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Ensayo De La Globalización

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Categoría: Acontecimientos Sociales

Enviado por: Christopher 16 mayo 2011

Palabras: 1968 | Páginas: 8

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saparición progresiva del Estado, o al menos una perdida de importancia del mismo.

La globalización es un proceso, o mejor aun, un conjunto de procesos, que vienen desarrollándose con aceleraciones y desaceleraciones a lo largo de los últimos cinco siglos. Estos procesos tienen dinámicas y ritmos desiguales, y su efecto conjunto es profundamente diferenciador tanto dentro de los espacios económicos nacionales y

regionales, como entre las regiones del mundo. Dadas ciertas condiciones ligadas aun conjunto amplio de factores socioeconómicos, culturales y políticos, la globalización puede redundar en oportunidades de mayor bienestar social, progreso técnico y desarrollo económico, pero en otras condiciones puede generar efectos exactamente opuestos y verdaderas catástrofes.

La globalización es una dimensión del proceso de expansión del capitalismo desde sus orígenes mercantiles en algunas ciudades de Europa en los siglos XIV y XV. Como tal, es parte integral de un modo de organización económica y social profundamente desigualador, basado en la explotación de los seres humanos y la depredación de la naturaleza: un modo de organización social y económica que asocia el progreso de algunos con la desventura de muchos; la abundancia con el empobrecimiento. El debate en torno a la etapa presente de desarrollo de la globalización debe llevarse a cabo, por lo tanto, en el marco de la etapa contemporánea de desarrollo del capitalismo.

La ideología conservadora de la globalización es su confusión entre metáforas y realidades. El recurso a la metáfora para disimular los aspectos de la realidad que cuestionan la legitimidad de la dominación de las élites es viejo; sin ir más lejos, recordemos las figuras retóricas del "contrato" y de la "mano invisible", en los inicios de la civilización burguesa, para encubrir las luchas sociales y los profundos conflictos sobre los que el Estado y el mercado se apoyaban. La globalización suele ser presentada, por ejemplo, como una nueva versión del "tren de la historia" al que debemos subirnos, pues de lo contrario nos quedaremos abajo para siempre viendo cómo se nos escapa el progreso.

La discusión que sigue se lleva a cabo desde una perspectiva que tiene como referente principal América Latina. El modo en que la ideología conservadora de la g1obalición mistifica las situaciones y procesos de otras áreas del mundo cae, por limitaciones propias del autor, fuera de los alcances de este documento. Dado que la globalización es ante todo un proceso económico y político, la discusión presta particular atención a estas dimensiones.

1. Primera idea falsa: La globalización es algo nuevo

La idea demuestra poco conocimiento de la historia económica, incluso de la historia económica del capitalismo contrariamente a lo que afirma, la globalización es un proceso de desarrollo. Se origina en Europa hacia los siglos XV y XVI como dimensión particularmente dinámica del capitalismo y como efecto de su vocación expansiva

Se ha expresado como acierto que las economías y mercados precapitalistas presentaron fuertes tendencias al dinamismo comercial.

La globalización es un proceso ligado íntimamente al desarrollo del capitalismo como modo de producción expansivo respecto de territorios, poblaciones, recursos, procesos y experiencias culturales. El desarrollo de la ciencia y su aplicación a la producción favoreció la conquista de nuevas fuentes de materias primas y de productos de consumo, así como la implantación política en territorios cuyas poblaciones fueron incorporadas a esta primera ola de globalización colonial y la mutación cultural.

La primera revolución industrial a fines del siglo XVIII dotó de renovado dinamismo a este proceso; la producción masiva de minerales, recursos forestales y alimentos se convirtió en una de las piezas centrales del capitalismo europeo. En el último tercio del siglo XIX la llamada segunda revolución industrial (el desarrollo de nuevos medios de transporte terrestre y naval, la aplicación de la energía eléctrica a la producción industrial, las nuevas técnicas de conservación de alimentos, entre otros) estimuló masivos desplazamientos de población excedente de Europa hacia América y Oceanía. A los flujos de capital y del comercio se sumaron las grandes corrientes de población.

Incluso la "globalización" actual de los consumos asociada a la difusión internacional de franquicias comerciales carece del impacto y la proyección que tuvo la globalización alimentaria detonada a partir del siglo XVI con el acceso a Europa de una enorme variedad de productos originarios del mundo colonial: café, cacao, papas, tomates, plátanos, arroz y azúcar de caña, entre otros.

EI periodo 1930-1970 de "nacionalización" del capitalismo fue una época de extraordinario desarrollo de sus fuerzas productivas, y de conversión de recursos naturales, población y espacios físicos, en mercancías.

La idea de la novedad contemporánea de la globalización parte de una contraposición banal histórica entre el dinamismo presente y la aparente falta de movimiento de la economía mundial en el periodo anterior. La ideología de la globalización afirma que, ¡por fin! la historia se puso en movimiento. Debe reconocerse sin embargo, a la luz de la historia larga del capitalismo, que esos momentos de relativa estabilización son atípicos, como también lo son los periodos largos de crecimiento sostenido como el que tuvo lugar entre la segunda guerra mundial y la década de los ochenta.

2. Segunda idea falsa: La globalización es un proceso homogéneo

Enfocada desde una perspectiva de historia larga, la globalización resulta ser un proceso de desenvolvimiento desigual. Estamos en la actualidad viviendo un periodo de particular aceleración de la globalización sin precedentes hasta entonces. Simplificando mucho, la aceleración contemporánea de la globalización fue detonada por la enorme liquidez de la economía internacional a partir de los choques petroleros de la década de los setenta y la aplicación a la economía.

La globalización es asimismo un proceso de desarrollo desigual en sus diferentes niveles o dimensiones.

El colapso de las divisas europeas en septiembre de 1992; el crac mexicano de diciembre de 1994 y su "efecto tequila" sobre algunas economías de América del Sur ilustran de manera dramática la vulnerabilidad de la economía a los juegos financieros de la globalización.

Los ideólogos de la globalización no han sido capaces hasta ahora de explicar el auge de la xenofobia y de las trabas impuestas por las economías más desarrolladas (Estados Unidos, Unión Europea, Japón) a las migraciones laborales provenientes de los países menos desarrollados.

La globalización ilustra así la pertinencia de la tesis del carácter "desigual y combinado" del desarrollo capitalista.

Tercera idea falsa: La globalización conduce a la homogeneización de la economía mundial, superando a la larga las diferencias entre desarrollo y subdesarrollo, y entre países y regiones ricos y pobres. La globalización permite ingresar progresivamente en el "Primer Mundo"

Esta es una idea falsa que se difunde con mucho entusiasmo cuanto más subdesarrollado, pobre y atrasado es un país. La interpretación de la globalización como un proceso "de homogeneización en los planos económico, social y político" y la creencia en la capacidad de la globalización para cerrar 1as brechas económicas y técnicas internacionales carecen de sustento en los hechos, incluso en el largo plazo. Esto es algo que ya fue advertido a fines de la década de los cuarenta por algunos economistas vinculados a la recientemente creada Organización de las Naciones Unidas, como Raúl Prebisch y Hans Singer (CEPAL, 1949; Singer, 1950.

Los países que el Banco Mundial considera pobres -es decir, con ingreso medio por habitante de menos de un dólar al día-, que en conjunto representan más de la mitad de la población del mundo, captan 7% del producto mundial, mientras que los países ricos, con 8% de la población mundial, concentran casi 70% del producto del mundo, y 80% del comercio mundial -más de dos tercios del cual se transa entre países desarrollados-, y recibe más de 80% de la inversión extranjera directa. Los marcados desniveles educativos, técnicos, de bienestar y productivos en unas y otras áreas contribuyen a explicar estas agudas y crecientes diferencias, y comprueban que la dinámica inercial de la globalización, lejos de homogeneizar, ahonda las disparidades.

En contra de lo que plantean los argumentos neomalthusianos que adjudican el atraso de los países menos desarrollados a tasas excesivamente altas de crecimiento demográfico, debe señalarse que las diferencias en tasas de crecimiento poblacional entre países desarrollados y en desarrollados son mucho menores que la diferencia en las tasas de crecimiento del producto.

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La persistencia y ahondamiento del abismo entre ricos y pobres es el resultado del mantenimiento de los mecanismos de explotación internacional de tipo imperialista o neocolonial: saqueo de recursos naturales y degradación del ambiente; adopción de medidas proteccionistas en los países desarrollados en contra de las exportaciones primarias de los países periféricos; fijación de términos desiguales de intercambio; operaciones militares punitivas contra gobiernos "díscolos".

Conclusión

Por lo que podemos ver y analizar, la globalización no es nada nuevo aunque muchos lo toman como “moda”, cierto no es muy benéfico para los países sub desarrollados (tal es el caso de América Latina, África), ni en político, económico ni mucho menos social y cultural.

Lo que corresponde al Estado, ellos mismos lo propician y lo avalan permitiendo todo tipo de negocios tanto licito e ilícitos, llámese así el mercado negro o contrabando.

Técnicamente favorece a los grandes capitales mundiales y hay que ser realistas ellos mueven al mundo. Bill Gates, Donald Trump, Dodi Al Fayed, etc.

Lo más interesante e irónico del asunto es que nos quejamos de la globalización y seguimos consumiendo y adquiriendo “modas extranjeras”, por ejemplo:

Asistimos a McDonald´s, adquirimos ropa de firmas norteamericanas, adoptamos costumbres anglosajonas, compramos aparatos tecnológicos asiáticos, y el colmo es que negamos nuestras raíces y a su vez perdemos identidad. Particularmente en México que somos una sociedad sin mentalidad (como los alemanes), sin cultura, sin educación y sin triunfos que celebrar, siempre adoptamos lo ajeno; un claro ejemplo es el Halloween y el spanglish.

No toda la globalización es mala pero si tuviéramos conciencia como sociedad, aprenderíamos lo bueno y no solo lo “más fácil”.

No quiero pensar como un globalifóbico ni tener ideas retrogradas, pero ¿en que nos beneficia la globalización?...

Bibliografía.

Alfie, Miriam (1999), "Movimientos sociales y globalización en Sociología” Ed. Hess, México

García Canclini, Néstor (comp.) (1991), Cultura y pospolítica. El debate sobre la posmodernidad en América Latina, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Guerra-Borges, Alfredo (1998) Nuevo Orden Mundial: reto para la inserción de América Latina, México, Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM.