas en poder de cada parte.

En la ciudad de ______________________ a los días ________del mes de ____________del año_________

______________________ _________________________

''EL TRABAJADOR'' ''EL PATRON''

______________________ ______________________

TESTIGO TESTIGO

5. CONCEPTO LEGAL DEL CONTRATO INDIVIDUAL DEL TRABAJO

CONCEPTO LEGAL

Art. 8.- Contrato Individual.- Contrato individual de trabajo es el convenio en virtud del cual una persona se compromete para con otra u otras a prestar sus servicios lícitos y personales, bajo su dependencia, por una remuneración fijada por el convenio, la ley, el contrato colectivo o la costumbre.

ANALISIS

En la problemática del Derecho Laboral ocupa principalísimo lugar el contrato individual de trabajo, de modo que para algunos autores su estudio agota la materia de todo el Derecho del Trabajo.

Consideramos exagerada esta tesis; pero, no cabe duda acerca de que el contrato individual de trabajo precede a la mayoría de los fenómenos y problemas que regula el Derecho del Trabajo, ya que solo cuando el trabajo es consciente y se lo presta voluntariamente, a cambio de una retribución económica, por cuenta y bajo la dependencia de otra persona, surge la figura jurídica del asalariado y con él la necesidad de la acción tutelar del Estado.

Por consiguiente, si bien el contrato individual de trabajo no es todo lo que al Derecho del Trabajo le interesa, es sí la institución central y, por lo mismo, su definición y estudio es fundamental en un curso de Derecho Laboral.

1. DEFINICIÓN DEL CONTRATO INDIVIDUAL DE TRABAJO.

Las definiciones de contrato individual de trabajo pueden clasificarse en teórico-didácticas y dogmático-positivas.

Las definiciones teórico-didácticas, o sea las que proponen los tratadistas para mejor determinar la materia de estudio, son tan abundantes como diferentes unas de otras, pero todas coinciden en asignarle al contrato individual de trabajo los siguientes elementos esenciales: acuerdo de voluntades entre trabajador y empleador, obligación de prestar servicios lícitos y personales por parte del primero y de pagar una remuneración de parte del segundo, y subordinación del trabajador al empleador o empresario.

Las dogmático-positivas, es decir las que adoptan las legislaciones de los pueblos, son igualmente numerosas y variadas; pero, asimismo recogen como esenciales los elementos que antes hemos referido en relación con las teórico didácticas; así, el Art. 8 del Código Ecuatoriano del Trabajo define el contrato individual de trabajo corno “…El convenio en virtud del cual una persona se compromete para con otra u otras a prestar sus servicios lícitos y personales, bajo su dependencia, por una retribución fijada por el convenio, la ley, el pacto colectivo o la costumbre"

De esta definición se deduce que los elementos esenciales del contrato individual del trabajo, según nuestro Código, son los siguientes:

1.1 Acuerdo de Voluntades:

El Art. 8 del Código Ecuatoriano del Trabajo emplea el término convenio que, en su acepción más amplia equivale a concierto o acuerdo de la voluntad de dos o más personas naturales o jurídicas, que en este caso son: la que se obliga a prestar sus servicios, definida por el Art. 9 como trabajador, y aquélla por cuenta u orden de la cual se ejecuta la obra o presta el servicio, que, según el Art. 10 se denomina empleador o empresario.

Desde luego, en el Derecho del Trabajo las partes tienen absoluta libertad para convenir o no en el establecimiento de la relación jurídica de trabajo; pero, no tienen la misma amplitud para acordar las condiciones de la relación ya que la voluntad de las partes, en este aspecto, se encuentra limitada por la ley, de modo que no pueden estipular condiciones que menoscaben las garantías del trabajador.

Sin embargo, son totalmente libres para acordar condiciones que significan para el trabajador mejores garantías o mayores beneficios que los establecidos en la ley, siempre que no vayan en perjuicio de los legítimos derechos de terceros o del bien común.

1 2. Prestación de servicios lícitos y personales:

El segundo elemento esencial de todo contrato es el objeto o materia del ajuste o acuerdo de voluntades, y en el contrato individual de trabajo ese objeto o materia del acuerdo de voluntades es la prestación de "servicios lícitos y personales”.

El término "lícito" o "lícitos" que emplea el Código del Trabajo debe entender en el sentido de que, no sólo el trabajo en sí mismo, sino también el fin que con ese trabajo se persigue, debe ser lícito, o sea no prohibido por la ley; así por ejemplo, no habría objeto lícito si es que una persona se comprometiera para con otra a realizar determinadas labores con el propósito de cometer un delito, como el químico que elabora drogas al margen de la ley; en cambio, habría contrato de trabajo, respecto de las mismas labores del químico si es que mediante ellas produce drogas con arreglo a las leyes de la República.

Con el término "personales", el Art. 8 del Código del Trabajo, quiere decir que la persona que se compromete, en calidad de trabajador, a prestar sus servicios, tiene que hacerlo directa y personalmente, sin que pueda encargar a otra persona que los preste a su nombre y representación, salvo los casos expresa y excepcionalmente autorizados por la ley y siempre que en ello esté de acuerdo el empleador; de ahí que, solamente las personas naturales pueden intervenir en los contratos individuales de trabajo, como partes en él, en calidad de trabajadores, en tanto que en calidad de empleadores pueden intervenir tanto las personas naturales, como las personas jurídicas. En el contrato de equipo la regla general sufre alguna modificación.

Con anterioridad a la reforma introducida por el Decreto Supremo No. 2490, el Art. 8 del Código del Trabajo distinguía entre la locatio conductio operis o prestación de servicios y la locatio conductio operarum o ejecución de obra; pero, aunque de esta distinción nacen importantes consecuencias jurídicas que no deja de tenerlas en cuenta nuestro Código, el Dr. Luis Jaramillo Pérez afirma que se consideró innecesario "hablar de contratos de que "el resultado que se pretende no es lo que mueve al amparo legal puede serlo en tanto en cuanto haya servicio personal por cuenta ajena y bajo dependencia... ".

1.3. Dependencia o subordinación:

La relación de trabajo no es un negocio circunstancial o una fugaz transacción mercantil, si no que entraña vínculos sociológicos, personales y permanentes que miran a la consecución de los objetivos que al empleador inducen a solicitar los servicios del trabajador.

Por consiguiente, el trabajador al momento de celebrar el contrato se obliga además a someterse a las órdenes e instrucciones que imparte el empleador en orden a la más adecuada organización de la empresa y según mejor convenga a la realización de sus propósitos.

La dependencia o subordinación del trabajador respecto del empleador puede ser técnico-industrial, económica o jurídica, mas a que deriva del contrato de trabajo y lo tipifica es la dependencia jurídica, sin desconocer que la económica y la técnico-industrial medan existir y de hecho existen en la mayoría de los casos.

En efecto, la subordinación económica y la técnico-industrial son situaciones de hecho que, por sí mismas, no justifican la facultad que tiene el empleador para ordenar y dirigir, y la obligación de obedecer y acatar que pesa sobre el trabajador; en cambio la jurídica aparte de que es la única que puede nacer de un negocio jurídico por sí sola la facultad del empleador y la obligación del trabajador.

Modernas corrientes jus-laboralistas propugnan la supresión de este elemento como característico del contrato.

Por último, el empleador puede ejercer personalmente esa facultad o puede delegar en la persona de su representante; pero, sea que ejerza por sí mismo o a través de delegado no puede exceder de los límites que nacen de la naturaleza del servicio contratado y del campo específico de la relación laboral.

1.4. Pago de una remuneración:

El cuarto elemento esencial del contrato individual del trabajo es la remuneración del servicio atestado, y es de tal modo indispensable que sin ella existiría prestación gratuita de trabajo y no estricta relación laboral; así lo prescribe el Código del Trabajo, lo confirma la doctrina y lo enseña la Jurisprudencia; el Art. 3 en su último inciso consagra el principio diciendo: “en general todo trabajo debe ser remunerado".

A la remuneración se la conoce con diferentes nombres: salario, la que percibe el obrero, jornal si es que se la computa por jornada de labor; sueldo, la que percibe el empleado; estipendio, soldada, etc.

La cuantía de la remuneración pueden fijarla libremente las partes en el mismo contrato, a falta de estipulación expresa se estará a la que se haya fijado en la ley, o legalmente por las Comisiones Sectoriales de fijación y revisión de sueldos y salarios mínimos o en el contrato colectivo, y a falta de todo esto, el empleador deberá pagar la remuneración que se acostumbra pagar por la labor realizada por el trabajador en el lugar en donde se la ha ejecutado. Arts. 8 y 38 del Código del Trabajo, y en caso de controversia se la determinará por la remuneración percibida durante el último mes.

No obstante si en el contrato individual de trabajo se hubiere estipulado una remuneración inferior a la que se ha fijado como mínima en la ley, por las Comisiones de salarios mínimos o en el contrato colectivo, será nula la cláusula en la que tal cosa se hubiere estipulado y en lugar de ella, se aplicará la ley, la resolución de la comisión de salarios mínimos o el contrato colectivo, y, por último, en caso de oposición entre ellas, se deberá