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Derecho Pretoriano

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Categoría: Historia

Enviado por: Mikki 27 abril 2011

Palabras: 3388 | Páginas: 14

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dose a extender o negar la protección del derecho civil basado en simples consideraciones de justicia y equidad.

La expansión de Roma, a partir del siglo 111 a.C., originó también una gran expansión del comercio exigiendo un sistema jurídico más amplio que permitiera tanto las transacciones con los peregrinos como la superación de las reglas normativas creadas para una economía familiar y agrícola que ya no se adaptaba a los intereses de los grandes comerciantes que crecían a expensas de pequeños propietarios y artesanos. Justamente la creación del pretor peregrino -242 a.C.- y el desarrollo de la idea de ius gentium respondía a esas concretas urgencias sociales.

"Una economía agrícola de base aldeana se vio rápidamente reemplazada por la estructura de clase propia del Imperio, en las que las figuras dominantes eran comerciantes, banqueros, mercaderes, terratenientes y el poder militar que protegía sus intereses".

El derecho pretoriano crece así como respuesta jurídica que expresa no sólo los intereses de los grupos hegemónicos romanos, protegidos desde ya por el derecho civil tradicional, sino también las necesarias concesiones que debían hacerse a otros grupos cuando sus necesidades resultaban aceptables y permiten el crecimiento económico.

De cualquier manera sus facultades de imperium no se encuentran bien definidas y su actuación se reduce sea aplicar o no el tus civile. Todavía no puede hablarse propiamente de un derecho pretoriano autónomo.

c) Una tercera etapa a partir del año 130 a.C., nace cuando el pretor en virtud de las atribuciones que le confiere la Lex Aebutia de Formulis comienza, en cuanto administrador de justicia, la generación directa de su propio derecho, derecho pretoriano mediante soluciones procesales bien definidas.

Es aquí propiamente cuando se configura el elemento progresivo de su derecho, cuando está legitimado para producir mediante instrumentos técnicos su propia labor autónoma.

El estudio de los concretos modos de actuación los estudiaremos a continuación bajo el título de: soluciones pretoriánas.

Soluciones Pretorianas

Para comprender este tema resulta necesario recordar que el pretor, en cuanto magistrado, goza de la facultad general de imperium, pero también ostenta la facultad específica de administrar justicia, la iurisdictio, el poder jurisdiccional, en cuanto magistrado encargado de ella.

De allí que sea necesario distinguir dos grupos de soluciones: unas basadas en su imperium, es decir, en su poder soberano coactivo y, otras, basadas en su jurisdicción, es decir, en su potestad de administrador de justicia.

Soluciones basadas en su imperium

Las soluciones que el pretor tenía en sus manos, en su calidad de magistrado de gran jerarquía, pueden reducirse básicamente a cuatro: estipulaciones pretoriánas, restituciones en íntegro, misiones en la posesión e interdictos.

ESTIPULACIONES PRETORIANAS- STIPULACIONES PRAETORIAE

Las estipulaciones pretoriánas son estipulaciones impuestas- por el pretor a fin de extender la protección del derecho civil a aquellas situaciones de hecho que, mereciéndola por justicia, no la tenían.

Dicha aseveración nos obliga necesariamente a explicar que se entiende en el lenguaje jurídico romano por estipulación ya que recién comprendida ésta podemos captar su adjetivación de pretoriana.

En principio la stipulatio es un negocio jurídico -originado en el derecho civil- de carácter solemne, formal, verbal, oral, abstracto, de carácter obligacional, usado frecuentemente para generar conductas obligacionales

Según nos enseña García Garrido se trata de “una de las más geniales” creaciones, quizás la obra maestra del espíritu jurídico romano, en forma de esquema ágil, simple, breve y conciso.

Consiste estructuralmente en una pregunta hecha por el acreedor o estipulador –spondes mihi dare centum- y en una respuesta dada por el deudor o promisor -spondeo- que se unen de tal modo que generan una obligación -stípulatio conceptio verborum-. Por ello debe ser un acto continuo que forme materialmente una unidad que debe realizarse necesariamente entre presentes.

Así, de la estipulación nacía una obligación para el deudor y una acción para el acreedor al fin de constreñir a cumplir forzosamente en caso de que no se hiciera voluntariamente –actio ex stipulatio-.

Se trata de un acto solemne, formal, verbal-oral y abstracto. Solemne, ya que su raíz religiosa implica una promesa hecha ante los dioses; formal, pues debía realizarse entre presentes respetando estrictamente el orden de la fórmula sacramental bajo pena de nulidad; verbal-oral, según el tipo de contratos; abstracto, porque prescinde de la causa jurídica que lo originó.

A partir del siglo III la stipulatio dejó de ser abstracta y oral para convertirse en un documento escrito -cautio chirographum—, cuando la degradación de las costumbres antiguas plantea una falta de creencia en los dioses y una falta de confianza en la palabra empeñada.

Conocido el concepto de stipulatio digamos que stipulatio praectoriae es una estipulación como cualquier otra pero impuesta por el pretor a fin de extender la protección jurídica del ius civile a quien lo merece y no la tiene, mediante la actividad imperativa del magistrado.

Por ejemplo: Titio le presta a Mevio cien monedas de oro. Dicho préstamo se realiza mediante una estipulación, por lo tanto Titio es acreedor y Mevio deudor y dicha situación está perfectamente protegida por el ius civile. Pero supongamos que el acto estipulatorio hubiera adolecido de un vicio de forma, en tal caso, siendo este acto estrictamente formal, seria nulo y Titio no tendría la actio ex stipulatu y no podría reclamar de acuerdo al ius civile. Si Mevio de la mala fe, amparándose en la nulidad de forma, se niega a pagarle, es a todas luces una situación injusta. Pero el pretor, en principio, no puede exigirle a Mevio que pague, pues sería violar el derecho civil; pero basado en su facultad de imperio puede llamar a las partes y ordenarles que celebren en su presencia una estipulación perfecta, esta es la estipulación pretoriana. Ahora, Titio tiene una acción para forzar a cumplir a Mevio, y esa acción no es pretoriana sino civil pues derivada directamente de la estipulación. De este modo indirecto el pretor coloca bajo la protección del ius civile situaciones que de hecho no la tenían, evitando las iniquidades y superando el rigorismo del orden antiguo.

RESTITUCIONES EN INTEGRO. RESTITUTIONES IN INTEGRUM

“Son decisiones magistrales de carácter extraordinario, por virtud de las cuales se anula plenamente una situación, ya sea de carácter formal o material, para volver las cosas a su estado jurídico anterior”.

Se trata de una solución pretoriana que quiere tener, justamente, un efecto contrario a la estipulación. Se parte aquí de una hipótesis distinta. Existe un negocio jurídico válido y por lo tanto protegido por la normatividad del derecho civil, pero apreciado como injusto y no merecedor de dicha protección. Se trata de evitar una aplicación injusta del "ius civile". De aquí que el pretor usando su potestad de magistrado ordena a las partes que se desobliguen y vuelvan a la situación anterior.

Ej.: Titio amenaza a Movió a que le entregue 1.000 monedas de oro obligándolo a realizar una estipulación formal, en donde Movió responde deber dicha suma ante la pregunta de Titio. Dicha estipulación vista por el derecho civil es válida y por lo tanto protegida. Movió se niega a pagar. Tilito recurre al pretor a cobrar la deuda. Advertido él pretor de la real situación ordena que las partes se desobliguen.

Restitutio in integrum o integri restitutio es "una solución del pretor basada en su imperio tendiente a considerar como inexistente un negocio jurídico válido pero injusto, fundándose, el pretor, en circunstancias de hecho, para tomar esa disposición".

Existen distintos tipos de restitutio in integrum, según las circunstancias de hecho bajo la cual se realizó el acto jurídico.

-Por miedo. Concedida a quien celebraba un acto jurídico bajo coacción o amenaza grave.

-Por dolo. Concedida a quien celebró un negocio jurídico engañado por una situación dolosa.

--Por error. Concedida a quien realizó un negocio inducido por un error excusable.

-Por edad. Concedida a los menores de veinticinco años que por sí mismos o por sus representantes, hubieren realizado actos jurídicos lesivos a sus intereses.

-Por fraude Concedida a quien haya sufrido algún perjuicio por fraude en la obligación, por "fraudem ereditorum".

MISIONES EN LA POSESION

La missio in possesionem es una orden dada por el pretor basada en su imperio, autorizando a alguien a apoderarse o posesionarse o simplemente a tener durante cierto tiempo, un bien de otro con poderes de administración y disfrute.

Se le llama missio in rem cuando dicha disposición recae sobre una cosa o conjunto de bienes determinados: se le llama missio in bona cuando recae sobre el patrimonio de una persona o sobre el conjunto indeterminado de bienes.

Según la finalidad para la que fuera otorgado podían presentar tres modalidades:

1-Rei servandae gratia, tendiente a la conservación preventiva de los bienes.

2-Ex segundo decreto, tendiente a prestarle coacción a una disposición anterior.

3-Executiones, tendiente a hacer cumplir las sentencias que no se cumplan voluntariamente.

INTERDICTOS INTERDICTAS

Los interdictos son ordenes del pretor de carácter sumario y urgentes tendientes a lograr una exhibición, una restitución o una prohibición de carácter provisoria para proteger una situación de manera inmediata pero cuya resolución definitiva se dará posteriormente.

El interdicto puede ser solicitado por el interesado o por cualquier ciudadano, de allí que se lo conozca en Roma con el nombre de interdictos populares. En cuanto a las especies de interdictos estos podían ser:

Exhibitorios: orden destinada a que se exhibiera una cosa.

Restitutorios: ordenando la devolución o restitución de una cosa.

Prohibitorios: destinado a impedir que alguien realizare actos perturba torios en el goce pacifico de una cosa por otro.

Soluciones basadas en su jurisdicción

Hasta la sanción de la Lex Aebutia de Formulis, el sistema procesal romano se basaba en la Legis acciones, sistema de acciones de la ley, consistente en aplicar rígidamente los principios del ius civile este procedimiento fundamentalmente oral, estaba dividido en dos partes, lo que se llamaba procedimiento in iure, ante el pretor y la apud iudicem, establecida ante el iudex de tal manera que en este proceso el pretor solo se limitaba a conceder o no la acción

Después de la sanción de la Lex Aebutia que introduce el sistema del proceso por formula sistema formulario, la participación del magistrado cambia.

Las formulas procesales se caracterizan por su tipicidad: para cada supuesto típico se fue adaptando una formula especial. Todo el derecho clásico depende de la tipicidad de la formula de suerte que cuando inquirimos sobre una determinada posición jurídica, debemos empezar siempre por considerar la redacción de la formula correspondiente, tal es la formula , tal es el derecho.

La formula es una orden escrita que le da el pretor al iudex para que este condene o absuelva según las circunstancias del caso.

Es decir que ahora, el pretor, además de sustraer o colocar un caso determinado bajo la protección del derecho civil, tenia otra actividad, neutralizar la acción civil o limitar su eficacia, concediendo una Exceptio o creando sus propias acciones.

A los fines de neutralizar o debilitar una acción civil el pretor tenia a su disposición, además por supuesto de una restitutio im integrum, una:

Denegatio actionis, impidiendo la acción basada en el derecho civil pero evidentemente injusta.

Exceptio, para detener el avance de una acción civil ya planteada de acuerdo al derecho civil pero injusto, de manera que el demandado pueda contrarrestar la ofensiva del demandante

Pero también el pretor pudo crear sus propias acciones, acciones pretorianas que se oponen a las acciones del derecho civil. Entre ellas:

Actiones in factum conceptae, para proteger un caso concreto que no lo tiene por el derecho civil

Actiones ficticiae, donde el protector para hacer justicia finge como existente una cosa que no a existido o como inexistente una situación que ha existido.

Actiones útiles, donde el pretor haciendo uso de la analogía resuelve situaciones semejantes a las que protege el derecho civil

Actiones adiceticiae notiratis, por la cual se responsabiliza al padre de familia de los actos celebrados por los esclavos o los alieni iuris sometidos a su vigilancia o potestad.

EL EDICTO DEL PRETOR

Es la fuente principal de ius honorarium. Para comprender la importancia que tuvo el edicto hay que tener en cuenta la discrecionalidad que tuvieron los magistrados para organizar juicios en los lugares donde no había derecho escrito.

La función del magistrado fue la del Dicere ius; indicar la norma por la que se iba a reglamentar una determinada función. El magistrado que tenía esta función fue el pretor urbano. Éste tenía dos facultades:

El decretum por medio el cual resolvía imperativamente sobre un caso particular y el edicto, anticipando al pueblo ciertas soluciones como parte del programa general de su mandato, el pretor urbano tenía dentro de sus facultades el ius edicendi.

Ius edicendi

Tenía la facultad de dirigirse al pueblo valiéndose de esto, dicta disposiciones de carácter general y programático para anunciar sus futuras decisiones públicamente, el pretor promulgaba un edicto y éste era el programa de las normas a las que prometía atenerse en su función jurisdiccional durante el año de mandato, el edicto era escrito raramente es oral era fijado en un foro para que fuera leído por el pueblo.

El edicto se promulgaba in albo. El pretor prometía que si se daba las hipótesis que se recogía en su edicto poníamos medios a su alcance para proteger a los particulares. Esos medios eran acciones o excepciones. El edicto se adaptaba a las nuevas necesidades sociales. Existían:

Edicto perpetuo. Se publicaba al empezar al mandato del pretor para fijar sus actividades y regía durante un año. Ese edicto tenía dos partes.

- Edicto traslaticio. Cuando el perpetuo de un pretor era usado por los pretores nuevos. Formada por normas de pretores anteriores.

b) Edicto repentino. Dictadas durante su mandato para resolver situaciones nuevas o previstas en el perpetuo Contenía normas particulares para normas imprevistas.

- Nuevo: con este término se designa en realidad a edictos que cumplen la misma función para los repentinos tendientes a aumentar las facultades del pretor durante su gestión o periodo.

El pretor no estaba vinculado jurídicamente por su edicto y se promulgó una ley, lex Cornelia de edictis praetorum del 67 a.C. que cambió la situación. Antes de esa ley la opinión pública vigilaba la actuación de los pretores que se consideraba como una grave ofensa al interés general cualquier modificación que no obedeciera una necesidad real.

Los medios que el pretor prometía en su edicto era:

a) De carácter procesal. Eran las acciones y excepciones.

b) Tutela jurídica. Eran cuatro:

- Stipulationes paretoriae. Contratos verbales que el pretor obligaba a realizar en su defensa a las partes interesadas.

- Restituciones in integrum. Dar por no realizados ciertos actos o negocios aun cuando se hubiera realizado de acuerdo con el ius civile.

- Interdicta. Órdenes de carácter condicional que daba el pretor y cuya validez dependían del resultado de un juicio posterior.

- Missiones in possessionem. Poner en posesión o dejar a disposición de una persona una cosa o un conjunto de cosas.

Una vez que llegó la época del principado, el edicto perdió su carácter de fuente del derecho.

Edicto perpetuo

En época clásica la practica del dictado del edicto traslaticios y habiendo en la realidad quedado los pretores sometidos a la voluntad cuando llegó el principado, la actividad pretoriana se fue uniformando, la misión del edicto de renovar el derecho ya se había cumplido y el emperador Adriano en el año 2130 encargó a Salvio Juliano que recopilara todos los edictos de los magistrados y realizó una redacción definitiva que recibió el nombre de edicto perpetuo o edicto ordinario. Este edicto plantea diversas dudas.

- Si esa reforma afectó no sólo al edicto del pretor y al de los ediles curules sino también al edicto provincial y al edicto del pretor peregrino. Por las investigaciones que se han hecho parece ser que fijó para cada uno de esos edictos un texto uniforme en lo esencial.

- El trabajo de Salvio Juliano fue sólo de recopilación o también de reforma. Corrigió y eliminó algunas disposiciones e incluso añadió algunas normas que consideró necesarias dicha obra la realizo en 2 años.

- Si se suprimió el ius edicendi de los magistrados. No se suprimió el ius edicendi y la prueba está en que se mantuvo la diferencia entre el ius civile y el ius honorarium.

No tenemos la versión original del famoso edicto, sino a través de reconstrucciones que se vienen haciendo desde el siglo XVI , basándose sobre el texto del digesto donde se le menciona , según esta reconstrucción el edicto está constituido por 45 títulos

Este edicto se puede agrupar en 5 partes:

1.Parte son los 13 primeros libros de carácter introductoria Preliminar. Trataba del proceso y las restituciones.

2. Parte comprende los títulos XIV al XXIV Trataba de los medios jurídicos ordinarios, como la propiedad, las obligaciones, los contratos, la tutela y otros negocios.

3. Parte vienen los títulos XXV al XXXV abarco el estudio de el sistema sucesorio junto a otras materia, procedimientos sumarios.

4. Parte comprenden los títulos XXXVI al XLII trata sobre ejecución y recurso de anulación de las sentencias.

5. Parte los títulos restantes. Apéndice. Trataba sobre interdictos, excepciones y estipulaciones de pretores.

Edicto de los ediles curules

Elaboraron una amplia normativa referente a la compra-venta de esclavos y animales y en esa normativa impusieron al vendedor de declarar públicamente las enfermedades, efectos que pudieran tener. Si esto no se realizaba, y la cosa presenta vicios ocultos se concedían al comprador en el edicto dos acciones:

a) Actio redhibitoria. Permitía al comprador reclamar la devolución del precio pagado contra la restitución de la cosa. Esta acción se podía interponer en plazo de seis meses a partir de que tuviera conocimiento del defecto.

b) A quanta minoris o aestimatoria. Se podía pedir una reducción del precio en proporción al vicio de la cosa. El plazo de esta interposición era de un año.