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La Experticia

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: John0099 10 mayo 2011

Palabras: 5531 | Páginas: 23

...

onados con tales hechos.

3. La experticia es una prueba personal, puesto que sólo las personas son capaces de conocer, tener percepciones y transmitirlas a los demás. Su esencia es el dicho o la opinión de una persona determinada, a quien se escoge por sus características y conocimientos.

4. Las personas designadas como peritos, deben tener conocimientos especiales (científicos, técnicos o prácticos), puesto que por su esencia misma, la experticia trata de suplir la deficiencia del juez en cuanto a dichos conocimientos. En nuestro derecho la ley exige para la procedencia de la experticia que se trate de una comprobación que requiera conocimientos especiales (art. 1422 Código Civil) y que no se efectuará sino sobre puntos de hecho, los cuales deberán indicarse con claridad y precisión (art. 451 Código de Procedimiento Civil).

Concepto de Perito:

Es la persona versada en una ciencia, arte u oficio, cuyos servicios son utilizados por el Juez para que lo ilustre en el esclarecimiento de un hecho que requiere de conocimientos especiales, científicos o técnicos.

Concepto de Peritaje:

Es el examen y estudio que realiza el perito sobre el problema encomendado para luego entregar su informe o dictamen pericial con sujeción a lo dispuesto por la Ley.

La Prueba Pericial:

Es la que surge del dictamen de los peritos, que son personas llamadas a informar ante el Juez o Tribunal, por razón de sus conocimientos especiales y siempre que sea necesario tal dictamen científico, técnico o práctico sobre hechos litigiosos.

El perito o experto:

El perito es el órgano de la prueba de experticia, es quien desarrolla la actividad como tal y aunque puede ser promovido por cualquiera de las partes para que emita un dictamen del que pretenda valerse, se le tiene no como mandatario, auxiliar o colaborador suyo (diferente al consultor técnico de las partes), sino como un verdadero auxiliar o colaborador técnico del Juez y de la justicia; y así se le denomina en muchas legislaciones.

La doctrina distingue entre perito percipiendi (verifica los hechos) y deducendi (aplica los conocimientos técnicos para sacar de allí deducciones) pero en la realidad casi siempre se presenta ambos mezclados ya que al describirse el hecho examinado se exponen sus causas y también se infieren sus consecuencias.

Finalidad de la Experticia:

La finalidad de la Experticia como medio de prueba no es otra que suministrar al Juez las razones y argumentos de convencimiento que éste no posee en relación al hecho objeto de la misma, sea en cuanto a la existencia o verificación del hecho, sea en cuanto a sus características, formas y cualidades, sea en su relación con otros hechos, sea en cuanto a sus causas o sea en cuanto a sus efectos y consecuencias.

Estas razones y argumentos tienen para el Juez un carácter indicativo respecto al criterio que en definitiva adopte, sin que por razón alguna deban ser obligatorias en su aplicación, pues como todo medio de prueba, es al Juez a quien en última instancia corresponde su valoración, pudiendo apartarse del criterio de los expertos, lo que ha derivado en la aplicación del principio de que el Juez es el experto por excelencia, esto es, el experto de los expertos.

Naturaleza Jurídica de la Experticia:

Se discuten dos posiciones: a) Si la Experticia constituye un simple medio auxiliar del Juez en el proceso. b) Si por el contrario constituye un medio de prueba autónomo.

Quienes optan por la primera posición, alegan que no puede darse a la experticia el tratamiento de un medio de prueba, en virtud de que el Juez es autónomo en la aplicación del criterio del experto y en la decisión que adopte en la definitiva, convirtiéndose así en un auxilio del magistrado para adentrarse en el conocimiento de una materia que para él le es desconocida.

Quienes optan por la segunda posición, que es la mayoría de los autores, alegan que ningún medio de prueba constituye por sí una sentencia, y aún cuando pueda evidenciar ciertos hechos en el proceso, no necesariamente deberán constituir una verdad verdadera, ya que de llegar a serlo, no tendría razón de ser la continuación del proceso luego de que tal medio de prueba se hubiere producido. Todo medio de prueba debe ser valorado como integrante del conjunto de la prueba aportada en el proceso, en la sentencia definitiva.

En relación con el experto, su criterio es el de consejero que propone un parecer sobre un hecho determinado, el cual no es de obligatoria aceptación por el Juez, pues la orden de experticia que éste libre, en ningún momento representa la renuncia al poder juzgador que le ley le confía.

Objeto de la Experticia:

La Experticia sólo podrá promoverse y efectuarse sobre puntos de hecho, considerándose como tales aquello que rebasen el patrimonio cultural común que necesariamente debe poseer el Juez, ya que es claro que si el Juez puede con su cultura normal que sea, no obstante, encuadrable dentro de los conocimientos generales, encontrar las reglas, el principio o el criterio aptos para resolver la cuestión, no esta obligado a recurrir a la peritación.

Requisitos de procedencia y validez de la Experticia:

Varios elementos inciden en la validez de la experticia como medio probatorio:

1) Debe versar sobre puntos de hecho.

2) Está referido a la orden del Juez de que su práctica se haga en el proceso dentro del cual se promueva, pues no es admisible la experticia extrajudicial.

Otros requisitos que deben cumplirse como condición necesaria para la validez de la prueba:

a) Que se trate de un dictamen personal que practique el perito designado como actuación indelegable.

b) Que se trate de dictamen de un tercero.

c) Que el perito además del conocimiento especializado de la materia que se someta a su juicio, tenga capacidad jurídica para el desempeño del cargo.

d) Que el experto sea debidamente juramentado.

e) Que su informe sea presentado en forma legal.

f) Que no exista prohibición legal de practicar esta clase de prueba.

g) Que la deliberación de los peritos sea conjunta.

Formalidades de la promoción de la prueba. Admisión:

El término dentro del cual podrán las partes promover la experticia es el mismo que establece el artículo 396 CPC., para todos los medios de prueba, esto es, dentro de los primeros quince días del lapso probatorio, quedando igualmente sometida a los términos ordinarios que señalan los artículo 397 y 398 para la oposición y admisión de la prueba.

Tratándose de la experticia que deba efectuarse por acordarlo el Tribunal de oficio, la misma será procedente acordarla como auto para mejor proveer, bien en la oportunidad fijada por el artículo 401, bien en la que señala el artículo 514, esto es, una vez concluido el lapso probatorio o bien dentro de los quince días siguientes a la presentación de los informes de las partes, por aplicación expresa de los correspondientes ordinales 5º y 4º de los referidos artículos 401 y 514.

De La Experticia. Código Civil:

Artículos 1422, 1423, 1424, 1425, 1426 y 1427:

Puede procederse a una experticia siempre que se trata de una comprobación o de una apreciación que exija conocimientos especiales, se hará por tres expertos a menos que las partes convengan que la haga uno solo. A los expertos los nombran las partes de común acuerdo, y a falta de acuerdo entre las partes, cada una de las partes nombra un experto y el otro lo nombra el Tribunal.

Si los Tribunales no encontraren en el dictamen de los expertos la claridad suficiente, pueden nombrar de oficio nueva experticia por uno o más expertos que también nombrarán de oficio y siempre en número impar.

Artículo 1427. Código Civil:

“Los jueces no están obligados a seguir el dictamen de los expertos, si su convicción se opone a ello”.

En Venezuela, los jueces no están obligados a seguir el dictamen de los expertos si su convicción se opone a ello (art. 1427 del Código Civil). Ésta es una de las características de la experticia como medio de prueba y una manifestación del principio racional de la valoración de las pruebas por el juez conforme a las reglas de la sana crítica. Por muy determinante que sea el dictamen, el perito no es “Juez de los hechos”, como se le consideró en ciertas épocas, en los orígenes de esta prueba.

Así entonces, la opinión de los expertos no tiene que vincular al Tribunal, debe ser apreciada como una prueba más, individualmente y dentro del conjunto probatorio general; y si surgen motivos para descalificar el dictamen, el magistrado puede prescindir de él, incluso llegar a una conclusión contraria ; sin embargo, no obstante esta facultad discrecional concedida a los jueces, éstos no pueden rechazar el informe pericial sin haberlo considerado debidamente, deben dar razones suficientes para ello, pues lo contrario significaría la falta de apreciación de una prueba existente en autos.

Artículo 451 CPC., Objeto de la Experticia. Su promoción:

“La experticia no se efectuará sino sobre puntos de hecho, cuando lo determine el Tribunal de oficio, en los casos permitidos por la ley, o a petición de parte. En este último caso se promoverá por escrito, o por diligencia, indicándose con claridad y precisión los puntos sobre los cuales debe efectuarse.”

Una ampliación importante de la norma, es la exigencia de que en el escrito o diligencia de promoción de la experticia, el promovente indique con claridad y precisión los puntos sobre los cuales debe efectuarse aquella, lo que permitirá que el Juez, al ordenarla, pueda señalar a los expertos su encargo específico, de modo que se facilite su cumplimiento, y que el mismo se concrete a la necesidad de la prueba pretendida y el requerimiento judicial.

Ese señalamiento específico de la misión del experto deberá concretarlo el Juez en la orden de evacuación de la experticia, cuando se trate de oficio.

Artículo 452. Nombramiento de Expertos:

“Admitida la prueba, el Juez fijará una hora del segundo día siguiente para proceder al nombramiento de los expertos.”

Con esta disposición se corrige un vicio frecuente en la práctica tribunalicia durante la vigencia del código anterior, como era la fijación arbitraria que hacían algunos jueces de una hora temprana de la audiencia siguiente a la oportunidad en que se admitiera la prueba, para la comparecencia de las partes al nombramiento de los expertos, a la parte que no se le comunicaba se encontraba en situación de desigualdad.

Ahora con esta disposición, el Juez deberá fijar una hora del segundo día siguiente a aquel en que haya providenciado la admisión de la prueba promovida o de aquel en que haya dictado el auto para mejor proveer, para proceder al nombramiento de los expertos.

Tal acto se verificará sin que medie notificación a las partes, quienes se entenderán a derecho y deberán por tanto comparecer al mismo, so pena de que se considere su inasistencia como una renuncia tácita al derecho de nombrar el experto que a ellas corresponda.

Artículo 453. Requisitos de los expertos. Objeción:

“El nombramiento de experto, bien sea hecho por las partes o bien por el Juez, no podrá recaer sino en personas que por su profesión, industria o arte, tengan conocimientos prácticos en la materia a que se refiere la experticia.”…

1. Competencia profesional del experto:

El nombramiento de expertos que haga el Tribunal o las partes, debe recaer necesariamente en personas que tengan conocimientos prácticos en la materia a que se refiera la experticia en razón de su profesión, industria o arte.

Cabe en este caso la afirmación de que testigo puede ser cualquier persona capaz de narrar sus percepciones de los hechos que realicen u observen, mientras que perito sólo aquella que pueda emitir un criterio técnico o científico de los hechos que se sometan a su estudio o consideración, criterio éste que no está en capacidad de emitir el común de las personas.

2. Solicitud de sustitución del experto designado:

El nombramiento del experto o perito hecho por las partes puede ser impugnado con fundamento en la carencia del conocimiento práctico sobre la materia objeto de experticia para la cual se haya hecho su nombramiento.

La redacción de la norma al señalar que la sustitución puede ser solicitada por “la parte a quien interese”, no implica que esa parte deba ser necesariamente la contraria a quien haya hecho el nombramiento, pues tanto interesa el nombramiento hecho a quien lo haga como a la parte contraria.

3. Sustitución del perito designado por el Juez:

Tratándose del perito nombrado por el Juez, cabe también la posibilidad de ser sustituido. Requiriéndose, sin embargo, como condición necesaria para que tal sustitución pueda ser acordada, que la solicitud sea formulada por ambas partes, ya que de otro modo no puede entenderse el contenido del último aparte del artículo 453, en cuanto a su alcance y procedencia.

Artículo 454. Acto de nombramiento de Expertos:

Los sistemas adoptados por las diferentes legislaciones para la elección de los expertos pueden reducirse a tres:

* El que confía exclusivamente al Tribunal el nombramiento de los expertos, (Código de Procedimiento Civil Alemán).

* El que somete la elección al acuerdo de las partes, sin que el Juez intervenga sino en caso de desacuerdo, (Los Códigos Procesales de Italia y Francia).

* El que prefiere siempre al del Juez el nombramiento por las partes, y en su defecto, los designados por la suerte, sin dar al funcionario derecho a nombrar sino en el caso de ser imposible el sorteo. (El Español).

El nuestro, es seguidor del sistema procesal italiano, se acoge al segundo sistema toda vez que se concede a las partes tanto el derecho de señalar el número de expertos que deban practicar la experticia, como el derecho a hacer su nombramiento, que siendo uno sólo, lo nombrarán de común acuerdo, siendo tres, cada una designará uno y el tercero por el mismo común acuerdo, siendo sólo en el caso de no acordarse en el nombramiento del único o del tercer experto cuando corresponderá al Juez hacer tal designación. Este el mismo sistema que establecen los artículo 1423 y 1424 del Código Civil.

Artículo 455. Experticia acordad de oficio:

A diferencia del artículo 454 que determina el nombramiento de los expertos para la experticia promovida por las partes, no es aplicable al nombramiento de los expertos o peritos que deban designarse cuando se trate de experticia acordada de oficio por el Juez.

Aquí no cabe la posibilidad del acuerdo de las partes ni para la fijación del número de los expertos ni para el nombramiento de los mismos. Una vez que el Juez haya acordado la experticia de oficio, nombrará uno o tres expertos, al igual que a él corresponderá su designación tomando en cuenta para ello la importancia de la causa y complejidad de los puntos sobre los cuales deben dictaminar los expertos.

Artículo 456. Experticia en caso de Litisconsorcio:

Qué es litisconsorcio:

Existe litisconsorcio cuando en un litigio aparecen varios sujetos en una o ambas partes. Es decir, cuando en las posiciones fundamentales del actor y/o demandado aparece una pluralidad de personas físicas o jurídicas.

De acuerdo a la posición de las partes esta puede ser:

* Activo: Cuando varios actores litigan frente a un solo demandado.

* Pasivo: Cuando un solo actor se dirige a varios demandados.

* Mixto: Si varios actores litigan frente a varios demandados.

* Facultativo: Corresponde al caso del ejercicio de la acción dirigida en forma conjunta, por quienes tienen las mismas pretensiones nacidas de un mismo titulo o que se funden en la misma causa, o cuando quien ostenta la pretensión dirige la misma contra todos aquellos que deben responder a ella.

* Necesario: Cuando la ley exige que al actor que demanda conjuntamente a varias personas, lo haga en una misma demanda. El litisconsorcio necesario se presenta en aquellos casos en que, por disposición de la ley o en virtud de la relación jurídica material que se está debatiendo, es necesario oír a varios sujetos, y esta necesidad de escuchar a varios sujetos se va a dar que lo que se resuelva en definitiva va a afectar o perjudicar a todos, si a falta de uno o varios el Juez no puede fallar válidamente.

Los litisconsortes constituyen y representan en conjunto una sola parte a los efectos del proceso, debiendo en casos como el del nombramiento de expertos acordarse para la realización de ciertos actos procesarles, pues no les está dado obrar separadamente, como sí tienen el derecho de ejercer su defensa y formular los alegatos correspondientes a la misma en forma conjunta o separada.

La experticia podrá ser promovida por uno, por varios o por todos los litisconsortes, individual o colectivamente, pero en cualquiera de los casos, así como cuando se trate de la experticia que promueva la parte contraria, la disposición tendrá aplicación, de modo que en la oportunidad que señale el Juez para el nombramiento de los expertos, deberán concurrir todos los litisconsortes para acordarse entre ellos respecto del experto que corresponda nombrar a la parte que constituyen en el proceso, de modo que existiendo tal acuerdo, será el experto resultante del mismo quien en definitiva sea el nombrado.

Si no se acuerdan en quien deba ser el experto, se recurre entonces al sistema de la suerte, mediante la insaculación de los nombres de las personas que los mismos litisconsortes propongan.

La insaculación: es el procedimiento por el cual se elige por la suerte a quien debe desempeñar un cargo, y para ello se colocan en una bolsa o saco papeletas con los nombres escritos de las personas que se hayan propuesto previamente, procediendo luego a sacar una de las papeletas depositadas, que tendrá escrito el nombre de la persona que queda así designada para el desempeño del cargo.

A este procedimiento se recurrirá cuando no exista acuerdo entre los litisconsortes para hacer el nombramiento del experto que a ellos corresponda, la no comparecencia deberá entenderse como una renuncia de hecho al derecho de hacer la designación, por lo que no concurriendo ninguno de ellos el nombramiento lo hará el Tribunal de conformidad con lo establecido en el artículo 457, y si concurre uno de ellos el nombramiento lo hará el que concurra conforme a la última parte de este artículo.

Artículo 457. Inasistencia de las partes al acto de nombramiento de expertos:

“Cuando alguna de las partes dejare de concurrir al acto del nombramiento de los expertos, el Juez hará la designación por la parte que faltare y del tercer experto y si ninguna de las partes concurriere al acto, este se considerará desierto”.

Este artículo regula expresamente la situación de ausencia de las partes, trátese de la ausencia de una de ellas o de ambas a la vez.

Situaciones que prevé la disposición:

Dos situaciones prevé este artículo en relación con la no concurrencia de las partes al acto en el cual deba hacerse el nombramiento de los expertos. Tratándose de la experticia acordada a pedimento de parte.

La primera, está referida a la posibilidad de que una de las partes no concurra al acto, en tal caso, debe entenderse que la parte no presente ha renunciado de hecho a su derecho de nombrar el experto que le corresponde, siendo sustituido en tal derecho por el Juez quien será el encargado de hacer la designación, y corresponderá también al Juez hacer el nombramiento del tercer experto, ello como consecuencia lógica de que siendo éste designado de común acuerdo en caso de encontrarse presentes ambas partes, tal acuerdo no será posible obtenerlo, como tampoco debe entenderse presumido, estando ausente una de ellas.

La segunda situación, estará dada cuando no concurra ninguna de las partes al acto en el cual deba hacerse la designación de los expertos y ante la misma el acto se considerará desierto y así será declarado por el Juez.

Ahora bien, ante la situación de que el acto sea declarado desierto por no concurrir ninguna de las partes, ¿Podrán ellas solicitar la fijación de una nueva oportunidad para que el nombramiento de los expertos se produzca?

Se cree que esa solicitud no es posible conforme al contenido de la norma que determina la consecuencia de la no comparecencia de las partes, pues por el auto que declara desierto el acto correspondiente, se está poniendo fin a las actuaciones correlativas de la prueba promovida, y porque tal falta es imputable a ambas partes, lo que significaría aceptar una promoción extemporánea.

Distinta es la situación si la solicitud es formulada por ambas partes, pues en tal caso si es posible la promoción de la prueba, basándose para ello en el artículo 396 que las faculta expresamente para ello.

Artículo 458. Juramentación de los expertos designados por las partes:

“Al tercer día siguiente a aquel en el cual se haya hecho el nombramiento de los expertos por las partes, a la hora que fije el Juez, los nombrados deberán concurrir al Tribunal sin necesidad de notificación a prestar juramento de desempeñar fielmente el cargo.”…

En efecto, al exigírsele a la parte que haga el nombramiento del experto que presente la constancia de aceptación por parte del nombrado, se está evitando la dilación de la práctica de la experticia por innecesarias notificaciones y al establecerse la carga de presentar el experto al Tribunal para su juramentación para la parte que haga la designación en la oportunidad señalada por el Tribunal, se está asegurando que la parte realice todas las diligencias necesarias para que tal comparecencia se produzca a fin de evitar que el experto por ella nombrado sea sustituido por no comparecer en tal oportunidad.

Será al tercer día siguiente a aquel en que se haya hecho el nombramiento de los expertos cuando éstos deberán ser presentados al Tribunal por cada una de las partes que los haya nombrado, o hacerse presentes por sus propios medios a instancia de la misma parte, a fin de que presten el juramento de desempeñar fielmente su cargo.

Esa carga para la parte de presentar al experto en la oportunidad señalada nace por el mismo hecho de hacer el nombramiento de su experto, sin que sea necesaria notificación alguna para éste por el hecho de su designación.

Artículo 459. Juramentación de expertos designados por el Juez:

“En la experticia acordada de oficio o a pedimento de parte, el experto o los expertos que nombre el Juez prestarán su aceptación y juramento dentro de los tres días siguiente a su notificación.”

Ya se indicó que el Juez está facultado para nombrar expertos en los casos siguientes:

* En la experticia acordada de oficio, bien para su evacuación en el lapso ordinario de pruebas o bien como auto para mejor proveer.

* En la experticia acordada a solicitud de parte, cuando habiendo convenido las partes en que la misma se realice por un solo experto las partes no se acordaren en quién deba ser el experto, cuando debiendo realizarse por tres expertos, las partes no se acordaren en el nombramiento del tercer experto; cuando las partes no se presenten al acto de nombramiento de expertos, y cuando habiendo designado la parte su experto, éste no se presente a prestar el juramento en la oportunidad correspondiente.

En tales casos, hecho el nombramiento por el Juez, éste acordará la notificación del experto nombrado mediante boleta en la cual le haga saber tanto el nombramiento recaído como el llamado a la comparecencia dentro de los tres días siguientes a su notificación a fin de que manifieste si está dispuesto o no a acepar el cargo y en caso de aceptación para que preste el juramento correspondiente.

Efectos de la no comparecencia de los expertos:

Tratándose de los expertos nombrados por las partes, su no comparecencia al acto de juramentación dará lugar a que el nombramiento que de él se haya hecho quede sin ningún efecto, facultándose en tal caso al Juez para que proceda a hacer inmediatamente y por el solo hecho de la no comparecencia el nombramiento de otro que sustituya el experto no compareciente.

Tratándose de los expertos nombrados por el Juez, no se establece la misma consecuencia de que deba el Juez hacer nuevo nombramiento de expertos en sustitución de los que ya hubiere nombrado anteriormente, por lo que pudiera entenderse facultado para obrar a su arbitrio, optando entre hacer el nombramiento de nuevos expertos que sustituyan a quienes no comparezcan a manifestar la aceptación al cargo y a prestar el juramento, o acordar nueva notificación de los ya nombrados, fijándoles al efecto nuevo término para la comparecencia. Cualquiera de las soluciones estaría ajustada a derecho por no fijársele un mecanismo determinado para obviar la situación planteada.

Artículo 460. Fijación de término para la experticia:

“En el mismo acto de juramentarse los expertos, el Juez consultará a cada uno de ellos sobre el tiempo que necesiten para desempeñar el cargo, y luego lo fijará, sin exceder de treinta días, y fijará también el término de la distancia de ida y vuelta respecto del lugar donde haya de practicarse la diligencia, si fuere el caso”.

Consulta del Juez a los expertos:

La comparecencia de los expertos al acto de juramentación, regulada en los artículos 458 y 459, difiere, como se indicó, según se trata de los expertos nombrados por las partes o de aquéllos que nombre el Juez.

Una diferencia más, referida a la oportunidad de su comparecencia, está dada en la fijación de una hora determinada del tercer día siguiente a su nombramiento, tratándose de los nombrados por las partes, mientras que a los designados por el Juez no necesariamente deberá fijárseles una hora fija de uno de los tres días siguientes a su notificación. Lo que tampoco le está impedido al Juez acordarlo y que resultaría lo más conveniente en aras del orden procesal.

Como puede observarse, la comparecencia de los expertos nombrados por las partes, requieren de notificación previa, mientras que los expertos nombrados por el Juez deben comparecer sin necesidad de notificación.

Ello induce a entender que la consulta que el Juez deba hacer a los expertos designados, una vez juramentados, sobre el tiempo que requieran para desempeñar el cargo, no necesariamente deberá hacerse en forma conjunta a todos los expertos; sea que la opinión de los expertos la manifiesten en un solo acto o que sea requerida en actos separados, la fijación podrá hacerla el Juez separadamente, después de oída tal opinión.

La Consulta del Juez a los expertos en el aspecto señalado por la norma, no necesariamente implica que el Juez deba someterse al criterio de los expertos para la fijación del términos para la práctica de la experticia, ya que su fijación será una atribución de aquel tomando el criterio de los expertos como un indicador del tiempo prudencial para tal efecto.

Límite del término para realizar la experticia:

La necesidad de que Juez fije un lapso determinado para que los expertos cumplan su cometido está dada en la circunstancia de que la experticia no pueda ser retardada indefinidamente y a voluntad de los mismos expertos atendiendo tal vez el interés de la parte que representen.

En la fijación que haga el Juez con vista de la consulta hecha a los expertos, el término para realizar la experticia no podrá exceder en ningún caso de treinta días, el cual comenzará a contarse necesariamente desde aquel en que se haga su fijación, que es precisamente el que da lugar a su apertura. Es lógico que la información suministrada por los llamados a practicar la experticia es el elemento más importante para la fijación del tiempo en el cual ésta deba practicarse, pues son ellos precisamente quienes están en mejor condición para apreciar las dificultades y obstáculos que puedan ofrecérsele para cumplir su cometido, y son precisamente éstos los elementos que deberá considerar e Juez para la medida del tiempo requerido para la experticia.

La fijación de término de distancia de ida y vuelta para practicar la experticia se hará en consideración única y exclusivamente del lugar donde aquella deba hacerse, esto es, si se trata de practicarla en un lugar distinto al de la sede del Tribunal que haya acordado la experticia cuando el nombramiento y juramentación de los expertos se haga en el mismo Tribunal; o en un lugar distinto a la sede del Tribunal que haya sido comisionado para la evacuación de la prueba, cuando se trate de comisionado. En ningún momento la fijación de término de distancia depende del domicilio de los expertos, ya que en ningún momento se desprende de la disposición que tal haya sido la intención de conceder tal término.

Artículo 461:

En todo caso, el Juez podrá prorrogar el tiempo fijado a los expertos, cuando éstos así lo soliciten antes de su vencimiento y lo estime procedente en fuerza de las razones aducidas.

Artículo 462:

Cuando el objeto de la experticia fuere de tal naturaleza que a juicio de los expertos las diligencias puedan practicarse inmediatamente después del juramento, así podrán hacerlo, rindiendo el dictamen acto continuo, previa autorización del Juez.

Artículo 463:

Los expertos practicarán conjuntamente las diligencias. Las partes podrán concurrir al acto personalmente o por delegados que designarán por escrito dirigido a los expertos y hacerles las observaciones que crean convenientes, pero deberán retirarse para que los expertos deliberen solos.

Artículo 464:

Los expertos están obligados a considerar en el dictamen las observaciones escritas que las partes o sus delegados les formulen, las cuales acompañarán originales al dictamen.

Artículo 465:

Los expertos procederán libremente en el desempeño de sus funciones, pero no podrán destruir o inutilizar las cosas sometidas a su examen sin autorización del Juez.

Artículo 466:

Los expertos juntos o por intermedio de uno cualquiera de ellos deberán hacer constar en los autos, con veinticuatro horas de anticipación, por lo menos, el día, hora y lugar en que se dará comienzo a las diligencias, sin perjuicio de que la asistencia de las partes a las mismas convalide lo actuado sin tal constancia.

Artículo 467:

El dictamen de los expertos deberá rendirse por escrito ante el Juez de la causa o su comisionado, en la forma indicada por el Código Civil. Se agregará inmediatamente a los autos y deberá contener por lo menos: descripción detallada de lo que fue objeto de la experticia, métodos o sistemas utilizados en el examen y las conclusiones a que han llegado los expertos.

Artículo 468:

En el mismo día de su presentación o dentro de los tres días siguientes, cualquiera de las partes puede solicitar del Juez que ordene a los expertos aclarar o ampliar el dictamen en los puntos que señalará con brevedad y precisión. El Juez, si estimare fundada la solicitud, así lo acordará sin recurso alguno y señalará a tal fin un término prudencial que no excederá de cinco días.

Artículo 469:

El experto que dejare de cumplir su encargo sin causa legítima, incurrirá en una multa de quinientos a dos mil bolívares, que le impondrá el Juez según la gravedad de la falta, sin perjuicio de la responsabilidad en que pueda incurrir.

Artículo 470:

En los casos de falta absoluta de alguno de los expertos, se nombrará otro conforme a las disposiciones anteriores; y en los demás casos de falta, se hará únicamente nuevo señalamiento de plazo para realizar la experticia. En todo caso, si el impedimento del experto durase más de quince días se nombrará nuevo experto conforme a las disposiciones anteriores.

Artículo 471:

Una parte no podrá recusar al experto que haya nombrado, o aquel que nombre el Juez en su lugar, sino por causa superviniente.