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Ejercicios De Motricidad Fina Para Mejorar Lectoescritura

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Categoría: Informes De Libros

Enviado por: klimbo3445 27 abril 2011

Palabras: 2492 | Páginas: 10

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través del dibujo y lo que es simulacro de escritura. Hacia los 5 ½ - 6 años el niño puede copiar, con soltura, algunas palabras, o bien frases cortas. Poco después, con el aprendizaje de la lectura pasa a la etapa capital de la trascripción de las palabras dictadas, esto es como a los 6-7 años. Esta etapa (6-7 años) coincide con los primeros intentos de trascripción espontánea del lenguaje. Ligando lo que ha aprendido de la correspondencia entre los sonidos y los signos, escribiendo “lo que tiene en la cabeza” entonces la escritura utilizada es en la mayoría de los casos, “fonética” no obstante, este descubrimiento puede suscitar en el niño manifestaciones de gran interés e incluso de alegría si el adulto no empaña su feliz sorpresa señalando en ese momento las faltas de ortografía o la escritura torpe. Entonces comienza efectivamente a acceder a la lecto-escritura y a percibir más netamente su función de expresión personal y de comunicación. La escritura en tanto que es transcripción del lenguaje es pues, un aprendizaje cuyo comienzo oportuno se sitúa a una cierta edad, alrededor de los 6 años. Esta edad en que la escritura puede soltarse varía según el grado de madurez. El aprendizaje de la Lecto-Escritura es u proceso difícil y de suma importancia para el desarroillo cognoscitivo de cualquier ser humano. El aprender la Lecto-Escritura es ampliar los conocimientos, es conocer otras formas de pensar, conocer otro mundo, tener la oportunidad del diálogo escrito y la lectura con personas que se encuentran a grandes distancias. La Lecto-Escritura es un gran estimulante para el ser humano en todos los sentidos. Es la interacción en el mundo en que vivimos. La escritura moviliza esencialmente uno o dos miembros superiores. Requiere: preparación manual y coordinación óculo-manual. Sus posibilidades motrices son aún muy globales y el efecto de los movimientos finos o precisos se traduce por la aparición de hipertonias (resulta una fatiga rápida) el control de la mortalidad global se efectúa antes que la motricidad global se efectúa antes que la motricidad fina. El niño controla los movimientos del hombro antes que los de la mano: por lo que es necesario empezar con ejercicios de pre-escritura (movimientos generales) que permitan afinar sus sensaciones visuales, el niño puede así trazar líneas horizontales o garabatear líneas sobre un espacio amplio. Esta actividad requiere poca coordinación de los músculos agonistas y antagonistas. El dibujo, el modelado, la pintura, preparan a las actividades gráficas. La realización de los “bucles”, hacen intervenir una actividad rítmica que prepara la coordinación muscular necesaria al acto gráfico. El paso de los ejercicios gráficos a la escritura propiamente dicha va a plantear varias dificultades al niño: tendrá que disminuir la amplitud de los movimientos, controlándolos. El dibujo de las primeras letras se hará en el encerado y no sobre una pequeña hoja donde el espacio es muy reducido. La elección de la forma de escritura imprenta o cursiva es también una decisión importante. La primera parece más simple puesto que esta únicamente compuesta por segmentos de rectas cuya longitud varía y a las cuales pueden o no ser yuxtapuestas las porciones de círculos. Los hábitos motrices a adquirir por el niño son por lo mismo muy reducidos y puede rápidamente escribir su nombre de forma legible. La última etapa consiste en pasar de espacios amplios, al espacio restringido. Los diversos ejercicios procedentes habrán preparado la realización de movimientos limitados y precisos. La repetición de los ejercicios de escritura, completa la adquisición de esta práctica desarrollando en el niño un estilo gráfico personal. La segunda infancia ve la entrada en función de territorios nerviosos aun dormidos (mileinización): Las adquisiciones motrices, neuro-motrices y perceptivo motrices. Se efectúan ahora a un ritmo rápido, toma conciencia del propio cuerpo, afirmación de la dominancia lateral, orientación con relación a si mismo, adaptación al mundo exterior. Este período de 4 a 7-8 años es a la vez el periodo de los aprendizajes esenciales y el de la integración progresiva al plan social (G. Heuyer. Introducción a la Psiquiatría Infantil). PIAGET, sugiere 4 contribuyentes generales para el cambio de desarrollo:

* MADURACION ORGANICA

* EXPERIENCIA: Esta se realiza a través de las interacciones con el mundo físico, mediante las cuales, el niño no sólo observa los sucesos que ocurren, sino que participa en la experimentación para descubrir como suceden los hechos.

* TRANSMISION DE INFORMACION: Esta es derivada de otros individuos por medio del lenguaje y el ejemplo, tanto la enseñanza inadvertida como la deliberada.EQUILIBRIO: Se basa en la suposición que hace Piaget de que el desarrollo intelectual no se determino por los factores genéricos, ni por las contingencias ambientales en forma exclusiva, sino comprende la construcción progresiva de nuevas formas de conocimiento. (Piaget 1985:145).

Podemos de deducir que el desarrollo de las destrezas motoras y las funciones cognoscitivas dependen de la maduración de la experiencia y de la interacción entre ambas.

Factores que Favorecen el Aprendizaje de la Lecto-Escritura. Al niño le gusta divertirse con actividades distintas y expansivas que se ofrecen con generosidad en la escuela (preescolar 3 a 6 años). Estas actividades que desarrollan el lenguaje, que educan la mano al mismo tiempo que el sentido artístico, permiten al niño identificarse con el espacio de su clase y con el espacio mas restringido del papel en el que dibuja, todas esas actividades preparan en buena medida la Lecto-Escritura (pero es necesario tener un seguimiento y sistematización de estas actividades, estos juegos educativos se mezclan con el trabajo propiamente escolar). Tras los años de escuela preescolar, normalmente destinados al primer aprendizaje de la sociabilidad, al desarrollo del lenguaje a determinadas actividades PERCEPTIVO-MOTRICES, más tarde a la preparación para la Lecto-Escritura (L.E.), llegan los años de la adquisición de la L. E. Para acceder fácilmente a la escritura el niño que ingresa en la escuela primaria debe poseer una maduración suficiente en los planes intelectual, lingüístico, motor y práxico, a fin de que este aprendizaje pueda llevarse a cabo con soltura y placer.

Problemas en la Lecto-Escritura. El trastorno especifico para la adquisición de la lectura, en ausencia de retardo mental y de dificultades auditivas y/o visuales, dentro de un ambiente escolar normal y con una motivación adecuada hacia el aprendizaje, será el medio escolar que inicie sin problema aparente, aunque en algunos casos se puede inhibir el proceso por algún problema que se manifieste hacia el fin del primer año de primaria, por alguna incapacidad para leer o por una tendencia a invertir las letras, por la reversión en la dirección de la lectura (sol, por los) a lo cual se agrega substituciones, omisiones y emplastamientos en ésta. Aunque en teoría puede llegar a copiar un texto, en general, tienen dificultades serias con el dictado y la expresión escrita de lo leído. En un alto porcentaje estos niños presentan discriminación deficiente IZQUIERDA-DERECHA. El transtorno puede acompañarse de problemas de conducta y atención, aunque en muchos casos los niños tienen una conducta normal. Al llegar a segundo año el problema se agudiza ya que las demandas en cuanto a la lectura son mayores y esta es la etapa en la que estos niños pueden empezar a reprobar a pesar de tener inteligencia normal e incluso, por arriba de lo normal.

Las consecuencias de los niños que no aprenden a leer es que se ven pronto confrontados a cambio de escuela, deserción o fracaso escolar con la consecuente preocupación por el futuro escolar. También en la escuela estos niños son tomados por flojos, en ocasiones son objeto de burla por los compañeros, especialmente cuando tienen que leer en voz alta. Todo esto repercute con el tiempo en el estado anímico del educando, el aprendizaje de la lectura se vuelve para él algo desagradable y termina por adquirir verdadera aversión a la lectura y, por extensión, a todo el proceso de la enseñanza. En ocasiones, trata de evadirse de la responsabilidad escolar con fugas, convenciendo a los padres de afecciones somáticas frecuentemente exageradas (dolores de cabeza, malestares gástricos, etc.) y que están revelando el estado emocional al que se ve sometido el niño, especialmente en los últimos tres años de primaria, ya que en esta época el niño puede empezar a presentar dificultades en la conceptualización, dificultades serias en la ortografía, pobre autoestima y un concepto de si mismo distorsionado que lo llevan a abandonar la escuela y, en ocasiones, a trastornos del estado de ánimo que se manifiesta por desinterés, mecimiento, tristeza e incapacidad para establecer relaciones con sus compañeros. Para la realización de este ensayo nos basamos en la aplicación del programa de estimulación dando los siguientes resultados:

CONCLUSIONES. La propuesta de este programa nos da la oportunidad de interiorizar sobre que tan importante es que el alumno se encuentre en el nivel de madurez que le permita realizar la tarea que el medio exige según las necesidades programadas a este nivel. Por lo tanto hemos concluido que el niño de 6 a 7 años debe ser capaz de asimilar el proceso de Lecto-Escritura cuando llegue a esta edad cronológica y coincida con su maduración motriz; tenga la capacidad de discriminación de cierta figuras así como, coordinación óculo manual, equilibrio, organización del espacio; la estructuración del espacio – temporal, lateralidad, percepción figura fondo. Este desarrollo nos habla de la interrelación que existe entre el desarrollo motor y el aprendizaje de la Lecto-Escritura. De ahí la importancia de esta propuesta de estimulación motriz por medio de actividades físico-recreativas. Este problema empieza a ser notorio en la etapa de preescolar y reafirmarse en el primer año del nivel primario que es el proceso final de la coordinación óculo - manual para formalizar la adquisición de la Lecto-Escritura; nos dimos cuenta que el desarrollo de este programa en el lugar que se aplicó (Valle de Mexicali, Zona rural, escuelas multigrados) nos dio un buen resultado, ya que nos encontramos en un medio en el que los niños no reciben Educación Física ni ningún otro tipo de actividades corporal. De igual manera, algunas actitudes de indiferencia y falta de interés de los docentes frente a grupo, que consideran que la actividad física en nada ayuda a lograr los objetivos que pretendían alcanzar en la adquisición de la Lecto-Escritura; en ocasiones nos limitaban el tiempo para trabajar con el grupo sin motrices como conductuales, reconocieron los beneficios del programa para finalmente aceptarlo del todo. El presentar las actividades en forma creativa y con implementos, motivó altamente a los alumnos. Los alumnos fueron capaces de realizar diferentes actividades espontáneamente con los implementos presentados; lo que permitió crear nuevos movimientos o actividades acordes con las capacidades del niño, los cuales proporcionaron una gran cantidad de ejercicios y en un periodo de 30 días (5ª. O 6ª. Sesión) hubo un significativo cambio en su habilidad para manejar su lateralidad y en la realización de movimientos de coordinación fina que en las primeras sesiones no podían realizar, se fueron desarrollando y al final del curso lograr hacerlas de forma eficiente. En lo que se refiere a su desarrollo motor, se estimuló con las actividades obteniendo una mejoría; pero esto no nos decía nada; sin embargo al consultar con el profesor (a) del niño y recibir los comentarios como “el niño ya está captando, me está escribiendo mejor, termina más rápido, está mejorando su letra; me está leyendo más frases, etc.”. Podíamos inferir que el niño al recibir la estimulación psicomotriz, tenía la capacidad para realizar la tarea asignada, mejor preparado y de acuerdo a su personalidad. Lo cual reafirmamos al aplicar el examen de diagnóstico al final del programa (mes de Junio); dando un puntaje superior al inicial lo que nos permite hacer la siguiente propuesta:

- Que el programa de Lecto-Escritura sea practicado por los grupo de 1er. Año de primaria.

- Que el programa se inicie con un diagnostico en el mes de septiembre, para que la aplicación de éste sea a partir del primer día de Octubre.

- Que el programa se lleva acabo con un máximo de 15 alumnos cuando sea ejecutado por el especialista de Educación Física, o si es llevado por el profesor de grupo, se ejecute únicamente con los niños de mayor atraso en la Lecto-Escritura.

Así concluimos que todo niño que ingrese en el nivel primario tenga la oportunidad de recibir el programa de estimulación psicomotriz, para la adquisición de la Lecto-Escritura como un curso propedéutico. Podemos afirmar que, si los niños que ingresan a la educación primaria, fueran reforzados en su desarrollo psicomotriz con un programa de actividades físicas que tenga como objetivo la maduración motriz de los educandos, podrían evitarse problemas de aprendizaje que redundarían en un mayor aprovechamiento y una escasa deserción por parte de los alumnos, contribuyendo de esta manera a formar niños mas seguros, mas completos y más felices.