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Cuidados Enfermeria Miomatosis

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Categoría: Ciencia

Enviado por: karlo 30 abril 2011

Palabras: 3579 | Páginas: 15

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n la raza negra (50%) que en la blanca (25%), aparecen con más frecuencia en mujeres nulíparas o infértiles, aunque no se sabe con seguridad que es lo primitivo, si el tumor o la falta de descendencia.

El estudiante

MIOMATOSIS UTERINA

La denominación correcta es la de leiomioma porque se deriva del músculo liso; aunque también se designan con los nombres de leiomiomata, mioma, fibroma, fibro-mioma, fibroide, escleroma, mioma liso, fibromiomatosis, fibromatosis ó fibroleiomatosis.

En la actualidad, esta firmemente arraigado el termino Fibroide, aunque estos tumores sean de origen muscular, y no deriven de los elementos del tejido fibroso; así que resultaría difícil desarraigarlo.

1. DEFINICIÓN:

La miomatosis uterina es una neoplasia o tumor benigno, la más común del útero y de la pelvis femenina. Los miomas son crecimientos anormales de tejido muscular del útero (endometrio).

Es un tumor benigno, porque a diferencia del cáncer, su crecimiento está limitado a un solo órgano (útero) y no tiene la capacidad de liberar células que, al ser transportadas por la corriente sanguínea o linfática, darían lugar al desarrollo de tumores en otros órganos distantes (metástasis).

El Tumor, es un crecimiento anormal de células y tejidos. Los tumores benignos no son cancerosos y no se extienden a otras partes del cuerpo.

Los Canceres, se denominan también tumores malignos por que se extienden a otras partes del cuerpo. Una de sus características principales es su dependencia a los estrógenos, por lo que su presentación se produce en la edad reproductiva o fértil de la mujer; resultando muy infrecuente que lo haga antes de la primera menstruación (menarquia) o luego de la menopausia. Pueden aumentar de tamaño durante el embarazo, donde se aprecia una mayor producción de hormonas sexuales, y con la toma de anticonceptivos orales y los tratamientos con estrógenos.

2. LOCALIZACIÓN

3. TIPOS DE MIOMAS

Hay tres tipos principales de Miomas uterinos, principalmente clasificados según su localización dentro del útero:

MIOMATOSIS SUBSEROSOS O SUBPERITONEALES:

Aparecen y se desarrollan bajo la serosa (capa externa del útero). Los hay de base ancha, abultando externamente el útero o los hay atados a un tallo fino quedando la mayor parte del mioma colgando dentro de la cavidad abdominal. Este tipo de mioma no suele producir reglas abundantes o sangrado entre reglas, pero al crecer hacia a fuera puede ocasionar dolor en la parte baja de la espalda o sensación de presión en el bajo vientre o en todo el abdomen; su sintomatología se relaciona con la compresión a órganos vecinos.

MIOMATOSIS INTRAMURALES:

Es el tipo de Mioma más común. Se desarrollan dentro de la pared uterina y se expanden haciendo que el útero se sienta más grande que lo normal (lo que puede provocar una cantidad de síntomas). Interfieren con la contractilidad uterina, comprimen los plexos venosos y arteriales y, a la larga, condicionan la presencia de menstruaciones prolongadas y abundantes, sangrado intermenstrual y dolor durante la menstruación, además de estar relacionados en muchos casos con esterilidad.

MIOMATOSIS SUBMUCOSOS:

Se desarrollan inmediatamente por debajo del endometrio (la capa interna del útero). Estos miomas pueden tener una base ancha de inserción al útero, o pueden estar atados al útero por un tallo fino y la mayor parte del mioma estar colgando en la cavidad uterina (miomas submucosos pediculados). Los miomas Submucosos deforman el interior de la cavidad uterina y son los que con mayor frecuencia pueden ocasionar hemorragias profusas y cólicos. Son un importante factor causal de esterilidad y pueden crecer tanto que salen a través del cuello uterino (abortarse). Este tipo de mioma es el menos frecuente de todos, pero es el que más problemas suele causar.

Algunos fibromas crecen en forma de tallo (también llamados pedunculados o pediculazos), que crecen hacia fuera de la superficie del útero o hacia dentro de la cavidad del útero.

Algunos autores han establecido cuarto tipos de miomatosis uterina: las miomatosis transmurales.

MIOMATOSIS TRANSMURALES:

Se desarrollan en el espesor de la pared del útero pero llegan a adquirir un tamaño que distorsionan sustancialmente el endometrio y la superficie serosa. Estos junto con las miomatosis intramurales son los tipos más comunes de miomas. Pueden causar reglas muy abundantes o sangrado entre reglas, dolores en el bajo vientre, aumento de la frecuencia urinaria, y son los que fundamentalmente se benefician de la embolización.

4. FRECUENCIA:

Es la neoplasia más frecuente del útero y de todo el aparato genital femenino.

Se presentan entre el 20 y el 50% de todas las mujeres dependiendo de la edad (Mujeres mayores de 35 años).

Se ha encontrado casos en mujeres en edad reproductiva (15 - 30 años) que presentan Miomatosis Uterina.

Un 5% de todas las consultas ginecológicas son por esta causa. Un 5-15% de las intervenciones realizadas en un quirófano de Ginecología se deben a miomas y, entre ellas, más del 65% de las histerectomías.

Su incidencia es del 20% de la población con mayor predominio en las de raza negra.

5. ETIOLOGÍA

De origen unicelular porque las células que componen un sólo leiomioma tienen el mismo tipo electroforético: glucosa 6 fosfata deshidrogenasa y pueden estar distribuidas al azar en diferentes tumores del mismo útero.

Los factores que son importantes en la etiología de los miomas parecen ser distintos a los que influencian su crecimiento. Los estrógenos y la progesterona y algunos factores del crecimiento peptídico, incluyendo el factor dérmico de crecimiento, han estado implicados como reguladores de su crecimiento.

Ensayos recientes de agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRh) documentan reducción significativa en el volumen del tumor al producir hipoestrogenismo, sustentan evidencia adicional de que el crecimiento del tumor es parcialmente estrógeno dependiente.

6. FISIOPATOLOGÍA

De tipo multifactorial, se han sugerido factores hormonales, por ser mas frecuente en la etapa reproductiva. Así como el uso de anticonceptivos orales como factor causal; la infección por virus de papiloma humano, por la inducción de tumores conjuntos en animales.

La estimulación estrogénica sostenida que provoca la inducción de células semejantes a los fibroblastosa partir de células totipotenciales con estimulación progestacional se diferencian en células musculareslisas.

7. FACTORES PREDISPONENTES:

Parece asociado con más frecuencia en:

Edad entre 30-45 años

Raza negra americana (alrededor del 50%),

Factores hereditarios.

Factores hormonales.

Más frecuente en mujeres estudiadas por esterilidad.

Más frecuente en casadas sin hijos y solteras

Contracepción hormonal: Disminuye la incidencia.

Frecuentemente asociado a malformaciones uterinas.

8. MANIFESTACIONES CLINICAS:

Las mujeres con miomas uterinos sintomáticos pueden presentar síntomas como:

1. Cambios en el sangrado menstrual:

Mayor cantidad y muy dolorosos (metrorragias)

Mayor duración

Sangrado entre los periodos menstruales.

2. Dolor:

Pelvis o parte baja de la espalda

Dispareunia (dolor durante el coito o relación sexual)

3. Opresión:

Dificultad para iniciar micción, orinar frecuentemente en

pequeñas cantidades

También podría producir aumento de la frecuencia urinaria

debido a la presión que ejerce el mioma sobre la vejiga.

Estreñimiento o/y opresión rectal.

Sensación de presión o llenura en la parte inferior del abdomen.

4. Fertilidad:

Esterilidad.

Perdidas fetales.

9. MIOMATOSIS Y EMBARAZO:

La asociación de mioma uterino y gestación la encontramos en el 3,9% de los embarazos, pero esta frecuencia está aumentando en la actualidad, debido a la tendencia de las parejas en retrasar la primera gestación más allá de los 30 años, elevándose el riesgo de padecer miomatosis uterina conforme avanza la edad de la mujer.

La evolución de los miomas durante la gestación así como el desarrollo del embarazo en un útero miomatoso es impredecible. Casi siempre es favorable pero aparecen complicaciones en el 10%, pudiendo presentarse en cualquier etapa de la gestación, por lo que estas embarazadas deben de someterse a un control riguroso a lo largo de toda la gestación.

Evolución de los miomas:

La degeneración más característica durante el embarazo es la necrobiosis aséptica sobre todo en los que el volumen supera los 200 cm3, apareciendo en el transcurso del segundo trimestre o principios del tercero.

La degeneración roja se manifiesta clínicamente mediante dolor, siendo muy intenso en las formas graves. Este dolor es distinto al de la amenaza de parto pretérmino, y aunque puede acompañarse de contracciones uterinas, éstas son irregulares y no modifican el cuello. Síntomas generales: fiebre, leucocitosis, palidez, astenia, nauseas, vómitos, etc., son poco frecuentes.

Complicaciones del embarazo, parto y puerperio:

La mayoría de las gestaciones evolucionan normalmente a pesar de desarrollarse en el interior de un útero miomatoso, incluso muy voluminoso, pero pueden aparecer complicaciones como: mayor incidencia de abortos espontáneos, rotura de membranas, parto prematuro, crecimiento intrauterino retardado, desprendimiento de placenta, placenta previa, etc.

La mayor incidencia de partos prematuros se relacionan con los miomas de tamaño superior a 3 cm. de diámetro (dificultades en la distensión de las fibras musculares uterinas).

La mayor incidencia de abruptio placentae está relacionado con miomas mayores de 200 cm3, submucosos, o a la inserción de la placenta superpuesta al mioma.

La frecuencia de cesáreas está significativamente elevada en los úteros miomatosos, no influyendo el número de miomas, pero sí la localización y el tamaño de los mismos.

10. MEDIOS DE DIAGNOSTICOS:

Ultrasonidos:

Sirven para clarificar la naturaleza de la masa pélvica y permiten, con una seguridad del 80%, el diagnóstico diferencial de una gestación, masa ovárica, o mioma subseroso sólido.

La ultrasonografía transvaginal (USV) nos ayuda a diferenciar e identificar pequeños miomas intramurales; los submucosos suelen ser más fácilmente diagnosticados por esta vía vaginal.

Los miomas se observan en la ultrasonografía como defectos ecodensos dentro del miometrio, típicamente tan densos que provocan una sombra distal. Además, la USV ofrece la ventaja de visualizar la relación del mioma con la cavidad endometrial; de ahí la justificación de su utilización.Con la ultrasonografía, ya no es adecuado extirpar miomas asintomáticos con base a criterios dimensionales. La sensibilidad y especificidad de diagnóstico de los miomas submucosos mediante USV es cercana al 90% por lo que es indispensable antes de la extirpación histeroscópica de los mismos.

Resonancia nuclear magnética:

Es de considerable valor en la demostración de la naturaleza de la masa pélvica, aunque la técnica es muy costosa y no ampliamente eficaz, comparada con los ultrasonidos; es más exacta para predecir las características histológicas de un tumor. Es útil para la investigación o en casos de dificultades diagnósticas, por su alto nivel de exactitud, pero no es necesaria en el manejo rutinario de los miomas.

Laparoscopia:

Su uso es de valor en el caso de miomas de no más allá de 2 a 3 pulgadas de tamaño, asociado o no a la infertilidad o dolor pélvico; además, puede revelar la existencia concomitante de una endometriosis, adherencias pélvicas u otra patología tubárica. En caso de duda por ultrasonografía, nos diferenciará un mioma pediculado de una masa anexial sólida y nos facilitará la posibilidad de extirpar pequeños miomas.

Histerosalpingografía e histeroscopia:

Uno de estos dos procedimientos debe realizarse en casos de abortos de repetición. La visualización de miomas submucosos, investigando su tamaño y localización, nos puede orientar en cuanto a una dificultad de implantación ovular.

Hoy día se ha incrementado su uso ante la existencia de hemorragias uterinas anormales (HUA). Se ha demostrado que miomas submucosos fueron visualizados histeroscópicamente en un 13% de estas pacientes; además, ésta permite la biopsia selectiva. Sin embargo, su uso no es adecuado en casos de hemorragias asociadas a grandes miomas, en donde se efectuará una histerectomía o miomectomía.

11. TRATAMIENTO:

Conducta expectante:

Se debe tomar esta conducta cuando se trata de:

Leiomiomas pequeños y asintomáticos

Siempre y cuando el diagnóstico sea seguro, permanezcan asintomáticos, y además se verifiquen controles periódicos a la mujer (cada 3-6 meses), debiendo salir de dicha actitud expectante si el mioma crece o se hace sintomático. Aunque tradicionalmente se ha preconizado su extirpación cuando el mioma excede de un tamaño de 12 semanas de gestación, algunos autores (REITTER 1992) lo consideran muy discutible.

La proximidad de la menopausia para miomas pequeños y asintomáticos.

Durante la gestación.

Tratamiento médico:

Debe perseguir dos objetivos:

a) Alivio de los síntomas

b) Reducción del tamaño del tumor.

Progestágenos:

Son ampliamente utilizados en el tratamiento, pero generalmente se consideran como no efectivos en la menorragia secundaria al mioma.

Sin embargo pueden estar especialmente indicados en pacientes perimenopáusicas con miomas, si la hemorragia es debida a una disfunción anovulatoria, más que a consecuencia directa del mioma.

Esteroides andrógenos (danazol y gestrinona):

Se usan en estos casos para:

Reducir o abolir la pérdida menstrual en paciente con menorragia, en virtud del efecto directo sobre el endometrio.

Relativa disminución del 20% del volumen del mioma uterino.

Estos agentes pueden ser beneficiosos a corto tiempo en cuanto al alivio de los síntomas, pero a largo uso, dados sus efectos androgénicos y colaterales, los hacen no idóneos.

Inhibidores de la síntesis de prostaglandinas (PG)

Se han señalado así mismo sus efectos beneficiosos en el tratamiento, pero no así en cuanto al tratamiento de las menorragias debidas a miomas.

Sin embargo se pueden usar en el alivio del dolor pélvico de mujeres con miomas, incluyendo el dolor de la degeneración del mismo.

Combinación de estrógenos y progesterona:

Anticonceptivos orales: ¿Activan el desarrollo del mioma?

BARAZZINI (1992) ha demostrado la ausencia de crecimiento y disminución de riesgo. Los Anticonceptivos Orales actuales con su cierto grado de hipoestronismo no favorecen Gel desarrollo tumoral; si bien, en los miomas sintomáticos los resultados del tratamiento no son optimistas.

Terapéutica hormonal sustitutiva:

En cuanto a su papel en los miomas no está, como en el caso de los Anticonceptivos Orales, muy claro el aumento del volumen del mioma; pero esto no ha sido confirmado en estudios recientes cuando se usan los estrógenos y progesterona en pequeñas dosis añadidos a los análogos GNRH.

Antagonistas de la progesterona:

La aplicación de antagonistas GNRh ha evidenciado una rápida involución de los miomas uterinos, en la misma proporción y más rápidamente que la obtenida con análogos GNRh.

El crecimiento de los miomas depende de los esteroides y tienen un contenido acumulado de Receptores de Estrógenos (ER) y Receptores de Progesterona (PR), en comparación con el miometrio circundante, es admisible, que los miomas puedan ser modificados por la Antiprogesterona.

La Histerectomía o la Miomectomía:

El tratamiento quirúrgico de los fibromas pasa por la histerectomía o la miomectomía. La histerectomía consiste en la extirpación completa del útero y se emplea cuando los fibromas producen síntomas, han crecido rápidamente o son de gran tamaño. La miomectomía es la extirpación exclusivamente del fibroma o mioma sin extirpar el útero, lo que permite un futuro embarazo, si bien el parto deberá realizarse mediante cesárea.

La recuperación tras la intervención suele durar de 3 a 4 semanas.

Embolización de Fibromas Uterinos (UFE)

La embolización de fibromas, es un tratamiento que corta el suministro de sangre a los fibromas para que estos disminuyan de tamaño. La UFE se está perfilando como una alternativa a la histerectomía y a la miomectomía. El período de recuperación es más corto que en esos tipos de cirugía, y el riesgo de necesitar una transfusión de sangre es mucho menor. Muchas mujeres pueden volver a su hogar el mismo día luego de someterse a una UFE. Existe un leve riesgo de infección del fibroma tratado, pero esto suele manejarse con antibióticos. Las mejores candidatas para la UFE son las mujeres que:

Tienen tumores fibroides que causan sangrado abundante.

Tienen tumores fibroides que causan dolor o presión en la vejiga o el recto.

No desean someterse a una histerectomía.

No desean tener más hijos.

XIII. COMPLICACIONES:

Los miomas uterinos pueden ocasionar infertilidad, y pueden provocar igualmente un parto prematuro.

El dolor severo o el sangrado excesivo causado por los miomas uterinos puede requerir una cirugía urgente.

En raras ocasiones, se pueden presentar cambios cancerosos y generalmente ocurren después de la menopausia. El signo de alarma más común es el crecimiento acelerado de un mioma uterino y frecuentemente el diagnóstico definitivo no se hace hasta el momento de la cirugía.

XIV. DIAGNOSTICOS DE ENFERMERIA:

Alteración de los patrones de sexualidad relacionados con relaciones sexuales dolorosas o infertilidad.

Riesgo de parto prematuro relacionado con estado de salud actual.

Alto riesgo de infección relacionado con metrorragia.

XI. CUIDADOS DE ENFERMERIA:

Cuidados Preoperatorios:

Preparar al paciente un día anterior a la operación.

Verificar que los exámenes de laboratorio estén completos: Hemograma, ECO, VUH, RPR, grupo sanguíneo, Tiempo de coagulación, Tiempo de sangría, Factor Rh, perfil hepático, antigeno de superficie, prueba de compatibilidad (que tenga deposito de una unidad de sangra).

Desde la mañana hasta la tarde mantener con dieta Liquida.

Reposo gástrico: colocar dos enemas evacuantes (8 – 10 pm) y a las (6 am) para evacuar todo contenido gástrico en los intestinos.

Ínter consulta con Neurólogo (placas radiográficas) y cardiólogo.

Medicinas: El anestesiólogo envía el pedido del paquete de anestesia.

El manejo importante del dolor (a pesar de los medicamentos).

Cuidados en el día de la Operación:

▪ Brindar apoyo emocional.

▪ Si el paciente tiene mayor de 40 años se les debe hacer un vendaje de los miembros inferiores una hora antes de la intervención quirúrgica.

▪ Prepara la zona que va hacer intervenida: baño, recorte de bello pubiana (no rasurado).

▪ Retirar todo tipo de prótesis y verificar que las uñas no estén pintadas, para observar si entra a un cuadro de hipoxia.

▪ Control de funciones vitales.

▪ Se debe esperar el llamado del personal de la sala de operación.

▪ Acompañarlo a la sala de operación

Cuidados Post Operatorios:

Monitorizar las funciones vitales.

Observar los apósitos de la herida operatoria.

Realizar palpación a nivel del abdomen para verificar si esta distendido por presencia de gases.

De 8 a 10 hrs. Después de la intervención quirúrgica debemos estar al tanto para prevenir y evitar las hemorragias, el estreñimiento y ayudar a expandir los pulmones a realizando globos y ejercicios respiratorios.

A las 20 o 24 hrs. (1 día): Realizar movilización al paciente e incluso a la de ambulación para facilitar la circulación mayor y menor; realizar la curación de la herida operatoria.

A partir del primer día brindar dieta liquida, el segundo dieta blanda y después dieta completa.

Vigilar las evacuaciones intestinales (diuresis y deposiciones) para las intervenciones respectivas.

CONCLUSIONES

▪ Se ha determinado que los miomas uterinos son crecimientos miometriales que ocurren en más del 25% de las mujeres mayores de 35 años. Además son una causa común de la hipermenorrea, polimenorrea y síntomas por presión de estructuras vecinas, aunque la mayor parte son asintomáticos.

▪ Además pueden limitarse a la pared del útero (intramurales), o proyectarse hacia la luz (submucosos) o a la cavidad pélvica (subserosos).

▪ Los miomas pueden crecer rápido durante el embarazo o después de una terapia con estrógenos, y suelen atrofiarse con el climaterio. Pueden producir una anemia crónica grave por hemorragias; durante la gestación pueden causar desprendimiento prematuro de placenta o hemorragia en el parto cuando interfieren con el desprendimiento de la placenta o contracción uterina.

El músculo del leiomioma es el resultado conjunto de la acción de los esteroides ováricos, insulina y factores del crecimiento.

En la era de la ultrasonografía, en líneas generales, no es adecuado extirpar miomas asintomáticos. Debería ser una norma ética.

No existe ningún tratamiento médico descrito que consiga la total y definitiva regresión del mioma.

La miomectomía durante el embarazo es una intervención peligrosa y se debe evitar siempre.

La mayoría de las gestaciones evolucionan normalmente en presencia de los miomas.

La ecografía ha evidenciado que la mayoría de los leiomiomas experimentan pocos cambios de tamaño durante la gestación.

BIBLIOGRAFÍA

1. Burroughs, Arlene; 2002. Enfermería Materno Infantil., Interamericana Mc Graw-Hill.

2. Lowdermilk, Dietra; 1998. Enfermería Materno Infantil. Tomo 2, Harcourt Brace

3. Merck Sharp, El Manual Merck, 10ma. Edición, 2002, Nueva Editorial Interamericana S.A. de C.V.

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