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Influencia Del Derecho Romano

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Albert 23 mayo 2011

Palabras: 1868 | Páginas: 8

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particular en la Universidad. Of Bologna. de Bolonia. Se convirtió en la base de la ley más continental, como se ejemplifica en el Código Napoleón de Francia, el arquetipo de los códigos que rigen la jurisdicción de derecho civil.

Así, “para todas las codificaciones de los siglos XIX y XX “ según dice el estadounidense Charles Sherman, “Existe una similitud: las codificaciones modernas pueden ser consideradas, en gran medida, como una nueva edición de la monumental obra compiladora de Derecho Romano hecha por Justiniano, desde luego ajustada, a los tiempos modernos y ataviada de los modernos usos lingüísticos”. Es el caso del Código Civil Francés de 1804, Código Civil Español de 1889, Código Civil Alemán de 1896, Código Civil Italiano de 1942, Código Civil Chileno de 1855, el brasileño de 1916 y el japonés de 1896/1898, solo por mencionar algunos de los más importantes.

Todos estos Códigos consisten en gran parte en normas que, o ya estaban formadas en el antiguo derecho romano, o fueron consideradas como derecho romano por haberse desarrollado mediante un proceso multisecular de interpretación de las fuentes romanas, a partir del siglo XII cuando el derecho romano fue descubierto en Europa. Por medio especialmente de los códigos europeos, sobre todo del francés, se han difundido éstas normas y con ellas el derecho romano, en todo el mundo.

El fenómeno de que un derecho desarrollado en la antigüedad haya podido imprimirse en los códigos civiles modernos, se explica solo por una multitud de causas, las relaciones son muy complejas.

Dejando a un lado las causas que se relacionan con las peculiaridades de la tradición europea se pueden poner de relieve tres fundamentos:

1) En primer lugar está la forma romana de crear el derecho, que puede denominarse método racional. El derecho Romano en primer lugar se definen determinadas situaciones conflictivas de la vida social como problemas específicamente jurídicos, es decir, se desvinculan de otras relaciones como la religión, la ética y la moral, y se deciden conforme a criterios racionales. Este procedimiento consiste en deducciones lógicas calculables y comprobables a partir de las normas jurídicas generales y obligatorias, que por regla general están estructuradas conforme al modelo “si… entonces” que ligan a una hipótesis, el supuesto fáctico, una determinada consecuencia jurídica. Este modo de pensar facilitó la aparición de una profesión de juristas científicamente preparada, que ha sido característica del desarrollo occidental del derecho, y que definió en buena parte la organización de las sociedades europeas desde el origen de la edad media.

2) En segundo lugar hay que mencionar las valoraciones y los motivos, en cuya realización se funda el Derecho Romano. Aquí deben mencionarse: la igualdad jurídica de los ciudadanos en el derecho privado romano, la seguridad y protección de la libertad y la personalidad de los ciudadanos particulares, la libertad de asociación y de testar, el principio de la buena fe (bona fides), el ideal de la justicia ( aequitas), la protección de la propiedad (que sirve también como protección de la libertad y de la independencia de los individuos), la protección de la posesión (mediante la que se asegura la paz jurídica de las sociedades), la igualdad de la mujer en la capacidad jurídica, la protección de los débiles (y en especial de los menores de edad y de los incapaces), etcétera.

Éstos y otros muchos valores desarrollados y salvaguardados en Roma, determina hoy, por mucho, nuestra conciencia valorativa, y por lo mismo encontrando su expresión en los códigos civiles modernos, así como en los 155 principios generales de derecho civil de la República Popular de China.

3) La tercera razón para el determinante influjo del derecho romano es que sus reglas y soluciones casuísticas se desarrollaron en su mayoría a partir de los respectivos problemas prácticos y por eso, sin pesadas intervenciones legislativas. El derecho romano es un derecho de juristas, los geniales juristas romanos trataron de desarrollar la solución a los problemas jurídicos que mejor correspondiera con la defensa de los mencionados valores de la razón jurídica práctica

. Por ello las normas que ellos formaron convienen en general con él common sense; usualmente son de una justeza evidente y, como han sido producidas a partir del esfuerzo por una regulación justa y prácticamente sensata de las relaciones jurídicas, constituyen en conjunto un todo armónico y excepcionalmente funcional.

Estas tres razones pueden explicar en lo esencial por que el derecho romano ha determinado en gran medida, bajo diferentes épocas, lugares y diferentes constituciones, las normas de los códigos de derecho civil. También permiten al mismo tiempo inferir que el derecho romano ha de ser de gran utilidad en el futuro para la elaboración de leyes, puesto que ha desarrollado soluciones óptimas y permanentes para muchos problemas de derecho privado.

Además las experiencias históricas enseñan que las situaciones conflictivas de derecho privado son constantes, independientemente de los cambios del ambiente, sobre todo en el derecho de las obligaciones y de los bienes. Si, por ejemplo, un arrendatario usó en la antigüedad un esclavo, en la Edad Media un caballo o actualmente un automóvil, de tal forma que se deteriora, ese arrendatario tuvo y tiene que pagar al arrendador por daños y perjuicios de ésta y en otras épocas.

La experiencia histórica además enseña que nuestros recursos jurídicos, reglas y medios jurídicos para solucionar conflictos, están limitados, y por ello las soluciones que en un tiempo se rechazaron, en otros tiempos se revalidan. A este fenómeno se le ha denominado acertadamente “el retorno de las instituciones jurídicas” (Wiederkehr von Rechtsfiguren).

Por ejemplo en casos en que solo una de las partes del negocio jurídico era nula, los juristas romanos consideraban por lo general como válido el resto del negocio. La regla derivada de D 45, 1,1,5, utile per inutile non vitiatur (lo valido no se perjudica por lo invalido) rigió en el derecho común (es decir en el derecho romano modificado a través de un práctica multisecular) en Alemania hasta fines del siglo XIX. Sin embargo, el código civil alemán de 1896, teniendo en cuenta que nadie puede quedar obligado por un negocio jurídico que no haya consentido, estableció el párrafo 139 el principio inverso: in dubio utile per inutile vitiatur (en caso de duda, lo valido se perjudica por lo invalido).Pero en la práctica judicial desde hace mucho tiempo la regla se ha invertido, de modo que de hecho en Alemania se ha restablecido la solución que tuvo en vigor hasta finales del siglo XIX y que, por cierto se estableció también en el artículo 60 de los Principios Generales del Derecho Civil de la República Popular China.

Este ejemplo y muchos otros demuestran que la codificación del derecho civil no concluye el desarrollo del derecho privado, sino que representa tan sólo una fase de su desarrollo, en la que se arraigan temporalmente determinadas valoraciones y apreciaciones. Como consecuencia el cambio que tiene lugar en las concepciones sociales sigue un cambio en los valores jurídicos, las instituciones, soluciones e instrumentos jurídicos anteriores pueden volver a tener vigor en las nuevas condiciones, por eso es raro que en el derecho exista algo verdaderamente pasado. Pero cuando ocurre un cambio, el legislador que quiere regular los conflictos jurídicos específicos en el código debe procurarse un panorama sobe las diferentes alternativas de soluciones, para poder tomar la decisión más adecuada para su tiempo. Puesto por lo general que las distintas alternativas de soluciones para los problemas clásicos del derecho privado fueron discutidas por los juristas romanos, el poder disponer de esta vasta experiencia es de una utilidad que no debe despreciarse

En nuestro siglo se han cambiado los elementos decisivos: el Derecho comparado ha obtenido cada vez más importancia; en las comisiones legislativas se atiende más el ejemplo de otras codificaciones que a los principios jurídicos romanos. Por ejemplo, el Código Civil de Grecia de 1940 se ha apoyado mucho en el Código Civil de Alemania y Turquía, en 1926, tomó casi por completo, con mínimos cambios, el Código civil de Suiza. Pero, como se expuso antes, la mayoría de los códigos civiles codificaron principalmente del Derecho Romano. Por eso, cuando hoy se quiera adoptar una disposición de un código extranjero para una nueva codificación se requiere, muchas veces, considerar al Derecho Romano para entender las bases y el alcance de la disposición que se quiere tomar. Por ejemplo, la difícil regla del artículo 1193, párrafo segundo del Código Civil Francés , que se tomó entre otros, del artículo 311 del Código Civil griego y del artículo 1190 del Código Civil italiano.