Leer Ensayo Completo Cultura Aymara

Cultura Aymara

Imprimir Documento!
Suscríbase a ClubEnsayos - busque más de 1.933.000+ documentos

Categoría: Historia

Enviado por: Mikki 19 mayo 2011

Palabras: 14993 | Páginas: 60

...

uvia

2. LOS AYMARAS EN BOLIVIA:

Según el censo del INE-Bolivia de 1992 el número de aymara hablantes bolivianos, entre monoligües y bilingües, es de 1.237.658 habitantes. Mayoritariamente concentrados en los Departamentos de La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba.

La Paz: Según el censo del INE, su población de aymara hablantes es de 975.440 habitantes, es decir concentra al 60,6% de todos los aymaristas del mundo. Su ciudad capital La Paz, conocida en el antiguo mundo aymara como Chuqiyawu marka (ciudad donde se coge oro), es también la capital del mundo aymara de hoy.

Oruro: De Actualmente con 106.030 aymaristas, en tiempos pasados esta zona fue totalmente aymarista. En la época colonial nació la devoción de la Virgen del Socavón de donde nace la danza de la diablada (saxra thuquris) como una síntesis del mito aymara/uru del demonio subterraneo (socavón) y la tradición bíblica de la lucha del Arcángel Miguel contra los 7 pecados.

Potosí: Aquí están los restos del fabuloso cerro rico de Potosí y la ciudad del mismo nombre, durante los siglos XVII y XVIII una de las mas grandes de ese mundo. Millones de aymaristas del lugar y de otras zonas, así como quechuistas, fueron masacrados por el sistema encomendero español. Actualmente los 55.893 aymaristas potosinos son minoría frente a más de 400.000 quechuistas del lugar.

Cochabamba: Gracias al sitema de mit'a incaico fue la primera zona aymarista que se transformó en quechuista. En tiempos del fabuloso Potosí fue su centro de abastecimiento alimentario. Pese a todo, subsisten 58.055 aymaristas

3. Historia del Pueblo Aymara

Desde el punto de vista étnico, el pueblo aymara pertenece al mismo grupo étnico que pobló todo el continente americano, por lo menos desde hacen 12000. Existe una fuerte identificación entre el pueblo aymara y el lago Titicaca. Esta relación comienza con el orígen semántico del término "Titicaca" que es un derivado de las palabras aymaras titi=gato silvestre, puma, y qaqa=gris, plomo. La meseta del Titicaca que es constituida por los territorios que se encuentran encima de 3900 metros s.n.m. circundantes de este lago permanecieron aymaras después de la conquista Inca. Cieza de Leon menciona que a la llegada de los españoles era el territorio mas densamente poblado de todo el imperio Inca. Durante el dominio español, comienza el avance del quechua y el español en la parte norte de este territorio. Pese a este retroceso, actualmente en la meseta del Titicaca, el aymara es la lengua mayoritaria.

En el siglo XIX el francés Castelnau y sus seguidores propusieron que Tiwanaku fue construida por una raza, ya extinta, de origen egipcio y consecuentemente los "imbéciles indios aymaras" no pueden ser descendientes de éstos "hábiles" constructores de Tiwanaku. Por otro lado A. Posnansky, durante las primeras décadas del siglo XX, teoriza que Tiwanaku sería la cuna de todas las culturas de la América pre-colombina. Sin embargo, Posnansky, también considera que los actuales aymaras no pueden ser descendientes de los constructores de Tiwanaku. Finalmente con una teoría más elaborada y mejor sustentada, en recientes excavaciones, el antropólogo Alan Kolata multilingue con el pukina, uru/chipaya, y el aymara conviviendo armónicamente en ésta sociedad. Kolata, aprovecha los actuales estudios del fenómeno del niño para colocarlo como una posible causa de la desaparición de Tiwanaku como estado más no del pueblo de Tiwanaku cuyos descendientes serían los actuales habitantes de la meseta del Titicaca.

Después de la decadencia de Tiwanaku, surgieron otras sociedades políticamente organizadas como los Lupaqas, Collas, Paqajes, Carangas, Canas, Canchis, Charcas, etc. Por alguna razón, los Incas denominaron por Collas a todos los aymaristas y también todo este territorio junto con las tierras mas australes pasó a ser el Collasuyo. Pedro Cieza de Leon acentua estas denominaciones denotando por meseta del Collao a la meseta del Titicaca y, también, denotando por Collas a todos los aymaristas (Cap. XCIX de Crónica del Perú).

El vestigio más notorio de la civilización Colla es formado las ruinas de Sillustani. No hay unanimidad al respecto de como fué la conquista de los territorios aymaras por el imperio Incaico. Unos sostienen que los incas anexaron pacifica y respetuosamente a los aymaras y que asimilaron la cultura aymara. Una analogía de lo que los griegos fueron para los romanos. Sin embargo, otros sostienen que hubo cruentas guerras para la conquista del territorio y los estados aymaras y que durante el dominio inca hubo bastantes rebeliones. Cualquiera que sea la verdad, por alguna razón, los incas no consiguieron imponer el idioma quechua sobre el lenguaje aymara, por lo menos en la meseta del Titicaca.

La conquista española del imperio de los Incas se inicia cuando 150 aventureros españoles supuestamente invitados del Inca lo engañan y lo toman de rehén. Como la sociedad teocrática de los incas atribuía a su gobernante poderes divinos, el numeroso ejército incaico no tuvo una capacidad de reacción rápida que permitiera enfrentar y salir de esta situación completamente nueva. En ese entretiempo estos pocos españoles fueron capaces de comprender las pugnas entre la diversidad de pueblos que estaban bajo el dominio incaico y de esa manera ganar aliados entre éstas naciones que veían a los españoles como sus liberadores del imperio. Después de matar al Inca, los españoles contando con el respaldo militar de millares de nativos, especialmente los cañaris y los wankas, fueron practicamente invencibles en los momentos decisivos de esta guerra de la conquista. Bastarían pocos años para que éstos aliados nativos se arrepientan de su fatal error. Pero ya era muy tarde, el imperio estaba destruído y todos sus pobladores, inclusive estos aliados, reducidos a condiciones subhumanas.Durante la colonia el status de los aymaristas y todos los otros nativos fue peor, inclusive, a la de los esclavos africanos pues éstos últimos tenían algún valor en dinero mientras que la "indiada" se podía obtener gratis. Millones de aymaristas y otros indígenas murieron, forzados por los encomenderos y también por muchas autoridades de España en las minas de Potosí. Este fué un verdadero genocidio por el que hasta ahora los descendientes de los antiguos nativos andinos claman una declaración formal de arrepentimiento y disculpas

Después de la batalla de Ayacucho en 1824, que fué la última del guerra de la independencia, todos los territorios habitados por los aymaras estaban en el seno del territorio peruano. Pero un año después, en 1825, líderes de la region del Alto Perú, cansados del centralismo limeño, deciden que el Alto Peru se convierta en una nueva república con el nombre de Bolivia. De esta manera la meseta del Titicaca, y por tanto los aymaristas, fueron separados en dos partes; perteneciendo cada una a diferentes países. Años más tarde estalla la guerra del pacífico que enfrentó Chile contra Perú y Bolivia. Chile ganó esta guerra y con eso conquistó importantes territorios de Bolivia y Perú mayoritariamente poblados por aymaristas. De esta manera intereses ajenos a los aymaristas fueron sus divisores. El surgimiento de las repúblicas en poco o nada mejoraron la condición de los aymaristas y otros nativos. Es más, algunos historiadores sostienen que su situación empeoró. Hasta recientemente la práctica del pongaje era una forma sutil de esclavitud en las casas de los ricos gamonales.

No hay datos precisos, pero estimativas actuales sostienen que el 70% de los 1.6 millones de aymaristas estén viviendo en las ciudades desempeñando actividades económicas informales y periféricas. Forzozamente ellos son bilingues. El 30% restante vivirían en el medio rural laborando en la pequeña agricultura y pastoreo en las peores condiciones de miseria. Durante casi todos los años de este siglo siempre existieron organizaciones que se decían representativas de los aymaras. La poca confianza/entusiasmo que consiguen despertar es porque los líderes de estas organizaciones casi siempre abandonaron a sus representados una vez que ellos obtuvieron beneficios para sí propios. Lo que sí es remarcable, es que ciertos personajes notables de Bolivia o Perú son de orígen aymara

Cultura Aymara

El principal aporte cultural de la antigua cultura aymara a la humanidad, es la domesticación de la papa (patata). Cuando los españoles conquistaron al imperio Inca encontraron a la papa cultivada y consumida en todo el territorio Inca. Sin embargo, en la meseta del Titicaca como en ningún otro lugar encontaron mas de 200 variedades. Los antiguos aymaras tambien fueron pioneros en inventar la técnica de deshidratación de la papa, con fines de almacenaje, en forma de ch’uñu (chuño). Esta técnica es una alternacia entre el frío nocturno y los quemantes soles diurnos de los 4000 metros de altura de la región aymara. Este pricipio básico de deshidratación aún es usado en la industria alimentaria.

Después de la conquista española del imperio incaico, la papa fue rechazada como alimento por los españoles, por aproximadamente 2 siglos. En algunas partes de Europa era una planta decorativa. Fue en Irlanda, que no tenía otras alternativas alimenticias, donde la papa se convierte rápidamente, en alimento exclusivo. Esta dependencia se manifiesta dramáticamente cuando aparece una plaga que acaba con cosechas enteras de los irlandeses. Hasta ahora ellos recuerdan esa calamidad como la Irish Famine. A partir de la aceptación de los irlandeses, después de los ingleses (patata inglesa), la papa es aceptada en todo el mundo como un alimento de primer orden. El término potato, y sus derivados como patata, batata, etc; es de orígen caribeño y fueron los ingleses quienes lo acuñaron.

Durante casi todos los años del siglo XX siempre existieron personajes y organizaciones que se decían representativas de los aymaras. La poca confianza/entusiasmo que consiguieron despertar es porque los líderes de estas organizaciones casi siempre abandonaron a sus representados una vez que ellos obtuvieron beneficios para sí propios. Pese a todo esto, debemos reconocer a algunos líderes aymara que han realizado un trabajo honesto y entusiasta por la causa aymara. Las voces de ellos demandando el reconocimiento de la los valores del pueblo aymara, el respeto por la identidad y lengua, hacen que el “PachaKuti” (tiempo de vuelta) se transforme de una lejana esperanza en algo factible. Este movimiento que se nota en muchos documentos y sitios esparcidos por Internet, nos permite afirmar que el revigoramiento de la lengua y cultura aymara parece tornarse una bella realidad. Puede ser que esté comenzando un nuevo capítulo en el libro de la historia del pueblo aymara.

4. CRONOLOGIA DE LA CULTURA AYMARA

En el siglo XII, el Imperio de Tiwanacu perece, se reconstituye nuevas formas de algunas de las antiguas culturas en torno al Lago Titicaca y nacen los señoríos Collas, Lupacas y Pacajes.

El Imperio Colla o Aymara se encontraba conformado por varios pueblos, los mismos que habitaban alrededor del Lago Titicaca, cuando el imperio Colla llegó a su esplendor, sojuzgaron a todos los pueblos del Altiplano como a los Charcas, Urus, Tapacarí y Carangas, asimilándolos a su estructura económica, política, social, cultural, religiosa e imponiéndoles su idioma.

El imperio comprendía los actuales departamentos de La Paz, Cochabamba, parte de Oruro en Bolivia; Puno y Arequipa en Perú.

El Collasuyo, se encontraba formado por los siguientes pueblos: Ayaviri, el cual en la época de decadencia era fronterizo con los Incas, soportaba las invasiones, el Colla del que ha tomado el nombre toda la región, en la que se encontraban las dos ciudades más importantes de los últimos años del imperio, Hatun Colla y Paucar-Colla; Los Omasuyos, habitaban la ribera oriental del Lago, desde Guaycho, Taraco, Isla de la Luna, Península de Copacabana: y los Lupacas, ocupaba el margen occidental del Lago hasta el Desaguadero, que los separaba de los Pacajes. Estos últimos tienen poca extensión sobre la ribera del Lago, sus dominios son extensos al sur, comprendían Caquingora, Caquiaviri, Tiwanacu y otras.

Siglo XV

En el año 1438, el Imperio Colla estaba gobernado, por el último rey Aymara Chuchi Cápac, contemporáneo a este rey, era el Inca Viracocha. El imperio que se encontraba en decadencia; las luchas internas, sobre todo entre Lupacas y Collas, debilitaron el imperio.

En los últimos años del imperio, la ciudad más importante fue Hatun Colla, sede del reino de Zapana, gobernante del imperio. Cari Jefe de los Lupacas se levantó contra Zapana, ambos competían, habiendo conquistado varias pucaras de los vecinos. Zapana y Cari. Cari ocupó ILave, Juli, Zepita, y Pomata; ingresó posteriormente a las Islas del Titicaca y con la ambición de hacerse dueño de todo el Collao, conquistó a los Canas. La envidia de Zapana, por los triunfos de Cari, desató grandes rivalidades entre ambos. Por lo que, ambos piden ayuda al Inca, enviando sus emisarios. Viracocha estimuló a los enviados de Cari y despidió con evasivas a los de Zapana. Éste indignado decidió dar pelea a Cari, antes de que recibiera la ayuda del Inca. En Paucarcolla se encontraron en una dura batalla ambos ejércitos, donde murió Zapana, quedando victorioso Cari.

Viracocha, se encontraba en Chucuito, sede de Cari, esperando a éste. La entrevista fue cordial; Viracocha trató de ganarse al Colla, ofreciéndole a una de sus hijas, lo que el Colla rechazó; a pesar de esto, hicieron un pacto de ayuda mutua, la misma que sellaron bebiendo en un solo vaso, después de lo cual Viracocha volvió al Cuzco.

Cuando el hijo de Viracocha gobernaba el Cuzco, en el Collasuyo gobernaba Chuchi Cápac, quien era respetado en todo el Collasuyo y había aumentado su riqueza. Es entonces que, Pachacutec Inca Yupanqui de envidia decide conquistar el Collasuyo, reunió su ejercito y se dirigió hacia el Collao; Chuchi Cápac lo esperaba como amigo en Hatun-Colla, el Inca le manda sus emisarios indicando que le sirviese y obsediese, de lo contrario lo atacaría con su ejército. Chuchi-Cápac respondió, indicando que el se alegraba de que Pachacutec le obedecería, como los demás pueblos lo hacían. Por lo tanto, pelearon los Incas con los Collas, saliendo victoriosos los Incas. Pachacutec detuvo a Chuchi Cápac y lo tomo prisionero, mientras encontraba sentado en la silla del rey Colla, recibía el homenaje de todos los pueblos que obedecían a Chuchi Capac.

Pachacutec atacó Ayaviri y mató a todos los habitantes de éste pueblos, para posteriormente poblar el mismo con mitimaes. Después de esto, todos los pueblos Collas se rindieron al Inca. Pachacuti, antes de regresar a su reino, visitó la región de Omasuyos, Copacaba y las Islas del Titicaca. Una vez en el Cuzco mató a Cuchi Capac y a los capitanes Collas.

Después de algún tiempo, los Collas aprovechando que el Inca se encontraba en la actual Provincia los Andes, se levantaron, ya que ellos habían nacido libres y no podían sujetarse a un solo señor, aborrecieron el mando del Inca. Los primeros en rebelarse fueron los hijos de Chuchi Capac, quienes trabajaban en cautiverio para el Inca, cerca del Cuzco. Pachacutec envió a sus capitanes Tupac Ayar Manco y Apo Paucar, para sofocar las rebeliones, que después de sangrientas batallas vencieron a los Collas. Los Aymara escaparon hasta Lampa, donde también se habían levantado muchos señoríos, como los Cinches, Chucuito, Humalla y Azángaro y nombraron Inca a uno de los hijos de Chuchi Capac y se alistaron para luchar contra los del Cuzco desde sus Pucaras. Mientras tanto Pachacutec, había regresado al Cuzco, dejando en manos de sus hijos la guerra contra los Collas, después de sacrificar niños vivos, con el objeto de que el Sol y las Huacas les ayudaran. Incas y Collas lucharon en Hatun Colla, al final de la batalla los Incas vencieron a los Collas.

Los Collas seguían descontentos por la dominación Incaica, que a pesar de todos los intentos no pudieron desarraigar el idioma Aymara, como habían realizado con otros pueblos sojuzgados. Cuando se enteraron los Collas de la muerte de Pachacutec, se levantaron de nuevo, fortificándose en cuatro puntos: Llallagua, Asillo, Arapa y Pucara. Enojado el Inca Tupac Yupanqui, personalmente dirigió a su ejército contra los Collas. En Pucara se llevo a cabo la batalla más cruenta, los Aymara luchaban contra el Inca sin temor como si estuvieran ganando la guerra y sucedió lo contrario, ya que el Inca esperó a que los capitanes Collas se cansen, para atacar con mayor fuerza, donde murieron muchos indígenas de ambas partes. Los Collas al día siguiente para asustar a sus contrarios, comenzaron a cantar, colgando 8 tambores en cuatro maderas, todos vestidos de oro, plumerías y plata y los inca mucha más, una mitad cantaba y la otra combatía, día en el que ninguno saco ventaja. El tercer día, el Inca juntamente con curacas y capitanes empiezan la batalla desde que sale el sol, después de una dura batalla venció el Inca, deteniendo a los principales caudillos como Chucachucay y Coaquiri. Batalla con la que termina la grandeza del imperio Colla.

Siglo XVI

Cuando Hernando Pizarro le informa al rey de España Carlos V, de la conquista del Perú, dividió el territorio en dos, el norte para Francisco Pizarro, denominado Nueva Castilla y el sur para Almagro con el nombre de Nueva Toledo.

Por problemas entre Pizarro y Almagro, sobre límites de sus territorios, el Marqués propuso al Adelantado la exploración del sur. Pasadas las primeras diferencias, Almagro aceptó que Pizarro se posesioné del Cuzco y envió una expedición al mando de Juan de Saavedra, la misma que de dirigió por la orilla del Lago Titicaca, cruzó el río Desaguadero ingresó en el actual territorio boliviano y a su paso fundó Paria y Tupiza.

En julio de 1535, Almagro acompañado del Sacerdote Inca Huilla Huma y el príncipe Paullu, salió del Cuzco siguiendo las huellas de Saavedra, estableció su primer campamento en Paria, expedición que partió a Tupiza y de ésta ciudad a Salta.

Entre los años 1535 y 1536, Aymaras y Quechuas pelearon contra los españoles, al mando de Manco Inca y organizados de acuerdo a los cuatro suyos, sitiaron la ciudad del Cuzco sin haberla podido ocupar por la llegada de refuerzos españoles y también porque era tiempo de cosecha, obligaron a Manco Inca a disolver su ejército, después los españoles persiguieron a todos los incas y sus familiares para eliminarlos.

Entre los años 1540 y 1560, los Aymara participaron de una acción de resistencia, política-religiosa, que inquietó a las ciudades más importantes, donde formaron grupos nocturnos de vigilancia. Aymaras y quechuas decidieron atacar el trabajo religioso de los misioneros y boicotear los obrajes y repartimientos, instaban al rechazo de todos los símbolos no andinos, buscaban la reconstrucción de sus templos destruidos, construyendo depósitos de víveres y armas. La represión y asesinatos de los sacerdotes andinos apagaron el movimiento restaurador.

En el año 1538, Hernando Pizarro con su hermano Gonzalo, 200 soldados, El Inca Títere Paullu y tropas Indígenas, se dirigieron desde el Cuzco, hasta las orillas del Lago Titicaca. Hernando retornó al Cuzco, Gonzalo y el Inca Paullu se dirigieron hacia Cochabamba y una vez en el valle, españoles y los hombres de Paullu fueron rodeaos por la gente de Cochabamba y se produjo una batalla, la misma que fue larga y complicada, ya que los guerreros de Cochabamba eran entre 8.000 a 9.000. Los Aymara, pidieron refuerzos al Capitán General del Ejercito Tiso, mientras que Pizarro enviaba un emisario al Cuzco, para pedir tropas nuevas. Los soldados llegaron en enero de 1539. Los Charcas habían perdido toda esperanza y los de Cochabamba se rendían uno a uno y los españoles tomaron Cochabamba. Después de la toma de ésta ciudad, los españoles empezaron a repartirse la tierras conquistadas.

En el año 1512, se promulgan las leyes de Burgos, para suprimir los abusos cometidos por los conquistadores y es cuando aparece el Padre Bartolomé de las casas, quien se preocupaba por los indígenas y comenzó las campañas contra los encomenderos y repartimientos. El Sacerdote participo de varios debates y juntas, que terminaron con las nuevas leyes, conocidas como Ordenanzas de Barcelona de 1542.

El rey de España, para hacer cumplir las nuevas leyes creó el cargo de Virrey del Perú, nombramiento que recayó en Blasco Núñez de Vela. Al Virrey Núñez le siguieron, Don Antonio de Mendoza quien fue virrey los años 1551 y 1552, Don Andrés Hurtado de Mendoza, Don Diego López y Zúñiga, Don Francisco Toledo, el quinto virrey, fue quien se encargo de solucionar el conflicto de legitimidad de los derechos de España sobre las Indias occidentales y reorganizó el sistema de la mita, la misma era utilizada por los Incas, sistema que habían implementado en los territorios conquistados siglo y medio antes; la mita consistía en el servicio obligatorio y rentado que debían prestar los indígenas en las minas, durante cuatro meses y por turnos.

Toledo, dictó varias normas, conocidas como Ordenanzas del Perú o de Toledo, leyes que manifiestan el sentir de los Reyes Católicos de España.

El Marqués de Mancera, fue uno de los fervientes defensores de los indígenas contra los abusos cometidos por corregidores y caciques, dictó severas normas, para mejorar la situación de mitayos, yanaconas, etc.

Siglo XVII

En 1612, el padre Ludovico Bertonio publicó gramática Aymara y el padre Diego Torrez publicó un vocabulario Aymara. En el año 1623, se sublevaron los indígenas de los valles de Zongo y Challana, hecho que ocurrió a causa de los abusos de que eran objeto por parte de los encomendaderos, mataron más de 30 españoles, el Virrey del Perú envió a Diego Lodeña con 200 hombres para que junto con los vecinos de la Paz, defendieran sus vidas y las haciendas. No llegaron a la lucha ya que el sacerdote Franciscano Cárdenas y otros frailes lograron persuadir a los indígenas.

Durante el siglo XVII, el teatro en el Alto Perú era popular, contaba con obras escritas en Aymara, se representaban obras en pueblos y ciudades, utilizaban los cementerios de las iglesias, sobre todo, cuando tenían carácter misional, los religiosos fueron los que compusieron las obras, con el objetivo de evangelizar.

En el Gobierno de Baltasar de la Cueva Enríquez, Virrey del Perú desde 1673 hasta 1677, se recopilaron las leyes de Indias. En el año 1691, el gobernador Don Pedro Enríquez, hizo una nueva solicitud de supresión de la mita, al Virrey Conde de Monclova, quien accedió al pedido y despobló el cerro de Potosí.

Los corregidores en su mayoría eran los cometían los abusos contra los Aymara, lo que ocasionó levantamientos de originarios frecuentes en la época virreynal. El año 1681 se publico una recopilación de las leyes de los Reinos de la Indias, el mismo se dividió en 9 libros, siendo el tomo sexto el dedicado a la legislación de los indígenas. Según estas normas los indígenas deberían ser concentrados en reducciones y aislados del contacto de los españoles, en esas reducciones asimilaron la cultura europea. Los alcaldes de las reducciones tenían que ser indígenas. Había un protector de originarios, quien se encargaba de defenderlos. Las autoridades indígenas eran las encargadas del repartimiento de indios en la mita.

En el año 1697, por un pedido que le hicieron, el Conde de Monclova acepta la conservación de la mita, pero la condición de que paguen a los mitayos el mismo salario que a los mineros voluntarios.

Siglo XVIII

En 1718 el Virrey Nicolás Caraccioli, pidió la supresión de la mita, el Consejo de Indias se mostró conforme, pero el rey Felipe no quiso suprimirla y dictó una severa norma, para evitar los abusos.

En el año 1720, mediante Bula, se ordenó que se detenga la mita forzada y que los indígenas que deseen, trabajarían en forma voluntaria, ordenanza que no cumplió en su totalidad.

En el año 1737, aparecieron algunos criollos, que simpatizaban con la causa Aymara, como Juan Vélez de Córdova, quien organizó en la región de Oruro, un movimiento separatista apoyado por varios curacas Aymaras y Quechuas del altiplano, movimiento que fue traicionado dos días antes de ser realizado, que motivó el asesinato de los principales líderes.

Las protestas y levantamientos crecieron desde 1770, cerca de la ciudad de La Paz, los pobladores de Caquiaviri, tomaron el pueblo y mataron a cuatro españoles. Los Aymara de Pacajes mataron al corregidor José Castillo, cinco autoridades y un curaca que había colaborado al corregidor: Los ayllus de Sica-Sica ajusticiaron al cobrador de tributos, poco después se sublevaron el Carangas de Oruro, siendo reprimidos por las tropas españolas. En Chulumani, los Aymara se quejaron al corregidor Lafita, porque el teniente general Juan I. de Larrea, acostumbraba a incautar los cocales de quienes no pagaban tributos, varias haciendas de la región fueron tomadas por los rebeldes.

A finales del año 1799, Tomás Katari, junto con Tomás Achu, fueron hasta Buenos Aires, para hablar con el virrey sobre los abusos cometidos, regresó con órdenes del virrey para el corregidor Alós de investigar las denuncias, como el corregidor no cumplió, Katari presionado por los comunarios, recorrió los ayllus informando que las autoridades virreinales habían rebajado los impuestos y encargado el cobro por ser curaca, le apoyaron la mayoría de los ayllus. En Macha ordenó que se alisten 800 mitayos para ir a Potosí. Las autoridades ordenaron su detención, pero hombres y mujeres de la mina Ocurí, lo liberaron armados de hondas y garrotes.

Se movilizaron Aymaras y Quechuas, con el objetivo de recuperar sus tierras. A a fines de 1780 Katari fue apresado y los originarios pedían su libertad. Cuando llegó el día de San Bartolomé, se congregaron miles de Aymaras y Quechuas para la fiesta y reclutamiento para la mita. Dámaso Katari hermano de Tomás, se presentó ante Alós para pedir la libertad de su hermano, no lo consiguió, Tomás Achu insistió, pero Alós lo mató de un disparo. Al momento, los sublevados, enardecidos por el crimen atacaron el pueblo de Pocoata, herieron y capturaron al corregidor Alós, el Consejo Indio de Curacas le obligó a soltar a Katari, Alós fue soltado por Katari con la condición de que suelte a otros indígenas.

En 1780, Katari y sus tropas, se encontraban recorriendo los ayllus, aboliendo todo tipo de abusos, cuando pasaban por Aullagas, fueron atacados por el minero Manuel Álvarez. Detuvieron a Katari y por órdenes de los oidores de la Audiencia de Charcas lo mataron.

Dámaso y Nicolás junto a 5.000 sublevados, devastaron varias haciendas, y mataron a Álvarez y se dirigieron a Chuquisaca para atacarla. Desde el Cerro Punilla, cerca de la ciudad, acosaron la misma. Esto más las noticias de la proclamación de Tupaq Amaru en el Cuzco, generalizaron el movimiento en todo el Collasuyo.

Después de la muerte de Tomás Katari, algunos comunarios instigados por el sacerdote Troncoso, se acogieron al indulto de las autoridades y entregaron a los hermanos de katari y otros líderes a las tropas del comandante Flores. Dámaso y Nicolás fueron llevados a juicio y ejecutados.

Los Aymara, se levantaron nuevamente, la rebelión comenzó a principios de marzo de 1781 al mando de Julián Apaza denominado Tupac Katari, tomaron los pueblos de Sica Sica, Carangas, Pacajes, Yungas, Omasuyos y Chucuito. Posteriormente sitiaron la ciudad de La Paz, con 40.000 hombres. El primer sitio duró 109 días y cayeron 10.000 españoles, la gente en la ciudad de La Paz, moría de hambre, pero los indígenas no pudieron apoderarse de la ciudad por falta de armamento. Apaza apresó a varios mestizos, los que fingieron estar de acuerdo con él, les enseñaron a manejar armas, confianza que más tarde traicionaron. Mientras tanto, grupos de Aymaras, se replegaron al Cuzco al mando de Andrés Tupaq Amaru, sobrino de Tupaq Amaru y otros Kataristas dirigidos por Gregoria Apaza, hermana de Julián, empezaron a sitiar el pueblo de Sorata. Después de 92 días, los indígenas soltaron las aguas de la represa que habían construido, mataron a toda la población.

El Presidente de la Audiencia, Ignacio Flores, al enterarse de la gravedad del sitio, organizó un ejército para ayudar a la Paz, cuando llegaron éstas tropas, los indios se retiraron sin dar batalla, El presidente ingresó a la ciudad y dejó algunos y víveres y se retiró, dejando a los habitantes de La Paz en manos de los sitiadores.

Los indígenas por consejo de Tupac Amaru, construyeron un dique al igual que en Sorata para inundar la ciudad, pero el dique reventó antes de tiempo y no causó ningún daño. Los sitiadores no tuvieron tiempo de construir otro, ya que los virreyes de Lima y Buenos Aires se pusieron de acuerdo, para defender la ciudad. Jáuregui publicó bandos de perdón general para todos los sublevados, lo que desmoralizó a los indígenas, que pronto empezaron a tratar respecto a su rendición. Cuando así se encontraba la situación, el General Roseguín, enviado de Buenos Aires llegando al Alto de La Paz, derroto a las tropas de Katari, quien se refugió en Peñas; batalla en la que apresaron a Bartolina Sisa, esposa de Katari, quien era líder activa de la rebelión.

Apaza fue llamado para que se presente a las autoridades, pero éste no lo hizo, siendo después traicionado y entregado a los españoles por el Inca Lupe; posteriormente el Oidor de Chile Francisco Tadeo Diez de Medina, lo condenó a ser descuartizado en peñas y su esposa Bartolina ahorcada.

Unos años después de los levantamientos de los originarios, los criollos, mestizos, junto con los indígenas, comenzaron a pelear contra los españoles, por la independencia; batallas que fueron ganadas por los criollos y mestizos contra los españoles

Siglo XIX

Después de varrios años de guerra, el 6 de agosto de 1825 fue creada la República de Bolivia, con la misma estructura colonial. El 3 de octubre del mismo año, fue declarado padre y primer Presidente de Bolivia al Libertador Simón Bolívar, quien pretendió entregar las tierras de las que estaba en posesión a los indígenas y trato de suprimir la contribución indigenal, lo que quedo sólo como proyectos.

Durante la República, los criollos estaban a cargo del gobierno y la situación de los indígenas no cambio mucho, les quitaron sus tierras y les hacían trabajar como pongos sin sueldo, no les reconocían sus derechos.

Manuel Isidoro Belzú, se apoyó en los indígenas para subir al poder y es así que los indígenas actuando con criterio propio y en forma decisiva en la política, lo apoyaron sin temor al ejército, por lo que Belzú dejo el gobierno sólo cuando se sintió cansado.

El 20 de mayo de 1866, durante el gobierno de Mariano Melgarejo, se dictó un decreto, con el fin de apoderarse de las tierras de comunidad del altiplano que pertenecía a los originarios. De acuerdo al decreto se los declaraba dueños de ellas, pero debían seguir un trámite judicial-administrativo y el pago de 25 pesos; los originarios no se enteraron de tal decreto, por lo cual sus propiedades fueron subastadas y para despojarlos de sus tierras se utilizó el ejército, batallas en la que murieron en forma cruel miles de indígenas.

Agustín Morales junto a 20.000 Aymaras, se organizaron para derrocar a Melgarejo; en ataques del gobierno, en Tiquina murieron 600 Aymaras, en junio de 1869, en Waychu más de 100 Aymaras, en Ancoraimes y Taraco 2.000. Morales, posteriormente fue Presidente Provisorio de Bolivia, trato de organizar el país, como primera medida decretó la devolución a los indígenas comunarios de sus tierras, decreto que no se cumplió.

El 10 de agosto de 1874, durante el Gobierno de Tomas Frías, se instaló la Asamblea Ordinaria en la ciudad de Sucre, la misma que dictó una norma de ex vinculación de las tierras de comunidad, las mismas que quedaron abolidas, los Indígenas quedaban dueños de sus tierras con todos los derechos como propietarios, pagando impuestos de las mismas.

Basados en la Ley del 4 de octubre de 1874, se levantaron nuevamente los Aymara, porque la norma disponía la sustitución de la propiedad comunitaria por la individual, la que fue respetada incluso en la colonia, ellos podían vender sus tierras con los documentos de propiedad que el gobierno les entregaría, para lo cual se colocaron Mesas Revisadoras, que deslindaron, amojonaron límites y entregaron títulos de propiedad, pero en la mayoría de los casos las tierras terminaron en otras manos.

Desde 1880, el despojo de tierras se hizo masivo, por lo tanto entre 1895 y 1897, hubo más de cien levantamientos locales. Cuando la revolución Federal (1898-1899), se ofreció a los indígenas la devolución de sus tierras, promesa realizada para conseguir su apoyo, el cual cuando fue obtenido y la promesa no se cumplió.

A fines del siglo XIX, Pablo Zárate Wilca, encabezó una insurrección, que abarcó varias regiones de los Departamentos de La Paz, Oruro Y Potosí. En 1896, más de 1.000 Aymaras, llegaron a la ciudad de La Paz, para saludar la candidatura del General Liberal José Manuel Pando y darle su apoyo. Pando le prometió a Wilca hacer justicia en cuanto al despojo de tierras.

A fines de 1898, las tropas del General Fernández saquearon e incendiaron las comunidades rebeldes, mataron a miles de Aymaras. En enero de 1899, los grupos de Pando Y Willca lo derrotaron en Cosmini, Ayo Ayo y Corocoro, Posteriormente Willca y sus tropas continuaron la lucha por sus propios fines, castigando a todos los patrones, vecinos y autoridades abusivas. Asesinaron en Mohoza a un grupo de soldados liberales que habían sido sorprendidos cometiendo abusos a los comunarios.

En el año 1899, en Peñas en el departamento de Oruro, Juan Lero, relacionado con una antigua familia Curaca de Tapacarí, organizó un gobierno Indio, integrado por él como presidente, Ascencio Fuentes como juez, Feliciano Mamani como secretario, quienes ordenaron la destrucción de todas las haciendas, la recuperación de las tierras ocupadas, convirtieron las haciendas en comunidades, imposición del uso de traje de bayeta de la tierra y el juzgamiento de personas abusivas. Debido a estos hechos, se unieron liberales y conservadores contra los Aymara. El presidente Pando envió el Batallón Omasuyos a reprimir al gobierno Aymara de Peñas, donde ejecutaron a los líderes principales. Cuando regresaban a la Paz, masacraron a los Aymara rebeldes de Urmiri. El gobierno enviómás regimientos a los focos rebeldes. Los Jefes Aymara fueron encarcelados y fusilados. Zarate Willca fue juzgado durante dos años por las muertes de Mohoza y le aplicaron la ley de fuga en el año 1902. Las tierras de Willca pasaron a formar parte de las propiedades privadas del Gral. Pando.

Los liberales que se habían comprometido años anteriores a devolver sus tierras a los Aymara, asaltaron las comunidades Aymara. Instituyeron la mercancía tierra, por lo que se incrementó la venta de comunidades.

Siglo XX

Durante el Gobierno de Villazon (1909-1913), se creo una Escuela Normal, para profesores, destinados a la clase indígena.

Durante el segundo Gobierno de don Ismael Montes, se fundó la Normal de educación Indígena en Umala.

Entre los años 1899 y 1920, los Aymara siguieron luchando contra los latifundistas del poder rural, que oprimían las mismas con encarcelamientos y asesinatos.

En la década del 20, los Aymara continuaron peleando contra el gobierno republicano. Los ayllu de Machaca se levantaron para evitar la invasión a las tierras cercanas al ferrocarril La Paz-Guaqui, la rebelión estalló, debido a la muerte de dos comunarios Aymara, quienes murieron de sed y hambre, después de haber estado encerrados varios días en el corregimiento. Los rebeldes incendiaron el pueblo y mataron al corregidor. El Presidente Bautista Saavedra, mando 1200 soldados que saquearon los ayllus rebeldes y asesinaron a hombres, mujeres y niños.

En 1927, se sublevaron en Chayanta, los colonos y comunarios, matando a los hacendados, exigieron la devolución de sus tierras, se llegaron a movilizar, Aymaras y Quechuas de tres departamentos. Una represión militar aérea masacró a más de 100 personas. Pero el movimiento sirvió para evitar la expansión de haciendas en la región.

Entre los años 1920 y 1930, las comunidades Aymara, conformaron una red. Los mallku o autoridades comunales, pelearon para consolidar la tierra comunal, la que se encontraba amenazada por la expansión de las haciendas y para conseguir escuelas. En Warisata, los mallkus se sobrepusieron a la agresión de las haciendas de los alrededores y organizaron un sistema de escuelas con núcleo y seccionales parecido al ayllu y marka Aymara.

El pueblo Aymara adoptó el sindicalismo, para luchar por la recuperación de sus tierras y la conquista de escuelas.

En el año 1943, Villarroel convocó al Congreso Indigenal Nacional, que sería realizado en 1945, para prepararlo adecuadamente, mediante un decretó anuló la prohibición, que desde las fiestas del Centenario de la Independencia (1925) impedía a los indígenas transitar libremente por la Plaza y calles centrales de la ciudad de La Paz. Sectores conservadores del gobierno postergaron el Congreso e influyeron para que el principal dirigente campesino de la comisión organizadora, sea exiliado al Brasil. El 11 de mayo de 1945, se inauguró el I Congreso Indigenal, después de 5 días de deliberaciones, se aprobaron algunas medidas convertidas en decretos. Primero se suprimieron: el pongueaje, la mita; segundo, se obliga a los propietarios de haciendas a crear escuelas y tercero se organizó una comisión para la redacción del Código de Trabajo Agrario, organismo que sirvió al gobierno para evitar los reclamos más importantes de los delegados.

Pero como los Decretos no eran cumplidos, la federación Agraria departamental de La Paz, sector campesino de la Federación Agraria Obrera Local, movilizó sus emisarios por las haciendas, buscando la organización sindical y la reanudación de la huelga de brazos caídos.

En 1946, la oligarquía volvió al poder, ahorcaron a Villarroel y desató una sangrienta represión contra los colonos huelguistas. Los Aymaras y Quechuas, respondieron con una movilización nacional, al mando del Comité Nacional Indígena.

La resistencia Aymara, se encontraba alrededor del Lago Titicaca, dirigida por sindicatos recién organizados y combativos. Los campesinos del país conformaron sus organizaciones departamentales y nacionales como la Federación Agraria Nacional, el Gobierno tuvo que acudir a todos los medios de guerra incluso la aviación para sofocar la insurrección. Pero de igual manera, el movimiento campesino clandestino realizó en Asanaques el III Congreso Nacional Indígena, en el que aprobaron la “Tesis de Pachacamaj y exigieron el cumplimiento de los Decretos del 15 de mayo, dictados por Villarroel

En 1951, se realizaron elecciones presidenciales, en las que el MNR, obtuvo la mayoría, pero no la suficiente para ser elegido directamente, lo que utilizó el Presidente Urriolagoitia, para entregar el mando a una junta militar y así evitar la subida popular al poder, esto motivó la insurrección del 9 de abril de 1952 que derrocó a la junta militar, estableciendo el co-gobierno COB y MNR.

En el año 1953, se creó la Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia.

Entre los años 1956 y 1960, se suscitaron los conflictos sindicales, en la segunda gestión gubernamental del MNR, al ser aplicadala estabilización monetaria, el gobierno marginó al sector de izquierda, tanto en la administración estatal como de las direcciones sindicales, puso sus hombres de confianza, así como en el Altiplano paceño impusieron a su Ministro de Asuntos Campesinos, el secretario ejecutivo de la Federación Departamental y también al Secretario General de la Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia.

Los conflictos se agravaron en los siguientes años, el mismo Gobierno sufría divisiones y cada sector buscó el apoyo de sindicatos agrarios.

En 1964, el Gobierno del Gral. Barrientos, negoció y formó con los campesinos el llamado Pacto Militar Campesino, estableciendo una relación directa entre las Fuerzas Armadas y las comunidades, bloqueando cualquier representación auténtica y autónoma a nivel regional, manipulación que fue retada en el año 1967, por un grupo Independiente de Campesinos en su mayoría Aymara, quienes se opusieron a los intentos del Gobierno de imponer el impuesto único agropecuario. Esta organización, fue una de las causas de la lucha para edificar un nuevo sindicalismo, representativo e independiente de los gobiernos. En el año 1971, los Aymaras reunidos en un Festival Folklórico de Radio “Méndez”, acordaron crear el centro Campesino Tupaq Katari con fines sociales y culturales y edificar una Sede Social, con albergues, comedores, mercados, una radio y un auditorio para promover la música, arte y literatura oral Aymara. Cientos miles de Aymaras, llegaron a la ciudad de la Paz, para dar una cuota de diez pesos bolivianos, así llevar adelante el proyecto. Pero el Gobierno militar establecido el 1971, congeló los fondos recaudados.

En 1971, en el VI Congreso Nacional Campesino de Potosí, se originó el movimiento Katarista, donde fue elegido Secretario General el Aymara Jenaro Flores. Después de dos semanas del Congreso, pasaron a la clandestinidad, algunos de sus dirigentes fueron exiliados y otros encarcelados., debido al golpe militar del Gral. Hugo Banzer

El año 1973, se reunieron jóvenes Aymaras, profesionales y estudiantes junto a dirigentes de base, en Tiwanacu y suscribieron un manifiesto, que distribuyeron clandestinamente a todo el pueblo.

En noviembre de 1977, los dirigentes Sindicales Campesinos reaparecieron en Ayo Ayo, para celebrar el aniversario de la muerte de Tupaq Katari, se reunieron 4.000 delegados de La Paz, Potosí, Oruro, Cochabamba y Chuquisaca y suscribieron la Declaración de Ayo Ayo, la misma que autorizaba y exigía a los dirigentes reasumir sus cargos. La nueva Organización se denomino Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos Tupaj Katari, la que en los siguientes meses participó en una huelga de hambre a nivel nacional, huelga que obligó al gobierno a dictar amnistía general para todos los dirigentes sindicales, políticos y profesionales encarcelados y exiliados, por lo que seguidamente realizaron varios congresos, para reorganizar las direcciones sindicales, departamentales y provinciales. En marzo de 1978, se realizó VII Congreso Nacional en la ciudad de La Paz, donde asistieron 500 delegados, allí ratificaron a los dirigentes elegidos en el VI Congreso y decidieron que no volverían a proclamar más a gobernantes como líderes del campesinado.

A finales del año 1979, la nueva directiva de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, demostró su representatividad, primero participando en la huelga de la COB, ordenó bloquear los caminos, en rechazo al golpe militar de noviembre de 1979. Con lo que lograron paralizar todo el país. Los golpistas tuvieron que abandonar el Palacio de Gobierno y se designó en el Parlamento un nuevo gobierno.

En diciembre de 1979 la CSUTCB, volvió a bloquear los caminos, en rechazo a la devaluación monetaria y otras medidas que afectaban directamente a los campesinos como la elevación de los pasajes, fletes de carga, Kerosén y los precios de los productos agropecuarios quedaban congelados. Los campesinos pidieron la derogatoria del decreto, rebaja de los precios de combustibles, rebaja de los pasajes y fletes de transporte, creación de mercados campesinos en las ciudades y la supresión de impuestos agropecuarios en las trancas aduaneras.

Este movimiento se encontraba a la cabeza principalmente de Aymaras, y paralizó el país durante dos semanas. Una comisión de la CSUTCB y la COB, inició conversaciones con el gobierno, mientras tanto, centenares de campesinos esperaban a sus dirigentes en la calle. Primero el gobierno rechazó los pedidos, pero después de dos semanas, accedió a la mayoría de los pedidos excepto a la derogatoria del decreto devalúatorio. Fue entonces que la CSUTCB, suspendió el bloqueo. Tres semanas después la CSUTCB, organizó un Congreso Nacional de Mujeres Campesinas, donde se creó la Federación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa.

El golpe militar del general Luis García Meza, encontró divididas a las organizaciones kataristas; a mediados de 1981, el líder Aymara más importante fue herido gravemente por fuerzas paramilitares

En el mes de abril de 1983, la CSUTCB realizó el primer bloqueo masivo en el Altiplano, la medida de presión se repitió dos años más tarde, medida que buscaba reivindicaciones que ya habían conseguido al nivel legal. Sólo algunas de las demandas se cumplieron, como la incorporación de trabajadores de zafra y del algodón a la Ley general de Trabajo. Esto lo hicieron los Collas como solidaridad a sus hermanos del oriente.

La CSUTCB realizó el estudio y presentó al gobierno un Proyecto de Ley Agraria, ya que para ellos La Ley de Reforma Agraria del 53, no respondía a sus intereses. El estudio y debate se analizó a nivel campesino en un Congreso Extraordinario en Cochabamba del 16 al 20 de enero de 1984.

En junio de 1985, en medio de una gran concertación frente al Palacio de Gobierno se presento el proyecto de Ley, envuelto en un aguayo.

En el año 1985, subió al gobierno el MNR-ADN, las medidas de presión de los campesinos se había debilitado, con excepción de los cocaleros.

En el III Congreso de la CSUTCB en junio de 1987, se enfrentaron dos grupos internos los kataristas a la cabeza de Genaro Flores y con el apoyo de la ex UDP y el movimiento Campesino, liderizado por Víctor Morales, con el apoyo de la COB, Juan Lechín, de los Partidos del Eje de Convergencia Patriótica y de los cocaleros. Eligieron a los nuevos dirigentes, por primera vez con el voto secreto, donde ganó Genaro Flores con el apoyo de la ex UDP. Los perdedores abandonaron el Congreso. Los intereses reales de los campesinos quedaron subordinados a los de los partidos políticos que apoyaban a cada dirigente. Tiempo después se rompieron las alianzas entre políticos y bandos campesinos.

El año 1993, ha sido electo como vicepresidente de la República el Aymara Víctor Hugo Cárdenas, después aliarse su partido MRTKL con el MNR, Cárdenas fue vicepresidente hasta el año 1997

En el período comprendido entre 1989 y 1993, durante el gobierno del Acuerdo Patriótico, estuvo a cargo de los asuntos indígenas como ente autárquico el Instituto Indigenista Boliviano (IIB), el cual dependía del entonces Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuario.

Durante la gestión Presidencial del Lic. Jaime Paz Zamora, por primera vez en la historia Boliviana, la temática Indígena y Originaria ingresa en la agenda del Gobierno.

En cuya administración se lograron avances significativos como, la ratificación por Bolivia del Convenio de la OIT, mediante Ley N° 1257; la implementación de la Educación intercultural Bilingüe; la creación del Fondo de Desarrollo de los Pueblos Indígenas de America Latina y el Caribe; la promulgación de la Ley de Necesidad de Reforma de la Constitución Política del estado, en la que se declara a Bolivia como país multiétnico y pluricultural, recomendándose el derecho de los Pueblos Indígenas sobre sus territorios y recursos naturales.

Entre el período comprendido entre los años 1993 y 1997, el sector de campesinos y Originarios, estuvo administrado por la Subsecretaria de Asuntos étnicos (SAE), dependiente de la Secretaria Nacional de Asuntos Étnicos de género y generacionales, el que a su vez dependía del Ministerio de Desarrrollo Humano.

La administración de gobierno (1997-2002), realizó cambios Institucionales y de Políticas, reorganizó el Poder Ejecutivo entre 1997 y 1998, mediante Ley 1783 y Decretos Suplementarios Nos. 24855, 25055 y 25060, crean el Viceministerio de Asuntos Indígenas y Originarios (VAIPO), dependiente del Ministerio de Desarrollo Sostenible y Planificación y las Unidades de Asuntos Indígenas de las Prefecturas Departamentales y se crean los Consejos de Participación Indígena y originarias, entidades de concertación de las organizaciones de Pueblos Indígenas y Originarios con el Estado, con el objeto de priorizar conjuntamente normas, políticas y proyectos en los niveles nacional, regional y departamental.

El día 3 de abril del año 2000, se inician una serie de conflictos, con el bloqueo de caminos, debido al incumplimiento de varios acuerdos que el gobierno no había cumplido y especialmente para evitar la aprobación del anteproyecto de La Ley de Aguas. El día 10 de abril, el gobierno dicta estado de sitio y confina a 23 líderes sindicales, entre los cuales se encontraba Felipe Quispe (El Mallku). El conflicto terminó el día 15 de abril, con la firma de un acuerdo entre sindicatos del campo y el gobierno. Acuerdo en el que el gobierno se comprometió a atender en 90 días, las demandas del sector rural, como a reelaborar la Ley de Aguas, la aprobación del reglamento de la Ley INRA, Respeto de Fuero Sindical y otros más.

El 18 de septiembre del año 2000, las 6 Federaciones del Trópico Cochabambino, inician el bloqueo de la carretera Santa Cruz-Cochabamba, exigiendo al Gobierno la atención de sus demandas y para evitar la construcción de 3 cuarteles militares en el Chapare. Por otra parte las organizaciones que componían la Coordinadora del Agua y la Vida, el día 19 de septiembre, iniciaron sus medidas de presión, con un bloqueo de caminos por parte de los regantes, quienes pedían la aprobación del Reglamento Suplementario a la ley de Aguas y se solidarizaron con los cocaleros y los maestros, los mismos que se encontraban en huelga general indefinida.

El 20 de septiembre del 2000, la CSUTCB decidió bloquear los caminos, debido al incumplimiento por parte del gobierno del acuerdo que firmaron en abril, conflicto que se sumo al del Chapare y de la ciudad de Cochabamba. Después de 3 semanas de conflictos, los campesinos y el Gobierno firmaron un acuerdo, el mismo que contenía una demanda con 50 puntos, respaldado por 13 Decretos Supremos y dos Resoluciones Ministeriales. El 30 de octubre de 2000, como resultado de las movilizaciones indígenas, principalmente aymaras, se crea el Ministerio de Asuntos Campesinos y Pueblos Indígenas.

Siglo XXI

El día 14 de junio del año 2001, la Fuerza de Tarea Conjunta ocupo la población de la Asunta, para erradicar la coca excedentaria, al día siguiente los campesinos de la población se enfrentaron a los uniformados. Los conflictos terminaron el día 20 de junio con la firma de un Convenio entre cocaleros y gobierno, donde el punto más importante fue que el Gobierno decidió no erradicar la coca de Nor y Sud Yungas.

El día 21 de junio del 2001, Felipe Quispe, Secretario Ejecutivo de la CSUTCB, sin el apoyo de Cochabamba, inicia el bloqueo de caminos en el Altiplano paceño, en apoyo a los cocaleros de los Yungas paceños, aunque el conflicto con ese sector se habían solucionado. También pedía la abrogación de varias leyes.

El día 18 de julio del año 2001, Felipe Quispe por los campesinos, se alía con Evo Morales Secretario Ejecutivo de las 6 Federaciones del trópico Cochabambino y Oscar Olivera representante de la Coordinadora de Movilizaciones Única Nacional, para convocar a un bloqueo nacional de caminos. La unión sindical, de los 3 sectores, obligó al gobierno a buscar soluciones al conflicto, por lo que el día 21 de julio, el Gobierno y Campesinos firmaron un preacuerdo, para lo cual el gobierno ordenó el repliegue de tropas militares-policiales, liberó y levantó los cargos judiciales a campesinos; los campesinos por su parte levantaron los bloqueos. Preacuerdo donde el gobierno y campesinos se dieron tregua de 10 días, días en los que se llevó a cabo negociaciones entre campesinos y gobierno, donde campesinos entregaron al Ministro de Asuntos Campesinos un pliego petitorio.

El día 6 de agosto, el General Hugo Banzer Suárez, renuncia a su mandato y toma juramento al cargo de Presidente de la Republica el Ing. Jorge Quiroga Ramírez.

El día 8 de agosto, los campesinos cambian su pliego, en el que ya no se contempla, la abrogación de la Ley 21060 y de la Ley 1008.

El día 23 de agosto, el Gobierno con los Campesinos suscriben un acuerdo en la Población de Pucarani, siendo los principales puntos: el desarrollo Agrario, para lo que el gobierno creará un programa de desarrollo rural; 1.000 tractores, con financiamiento; Mercados Campesinos, que se construirán en Villa Tunari, El Alto, y Santa Rosa; Electrificación del área rural; Indemnización a heridos y muertos; Mejoramiento y construcción de caminos y puentes en las 20 provincias de La Paz.

En las Elecciones Generales de 2002, los partidos indígenas Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales y Movimiento Indígena Pachakuti (MIP), lograron un posicionamiento político importante que posibilitó la elección de muchos parlamentarios aymaras; lo mismo sucedió en la elección de alcaldes municipales en diciembre de 2004.

El año 2003 movimientos campesinos e indígenas aymaras en sintonía con sus hermanos que habitan las ciudades de El Alto y La Paz, lograron la renuncia del expresidente Sánchez de Lozada (MNR) e impusieron una agenda para el país, donde se incluyó la nueva Ley de Hidrocarburos, el Referéndum y la Asamblea Constituyente.

5. MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES

Los Aymara, habitan en diversos pisos ecológicos:

La Puna: La puna tiene Con una altura promedio que oscila entre los 4000 metros y 5000 metros, hacia nevados de 6000 y más metros de altura. Esta zona se caracteriza por su altitud, el clima frío y por sus condiciones orográficas; factores que no permiten el desarrollo de otras actividades productivas aparte del pastoreo y la minería.

El Altiplano o Suni: Es la planicie, que se encuentra entre las dos cordilleras andinas y que cruza de norte a sur el territorio boliviano. Se caracteriza por estar formado por mesetas abiertas, las que son planas y/o ligeramente onduladas, que en un pasado remoto fueron el piso de un gran mar, que hoy en día llega a formar tan solo cuerpos de agua el lago Titicaca y el Poopó así como los lagos-salares de Coipasa y Uyuni; los que a su vez llegan a formar una gran cuenca interna y cerrada. Con una altura que oscila entre los 4500 metros, en el extremo norte y los 3600 metros, hacia el sur, descendiendo hacia el océano Pacífico. Con temperaturas medias anuales inferiores a los 10º C., que durante el día y la noche fluctúan entre 20 y más grados, las heladas matutinas sobrepasan los 100 días al año y pueden ocurrir en cualquier mes. La precipitación anual es baja, desde algo más de 400 mm. al norte hasta menos de 200 mm. en el extremo sudoeste; además, los cielos descubiertos de mayo a septiembre y la altura, originan una alta evaporación."

Fisiográficamente, el Altiplano está conformado por muchas subzonas que varían de acuerdo a su altura y humedad; siendo más húmedo al norte, en especial la zona próxima al Lago Titicaca, haciéndose más árido y salitroso hacia el sur.

Yungas: Los Yungas abarcan desde el norte de La Paz, hasta el este de Cochabamba, desciende hacia el oriente, desde 3000 metros a menos de 1000 m/s/n/m.

6. Danza

Existen muchas danzas de origen aymara. Están clasificadas en dos grupos: danzas nativas y danzas mestizas. Los orígenes de las danzas nativas se remontan a épocas anteriores a la conquista española, por lo tanto tienen pocos elementos de origen europeo. Infelizmente, estas danzas son escazamente aceptadas en las urbes siendo únicamente practicadas por los aymaras rurales. Ejemplos de éstas danzas: Sikuris, Pinkillus, Chaqallus, Lawa K’umus, Chuqilas, K’usillos, etc. Por otro lado las danzas mestizas son las danzas con origen posterior a la conquista española. Así, poseen elementos aymaras y europeos de manera equilibrada. La mas conocidas de estas danzas, como la diablada, la tuntuna(tundiqui) y la morenada, etc. tienen su orígen en Oruro, son ampliamente aceptadas y ejecutadas en los centros urbanos de la meseta del Titicaca. Su vestimenta, llamada traje de luces, a semejanza de los trajes de los toreros españoles esta riquísimamente ornamentada por fantasías haciendo que su adquisición/flete sea a un costo elevado. Una curiosidad es que hasta la década 50 del siglo XX estas danzas de trajes de luces eran desconocidos en Puno. Hasta entonces, la fiesta de la candelaria puneña era únicamente celebrada con danzas nativas.

7. Tejidos

Los Aymaras hacen tejidos de colores muy brillantes. Ellos conocen a fondo los tintes de la lana y como hacer muchos colores. Varias veces la gente usa ropa que ellos hicieron, especialmente durante las ceremonias y festivales. En general, las mujeres hacen los tejidos y la ropa para su familia. Ahora, ellas tienen la ayuda de tornos de hilar modernos. Esto es un ejemplo de la influcenia que el mundo moderno tiene en la cultura Aymara. Muchas veces ellas pueden vender muchos de los tejidos a los turistas.

8. Musica.-

La música es una parte muy importante en las comunidades. Ellos tocan música en ceremonias religiosas, agriculturas, y celebraciones del ciclo de la vida. En muchos lugares, la música es asociada con la temporada seca y los festivales durante ese tiempo. Estos son algunos intrumentos típicos de la música Aymara:

Zampoñas (Sikus en la lengua Aymara) – un instrumento de viento que es construido de 13-15 tubos de bambú de menor o mayor diámetros para formar una escala de dos filas. Muchas veces las zampoñas son tocadas en grupos y acompañadas por tambores y otros instrumentos. Este instrumento es típico de la cultura Aymara y ha sido tocado por miles de años.

Tarka – una flauta de madera con seis agujeros por los dedos. Esto instrumento es muy popular durante los fiestas y celebraciones. La tarka existe sin influencia española también.

Charangos – guitarras pequeñas con 8-15 cuerdas y generalmente son creadas con la cáscara de una armadillo. La presencia del charango en la cultura Aymara es un resultado de la influencia española.

Instrumentos de percusion – Hay dos tambores populares, el bombo y la wangara. Estos instrumentos son tocados en acompañamiento con los otros. El origen de los tambores de los Aymaras no es muy claro. Alguna gente cree que son un aspecto de la cultura indígena, mientras que otros creen que son parte de la cultura española. Juntos, estos instrumentos hacen un grupo típico de la música aymara. Para escuchar una selección de la música típica, vaya a la enlace de música en la página Aymara Uta. Obviamente en los andes siempre se ha cultivado la música. Pero recientemente se conoce como música andina a la música cuyo núcleo ejecutor es compuesto por 4 instrumentos: siqu (siku), charango, bombo y quena. El siqu es de origen aymara y al grupo de músicos que lo tocan/danzan se les conoce como siquris. Esto porque en aymara -iri es un sufijo quedenota actor/ejecutor, de manera que siquri, en aymara, significa el tocador/ejecutor de siqu. El charango es de creación posterior a la conquista española, pues originalmente los instrumentos de cuerda fueron desconocidos en los andes. Antiguamente eran hechos con el caparazón del armadillo que en aymara es conocido como khirkhinchu. la mayoría de historiadores sostienen que el khirkhinchu fue creado en la zona aymara en el siglo XVII. Hasta los años 60 estos instrumentos fueron rechazados por los pobladores de las urbes y solo eran tocados por los indígenas en zonas rurales y remotas. A partir de la segunda mitad de los años 60 la juventud chilena inicia un movimiento político-cultural de carácter contestatario. Esta actitud toma como símbolo un movimiento musical denominado de nueva canción o también canción protesta que es exclusivamente ejecutado por los 4 instrumentos musicales indígenas. Los primeros exponentes de esta nueva canción son Victor Jara, Inti Illimani, Kollawara e Quilapayun. Posteriormente esta música es difundida y aceptado por estudiantes de los otros países andinos, especialmente de Bolivia y Perú, que en la época estaban bajo gobiernos militar/dictatoriales. A comienzos de los años 80 la nueva canción deja a un lado su mensaje político y es aceptada comercialmente transformándose en música andina. Ahora existen cientos de grupos practicantes de esta música tratando de alcanzar algún éxito comercial. En este empeño, es muy frecuente verlos actuando en las plazas y estaciones de los metros de ciudades europeas y de EEUU. Solo pocos de ellos ven estos esfuerzos coronados.

9. CERAMICAS.-

Generalmente, las cosas ceramicas son para usos prácticos y domésticos, no para decoración. Sin embargo, el aumento de turistas a Bolivia y Perú significa que hay una demanda más grande para las cosas indígenas. Entonces, ahora los artistas pueden vender su trabajo para ganarse la vida

10. La religión Aymara

es un sincretismo de cristianismo y las creencias antiguas. Antes de la conquista española, las creencias religiosas de los Aymaras estaban enfocadas en un mundo espiritual. Su religión era politeísta y ellos veneraban dioses de la agricultura y los antecesores. Cuando los españoles llegaron a América del Sur y los Andes, ellos trataron de destruir la religión de los Aymaras y se reemplazó con el cristianismo, pero su plan no tuvo éxito. Entonces la religión de los Aymaras es una mezcla del Cristianismo y las creencias antiguas. Hoy los Aymaras veneran dioses del mundo espiritual, parte de la cultura antigua y tienen una creencia en un mundo después de la vida, un aspecto del cristianismo. La música es muy importante en las ceremonias religiosas y estas ceremonias son reúniones de la comunidad y celebraciones muy importantes. Los Aymara se dirigen al Alaxpacha, para pedir al Sol y todas las estrellas, al sol lo identifican con el Dios Cristiano, cuyos rayos dorados rodean la custodia sobre el altar de las iglesias católicas, es un Dios que sabe todo y ordena todo, él es buen médico que sana (sumi miriku), que por las faltas que cometes, como castigo manda enfermedades. El Sol y la luna rigen el paso del tiempo regular y predecible. Las fuerzas metereológicas que son irregulares y a veces violentas proceden de las deidades de los cerros que también tienen poder de enfermar al hombre de forma repentina.

El Manqhapacha (mundo de bajo), es el que se encuentra habitado por fuerzas del bien y del mal, así com