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Decreto De Guerra A Muerte

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Categoría: Historia Americana

Enviado por: poland6525 11 mayo 2011

Palabras: 3586 | Páginas: 15

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de los republicanos por parte de los jefes españoles llegó a extremos tales de provocar el rechazo de personajes adictos a la causa monárquica. Uno de ellos fue el abogado Francisco de Heredia, oidor y regente de la Real Audiencia de Caracas, quien pidió en distintas formas que cesaran las ejecuciones, lo cual no sucedió. Según el testimonio del propio Heredia relatado en sus Memorias, un fraile capuchino de las misiones de Apure que actuaba como uno de los partidarios de Monteverde, exhortó en una ocasión «... en alta voz a los soldados, de siete años arriba, no dejasen vivo a nadie...» Bolívar en su Campaña Libertadora de 1813 recibió información de la consumación de hechos como el relatado por Heredia, lo que le llevó a expresar el 8 de junio en Mérida: «Nuestro odio será implacable y la guerra será a muerte».[1]

Al pronunciamiento de Bolívar del 8 de junio siguió la proclama el 15 de junio en Trujillo del Decreto a muerte[2] el cual termina de la manera siguiente: «...Españoles y canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de Venezuela. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables»[3]. En una primera instancia esta manifestación fue considerada por Bolívar como ley fundamental de la República, que luego ampliaría y ratificaría en el cuartel general de Puerto Cabello, mediante una proclama del 6 de septiembre del mismo año 1813, acto que según algunos historiadores puede ser considerado como un «Segundo Decreto de Guerra a Muerte». Posteriormente, cuando en el segundo semestre de 1813 aparecen en escena José Tomás Boves y Francisco Tomás Morales, la matanza se hace más intensa por parte de los realistas y la respuesta de los republicanos es radicalizar la aplicación de la «guerra a muerte». Derivado de esto se produjo la ejecución de los presos españoles y canarios de Caracas y La Guaira ordenada por Bolívar en febrero de 1814. En este último año la «guerra a muerte» se recrudece, perdiéndose numerosas vidas de ambos bandos. Asimismo, es en este contexto de destrucción en el que cae la Segunda República.

Entre los años 1815, 1816 y 1817 la «guerra a muerte» se extiende a la Nueva Granada, en donde el general Pablo Morillo la ejecuta con la mayor crueldad.[4] Entre las numerosas víctimas de Morillo se pueden destacar el científico Francisco José de Caldas, los estadistas neogranadinos Camilo Torres y Manuel Rodríguez Torices y los patriotas venezolanos Andrés Linares y Francisco José García de Hevia. A pesar de haber sido Bolívar el autor del decreto de guerra sin cuartel, en varias ocasiones consideró la posibilidad de la derogación de dicho instrumento. En tal sentido, en su proclama de Ocumare del 6 de julio de 1816, expresó que: «...La guerra a muerte que nos han hecho nuestros enemigos cesará por nuestra parte: perdonamos a los que se rindan, aunque sean españoles. Ningún español sufrirá la muerte fuera del campo de batalla»;[5] lo cual obviamente buscaba humanizar la contienda militar. Finalmente, el 26 de noviembre de 1820 se celebró en Trujillo, en el mismo lugar donde se proclamó la «guerra a muerte», el Tratado de Regularización de la Guerra, el cual derogaba el decreto de 1813 y proclamaba que «...la guerra entre España y Colombia se realizaría como la hacen los pueblos civilizados»[6].

Móviles del Decreto de Guerra a Muerte de Bolívar

Dentro de los móviles que llevaron a Simón Bolívar a proclamar su “Decreto de Guerra a Muerte” podemos consignar los siguientes:

1.- Control de la Población: La falta de cohesión política motiva el fracaso de los primeros intentos independentistas y menoscaba el poder, solo aparentemente homogéneo, del ejército libertador. Mas específicamente en el caso venezolano la voluntad política de una minoría aristocrática no es capaz de ejercer control sobre una masa popular espontáneamente desenvuelta ante los acontecimientos que se suceden. Es así que Simón Bolívar, al ver frustrado su primer intento de independencia, en parte por este móvil y en un afán se conseguir un apoyo y control de la población proclama su “Decreto de Guerra a Muerte”[7].

2.- El intento nominal en diferenciación de partidos: Bolívar por medio del decreto intenta hacer una diferenciación entre dos partidos dentro de la república venezolana, para así intentar edificar una nueva identidad diferenciadora de los beligerantes. El partido americano se consolidaba cuando se consolida una dirección militar y política unificada, una teoría política común y la evidencia, demostrada por Morillo, su presencia y acciones (como por ejemplo la represión de Montevideo en julio de 1812 fue solo una pequeña muestra), de que la corona española concibe solo como dominios coloniales a los territorios americanos, sin ninguna pretensión de tratarlos en pie de igualdad con las provincias peninsulares. Mientras que el partido español representa lo primitivo, la superstición religiosa y el salvajismo, amenazadores todos de la civilización americana y sus riquezas. Ambos bandos están destinados a una lucha en la que no es posible el acuerdo y que sólo será saldada con la destrucción de uno de ellos, por lo que queda justificada la guerra a muerte.[8] Bolívar también hace Mención aparte merece el «partido clerical», compuesto de aquellos elementos de la iglesia que, manteniéndose dentro de los territorios independizados, se dedican a minar el poder de los nuevos gobiernos y favorecer al antiguo régimen. Entre otras causas, su presencia fue uno de los elementos que contribuyó a la caída de la Primera República. Consecuentemente, la frase «interés de partido» posee una connotación también negativa y es usada de esa manera para describir la actitud del clero en el frente a la independencia.[9]

3.- Frenar la Ferocidad Realista: El Decreto de guerra a Muerte Fue creado como respuesta a varios crímenes y masacres realizados por soldados españoles, tras la caída de la Primera República, contra miles de republicanos. Que incluyeron prisioneros de guerra y civiles, los cuales el ejército republicano acecinó sin compasión ni clemencia, aquí cayeron hombres mujeres y niños. Bolívar con el decreto intentaba crear un pánico entre las filas realistas que quedaban en Venezuela prometiéndoles la muerte si no apoyaban su causa, en parte por venganza hacia estos hechos atroces y en parte por el sistema formado después de profundas meditaciones sobre el carácter de sus compatriotas y los hechos de los españoles que habían pasado ya o que estaban sucediendo en Venezuela a su mismo alrededor[10].

4.- Cambiar la opinión pública sobre la guerra venezolana de liberación: Para que en vez de ser vista como una mera guerra civil en una de las colonias de España, fuera vista como una guerra internacional entre dos países, Venezuela y España. Esta visión de guerra civil que tenia el común denominador de la población es en parte por la misma división que hace Bolívar en partidos, y la rebelión de los llanos la que a fin de cuenta enfrenta a americanos que defienden causas distintas y por motivos distintos.

Aunque afortunadamente para la causa independentista, el predominio que tuvo Boves no fue ni tan prolongado, ni tan aglutinador como para que permitiera convertir la opinión publica por tanto tiempo. Sin embargo si fue capaz de provocar que los absolutistas o fernandistas, emplearan esto como forma de mitigar la magnitud del conflicto y restar apoyo a través de medios coercitivos en contra de la población.

Es así que el conflicto entre estas dos facciones adquiere dimensiones de guerra civil moral, ya que evoca odios y rivalidades en las mentes de la población y la adhesión masiva de esta a sistemas de ideas fuertes, pero rudimentariamente constituidos y consolidados[11].

REFLEXIONES FINALES

En el Decreto de Guerra a Muerte, la totalización abrumadora, sin embargo, admite una salvedad que delata el carácter no natural de lo nacional: el equivalente temprano del proceso moderno de nacionalización, mediante el cual alguien que no sea ‘‘hijo’’ de un suelo puede alcanzar el rango de descendiente adoptado; ‘‘los españoles que hagan servicios al Estado’’, asevera Bolívar, ‘‘serán reputados y tratados como americanos’’. Esa concesión al artificio en el sentido positivo de la palabra: hay actos humanos que compensan los hechos determinados por la bióloga o la geógrafa. Que en el caso especifico de Venezuela se aplicaban muy bien.

Pero una duda que puede surgir de la lectura del Decreto de Guerra a Muerte es ¿Como castigar a un español por ‘‘traidor a la patria’’ si lucha por los intereses de España, en guerra con los americanos rebeldes? No es de extrañar que tal encrucijada se haya captado en el nacionalismo, que aquí´, continuando el proceso de aceptación de las aporías de lo nacional que he advertido en el Decreto de guerra a muerte, delata su índole de ‘‘construcción’’ ideológica y no de cualidad o estado ‘‘innato’’ sustentado el artificio por las características, es decir, relatos o fragmentos de relatos que subrayan la convencionalidad y figurativitas del lenguaje, puesto que remiten a otros relatos y no a las ‘‘cosas’’ a los que estos se refieren.

Bolívar con el decreto queso conseguir muchas cosas para de una u otra forma no repetir el fracaso de la primera república, como por ejemplo el poder coercitivo con el que contaba y junto con esto la cantidad de hombres que podía juntar para la defensa de los territorios, cosa que con el tiempo se fue diluyen el ejercito se vino de mas a menos y comenzó a hipotecar la prosperidad de la segunda república.

Unos de los principales puntos donde Bolívar puso todo su empeño fue en crear una identidad nacional, para lo cual dividió la población en dos bandos, lo que fue en principio una ayuda pero que con el paso del tiempo se le revirtió en su contra, primero con desvituosidad de su movimiento independentista que pasa a ser para el común denominador de la gente una guerra civil y por lo mismo no le poner mayor atención. También le juegan en contra si pensamos que es una desarticulación de la población lo que hace que Bolívar reduzca dramáticamente sus fuerzas. Y porque es te bando paralelo que crea quien utiliza una de sus armas en su contra, esa arma es el Decreto de Guerra a Muerte, el cual es utilizado por Boves en contra de los independentistas en la llamada revolución de los llanos.

El poder clerical también tiene un rol importante en cuanto a socavar la segunda república, ya que la iglesia es la mayor a liada del imperio español debido a al casi imperecedera relación armoniosa entre estado e iglesia. La iglesia actuaba en la población por medio de la fe cosa que era muy pertinente si pensamos que la población americana en su mayoría eran católicos, es así que la iglesia prometía las penas del infierno a los que apoyaran la causa independentista.

También es importante mencionar el afán de venganza que muestra bolívar con este decreto, ya que el accionar realista fue por decirlo menos masacrante con la población republicana, afán que va desmullendo, hasta el punto que se perdonaría a los españoles que apoyaran la causa e incluso según sus propias palabras se les trataría como americanos. De esta forma bolívar quiere detener el baño de sangre en que se había convertido esta guerra a muerte, donde prácticamente no se perdonaba nada ni nadie a favor de la causa y de la victoria.

Por ultimo, cabe mencionar que el Decreto de Guerra a Muerte, si bien es materia de discusión todavía de si fue pertinente su proclamación o no, por lo anteriormente expuesto creo que el decreto no debió haber sido proclamado por Bolívar, ya que mas que servirle de apoyo en su causa termino volviendo en su contra y deslegitimando su movimiento, lo que acabo con su intento de segunda república, teniendo que replegarse primero a Cartagena y luego a Barcelona. Creo que con la capacidad mental que contaba Bolívar le permitía encontrar otra forma de buscar la unidad y la identificación con una nación. Si bien es cierto los tormentos sufridos a manos de los realistas fueron atroces, bolívar se dejo llevar por la venganza sin pensar en que el Decreto de Guerra a Muerte seria un arma de doble filo que terminaría por herirlo.

BIBLIOGRAFIA

• Arosemena, M. 1999. “APUNTAMIENTOS HISTÓRICOS 1801 – 1840”. Biblioteca de la Nacionalidad. Autoridad del Canal de Panamá. http://bdigital.binal.ac.pa/bdp/descarga.php?f=tomos/I/Tomo_I.pdf

• Bonito, J. “TRISTES TOPICOS. IDEOLOGIAS, DISCURSOS Y VIOLENCIAS EN LA INDEPENDENCIA DE LA NUEVA GRANADA 1810 -1821”. Memorias, Revista Digital de Historia y Arqueología del Caribe. Barranquilla Colombia. http://www.uninorte.edu.co/publicaciones/memorias/memorias_2/articulos/articulojustocunobonitocorregido.pdf

• Mora, E., González, J. y Richard de Mora, D. 2007. “EL CENTAURO LLANERO. SUS MITOS Y SÍMBOLOS EN LA IDENTIDAD NACIONAL VENEZOLANA”. Pp. 94. Opción, Año 23, No. 53 (2007): 91 – 11. http://www.scielo.org.ve/pdf/op/v23n53/art07.pdf1

• Ortiz, M. “COMPETENCIA POLÍTICA PARTIDISTA EN LOS TEXTOS DE SIMÓN BOLÍVAR”. Dikaiosyne, N° 18 Revista Semestral de Filosofia Practica. Universidad de los Andes. Merida, Venezuela

• Prieto, L. 2006. “EL MAGISTERIO AMERICANO DE BOLIVAR”. Biblioteca Ayacucho. Venezuela

• Urrego, M. “LA REANUDACION DE LAS RELACIONES DIPLOMATICAS ENTRE ESPAÑA Y COLOMBIA”. Pp. 30 http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12826751910176061865402/209469_0006.pdf

• http://www.venezuelatuya.com/historia/guerra_muerte.htm

ANEXOS

DECRETO DE GUERRA A MUERTE[12]:

SIMÓN BOLÍVAR,

Brigadier de la Unión, General en Jefe del Ejercito del Norte,

Libertador de Venezuela

A sus conciudadanos:

Venezolanos: Un ejército de hermanos, enviado por el soberano Congreso de la Nueva Granada, ha venido a libertaros, y ya lo tenéis en medio de vosotros, después de haber expulsado a los opresores de las provincias de Mérida y Trujillo.

Nosotros somos enviados a destruir a los españoles, a proteger a los americanos, y a restablecer los gobiernos republicanos que formaban la Confederación de Venezuela. Los Estados que cubren nuestras armas, están regidos nuevamente por sus antiguas constituciones y magistrados, gozando plenamente de su libertad e independencia; porque nuestra misión sólo se dirige a romper las cadenas de la servidumbre, que agobian todavía a algunos de nuestros pueblos, sin pretender dar leyes, ni ejercer actos de dominio, a que el derecho de la guerra podría autorizarnos.

Tocado de vuestros infortunios, no hemos podido ver con indiferencia las aflicciones que os hacían experimentar los bárbaros españoles, que os han aniquilado con la rapiña, y os han destruido con la muerte; que han violado los derechos sagrados de las gentes; que han infringido las capitulaciones y los tratados más solemnes; y, en fin, han cometido todos los crímenes, reduciendo la República de Venezuela a la más espantosa desolación. Así pues, la justicia exige la vindicta, y la necesidad nos obliga a tomarla. Que desaparezcan para siempre del suelo colombiano los monstruos que lo infestan y han cubierto de sangre; que su escarmiento sea igual a la enormidad de su perfidia, para lavar de este modo la mancha de nuestra ignominia, y mostrar a las naciones del universo, que no se ofende impunemente a los hijos de América.

A pesar de nuestros justos resentimientos contra los inicuos españoles, nuestro magnánimo corazón se digna, aún, abrirles por la ultima vez una vía a la conciliación y a la amistad; todavía se les invita a vivir pacíficamente entre nosotros, si detestando sus crímenes, y convirtiéndose de buena fe, cooperan con nosotros a la destrucción del gobierno intruso de España, y al restablecimiento de la República de Venezuela.

Todo español que no conspire contra la tiranía en favor de la justa causa, por los medios más activos y eficaces, será tenido por enemigo, y castigado como traidor a la patria y, por consecuencia, será irremisiblemente pasado por las armas. Por el contrario, se concede un indulto general y absoluto a los que pasen a nuestro ejército con sus armas o sin ellas; a los que presten sus auxilios a los buenos ciudadanos que se están esforzando por sacudir el yugo de la tiranía. Se conservarán en sus empleos y destinos a los oficiales de guerra, y magistrados civiles que proclamen el Gobierno de Venezuela, y se unan a nosotros; en una palabra, los españoles que hagan señalados servicios al Estado, serán reputados y tratados como americanos.

Y vosotros, americanos, que el error o la perfidia os ha extraviado de las sendas de la justicia, sabed que vuestros hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestros descarríos, en la íntima persuasión de que vosotros no podéis ser culpables, y que sólo la ceguedad e ignorancia en que os han tenido hasta el presente los autores de vuestros crímenes, han podido induciros a ellos. No temáis la espada que viene a vengaros y a cortar los lazos ignominiosos con que os ligan a su suerte vuestros verdugos. Contad con una inmunidad absoluta en vuestro honor, vida y propiedades; el solo título de americanos será vuestra garantía y salvaguardia. Nuestras armas han venido a protegeros, y no se emplearán jamás contra uno solo de nuestros hermanos.

Esta amnistía se extiende hasta a los mismos traidores que más recientemente hayan cometido actos de felonía; y será tan religiosamente cumplida, que ninguna razón, causa, o pretexto será suficiente para obligarnos a quebrantar nuestra oferta, por grandes y extraordinarios que sean los motivos que nos deis pare excitar nuestra animadversión.

Españoles y Canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de América. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables.

Cuartel General de Trujillo, 15 de junio de 1813

Simón Bolívar.

Es copia.

Pedro Briceño Méndez,

Secretario.

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[1] Mora, E., González, J. y Richard de Mora, D. 2007. “EL CENTAURO LLANERO. SUS MITOS Y SÍMBOLOS EN LA IDENTIDAD NACIONAL VENEZOLANA”. Pp. 94. Opción, Año 23, No. 53 (2007): 91 – 11. http://www.scielo.org.ve/pdf/op/v23n53/art07.pdf1

[2] El Decreto de Guerra a Muerte, promulgado por Simón Bolívar, se encuentra completo en la sección de anexos de este documento.

[3] Gomes, M. 2005. “PODER, ALEGORIA Y NACION EN EL NEOCLASICISMO HISPANOAMERICANO”. The University of Connecticut-Storrs. Pp. 51. http://muse.jhu.edu/demo/hispanic_review/v073/73.1gomes.pdf

[4] Bonito, J. “TRISTES TOPICOS. IDEOLOGIAS, DISCURSOS Y VIOLENCIAS EN LA INDEPENDENCIA DE LA NUEVA GRANADA 1810 -1821”. Memorias, Revista Digital de Historia y Arqueología del Caribe. Barranquilla Colombia. Pp. 8 http://www.uninorte.edu.co/publicaciones/memorias/memorias_2/articulos/articulojustocunobonitocorregido.pdf

[5] Arosemena, M. 1999. “APUNTAMIENTOS HISTÓRICOS 1801 – 1840”. Biblioteca de la Nacionalidad. Autoridad del Canal de Panamá. Pp. 81. http://bdigital.binal.ac.pa/bdp/descarga.php?f=tomos/I/Tomo_I.pdf

[6] Urrego, M. “LA REANUDACION DE LAS RELACIONES DIPLOMATICAS ENTRE ESPAÑA Y COLOMBIA”. Pp. 30 http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12826751910176061865402/209469_0006.pdf

[7] Bonito, J. Op. Cit. Pp. 6

[8] Prieto, L. 2006. “EL MAGISTERIO AMERICANO DE BOLIVAR”. Biblioteca Ayacucho. Venezuela. Pp. 31

[9] Ortiz, M. “COMPETENCIA POLÍTICA PARTIDISTA EN LOS TEXTOS DE SIMÓN BOLÍVAR”. Dikaiosyne, N° 18 Revista Semestral de Filosofia Practica. Universidad de los Andes. Merida, Venezuela. Pp. 91

[10] Prieto, L. Op. Cit. Pp. 31

[11] Bonito, J. Op. Cit. Pp. 8

[12] Biblioteca Electrónica de Caracas Venezuela, 2008 http://www.analitica.com/bitblio/bolivar/decreto.asp