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Desempleo Honduras

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Stella 25 mayo 2011

Palabras: 8655 | Páginas: 35

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países clasifican a estos trabajadores como desocupados, lo cual es la recomendación de la OIT, aunque carezcan de una de las tres condiciones del desempleo abierto que es buscar activamente empleo durante las últimas cuatro semanas. Otros países, sin embargo, los clasifican como ocupados.

El volumen que representan los iniciadores es comúnmente pequeño y su inclusión o exclusión del desempleo abierto puede afectar a la tasa de desempleo en un 0,2 a 0,3 por ciento.

Desempleo oculto entre los inactivos o trabajadores desalentados

Son las personas que no estaban trabajando en los últimos 7 días y que si le ofrecieran un trabajo en ese momento trabajaría, pero no buscaron trabajo en ese periodo de referencia porque no creen poder encontrarlo, se cansaron de buscar, o no saben dónde consultar.

Cíclico

Este tipo de desempleo ocurre solo por un ciclo, en este caso, sus consecuencias pueden llevar a países con instituciones débiles a la violencia y finalmente la desobediencia civil. En países desarrollados la situación puede provocar vuelcos desde las políticas de Estado hasta definitivamente la adopción de un sistema económico distinto como pena del debilitamiento institucional. Un caso de desempleo cíclico ha sido la crisis mundial de 1929.

Para economistas como Arthur Cecil Pigou el desempleo prácticamente ocurría sólo por razones del ciclo económico, y durante la crisis de los años treinta sostuvo aquello y tuvo que enfrentar a un duro opositor a su visión económica neoclásica de parte del economista británico de la Universidad de Cambridge John Maynard Keynes.

De Cecil Pigou se suele decir que "-a diferencia de Marshall- estuvo a favor de muchos de los objetivos de los socialistas, aunque se opuso a otros planteamientos, como, por ejemplo, la existencia de empresas públicas. En cualquier caso, el impacto de sus postulados sólo captó un interés muy limitado en su momento, ya que a medida que transcurría su vida, su fama se fue viendo eclipsada por las nuevas doctrinas de su colega en Cambridge John Maynard Keynes, con quien tuvo más de una polémica".

Estructural

Artículo principal: Desempleo estructural

El desempleo estructural corresponde técnicamente a un desajuste entre oferta y demanda de trabajadores. Esta clase de desempleo es más pernicioso que el desempleo estacional y el desempleo friccional. En esta clase de desempleo, la característica de la oferta suele ser distinta a la característica de la demanda lo que hace probable que un porcentaje de la población no pueda encontrar empleo de manera sostenida. Por lo anterior, los economistas ligados al Estado no pueden admitir que un país esté bajo este tipo de desempleo pues se trata de una situación grave para una población asalariada de un punto o sector determinado. Además, en un contexto de libre mercado, se suma a la crisis de las masas asalariadas la de las medianas y pequeñas empresas que no logran adaptar su respuesta a la crisis cíclicas del sistema capitalista en la que sólo los grandes conglomerados empresariales- holdings- pueden funcionar.

Por otro lado, el factor tecnológico es un elemento a considerar permanentemente en las crisis capitalistas. La fusión de las empresas motrices del sistema ( que incurren en monopolio) y el constante progreso tecnológico hace que la mano de obra sea menos requerida en alta tecnología, desplazándose grandes masas hacia trabajos informales o de carácter precarización|precario.

Las características principales que advierten de un desempleo de tipo estructural son:

* Desajuste sostenido entre la calidad y características de la oferta y la demanda.

* Desadaptación del conjunto de los actores económicos respecto a la economía externa e incapacidad del mercado interno para paliar esa diferencia.

* Obsolescencia gráfica de un modelo productivo determinado.

CEPAL y Anibal Pinto Santa Cruz han venido desarrollando durante los últimos 60 años el enfoque estructuralista respecto del funcionamiento de las economías latinoamericanas. Este enfoque ha sido fuertemente atacado por la visión económica denominada neo liberal. Anibal Pinto desarrolló en concepto de heterogeneidad estructural para poder entender el por qué en la economías latinoamericanas no se han cumplido los postulados neo liberales, no obstante la enorme cantidad de ensayos realizados para ponerlos en práctica.

El Programa Regional del Empleo (PREALC) de la OIT desarrolló el concepto de segmentación de los mercados de trabajo a objeto de incluir en el instrumental de análisis la heterogeneidad estructural que planteaba Pinto y la CEPAL.

En el enfoque el PREALC se reconoce la existencia de profundas diferencias de comporamiento entre los mercados de trabajo rurales y los urbanos; y entre las franjas modernas y tradicionales de la economía. De modo que en lugar de existir un mercado de trabajo único, homogéneo, competitivo, atemporal y aespacial como sostiene la visión neo liberal, existirían al menos cuatro segmentos diferenciados al interior del mercado de trabajo como un conjunto: el sector tradicional rural, el sector informal urbano, el sector moderno rural y el sector moderno urbano.

Friccional

El desempleo friccional (por rotación y búsqueda) y el desempleo por desajuste laboral (debido a las discrepancias entre las características de los puestos de trabajo y de los trabajadores) aparecen aun cuando el número de puestos de trabajo coincida con el número de personas dispuestas a trabajar.

Se refiere a los trabajadores que van de un empleo a otro para mejorarse. Su desempleo es temporal y no representa un problema económico. El desempleo friccional es relativamente constante.

Estacional

Por una parte, el desempleo estacional es aquel que varía con las estaciones del año debido a fluctuaciones estacionales en la oferta o demanda de trabajo. Se habla de desempleo estacional, por otra parte, para referirse al que se produce por la demanda fluctuante que existe en ciertas actividades, como la agricultura, por ejemplo.

Desempleo de larga duración

Se considera parado de larga duración a la persona inscrita como demandante de empleo, de forma ininterrumpida, durante un periodo superior a un año.

El desempleo de larga duración provoca un efecto negativo sobre la capacidad que tiene el mercado de trabajo, en el modelo clásico, para restablecer el pleno empleo de forma automática. En este modelo, el mercado tiende de manera natural hacia el equilibro sin desempleo, porque ante la existencia de paro, los desempleados compiten con los ya empleados por los puestos de trabajo disponibles, presionando a la baja los salarios y restableciendo el equilibrio con una disminución de salario. En el desempleo de larga duración por el contrario, el mercado se distorsiona ya que este tipo de desempleados no compiten con los empleados, porque las empresas no los consideran "elegibles", en la medida en que entienden que no son capaces de sustituir a los que están desempeñando sus mismas tareas y por tanto no presionan a la baja los salarios y no reconducen el mercado de trabajo hacia un nuevo equilibrio.

Esta distorsión del mercado de trabajo hace necesario que el Estado intervenga, prestando una atención especial a este tipo de parados.2

Efectos del desempleo

La presencia de un elevado desempleo es un problema tanto económico como social. Como problema económico, es un despilfarro de valiosos recursos. Como problema social es una fuente de enormes sufrimientos, ya que los trabajadores desempleados tienen que luchar con una renta menor. Durante los períodos de elevado desempleo, las dificultades económicas también afectan a sus emociones y a la vida familiar.

De cuando en cuando, los países experimentan un elevado desempleo que persiste durante largos períodos, a veces hasta diez años. Es lo que ocurrió en Estados Unidos durante la Gran Depresión, que comenzó en 1929. En unos pocos años, el desempleo aumentó afectando a casi una cuarta parte de la población trabajadora, mientras que la producción industrial se redujo a la mitad.

Tasa de desempleo

Las cifras sobre el trabajo y el desempleo se encuentran entre los datos económicos más minuciosos y más amplios de un país. Se obtienen mensualmente mediante un procedimiento conocido con el nombre de encuesta de población activa. Todos los meses se encuesta a unos hogares con preguntas referentes a su historia laboral reciente.

La encuesta divide a la población de 16 años o más años en cuatro grupos:

* Ocupados. Son las personas que están realizando trabajo remunerado, así como las que tienen empleo pero están ausentes por enfermedad, huelgas o vacaciones.

* Desempleados. Son las personas que no están ocupadas, pero que han buscado trabajo activamente o están esperando volver a trabajar. Más exactamente, una persona está desempleada si no está trabajando y ha realizado esfuerzos específicos por encontrar empleo durante las cuatro últimas semanas, 2) ha sido suspendida de empleo y está esperando a ser llamada nuevo o 3) está esperando a ocupar un trabajo el mes siguiente. Además debe declarar que ha hecho un esfuerzo concreto (como acudir a empresas locales responder a anuncios de ofertas de trabajo) por encontrar un empleo.

* Inactivos. Esta categoría comprende el porcentaje de la población adulta que está estudiando, realizan tareas domésticas, jubilada, demasiado enferma para trabajar o que simplemente no está buscando trabajo

* Población activa. Comprende las personas que están ocupadas y las desempleadas.

La tasa de desempleo se calcula como el número de desempleados dividido por la población activa, y se expresa en forma de porcentaje. Es decir, no es una proporción entre el total de la gente desempleada y el total de la población, sino el de aquélla que se denomina "económicamente activa".

1. Conceptos relacionados con el empleo

1.1. Población económicamente activa

No toda la población de un país constituye su fuerza de trabajo, ya que no todos están en capacidad de trabajar o no todos desean laborar. Entonces es necesario dividir la población total de un país (o región) en dos grupos:

* La población en edad para trabajar

* La población que no tiene edad para trabajar ya que es demasiado joven para laborar

Sin embargo, no todos los miembros de la población en edad para trabajar desean trabajar. Algunas personas deciden dedicarse a su hogar, a estudiar u otras actividades. Estas personas pueden tener edad para trabajar pero no desean hacerlo, así que tampoco forman parte de la fuerza de trabajo o población activa. Tampoco se incluyen en la fuerza de trabajo a aquellas personas que por algún tipo de enfermedad u otro tipo de impedimento no pueden trabajar. Puede decirse entonces que la población en edad para trabajar puede ser separada en dos grandes grupos:

* La población económicamente activa

* La población no activa

Es importante destacar que para ser un miembro de la población activa o fuerza de trabajo es necesario cumplir dos requisitos, que son tener edad para trabajar y desear trabajar. El siguiente esquema resume lo dicho anteriormente:

Existen diversas razones por las que algunas personas pueden ingresar a la población activa o salir de ella. Así cada año personas jóvenes deciden incorporarse a la fuerza de trabajo al concluir sus estudios de secundaria o sus estudios universitarios o bien algunos otros deciden reincorporarse a la fuerza laboral. También otros salen porque se jubilan, otros se desaniman al haber estado mucho tiempo desempleados, entre otras razones.

Por ejemplo, en el año 2003 la población total de Costa Rica se de 4.169.730 habitantes, pero de ellos muchos son niños (aproximadamente el 28% de la población total es menor de 15 años), otros son ancianos, muchos no desean trabajar y otros no pueden trabajar, y por tanto la fuerza de trabajo (población económicamente activa) está constituida por sólo 1.757.578 personas. Estos últimos son los que tienen edad para trabajar y desean trabajar. El resto de los habitantes del país es población no activa o no tiene edad para trabajar.

Los datos de la fuerza de trabajo de un país generalmente se amplían un poco más, pues todos estos datos son muy importantes, ya que se asocian con la estructura de la población, de la producción y de otras características del país. Por ejemplo:

* Por zona, urbana o rural. Así, en algunos países la mayor parte de la población es urbana, tal como en Bélgica, donde el 97.3% de la población es urbana en 1999, pero no ocurre del mismo en Burundi o en Bhutan, donde en ese mismo año, poco menos del 7% de la población era urbana. Eso se verá reflejado en la estructura de su fuerza de trabajo.

* Por sexo, hombres o mujeres. Durante las últimas décadas las mujeres se han incorporado cada vez más a la fuerza de trabajo, y esto es considerado un indicador positivo, en el sentido de que señala que la sociedad ofrece igualdad de oportunidades tanto a hombres como a mujeres. En la mayor parte de los países, las mujeres se emplean más en actividades de servicios y menos en las actividades agrícolas o industriales. Por ejemplo, en México, en el periodo 1994-1997, el 13% de las mujeres mexicanas se emplearon en la agricultura, el 19% en la industria y el 68% en servicios. Para los hombres, las tasas fueron 30%, 24% y 46%, respectivamente.

* Por edades. La población de algunos países es más joven que la de otros. Por ejemplo, en España, Noruega o Canadá la población de 15 años o menos no supera el 15% de la población total y la población mayor de 65 años excede el 12%. Pero en países como Paraguay, Arabia Saudita o Guatemala, la población de 15 años o menos supera el 40% y la población de 65 años o más no excede el 4% de la población total (1999). Esto tenderá a reflejarse en la estructura de la población económicamente activa, pues donde la población es más joven tenderá a haber más gente joven buscando trabajo, y esto es importante, ya que por lo general es más difícil encontrar trabajo cuando se es más joven.

* Por rama de actividad económica (agricultura, industrias o servicios), lo cual se asocia con la estructura de la producción del país. En Canadá sólo el 4% de su fuerza de trabajo se emplea en la agricultura, el 25% en industria y el 71% en servicios, pero en México el 22% labora en la agricultura, el 27% en industria y el 51% en servicios (2002).

* Por sector institucional (sector privado o sector público). En algunos países el sector público tiene una muy alta participación en la actividad económica, y esto lo constituye en una fuente importante de empleo. En Costa Rica en el 2003 el 13% de la fuerza de trabajo laboraba en el sector público, pero en 1990 es cifra era del 16.6%.

* Por regiones (provincias, estados, etc.). Normalmente no interesa conocer la situación de la fuerza de trabajo del país como un todo, sino que también interesan sus "partes", sean estas regiones, provincias, estados, municipios, etc. Es común que en algunos lugares del país los problemas de empleo sean mayores que en otros.

1.2. Ocupados y desocupados

La fuerza de trabajo se puede dividir en individuos ocupados y desocupados. Aunque existen diversas metodologías para determinar quién está ocupado y quién no, generalmente se dice que los ocupados son aquellas personas que trabajaron por lo menos una hora en una cierta semana de referencia (cuando se hace el estudio o encuesta para medir el desempleo) o que, aunque no hubieran trabajado tenían un empleo del cual estuvieron ausentes por razones circunstanciales como enfermedades, vacaciones, etc.

Así, los desocupados son todas aquellas personas dentro de la fuerza de trabajo que estaban sin trabajo y que están disponibles para trabajar de inmediato y que no han encontrado trabajo (para esto deben haber tomado medidas concretas durante las últimas cinco semanas para buscar un empleo asalariado o un empleo independiente).

A veces este grupo de desocupados se subdividide en dos grupos:

* La población cesante (ha perdido su empleo, lo cual implica que poseen experiencia laboral)

* La población que busca trabajo por primera vez (no poseen ninguna experiencia laboral)

Tomando nuevamente los datos para Costa Rica en el 2003, de su fuerza de trabajo compuesta por 1.757.578 personas, en ese año se encontraban ocupadas 1.640.387, lo que da por resultado 117.191 desocupados.

1.4. Medidas del empleo y desempleo

Dentro de este tema es importante mencionar los principales indicadores de la actividad económica de la población, que se calculan con base en la información obtenida en las encuestas son tasa bruta y neta de participación, la tasa de ocupación, la tasa de desempleo abierto, la tasa de subempleo visible e invisible y la tasa de subutilización total de la fuerza de trabajo.

Tasa bruta de participación: es el porcentaje que representa la fuerza de trabajo con respecto a la población total.

Tasa neta de participación: es el porcentaje de la fuerza de trabajo con respecto a la población en edad para trabajar.

Tasa de ocupación: es el porcentaje de la población ocupada con respecto a la población en edad para trabajar.

Tasa de desempleo abierto: es el porcentaje de la población desocupada con respecto a la fuerza de trabajo.

Nuevamente se tomará como ejemplo la economía de Costa Rica (2003), con el fin de ilustrar los conceptos expuestos anteriormente (a modo de ejercicio puede verificar los datos con las fórmulas dadas):

Población total | 4.169.730 |

Población en edad para trabajar | 3.166.789 |

Fuerza de trabajo | 1.757.578 |

Población ocupada | 1.640.387 |

Población desocupada | 117.191 |

Tasa bruta de participación | 42,2% |

Tasa neta de participación | 55,5% |

Tasa de ocupación | 51,8% |

Tasa de desempleo abierto | 6,7% |

- Hombres | 5,8% |

- Mujeres | 8,2% |

Cuando las economías están en una recesión, las tasas de desempleo tienden a elevarse. Esto por cuanto se reduce el ingreso, y por tanto la demanda, de modo que las empresas producen y venden menos, y a su vez contratan menos personal. Pero cuando la economía se encuentra en una fase expansiva, las tasas de desempleo dismunuyen.

Generalmente cuando la tasa de desempleo aumenta, dismunuye la tasa de participación de la fuerza de trabajo y la tasa de ocupación. La gráfica muestra estas relaciones.

1.5. Subempleo

Dentro de la fuerza de trabajo también se puede mencionar el subempleo, el cual se presenta cuando la situación de empleo de una persona es inadeacuada con respecto a determinadas normas, como lo es la insuficiencia del volumen del empleo (subempleo visible) o los bajos niveles de ingreso (subempleo invisible). Con el objeto de cuantificar este problema se calcula la tasa de subempleo visible e invisible.

El subempleo visible se refiere a las personas ocupadas que trabajan habitualmente menos de una jornada completa en su ocupación principal (regularmente menos de un total de 47 horas por semana, pero esto varía según el país, la ocupación, etc.) o en su ocupación secundaria, y que además desean trabajar más horas por semana de las que trabajan actualmente y están disponibles para hacerlo, pero no lo hacen porque no consiguen más trabajo asalariado o más trabajo independiente.

Tasa de subempleo visible: es el porcentaje de subempleados visibles, convertidos al equivalente de desempleados abiertos, con respecto a la fuerza de trabajo.

El subempleo invisible se refiere a aquellas personas ocupadas que trabajan habitualmente una jornada completa en su ocupación principal o secundaria pero su ingreso primario mensual es inferior a un mínimo establecido, que generalmente se conoce como salario mínimo minimorum (salario de protección legal que el Estado garantiza a los trabajadores que no se enmarcan en alguna ocupación específica dentro del Decreto de Salarios Mínimos, esto en Costa Rica).

Tasa de subempleo invisible: es el porcentaje de subempleados invisibles, convertidos al equivalente de desempleados abiertos, con respecto a la fuerza de trabajo.

Tasa de subutilización total: es el indicador resumen del problema de la subutilización de la mano de obra y se define como la suma de las tasas de desempleo abierto y la tasa de subempleo total (visible e invisible).

Continuando con la ilustración con base en los datos de Costa Rica (2003):

Tasa de subempleo visible | 5,5% |

Tasa de subempleo invisible | 2,8% |

Tasa de subempleo total | 8,3% |

Tasa de desempleo abierto | 6,7% |

Tasa de subutilización total | 15,0% |

Tal como lo muestran estos datos, en muchos países el subempleo es un problema mayor que el mismo desempleo abierto. Esta es una situación generalizada en Centroamérica, donde muchas personas son trabajadores por cuenta propia, laboran en el sector informal de la economía (también conocido como economía subterránea y que en algunos países representa hasta más del 50% de la población activa) o tienen salarios inferiores al mínimo (cerca de un 20% de los asalariados urbanos en Centroamérica está por debajo del salario mínimo en 1997).

Realmente se puede decir que la tasa de desempleo abierto subestima el problema del desempleo en los países, pues no considera el problema del subempleo.

3. Consecuencias del desempleo sobre la economía

El trabajo le brinda a las personas la posibilidad de lograr ingresos, por tanto acceder a bienes y servicios, y así satisfacer sus necesidades. En la medidas que logren satisfacer mejor sus necesidades, mejor será su nivel de vida. Es por eso que existe un fuerte vínculo entre el desempleo y la pobreza. Ahora bien, no sólo es importante el tener empleo, sino la calidad del empleo, es decir, el salario, la jornada laboral, las condiciones de empleo, la estabilidad, la seguridad social, entre muchos otros elementos.

Cabe destacar que el desempleo ocasiona a la sociedad tanto un costo económico como social. El costo económico corresponde a todo lo que se deja de producir y que será imposible de recuperar, esto no solo incluye los bienes que se pierden por no producirlos sino también una cierta degradación del capital humano, que resulta de la pérdida de destrezas y habilidades. Por otro lado, el costo social abarca, como se ha dicho, la pobreza e "inquietud social y política" que implica el desempleo en grandes escalas. Las personas sometidas a una ociosidad forzosa padecen frustración, desmoralización y pérdida del amor propio. Aunque este costo social es muy difícil de medir, es objeto de una profunda y general preocupación por el impacto que tiene en la sociedad.

Comportamiento de El desempleo en Honduras desde el 2005

Honduras sufre por alto desempleo

De los siete millones de habitantes que tiene el país, un millón 242 mil no tiene empleo.

El 35% de la población empleada trabaja en el sector agrícola y el resto en otras áreas de la economía.

TEGUCIGALPA, Honduras/ACAN-EFE

Más de 1.2 millón de hondureños está desempleado y otros 700 mil subsisten gracias al subempleo, informó una funcionaria gubernamental.

De los siete millones de habitantes que tiene Honduras, un millón 242 mil no tienen empleo, dijo la directora del Instituto Nacional de Estadística (INE), María Magdalena García.

García dio declaraciones que publicó la prensa ayer.

García refirió que unos 2.6 millones de hondureños tienen empleo, más de un millón de ellos en el sector privado, unos 160 mil en el Estado, y el resto en actividades individuales.

El 35% de la población empleada trabaja en el sector agrícola, y el resto en otras áreas de la economía, añadió.

La funcionaria no precisó cuál es la actual población económicamente activa de Honduras.

Subrayó que desde 2001 se ha incrementado en 40 mil la cantidad de desempleados, y enfatizó que el desempleo es uno de los problemas más graves del país.

Como contraste de los bajos ingresos de los hondureños, la vida se ha encarecido gracias al combustible.

Como consecuencia de la baja del petróleo de los últimos días cuando ha bajado de los 60 dólares, los precios de los combustibles se abarataron ayer, domingo, entre tres y siete centésimos de dólar en Honduras, medida que en el caso de las gasolinas se registra por tercera vez consecutiva, informó una fuente oficial.

El galón (3.78 litros) de gasolina superior bajó en siete centésimos de dólar y quedó en 3.40 dólares, y el de gasolina regular bajó cinco centésimos de dólar para costar 3.15 dólares, según un comunicado de la gubernamental Unidad Técnica del Petróleo (UTP).

Esta es la tercera rebaja consecutiva que registran las gasolinas en Honduras desde el 23 de octubre pasado.

La UTP señaló que el galón de diésel registró una rebaja de tres centésimos de dólar y su precio es de 2.89 dólares, y el de keroseno se redujo en cinco centésimos de dólar, para costar 2.55 dólares.

Panorama sociolaboral de Honduras

La tasa de desempleo abierto en 2006 alcanzó un 4.1%. Las personas con problema de empleo en el 2006 ascienden a 1.2 millones de personas y representan el 43% de la población económicamente activa (PEA). Las mujeres representan una tercera parte de la fuerza de trabajo del país; sin embargo la tasa de desempleo de las mujeres es el doble que la tasa entre los varones (un 6.2% contra un 3.1%, para el año de 2005). Tal situación también se observa entre los jóvenes (las personas con edad entre 15 y 24 años), que representan un 29% de la fuerza de trabajo y casi la mitad del total de desempleados del país.

Aunque con una tasa de desempleo abierto baja, el principal déficit estructural del mercado de trabajo hondureño es la calidad del empleo generado por la economía. El subempleo es muy elevado, un 36% de los trabajadores ocupados en el 2005 estaban subempleados, porcentaje que se eleva a un 45% en el área rural. Asociado a esta precariedad laboral, persisten elevados niveles de pobreza. Esta afecta a un 61.8% de los hogares y la pobreza extrema alcanza un 42.5% de ellos. Una de las consecuencias de la pobreza generalizada es el problema del trabajo infantil, que en Honduras, según estimaciones de la OIT, afecta a más de 350 mil niños, niñas y adolescentes.

No obstante los esfuerzos realizados por el país en materia de Seguridad Social, una proporción importante de la población se mantiene excluida de la protección social frente a diversos riesgos para su salud y seguridad. La población que goza del seguro del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) alcanza solamente un 16.1%.

Honduras cuenta con legislación laboral razonablemente adecuada y con un número significativo de Convenios Internacionales del Trabajo ratificados. Sin embargo, es evidente que la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social, las organizaciones de empleadores y las organizaciones de trabajadores, así como los magistrados y jueces laborales, puedan fortalecer sustancialmente sus capacidades y conocimientos sobre la legislación laboral y sobre los alcances de las Normas Internacionales del Trabajo, con lo que se lograría una mejora significativa en los sistemas de administración de la justicia laboral y la solución de conflictos. Asimismo se considera necesario profundizar los avances alcanzados en materia de diálogo social, lo cual representa un factor favorable a la concertación de políticas y programas de empleo, trabajo decente y reducción de la pobreza.

El Desafío: Crear Trabajo Decente

La OIT ha venido promoviendo a nivel mundial la creación de trabajo decente como la mejor estrategia de crecimiento con empleo de calidad y bienestar, logrando una creciente conciencia al respecto en diferentes espacios supranacionales a nivel mundial.

En ese contexto, se inscribe el Acuerdo de Santo Domingo para Adoptar una agenda laboral Subregional Tripartita, firmado en mayo del 2002. También es relevante la “Declaración Tripartita para el Fomento del Empleo y el Trabajo Decente en Centroamérica y la República Dominicana” suscrita en Tegucigalpa, Honduras, el 30 de junio del 2005, con motivo del Foro Subregional Tripartito de Empleo. En esa declaración se menciona la necesidad de emprender acciones a favor de la generación de trabajo decente como una herramienta clave en la erradicación de la pobreza y la superación de las desigualdades. En igual sentido, en el marco de la XVI Reunión Regional Americana de la OIT, que tuvo lugar en Brasilia en mayo de 2006, se aprobó la Agenda Hemisférica de Trabajo Decente de la OIT, que propone políticas para el respeto a los derechos laborales fundamentales en el trabajo, la generación de más y mejores empleos a través del crecimiento sostenido, mayor eficiencia y cobertura de la protección social y la promoción del tripartismo y el diálogo social. Más recientemente, el 9 de agosto de 2007, reunidos en República Dominicana, los y las representantes de la cartera de Trabajo de los países de la región suscribieron la Declaración de Santo Domingo, en la cual se comprometen a avanzar en el proceso de adopción tripartita de los programas nacionales de Trabajo Decente.

El Trabajo Decente resume las aspiraciones de las personas durante su vida laboral. Implica oportunidades de trabajo productivo y con un ingreso justo, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias, mejores perspectivas para el desarrollo personal y la integración social, libertad de expresar opiniones, organizarse y participar en la toma de decisiones e igualdad de trato para todas las mujeres y hombres

A3. Aumento del Empleo

La estabilidad macroeconómica que mostró la

economía hondureña a lo largo de 2006 permitió

una significativa reducción en la tasa de desempleo

abierto4 , que según la Encuesta Permanente de

Hogares de Propósitos Múltiples realizada en

septiembre de 2006 por el Instituto Nacional de

Estadísticas (INE) fue de 3.1%, debido a que se

generaron 20,320 nuevos empleos5 en la mayor

parte de los sectores productivos en comparación

con igual período de 2005, dentro de los que sobresalen la industria manufacturera (3,862),

comercio, hoteles y restaurantes (3,848) y el sector agropecuario (3,119). En septiembre de

2006, se registraron alrededor de 87,448 personas desocupadas, de las cuales el 72.6% se

localizaba en el área urbana.

Por su parte, el porcentaje de desempleo abierto fue menor en 1.0 punto porcentual con

respecto a los datos obtenidos de la encuesta realizada en septiembre de 2005, lo cual

estuvo influenciado por el desempeño positivo de la mayoría de los sectores de la actividad

económica, particularmente en el sector construcción. Además, la tasa de subempleo invisible6

se redujo en 3.7 puntos porcentuales, para ubicarse en 30.2%.

Durante 2006 la expansión de

la actividad económica tuvo

como consecuencia una mayor

demanda de mano de obra, que

provocó una mejora en los

indicadores de empleo.

.

Impacto

El impacto de la crisis internacional sobre la economía hondureña se manifestó a través de la disminución de la demanda externa, la inversión extranjera directa (IED), las remesas y los ingresos por concepto del turismo.

Esto se agravó más por los efectos adversos de la crisis política interna generada a raíz de la destitución, en junio, del ex presidente Manuel Zelaya.

Tras la salida de Zelaya, la comunidad internacional impuso restricciones al financiamiento externo y la cooperación internacional.

La desaceleración de la actividad económica se tradujo en una fuerte rebaja del déficit de la cuenta corriente, que pasó del 14 por ciento en el 2008, al 7.9 por ciento en el 2009. En contraste, el déficit del gobierno central se amplió del 2.4 al 4.5 por ciento del PIB.

La inflación cayó significativamente y cerró el año en torno al tres por ciento, la más baja en los últimos 22 años.

Mientras que la política macroeconómica enfrenta el reto adicional que representa, por un lado, una dinámica muy compleja de las finanzas públicas y, por otro, un tipo de cambio real apreciado en torno al 20 por ciento, en comparación con el promedio de los últimos 20 años.

Reactivación

Según la Cepal, es preciso efectuar una revisión integral de los estatutos gremiales para sostener las finanzas públicas.

En este escenario será preciso lograr amplios consensos a fin de superar esos problemas, lo que por el momento es difícil de alcanzar.

“Esto pasa por la recuperación de la economía americana, no hay que soñar de que se va a resolver por sí sola. Pero si no hacemos lo que nos toca, sólo vamos a ver pasar de largo la recuperación, hay que adoptar las políticas necesarias”.

Ante la difícil situación que tendrá que enfrentar el próximo gobierno, el vicepresidente del CHE sugiere buscar de manera urgente un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para que el país tenga acceso a recursos del Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ayuda presupuestaria y de apoyo a la balanza de pago.

“Se debe estabilizar la economía, lo cual le da la visa para conseguir nuevos financiamientos y nuevos recursos para destinarlos a la inversión”.

El economista avizora que el gobierno de Pepe Lobo deberá buscar primero un acuerdo de un año, es decir, un acuerdo monitoreado que podría firmarse en los primeros seis meses.

Rubros afectados

La construcción y la industria manufacturera fueron los sectores más afectados por la crisis y registraron una contracción del 6 y el 5 por ciento, respectivamente.

El desempleo urbano aumentó del 4.1 en 2008 al 4.9 por ciento en mayo del 2009.

El déficit de la cuenta corriente bajó significativamente (6 puntos porcentuales del PIB) debido a la disminución de las importaciones de bienes y servicios (19 y 17 por ciento, respectivamente).

Tegucigalpa,

Honduras

La creciente ola de despidos y empleados suspendidos en las empresas locales sería el detonante para que se genere una crisis de índole social en la capital del país.

La cúpula empresarial recomienda al Gobierno que comience a pensar en la instalación de comedores públicos para atender a los miles de obreros que perdieron y perderán su trabajo a causa de la crisis financiera internacional y por el alza del salario mínimo.

La Secretaría del Trabajo oficializó esta semana que durante enero del presente año se despidieron en las principales ciudades de Honduras a 9,600 trabajadores del sector formal de la economía debido a las referidas razones.

"Recordamos que a finales de 2008 fueron despididos 1,000 trabajadores sólo en el sector bancario de Tegucigalpa, éstos se deben sumar a los 5,587 que perdieron sus empleos durante enero del presente año", dijo el director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, Benjamín Bográn. Según el ejecutivo, esta situación es "principio de dolores" porque algunos de estos trabajadores recibieron sus prestaciones laborales y tienen la esperanza de encontrar un trabajo en el corto plazo.

"Si no brindamos una respuesta ágil en un plazo de dos a tres meses, la situación se tornará difícil en el país. Caso contrario se deberán instalar comedores para los obreros despedidos, como así ocurre en Argentina", indicó.

Tasa de desempleo: 27,8% (2007 est.)

Año | Tasa de desempleo | Posición | Cambio Porcentual | Fecha de la Información |

2003 | 28,00 % | 29 | | 2002 est. |

2004 | 27,50 % | 30 | -1,79 % | 2003 est. |

2005 | 28,50 % | 165 | 3,64 % | 2004 est. |

2006 | 28,00 % | 172 | -1,75 % | 2005 est. |

2007 | 27,90 % | 174 | -0,36 % | 2006 est. |

2008 | 27,80 % | 171 | -0,36 % | 2007 est. |

Definición: Esta variable incluye el porcentaje de la fuerza laboral que está sin empleo. Sustancial subempleo es a veces indicado.

Aunque la desocupación en Honduras disminuyó un punto porcentual en el 2007, el nivel de desempleo todavía ronda el 40 por ciento, es decir casi la mitad de la PEA. Pero en términos generales el Informe de coyuntura laboral 2007 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) detalla en todos los países de América Latina (incluida Honduras) la desocupación está en los mismos niveles de la primera mitad de la década de los noventa, y la calidad de los puestos es muy baja debido a que la mayoría no cuentan con prestaciones y son inestables.

La crisis producto de la falta de empleos en el país disparó el número de hondureños que emigran a Estados Unidos; sin embargo, así como emigran retornan deportados por la crisis que también golpea a la nación norteamericana. Este fenómeno fue analizado por legisladores de las comisiones de relaciones exteriores de los Congresos y Parlamentos de Centroamérica, República Dominicana y México, las que iniciaron en esta ciudad la tercera reunión de trabajo para el desarrollo del proyecto de gobernabilidad migratoria en la región mesoamericana.

La suma de hondureños deportados sigue aumentando en lo que va de 2009. Autoridades del Centro de Atención al Migrante Retornado. En enero se atendieron más de mil 918 compatriotas y sólo el año pasado unos 58,000 hondureños fueron deportados. El Foro Nacional para las Migraciones, estima que cada año unos 100 mil connacionales abandonan el país, la mayoría con rumbo hacia Estados Unidos. Debido a las duras leyes migratorias de los Estados Unidos, la Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras asegura que la cifra de deportados aumentará en 2009 por la crisis financiera internacional, que ya ha comenzado a reducir muchos puestos de trabajo. El cierre de empresas y los despidos masivos en la industria maquiladora obligan a centenares de hondureños a tomar como primer recurso el abandono del país con rumbo a Estados Unidos.

Crisis financiera golpea a Honduras con desempleo

Según los análisis y las conclusiones de expertos económicos, la crisis financiera que estremece al mundo golpeará a Honduras a partir de 2009, con la pérdida de miles de puestos de trabajo, la caída de la inversión extranjera en la industria de la maquila y la disminución de las remesas familiares enviadas por los inmigrantes hondureños desde Estados Unidos.

Los efectos de la crisis internacional se hizo sentir anticipadamente con el cierre de algunas empresas maquiladoras, que al final de 2008 reportaron el recorte de unos 15 mil empleos, según el sector privado.

El presidente del Banco Central de Honduras, Edwin Araque, dijo que lo mejor que pueden hacer los hondureños es ahorrar lo que puedan y utilizar las tarjetas de crédito solamente en casos de necesidades muy urgentes. “La actual crisis financiera ya supera la depresión de los años 30 del siglo pasado”, dijo Araque.

Estamos a las puertas de la etapa más difícil para la economía nacional, según los expertos, a punto de iniciar el segundo semestre del año en el que se sentirán más fuertes los efectos de la crisis económica mundial, y vale la pena analizar lo que está pasando en el campo laboral.

Hasta ahora, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, señala que en los últimos ocho meses, 180 mil personas han quedado desempleadas.

En un informe preliminar sobre el impacto de la crisis en el sector laboral, la Organización Internacional del Trabajo, OIT, resalta que debido a la situación en Estados Unidos, "se prevé una fuerte desaceleración de las economías centroamericanas para el presente año, lo que significará reducción del PIB per cápita, con consecuencias sobre la pobreza y el desarrollo humano. Por tanto, es de esperarse que la insuficiente generación de trabajo no responderá adecuadamente al crecimiento de la oferta laboral y, por tanto, los niveles de desempleo se elevarán".

En el país, los sectores más afectados han sido la maquila, con 20 mil desempleados a final de 2008 y casi siete mil en 2009. También la construcción resultó afectada, debido al freno en las nuevas inversiones, y las micro, pequeñas y medianas empresas, mipymes, también sufrieron el embate de la crisis.

"La reducción de la actividad económica en Estados Unidos provocó una disminución de las importaciones desde ese país, con impacto tanto en las maquiladoras como en otras empresas exportadoras.

Aunado a ello, la inversión extranjera directa, IED, se reduce y, debido a la contracción de los sectores que empleaban a los emigrantes centroamericanos y dominicanos en EUA, se observa también una reducción en las remesas. Por último, los acontecimientos en el mercado financiero llevan a que los países sufran una contracción en el sistema financiero y, por ende, una disminución del crédito disponible ante la volatilidad de los mercados", agrega la OIT.

Como consecuencia, como muestra el presente estudio, habrá insuficiente generación de empleos para hacer frente al crecimiento de la PEA, resultando en una elevación de los niveles de desempleo, luego de haber mostrado una reducción sistemática en el desempleo y una mejora relativa de la calidad del empleo en el último lustro.

Con una fuerza laboral alrededor de 21 millones de hombres y mujeres trabajadores, Centroamérica enfrenta un déficit de empleo formal de prácticamente la mitad de su fuerza de trabajo, es decir, 10.5 millones de trabajadoras y trabajadores.

Se estima en hasta 460 mil los empleos que se dejarán de generar en Centroamérica -excluyendo a Guatemala- para el 2009. Las tasas de desempleo presentarán variaciones entre 1 -Nicaragua- y hasta 4.5 -Panamá- puntos porcentuales, y de 3 puntos porcentuales para el promedio de la subregión -pasando de una tasa de desempleo estimada en 6% en el 2008 para 9% en el 2009, revirtiendo toda la reducción observada en el lustro anterior-.

La situación es más grave para las mujeres que responderían por casi la mitad del incremento en el desempleo -al paso que representan un 39% de la Población Económicamente Activa total- y una elevación de 3.5 puntos porcentuales en la tasa de desempleo.

La población juvenil -15, 24 años- a su vez, experimentaría un incremento alrededor de 2 puntos porcentuales en la tasa de desempleo, contra un incremento de 3.5 puntos porcentuales para la población adulta -25 años y más-.

El informe de la OIT analiza también las medidas gubernamentales tomadas en la región para generar empleo y advierte que "Gobiernos como el de Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala, plantean planes de inversión en infraestructura -salud, educación, vial- para generar empleo, pero hace falta revisar enfoques de mano de obra intensiva y que privilegian los recursos locales.

Además, las economías no cuentan con sistemas de protección social de amplia cobertura y sin mecanismos de protección contra el desempleo. Como consecuencia, es muy probable que se incrementen de forma significativa los empleos precarios, la informalidad, el trabajo infantil, el desempleo juvenil y las brechas de género".

La OIT agrega que países como Panamá, Honduras, El Salvador y Costa Rica, además de enfrentar los problemas propios de la crisis, tienen que manejar procesos de transición política y expectativa, y por ello todo está en un estado de cambio.

Desempleo en Honduras avanza peligrosamente

En sólo un mes el país registró el 25% de desocupados que había tenido, años atrás, a lo largo de doce meses. La última en despedir fue Rusell Coporation que exportaba indumentaria a EE.UU. Quedaron en la calle 1.800 trabajadores.

Más de 60% de los hogares hondureños viven en la pobreza. |

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Honduras se está convirtiendo en el país centroamericano donde el desempleo está registrando la evolución más preocupante.Ayer, la empresa norteamericana Russell Corporation, que tiempos atrás proyectó millonarias inversiones en suelo hondureño, apeló a un despido masivo de trabajadores. Dejó cesantes a unos 1.800 obreros que se dedicaban a elaborar ropa deportiva para algunas universidades de Estados Unidos.Para directivos locales de Cortés, uno de los principales centros industriales del país, se trata de otro hecho más en una vasta cadena de fábricas, incluidas maquilas, en proceso de cierre por la crisis económica mundial. El presidente de la Cámara de Comercio e Industrias del estado de Cortés, Luis Larach, observó que no solo Russell, también otras grandes firmas especializadas en confecciones empezaron el cierre de sus sucursales en varios países.En los últimos 30 días, el país destruyó 10.000 empleos. Estadísticas de la Secretaría del Trabajo indican que en años anteriores la media de despidos anuales era de unos 38.000, lo cual indica que ahora los recortes de personal en un solo mes representan casi un 25 % de este total.El director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Benjamín Bográn, ya había advertido que aún sin que se elevara el salario mínimo las empresas recortarían personal a causa de la crisis financiera global. Y que por esta razón urgía encontrar un acuerdo entre empresarios, obreros y gobierno para preservar los empleos.El creciente desempleo de Honduras se da en el marco de una economía en la que 63,1 % de los hogares permanece en la pobreza y de ellos el 45,6 % vive en la indigencia, según datos de Cepal. |

Sucesos trascendentales desde el 2008

En Setiembre del 2008, producto de una huelga y de la enorme presión de los empleados públicos, el Gobierno elevó, en promedio, de 3.400 lempiras a 5.000 lempiras mensuales el salario en todo el sector público. El 11 de Diciembre del 2008 se instaló la Comisión Tripartita integrada por miembros del gobierno, la empresa privada y el sector laboral.

Las negociaciones fracasaron porque los empresarios se oponían a un aumento salarial, no se logró ningún acuerdo y por ley la fijación del salario mínimo quedó entonces en manos del presidente Manuel Zelaya, el cual el 24 de diciembre del año pasado definió los nuevos salarios mínimos, según el sector urbano y rural, mediante el Decreto No 374-08, que establece un salario mínimo de 5,500 lempiras(equivalentes a 290 dólares) mensuales para todos los trabajadores del sector urbano y 4,055 lempiras (equivalente a 240 dólares) para los obreros de la zona rural.

Mediante ese Decreto, Mel Zelaya ordenó “a los empleadores elevar un 11,1% en los salarios de sus empleados pagaderos a partir del 1 de enero del presente año, Según este decreto , los patronos tienen hasta el 30 de enero para pagar; lo cual ha provocado una ola de despidos preventivos en las empresas”.

Aunque el aumento fue significativo estudios realizados señalan que el costo de la canasta básica para una familia de cinco miembros alcanza los 6, 400 lempiras, o sea que con el aumento del salario mínimo apenas se puede cubrir un 80% de las necesidades básicas en un país pobre.

En el último año de gobierno, Mel Zelaya intenta ganar base social para su proyecto político de convocar a una Asamblea Constituyente, que permita la reelección presidencial, y la continuidad de su corriente en el poder.

Un estudio de analistas económicos considera que un fuerte incremento en el salario mínimo del 2010, desencadenaría el cierre masivo de empresas y engrosaría el ejército de desempleados.

Miles de hondureños están bajo la amenaza de perder su empleo en el 2010 por un aumento desproporcionado del salario mínimo.

Los expertos consideran que el aparato productivo, comercial y de servicios en Honduras está en crisis y continúa sometido a presiones internas y externas que se constituyen en enormes amenazas a su subsistencia.

Tomando en cuenta que más del 80 por ciento de los puestos de trabajo en Honduras dependen de la continuidad operativa en esos sectores, rápidamente se llega a la conclusión que de seguir atentando contra la situación económica de las empresas, significa atentar contra los fundamentales intereses de la clase trabajadora.

Hasta septiembre del 2009, el déficit comercial fue de 53,225 millones de lempiras, lo que representa una disminución del 37.8 por ciento respecto a la misma fecha del 2008.

Las exportaciones muestran una contracción del 20.6 por ciento, con lo cual la economía de las empresas y del país manifiestan una pérdida neta de más de 1,822 millones de dólares, alrededor de 34,667 millones de lempiras.

Con un déficit de la administración pública central de 10,864 millones de lempiras y una reducción de los ingresos corrientes en más de 4,200 millones, el gobierno vive su peor momento en muchos años.

Bajo ese contexto, el mandato a la indexación de los estatutos gremiales, de manera especial el Estatuto del Docente, representa una nueva obligación que se enfrenta en el peor momento económico y financiero del país.

El gobierno decretó un ajuste para el 2009 alejado de consideraciones fundamentales como los ajustes de los años anteriores, la necesidad de mantener el poder adquisitivo de los salarios, las condiciones económicas del país y competitividad de las empresas.

Ese desmedido aumento perjudicó sobre todo a la micro y pequeña empresa urbana, con un incremento en casi cien por ciento en el costo salarial de la mano de obra.

Mientras que en el resto de las empresas urbanas, el costo salarial aumentó en casi 60 por ciento y en empresas rurales ubicadas en los municipios más pequeños, se sufrieron incrementos que variaron entre el 20 y el 47 por ciento.

Las distorsiones producidas en el costo de la mano de obra, derivó en 180 mil nuevos desempleados, lo que ha perjudicado principalmente en las oportunidades de trabajo para los menos calificados, los jóvenes, mujeres.

Sólo el Seguro Social manifestó la pérdida de 60 mil afiliados y los registros del Régimen Privado de Aportaciones (RAP) evidencian similar comportamiento.

La tasa de crecimiento de las personas con problemas de empleo del 2009 fue en el orden del 30 por ciento y es la más alta de las últimas décadas.

Más de 360 mil personas ingresaron en esta categoría durante el 2009 y como nunca antes, Honduras enfrenta el desafío de la recuperación y la protección de estos puestos de trabajo.

También en las actividades económicas intensivas en la utilización de esa mano de obra, como el comercio, la industria, manufacturera y los servicios, donde la creación de puestos de trabajo había sido favorecida en las escalas anteriores.

Los jóvenes, al igual que las mujeres, tienen un severo problema de desempleo y subempleo invisible que es mucho más alto entre los 15 y 24 años, que el resto de los grupos de edad.

En términos de impacto social, y de acuerdo a lo expresado por estudios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), una de cada cuatro personas que perdieron su empleo en el período, cayeron en situación de pobreza.

El salario mínimo muy elevado, además de evitar la creación de nuevos empleos, puede convertirse en una carga onerosa para las empresas que ya operan en el mercado, al elevar repentinamente los costos de la mano de obra muy por encima de la productividad y generar una pérdida de puestos de trabajo e incluso el cierre de establecimientos.

Con el aumento del salario mínimo decretado en Honduras en el 2008 y vigente a partir del 1 de enero del 2009, el país ocupa el tercer lugar de la región con los sueldos más altos, después de las economías de mayor tamaño.

Otro elemento a considerar es que el aumento del salario mínimo se convierte en un referente para los aumentos salariales esperados por el resto de los empleados, de modo que cuando se produce un incremento tan grande, se va comprimiendo la escala salarial.

Asimismo se reduce la distancia entre el menor y el mayor salario, sin considerar razones de orden productivo, de calificaciones requeridas, complejidad de puestos e importancia de la empresa.

La aplicación de un incremento desproporcional en los salarios de la población coloca mayor cantidad de liquidez en manos de familias y con ello se tiende a incrementar la demanda de bienes y servicios.

Lo anterior se manifiesta finalmente en incrementos de precios que repercuten directamente en el nivel de inflación, lo que no se ha dado en Honduras, en primer lugar por mayor desempleo generado y en segundo lugar por la menor actividad económica dada la crisis mundial.

Los aumentos en la masa salarial que van más allá de la inflación tienen efectos negativos en la economía en general, pues generan un exceso de gasto corriente en la estructura del gasto público.

Eso repercute en la disminución de la capacidad de inversión por parte del gobierno que debe dedicar la mayor parte de sus propios recursos, al pago de salarios.

Una evidencia de lo anterior es que la inversión en infraestructura en relación al PIB en el 2009, fue menor al 2 por ciento, la tasa más baja en América Latina, incluyendo Haití.