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Dimensiones De Calidad Educativa

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Sandra75 21 mayo 2011

Palabras: 4224 | Páginas: 17

...

ue está dirigida."

"La calidad en la educación asegura a todos los jóvenes la adquisición de los conocimientos, capacidades destrezas y actitudes necesarias para equipararles para la vida adulta."

Además señala que un sistema educativo de calidad se caracteriza por:

• Ser accesible a todos los ciudadanos.

• Facilitar los recursos personales, organizativos y materiales, ajustados a las necesidades de cada alumno para que todos puedan tener las oportunidades que promoverán lo más posible su progreso académico y personal.

• Promover cambio e innovación en la institución escolar y en las aulas (lo que se conseguirá, entre otros medios, posibilitando la reflexión compartida sobre la propia práctica docente y el trabajo colaborativo del profesorado).

• Promover la participación activa del alumnado, tanto en el aprendizaje como en la vida de la institución, en un marco de valores donde todos se sientan respetados y valorados como personas.

• Lograr la participación de las familias e insertarse en la comunidad.

• Estimular y facilitar el desarrollo y el bienestar del profesorado y de los demás profesionales del centro.

Desarrollo

Fuente1

Dimensiones de la Calidad

A. El derecho a la educación. El derecho a la educación desde el punto de vista de la calidad, involucra tanto el acceso como al logro de una escolaridad mínima requerida por el medio social en todas sus dimensiones cognitivas, valorativas, habilitivas, etc. Desde esta nueva mirada se deriva:

1. Focalización de situaciones y núcleos problemáticos para el desarrollo de la educación, como un ente organizador de las políticas y estrategias educacionales.

2. Revisión de la estructura escolar y curricular, considerando las nuevas demandas del modelo de desarrollo con una visión proyectista de continuidad e integración del sistema escolar.

3. Disposición de recursos mínimos para obtener una enseñanza con logros satisfactorios para lograr calidad y equidad.

4. La formación del personal idóneo para la realización de actividades educativas.

5. Reorganización de la institución mediante un proceso de modernización, lo que permite una descentralización sin perder resultados mínimos ni condiciones comunes para el desarrollo educativo

B. La educación como servicio público y no como asunto privado: La educación como servicio público, se constituye en el fundamento del ejercicio efectivo al derecho a la educación. El sistema educativo debe ser una instancia abierta a todos, atenta a las necesidades de la sociedad, organizada y controlada por el estado. El Estado en su preocupación por la educación y el ámbito social debe identificarse en los siguientes aspectos:

1. Un papel fundamental en la construcción de la nacionalidad, con ese rol la educación aparece como instrumento insustituible.

2. Asumir un liderazgo en lo que respecta al crecimiento económico, proveyendo educación tecnológica, esto se concreta en escuelas de artes y oficios y la educación técnica y profesional.

3. Construcción democrática para un acceso a la educación, elaboración de edificios educacionales, formación de docentes, elaboración y edición de textos.

4. Estructuración del país (salud, vivienda, educación, servicios básicos, etc.)

5. Planificación realizada desde el Estado para que haya congruencia entre crecimiento y desarrollo.

Sin embargo, las nuevas ideologías y las relaciones del Estado con la sociedad han producido un cambio en la concepción y modos de desarrollo de la educación como servicio público.

América Latina ha comenzado a perfilar conceptos y elementos de un nuevo estilo de desarrollo en que la economía de mercado y su liberalización, en el que el sector privado tiene un rol preponderante, en otras palabras, se ha ido dejando atrás el plano social y la función educadora del Estado.

Los sistemas educativos necesitan evaluaciones adecuadas que contribuyan efectivamente a que la calidad educativa mejore.

Una mejor educación es condición necesaria para tener mayores oportunidades de desarrollo económico y social.

Según reportes de evaluaciones internacionales y nacionales los resultados de México son inferiores a los de los países más avanzados; existe una enorme distancia entre los promedios de logro de grupos socioeconómicamente favorecidos y los que habitan en contextos de vulnerabilidad social.

En la calidad influyen tanto factores del contexto como de la escuela.

Una valoración adecuada de ellos no puede alcanzarse con un solo acercamiento. La evaluación que necesitan los sistemas educativos:

a) debe incluir pruebas de buena calidad que se usen de manera parsimoniosa;

b) contener indicadores de otras dimensiones de la calidad;

c) considerar acercamientos cualitativos.

Calidad educativa

Un sistema educativo es de buena calidad si:

• Establece un currículo adecuado a circunstancias de los alumnos (pertinencia) y necesidades de la sociedad (relevancia).

• Logra que los destinatarios accedan, permanezcan y egresen de la escuela alcanzando objetivos establecidos en tiempos previstos (eficacia interna)

• Consigue que los aprendizajes sean asimilados y se traduzcan en una vida adulta más plena (eficacia externa e impacto)

• Cuenta con recursos humanos y materiales necesarios (suficiencia) y los usa de la mejor manera posible (eficiencia)

• Considera la desigual situación de alumnos, familias, comunidades y escuelas, y ofrece apoyos especiales a quienes lo requieren (equidad)

Evaluación y medición

• Evaluar exige comparar el resultado de la medición con un punto de referencia establecido

• La evaluación es el juicio de valor que resulta de contrastar el resultado de la medición de una realidad empírica con un parámetro normativo previamente definido (vgr. que todos los jóvenes terminen su escolaridad básica antes de cumplir los 15 años)

Una buena evaluación implica:

• Atender todas las dimensiones de la calidad educativa

• Ser técnicamente sólida con acercamientos variados y complementarios

• Usar referentes pertinentes

• Culminar en juicios mesurados y contextualizados

• Difundirse amplia, oportuna y transparentemente

Principios esenciales de una buena evaluación

La conceptualización que la sustente debe tener carácter comprensivo:

• Atender todas las dimensiones de la calidad educativa valorando, por ejemplo: la relevancia de los currículos; la cobertura del sistema y las tasas de terminación; el impacto de la educación en la vida adulta.

• En cuanto a los resultados de aprendizaje, no se limitará a los que pueden medir las pruebas estandarizadas más simples; se estimulará a los maestros a atender aspectos como las habilidades cognitivas superiores y las dimensiones actitudinales y valorales.

Evaluación Principios esenciales de una buena

Las mediciones en que se base deben tener alto nivel técnico:

• Garantizar su confiabilidad y validez, mediante diseños sólidos;

• El uso de enfoques diversos y complementarios en modelos e instrumentos;

• La selección cuidadosa de muestras representativas;

• Rigurosos procesos de recolección de datos;

Análisis cuidadosos de los datos obtenidos

Principios esenciales de una buena evaluación

Los referentes que se definan como parámetros han de ser pertinentes:

• Pueden estar dados por situaciones óptimas, por promedios o por mínimos

• Cada uno arroja luz sobre lo evaluado de manera que conviene usar los tres

• Emplear el pasado como referente mínimo y el futuro como óptimo, valorando si se alcanzan o no las metas fijadas en cierto horizonte temporal

Principios esenciales de una buena evaluación

Juicios de valor mesurados:

• Evitar visiones triunfalistas o derrotistas

• Que tengan en cuenta el valor de equidad, considerando el contexto de los alumnos y las escuelas.

Principios esenciales de una buena evaluación

Una difusión de sus resultados, amplia, oportuna, accesible y transparente

Llegar a los sectores involucrados en versiones adecuadas a las características de cada uno:

• A autoridades de manera que puedan usar los resultados para la definición de políticas

• A maestros y directivos escolares para retroalimentar sus prácticas

• A padres de familia y sociedad para que puedan sustentar sus exigencias de rendición de cuentas y orientar sus esfuerzos de apoyo.

• A investigadores y estudiosos para que emprendan estudios que aporten elementos adicionales tanto descriptivos como explicativos.

Complementariedad de las evaluaciones

• La evaluación siempre ha sido parte de la educación a cargo de cada maestro

A medida que la cobertura se fue ampliando y se atendió a niños menos favorecidos, aumentó la heterogeneidad de su rendimiento y los estándares implícitos de los docentes se diversificaron

Surgen pruebas para medir el aprendizaje en forma comparable en gran escala

Aprovechar los elementos con los que ya cuenta el sistema: la evaluación que hace cada maestro de sus alumnos, la que hace el director, la de los supervisores y autoridades locales

la preocupación política por la educación puede remontarse a tiempos de la Grecia clásica: "la idea de que la educación debe estar garantizada por los poderes públicos aparece ya en Platón y Aristóteles" es en el período de la Ilustración Francesa cuando surgen los avances más concretos que se traducen en las casas de Enseñanza creadas en 1768 y en la capacitación de maestros a quienes se los consideraba responsables directos de la calidad de la educación. De esta forma, a la preocupación "cuantitativa" respecto a la difusión de escolarización se agrega un interés de tipo "cualitativo" orientado a mejorar los servicios educativos.

La extensión de la escolarización, como todos sabemos, inició un sostenido avance desde entonces. El optimismo pedagógico se ha centrado históricamente, precisamente en una notable confianza en la educación como factor determinante en el desarrollo de las sociedades. Sin embargo, ya ingresado el siglo XX, en los años 60, pese a la euforia delos organismos internacionales, comienza a detectarse que:

"la educación presenta grandes deficiencias incongruentes con el aumento de las inversiones" De esta forma, a medida que la matrícula se extiende y se resuelven los problemas vinculados con lo cuantitativo, aparecen cuestionamientos relacionados con la calidad de los servicios: "En el presente la preocupación central ya no es únicamente cuántos y qué proporción asisten sino quienes aprenden en as escuelas, qué aprenden y en qué condiciones"

Por qué preocupa la calidad

Factores externos: desarrollo y educación

A partir de la década del 70 se ha extendido la hipótesis que vincula educación y desarrollo, haciendo de ésta última una variable dependiente de la primera. Si bien esta línea fue cuestionada en función del contexto social que parecía indicar conveniente una revisión de esta perspectiva, ésta línea teórica, tiende a ser retomada actualmente.

La teoría del Capital Humano

Durante los años 60, la teoría del Capital Humano, modelo tecno-democrático previsto en el marco teórico del funcionalismo de Schultz, considera que:

a. Existe la necesidad de incrementar la inversión pública en el nivel primario ya que se la considera la clave del desarrollo económico.

b. La escuela se caracteriza como el vehículo principal de igualación de oportunidades sociales.

El círculo vicioso entre economía y educación

Sin embargo, este optimismo inicial se debilita cuando se advierte que pese al fuerte incremento de la matrícula, las desigualdades sociales se mantienen y respecto a las posibilidades de promoción social, el ajuste entre la oferta y la demanda da lugar al fenómeno del desempleo y al del trabajo cualificado desplazado para ocupaciones de inferior capacitación:

"Se ve que el mundo productivo sub-utiliza las capacidades aprendidas en la escuela".

Este pesimismo arroja cierta coherencia con los resultados de los estudios de Coleman que, en esta misma línea parecían demostrar que:

"los recursos invertidos en una institución escolar ejercen mucha menos influencia que los procesos psicosociales".

Esta perspectiva parece ser revisada actualmente cuando se señala que es innegable "que la economía influye en la educación (...) las partidas presupuestarias, los fondos, los recursos que se dispongan condicionaran la cantidad y la calidad de la educación. Quizá disponer de medios no sea una condición suficiente, pero es, desde luego, una condición necesaria".

Como conclusión, podría señalarse que existiría un círculo vicioso entre desarrollo y educación, porque ésta requiere recursos económicos y a su vez propiciaría el desarrollo en tanto:

a. Genera un aumento del consumo: La renta que alguien obtiene a partir de una mejor capacitación se traduce en un nivel más alto de consumo que a su vez genera mayores ingresos fiscales a través de los impuestos indirectos.

b. Posibilita una reducción de asistencialismo: Un mayor nivel de desarrollo socioeconómico representa un ahorro para la comunidad en tanto y en cuanto determinados servicios sociales de perfil meramente asistencialista ya no son requeridos.

c. Genera un marco cultural propicio para el desarrollo: Cuanto mayor es el nivel educativo de una sociedad, mayor es la ganancia para ésta en su conjunto. Cano García señala por ejemplo, que una economía de mercado resulta impracticable sin el respeto por la ley que promueve el sistema escolar.

En síntesis, diremos que a partir de la década del 90, las circunstancias históricas, especialmente aquellas vinculadas con la aceleración del proceso de globalización , ponen nuevamente en relieve las preocupaciones centradas en la importancia del alcance de la educación. Esto obedece a:

a. Motivos económicos: El crecimiento de la competencia internacional y la mejora de la productividad demandan más y mejor capacitación de los recursos humanos.

b. Motivos socioculturales: La expansión de la sociedad del conocimiento en tanto y en cuanto se considera que solo quienes lo poseen tendrán las herramientas necesarias para alcanzar el desarrollo social y económico de acuerdo a los parámetros de nuestro tiempo:

"En la actualidad existe un consenso en los países iberoamericanos respecto a que el conocimiento ocupa un lugar central en los modelos económicos y sociales emergentes (...) Las transformaciones globales del orden internacional y el avance del reordenamiento de las economías mundiales en torno al valor de la tecnología, ha situado nuevamente en los sistemas educativos la responsabilidad de generar y difundir el conocimiento en la sociedad, por lo tanto los sistemas educativos son visualizados como una de las instancias decisivas para el desarrollo de las potencialidades futuras de la sociedad."

Factores internos: Inversión y objetivos

Así mismo, cambios en el seno de la propia sociedad, fueron generando un visible interés por la problemática de la calidad educativa.

Inversión social

Se produce un cambio en la representación social respecto a la educación en tanto que cada vez más ésta deja de ser considerada un gasto para se tenida por inversión a futuro.

Accesibilidad y calidad

La reconsideración de los efectos de las reformas educativas que no siempre han conseguido los objetivos propuestos:

"en el pasado se presuponía la calidad de la enseñanza y del aprendizaje como constitutivos del sistema (...) Se daba por sentado que más años de escolaridad tenían necesariamente como consecuencia, ciudadanos mejor preparados y recursos humanos más calificados y productivos (...) El sistema educativo era una suerte de caja negra, solo bastaba la preocupación por que la sociedad tuviera acceso al mismo"

Por otra parte, la dificultades generadas por el proceso de masificación de la matrícula en sí misma, han causado cierta insatisfacción respecto al hecho de que la educación pueda contribuir a la promoción social.

Mejorar la calidad: inspiración de políticas educativas

De esta forma, la preocupación por la calidad se transforma en un determinante inspirador del diseño de políticas educativas. Sin embargo, el consenso respecto al parámetro de calidad, exige una reflexión aparte puesto que involucra diferentes perspectivas.

En primer lugar, se observa que el término "calidad" es utilizado con frecuente impresión en el terreno educativo: "existe una indefinición y ambigüedad de términos que hace que cada individuo le atribuya un significado diferente".

Por otra parte, siguiendo a Toranzos, "el significado atribuido a la expresión calidad de la educación incluye varias dimensiones o enfoques complementarios entre sí"

a. Calidad como eficacia: se considera educación de calidad aquella en la que los objetivos previstos por el currículo al término de determinados ciclos o niveles. No se trata solo de analizar la matriculación y la asistencia sino que lo se pasa a "primer plano los resultados de aprendizaje efectivamente alcanzados por la acción educativa"

b. Calidad como relevancia: se considera educación de calidad a la que posee contenidos que responden adecuadamente a lo que el individuo necesita para desarrollarse como persona en su dimensión afectiva, moral, física e intelectual a fin de lograr desempeñarse de manera eficiente en las diversas esferas de la sociedad.

c. Calidad de los procesos: esto es cuando se consideran los medios que el sistema brinda a los alumnos a fin de abordar las experiencias de aprendizaje.

En síntesis, cada una de estas concepciones supone un aspecto particular por lo que "las res dimensiones del concepto son esenciales para construir un sistema de evaluación de la calidad en la educación"

Desde esta perspectiva, la evaluación será pues una herramienta destinada, entre otras cosas, a monitorear las aspiraciones de calidad de las diferentes políticas educativas.

Fuente 2

Un criterio no económico para evaluar la eficiencia:

Una educación de calidad

Las reuniones de Jontien y Quito ayudan a acotar y enmarcar el problema. Está claro que el dilema de la actualidad es cómo dar mejor educación a toda la población, y en este dilema se expresan los dos problemas que permiten avanzar en esta discusión: por un lado, cómo dar mejor educación; por el otro, cómo hacerlo para todos.

Hay entonces una dimensión que hace a la definición político-técnica (¿qué es “mejor educación”, o, ¿cómo se define “educación de calidad”?), y otra dimensión que hace a gestión y administración (¿cómo se da eso a todos?). La eficiencia tiene que ver con las dos cosas, es decir, un sistema educativo eficiente es el que da la mejor educación que se puede a la mayor cantidad de gente. Se constituye entonces en un nivel instrumental: depende de la dimensión sustantiva, depende de cómo se defina, en la instancia político-técnica, qué es “mejor educación”.

Entender la eficiencia en este marco permite superar el reduccionismo eficientista al que hemos hecho referencia, porque integra un criterio netamente educativo (la definición de qué es calidad) como parámetro para la lectura de la eficiencia. El juicio de eficiencia no se realiza a partir de criterios que salen de la lógica económica, sino a partir de criterios que se originan en la lógica pedagógica.

Características y utilidad del concepto

A. Complejo y totalizante: En primer lugar, la potencia del concepto de calidad es que se trata de un concepto totalizante, abarcante, multidimensional. Es un concepto que permite ser aplicado a cualquiera de los elementos que entran en el campo de lo educativo.

Se puede hablar de calidad del docente, de calidad de los aprendizajes, de calidad de la infraestructura, de calidad de los procesos. Todos ellos suponen calidad, aunque hay que ver cómo se la define en cada uno de estos casos. Pero como concepto es muy totalizante y abarcante, al mismo tiempo que también permite una síntesis.

B. Social e históricamente determinado: El segundo elemento importante de este concepto es que es socialmente determinado, es decir que se lee de acuerdo con los patrones históricos y culturales que tienen que ver con una realidad específica, con una formación social concreta, en un país concreto y en un momento concreto.

Como es un concepto totalizante, permite mirar los distintos elementos que interjuegan en la educación en un momento dado. Si hay que decir sobre formación docente o sobre mejoramiento curricular, o sobre expansión para los sectores populares los criterios concretos que se tomen para definirlo variarán en las distintas realidades. Es un concepto socialmente determinado que tiene sus propias definiciones, y estas definiciones surgen fundamentalmente de las demandas que hace el sistema social a la educación.

C. Se constituye en imagen-objetivo de la Transformación educativa. En una sociedad determinada, la calidad de la educación se define a través de su ajuste con las demandas de la sociedad (que cambian con el tiempo y el espacio).

Resulta entonces que, para poder orientar adecuadamente los procesos de transformación de la educación, se hace necesario definir cuáles de las condiciones estructurales que conforman el modelo original deben ser revisadas, y cómo deben ser redefinidas para guiar la toma de decisiones que incremente la calidad del sistema educativo.

Como estas definiciones se inscriben en un marco histórico, esto hace que su pertinencia sea específica. Es decir, lo que puede ser calidad para una realidad social puede no serlo para otra; lo que puede ser calidad para una época puede no serlo para otra.

Por ello, es un concepto útil, ya que permite definir la imagen-objetivo del proceso de transformación y, por lo tanto, se constituye en el eje regidor de la toma de decisiones. La calidad de la educación es, de hecho, el orientador de cualquier transformación. Al iniciar cualquier proceso de forma educativa se debe precisar -explícita o implícitamente- qué se entiende por calidad de la educación, es decir, hacia dónde se orientarán las acciones.

D. Se constituye en patrón de control de la eficiencia del servicio, pero, además de servir de norte para orientar la dirección de las decisiones, la calidad de la educación puede servir de patrón de comparación para ajustar decisiones y reajustar procesos.

Un sistema educativo eficiente no será, entonces, aquél que tenga menos costo por alumno, sino aquél que, optimizando los medios de que dispone sea capaz de brindar educación de calidad a toda la población.

Colocar a la eficiencia en un lugar instrumental no supone desvalorizarla ni quitarle relevancia. Por el contrario, implica que se debe tener presente que la eficiencia expresa el paso operativo, signa la condición de posibilidad, de que las decisiones político-técnicas acerca de la calidad sean ciertas. Buenas decisiones sobre la calidad, con un aparato de gestión ineficiente, no producen resultados efectivos, pero un aparato eficiente sin adecuadas decisiones sobre la calidad reproduce -con más eficiencia- más de lo mismo y no ayuda a mejorar la calidad.

Por esto, al decir “mejor educación para toda la población” se integra en una relación dialéctica de mutua retroalimentación estas dos dimensiones (la sustantiva y la instrumental), lo que permite rescatar y revalorizar la idea de eficiencia en el campo de la educación y avanzar hacia la creación de mecanismos y procedimientos de toma de decisiones que instalen criterios de eficiencia educativa a partir de concretas definiciones pedagógicas de calidad de la educación.

de cuestionar.

El contexto de nuestro tiempo está enmarcado por la cultura tecnológica que supone un modelo específico de conocimiento científico distinto del anterior. A la tradicional definición de conocimiento científico que entendía que conocer era describir y explicar, hoy se agrega la necesidad de conocer para operar, para transformar (investigación y desarrollo). Conocimiento y transformación-operación son dos cara de la misma moneda.

Análisis reflexivo

:

la calidad debería entenderse como "un proceso de construcción continua más que como resultado" Es este sentido, la calidad es una filosofía que, involucrando a toda la comunidad educativa, implica y compromete a todos en un proyecto común en el que se depositan toda expectativa de mejora y progreso. No debería ser asimilada a la eficiencia puesto que:

"la calidad va más allá del rendimiento más o menos alto (sí, por ejemplo éste no se acompaña de un proceso de aprendizaje satisfactorio). Consideremos la calidad como un proceso, como trayecto o como camino más que como producto final a pesar de la dificultad de su evaluación"

De allí la metáfora que da lugar a este apartado. La preocupación por la calidad educativa bien podría ser concebida como una espiral ascendente, una búsqueda ambiciosa por pretender siempre más, esto es un proceso que nunca debería darse por concluido. Desde las primeras preocupaciones por el diseño de programas educativos como responsabilidad pública con el objeto de incrementar los niveles de escolarización y consecuentes beneficios para la comunidad, hasta la masificación de la matrícula y la revisión de los logros tras la decepción respecto a los efectos previstos, hasta la revalorización actual de la educación como factor de peso en el desarrollo económico, la calidad educativa aparece como un eje transversal de superación permanente:

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