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Juicio Sucesorio

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: monto2435 14 junio 2011

Palabras: 13912 | Páginas: 56

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amiliar refiriéndose a la legislación, a través de un escrito donde se manifiesta o da a conocer al juzgado que la persona ha fallecido y no dejó testamento, así como la entrega de una relación de los familiares más directos.

Iniciado el juicio y siendo los herederos mayores de edad, podrán después del reconocimiento de sus derechos, encomendar a un notario la formación de inventarios, avalúos, liquidación y partición de la herencia, procediendo en todo de común acuerdo, que constará en una o varias actas.

También señala que podrán convenir los interesados en que los acuerdos se tomen a mayoría de votos que siempre serán por persona y cuando no hubiere este convenio, la oposición de parte se sustanciará en forma de incidente ante el juez que previno.

El Código de Procedimientos Civiles establece que en todo juicio sucesorio se formarán cuatro secciones.

Los documentos que deben presentarse al momento de realizar la solicitud de juicio sucesorio es el acta de defunción o un documento que lo acredite, como lo es el certificado de defunción y para solicitarlo se requiere que al promoverse un intestado, justificará el denunciante el parentesco o lazo si existiere y que lo hubiere unido con el autor de la herencia, en el grado por el que pueda considerarse heredero legítimo, debe el denunciante indicar los nombres y domicilio de los parientes en línea recta y del cónyuge supérstite o a falta de ellos, de los parientes colaterales dentro del cuarto grado.

JUICIOS SUCESORIOS

CONCEPTO Y CLASIFICACIÓN DE LOS JUICIOS SUCESORIOS

Con esta denominación se designa a los procedimientos universales mortis causa que tiene por objeto trasmitir el patrimonio del autor de la secesión, a favor de sus herederos y legatarios. Los juicios sucesorios son intestados o ab intestado cuando el autor de la sucesión haya fallecido sin haber dictado su testamento, por lo cual la trasmisión del patrimonio hereditario debe llevarse a cabo de acuerdo con las reglas de la sucesión legítima (artículo 1599 a 1673 del CC). A los juicios sucesorios se les llama testamentarias cuando, habiendo dejado expresada su voluntad el autor de la sucesión en un testamento, la trasmisión del patrimonio hereditario se debe ajustar a lo ordenado en dicho testamento. Es oportuno, para nosotros, reiterar aquí lo que hemos expuesto, en el sentido de que si bien la tramitación sucesoria es “.. muy similar a la concursal; lo que cambia fundamentalmente de una a otra, es que en la primera el supuesto es el fallecimiento de la persona titular del patrimonio y la finalidad es la liquidación de ese patrimonio entre los herederos, legatarios y acreedores.

El juicio sucesorio, en tal virtud, es un procedimiento ejecutivo de liquidación, mediante el cual se toma todo el patrimonio, o sea el conjunto de obligaciones y derechos estimables en dinero, de una persona, y en virtud del fallecimiento de ésta, se hace una depuración, una liquidación y una aplicación de sus bienes, pagando las deudas, cobrando los créditos, determinando ingresos y egresos, poniendo al corriente las cuentas y depurando los pasivos y los activos, de manera que, una vez liquidadas y aclaradas todas esas situaciones, los bienes restantes, una vez cubiertas las deudas y los créditos, puedan ser aplicados y adjudicados a quienes tengan derecho de ser sus nuevos titulares.

TESTAMENTARIAS E INTESTADOS

Los juicios sucesorios pueden ser de dos clases:

Juicio Sucesorio Testamentario

La Testamentaría es el Juicio Sucesorio que se abre por la muerte del autor del testamento, con las mismas finalidades ya apuntadas, pero habiendo quedado expresada en el texto del testamento la voluntad del autor de la sucesión, respecto del destino final de los bienes que formaban su patrimonio al momento de la muerte.

Juicio Sucesorio Intestamentario

Por lo contrario, presupone que al autor de la sucesión, al fallecer, no dejó ninguna disposición testamentaria sobre su patrimonio, y, en tal virtud, se van a aplicar, como ya lo hemos citado, las reglas de la sucesión legítima contenidas en los artículos del 1599 al 1637 del CC.

SECCIONES EN QUE SE DIVIDEN

En realidad, las secciones en que se divide un juicio sucesorio, forman, por un lado, las distintas etapas de su tramitación, y por otro lado, los diferentes cuadernos o expedientes que se van abriendo, en virtud del tránsito de unas etapas a las otras. Ovalle Favela establece, a través de cuatro interrogantes, las mismas cuatro secciones de los juicios sucesorios:

¡Quiénes son los herederos?

¡Qué bienes constituyen el acervo hereditario?

¡Cómo deben distribuirse éstos? Y

¡Cómo deben administrarse?

Ello da lugar a que estas cuatro finalidades vienen a quedar enmarcadas en las cuatro secciones que integran todo juicio sucesorio, de acuerdo los artículos 784 a 788 del CPC para el D.F., de la siguiente manera:

1. La PRIMERA SECCIÓN, SUCESIÓN: el reconocimiento de los derechos sucesorios;

2. La SEGUNDA, INVENTARIOS: El inventario y avalúo de los bienes;

3. La TERCERA, ADMINISTRACIÓN: La administración de los bienes

4. La CUARTA, PARTICIPACIÓN: La participación y aplicación de los bienes.

El contenido a detalle de cada una de estas cuatro secciones, se precisa en los artículos 785, 786, 787 y 788 del CPC. D.F.

Primera Sección SUCESIÓN

Art. 785.- La primera sección se llamara de sucesión y contendrá en sus respectivos casos:

I. El testamento o testimonio de protocolización o la denuncia del intestado;

II. Las citaciones a los herederos y convocación a los que se crean con derecho a la herencia;

III. Lo relativo al nombramiento y remoción de albacea e interventores, y al reconocimiento de derechos hereditarios;

IV. Los incidentes que se promueven sobre el nombramiento o remoción de tutores;

V. Las resoluciones que se pronuncien sobre la validez del testamento, la capacidad legal para heredar y preferencia de derechos

Ver: ANEXO No. 1

Segunda Sección INVENTARIOS

Art. 786.- La sección segunda se llamara de inventarios, y contendrá:

I. El inventario provisional del interventor;

II. El inventario y avalúo que forme el albacea;

III. Los incidentes que se promuevan;

IV. La resolución sobre el inventario y avalúo.

Tercera Sección ADMINISTRACIÓN

Art 787.- La tercera sección se llamara de administración y contendrá:

I. Todo lo relativo a la administración;

II. Las cuentas, su glosa y calificación;

III. La comprobación de haberse cubierto el impuesto fiscal.

Cuarta Sección PARTICIÓN

Art. 788.- La cuarta sección se llamara partición y contendrá:

I. El proyecto de distribución provisional de los productos de los bienes hereditarios;

II. El proyecto de partición de los bienes;

III. Los incidentes que se promuevan respecto a los proyectos a que se refieren las fracciones anteriores;

IV. Los arreglos relativos;

V. Las resoluciones sobre los proyectos mencionados;

VI. Lo relativo a la aplicación de los bienes.

ATRACTIVIDAD

La atractividad de los juicios sucesorios, es, en todo caso, un fenómeno de acumulación procesal en la cual, se pueden contemplar tres tipos de fenómenos distintos, dándose así lugar a lo que se ha llamado:

• Acumulación de partes (litisconsorcio);

• Acumulación de acciones (de pretensiones; y

• Acumulación de autos (o de expedientes)

Las razones fundamentales de toda acumulación radican en un principio de economía procesal y también en un principio lógico. Ahí donde pueda existir la concentración y se evite, a través de ella, la duplicidad o multiplicidad d e situaciones y relaciones procesales, habrá indudablemente un ahorro de actividad jurisdiccional y de actividad accionadota, por otra parte, es aconsejable que las cuestiones relacionadas o conexas entre sí, se resuelvan al mismo tiempo por el mismo juzgador, con lo que es dable evitar resoluciones contradictorias entre sí, en asuntos que quizá también estén intímasete vinculados o relacionados, la acumulación de expedientes de asuntos relacionados con las sucesiones, opera en una forma paralela y similar a la de la acumulación concursal. Nuestra legislación procesar civil al respecto establece que son acumulables a los juicios testamentarios y a los intestados.

I. Los pleitos ejecutivos incoados contra el finado antes de su fallecimiento

II. Los pleitos incoados contra el mismo por acción real que se hallen en primera instancia, cuando se sigan en el juzgado del lugar en que esté sita la cosa inmueble o donde se hubieren hallado los muebles sobre que se litigue

III. Todas las demandas ordinarias y ejecutivas que se deduzcan contra los herederos del difunto en su calidad de tales después de denunciado el intestado

IV. Los juicios que sigan los herederos deduciendo la acción de petición de herencia, ya impugnado el testamento o la capacidad de los herederos presentados o reconocidos, o exigiendo su conocimiento, siempre que esto último acontezca antes de la adjudicación.

V. Las acciones de los legatarios reclamando sus legados siempre que sean posteriores a la facción de inventarios y antes de la adjudicación, excepto los legados de alimentos de pensiones, de educación y de uso y habitación (artículo 778 del CPC. D.F.).

EL ALBACEA. NATURALEZA JURÍDICA DEL CARGO

Se considera al albacea como: uno de los sujetos mas importantes en los juicios sucesorios, al igual que acontece en el síndico en los juicios del concurso, Mejia Salazar al estudiar la figura del albacea, habla entre otras cosas de los siguientes extremos: concepto, naturales jurídico, clases, personas que puedan desempeñar el albaceazgo, funciones, honorarios, responsabilidad, y el caso del albacea único heredero.

Tratando de resumir las ideas citadas por el señalado autor, convenimos con él en que: “El albacea es el administrador de los bienes que constituyen las masa hereditaria, encargándose por lo tanto de la realización de todos los actos tendientes a la conservación, administración y adjudicación de los bienes del de cujus.

En cuanto a la naturaleza jurídica del albacea, la doctrina también se ha debatido en puntos similares a los de la polémica para determinar la naturaleza jurídica de los síndicos. El albacea desempeña una función como auxiliar de la administración de justicia; sin embargo, en algunas resoluciones judiciales de la Suprema Corte de Justicia se ha asimilado el cargo al de un mandatario, Mejia Salazar, citando a Becerra Bautista, expone su pensamiento en el sentido de que al constituir la sucesión un patrimonio autónomo, para efectos procesales, el albacea tiene una representación funcional de ese patrimonio.

Por lo que toca a las clases de albacea, en función del origen de su designación, puedes ser:

∙ Testamentarios

∙ Legítimos y Convencionales

∙ Dativos

Testamentarios.- El primero es el concebido vía un testamento.

Legitimo.- Cuando fuere heredero único y no se haya nombrado otro albacea en el testamento.

Convencional.- Es el designado por los propios herederos en la junta efectuada por los herederos para designarlo, no hubiere mayoría, o cuando no haya heredero o el nombrado no entre la herencia.

En cuanto al numero de personas que lo desempeñen: Este puede ser unipersonal o pluripersonal.

En cuanto a las facultades: El albaceazgo puede ser universal o especial.

Por lo que atañe al momento procesal, en que se le nombre, podrá ser: Albacea provisional o Albacea definitivo.

Calidad del Albacea

En cuanto ala calidad de las personas que puedan desempeña el cargo, podríamos referirnos, como lo hace Mejia Salazar, al articulo 160 de la Ley Orgánica de los Tribunales de Justicia del Fuero Común del Distrito Federal, el que establece que los albaceas, tutores y curadores deberán llevar todos los requisitos establecidos por los síndicos e interventores y, de esa manera, al hacerse ese paralelo legal, habría que remitir a los requisitos que la ley establece para los síndicos e interventores, en la inteligencia de que, algunos de los requisitos de las sindicaturas, no serian aplicables a los albaceazgos, porque estos pueden desempeñar el cargo de albacea, no es necesario reunir los requisitos, todos ellos, que se exigen para la sindicatura, tales como la ciudadanía, la profesión de abogado o comerciante y las demás que señala el articulo 146 de la Ley Orgánica de los Tribunales del Fuero Común del D.F. ya examinado, al hablar de las sindicaturas en los concursos.

Por lo tanto, se afirma que puede desempeñar el cargo de albacea cualquier persona siempre y cuando tenga la libre disposición de sus bienes y posea capacidad de goce y de ejercicio. No obstante, la propia ley señala algunos impedimentos para el desempeño del cargo, y es el artículo 1680 del CC., el que fija quienes no pueden ser albaceas, excepto en los casos de ser herederos únicos, y así menciona: a los que hayan sido condenados por delitos contra la propiedad; y los que no tengan un modo honesto de vivir.

Funciones del Albacea

En cuanto a las funciones del albacea nos dice el mismo Mejia Salazar, que estas y las obligaciones y facultades, las reglamenta el Código Civil siguiendo dos criterios distintos y así establece en su articulo 1706 algunas de las obligaciones a su cargo, y, por otra parte, en diversas disposiciones aisladas contenidas en los artículos 1695, 1699, 1800, 1717, 1719 al 1723 y, finalmente, se refiere al articulo 772 del CPC D.F. en el que se le otorgan funciones de mera conservación de los bienes y el pago de deudas con autorización judicial. Opina el autor en consulta que en realidad bastaría, por el legislador, establecer como función del albacea al llevar a cabo la tramitación del juicio sucesorio por todas sus etapas encargándose de la conservación, administración y distribución, pleitos y cobranzas, debiendo solicitar el consentimiento de los herederos y en su defecto la autorización judicial para la realización de aquellos actos que se refieren a bienes de la masa hereditaria cuyo valor sea superior al monto de la garantía otorgada para el desempeño del cargo y en los casos en que no se haya otorgado fianza.

Responsabilidades del Albacea

En cuando a la responsabilidad, le toca al albacea la relativa al correcto desempeño de su cargo, pudiendo incurrir en ella por los delitos que cometa con el propósito de disminuir la masa hereditaria, así como por aquellos actos que implique impliquen deslealtad para con el juez, los herederos, legatarios y demás sujetos que intervengan en el juicio sucesorio correspondiente, por lo que podrá ser removido de su cago mediante el incidente que se promueva durante el juicio y en el que se prueben las causas de la remoción siendo responsable de los daños y perjuicios que con su conducta hubiere causada a la sucesión; también incurrirá en responsabilidad por los daños u perjuicios que ocasione por no desempeñar el cargo una vez aceptado.

Conclusión o casos por los que acaba el cargo de Interventor o Albacea

El artículo 1745 del CC. establece los casos en que los cargos de albacea e interventor acaban:

• Por el término natural del cargado

• Por muerte, por incapacidad legal declarado en forma

• Por excusa que el juez califique de legitima con audiencia de los interesados y del MP cuando se interesen menores o la beneficencia pública

• Por terminar el plazo señalado por la ley y la prórrogas concedidas para desempeñas el cargo

• Por revocación de sus nombramientos hecha por los herederos

• Por remoción

Ver: Anexo No. 2

EL INTERVENTOR

En realizar, el legislador del D.F., en materia procesar civil, ha sido bastante desafortunado al utilizar el vocablo interventor, en diversas disposiciones del código, refiriéndose, en rigor, a figuras diferentes. Por una parte una verdadera figura de interventor se daría, tal y como lo advierte Ovalle Favela, cuando comenta que tal denominación corresponde al nombrado por el heredero o los herederos inconformes con el nombramiento previo de albacea hecho por la mayoría y que tiene como función vigilar el exacto cumplimiento del cargo de albacea.

Es decir, la verdadera figura del interventor, corresponde a la de un funcionario que tiene como primordial atribución:

• La de vigilar,

• Fiscalizar y

• Verificar el funcionamiento y el desempeño del cargo de otro funcionario.

Tal es el caso del interventor en los concursos en que este tiene como atribución la de vigilar los actos de los síndicos.

Por ello, el verdadero interventor, en las sucesiones, sería el que vigile, en cualquier forma el desempeño del albacea.

Por lo demás las otras denominaciones que usa el código se refieren a diversos tipos de funcionario y de atribuciones, como con todo acierto lo indica el propio Ovalle, en los diversos casos sancionados por la legislación procesar, que son; cuando pasados diez días de la muerte del autor de la sucesión, no se presenta el testamento o cuando en el no está nombra el albacea, o, por y ultimo, si no se denuncia el intestado (articulo 771). Este tipo de interventor funciona solo como un simple depositario de los bienes hereditarios hasta que se nombre el albacea (artículo 772 y 773); su papel se asemeja al del sindico provisional en el juicio de concurso, por lo cual, con razón Alcalá Zamora opina que debió denominársele albacea provisional para evitar confundirlo con el otro interventor. Tal comentario del propio Ovalle, citando a Alcalá Zamora, nos parece un agudo señalamiento del desafortunado uso que ya comentábamos, del termino interventor, que en realidad se usa para v diversas figuras que podrían tener participación, provisional, o paralela a la del propio albacea, tal y como ha quedado señalado.

EL MINISTERIO PÚBLICO EN LOS JUICIOS SUCESORIOS

De la legislación vigente, en materia sucesoria en el D.F. son ocho las disposiciones del CC y doce las disposiciones del CPC D.F. las que se refieren a la intervención del MP en materia sucesoria.

En el CC DF los artículos respectivos son:

1483, 1551, 1654, 1668, 1726, 1745-IV, 1769, y 1776

El CPC DF los artículos relativos son los siguientes:

769, 770, 779, 795, 802, 803, 808, 811, 877, 878, 886 y 887.

Disposiciones contenidas en el CC:

Al reglamentarse la carga perpetua sobre el heredero se establece que este podrá capitalizarla e imponer el capital e interés con primera y suficiente hipoteca, y que dicha capitalización e imposición del capital se hará interviniendo la autoridad correspondiente y con audiencia de los interesados y del MP (Articulo 1483);

Al reglamentarse la apertura del sobre que contenga el testamento ológrafo, esto deberá hacerse en presencia del MP (Artículo 1483);

La herencia dejada a los menores y demás incapacitados será aceptada por sus tutores, quienes podrán repudiarla con autorización judicial, previa audiencia del MP (Articulo 1654);

En lo referente a la aceptación o repudiación de herencias tratándose, sin aprobación judicial y previa audiencia del MP (Articulo 1668)

En los casos que fuera heredera la beneficencia publica o los herederos fueran menores, intervendrá el MP en la aprobación de las cuentas (Articulo 1726)

En cargo de albacea, puede acabar, entre otras causas, por excusa que el juez califique de legitimas, con audiencia de los interesados, y del MP cuando se interesen menores o la beneficencia publica (Articulo 1745 Frac. IV)

Puede suspenderse o posponerse la participación por convenio de los interesados, pero, habiendo menores entre ellos, deberá oírse al tutor y al MP (Articulo 1769)

La separación de la prosecución del juicio podrá darse, aunque haya menores herederos, si estos están debidamente representados y el MP da su conformidad, en la inteligencia de que, los acuerdos que se tomen, entre los herederos, se deberían denuncia al juez y este oirá al MP, dando su aprobación si no se lesionan los derechos de los menores (Articulo 1776)

En cuanto a las disposiciones del CPC DF se hacen las siguientes consideraciones:

En cuanto el tribunal tenga conocimiento de la muerte de una persona deberá con audiencia del MP y mientras no se presentan los interesados, dictar las providencias necesarias para asegurar los bienes (Art. 769)

El MP deberá asistir a la diligencia de aseguramiento de los bienes que se hallen en el lugar en que se tramite el juicio (Art. 770)

También corresponde al MP en los juicios sucesorios, representar los herederos ausentes, a los menores o incapacitados que no tengan representes legítimos, y a la beneficencia publica, cuando no haya herederos legítimos dentro del grado de ley mientras no se haga reconocimiento o declaración de herederos (Art. 779)

Cuando existan herederos cuyo paradero se ignore, y a los que habiendo sido citados, no se presentaren y mientras se presentan, deberán citarse para que los represente al MP, en la inteligencia de que luego que se presenten dichos herederos ausentes cesara su representación (Art. 795)

En el caso de los herederos ab intestato, que sean descendientes del finado, podrán obtener su declaración con pruebas documentales u otras, así como con información testimonial, la cual su pedimento, en la inteligencia de que ya hubiere o no dicho pedimento, el juez deberá resolver lo conducente (Art. 802 y 803)

En caso de presentarse otros parientes, después de los edictos y llamamientos a que se refiere el Art. 807, el juez señalara un plazo de quince días para que, con audiencia del MP presentara su pedimento en la audiencia respectiva (Art. 811)

Tratándose de testamento publico cerrado el MP conjuntamente con el Notario, testigos y secretario del tribunal, deberá presencia la diligencia de apertura de dicho testamento (Art. 877 y 878)

En cuanto a la declaración de ser formal el testamento privado, a la audiencia de información respectiva deberá citarse al representante del MP y, de la resolución que acuerde la declaración de ser formal dicho testamento, puede apelar el propio MP.

Por lo demás, en materia común, la Dirección General de Control de Procesos de la Procuraduría de Justicia del DF mediante los agentes del MP, adscritos a los ramos civil y familiar, tendrá la intervención que las leyes y los reglamentos le señalen, debiendo poner especial cuidado en la protección de incapaces, así como el debido tramite y resolución de las cuestiones civiles y las concernientes al régimen de la familia (Art. 36 de la Ley Orgánica e la Procuraduría General de Justicia del DF)

Se concluye que tanto el CC como el CPC y la Ley Organiza de la Procuraduría General de Justicia del DF, que el MP, en los juicios sucesorios, tiene una serie de funciones fundamentalmente enfocadas a representar a incapaces, menores, ausentes, y también muy especialmente a la beneficencia publica. Por ello la posición vigilante de los agentes del MP, que en ocasiones parecería recargada y exagerara, representa al interés público y al interés general.

Sobre todo, le corresponde en forma muy especial exigir la debida comprobación de los lazos de parentesco de quienes pretendan ser herederos legítimos, ya que de no acreditarse dichos lazos, pasaría a ser heredera por ley la beneficencia publica, de la cual, como ha quedado apuntado, es su representante en la tramitación de los juicios sucesorios.

Debe hacerse notar, que, si no existen ni menores, ni incapacitados, ni ausentes, y hay ya herederos debidamente reconocidos, prácticamente cesa y no tiene ya razón de ser a partir de ese momento de la tramitación sucesoria, la intervención del representante del MP.

Cabe finalmente señalar, que en muchas ocasiones y sobre todo en la practica judicial en materia familiar en el DF, las actitudes y posiciones de algunos representantes del MP suelen no ser muy objetivas, y parecen a veces ideadas o fraguadas solamente para obstaculizar, retardar o detener, los tramites de las sucesiones. Cuando estos representantes soliciten cuestiones absurdas o exageradas en sus pedimentos, los solicitantes deberán con comedimiento acrécelo ver así a los jueces, pidiéndoles que dicten las resoluciones que correspondan en derecho, aun en contra de perdimientos absurdos o burocráticos de dichos agentes.

LOS HEREDEROS

Art.776.- La intervención de los herederos tiene por objeto conseguir la adjudicación de la porción hereditaria que les corresponda, por otra parte, también se afirma que: “los herederos y legatarios, cuya participación normalmente tiene por objeto la adjudicación de la porción hereditaria o el legado que les corresponda respectivamente. También integran la junta de herederos, órganos similares a la junta de acreedores en los concursos. Los herederos o legatarios menores de edad o incapacitados deben ser representados en el juicio por sus tutores y en su defecto, por el MP (Articulo 779)

Como ya hemos señalado, los herederos pueden ser de dos clases: los testamentarios, que son instituidos por el autos de la sucesión, y que tendrán reconocido tal carácter en cuanto se haga la declaración formal del testamento; y por otro lado, los herederos legítimos o ab intestato, los cuales son reconocidos como tales, a partid del auto de declaración de herederos, en el que la autoridad judicial les reconoce tal carácter.

INVENTARIO Y ADMINISTRACIÓN

INVENTARIO Y AVALÚOS

El Inventario es la relación pormenorizada de los bienes, derechos y acciones que pertenecen al autor de la herencia, así como los créditos que contra él aparezcan, formando por escrito, el avalúo (equivalente a la tasación o justiprecio) tiene por objeto determinar exactamente el justo valor de los bienes inventariados. Es claro que las operaciones que implican la facción del inventario y el avalúo, como lo señala De Pina y Castillo Larrañaga, son distintas, aunque pudieran practicarse simultáneamente, según lo establece el segundo párrafo del artículo 816 del CPC DF. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, suele elaborarse en primer término el inventario y, en segundo lugar el avalúo

Cabe advertir que dichas operaciones, y los documentos en los cuales se le consigna, pueden tener ciertas características especiales en el seno de las tramitaciones sucesorias judiciales. En términos generales, el inventariar y el valuar bienes, son labores que se realizan cotidianamente en negociaciones, tanto por administradores, contadores, y expertos, para diversos fines de carácter contable, comercial, etc. El inventario que realiza en una negociación, no puede ni debe ser esencialmente distinto del que vamos a practicar dentro del juicio sucesorio y consiste fundamentalmente en un listado pormenorizado y descriptivo del conjunto de bienes, derechos y obligaciones que forma el patrimonio del autor de la sucesión. La determinación de este inventario es de suma importancia, ya que debe ser omnicomprensivo, para abarcar en él todos cada uno de los bienes, derechos y obligaciones del autor de la sujeción, pues dejar alguno fuera, podría implicar perjuicio, tanto para los herederos como para el fisco, como sería el caso de un descuido u omisión que disminuiría el acervo o la masa hereditaria.

Por otro lado, el avalúo no es sino la consideración valorativa sobre la dimensión económica de los bienes, derechos y obligaciones, que hayan sido materia del avalúo respectivo.

La determinación del valor de todos y de cada uno de los bines, derechos y obligaciones pertenecen al acervo hereditario, es de suma importancia ya que va a servir de base, a la postre, para determinar los aspectos relativos a la administración y a la partición y adjudicación.

Son los artículos 816 a 831 del CPC DF los que contiene las reglas fundamentales para la formulación y elaboración de los inventarios y avalúos.

El Art. 786 del mismo ordenamiento, es el que habla de la SECCIÓN SEGUNDA, a la que va a denominar de INVENTARIOS, y establece que la misma contendrá: el inventario provisional del interventor; el inventario y avalúo que forme el albacea; los incidentes que se promuevan; y las resoluciones sobre el inventario y avalúo.

Al examinarse dichas reglas, señaladas en los artículos del código la doctrina nos indica que:

(Art. 816). Corresponde al albacea proceder a la formación den inventario y el avalúo dentro de los diez días siguientes a la aceptación del cargo, dando aviso al juzgado, y debe presentarlos dentro de los sesenta días que sigan a la misma fecha.

(Art. 817). El inventario se practicará por el actuario del juzgado o por un notario nombrado por la mayoría del juzgado o por un notario nombrado por la mayoría de los herederos cuando ésta la constituyan menores de edad o cuando los establecimientos de beneficencia tengan interés en la sucesión como herederos o legatarios.

(Art. 818). Deben ser citados por correo para la formación del inventario: el cónyuge supérstite, los herederos acreedores y legatarios que se hayan presentado, pudiendo ocurrir el juez cuando lo estime oportuno

(Art. 820).El día señalado, el actuario o el albacea, en su caso, hará la descripción de los bienes con toda claridad y precisión por el orden siguiente: dinero, alhajas, efectos de comercio o industria, semovientes, frutos, muebles, raíces, créditos, documentos y papeles de importancia, bienes ajenos que tengan en su poder el finado en comodato, depósito, prenda o bajo cualquier otro titulo, expresándose este.

(Art. 821). La diligencia de inventario será firmada por todos los concurrentes y en ella se expresará cualquier inconformidad, designando los bienes sobre cuya interclusión o exclusión recae.

(Art. 819). El albacea también puede elaborar, por sí mismo, el inventario y presentarlo por escrito al juzgado, donde podrán objetarlo los interesados en un plazo de cinco días. Para el avalúo, los herederos dentro de los diez días siguientes al reconocimiento de sus derechos, deben designar, por mayoría de votos, un perito valuador, y, en su defecto, lo hará el juez.

(Art. 822). El perito designado debe valuar todos los bienes inventariados

(Art. 828 y 852). Practicados el inventario y el avalúo, será agregado a la segunda sección del expediente y se pondrán de manifiesto en la secretaría del juzgado por cinco días, para que los interesados puedan examinarlos, citándoseles al efecto por cedula o correo. Si no hay oposiciones, el juez aprobará el inventario y el avalúo; en caso contrario, las oposiciones deberán tramitarse a trac ves de un incidente.

(Art. 829). El inventario hecho por el albacea o por heredero aprovecha a todos los interesados aunque no hayan sido citados, y perjudica a los que lo hicieron y a los que aprobaron. Una vez aprobado, el inventario no puede reformarse, sino por error o dolo declarados por sentencia definitiva, pronunciada en juicio ordinario.

Ver: Anexo No. 3

Ver: Anexo No. 4

Ver: Anexo No. 5

ADMINISTRACIÓN DE LA SUCESIÓN

Dispone el Art. 787 del CPC DF que la tercera SECCIÓN de las CUATRO en que se divide la tramitación del juicio sucesorio, se llamará de ADMINISTRACIÓN y contendrá:

∙ Todo lo relativo a la administración;

∙ Las cuentas, su glosa y calificación;

∙ La comprobación de haberse cubierto el impuesto fiscal.

Los artículos 832 y 853 del mismo ordenamiento, se refieren a la administración misma y a la rendición de cuentas.

Es conveniente llamar la atención sobre la posibilidad de juicios sucesorios en los que los bienes hereditarios sean únicos, pocos, que no presenten problemas complejos de administración y de cuentas. Por ejemplo, el caso de una herencia que tenga como único bien el inmueble en el que habita la familia. Frente a estos casos, habrá los de sucesiones que comprendan un conjunto de bienes, derechos y obligaciones de enorme complejidad, porque el autor de la sucesión hubiese sido propietario de varias empresas, tiendas, fábricas y almacenes. En ese caso, y también si se tienen varios bienes inmuebles, muchos de ellos arrendados, entonces, la administración y la rendición de cuentas presentará altos grados de complejidad. De todas suertes, entresacaremos de las disposiciones señaladas, las normas más importantes sobre los aspectos de administración de la sucesión. Así por ejemplo, es de advertirse que el cónyuge supérsiste, tendrá la posesión y administración de los bienes de la sociedad conyugal, con intervención del albacea. En estos casos la intervención del albacea se militará a ser un vigilante de la administración del cónyuge (Art. 833).

El interventor que se nombre, si dentro de un mes de iniciado el juicio sucesorio no ha habido designación de albacea, tiene ya las atribuciones de administración en cierto sentido provisional mientras no se designe al señalado albacea. (Art. 836, 837 y 838).

Durante la sustentación del juicio sucesorio no se podrán enajenar los bienes inventariados, sin en los casos excepcionales previstos en los artículos 1717 y 1758 del CC y cuando los bienes puedan deteriorarse, sean de difícil y costosa conservación, o existan condiciones ventajosas para la enajenación de los frutos (Art. 841)

Es la albacea, a quien corresponde en rigor, salvo en caso del cónyuge administrador de los bienes de la sociedad conyugal, la administración de la sucesión en los términos del Art. 1706 – Frac. IV del CC, o sea que la administración de los bienes y la rendición de las cuentas del albaceazgo son obligación del propio albacea.

LAS CUENTAS DEL ALBACEAZGO

La rendición de cuentas es el cumplimiento de uno de los aspectos fundamentales de la administración, y están obligados a efectuarle el interventor, el cónyuge y el albacea en sus respectivos casos, y deben proceder a realizar dicho rendimiento, dentro de los cinco primero días de cada año del ejercicio de su cargo (Art. 845)

Esta obligación es de tal importancia que, cuando el que administre no rinda dentro del termino legal su cuanta anual, será removido de plano. También procederá la remoción cuando alguna de las cuentas rendida no fuere aprobada en su totalidad (Art. 848).

Si lo bienes para pagar deudas y legados no alcanzan, el albacea debe dar cuenta de su administración a los acreedores y legatarios (Art. 849)

Al concluirse las operaciones de liquidación, y dentro de los ocho días siguientes, el albacea debe presentar su cuenta general de albaceazgo y si no lo hace se le apremiará por los medios legales, siendo aplicables las reglas de ejecución de sentencia (Art. 850)

Una vez presentada la cuanta mensual, anual o general de administración, se mandará poner en la secretaria a disposición de los interesados por un término de diez días para que se impongan de la misma (Art. 851) Si los interesados probaran la cuenta o no la impugnaren, el juez la aprobará.

Si alguno de los interesados no estuviere conforme, se terminará el incidentes respectivo; para que se le de curso la objeción debe precisarse y los que la sostengan deberán nombrar un representante común, siendo el auto que apruebe o repruebe la cuenta, apelable en el efecto devolutivo (Art. 852).

PARTICIÓN Y DIVISIÓN

LIQUIDACIÓN Y PARTICIPACIÓN DE LA HERENCIA

La liquidación de la herencia es la operación o serie de operaciones aritméticas mediante las cuales, tomando como base el inventario y el avalúo, se fija el líquido del caudal divisible entre los herederos, deducidas las cantidades que legalmente deban serlo.

La partición es el conjunto de las operaciones practicadas para fijar el haber de cada participe, y adjudicarle el que le corresponda.

La liquidación y partición hereditaria y la adjudicación posterior, constituyen las fases culminantes de todo el Procedimiento Sucesorio.

El orden en que deben ser dadas es precisamente ése: Liquidación, Partición y Adjudicación.

En efecto, la liquidación tienen que ser la determinación, numérica del quantum distribuible entre los heredero y que precisamente queda como líquido a dividirse. Este concepto de liquidez, no coincide con el que se usa actualmente en un sentido contable y financiero, pues dicha liquidez en estas últimas acepciones suele entenderse como existencia en efectivo.

En el léxico sucesorio la liquidez implica la cifra aplicable o repartible, una vez hechas las depuraciones, gastos, pagos a acreedores, pagos de impuestos, etc. Por lo tanto la cantidad liquida en este sentido será la repartible. La participación, será el señalamiento ya concreto de las cosas físicas o de los porcentajes también ya determinados que sobre dichas cosas físicas, correspondan a cada heredero. Si todos los herederos interesados están de acuerdo en la partición, se podrá seguir adelante hacia la fase culminatoria final, que será la de la adjudicación debiendo entenderse por ésta lo que ya en el derecho romano se explicaba en el sentido de que implica la potestad por la cual el juez debe atribuir la cosa, o parte de la cosa, o derechos sobre la cosa, a algunos de los litigantes.

En el CPC DF los artículos 854 a 870, tratan todas las cuestiones relativas a la liquidación y participación de la herencia. Al comentar algunas de dichas disposiciones, de Pina y Castillo Larrañaga nos indican que el albacea dentro de los quince días de aprobado el inventario, presentara al juzgado un proyecto para la distribución provisional de los productos de los bienes hereditarios, señalando la parte de ellos que cada bimestre deberá entregarse a los herederos y legatarios, en proporción a su haber, dándose vista a los interesados por cinco días y si estos están conformes o nada exponen, el juez aprobará y mandará abonar a cada uno la porción que le corresponsal, en la inteligencia de que si dichos productos varían de bimestre a bimestre el albacea deberá presentar un proyecto de distribución por cada uno de los periodos indicados (Art. 854, 855 y 856)

Aprobada la cuenta general de administración dentro de los quince días siguientes el albacea deberá presentar el proyecto de partición de los bienes, y si no lo hiciere por sí mismo manifestará al juez dentro de los tres días de aprobada la cuenta, a fin de que se nombre contador que lo realice, haciéndose la designación en junta de herederos, y si no existe acuerdo lo nombrará el juez de entre los propuestos (Art. 857 y 860)

Señala enseguida quienes tienen derecho a pedir la partición de la herencia (Art. 859)

El juez pondrá a da disposición del partidor, los autos y papeles y documentos relativos al caudal para que proceda a la partición, señalándose un término que nunca exceda de veinticinco días para que se presente el proyecto partitorio, bajo el apercibimiento de perder los honorarios que devengare, ser separado de plano de su encargo y de una multa de cien mil pesos. Concluido el proyecto el juez comandará poner a la vista de los interesados por un término de diez días y si no se hacen oposiciones, vencido tal plazo el juez lo aprobará y dictará sentencia de adjudicación (Art. 861 y 864).

Para dar, en esta materia, curso a las operaciones, es indispensable que sobre ellas se exprese concretamente cuál es el motivo de la inconformidad y las pruebas que se invoquen como base de la misma (Art. 865).

Finalmente, se podrá hacer valer el incidente de oposición que se sustanciará en forma incidental y si los que lo promueven no asistieren a la audiencia se les tendrá por desistidos (Art. 865)

La adjudicación de bienes hereditarios se otorgará con las formalidades que, por su cuantía, exige la ley para su venta y, la sentencia que apruebe o repruebe la partición será apelable en ambos efectos cuando el monteo del caudal exceda de mil pesos (Art. 868 y 870).

TRAMITACIÓN POR NOTARIOS

TRAMITACIÓN NOTARIAL DE LAS SUCESIONES

El CPC DF contiene los artículos 872 a 876, que reglamentan la tramitación notarial de los juicios sucesorios. Al respecto la doctrina mexicana ha sido bastante escueta y parca, y solamente se nos informa lo siguiente: “Aunque esta forma de tramitación de las sucesiones se encuentra incluida en el CPC DF (Art. 872 a 876), constituye un procedimiento extrajudicial, que tendría su colocación adecuada en la legislación notarial. Esto en el caso de que se quiera seguir invistiendo a los notarios de atribuciones ajenas a su verdadera y propia función.

“La tramitación de las sucesiones por notarios esta autorizada cuando todos los herederos son mayores de edad y han sido instituidos en un testamento publico, o cuando todos sean mayores de edad y hayan sido reconocidos judicialmente con tal carácter en un intestado. En ambos casos, los tramites se reducen a la presentación de un testimonio del testamento, o de la resolución que reconozca a los herederos, en el caso del intestado, y de la partida de defunción del causante, ante un notario publico; manifestación, ante el mismo, de que aceptan la herencia; publicación de edictos; formación del inventario por el albacea y protocolización, en caso de conformidad de los herederos; formación del proyecto de participación, por el albacea, y, previa aprobación por los herederos, exhibición ante el notario para que lo protocolice. El notario deberá suspender su intervención en cualquier momento en que surja oposición de algún aspirante a la herencia o de cualquier acreedor.

Por otro lado, también nos indica que cando todos los herederos sean mayores de edad y hayan sido instituidos en un testamento público, la sucesión puede tramitarse ante notario, mientras no haya controversia alguno (Art. 872)

También puede llevarse el juicio de intestado, cuando todos los herederos sean mayores de edad y hayan sido reconocidos judicialmente con tal carácter (Art. 876).

Tratándose de testamentaria, el notario puede publicar dos veces con una diferencia de diez días y en uno de los periódicos de mayor circulación, las declaraciones de los herederos en que aceptan la herencia y se reconocen sus derechos hereditarios, así como del albacea que va a proceder a formar el inventario de los bienes de la herencia (Art. 873)

Practicado el inventario por el albacea, con el consentimiento de los herederos, el notario deberá protocolizarlo. Asimismo, también protocolizará el proyecto de partición de la herencia formado por el albacea con la aprobación de los herederos. El notario suspenderá su intervención siempre que haya oposición de algún aspirante (Art. 875).

Finalmente, cabe advertir que el requisito fundamental para que el trámite salga del ámbito judicial y pueda ser llevado a la notaría es que no existan herederos menores de edad. Cabe señalar que n la gran mayoría de los casos en que esto sucede, los interesados solicitan que el expediente salga del juzgado para radicarse en una notaría, y ello es una seña inequívoca de que el trámite sucesorio marcha mucho mejor, con mayor rapidez, con menos obstáculos y con menos trabas burocráticas, en la sede de una notaría organizada y eficaz, que en la gran mayoría de los juzgados de los familiar.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA SUCESIÓN TESTAMENTARIA

Época prehispánica:

Tomando en cuenta que el Derecho es un fenómeno social resultado de los complejos factores que interactúan en los grupos humanos constituidos, la historia del Derecho en México debemos empezarla con el derecho azteca, por su evolucionado desarrollo y carácter normativo-religioso, siendo para su tiempo muy evolucionados ya en materia penal. Es entonces preciso mencionar un poco del derecho observado entre los aztecas, porque si bien nuestras leyes actuales nada tienen en común con las antiguas legislaciones mexicas, existen aun, en algunas regiones de nuestra patria grupos indígenas que sí tienen muchos puntos de contacto con los antiguos pobladores de nuestro país.

El derecho de sucesión en la época prehispánica podía ser practicado por todos los hombres, fuesen nobles o plebeyos, respecto de sus propiedades particulares, como eran los bienes muebles, inmuebles y esclavos.

Entre los aztecas la sucesión se distinguía de 2 formas;

✓ Voluntaria.- La voluntaria se daba cuando un individuo voluntariamente dejaba sus bienes o parte de éstos a cualquier persona que fuese o no de su familia.

✓ Legítima. En la legítima, los hijos varones eran los que disfrutaban de los bienes de su progenitor.

Colonización:

La sociedad mexicana recibió la herencia cultural Romano-occidental por conducto de las instituciones de conquista española, y nuestro derecho, en consecuencia, sigue las ideas romanistas.

En realidad no abundan, recopilaciones, documentales o bibliografía sobre Los bienes de difuntos en las Indias la. Se sabe poco de ella. Los estudios tradicionales de la historia del derecho indiano aún se enfocan más sobre aspectos del derecho público, judicial o administrativo, que a las intrincadas esferas del derecho privado del antiguo régimen, que existió y fue derecho vivo en Indias.

Las Siete Partidas de don Alfonso X el sabio, legado normativo medieval, constituye uno de los mas importantes referentes jurídicos para la explicación del derecho indiano y novo hispano en su conjunto.

Los manuscritos que la componen llevaron el nombre de “Libro de las Leyes”. La aplicación en las Indias del derecho real castellano como derecho común y, por ende, en carácter subsidiario de los derechos propios, las partidas influenciaron sobre manera la práctica forense y acciones de gobierno.

La influencia de la Partida Sexta en materia sucesoria, sirvió de base para la nueva mentalidad jurídica de la nueva Galicia y para la implantación de las instituciones privadas en el actual territorio zacatecano.

Otra poderosa afluente normativa que influencio sobre manera el mundo jurídico privado indiano, fueron las Leyes de Toro.

Su origen se remonta a las cortes de Toledo en 1502, en las cuales se asumió como un problema la dispersión normativa existente entre varias fuentes clásicas del derecho castellano, a saber: el Fuero Viejo, las Partidas y otras disposiciones. Su temática fundamental gira en torno a los temas de derecho de personas, sucesiones, matrimonio, mayorazgos entre otras”.

En materia sucesoria, las Leyes de Toro modifican, y en algunos casos afinan, cuestiones de vital importancia. Su aplicación fue también de importancia en la Nueva España.

México Independiente:

En los primeros 50 años de vida del México Independiente siguió rigiendo el derecho Colonial, y los textos de doctrina jurídica española y en ocasiones criolla continuaron siendo la pauta seguida por funcionarios juristas y litigantes de la época para adentrarse en el caos de la legislación.

Bayitch sostiene que la codificación así entendida, surgió en nuestro país como resultado del cambio en su posición política internacional. No aparece acertada la afirmación si se piensa que la idea de codificar los derechos civil, penal y mercantil ya esta presente en la Constitución de Cádiz de 1812, la cual estuvo vigente en México tanto antes de la independencia como en los siguientes años, aunque fuera parcialmente. De otra parte desde antes de la independencia había penetrado en la Nueva España el pensamiento de la Ilustración y algunos de los postulados del iusnaturalismo racionalista.

La evolución del proceso político e ideológico no sigue una línea recta, los primeros años son de tanteos que conllevaron a nuevas convulsiones políticas y sociales, y es hasta el último tercio del siglo XIX que un modelo logra implementarse. Este modelo político, afiliado a la doctrina liberalista de el época, permitió que se promulgaran los tan deseados códices.

Los liberales y conservadores tenían mas afinidades entre si de las que a veces sean querido ver. El punto fundamental de discordia era la posición que debía ocupar la iglesia en la nueva sociedad. Esto para nosotros es importante para las repercusiones que tuvo en los derechos de familia sucesorio y procesal.

Durante el lapso que estuvo en vigor la Constitución de 1824, varios estados se dieron a la tarea de codificar su derecho civil Oaxaca y Zacatecas terminaron los trabajos. El Código Civil de Oaxaca se promulgo por libros entre 1827 y 1829; el de Zacatecas se promulgo para su publicación en 1829. Estos códigos fueron estudiados para esclarecer su similitud con la influencia de los códigos europeos, encontrándose así que no se siguió un modelo idéntico de tales códigos; los códigos de Jalisco y Oaxaca incluyen un titulo sobre el registro de nacimientos, matrimonio y muertes (Oaxaca).

En los códigos durante esta época del sistema federal recibieron materias significativas que permitieron identificar su filiación. Solo se hará referencia a las relaciones Iglesia- Estado; el concepto de propiedad y la libre disposición de los bienes por testamento.

Puede observarse en cuanto a la libre disposición de los bienes por testamento, tanto el de cuius oaxaqueño como el zacatecano, solo podían disponer libremente de la mitad de sus bienes en caso de que tuvieran un hijo legítimo, el tercio si eran dos sus herederos y el cuarto con tres o más.

ANTECEDENTES DE LA INSTITUCIÓN DE LA LEGÍTIMA

Roma:

La Sucesión por vía legítima tiene lugar cuando no había testamento; cuando habiéndolo, no fuera valido o el heredero testamentario no quiere o no pudiere aceptar la herencia, como en el caso de que hubiera muerto antes que el testador.

La sucesión Legítima quedo consagrada en el Derecho Romano antiguo en la legislación de las XII tablas; fue corregida por el pretor y también por el derecho imperial, para terminar con la reglamentación que con ella hizo Justiniano.

Nociones Generales

A falta de heredero testamentario se abría la sucesión ab intestato, llamada también legitima, por que era la ley de las XII Tablas la que designaba al heredero.

Esta sucesión representaba, en el derecho Romano un carácter subsidiario, ya que era preferida, siempre la sucesión testamentaria. Por ende solo se recurría a la sucesión intestada:

✓ Cuando el de cuius no hizo testamento;

✓ Cuando el testamento era nulo desde su origen;

✓ Cuando se invalida a posterioridad a su otorgamiento, y

✓ Cuando el instituido moría antes de la apertura de la Sucesión, se hacia incapaz, rehusaba o si se le instituía bajo condición que no se realizaba 1.

La sucesión intestada se regulo por preceptos de la Ley de las XII Tablas por normas del edicto del pretor y por la legislación imperial.

VIA LEGÍTIMA SEGÚN EL IUS CIVILE. - La ley de las XII Tablas llamaba a la sucesión intestada del de cuius, a los siguientes herederos:

✓ Primer orden: Sui - heredes. -Eran los descendientes legítimos o adoptivos colocados bajo la potestad directa del difunto, hijos, mujeres sometidas a la manus y los póstumos suyos. Suceden todos sin distinción de grado, y cuando el causante deja un hijo y dos nietos nacidos de otro hijo ya fallecido, estos nietos no eran excluidos por el hijo, pues suceden en lugar de su padre. La partición se hacia por personas, in capita, siendo todos herederos suyos en primer grado: tres hijos recogen cada uno un tercio.

✓ Segundo orden: Agnados. - Se hace la sucesión la agnado mas próximo a falta de heres sui. Tales agnados eran los colaterales.

Si había un hermano y dos sobrinos nacidos de otro hermano premuerto, el hermano recoge la sucesión pues los dos sobrinos no pueden ocupar el lugar de su padre. Si hay varios agnados en el mismo grado, todos concurren y el agnadao se hacia por cabezas -in capita-. Si un agnado repudiaba la herencia o moría sin haberla aceptado, esta no pasaba a los agnados del grado siguiente; no se admitía la sucesión graduum;

✓ Tercer orden. Gentiles. - Cuando no había herederos de si mismo ni había agnados colaterales, la ley Decenviral llamaba a los gentiles, quien probablemente concurrían todos a la sucesión con los mismos derechos.

La gentilidad desapareció en la época de Gallo, y desde el siglo VII el, pretor concedió a los parientes naturales del difunto, a los cognados en lugar de los gentiles 2.

La ley mencionada excluía a los parientes siguientes:

a) los hijos emancipados; b) los nietos nacidos de una hija no heredan al abuelo materno, por que esta en la filial del padre no en la de madre; c) Los hijos no suceden a la madre, ni la medre a los hijos, por no existir entre ellos relaciones de potestad, base de la familia civil. Este sistema se modifico posteriormente.

Por lo que ve a los libertos, diremos únicamente que según, el ius civile, la hereditas ab inntestato, del liberto correspondía a este orden: 1ª, a los heredes sui del mismo; 2ª, al patrono o patrona; 3ª, a los mas próximos descendientes agnados del patronus, y 4ª a los gentiles del patrono.

VIA LEGÍTIMA SEGÚN EL DERECHO PRETORIO. - El pretor notando las injusticias que se cometían por el sistema seguido por la ley de las XII Tablas, haciéndose interprete de las nuevas ideas, amparo a los herederos del difunto que no eran llamados por la ley citada; a los hijos emancipados a los parientes por parte de la mujer, por no ser agnados si no cognados, a la mujer casada libre de manus, etc.

Los grupos de personas a los que el edicto pretorio ofrecía la bonorum possesio, se enumeran por orden de preferencia:

✓ Bonurum possesio unde liberi.- Se concedía a los descendientes inmediatos del difunto (herederos de si mismo y demás personas que tuvieren el titulo) que estuvieran bajo potestad o que hubieran sido emancipados o dados en adopción, con tal, que en este ultimo caso no formaron parte de la familia adoptiva.

✓ La Bonurum possesio se distribuía por estirpes, como la herencia civil, y dentro de cada estirpe el grado más próximo excluía al más remoto.

✓ Bonurum posesió unde legitime. - se llama en segundo término a todos los que podían recibir la herencia por vía legítima, según el ius civile y por el mismo orden preferencia: heredes sui, agnados proximus y gentiles. En la practica el llamamiento solo afectaba a los agnados, ya que los sui, si existía, habrían pedido la bonurum possesio como liberi, y los gentiles desaparecieron pronto;

✓ Bonurum possesio unde cognati. - Era quizás la mas antigua y la mas importante. Se atribuía a los parientes naturales sacrificados por el derecho civil. Llamo el pretor a los siguientes cognados del difunto:

✓ Los cognados capiti minuti y sus descendientes, cuando estaban unidos al difunto por la sangre.

✓ Al hijo que estaba en familia adoptiva, respecto a su padre natural.

✓ Los parientes por vías de mujeres (que eran los cognados propiamente dichos).

✓ Las mujeres agnadas.

✓ Los hijo vulgo quaesiti (para la sucesión de todos los parientes maternos).

✓ Todos los parientes que por la sangre que tenían derecho a una bonorum possesio superior y hubiese omitido perderla.

El limite del llamamiento de los cognados es el sexto grado (o séptimo en algunos casos, v. gr., podían reclamar la b. p., los hijos primos segundos - consobrini - del causante). Sucedía, entre los cognados el mas próximo, pero el pretor reconocio en esta clase la sussesio graduum, en caso de que el mas cercano falte 3.

Si concurrían varios cognados del mismo grado, la partición se hacia por cabezas.

✓ Bonurum possesio unde vir et uxur. - A falta de las otras clases, la sucesión recaía en el cónyuge supérstite. Es decir la herencia se ofrecía a la viuda o al sobreviviente.

✓ REFORMAS A LA VIA LEGÍTIMA EN EL DERECHO IMPERIAL.- Las reformas a este periodo desarrollan aun mas los derechos de sucesión de la familia natural. Así podemos citar:

✓ El senadoconsulto Tertuliano, dado bajo el emperador Adriano (1717 a 138 de C.), llamo a la madre a la sucesión de sus hijos independientemente que existiera entre aquella y estos vínculos civil. El SC. Exigió que la madre gozara del ius liberorum, y que el hijo iustus vel vulgo conseptus, no dejara liberi (bonorum possesiores con arreglo al edicto), ni parens manumisor, ni fratres consanguini; si existía un soporte consanguíneo, la madre concurría a el.

✓ El senadoconsulto Orficiano, dado bajo M. Aurelio y Cómodo (178 de C.), dio derechos a los hijos en la sucesión de su madre, antes que los agnados, con preferencia a todo heredero civil, ya que la madre no podía tener heredes

VIA LEGÍTIMA SEGÚN JUSTINIANO.- El emperador Justiniano, en sus novelas 118 del año 543 y 127 del 548, dio el golpe de gracia a la familia agnaticia y aseguro el triunfo del parentesco de sangre.

Justiniano siguió una política legislativa de tipo distinto; configuro un sistema orgánico y nuevo de sucesión intestada que termino con la anacrónica dualidad de hereditas y bonorum possesio y con los vestigios supervivientes de la agnación.

Estableció cuatro grupos de parientes - en el sentido moderno, por la sangre llamados a suceder ab intestato, los cuales por orden de preferencia, eran:

✓ Descendientes del causante.- Sucedían, en primer termino, con exclusión de todos los demás parientes, sin distinción de origen, sexo o grado, fueran alieni iuris vel sui iuris, naturales o adoptivos. Si son de grado distinto, los más próximos excluyen a los de grado más lejano, a no ser que el descendiente o descendientes intermedios precedan a estos hayan muerto anteriormente. Así los nietos heredan a su abuelo si antes murió su por orden de preferencia. Los descendientes del mismo grado heredan por cabezas, los de grado distinto por estirpes.

✓ Los ascendientes, los hermanos y hermanas del doble vínculo y sus hijos. - Si solo existen ascendientes, el grado mas próximo excluye al mas lejano; así el padre, a los abuelos maternos si había varios de igual grado, v. gr.: abuelo paterno y abuelo y abuela maternos, la herencia se divide por estirpes, y dentro de cada estirpe, por cabezas (en el ejemplo el abuelo paterno recibía una mitad y los maternos otra entre los dos, o sea un cuarto cada uno. Si había ascendientes y hermanos, la herencia se repartía per capita entre dos. Los sobrinos heredaban por estirpes la parte que hubiera correspondido a su padre o madre si viviera;

✓ Hermanos y hermanas solo de padre (consanguíneos) o solo de madre (uterinos), y los hijos de los fallecidos con anterioridad. - La partición se hacia por cabezas si solo concurrían hermanos o hermanas. Los hijos de los premuertos reciben lo que hubieran correspondido a sus padres;

✓ Otros colaterales.- Estos eran llamados a sucesión ab intestato en defecto de todos los parientes anteriores. Existiendo varios parientes de igual grado, la herencia la adquiere per capita. Aunque Justiniano no establece en las novelas hasta que grado suceden los colaterales, lo mas lógico es que haya querido conservar las reglas de la sucesión pretoria de los cognados que fijaba el 6ª grado, antes que las XII Tablas, que admitía a los agnados sin limite alguno.

El sistema de Justiniano, casi en lo esencial, paso a las legislaciones modernas.

También los hijos naturales, si el difunto no dejaba ni hijos legítimos ni mujer, tenían derecho a una sexta parte del caudal hereditario. En caso contrario solo tenían derecho a los alimentos.

Derecho de las Sucesiones

Sucesión trasmisión de bienes: inter vivos y mortis causa.

La transmisión de bienes mortis causa se le califica como universal ya que el De Cuius transmite la Totalidad de su patrimonio: bienes, créditos y deudas.

Vías de Sucesión Mortis Causa

En Derecho romano se conocían tres vías:

✓ Vía legítima.

✓ Vía testamentaría y

✓ Vía oficiosa.

El sistema romano establecía como principio general que una vía sucesoria no podía convivir con otra respecto de la misma masa de bienes.

Masa de bienes no en vía legítima para unos bienes y en vía testamentaria para otros.

1. Empero, admitía dicho principio general excepciones:

2. Al soldado se le autorizó a otorgar testamento respecto fe unos bienes y omitir disposición de otros. Vía legítima para los bienes omitidos.

3. En caso de que el pretor anulara un testamento por preterición, se abría sucesión legítima para disponer de los bienes.

PRETERICIÓN.- Omisión del testador en nombrar en testamento como herederos a ciertos descendientes cercanos (generalmente hijos)

Sucesión por Vía Legítima, según XII Tablas: Ius Civile

Según XII Tablas por orden de preferencia:

1. Heredes sui

2. Agnados (a falta de heredes sui).

Son heredes sui: los hijos, los nietos, los hijos póstumos pero no los hijos emancipados.

Son agnados los parientes más próximos del de cuius por vía paterna no cuentan parientes por vía materna: hermanos, tíos paternos.

Hijos sui iuris por muerte del padre: heredan por cabeza.

Nietos si el padre ya hubiera muerto a la muerte del abuelo heredan al abuelo por estirpe.

Hijos póstumos: nacidos 300 días después a partir de la muerte del de cuius.

Sucesión por Vía Legítima, según Derecho Honorario o Pretorio

Según los pretores, por orden de preferencia:

✓ Los liberii (hijos): hijos legítimos y emancipados.

✓ Los legitimi: equivalen a los agnados del ius civile.

✓ Los cognados: madre casada sinne manu a hijo o hijo a madre casada sinne manu.

Se nota un equilibrio al incluir a los parientes cognados que son por el lado materno pues por el ius civile y dado el parentesco agnaticio que establecía la legislación decenviral estaban excluidos y a los emancipados en tiempos en que le emancipación ya no era considerada tanto como castigo.

Sucesión por Vía Legítima, según Derecho Justinianeo

a. Descendientes (incluyendo emancipados)

b. Ascendientes (padres; abuelos; bisabuelos; tatarabuelos: Impera el principio de que los más próximos excluyen a los más lejanos) y hermanos.

c. Medios hermanos (uterinos y consanguíneos: esto es: por madre solamente o por padre)

d. Los restantes colaterales:

e. El viudo o la viuda.

f. El fisco.

g. Herencia a la legión si soldado no tiene descendientes. Herencia a la iglesia si sacerdote no tiene descendientes.

Se nota por un lado un equilibrio al incluir a los medios hermanos por el lado del padre y por el lado de la madre así como la presencia de la iglesia al ser incluida en la lista de preferencia y se incluye a la viuda.

El Testamento Romano

Es un acto jurídico solemne y revocable por el cual una persona instituye a uno o a varios herederos.

Modestino lo define como: Justa declaración de nuestra voluntad respecto de lo que queremos después de nuestra muerte.

Ulpiano lo define como correcta fijación de nuestra mentalidad, hecha solemnemente, para que valga después de nuestra muerte.

Características del Testamento Romano Antiguo

Transmisión fundamental de la personalidad del testador al heredero.

Por el testamento, el testador transfiere al heredero no tanto sus bienes como su personalidad.

El heredero es el continuador de la personalidad del testador ya que el heredero lo puede suceder en su rango político (por ejemplo facilidades para acceder al senado), en su posición social y en el sacerdocio doméstico.

Incidentalmente pero no