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Culturas Prehispanicas

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Helena 22 junio 2011

Palabras: 8232 | Páginas: 33

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jeres en su mayoría portan el traje tradicional que consiste en coloridas blusas, faldas y mandiles de satín decoradas con encajes y listones de colores, rebozo negro de encaje y calcetines afelpados de colores muy vivos, zapatos de hule.

Todavía elaboran sus “huarach” de vaqueta, preparando el material del tal modo que dejan las correas mas blandas y pueden hacer tejidos mas finos.

Las mujeres tejen el “guangox” en el telar en la cintura y lo usan los hombres para cargar su comida y demás cosas de uso particular.

Características físicas (clima, hidrografía, relieve, flora y

Fauna)

Oficialmente el territorio de las siete principales comunidades indígenas tepehuanas abarca 9, 379 km cuadrados. Se ubica en las inmediaciones de la Sierra Madre Occidental constituyendo superficies abruptas poco propicias para la agricultura en una zona templada subhúmeda. Los suelos son de diversos tipos predominando los arcillosos o arenosos.

Si bien la superficie es atravesada por tres ríos importantes, no existe un sistema hidrológico que obtenga provecho del recurso. El clima va de templado a frío en las partes altas (cayendo heladas y nevadas durante el invierno) y cálido en lugares como Teneraca o la presa a lo largo de la barranca del río San Pedro. La estación de lluvias dura de junio a octubre con una precipitación promedio de 500 ml cúbicos.

La fauna es muy variada y sobreviven especies raras. Entre los mamíferos hay venado, tigrillo, puma, armadillo, zorrillo y jabalí. Aves como el guajolote silvestre, codorniz, urracas, pericos y guacamayas. Reptiles como el coralillo, cascabel, chirrionera, tilcuate y alicante, tortugas y según algunos de caimanes en el rió San Pedro. De aquí se obtiene camarón de río, acamallas y hasta huachinanga para consumo particular.

La flora predominante en las barrancas son el huizache, huamuchil, capomo y árboles frutales como guayabo, mango, ciruelo, plátano, limón, naranjo, arrayán, aguacate y zapote.

Características económicas

(productos)

La extracción de pinos y cedros es la fuente más importante de riqueza y promotor indiscutible del vínculo de la zona indígena con la vida nacional. Allá por los años veinte, se dio el primer intento de sacar madera de las comunidades aprovechando la corriente del río San Pedro mediante un trato que hicieron la Lumbre Co. y los gobernadores tradicionales. El proyecto no fructifica al movilizarse un sector que se opuso a la idea.

Pero a mediados de este siglo, con la introducción de camiones troqueros y la planeación de carreteras, compañías como la de Pino Altos S.A. iniciaron la explotación del bosque mediante concesiones a cambio de dinero por millar de árbol talado. Así fue el comienzo de una industria que puso en contacto más estrecho dos modos de vida diferentes. Los indígenas además del reparto de utilidades, podían contratarse como peones y adquirir productos comprados directamente en la ciudad.

Con el paso tiempo se instalaron aserraderos racionalizando con más eficacia la explotación del bosque y de los comuneros.

Debido a una serie de anormalidades la Banca pública a través del Plan Hiucot compró a fines de los setenta los aserraderos para administrarlos de manera conjunta con los indígenas. Una mala administración y desfalcos obligaron a Nacional Financiera, principal accionista a transferirlas en definitiva a las comunidades respectivas.

Las comunidades que poseen aserraderos en Santa María Octan con cuatro, Milpillas Chico tres (otro se incendió) y Taxicaringa uno.

Los aserraderos no tienen una plantilla fija de trabajadores; son contratados a raya dependiendo de las necesidades de producción a excepción de los que ocupan puestos de mando. Los demás obreros, unos 40 por turno, ganan el salario mínimo. Las comunidades de Lajas y San Francisco solamente concesionan el bosque.

La actividad ganadera es, sin embargo, la más relevante por participar en ella la generalidad de los comuneros. Los animales de preferencia son el vacuno, caprino y en menor escala el ovino y porcino. Cada familia de cinco a diez cabezas junto con otros animales de tiro. Como es de esperase, uno que otro ganadero llego a tener 50 o más animales, pero para lograrlo se debe contar con grandes agostaderos al no existir buenos pastizales.

Estas son unas de las causas por las que se practica la ganadería extensiva teniendo el inconveniente de ser presa fácil del abigeato, problema que a últimas fechas se ha presentado con frecuencia. El ganado es sacado al mercado de Durango o Vicente Guerrero quedándose algunos para la venta interna o como ofrenda a las fiestas.

Por otro lado, serias dificultades enfrentan en la actualidad el cultivo de maíz al no ser suficiente ni para el autoconsumo. Esto se debe al bajo rendimiento de los cultivos practicados en laderas con el arado egipcio o la coa. Para complementarse, las familias deben de comprar maíz en las tiendas de CONASUPO. Son muy pocos los que tienen la posibilidad de sembrar en los valles de los ríos introduciendo el tractor y de adquirir créditos para la compra de fertilizantes. También se siembra calabaza, chilacayote y fríjol. Este último, así como la avena, el orégano y la manzanilla son productos que ocasionalmente se comercializan.

En los parajes en donde se da el agave tiene alambiques caseros para destilar mezcal que se vende dentro de la región. Al interior de las recónditas quebradas de San Francisco se ha sembrado amapola y marihuana pero esta actividad, al igual que la forestal sólo ha dejado vicios y problemas a las comunidades.

En la barranca se dedican a la fruticultura y la pesca sólo para el autoconsumo o una muy baja actividad comercial de los productos obtenidos, se practica la ganadería a baja escala por los malos pastizales, no se produce maíz suficiente ni siquiera para el autoconsumo. La explotación forestal es la mayor fuente de riqueza.

Agricultura

Superficie sembrada y cosechada en el año agrícola (1996-1997) (hectáreas).

Cultivos cíclicos:

Superficie sembrada 8,996.4

Superficie cosechada 8,670.9

Cultivos perennes:

Superficie sembrada 114.0

Superficie cosechada 74.0

Total: Superficie sembrada 9,110.4 . Superficie aprovechada 1,27%.

Dentro de los cultivos cíclicos cosechados en el año agrícola (1996-1997), se registraron 333.5 hectáreas de frijol; 8,150.6 de maíz grano, dando un total de 8,484.1 hectáreas.

Dentro de los cultivos perennes cosechados en el mismo año, se obtuvieron 63,0 hectáreas de alfalfa y 41.0 de nogal, dando un total de 104.0. Se cultivan además, avena forrajera, cacahuate, chile verde, sorgo y orégano.

Ganadería

La población ganadera al 31 de diciembre de 1997 (cabezas), es: 76,294 de bovino,10,688 de porcino, 4,704 de ovino, 6,204 de caprino, 24,949 de equino, 95,045 de aves y 824 colmenas. Volumen de la producción de carne en canal de las especies ganaderas(1997) (toneladas): 2,176.6 de bovino, 101.6 de porcino, 17.6 de ovino, 23.3 de caprino,677.3 de equino y 45.1 de aves. Volumen de la producción de otros productos pecuarios: 1,733.7 miles de litros de leche de bovinos, 1.1 miles de leche de caprinos. Se obtuvieron 3.1 toneladas de lana, 284.5 toneladas de huevo y 6.9. toneladas de miel

Minería

Existen yacimientos de plata y plomo, no explotados.

Comercio

Se cuenta con establecimientos, cuyo objetivo es satisfacer las necesidades de primer orden de sus habitantes.

Población Económicamente Activa

En 1999, la población económicamente activa (PEA) del municipio de Mezquital, está formada por un total de 5,799 personas, cifra que representa el 25% de la población total del municipio; dedicándose a las siguientes actividades económicas: agricultura, ganadería, industria forestal y explotación minera.

Para el sector primario el 75% de la población, (agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y caza).

Para el sector secundario el 15% de la población (minería, extracción de petróleo y gas, industria manufacturera, electricidad, agua y construcción).

Para el sector terciario el 10% de la población económicamente activa (comercio, gobierno, transportes y otros servicios).

Conocimientos empíricos (herbolaria)

La atención a la salud entre los tepehuanes sufre de notorias contradicciones, pues a pesar de existir médicos tradicionales, ante el costo alto de sus curaciones sólo se recurre a ellos en caso de gravedad.

Una incantación con limpia puede costarle al paciente un marrano (o su equivalente en dinero), y una curación prolongada hasta una res (o su equivalente) siempre y cuando el enfermo sane.

Esta situación obliga a que se practique en familia una terapéutica demasiado incipiente de sentido común consistente en ayunos largos o búsqueda de calor durmiendo junto al fuego, lo que en muchas ocasiones complica la enfermedad.

Pero la medicina doméstica es muy recurrida siguiendo los consejos que se dan unos a otros en la utilización de remedios naturales y de medicina alópata que se consigue en la miscelánea. De todas formas la presencia del médico tradicional o mac’am se torna indispensable para ciertos malestares que se explican en términos particulares de su cosmovisión.

Los más frecuentes entre la niñez son el hundimiento de mollera y el cochiste. El primero, se restablece sacudiendo al niño volteado de cabeza y el segundo chupando de la frente los objetos que atacan al paciente (basura, animales, semilla, clavos, etc.). Estas curaciones requieren de una limpia con plumas de águilas o gavilán, de bocanadas de humo de tabaco macuche acompañadas de una petición a la Deidad intercesora. Terapéutica similar se sigue para las enfermedades que envían los muertos a los familiares que no cumplen con sus obligaciones rituales.

El curandero utiliza una variedad de métodos con el fin de sanar al paciente como sobar calentando sus manos, chupar sangre mala con tubos de carrizo y los ya descritos, colocando al paciente durante la curación en fila con toda su familia en dirección al Oriente hacia donde dirigen sus oraciones. Las mejores horas para curar son el amanecer y el mediodía para los vivos y durante la noche para despedir el alma de los muertos. Toda curación tiene mucha más efectividad si se practica durante el mitote.

Utilizan algunas plantas medicinales como son:

*Conjumate: dolor de anginas

*BIISPARGAM, JIKDAM YOOXI, JIKON YOOXI: cura el empacho

*MACUCHE: lo fuman para curar la tos

*BHI´SPARGAM YOOXI´, JARAM YOOXI: para calmar la tos, se toma el cocimiento

*MAGUEY, MASPARILLO: detener hemorragias, para evitar que se cierre la garganta por piquete de alacrán, como remedio para la anemia.

*CAÑUELA, COLA DE CABALLO: para calmar dolor de oídos.

Características políticas

El régimen constitucional al dotar y legalizar de tierras a las comunidades creó cargos entre los o’damcomo, el comisariado ejidal de bienes comunales, dividiendo la juridicción agraria de lo civil. A la trama debe de agregarse la presidencia municipal que estando en poder de un indígena o mestizo, juega un destacado lugar en la vida política de las comunidades.

En la práctica se superponen: La autoridad moral la representan los ancianos y los líderes religiosos, entre ellos el notaste o jefe de patio comunal del mitote. Son consejeros y toman parte en los juicios que resuelven los conflictos familiares y políticos más relevantes de la comunidad. Sus opiniones tienen gran influencia de las decisiones.

El gobierno tradicional, con una estructura de cargos de herencia española que elige por consenso, cada uno, dos o tres años, según la comunidad, las personalidades más distinguidas y responsables del lugar. Su función es garantizar la permanencia de la organización social convocando a los mitotes, fiestas y asambleas en las que se toman decisiones sobre la conducción de los problemas comunes, como la reparación de caminos y edificios, solicitar ayuda institucional, tramitar créditos, enjuiciar a los delincuentes, etc. El gobernador o ixcai tiene un suplente, un alcalde mayor y su segundo encargados de mantener el orden, un capitán que vigila los límites territoriales y la manufactura de los objetos ceremoniales de cada familia y otros que forman el cuerpo de vigilancia (alguaciles), todos con sus respectivos varas de mando de acuerdo al cargo que ocupa.

Se resume de la siguiente manera:

1. La autoridad moral representada por los ancianos, consejeros y el notaste (jefe del mitote), que resuelven los conflictos familiares y políticos más relevantes de la comunidad.

2. Gobierno tradicional, formado por el gobernador o ixcai, un alcalde mayor, un capitán y varios alguaciles, que se eligen por consenso cada dos o tres años.

3. El comisariado de bienes comunales y los jefes de cuartel, un secretario, un tesorero y el administrador del aserradero.

4. Presidencia municipal

Artesanías

Para el O’dam los objetos que hacen tienen siempre una utilidad práctica, los artículos de más demanda por su rica decoración son los morrales de estambre (de telar o punto de cruz) y las redes (de ixtle o cordón de plástico); otros productos que elaboran son los sombreros de soyate decorados también con estambre, los equípales y bancos, las pipas de carrizo y barro, las ollas, cómales y platos de barro crudo sin decoración.

De barro se hacen muñecos, pipas y animalitos rústicos para jugar. En madera se diseña carritos que llegan a medir hasta un metro de largo. Se hace una que otra máscara de madera sin pintar para las fiestas.

Chichimeca

Chichimeca o chīchīmēca es el nombre genérico que los mexicas daban al conjunto de pueblos indígenas que habitaban el norte de México.

Los españoles, después de la conquista de México-Tenochtitlán, nunca se imaginaron que tardarían más de dos siglos en conquistar todo el norte de México, una vasta región actualmente denominada Aridoamérica.

En ella habitaban varios grupos cazadores-recolectores que fueron conocidos bajo la denominación de chīchīmēcah (que se interpretó como "perro sin correa" o chichimēcah, algo equivalente a la denominación de "bárbaro" en Occidente o popoluca en el sur de Mesoamérica). Aunque también es posible que la palabra chichimeca venga de Chichilmeca: gente roja. A la hora del contacto español, según Powell «las cuatro naciones principales de indios eran los pames, guamares, zacatecos y guachichiles», éstos dos últimos a diferencia de los tecuexes, caxcanes y los otros dos grupos, tenían un grado cultural inferior, porque los demás tenían adoratorios y conocían la agricultura, aunque cabe resaltar que la mayoría de los chichimecas eran cazadores-recolectores y que los que conocían la agricultura eran los que vivían cerca de ríos o en áreas donde había fuentes de agua, manantiales, ríos, etc.

Distribución geográfica

Los chichimecas extendían al norte desde Querétaro hasta Saltillo y de Guadalajara hasta San Luis Potosí, vivían en comunidades sin delimitación fija, por lo que constantemente entraban en conflicto con otros grupos, principalmente a causa de los alimentos. Generalmente tenían caciques, quien era el guerrero más valiente de la tribu; no tenían dioses relacionados con la fertilidad como las culturas mesoamericanas, comúnmente adoraban al sol y a la luna; su desarrollo con las artes fue relativamente escaso, esto se entiende debido a su “nomadismo”, el cual hacía que su nivel cultural fuera realmente pobre si lo comparamos con la de los pueblos de Mesoamérica. Sin embargo, a pesar de ello, ciertos pueblos chichimecas lograron edificar templos-fortaleza, canchas de pelota, desarrollaron la cerámica, la pintura, los petroglifos, etc., todo ello en un medio desfavorable, en una zona árida donde las precipitaciones pluviales son escasas y donde el clima es cambiante según la altitud.

Pueblos chichimecas

Caxcanes

Eran los más numerosos y merodeaban por El Teúl, Tlaltenango, Juchipila, Teocaltiche [Nochistlán], Aguascalientes y Jalisco dentro de la tribu había un subgrupo llamado “los tezoles” Se cree que descienden de las 7 tribus que salieron de Aztlán hacía la tierra prometida por Huitzilopochtli; esto se conoce por la Crónica miscelánea del padre Antonio Tello, quien dice que los caxcanes tienen cierta similitud de lenguaje a la de los mexicas; hace referencia a que “los pueblos de caxcanes son gente que casi habla el lenguaje mexica y se precian de descender de los mexicas pero no hablan el lenguaje mexica tan culto y refinadamente como ellos”. También se piensa que a partir del colapso de la cultura de los Chalchihuites hubo un “desplazamiento hacia el sur de algunos elementos de los grupos que más tarde serían conocidos como caxcanes”; el significado de la palabra (caxcan) traducido al español es “no hay”, y este nombre se les quedó porque “cuando llegaron los españoles a esta provincia les preguntaban por comida u otras cosa, a lo que respondían en su lengua “de dónde lo he de tomar...?” “...no hay...”.

Los caxcanes fueron conquistadores, pues a lo largo de su recorrido conquistaron y fundaron pueblos como Amecatl, Tuitlán, Juchipila, El Teul, nochistlán y Teocaltiche, “un centro de belicosos tecuexes que estaban aliados con sus vecinos los zacatecos y guachichiles para resistir la invasión”. Una de sus últimas guerras fue la ocasionada “por la comercialización de la sal (condimento) que involucró a una extensa zona y que se le conoce como la guerra regional de 1513”, después los mismos caxcanes intervendrían en la guerra contra los españoles, conocida como la guerra del Mixtón (diciembre de 1541).

Los caxcanes contaban con “un sistema de vida político social de nivel aldeano, con una aldea mayor a manera de cabecera, la cual tenía varios barrios más pequeños dependientes de ella”. A diferencia de otros grupos chichimecas, los caxcanes llegaron a alcanzar el sedentarismo, debido al contacto con otomíes y tarascos.

Guachichiles

Eran los más belicosos, merodeaban desde Saltillo hasta San Felipe (Torres Mochas). Su centro de operaciones fue el Tunal Grande, el cual, aparte de servirles como refugio , era una importante fuente de alimento. El nombre de guachichil significa “cabezas pintadas de rojo”; este nombre se les dio porque se pintaban la cabeza y el cuerpo de color rojo con el colorante de yerbas o de la misma tuna y de las minas de colorante encontradas en San Luis Potosí; también se adornaban el cabello con plumas de color rojo. Hay informes de canibalismo entre los guachichiles, esto lo dieron a conocer los zacatecos con quienes guerreaban constantemente; “estos afirman que los otros que son guachichiles comen carne humana y cuando los prenden en la guerra se los comen...”. Dentro de la misma tribu guachichil había subgrupos, unos eran llamados “los de Mazapil”, los de “las Salinas” y los que eran simplemente llamados “chichimecas”; su idioma incluía varios dialectos entre los diferentes grupos que lo conformaban.

Guamares

Se concentraban en la región de Guanajuato y hacían incursiones hasta Aguascalientes y Lagos. “Eran los más valientes, más aguerridos, más traidores y más destructores, así como los más astutos”. Tenían subgrupos, unos eran los de la “Comanja de Jaso”, los llamados “chichimecas blancos” (por la blancura de su piel o por la blancura alcalina de las tierras donde habitaban), y los “copuces”.

Pames

“Eran los menos belicosos de todas la naciones chichimecas”, esto se entiende porque se encontraban cerca de la ciudad de México y Querétaro; estaban influenciados por los otomíes en cuestiones religiosas y sociales. Algunas de las características de los pames son: “culto de ídolos; ofrendas de papel; ceremonias de plantación y cosecha, en que un jefe religioso rociaba las milpas con sangre de sus piernas (pantorrilla); templos (cues) en los cerros...”. Gonzalo de las Casas dice que la palabra “pame” significa “no” en su idioma, y se les dio dicho nombre porque lo decían muy frecuentemente.

Tecuexes

Se encontraban al este de la actual Guadalajara, se cree que provienen por la dispersión de grupos de Zacatecas probablemente de La Quemada; esto se supone porque en la zona que habitaban junto con los caxcanes se han encontrado vestigios arquitectónicos: en el cerro de Támara, en el Bolón, en Teocaltitán, en Corona, Cerrito y en algunos otros lugares que están al suroeste de Aguascalientes. Al igual que el grupo caxcan, los tecuexes alcanzaron el sedentarismo, sobre todo los que vivían en la parte sur de los estados de Aguascalientes y Jalisco; estos se establecían en los márgenes de los ríos, los cuales aprovechaban para cultivar frijol, calabaza, maíz, etc. Además, eran artesanos, carpinteros, canteros y petateros, pues Motolinía escribió: “en cualquier lugar... todos saben labrar una piedra, hacer una casa simple, torcer un cordel en una soga, y los otros oficios que no demanda sotiles instrumentos o mucho arte”.

Zacatecos

Se extendían desde Zacatecas hasta Durango, “eran guerreros valientes y denodados, y célebres tiradores”. Se distinguían de las demás naciones porque llevaban “medias calzas y vendas en la frente”. Los primeros conquistadores de Zacatecas hacen referencia a que andaban desnudos, pero “con medias calzas de perro”, de la rodilla al tobillo para defenderse de la aspereza de la vegetación. Cabe hacer mención que una de las características de los chichimecas fue la desnudez, aunque algunos se cubrían con pieles. También se clasifica a los zacatecos como “los mayores flecheros del mundo”, eran excelentes tiradores, “si apuntan al ojo y dan en la ceja, lo tienen por mal tiro”. Los cronistas españoles decían –aunque exageradamente–: “en una ocasión vi tirar a lo alto una naranja, y le tiraron tantas flechas, que habiéndola tenido en el aire mucho tiempo, cayó al cabo hecha minutísimos pedazos”. Y a diferencia de los guachichiles, los zacatecos eran mas civilizado. El tribu de los Zacatecas fueron un tribu de los Chichimecas que migraron de Aztlan para Mexico. No ha sido confirmado pero se dice que su lenguaje viene de la familia linguistica Uto-Azteca. Aunque no se sabe el lenguaje de los Zacatecos se piensa que su lenguaje era del Uto-Azteca porque los tribus Chichimecas alrededor de ellos, muchos hablaban lenguajes del Uto-Azteca.

Economía

Los grupos chichimecas zacatecos y guachichiles no tenían un modo de vida agrícola y eran principalmente nómadas. Los que tenían asentamientos agrícolas e implantaron técnicas para desarrollarla fueron los tecuexes, caxcanes, pames y guamares. No se sabe con precisión cuando introdujeron la agricultura, aunque esta pudo deberse a los cambios acaecidos por la influencia de sus vecinos los otomíes y tarascos.

Para cultivar hacían primero corte de árboles, roza, siembra y desyerbe. Utilizaban utensilios como las hachas de garganta y las coas, tanto de metal como de pedermal, para cultivar chile, fríjol y maíz. Antes que introdujeran la agricultura subsistían de frutas silvestres y vegetales, comían tunas (de la cual hacían una especie de licor), semillas, raíces, el dátil y del mezquite «hacen de aquella fruta ciertos panes que guardan para entre año».

La caza también constituyó parte de su base alimenticia, pues comían conejos, ranas, peces, etc. El comercio se realizaba por medio de trueque, en el que se daba el intercambio de excedentes agrícolas, utensilios domésticos, caza, artesanías y alfarería. «Las operaciones las hacían en días de plaza en un lugar llamado tianquistli o plaza pública». El fraile Bernardino de Sahagún en Historia general de las cosas de la Nueva España menciona que los grupos del sur (caxcanes y tecuexes) hacían trueque con los otomíes, con quienes intercambiaban armas por excedentes agrícolas.

Arte

La cerámica que desarrollaron fue poca; lo que se conoce es por las excavaciones de tumbas, donde se han encontrado figurillas - a modo de ofrendas -cuando mucho de 10 cm de largo, las hay pertenecientes a mujeres que muestran marcas en el cuerpo - escarificación o pintura -, y ojos rasgados. Estas figurillas fueron localizadas en San Luis Potosí (zona guachichil); también se encontraron vasijas de barro cocido que tienen como decoración curvas muy simples que tal vez pudieron estar pintadas de color rojo.

Las artesanías que produjeron fueron escasas, pues se redujeron a simples carpinteros, tejedores y lapidarios, porque conocían y labraban los pedernales y navajas para las puntas de las flechas.

Milicia

Los chichimecas se preparaban para la guerra con oraciones y danzas; en la danza de guerra (el mitote), trababan los brazos con los de sus compañeros, y todos giraban vigorosamente en un círculo alrededor de una hoguera; es probable que a la hora del mitote incluyeran música con un tambor o con el golpeo del arco y la flecha. Por lo general el mitote se hacía de noche, y consumían peyote (péyotl) u hongos malos (nanácatl). Sobre las danzas y alucinógenos Sahagún nos dice: y se juntaban en un llano después de haberlo bebido y comido, donde bailaban y cantaban de noche y de día, a su placer, y esto el primer día, porque el día siguiente lloraban todos mucho, y decían que se limpiaban y lavaban los ojos y caras con sus lágrimas.

El arma principal del chichimeca fue el arco y la flecha, en cuyo manejo tenían gran habilidad. El arco chichimeca era de unos dos tercios de largo de un cuerpo mediano y llegaba, aproximadamente, de la cabeza a la rodilla [...] la flecha, de unos dos tercios de largo del arco era sumamente fina. La punta de la flecha por lo general era de obsidiana o eran tostadas en la punta agudizada. Para protegerse del golpe de la cuerda del arco, el guerrero llevaba un brazalete de piel. También tenían otras armas: hachas, cuchillos de pedernal, jabalinas y macanas, que son unos palos con sus porras en la punta y cuchillas de pedernal. Respecto a la manera de combatir, fray Juan de Torquemada nos dice: pelean desnudos, untados con matrices de diferentes colores, y con arcos y flechas con puntas de pedernales, armas que por ser de caña parecen débiles, pero es increíble el estrago que, puestas en sus manos, hacen en los hombres armados y en sus caballos, aunque vengan cubiertos.

Náhuatl

El náhuatl[] (que deriva de nāhua-tl, "sonido claro o agradable" y tlahtōl-li, "lengua o lenguaje") o mexicano[] es una lengua uto-azteca hablada en México y América Central. Surge por lo menos desde el siglo VII. Desde la expansión de la cultura tolteca a finales de siglo X en Mesoamérica, el náhuatl comenzó su difusión por encima de otras lenguas mesoamericanas hasta convertirse en lingua franca de buena parte de la zona mesoamericana; en especial bajo los territorios conquistados por el imperio mexica, también llamado imperio azteca, desde el siglo XIII hasta su caída (el 13 de agosto de 1521) en manos de los españoles: motivo por el cual a la lengua náhuatl también se le llama lengua mexicana como sinónomo.

El náhuatl comenzó a perder hablantes conforme se fueron imponiendo los españoles en el continente, junto con el castellano como nueva lengua dominante en Mesoamérica; sin embargo, los europeos siguieron usando el náhuatl con propósitos de conquista a través de los misioneros, llevando la lengua a regiones donde previamente no había influencia náhuatl.

El náhuatl es la lengua nativa con mayor número de hablantes en México, con aproximadamente un millón y medio, la mayoría bilingüe con el español. Su uso se extiende desde el norte de México hasta Centroamérica.

Política

La política de gobierno de los chichimecas fue el cacicazgo, dirigido por el tlatoani, quien tenía el cargo de jefe civil máximo y supremo sacerdote; dictaba leyes muy sencillas. “En el caligüe (callihuey, casa grande) era donde habitaba la autoridad máxima”.

Por otra parte, Powell menciona que entre los chichimecas había caudillos quienes dirigían a un gran número de hombres y que la sucesión de éstos se realizaba mediante “el asesinato, el desafío o la elección”. Sin embargo, Torquemada dice que “no tienen reyes ni señores, mas, entre sí mismos eligen capitanes grandes salteadores con quien andan en manadas movedizas, partidas en cuadrillas; no tienen ley ni religión concertada”.

Sociología

Su vestimenta era muy sencilla, pero generalmente andaban desnudos (principalmente cuando entraban en guerra); a veces los hombres cubrían sus genitales con ramas, las mujeres con pieles –ardilla, venado, coyote– de la cintura a la rodilla; utilizaban guaraches con suela de cuero. “Los caciques tenían sobre la espalda una manta de pellejo de gato montes u otros animales, también traían adornos de plumaje. Su mujer traía naguas y camisa de los mismos pellejos, también las demás mujeres traían faldellín y huipil de pellejos”.

En cuanto a su aspecto físico, hombres y mujeres usaban cabello largo hasta la cintura, algunos acostumbraban a pintarse el cabello de color rojo, así como otras partes del cuerpo, siempre que hacían esto era cuando entraban en guerra; se pintaban víboras, sapos, coyotes y otros animales que los protegían durante el combate; también usaban adornos como collares, aretes u orejeras de hueso. Por fuentes de cronistas se sabe que eran fuertes, robustos y lampiños, “que apenas tienen pelos en la barba y en todo el cuerpo”, otros cronistas los describen como “de mediana estatura, morenos a manera de gitanos y muy lampiños”; algunos “eran muy ligeros, parecía que volaban por su gran ligereza”.

Lenguaje

Debido a que el término chichimeca se refiere a un conjunto de pueblos, que si bien tenían rasgos culturales similares, no mantenían una unidad étnica ni lingüística propiamente, aunque desde luego ciertos pueblos poseen troncos lingüísticos comunes. Por lo tanto no se puede considerar lenguaje común, sino que cada pueblo poseía su propia lengua así pues los grupos del sur (tecuexes, caxcanes y guamares), debido a la influencia otomí-tarasca, hablaban un poco de tocho o rústico mexicano; los del norte (zacatecos y guachichiles), tenían también una lengua muy variada, incluso dentro del mismo grupo.

Esta diversidad de dialectos fue la que ocasionó graves problemas a los frailes en su “conquista espiritual”, porque había una gran cantidad de lenguas que a veces los frailes se les oía decir: “¡a quien no admirará ver que en estas provincias hay en cada pueblo o poco menos un lenguaje diferente, tanto que los vecinos no lo entienden! Y cierto que hay por aquí pueblos de a quince vecinos que hablan en ellos dos o tres diferencias de lenguas”.

Organización

Las prácticas matrimoniales eran de dos tipos: la poligamia caracterizaba a los chichimecas del norte, y la monogamia a los del sur; en ocasiones había matrimonios intertribales para hacer la paz entre dos pueblos. En los grupos del sur, el que cometía adulterio lo flechaban junto con la mujer. En la vida matrimonial, cuando la mujer estaba preñada el marido le daba calores con fuego por las espaldas, le echaba agua y, después que había parido, dábale el marido dos o tres coces en las espaldas para que acabase luego de salir la sangre [retoño, hijo], hecho esto tomaban a la criatura y metíanla en un huacalejo.

Se acostumbraba que el hombre se dedicara a la caza, guerra, agricultura y artesanías; la mujer se ocupaba de la recolección de frutos y semillas, así como del acarreo del agua en nopales huecos y guajes.

Los niños tenían como diversión entrenarse en el uso del arco y la flecha; sobre sus diversiones, fray Bartolomé de las Casas nos dice: “tenían un juego de pelota que acá [en México] llaman “batey”, que es una pelota, tamaño como las de viento, sino que es pesada y echa de una resina de árbol muy correosa, que parece nervio, y salta mucho y juegan con las caderas y arrastrando las nalgas por el suelo, hasta que venció el uno al otro. También tiene otro juego de frijoles y canillas, que todos son sabidos entre los indios de estas partes...”. Se han encontrado canchas similares a la de La Quemada, una en San Luis Potosí –Río Verde–, y la otra en el norte de Guanajuato. “En la región caxcan entre el estado de Jalisco –de acuerdo con Beals– hay terrenos para el juego en Teocaltiche, Teuchitlán (abiertas con altares terminales) y Teocaltitlán [...] la cancha más grandiosa es de 90 m de largo y se sitúa al principio de una plataforma en Rancho Nuevo Jalisco”.

Cultura

Estos grupos del desierto no desarrollaron construcciones magníficas como los pueblos mesoamericanos. Comúnmente vivían en cuevas naturales o artificiales, a veces hacían sus chozas de zacate o de hojas de palma, algunas otras “eran pequeñas y de un solo piso, con muros de tepetate, o de adobe con zoquite y techos de terrado; también usaron otros materiales como basalto, fibras de maguey y tepetatl”.

Los chichimecas tampoco desarrollaron ningún tipo de escultura debido a su nomadismo. Las pocas pinturas –petroglifos y pictogramas– que hay, se encuentran en cuevas, barrancos, riscos, peñas, etc. Los signos pueden bien representar a sus dioses, animales o escenas de la vida cotidiana, pero muchas de ellas son abstractas e incomprensibles. Algunas de las pinturas se encuentran al “oriente del valle de Aguascalientes hasta Pinos, Ciénega de Mata y Loreto”, muchas de estas pinturas fueron tapadas o borradas por los evangelistas, quienes taparon las pinturas con cal y en ellas pusieron símbolos cristianos, “tal como sucedió en las cuevas de Villa García, Zacatecas”.

Religión

La religión era practicada en centros cívico-religiosos por medio de sacerdotes, brujos o hechiceros “que llaman madai cojoo, que quiere decir hechicero grande”; por lo general estos centros ceremoniales o adoratorios (cues)se encontraban en las laderas de las montañas o en lugares altos. Los Caxcanes y tecuexes usaban los templos como fortalezas en tiempo de guerra, y aún quedan algunas ruinas “en el cerro de la Corona, en el Bolón, en Teocaltitán, en Támara y en algunos otros lugares... El centro ceremonial más importante de los tecuexes y caxcanes fue Teocaltitán, “distante 12 km al oriente de Jalostotitlán: Teocaltitán: lugar donde abundan los templos o teocallis”.

Según Powell, rendían culto a cuerpos celestiales como el sol y la luna, también tenían cierta adoración por algunos animales. Sin embargo, los cronistas opinaban así de sus dioses: “creen como descreen y no adoran ni aún [han] adorado a Dios conocido, sino hoy una piedra que hallan o hacen, y mañana otra diferente figura y ordinariamente de animales, sin permanecer en ninguna”.

Acostumbraban a quemar a sus muertos y guardar sus cenizas. También realizaban entierros, que por lo regular eran en los montes donde se ponían ofrendas con alimentos y figurillas.

Las danzas que realizaban alrededor de sus enemigos tenían un concepto religioso. Asociada con la religión estaba la cosecha, porque “después de danzar muchas danzas, se sienta [el jefe de la tribu] en un banquillo y con una espina se pica en una pantorrilla, y con aquella sangre que sale rocía la milpa, a modo de bendición”. En sus ritos religiosos utilizaban mucho la bebida (alcohol de tuna o maguey) y alucinógenos (peyote).

Como se pudo apreciar, algunos grupos chichimecas no eran tan incivilizados como normalmente se supone, pues si bien es cierto que su condición cultural fue baja, tampoco carecían de una cultura, lo que los hace aún más destacables, pues a pesar de tener condiciones adversas lograron sobrevivir, incluso ellos fueron quienes pusieron mayor resistencia a la conquista tanto espiritual como material.

Clasificación lingüística

El náhuatl pertenece a la familia yuto-nahua (yuto-azteca) y junto con extinto pochuteco y el pipil forma el grupo azteocide de dicha familia de lenguas. Dentro de la familia yuto-azteca el grupo aztecoide es especialmente cercano al grupo corachol (cora, huichol) formado por lenguas situadas al noroeste del foco de origen del náhuatl. El parentesco es algo más distante con el grupo tepipimano (pápago, tepehuán) y el grupo taracahita.

Desde un punto de vista tipológico resalta su importancia como ejemplo de idioma aglutinante, particularmente en la morfología verbal y en la formación del léxico. Tipológicamente es además una lengua de núcleo final, en el que el modificador suele preceder al núcleo modificado.

Existe un número importante de variedades de náhuatl que difieren sistemáticamente, y aunque en general el grado de inteligibilidad mutua entre variantes de náhuatl es alto, el náhuatl clásico probablemente era parcialmente ininteligible con el pipil o el pochuteco.

Historia

El náhuatl se clasifica en la familia uto-azteca y es la lengua hablada por uno de los grupos étnicos más amplios de México. También fue ampliamente usada desde los siglos XIV a XVII como lingua franca en amplias zonas de Mesoamérica. Sin embargo, el origen ancestral de esta lengua estaría según la evidencia disponible fuera de Mesoamérica.

Los hablantes de náhuatl llegaron al valle de México a mediados del primer milenio d. C., asentándose el grupo mexica (o azteca) desde mediados del siglo XIII. Éstos procedían del noroeste, de Michoacán y Jalisco, y muy posiblemente de Nayarit. Hacia el año de 900 d.C., una nueva oleada de inmigrantes, de habla náhuatl, penetró en el área de las grandes civilizaciones de Mesoamérica. Muy probablemente los toltecas eran nahuaparlantes.

Se piensa que la influencia de la cultura Mexica y su lengua náhuatl llegó más allá de las fronteras del Valle de Anáhuac hasta Aridoamérica y Oasisamérica en América del Norte y hasta Nicaragua en Centroamérica. Gerardo Said escribe que dicha influencia abarcaba desde al norte del trópico de cáncer al norte de la República Mexicana hasta el sur de Norteamérica Nicān Ānāhuac (Nicaragua ?) 'hasta aquí el Anáhuac'.

Tiempos prehispánicos

Los aztecas o mexicas, quienes fundaron su capital México-Tenochtitlan en 1325, hablaban una variedad de náhuatl central, y al extenderse su imperio a través de una gran parte del centro y sur de lo que ahora es la República Mexicana, la lengua se difundió considerablemente. Ya era hablado en algunas zonas que hoy abarcan el valle de Anáhuac; hoy el Distrito Federal y los estados limítrofes como México, Morelos, Hidalgo, Puebla, Veracruz y Guerrero. Algunos de nahuas de esta región han conservado su lengua autóctona hasta la época moderna.

Los grupos de origen nahua conformaron varias ciudades estados ya desde el siglo XII: tecpanecas, tlaxcaltecas, xochimilcas, huexotzingas, acolhuas, texcocanos, cholultecas, etc. Sin embargo, el náhuatl es mejor conocido por su uso entre los mexicas o aztecas, por ser este el grupo que logró la hegemonía militar y cultural sobre los demás. Desde los primeros tiempos, siempre ha existido una fragmentación dialectal de cierta importancia que se ha profundizado en los últimos 500 años. El náhuatl clásico no es otra cosa que la variedad usada durante el siglo XVI en el Valle de México, particularmente la de México-Tenochtitlan (la actual ciudad de México), la cual fue compilada por diversos misioneros europeos. Existe evidencia de la presencia del náhuatl en toda la zona conocida como Mesoamérica, si bien su origen mítico apunta a la parte de México conocida como Aridoamérica y Oasisamérica.

Durante la última parte del imperio azteca, existieron escuelas y academias en las cuales, entre otras actividades culturales, se enseñaba a la juventud a hablar bien, a memorizar, a recitar, a cantar sin y con acompañamiento instrumental (con teponaztli, huehuetl y ayacachtli, principalmente), y a "ensartar palabras bellas". En los templos había toda una escuela asalariada de compositores de poesía y canto en servicio del sacerdocio y la nobleza. Las obras literarias en náhuatl previas a la conquista toman la forma de escritura en parte pictográfica con elementos fonéticos, que seguramente se usó para memorizar las tradiciones orales. La introducción del alfabeto romano por los frailes españoles jugó un importante papel en la preservación de parte de la cultura mexica, siendo la otra parte destruida por los mismos españoles. La obra de Bernardino de Sahagún (1530-1590) tuvo una importancia crucial, pues contiene una investigación enciclopédica sobre la civilización mexica y muchos ejemplos de escritos históricos, religiosos, medicinales y poéticos, en una amplia variedad de temas y estilos.

Tiempos de la colonia

A partir de 1521, de la caída de Tenochtitlan ante las tropas tlaxcaltecas aliadas con los españoles, comenzó un enorme proceso de evangelización que requería el conocimiento de la lengua del imperio conquistado. Así, el náhuatl que había sido lingua franca del imperio azteca, extendiéndose con sus diversos dialectos por todo el centro de México y hasta América Central, siguió siendo usado ampliamente e incluso extendido después de la conquista.

El franciscano Juan de Zumárraga, primer obispo de Tenochtitlan, introdujo la imprenta en Nueva España. Esto permitió la publicación de la Doctrina cristiana breve traducida en lengua mexicana, salida de la prensa en 1546, obra de fray Alonso de Molina en náhuatl. Fray Andrés de Olmos, colaborador de Zumárraga y figura clave en la historia etnográfica y lingüística mexicana, es el primero en escribir una gramática en lengua náhuatl. Una gramática posterior, que data de 1645, ha sido empleada con frecuencia como modelo para métodos de estudio modernos.

En el siglo XVI, adoptó el alfabeto latino a consecuencia de la colonización española, escribiéndose de acuerdo a las normas ortográficas del castellano del siglo XVI. Esta forma de escribir el náhuatl perdura hasta nuestros días y se conoce a veces como náhuatl clásico o simplemente náhuatl, por oposición al náhuatl moderno, cuya ortografía no ha sido regulada.

Un aspecto poco estudiado del náhuatl en el período colonial es que también fue usado durante el proceso de colonización de las Filipinas, llevada por los indígenas mexicanos y algunos criollos que llegaron al archipiélago para realizar trabajos fuertes y labores administrativas, respectivamente. En particular, el tagalo presenta influencia del náhuatl en una proporción notoria de su vocabulario. Unos pocos ejemplos de esto son las siguientes palabras en tagalo: kamote (camote, camotli), sayote (chayote, hitzayotli), atswete (achiote, achiotl), sili (chile, chili), tsokolate (chocolate, xocolatl), tiyangge (tianguis, tianquiztli), sapote (zapote, tzapotl). Sin embargo, algunas otras lenguas minoritarias de Filipinas no sólo recibieron esta influencia en el plano semántico, sino también en su gramática y en muchas expresiones cotidianas, al grado que es muy notoria en fórmulas de cortesía y en oraciones católicas como el Padre Nuestro, que aparece como una mezcla de al menos tres lenguas de tres troncos lingüísticos distintos (castellano, náhuatl y la lengua nativa filipina).

Tiempos modernos

Como resultado de la revolución sociopolítica de 1910, un enfoque distinto hacia el indígena moderno provocó un nuevo interés por implantar el náhuatl como lengua viva con distintos grados de intensidad cultural. Han surgido, entre otros, grupos como la Sociedad Pro-Lengua Náhuatl Mariano Jacobo Rojas y el Movimiento Confederado Restaurador del Anáhuac. Un grupo de extremistas ha llegado a proponer el abandono del español a favor del náhuatl como lengua nacional. Sin embargo, estas asociaciones, siempre pequeñas, no han logrado sus fines. El himno nacional mexicano se ha traducido y cantado en náhuatl. En esta lengua también se han llegado a decir misas, se ha filmado algunas películas, Yanco y Santo Luzbel, se han pronunciado discursos en la conmemoración de la muerte del último soberano azteca, se han publicado pequeños periódicos, por lo general de corta vida, como Mexikayotl (1946), Mexikatl Itonalama (1950) e In Amatl Mexicatlatoani (1975). Pero la lengua ha quedado casi exclusivamente en labios de la población rural indígena o en las aulas de las universidades como curso para antropólogos e historiadores.

Aunque en la actualidad carece de oficialidad, en el artículo 2.B.II de la Constitución de México obtiene reconocimiento para el establecimiento de educación bilingüe e intercultural en las comunidades de origen nahua. Actualmente, el náhuatl es la lengua no europea más hablada en el territorio mexicano (alrededor de un millón y medio). En mayo de 2007 el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, anunció que a partir del ciclo escolar 2008-09 el náhuatl sería asignatura obligatoria en las escuelas públicas del Distrito Federal.[3]

A partir del contacto europeo con las culturas que existían en el territorio de lo que hoy es México, decenas de palabras nahuas se extendieron por todo el mundo. Tal es el caso de la palabra chocolate (xocolātl), que proviene de xocol-li 'cosa agria' y ā-tl 'agua' y las palabras para jitomate (xītomā-tl), chile (chīlli) y tocayo (tōcā(i)-tl, nuestro mismo nombre).

En El Salvador, el náhuatl se ha extinguido casi en su totalidad como consecuencia de la insurrección campesina de 1932 que terminó en la matanza de miles de indígenas hablantes de esta lengua.

Distribución y dialectos

Número de hablantes por estado mexicano.

Esta lengua se habla en los estados de Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Veracruz, San Luis Potosí, Michoacán, el Estado de México, Morelos y Durango. Así como por los habitantes de Milpa Alta, Azcapotzalco, Xochimilco y otras zonas conurbadas de la Ciudad de México.

Las variantes de la lengua o dialectos geográficos principales son:

* Náhuatl clásico, es la variedad de la Ciudad de México y del valle de México y zonas adyacentes hacia el siglo XVI que contempla poblaciones del Estado de México, Morelos, Tlaxcala e Hidalgo.

* Náhuatl central, es una variante relacionada históricamente con la anterior y hablada actualmente en el estado de México, Tlalpan, Milpa Alta, Azcapotzalco y Norte de Morelos.

* Náhuatl del istmo, es la variedad hablada zonas de Veracruz como Cosoleacaque, Zaragoza (antes llamado San Isidro Xumuapan), Ixhuatlan, Huellapan de Ocampo, Oteapan, Hidalgotitlán, Zongolica, Mecayapa, Hueyapan, en Oaxaca se habla en Huauhtla, Huehuetlan, Capultitlan, Texcalcingo, Teopoxco y Teotitlán de Flores Magón, en Tabasco se habla en Chontalpa, Mecatepec, Zanaoa y en el Soconusco de Chiapas que pertenece alos municipios de Tonalá, Oztuacán, Ocotepec, Mapastepec, Cuztepec, Tiltepec y Cuauhtemoc. Estas variantes muestran en torno a un 75% de cognados comunes de la lista de Swadesh con el náhuatl clásico, lo cual sugiere algo más de 1000 años de separación.

* Náhuatl del norte de Puebla, es la variedad hablada en la parte más serrana del estado de Puebla, en las poblaciones como Zacatlán, Chignahuapan, Teziutlán, Zacapoaxtla y Huauchinango, con una tipología no tonal y sus palabras son largas con muchos afijos.

* Náhuatl del sur de Puebla

* Náhuatl de Guerrero

* Náhuatl de la Huasteca, es una variedad que se habla en el estado de Hidalgo, principalmente en los municipios de Huejutla, Jaltocán, Pisaflores y Tenango de Doria), en el noroeste de Veracruz de la región de Tantoyuca, en el sureste de San Luis Potosí como en el municipio de Tamazunchale, y en el norte de Querétaro, particularmente en Jalpan.

* Náhuatl de Durango, es una variedad que también se le conoce como náhuatl mexicanero y se habla en el estado de Durango, en las poblaciones de San Pedro de las Jícoras, San Juan de Buenaventura entre otras. También se habla en algunas poblaciones dispersas de Zacatecas, Norte de Jalisco.

* Náhuatl de Occidente, es la variedad hablada en el centro-sur del estado de Jalisco, en algunas poblaciones cercanas del nevado de Colima, como Mazamitla, Tonila, Zapotiltic, Zapotitlan, Tuxpan, Tecalitlán, Jilotlan y Pihuamo, también en comunidades indígenas de Apatzingán, Pómaro, Maruata, Patla, Coalcoman, Huiltzantla, Aguilillas, Comala, Tecomán, Zinacamitla, Ixtlahuacán y Coahuayana en la costa serrana de Michoacán y Colima.

* Náhuatl de Morelos (Tetelcingo) hablado en Tetelcingo en el municipio de Cuautla, Morelos

* Náhuatl de Tlaxcala, Es una de las variantes más plenas de Náhuatl Clásico, modificada al correr de los años y hasta el siglo XX; es hablado con más frecuencia en los municipios de la región occidental del Volcán la Malintzi, como Tetlanohcan, Contla de Juan Cuamatzi, Chiautempan, Teolocholco y San Pablo del Monte.

* Náhuatl Pipil, es una de las variantes relacionada históricamente con los habitantes de Cuzcatlán, hoy El Salvador y parte de Nicaragua. Esta lengua se hablaba en América Central en poblaciones de El salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Hoy día es moribundo con solamente unas docenas de hablantes en El Salvador.

Zacateco

Los Zacatecos (náhuatl: zacatlco, 'habitantes de la tierra donde abunda el zacate' )? fueron un grupo étnico indígena del norte de México que formaron parte de la nación Chichimeca. Ellos radicaban en la mayoría de lo que ahora es el estado de Zacatecas y la parte noreste del estado de Durango. Tienen muchos descendientes directos, pero la mayoría de su cultura y tradiciones se han ido perdiendo con el tiempo. Grandes concentraciones de sus descendientes ahora viven en Zacatecas y Durango y debido a la emigración en grandes ciudades estadounidenses particularmente: Los Ángeles, Dallas, y Chicago.

Historia

Los Zacatecos como cultura se han desvanecido, debido a la asimilación y mestizaje de la gente mexicana. Otro factor siendo la emigración de México a Estados Unidos y la asimilación que deben tomar estando ahí. Sin embargo muchos de sus descendientes directos aun viven en grandes concentraciones en el centro de México. Tomando todo esto en cuenta, es extremadamente difícil saber la población numérica de los descendientes. Igualmente difícil es conocer más sobre su cultura, lenguaje, arte, y tradiciones.

Geografía

Región de Zacatecas en el siglo XVI antes de la conquista de México.

Al este y norte sus tierras se superponían con la de los Guachichiles. Se extendían hasta el limite de los Tepehuanes cerca de Durango en el oeste. Al norte su tierra limitaba la de los irritilas o las tribus laguneras, hasta donde ahora se encuentra Cuencamé y Parras. Sus principales centros de población se localizaban en Malpaís, alrededor del Peñol Planco y alrededor del Cerro de la Bufa. Los Zacatecos también habitaron un poco del norte Jalisco. Ellos habitaron todo el norte de que ahora llaman Mezquitic, Jalisco (El "dedo" que esta en medio de los otros dos "dedos").