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Finanzas Publicas Factor Multiplicador Y Keynes

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Categoría: Negocios

Enviado por: Stella 25 mayo 2011

Palabras: 2582 | Páginas: 11

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, El Acelerador y El Amplificador Del Gasto Público.

El Multiplicador.

El multiplicador es el factor por el cual se multiplica el monto de un incremento neto de inversión (o, más en general, de un gasto) dando como resultado un incremento de producción y de la ocupación.

Por ejemplo, el estado aumenta el gasto público, con lo cual el nivel de producción aumenta porque al salir el estado a gastar, la demanda se ve incentivada y aumenta el nivel de producción. Al suceder esto el consumo, que depende del ingreso, también aumenta, generando un nuevo aumento en el nivel de producción, y las demás variables que dependen del ingreso también se modifican, generando un aumento final de ingreso superior al del aumento inicial del gasto publico. Esto es lo que recibe el nombre de efecto multiplicador.

Factor Determinante del Efecto Multiplicador.

El Multiplicador depende de la “Propensión marginal a consumir” que es el incremento de la demanda de bienes de consumo correspondiente a un incremento unitario de ingreso. Al hacer referencia a propensión marginal, hay que tomar en cuenta que cada incremento unitario de ingreso es diferente para cada grupo de consumidores, puesto que los sujetos que pertenecen a los grupos de menores ingresos destinarán todo o casi todo el incremento de ingresos para demandar bienes de consumo, mientras que los que pertenecen a categorías de altos ingresos destinarán sólo una pequeña proporción del incremento de ingreso para el consumo y la mayor parte restante para el ahorro.

El multiplicador se expresa a través de la siguiente fórmula:

K= ∆Y

∆I

En donde:

K= Multiplicador

Y = Ingreso

I = Inversión

∆Y = Incremento del Ingreso

∆I= Incremento de la Inversión

El valor del incremento de la producción vendrá dado por la expresión:

INCREMENTO DE LA INCREMENTO DEL

PRODUCCIÓN = MULTIPLICADOR X DEL GASTO PÚBLICO

Utilización y alcances del multiplicador

El multiplicador es estático, reflejando cómo de una determinada situación y por la variación de un factor se pasa a otra situación.

Sin embargo, un aumento del gasto total por un incremento del gasto del Estado produce, también en situaciones de prosperidad y plena ocupación, su efecto sobre el ingreso nacional nominal, pero por definición no puede producir mayor empleo, puesto que ya está pleno ni, correlativamente, un aumento de la producción; esto es, un aumento del ingreso real, por falta de factores de la producción disponibles. El mayor gasto del Estado que se agrega al gasto total incrementará este último, o sea, la demanda total de bienes y servicios, mientras que la oferta total no podrá incrementarse a su vez, por haber pleno empleo de los factores. El resultado de este desajuste será el alza de los precios, o sea, un brote inflacionario.

El Principio De Aceleración

El principio de aceleración consiste en el efecto que la mayor demanda de bienes de consumo origina para la demanda de bienes de inversión. En una formulación simple, la explicación del principio de aceleración es la siguiente: un incremento de la demanda de bienes de consumo provoca un mayor uso de los equipos, originando una mayor demanda de bienes instrumentales.

Este principio proporciona un medio útil y conveniente para el estudio de los efectos que los gastos públicos pueden tener sobre la inversión privada.

Interacción Del Multiplicador y Del Acelerador

Si los gastos públicos tienen como efecto inmediato el incremento de la demanda de bienes de consumo en la medida y en el tiempo que indica el multiplicador temporal, la expansión de dicha demanda provocará un aumento en la demanda de los bienes instrumentales en la medida y bajo los supuestos del principio de aceleración. A su vez, el incremento de las inversiones provocará un nuevo proceso de aumento en la demanda de los bienes de consumo con la aplicación del multiplicador y, por consiguiente, un nuevo incremento de la demanda de los bienes de inversión, según el principio de la aceleración y, así, sucesivamente.

El efecto acumulativo del multiplicador y del acelerador puede crear el peligro que los gastos públicos, alcanzada la plena ocupación, tengan efectos inflacionarios.

Existe también el peligro opuesto, o sea que una disminución imprevista del gasto público, produzca una fuerte recesión si la demanda global disminuye por el efecto acumulativo pero negativo del multiplicador y del principio de aceleración.

Efecto Amplificador

Finalmente, se ha elaborado en la teoría económica el efecto amplificador, que consiste en la amplificación de la demanda global a través de las variaciones en las existencias de materias primas o de productos terminados. Las variaciones en la demanda de bienes de consumo tienen como efecto, las variaciones en las existencias y éstas, a su vez, sobre la demanda de bienes de inversión, constituyendo así un fenómeno intermedio entre el multiplicador y el acelerador.

El Aporte Keynesiano a La Teoría Del Gasto Público

Los economistas clásicos pensaban que el estado debía limitar sus gastos a lo estrictamente necesario, básicamente para cubrir las llamadas necesidades absolutas. Basados en el principio del equilibrio presupuestario, consideraban que el gasto debía estar en función del ingreso y en ningún caso exceder a éste.

Posteriormente la Teoría Keynes tuvo una gran influencia en los Planteamientos de la Hacienda Pública. De acuerdo con el análisis Keynesiano los determinantes fundamentales de la inversión son las tasas de interés y el rendimiento marginal de capital. Desarrolló la llamada Teoría del Consumo, según la cual toda economía tiende a consumir una proporción constante del ingreso que percibe. Esto se conoce como la propensión media a consumir. En una situación de recesión, en donde los inversionistas no encuentran oportunidades suficientemente atractivas de inversión, éstos prefieren ahorrar y como la inversión se requiere que haya un factor que rompa ese círculo vicioso. Este factor es el Gasto Público. El Gasto Público no irriga dentro de la comunidad, la cual lo destina aproximadamente en unas ¾ partes a consumir y en una cuarta a ahorrar.

La propensión media a consumir, es decir, el porcentaje de cada unidad de ingreso adicional que se dedica al consumo es entre el 70% y el 80%. Estos consumos se traducen en mayores pedidos a los productores los cuales ven disminuidos sus inventarios y se ven así estimulados para reponerlos, y si el nivel de gasto público se mantiene durante un tiempo se generará (por medio del aumento en los consumos) una inducción de los ensanches industriales con la cual se comenzará a reincorporar la masa de desocupados.

Los aportes Keynesianos fueron de gran utilidad para salir de la gran depresión de los años treinta. Hacia el año 32 comenzaron a ser aplicados en la economía americana.

Estas teorías tuvieron naturalmente su incidencia sobre los conceptos de la Hacienda Pública, ejemplo durante los primeros años de la recesión (1929-1931), todavía imperaba la tesis del equilibrio fiscal, según la cual el gobierno no debería endeudarse para financiar gastos ordinarios sino que el endeudamiento se reservaba como un instrumento de última instancia para financiar obras especiales y gastos extraordinarios.

En la Hacienda Pública tradicional no era una política de endeudamiento para financiar gastos que requieran para afrontar el ciclo recesivo. Las políticas monetarias fueron muy restrictivas y han sido señaladas como uno de los detonadores que tuvo la gran depresión en los primeros años. Poco a poco y en la medida en que nos fuimos adentrando en la crisis, estas tendencias fueron cambiando y se comenzaron a desarrollar políticas más flexibles de financiamiento al gobierno central con lo cual este comenzó a obtener recursos para financiar el gasto público. Pero fue un proceso de aprendizaje lento, y vale la pena mencionarlo porque históricamente vienen a constituir éste el momento de transición entre lo que podríamos llamar la Hacienda Pública Tradicional y la Hacienda Pública Moderna.

Keynes reasume así su teoría:

“Cuando aumenta la ocupación, aumenta también el ingreso real de la comunidad; la psicología de ésta, es tal que cuando el ingreso real aumenta, el consumo total crece, pero no tanto como el ingreso”

De acuerdo al padre Pernaut, el nivel de la renta nacional depende del nivel del empleo, de tal modo que si se logra que toda la nación esté trabajando al máximo, la producción será la mayor posible.

El nivel del empleo depende del nivel del gasto total, lo cual lo llama Keynes, de la demanda efectiva y está determinada por la confluencia de las curvas de la oferta y demanda globales. A su vez la inclinación de la curva de la oferta depende de las exigencias empresariales y del nivel de la técnica, mientras que la de la curva de la demanda depende de los gastos del consumo e inversión.

El consumo depende del nivel de ingresos y de la propensión que exista hacia el mismo, mientras que la inversión depende de la eficiencia marginal del capital e interés. El tanto por ciento de interés depende de la cantidad de moneda circulante y de la preferencia de las gentes por el dinero líquido.

El nuevo impulso tomado por el análisis macroeconómico de la Teoría General de Keynes, ha contribuido a orientar la teoría moderna de la distribución. Keynes ha demostrado que en el plano de la economía global, existe una interdependencia entre las funciones de la demanda de los factores y las remuneraciones de los factores. Un cambio en el precio de un factor de producción, de acuerdo a la oferta de dicho factor, lleva consigo variaciones en la demanda total, y como representa una fracción importante de la renta total susceptible de ser gastada.

Existen algunas limitaciones que según el padre Pernaut, se le atribuyen a la Teoría Keynesiana:

Es una teoría estática, no dinámica, aun cuando lleva en esencia algunos de los elementos de dinamismo, para pasar de una situación de equilibrio en desempleo a otra superior en pleno empleo, donde el impulso ha de venir de fuera, de la acción consciente y refleja la autoridad, ya que se supone que de no ser por tal intervención, la economía podría derivar indefinidamente en situación de desempleo sin que hubiese resortes internos al propio mecanismo que promovieran niveles superiores de ocupación.

Resuelve el paro coyuntural, no ataca las causas del paro estructural, es por lo tanto aplicables a países avanzados y no tiene validez para los países subdesarrollados.

La Teoría Keynesiana, opera en economías cerradas, no en las abiertas o derivadas. Esta enfocaba los niveles de desempleo y sus soluciones en el supuesto de una economía cerrada, casi sin relación con el extranjero, pero muy pronto fue levantada esa objeción, aún refiriéndose al caso de los países avanzados, pero interdependientes.

La misma teoría es intervencionista y de facilidad monetaria. Keynes logró salvar al capitalismo, alejando la fecha de su ruina inevitable que venía con la gran depresión del año 1929. Keynes logró sentar sobre bases firmes teóricas, el intervencionismo estatal en la economía, suministró argumentos en pro de la redistribución de las propiedades; impuso las reformas tributarias e hizo más mediatas la fiscalidad, al mismo tiempo sacrificó el equilibrio monetario y creó el clima generalizado de la inflación que están respirando los países en estos últimos tiempos.

Conclusión

Definitivamente la teoría Keynesiana ayudo a superar el estancamiento que sufrió el mundo durante muchos periodos, su propuesta fue tomada como base para el desarrollo de economías mundiales, mediante la interacción del Estado en los ritmos de inversión, incrementando los niveles de producción e ingresos de las personas, constituyéndose en un mayor nivel de bienestar general.

Aunque la teoría keynesiana tuvo algunas limitaciones, debido a que solo fue aplicable en economías cerradas, su teoría del intervencionismo del estado en la economía, suministró argumentos en pro de la redistribución de las propiedades; traduciéndose en una reforma de la fiscalidad y aspecto tributario, además de romper con el equilibrio monetario y los niveles generalizados de inflación.