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Educación En El Sexenio De Ernesto Zedillo (1994 -2000)

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Rimma 19 junio 2011

Palabras: 2033 | Páginas: 9

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ón educativa.

Como mecanismo político para instrumentar las reformas a la educación básica se estableció el convenio, forzado, con los gobiernos de los Estados de la Federación con la trasferencia de la administración de los recursos destinados a la educación básica, la educación normal y la Universidad Pedagógica Nacional.

Era importante la participación de el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) con el fin de asegurar su cooperación, pero sobre todo que el magisterio organizado no se opusiese resistencia a los cambios administrativos y pedagógicos que se llevarían a efecto.

Mediante el protocolo y las formas políticas del estilo de actuar del tradicional corporativismo propio del sistema político mexicano de la segunda mitad del siglo XX , el SNTE negoció, entre otros puntos, su no fragmentación en pequeños sindicatos estatales, a fin de conservar su condición de nacional.

Como un aspecto inicial de la modernización educativa, se decidió la transferencia de las atribuciones operativas a los gobiernos de los estados, reservándose la federación las atribuciones de carácter técnico normativo mediante la elaboración de los planes y programas de estudio.

El punto central es la desconcentración administrativa hasta el nivel municipal, con la propuesta de integración de los consejos municipales de educación, y la participación social mediante la intervención activa de los padres de familia y las autoridades locales. El objetivo es vincular de manera más estrecha el sistema educativo con la sociedad y propiciar una comunicación más directa y fluida entre alumno, maestro, escuela y comunidad. El otro aspecto es que las instancias de gobierno estatal y municipal, así como los padres de familia, paulatinamente se responsabilicen del financiamiento de la educación.

El diagnóstico del funcionamiento de la educación básica en el país, se realizó formalmente mediante consultas nacionales al magisterio, estas fueron resumidas en una serie de propósitos generales, pero con un énfasis particular en la calidad educativa y dos elementos que deberían recibir atención prioritaria: los contenidos y materiales educativos, y la motivación y preparación de los docentes.

La modernización educativa ha sido la idea que articula la organización de los planes y programas de estudios de educación básica, destacando la calidad educativa, como categoría orientadora de los cambios inducidos en el sistema educativo mexicano. Al hacer operativo el Acuerdo se generaron entre otras acciones gubernamentales, el diseño de los materiales educativos destinados a instrumentar los nuevos currículos de educación básica y de formación de los docentes, en los que se introdujeron innovaciones disciplinarias y metodológicas. Las más importantes son la introducción de la perspectiva comunicativa para la enseñanza.

Sexto Informe de Gobierno logros en educación 1994 - 2000

Alcanzamos la mayor proporción en nuestra historia de recursos federales destinados a la educación, tanto en relación al gasto total, como al producto interno bruto. Esta es una buena base para plantearse metas más ambiciosas.

La matrícula escolarizada del sistema educativo nacional llegó a cerca de 30 millones de alumnos, casi 90 por ciento de ellos en instituciones públicas.

El número de escuelas llegó a 220 mil, una de cada siete ha sido construida en este sexenio. De la planta total de maestros, de un millón y medio, la sexta parte se incorporó durante esta Administración.

Han aumentado significativamente las proporciones de los niños y jóvenes que acuden a la primaria, de los que la terminan, de los que ingresan a secundaria y la concluyen, y de los que avanzan hacia los niveles medio superior y superior.

Se ha logrado multiplicar apreciablemente las oportunidades y opciones de educación superior gracias a la creación de 106 nuevas instituciones públicas de ese nivel.

En su conjunto, el subsidio a la educación superior ha crecido 32 por ciento en términos reales desde 1995.

La matrícula de educación superior es ya de más de dos millones de alumnos.

El total de los recursos destinados a ciencia y tecnología aumentó durante este Gobierno, casi 45 por ciento real, si bien todavía son muy insuficientes.

Formación Docente

En este periodo se implementaron algunos programas dirigidos a impulsar la actividad docente, por ejemplo el Programa Nacional para la Actualización Permanente de los Maestros de Educación Básica en Servicio (PRONAP), que fue creado en 1995, y el Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académico de las Escuelas Normales, creado en 1997, a fin de impulsar la modernización de la formación inicial de los profesores de educación básica.

Otro de los programas de apoyo al docente que tuvo un notable impulso fue el Programa Nacional de Carrera Magisterial, que estableció un sistema de estímulos económicos independiente de los que se otorgan por antigüedad o por cambio de función administrativa de promoción horizontal, en el que los docentes participaban en forma individual y voluntaria. El propósito del programa era fomentar la profesionalización y actualización de los maestros, así como el aprovechamiento escolar de sus alumnos.

Gasto en Educación Pública en el sexenio 1994 - 2000

Durante el periodo 1990-1999 se observa una ligera mejoría de los indicadores del gasto en educación; dicho comportamiento se fundamenta principalmente en la educación pública. De esta manera, el gasto en educación como proporción del PIB aumenta durante el periodo considerado, excepto en 1995, año en el cual se presenta una ligera caída

GRAFICA 1

Fuente: Elaboración propia en base a Anexo Estadistico del 5o Informe de Gobierno, Ernesto Zedillo, México, 1999.

La preeminencia del gasto público en educación se refleja en el hecho de que pasa de un porcentaje de alrededor de 4% respecto al PIB en 1990, a entre 5 y 6% en 1999. Asimismo el indicador de gasto privado en educación a PIB no pasa del 1% durante el periodo considerado.

Por otro lado la cantidad de alumnos matriculada aumenta entre 1990 y 1999. Es de notar que mientras la matrícula global de alumnos en la educación pública es ascendente ésta permanece prácticamente constante en la educación privada (Gráfica 2).

GRAFICA 2

Logros educación superior

El esfuerzo que se ha hecho en educación superior permitirá¡ que los jóvenes puedan abrirse oportunidades de superación, en cualquier parte de la República y en las más distintas vocaciones, dijo ayer el presidente Ernesto Zedillo en su mensaje radiofónico de los sábados.

Destacó que el sistema de enseñanza superior creció durante su administración. Así, recordó que se construyeron 37 universidades tecnológicas, con lo que el número de estas instituciones llegó a 44. Lo más importante de ello es que muchas de las nuevas universidades están funcionando en lugares donde antes no había a opciones de educación superior. Señaló también que la matrícula del subsistema se incrementó de dos mil 600 alumnos en los siete planteles que había a finales de 1994, a 40 mil jóvenes.

Junto a las universidades tecnológicas, dijo que también han crecido los institutos. Al comenzar el gobierno había a 120 tecnológicos, en los que se atendía a casi 218 mil estudiantes. Hoy ya son 189 planteles de ese tipo y en ellos estudian más de 300 mil jóvenes. Al lado de estas instituciones, han avanzado otras que tienen muchos años funcionando y que también significan oportunidades de progreso para la población.

Año | % Del PIB destinado a educación | % Del PIB destinado a Educación Superior. |

| | |

| | |

1994 | 5,1% | 0,76% |

1995 | 4,6% | 0,75% |

1996 | 4,7% | 0,70% |

1997 | 4,7% | 0,65% |

1998 | 4,8% | 0,76% |

1999 | 4,9% | 0,74% |

2000 | 4,8% | 0,74% |

Problemática del sexenio

La Huelga en la UNAM

La huelga de estudiantes que mantuvo suspendidas las actividades académicas en la UNAM por casi un año, del 20 de abril de 1999 al 6 de febrero de 2000. Se recordará que ese movimiento se derivó de la reforma al reglamento de cuotas escolares, que la inflexibilidad de las autoridades universitarias y del gobierno federal ante la oposición estudiantil obstaculizó una solución cuando era factible evitar el desbordamiento del conflicto, y que, al cabo, todos los actores del entorno universitario salieron perdiendo.

Han transcurrido diez años. La UNAM logró recuperar el paso académico, reponer el prestigio lesionado, y aprender algunas lecciones. Principalmente que el tema de las cuotas y colegiaturas estudiantiles es un asunto muy delicado.

Aunque el proceso de la huelga ha sido estudiado desde varios ángulos, quizás se ha prestado escasa atención al contexto de restricción del subsidio gubernamental a las universidades que antecedió a la decisión de la rectoría de la UNAM en el sentido de elevar las cuotas escolares.

Uno de los efectos de los tristemente célebres “errores de diciembre” fue que a partir de 1994 el gasto fiscal destinado a programas sociales, entre estos la educación pública, observó una tendencia decreciente en términos reales. Las universidades públicas fueron, en los años de 1994 a 1996, severamente castigadas por las políticas de austeridad implantadas en la presidencia de Ernesto Zedillo Ponce de León (1995-2000).

Por otra parte, continúa la Memoria, “la universidad experimentó un recorte de 175 millones de pesos en el subsidio federal como consecuencia de la caída de los precios del petróleo”. Después de enunciado el problema, el texto del rector concluye: “ya en otras ocasiones lo hemos expresado con claridad: deseamos contar con más recursos económicos provenientes de diversas fuentes —gobierno federal, egresados, sectores productivos, alumnos—, para hacer realidad el ideal de una educación de excelencia para todos.”

A principios de 1999 el rector Barnés circuló una primera propuesta de aumento de cuotas. En esta se anticipaba incrementar la colegiatura anual en bachillerato a mil 360 pesos y en licenciatura a 2 mil 40 pesos, lo que representaba 30 y 20 salarios mínimos respectivamente. Al cabo la propuesta disminuyó a 20 y 15 salarios mínimos, con la aclaración de que esos montos serían crecientes al quedar indexados al indicador de salario mínimo vigente en el Distrito Federal. La propuesta fue finalmente aprobada por el Consejo Universitario detonando las condiciones para la huelga.

Visto con frialdad y analizado con detenimiento el caso, ni Salinas, ni Zedillo y menos Camacho tuvieron el cuidado de abordar, con profundidad, el escabroso tema porque una reforma no se logra con una sola decisión administrativa que corresponde exclusivamente al Rector de esa respetable casa de estudios, sino que lo que se hubiera realizado es un intento serio por discutir la vigencia e importancia de la fracción IV del artículo Tercero Constitucional, mismo que a la letra prescribe: “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita”.

La cuestión es quién se atreve a plantear tan siquiera la revisión de esa disposición constitucional. Hasta este momento nadie lo ha hecho y lo que proponía Zedillo consistía en darle vueltas a un asunto espinoso y complicado, porque aumentar las cuotas es cobrar los servicios y mantenerlas, en puridad, es violar la misma Constitución.