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Discriminacion De La Mujer Embarazada

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Albert 12 junio 2011

Palabras: 2695 | Páginas: 11

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najenación y esclavitud. Esto resulta cierto en muchos casos, ya que el resultado de la asociación mujer-maternidad sirvió de pretexto para marginarlas y recluirlas al espacio doméstico. Ello también legitimó el hecho de que los hombres, bajo el pretexto de ser los proveedores, se consideraran indiscutibles jefes únicos de familia, función ejercida muchas veces de manera autoritaria y violenta.

El cuidado de los hijos y los trabajos domésticos siguen viéndose como obligaciones de las mujeres; ello justifica que los hombres no participen ni asuman sus responsabilidades en el hogar. Por ello, muchas mujeres que participan en los espacios públicos: laborales, comunitarios o políticos, no dejan de cumplir plenamente con sus actividades del hogar y desempeñan dobles y triples jornadas que las desgastan física y emocionalmente.

Si lo anterior es resultado de la asociación cultural de la mujer con la maternidad, ¿cómo podemos considerar la maternidad un derecho? La maternidad voluntaria y en condiciones económicas y sociales adecuadas puede ser una fuente de emociones y sentimientos gratificantes para una mujer, convirtiéndose en un derecho.

Cuando una mujer planea su maternidad, cuando tiene las condiciones para cuidar su salud, cuando comparte la responsabilidad con otros miembros de la familia, incluidos los hombres, y el Estado provee las condiciones para hacerlo sin sacrificar otros intereses, entonces, puede disfrutar plenamente su maternidad sin estrés, sentimientos de culpa o frustración.

Dado lo anterior, las mujeres tenemos el derecho a decidir cuándo y cómo ejercer la maternidad. Sin embargo, las mujeres seguimos sufriendo violencia y discriminación en diversos espacios de la vida cotidiana, siendo en el trabajo donde se enfrentan de forma más evidente estas situaciones, sobre todo las madres y las mujeres embarazadas.

Entre las diversas formas de violencia laboral que agreden los derechos de las mujeres se encuentran la discriminación en el empleo, en el salario y en la adquisición de capital humano, así como el hostigamiento sexual. Un aspecto a destacar es el relacionado con el ejercicio del derecho a la maternidad reflejado, entre otros hechos, en la práctica violatoria de exigir la prueba o el certificado de gravidez en las empresas e instituciones contratantes. Lo anterior coloca a la mujer en un marco grave de discriminación, atentando contra su libertad sexual, reproductiva y laboral.

Otro caso, es el despido injustificado de las mujeres embarazadas previamente contratadas. La discriminación se presenta al excluir a una persona, a causa de uno o varios factores, de los beneficios y oportunidades que la sociedad brinda a todos sus miembros; lo cual ocurre cuando se niega un empleo por el estado de gestación de la solicitante, sin importar si cubre el perfil requerido para desempeñar el puesto solicitado.

Para alcanzar la igualdad, se debe integrar en las instancias de trabajo el principio de equidad de género. Esto significa ofrecer las mismas oportunidades a hombres y mujeres, de acuerdo a sus necesidades y diferencias; por lo tanto, la condición biológica de embarazo es impedimento para realizar alguna profesión sólo cuando implique un riesgo para la mujer y/o para el bebé que espera.

1.-Definición de Conceptos.

Discriminar significa diferenciar, distinguir, separar una cosa de otra. La discriminación es una situación en la que una persona o grupo es tratada de forma desfavorable a causa de prejuicios, generalmente por pertenecer a una categoría social distinta; debe distinguirse de la discriminación positiva (que supone diferenciación y reconocimiento). Entre esas categorías se encuentran la raza, la orientación sexual, la religión, el rango socioeconómico, la edad y la discapacidad. Existe una amplia legislación contra la discriminación en materia de igualdad de oportunidades de empleo, vivienda y bienes y servicios.

La mayor parte de los países practican la discriminación contra extranjeros y otras minorías dentro de sus fronteras. Esta discriminación puede ser por razones de religión (como la existente entre protestantes y católicos o entre musulmanes y judíos), por razones de raza (como la política de apartheid que se practicó en Sudáfrica entre 1948 y 1992) o por razones de sexo (como ocurre en muchos países donde las mujeres tienen derechos muy limitados, o la discriminación a homosexuales).

La legislación de cada país debería ser el medio para combatir la discriminación, pero con frecuencia son precisamente estas leyes las que, de forma activa o pasiva, alientan las prácticas discriminatorias. Por lo general se ha observado que la discriminación aumenta de forma considerable en períodos de recesión económica, en donde la población vuelca su insatisfacción sobre otros grupos étnicos o religiosos considerados como presuntos causantes de esta situación.

Igualdad de oportunidades. Concepto según el cual todas las personas deben tener las mismas oportunidades para acceder al mercado de trabajo, y no se debe ser objeto de discriminación por razón de sexo, raza, edad o creencias religiosas. Muchos países han promulgado leyes que castigan al que niegue un puesto de trabajo a una persona por alguno de los motivos anteriores. Algunas organizaciones van todavía más lejos y abogan por una política de discriminación positiva, como por ejemplo la que se deduce de fomentar el empleo de una minoría étnica. Aunque se han logrado importantes mejoras en cuanto a la igualdad de oportunidades, los hechos demuestran que todavía queda un largo camino por recorrer.

En 1910, la escritora Clara Zetkin, compañera y amiga de Rosa Luxemburgo, organizó la primera conferencia internacional de mujeres socialistas, donde se aprobó una resolución que establecía el día 8 de marzo como Día Internacional de la mujer trabajadora. Hoy se celebra en otros países del mundo para recordar los derechos de la mujer. En Latinoamérica son muy desiguales, según los países, las leyes que protegen la igualdad de oportunidades. En Argentina, por ejemplo, existen leyes de protección, mas como en otros países, no siempre se cumplen.

Durante los últimos años se han incrementado los esfuerzos por reducir la discriminación laboral por causa de la edad, determinadas incapacidades físicas o la propia orientación sexual.

La discriminación a las mujeres, sexismo o machismo. El machismo es una discriminación sexual, de carácter dominante, adoptada por los hombres. Se ha escrito profusamente de los devastadores efectos del machismo en nuestra sociedad, en lo referente a la discriminación contra la mujer. El hombre que ha sido educado en una cultura machista aprendió desde temprana edad a respetar, admirar o temer a otro varón tanto física como intelectualmente. Sin embargo su "cultura" le enseñó a ver a la mujer en términos de valores o atributos físicos: instrumento de placer, objeto de exhibición y reproductora de la especie. Su admiración o atracción hacia la mujer se basa, principalmente, en una concepción biológica de la misma.

La discriminación sexual es una de las mas arraigadas en nuestra sociedad, sin duda por sus precedentes históricos, que se asientan sobre una base difícil de echar abajo. Hay mujeres que en su trabajo no le es permitido alcanzar diversos puestos de alta responsabilidad aunque estén incluso más capacitadas que los otros aspirantes masculinos para ese puesto, y esto es debido a que algunas personas sólo se fijan en la fachada, y no miran lo que realmente se debería mirar, el interior de las personas.

Otras mujeres ni siquiera han logrado alcanzar un puesto de trabajo debido a que en su familia el marido trabaja y ella tiene que dedicarse a las labores de la casa. Esto no debería ser así, si la mujer quiere trabajar se debería contratar un/a empleado/a de hogar que se encargue de esa labor. La discriminación sexual hacia las mujeres tiene un carácter histórico, puesto que a lo largo de los tiempos se observa que ha habido una gran discriminación, ya que las féminas no podían alcanzar ni cargos políticos, incluso en algunos sitios no podían salir a la calle sin su marido ni tener un trabajo remunerado.

2.- La mujer embarazada.

La mujer en muchas ocasiones ha sufrido de la discriminación en los espacios laborales, ya sea por cuestiones de orden racial o étnico, sin embargo, en su mayoría ésta ha sufrido la discriminación cuando se encuentra embarazada. La discriminación laboral hacia una mujer que se encuentra en estado de embarazo, es un asunto que rebasa las políticas institucionales de la organización, y que va mucho más allá de las fronteras políticas y legislativas.

La primera elección

Aunque los escenarios aparentemente están cambiando para las mujeres, y las perspectivas de trabajo se están abriendo, lo cierto es que una mujer que se encuentra embarazada, tiene que realizar una primera elección: ser madre o continuar trabajando. Y no es que a ella personalmente el embarazo le afecte, sino que “laboralmente” ya no es suficientemente productiva para decir continuar con su empleo. Dentro de una empresa el hecho de no contratar a una mujer por su estado o despedirla por el mismo, es causa suficiente de ilegalidad y por lo tanto de discriminación.

Las leyes que amparan a la mujer embarazada

En el marco legislativo la mujer embarazada queda amparada bajo distintas leyes, sin embargo, el principal derecho de la mujer embaraza es que ella debe ser tratada con respeto y no ser objeto de abusos. El principio de igualdad que enmarca la situación entre hombres y mujeres, ha designado los siguientes derechos de una un mejor en estado de concepción:

1) La mujer tiene los mismos derechos y obligaciones que los hombres, salvo que esté embarazada o amantando.

2) Si está embarazada, no se le pueden obligar a realizar trabajos pesados, que pongan en peligro su salud y la de su hijo que espera; tampoco se le obligará a estar presente cuando fumiguen o hayan fumigado, ni cuando apliquen agroquímicos.

3) Tiene derecho a descansar seis semanas antes y seis después de que nazca el bebé; en este período recibirá el pago completo del salario y conservará su empleo.

4) Durante el tiempo en que amamante al recién nacido, tienes derecho a descansar media hora, dos veces al día.

5) Ser atendidas por el personal de salud, en caso de enfermedad, de embarazo o de parto, con respeto y cuidado y de acuerdo con sus necesidades.

6) Exigir que sus derechos laborales no queden condicionados por la renuncia a la maternidad; es decir, que no se les niegue un trabajo que soliciten, ni se les despida de uno que tienen, porque están embarazadas.

En caso de que alguno de los siguientes derechos sean violados, y la mujer sufra un despido injustificado, o maltrato por el hecho de estar embarazada, es importante que se levante una denuncia laboral en la Junta de Conciliación y Arbitraje que corresponda a su localidad. También existe el organismo Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, donde señala en su artículo 123 la protección a la empleada embarazada que trabaja en el sector público.

La denuncia laboral

La mujer que se encuentra en estado de embarazo tiene derecho a ser respetada, dado que el embarazo no significa un tipo de incapacidad; en México las denuncias por despido con causa de embarazo aumentan cada año. Es importante que el marco jurídico regularice y dicte sanciones a las empresas que discriminan a la mujer por su embarazo. Las denuncias se presentan con la finalidad de que la mujer embarazada no sufra de discriminaciones y disgregaciones cuando ésta tiene la necesidad de estar trabajando. Con ello, se impulsa a los legisladores a realizar una reforma laboral en la que sí se preocupen la defensa del género femenino, respaldando los derechos de la salud tanto de la madre como de su hijo.

La situación actual

Los derechos reproductivos en México han sufrido un resquebraje, dado que no se brindan los suficientes cuidados y protecciones hacia la mujer, de acuerdo con el Tribunal para la Defensa de los Derechos Reproductivos, éste ha señalado que el gobierno mexicano sigue reconociendo que 10 millones de habitantes no tienen acceso a ningún tipo de servicio sanitario. En el aspecto laboral se sabe que es un requisito para solicitar empleo, el examen de no gravidez, aún en las instituciones gubernamentales. Esta violación se está presentando con mayor rigurosidad en las empresas maquiladoras, en dónde según testimonios ya se está solicitando incluso el certificado de esterilización.

La Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados (CEAMEG) aprobó una proyecto de dictamen para que los patrones no exijan el certificado de no gravidez como requisito para contratar a las mujeres que soliciten empleo. La misma CEAMEG ha destacado que en México las mujeres aportan el 84.8 % del tiempo dedicado a trabajar.

3.-La Alternativas para un cambio.

La Ley Federal del Trabajo en México sostiene que no puede haber distinciones entre trabajadores por motivo de raza, sexo, edad, credo religioso, doctrina política o condición social, pero faltan especificaciones que protejan el derecho a la maternidad, por lo que la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad un proyecto de dictamen para reformar, a favor de las mujeres embarazadas, la Ley Federal de Trabajo.

No sólo en México es necesario vislumbrar un cambio en el que la mujer embaraza sea protegida, además es necesario brindar seguridad al niño que va a dar a luz. El respeto de los derechos laborales hacia la mujer embarazada, además de requerir una reforma legal, debe incluir una reforma de protección a la vida. No solamente es necesario un marco jurídico que respalde está situación, los medios de comunicación deben sumarse a la tarea de la creación de campañas sociales, que brinden asesoría e información de cuáles son los derechos laborales de una mujer en estado, al mismo tiempo poder brindar a las empresas e instituciones, un espacio para proyectar una imagen que sustente y apoye a la mujer en estado de gestación.

Por otro lado, la urgente capacitación dentro de las organizaciones para atender a una mujer embarazada, debe ser un requisito indispensable en lo que confiere al marco de calidad humana; así como la asesoría psicológica y humanística de la misma. Requisito indispensable para la creación y colocación de empresas u organizaciones donde la mano de obra que contraten sea femenina.

Es momento de frenar la discriminación hacia la mujer, pero sobre todo a la vida. Se trata de una tarea social y política, humana y de formación. Aún queda mucho trabajo para que no continúen éstas u otras prácticas discriminatorias contra las mujeres que deciden optar por el derecho a la maternidad. No podemos quedarnos calladas, tenemos que exigir un trato digno para hombres y mujeres en cualquier ámbito de la sociedad, denunciando los actos de injustica, demandando un "NO" a la violencia, la discriminación y la prueba de gravidez.

Bibliografía.

http://www.wikipedia.org

www.e-mujeres.gob.mx

http://ceidas.org/documentos/Centro_Doc/Encuesta_Nacional_Discriminacion_2005_CONAPRED.pdf

www.congreso.gob.mx/

María Velázquez Dorantes / mvdorantes@yahoo.com.mx

www.juridicas.unam.mx

www.cndh.org.mx/