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Etnias De Bolivia

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Categoría: Acontecimientos Sociales

Enviado por: Sandra75 10 junio 2011

Palabras: 2352 | Páginas: 10

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e como tales, y con un abanico poblacional que va desde las macro etnias Quechua (2.500.000) o Aymara (1.500.000), hasta el otro extremo como la micro etnia Pacahuara (11 personas). Al interior de las etnias de mayor población aparecen muchas configuraciones de identidad sociocultural diversa, como el caso de los Callahuayas (aymara-quechuas), los Tentayape (guaranís), los Paiconeca (chiquitanos), los Ignacianos y Trinitarios (mojeños), los Joaquinianos (baures), los afrodescendientes (aymara-criollos), y muchos otros que conservan singularidades etnoculturales dentro de los cuerpos sociohistóricos y sociolingüísticos mayores.

con la cruda realidad de la situación actual en la distribución de la propiedad agrícola y ganadera, a partir de las conclusiones de un estudio técnico fidedigno:

- Pequeños productores = 80%; poseen 3% de la tierra.

- Propietarios medianos = 15%; poseen 8% de la tierra.

- Grandes propietarios = 5%; poseen 89% de la tierra

a) Pueblos indígenas en situación de Alta vulnerabilidad en tierras bajas.

En esta sección destacamos que de las 29 etnias que componen el mosaico etnocultural de la amazonía, chaco y oriente de Bolivia, nosotros caracterizamos al menos 14 de ellas que presentan diferentes situaciones de vida extremadamente crítica. Los pueblos que entran claramente en esa caracterización son:

Amazonía: Araona (97); Machineri (200); Ese Ejja (2.300); Moré (300); Chacobo (850); Pacahuara (11); Yaminahua (400); Mbya Yuki (120); Sirionó (800); Yuracaré (3.600).

Chaco-Oriente: Guaraní (77.000, con casos especiales); Guarayo (11.000, con casos especiales); Ayoreo (2.500, con casos especiales); Tapiete (130); Weenhayek (2.500).

No vamos a extendernos en la consideración pormenorizada de cada caso, que por lo demás requiere de los estudios específicos y en profundidad que recién estamos adelantando; sin embargo es posible señalar las razones para esta caracterización, algunas en realidad comunes a todas las etnias de tierras bajas, que en estos casos se agravan extremadamente:

1) Bajísima densidad poblacional, con alto riesgo de reproducción biológico-

vegetativa, donde la totalidad de las familias sufren de forma masiva el hambre y la desnutrición, la constante mortalidad infantil y la indefensión general ante las enfermedades (habiendo sido poblaciones muy numerosas en sus orígenes).

2) Carencia de recursos naturales de subsistencia, por carecer de tierras, mínimas, o por ocupar tierras eriazas, improductivas y pobres de vida natural (víctimas del despojo, empujados a sitios inhabitables por el latifundismo).

3) Grupos étnicos que están bajo tutorías foráneas, no demandadas por los nativos, que aunque intervengan a título humanitario, efectúan traslados forzados de hábitat y desarrollan una labor de inmovilización y aislamiento artificial de estos pueblos.

Departamento de La Paz.

1. Toromona. Al Norte del departamento de La Paz, en el centro del Parque Nacional Madidi (1.895.740 has.), se encontraría viviendo en forma seminómada el pueblo Toromona, entre las cabeceras del río Colorado (o Pukamayu) y las cabeceras del río Heath (o Sonene), en una zona impenetrable de la selva objeto de nuestras expediciones. Son varias las fuentes que se aproximan entre sí para suponer insistentemente la existencia de esta etnia emparentada lingüísticamente con los Araona, por la familia lingüística común Tacana. Aparte de las fuentes etnohistóricas sobre los Toromona y los relatos de la época del auge del caucho en que fueron diezmados, la presunción de su existencia en el siglo XX fue esporádica, pero nunca desapareció, y es a finales del mismo en que la posibilidad de su existencia aislada vuelve a ser mencionada: versiones hay entre los Araona del Alto Manupare, que fueron recogidas directamente por el autor de este artículo; la versión del científico noruego Lars Hafskjold, que en 1997 penetró sólo en la selva en busca de los Toromona y nunca más regresó (la búsqueda de Lars es uno de los objetivos permanentes de la Expedición Madidi); versiones entre pobladores de las comunidades tacanas y mestizas de la región del Madidi, que hablan de la existencia de los “peligrosos chunchos” o de los “chamanes”; versiones en la presunción de algunos miembros del New Tribes Misión; en la mención temerosa de Guardaparques del Parque Nacional Madidi; en la especificación del texto de zonificación del Plan Madidi, que refiere la presencia de un grupo no contactado en las cabeceras del río Colorado, que es zona de protección estricta.

El problema principal de existir los Toromona (o cualquier otro grupo humano aislado, obviamente) es lograr un primer contacto con ellos, antes que lo hagan los madereros o buscadores de minerales que ya se desplazan por la región y que intentan penetrar más adentro, a despecho de las disposiciones legales y aprovechando la irregular protección del Parque Nacional: y advertimos, si los depredadores hicieran el primer contacto, tenemos la certeza de que sería desastroso para el pueblo en situación de aislamiento, pues quedarían a merced de las armas de fuego hasta ser borrados del mapa, como en el pasado. De ahí la urgencia de establecer su existencia o inexistencia probadas, para tomar las medidas correspondientes.

2. Araona. Fuera de los 90 Araona señalados anteriormente, es posible que existan algunas familias aisladas en la selva, en las cercanías de Puerto Araona, que no hayan querido estar bajo la tutela de los misioneros norteamericanos de “Nuevas Tribus”. Esta afirmación la hicieron los mismos Araona al autor de este trabajo en 1986 y 1994; Brackelaire cita que el antropólogo francés Michaël Brohan, quien estudia actualmente a los Araona, recogió la misma versión, y otra fuente semejante es la Organización del Pueblo Indígena Mosetén.

3. Ese Ejja. La población central habita a orillas del río Beni, entre los departamentos de La Paz y Beni; pertenecen a la familia lingüística Tacana. Se menciona que podrían haber grupos nómadas sin contacto en la frontera entre Bolivia y Perú, en territorio del Parque Nacional Madidi.

Departamento de Santa Cruz

4. Mbya Yuki. La población central (120), de la familia lingüística Guaraní, se encuentra en el puesto Mbya Recuaté, regentada por “Nuevas Tribus”, sobre el río Chimoré en el Parque Nacional Carrasco de Cochabamba. Allí mismo habrían algunas familias aisladas que se separaron del grupo principal por no aceptar vivir bajo la normativa de los misioneros. Hay que aclarar que el hábitat original de los Yuki no era éste sino el de las tierras del Chore, en los alrededores de Puerto Grether sobre el río Ichilo y sobre el río Yapacaní en el departamento de Santa Cruz, de donde fueron sacados forzosamente y llevados en avioneta en 1989 y 1992 por los miembros de “Nuevas Tribus”: se dice que quedaron en su territorio de origen alrededor de 15 yukis sin aceptar ningún contacto hasta hoy, de lo que dan fe algunos lugareños que habrían sido atacados con flechas, sin mayores consecuencias.

5. Ayoreode. En el Parque Nacional Kaa Yya(3.441.100 has.) del Gran Chaco boliviano en la provincia Cordillera de Santa Cruz, existe un grupo no contactado del pueblo Ayoréode (2.500), de la familia lingüística Zamuco, que se distribuye en pequeñas poblaciones-clanes en las provincias Chiquitos y Germán Busch de dicho departamento. Fuera de las versiones de lugareños, se tiene la de los mismos ayoreos que participaron en los talleres para la creación del Kaa Yya, por lo que se menciona a ese grupo de aislados en el mismo.

Departamento de Pando

6. Pacahuara. Se ha dicho en otro momento que los Pacahuara son actualmente sólo 11 personas, que han sido acogidos por los Chacobo ,de la misma familia lingüística Pano, que tienen su localización en el Alto Ivon, de la provincia Vaca Díez del departamento del Beni. Estos Pacahuara fueron trasladados allí en avioneta desde su hábitat originario, el río Pacahuaras del departamento de Pando, por los misioneros norteamericanos del ex Instituto Lingüístico de Verano y “Nuevas Tribus”. Ahora se recibe diferentes versiones sobre la existencia de un grupo de familias Pacahuara no contactadas (serían 50 personas), que se encuentran entre los ríos Negro y Pacahuaras, en el municipio Santa Rosa de Abuná, en la provincia Federico Román, dentro de concesiones forestales y cerca de la frontera con el Brasil.

Departamento del Beni

7. Yuracaré. De familia lingüística aislada (sin clasificación científica), tienen como hábitat (3.600) el Territorio Indígena Parque Nacional Isidoro-Sécure (TIPNIS) del departamento del Beni, donde viven en pequeñas comunidades dispersas. Conversaciones con miembros de la etnia y con diferentes viajeros hablan de la existencia del algunos grupos de yuracarés no contactados, que viven en la selva libremente, pero como en los otros casos bajo potenciales amenazas, especialmente por la presencia comprobada del narcotráfico.

c) Algunas estrategias actuales para enfrentar ambas situaciones.

Los pueblos indígenas que se encuentran en situación de Alta vulnerabilidad en nuestro país, aún no cuentan con ninguna política oficial, profesionalmente competente y decidida, para empezar siquiera a dar soluciones a los urgentes problemas de sobrevivencia y de defensa de los derechos humanos más elementales de aquellos compatriotas que hasta ahora son considerados como “salvajes”, bolivianos de segunda o tercera categoría, a pesar de que las mismas entidades internacionales que controlan el desarrollo económico del país –y por ende el pensamiento neoliberal de los gobiernos de turno- como son el Banco Mundial o el BID, han donado cientos de miles de dólares para que los distintos gobiernos intervengan contra esta inhumana e inaceptable (aún para esas entidades) situación en pleno siglo XX . Nada significativo se ha logrado hasta ahora.

Respecto de la situación de los pueblos indígenas en Aislamiento voluntario, se están produciendo a nivel internacional, esta vez desde entidades de la sociedad civil y el apoyo de algunos gobiernos, diferentes eventos que tienden a desembocar en la creación de una Alianza Internacional para la Protección de los Pueblos Indígenas Aislados, de pronta constitución. Los países en los que se encuentran pueblos indígenas aislados (es importante el apunte de Brackelaire, de que el concepto de “aislamiento” es muy relativo, ya que la sociedad moderna está hoy tan cerca que amenaza realmente su sobrevivencia) son: Brasil, Colombia, Ecuador Perú y Bolivia de la Cuenca Amazónica, y Paraguay y Bolivia del Gran Chaco, países todos que han ratificado el Convenio 169sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Es dolorosamente irónico que, como lo dice el autor citado, numerosas especies animales en vías de extinción son mejor protegidas gracias a la Convención CITES sobre especies amenazadas, que los últimos pueblos desconocidos del planeta, con sociedades, tipos de saber, lenguas y culturas que pueden ser extintos antes de ser conocidos, como muchos desaparecieron estos últimos cinco siglos, y probablemente todavía estos últimos años. Este ha sido el convencimiento en la realización del Primer Encuentro Internacional sobre Pueblos Indígenas de la Amazonía y del Gran Chaco en Belem do Pará (Brasil), que emitió el 11 de noviembre de 2005 la “Declaración de Belem sobre los Pueblos Indígenas Aislados”, en la que con sabia precisión y contundencia, bajo 15 Considerandos, se plantean 14 Demandas y Exigencias a los gobiernos de los países involucrados, que ya consisten en la base para el diseño de políticas de investigación, acercamiento y solución a la multiplicidad de campos que entraña la existencia de seres humanos prácticamente segregados por las sociedades nacionales (por parte de Bolivia asistieron al evento el antropólogo Bernd Fischermann y Arturo Villanueva del Defensor del Pueblo).

Finalmente, repetimos que los documentos internacionales fundamentales, que deben ser tomados como referencia constante para asumir definitivamente este desafío (pues se trata de desafío ético y profesional, tanto como humano) son: Declaración Universal de los Derechos del Humanos (1948); Convenio sobre Prevención y Sanción del Genocidio (1948); Declaración Universal sobre Diversidad Cultural de la UNESCO (2001); Convención de París sobre Protección del Patrimonio Intangible (2003); Convenio sobre la Diversidad Biológica (Río, 1992); la Resolución 3056 sobre Pueblos Indígenas que viven en Aislamiento Voluntario en la Región Amazónica y el Chaco de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UINC, dada en Bangkok, Tailandia, 2004); Recomendación (Párrafo 73) sobre Pueblos Indígenas Aislados adoptada en la 4ª Sesión del Foro Permanente de la ONU (2005); Propuesta del Grupo de Trabajo encargado de elaborar el proyecto de Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de los Estado Americanos (OEA), Guatemala(2005). www.EcoPortal.net

(1) -De Vries, Aldert. Territorios Indígenas en las Tierras Bajas. CIDOB, SNV, Santa Cruz, 1998.

(2) -Guerrero Peñaranda, Ramiro. Huacareta: Tierra, territorio y libertad. Fundación Tierra, La Paz, 2005.

(3) -Brackelaire, Vincent (Sociólogo-antropólogo- Río de Janeiro, vibra@alternex.com.br). “Pueblos indígenas no contactados de Bolivia, un tesoro cultural sin protección”. Febrero, 2006.