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La Importancia Del Higiene Escolar

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Categoría: Filosofía

Enviado por: Christopher 02 mayo 2011

Palabras: 5507 | Páginas: 23

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e de justicia se le debe. La saludable y prudente reacción en estos tiempos iniciada contra el malhadado intelectualismo (causa generadora de lo descuidada que ha estado la cultura física dentro de la escuela), permite, y cada día permitirá más, que los ejercicios corporales sean mejor atendidos en la educación pública, y que se consagre a la Higiene escolar la solicitud que hasta ahora se le ha negado con grave daño de la salud, así individual como colectiva.

Que hemos entrado de lleno por el camino de una reacción favorable para las atenciones que dentro de la escuela reclama la naturaleza física de los niños, lo dice bien claro el interés que en todas partes despiertan las cuestiones relativas a la Higiene escolar. Condiciones de admisión en las escuelas, por lo que respecta a su estado físico; horas que deben tener de clase y de recreo; índole de los ejercicios que han de realizar, y alternativa entre los intelectuales y los físicos; circunstancias higiénicas en que necesitan llevarse a cabo estos ejercicios; medios más propios para habituar al aseo y conservar su salud; condiciones que, bajo el punto de vista higiénico, debe reunir el mobiliario escolar; reglas que, al mismo respecto, han de presidir a la construcción de los edificios destinados a escuelas; modos de ventilación, de iluminación, de calefacción, etc., de éstas; -todo es al presente objeto de detenido y minucioso examen, así en los Congresos y las Exposiciones, como en las revistas y obras de carácter pedagógico, y con todo ello se forma al presente un cuerpo de doctrina, cuyos principios, empezando por ganar la opinión más culta, se infiltran poco a poco en la administración de la enseñanza y producen disposiciones oficiales en lo países que más se preocupan de ésta.

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Objetivos particulares:

Necesidad de aplicar la higiene a las escuelas

El hecho de ser el período de la época más peligrosa para la salud, es ya una razón suficiente para pedir que los preceptos higiénicos se apliquen con todo esmero en las escuelas, en las que pasan la mayor parte del día en condiciones especiales, por lo que a la vida física respecta. No debe olvidarse, por otra parte, que la aglomeración de individuos que toda escuela implica, constituye de por sí una causa bastante poderosa para hacer que se redoblen los cuidados higiénicos, así por lo que atañe a los individuos como en lo tocante al medio en que se hallan; individuos y medio que en el caso que nos ocupa, están representados por los alumnos y el local de la escuela, respectivamente.

La influencia que puede ejercerse en las costumbres públicas por lo que respecta a formar hábitos higiénicos de que tan menesteroso se halla nuestro pueblo es otro de los motivos que aconsejan someter la escuela a las más rigurosas prácticas higiénicas, máxime cuando por virtud de ellas contraerán los hábitos corporales que reemplacen a los viciosos que de ordinario adquieren con detrimento de su salud, y a menudo con grave riesgo de su existencia, que en ocasiones destruyen prematuramente. Y que los hábitos corporales que adquieren en la escuela, no sólo tendrán resonancia en la vida ulterior de éstos, sino que trascenderán a la sociedad, influyendo en ella en buen o mal sentido, según que sean buenos o malos, indicado queda ya, y es verdad que por lo notoria, excusa de toda prueba. Basta con recordar la influencia que en la vida de los individuos ejercen los hábitos adquiridos en la escuela, y la fuerza que tienen los que contraen las colectividades.

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Planteamiento

Es posible que haya falta de recursos para el mantenimiento de las escuelas y con ello de los sanitarios, pero la falta de higiene no tiene nada qué ver con esto. El tema de los baños se hace presente más en algunas instituciones educativas que en otras.

No hay presupuesto que alcance

Aunque el asunto de la higiene no tiene nada qué ver con el mantenimiento de las escuelas. El programa con el que están operando el mantenimiento lleva el nombre de Mejores Espacios Educativos y está destinado a la educación básica en primaria y secundaria.

Además

Otras irregularidades.

· Se encontraron lavabos rotos

· Tuberías en mal estado

· Pintura escarapelada

· Muebles de baño en malas condiciones

Viabilidad

Es viable ya que muchas personas y especialmente médicos han llegado a concluir a que la falta de higiene en la escuela puede llegar a provocar que los alumnos se puedan enfermar gravemente.

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Hipótesis

De las precedentes consideraciones y noticias resulta mostrado de un modo evidente, que en uno o en otro sentido, beneficiándola o perjudicándola, la escuela ejerce una gran influencia en la salud. Y claro es que si la sociedad debe a éstos, no sólo la cultura del alma, sino también y paralelamente con ella, la del cuerpo, en la escuela todo debe conspirar a mantener la salud física de los alumnos en el mejor estado posible.

Una tendencia muy acentuada se nota en nuestros días encaminados a poner en práctica esa proposición, y de ella ha surgido una nueva rama de la Higiene, mediante la cual se han determinado, de una manera precisa y minuciosa, las aplicaciones de esta ciencia a las escuelas. Nos referimos a los estudios comprendidos bajo la denominación de Higiene escolar o pedagógica, que con tanta solicitud son cultivados al presente por pedagogos e higienistas.

La Higiene escolar no es otra cosa que la aplicación de los principios y preceptos de la Higiene privada, y en parte pública, a las escuelas y los alumnos que a ellas concurren, aplicación que responde a satisfacer las peculiares condiciones del medio en que debe pasar la mayor parte del día, y de la actividad que en él ejercita.

Difiere ese medio, que no es otro que la Escuela, del ordinario, o sea de la Casa, por virtud de la especialidad del fin que en él debe realizarse, o al menos de la manera como se camina hacia él, y por causa también de la aglomeración de sometidos a una misma dirección y obligados a desempeñar en común diferentes trabajos.

La índole especial de estos trabajos -ejercicios escolares- imprime a la actividad de los educandos un sello característico que le hace diferenciarse profundamente de la que despliegan en el hogar doméstico, aun de aquel en que más y mejor se atienda a la educación.

Estas diferencias que en mayor o menor grado persistirán siempre, y serán tanto más hondas cuanto menos se cuide dentro de la casa paterna de la cultura exigen, por lo que a la escuela respecta, cuidados higiénicos especiales, distintos, en su mayor parte, de los que la higiene privada aconseja comúnmente.

Y no se entienda por esto que estimamos que las atenciones higiénicas que deben tenerse en la escuela no sean convenientes, y no respondan al mismo fin en el hogar doméstico; lo que hay es que en éste es muy dificultoso, cuando no imposible, en la casi totalidad de los casos, dar satisfacción cumplida a la mayor parte de las exigencias a que nos referimos, y la educación no puede revestir, en su marcha y pormenores, el mismo carácter que en la escuela, en la que, por otra parte, surgen nuevas exigencias por virtud de la aglomeración a que hemos aludido, de la vida en común que hacen en ella condiciones distintas y clases sociales diferentes, y de la manera como se ponen en práctica determinados ejercicios, algunos de los cuales no pueden tener lugar o resultarían ineficaces y hasta sin sentido, en la casa paterna. Por lo demás, no puede desconocerse que se obtendrían grandes beneficios de acomodar el hogar doméstico al régimen que la Higiene escolar prescribe para todo lo que se relaciona con la educación de los alumnos.

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ENFERMEDADES POR LA FALTA DE HIGIENE EN LAS ESCUELAS

El hecho de ser el período de la época más peligrosa para la salud, es ya una razón suficiente para pedir que los preceptos higiénicos se apliquen con todo esmero en las escuelas, en las que pasan la mayor parte del día en condiciones especiales, por lo que a la vida física respecta. No debe olvidarse, por otra parte, que la aglomeración de individuos que toda escuela implica, constituye de por sí una causa bastante poderosa para hacer que se redoblen los cuidados higiénicos, así por lo que atañe a los individuos como en lo tocante al medio en que se hallan; individuos y medio que en el caso que nos ocupa, están representados por los alumnos y el local de la escuela, respectivamente.

La influencia que puede ejercerse en las costumbres públicas por lo que respecta a formar hábitos higiénicos de que tan menesteroso se halla nuestro pueblo es otro de los motivos que aconsejan someter la escuela a las más rigurosas prácticas higiénicas, máxime cuando por virtud de ellas contraerán los hábitos corporales que reemplacen a los viciosos que de ordinario adquieren con detrimento de su salud, y a menudo con grave riesgo de su existencia, que en ocasiones destruyen prematuramente. Y que los hábitos corporales que adquieren en la escuela, no sólo tendrán resonancia en la vida ulterior de éstos, sino que trascenderán a la sociedad, influyendo en ella en buen o mal sentido, según que sean buenos o malos, indicado queda ya, y es verdad que por lo notoria, excusa de toda prueba. Basta con recordar la influencia que en la vida de los individuos ejercen los hábitos adquiridos en la escuela, y la fuerza que tienen los que contraen las colectividades.

Importancia y trascendencia de la higiene

Se define generalmente la Higiene diciendo que es el arte de conservar la salud, a lo que algunos añaden, y de perfeccionarla. Revela esto ya bien claramente toda la importancia que tiene esa rama de las ciencias somatológicas, cuyo conocimiento a todos nos interesa tan de cerca, por el capital interés que entrañan sus múltiples aplicaciones a la vida fisiológica y aún, en un sentido más elevado, a la del espíritu.

Pero concretándonos a la primera, no cabe desconocer que el interés a que nos referimos es de un orden superior, toda vez que, según la definición que acaba de darse, el objeto de la Higiene es determinar las condiciones generales de la salud y los medios adecuados para conservarla, poniendo el organismo en las mejores condiciones posibles para el desempeño de sus funciones individuales y sociales.

Resulta de esto último que, por sus fines, se refiere la Higiene, así a la economía individual como a la social. Si primera y directamente mira a la del individuo, tiende también, mediante ella, a la conservación de la sociedad, en cuanto que ésta se compone de individuos; debiendo tenerse en cuenta que, para atender cumplidamente al primer fin, necesita preocuparse del segundo, toda vez que, sin la observancia de ciertos preceptos higiénicos de carácter sociológico, la salud individual se halla en constante peligro.

De aquí que pueda afirmarse, en los términos que lo hace M. Cruveilhier3, que todo hombre es responsable, bajo ciertos respectos, de su salud y de su vida, frente a frente de sí mismo y de la sociedad de que es miembro, y responsable también, en ciertos límites, de la salud y de la vida de los seres de quienes es guía y protector natural. Y he aquí por qué el conocimiento de la Higiene -o al menos de sus más elementales preceptos- se nos impone como un deber que a la vez es personal y social.

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Así, pues, considerada la educación física bajo un punto de vista general, cabe decir que la parte

más importante de ella es la que se refiere a su función preservadora o conservadora, o sea a la Higiene, que en tal sentido se considera como su fin principal, del que los medios de desarrollo no son sino auxiliares.

Y no decimos esto porque deje de tener toda la importancia que las personas cultas reconocen hoy, y nosotros le reconocemos de buen grado, a cuanto dice relación con el desarrollo propiamente dicho del organismo, o sea con el ejercicio físico; sino porque, aparte de que las aplicaciones de la Higiene son más numerosas y de resultados más inmediatos y tangibles -si vale decirlo así -debe tenerse en cuenta que en muchos casos nos podemos pasar -y nos pasamos efectivamente -sin el ejercicio, o nos basta por el pronto -que es lo más general- con el que naturalmente hacemos (el juego espontáneo de los niños nos ofrece ejemplo de ello cuando tiene lugar en cierta medida), sin que resulte mal alguno para el cuerpo; mientras que el descuido acerca de ciertos preceptos higiénicos puede acarrearnos enfermedades que en ocasiones llegan a ser graves, y hasta a producir la muerte. El ejercicio mismo se prescribe en muchos casos, no meramente con el intento de desenvolver y fortificar el organismo, sino como cuestión de Higiene; de aquí que esta ciencia sea, además de conservadora, eminentemente progresiva.

Este último carácter le corresponde, no sólo por el influjo que ejerce en cuanto al desarrollo del cuerpo concierne, sino porque, trascendiendo esa influencia de la esfera meramente física, tiene resonancia muy acentuada en la vida económica, intelectual y moral del individuo. En esto se funda la doctrina de los efectos morales de la Higiene -efectos de que más adelante damos una idea- y por ello pudo muy bien decir Rousseau que la Higiene es menos una ciencia que una virtud; frase a la que si algún correctivo hubiera de ponerse, no sería otro que el de afirmar el carácter de ciencia que de derecho se reconoce hoy a la Higiene, declarando de paso con Joly5, que no es ésta sólo una virtud, sino una reunión de virtudes.

Por someras que parezcan estas indicaciones, bastan para que se comprenda que la Higiene juega un papel asaz importante, no ya sólo en la educación física, sino en la total del individuo.

Todo el mundo sabe, de propia experiencia, lo que vale la salud, y, en lo tanto, lo que importa conservarla. Por recuperarla, cuando se ha perdido, hacemos los mayores sacrificios; como que cuando la salud se halla alterada, la vida está en inminente peligro de perderse también, y sin salud nos es enojosa, con sernos tan cara. Por otra parte, faltándonos la salud, no podemos entregarnos a nuestros trabajos, ya sean físicos, ora intelectuales; los recursos de la familia se aminoran y agotan, y hasta la vida moral se perturba, por virtud de las relaciones que existen entre el cuerpo y el espíritu. Con razón se ha dicho, pues, que la salud es la unidad que da valor a todos los ceros de la vida.

Análogos efectos que en el individuo y la familia produce en la sociedad la falta de salud, sobre todo cuando afecta a un número considerable de individuos, como sucede en las poblaciones y los países donde los preceptos higiénicos están enteramente desatendidos. Constituye, pues, la salud un bien precioso, un elemento de bienestar, lo mismo material que moral, así para los individuos como para los pueblos.

Si en tal y tan legítimo y justificado aprecio tenemos la salud, así individual como pública, por fuerza que a los ojos de todos deben revestir altísima importancia los estudios que tienen por objeto preservar nuestro organismo de las enfermedades que puede contraer, máxime cuando desde el punto y hora en que nacemos rodean a ese organismo multitud de agentes que constantemente conspiran contra su bienestar.

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Las enfermedades escolares

Pero hay más todavía que obliga a cuidar con todo esmero del régimen higiénico de las escuelas. Observaciones repetidas, apoyadas en estadísticas tan variadas como minuciosas, han puesto de manifiesto que, así como los cuidados higiénicos en las escuelas preservan y mejoran la salud de los alumnos, el descuido respecto de ellos provoca resultados contrarios. Al propio tiempo se ha observado que ciertas enfermedades de las que padece la niñez, son más frecuentes en la población escolar que en los niños que no asisten a las escuelas, y más entre los que concurren a unas que entre los que frecuentan otras.

Sin aceptar las exageraciones en que a este respecto haya podido incurrirse, es indudable que los hechos apuntados acusan desde luego la existencia en las escuelas de causas especiales perturbadoras de la salud, que son origen de las afecciones que la Patología designa con el nombre de enfermedades escolares.

Los mismos estudios a que nos referimos muestran con toda evidencia, que semejantes enfermedades son debidas al exceso de trabajo intelectual y a la falta del físico; a las malas disposiciones del mobiliario de las clases, que hace adoptar a los niños actitudes viciosas; a la escasez y nocivas condiciones de la luz que éstos reciben durante los ejercicios escolares; a la continuidad de los trabajos manuales; al aire viciado que en las escuelas se respira, y a la humedad y lobreguez de los edificios en que éstas suelen hallarse instaladas.

Entre las enfermedades que se designan con el calificativo de escolares, figuran en primer término la miopía y las desviaciones de la columna vertebral, que ahora trataremos con algún detenimiento, y cuyas causas generadoras hay que buscarlas principalmente en las malas condiciones de la luz y del mobiliario de las clases. A la actividad cerebral a que se somete a los alumnos mediante el trabajo de la escuela, a las actitudes viciosas que toman, al aire enrarecido de las clases, se achacan el mal persistente de cabeza y las hemorragias de la nariz, que son enfermedades que también han entrado a figurar en el cuadro de las escolares, en el que asimismo empieza a introducirse, merced a las observaciones del doctor Guillaume, de Neufchatel, la papera escolar, que se considera como derivada de las actitudes viciosas, y que ninguna relación parece tener con la papera endémica. Según algunos médicos e higienistas, no deja de contribuir a propagar entre los niños la tisis, la vida sedentaria de la escuela (que se acentúa más tratándose de las niñas), la falta o insuficiencia en ella del ejercicio físico y la respiración de un aire húmedo, viciado por la aglomeración y alterado por una calefacción defectuosa. También parece comprobado que un gran número de escuelas situadas en locales manifiestamente insalubres, bajos, húmedos, oscuros y mal ventilados, han podido contribuir, si no las han producido enteramente, a favorecer de un modo singular en manifestaciones escrofulosas. Las observaciones de algunos médicos, y los datos de las estadísticas parecen mostrar que mientras de más duración son las clases y menos frecuentes los descansos y recreos, más comunes son en los que asisten a las escuelas la debilidad de la vejiga, la retención e incontinencia de la orina, y la pereza del tubo digestivo. Por último, es indudable que las escuelas donde no se tiene cuidado respecto de la aplicación de las reglas higiénicas, y el reconocimiento médico se halla desatendido o es nulo, favorecen grandemente la propagación de las enfermedades contagiosas.

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Tratando en particular de las dos enfermedades primeramente mencionadas en la enumeración que precede, he aquí lo que en otro lugar hemos dicho refiriéndonos a la influencia que en su producción ejerce el mobiliario de las clases:

En cuanto a la miopía escolar, es cierto, dice el doctor Riant, que el hábito de fijarse en objetos pequeños, como los caracteres frecuentemente diminutos de los libros, y de no mirar, en la extensión muy limitada de la clase, más que objetos poco lejanos, dispone a esa alteración de la vista. El ojo cesa poco a poco de ser capaz para ver de lejos, su globo se dilata en el sentido antero-posterior bajo la acción de los músculos que no cesan de obrar y de comprimirlo, y pronto la retina no recibe más que las imágenes de los objetos cercanos. Los se hallan tanto más dispuestos a esta alteración, cuanto que en ellos se encuentran las condiciones que la favorecen, y que el poder de acomodación o adaptación del ojo a las distancias es mayor en esa edad. Estos resultados son incontrastablemente atribuidos a la influencia de la escuela; en efecto, se observa que la miopía es relativamente rara en los individuos que no frecuentan las clases, y en los que de ordinario tienen a la vista un horizonte extenso. Se sabe que el número de miopes es mayor en las ciudades que en los campos, y entre los ricos que entre los pobres.

La miopía escolar -añade el citado doctor- se producirá más fatalmente aún, si el niño toma una posición viciosa en su banco o en su mesa durante el trabajo de la escuela, si cede a la disposición, ya muy frecuente, de disminuir la distancia entre sus ojos y el libro, o si una colocación defectuosa del mobiliario escolar le facilita y aun le impone una actitud perjudicial para su salud.

Estas circunstancias, unidas a otras que ya se han dicho o se tratarán más adelante (libros mal impresos, caracteres muy pequeños, color inadecuado del papel de éstos, mala iluminación de las clases, etc.), determinan una frecuencia excepcional de alteraciones de la vista en la población escolar, que ha hecho que los médicos y los higienistas se consagren al estudio de esta cuestión verdaderamente importante. Entre los resultados que ofrecen las observaciones hechas a este propósito, merecen citarse los obtenidos por el médico alemán, doctor Cohn, quien durante los años de 1865 y 1866 observó 10.000 niños de los que asistían a las escuelas, y encontró que más del 17 por 100 de ellos estaban afectados de miopía.

Las cifras más favorables de esta estadística, que revela un mal verdaderamente desconsolador, se refieren a las escuelas rurales, en las que sólo el 5 por 100 de los alumnos ofrecía ese género de alteración visual, mientras que en las escuelas superiores de las ciudades se elevaba esta proporción al 15 por 100; en los Realschulen era de 24, y de 32 en los Gimnasios. En más de la mitad de los casos se trataba de esa miopía que, según el citado doctor, se halla en vías de progresión, de clase en clase, en todas las escuelas.

Debe tenerse en cuenta que, si bien el doctor Cohn no considera la escuela como la sola causa de la miopía, atribuye, sin embargo, su desenvolvimiento a diversas condiciones antihigiénicas de las clases, y en particular al mobiliario defectuoso que en ellas se encuentra con frecuencia.

Las mismas causas -añade el expresado doctor, fundándose siempre en datos irrecusables- tienden de igual modo a favorecer las desviaciones de la columna vertebral, la ausencia de simetría en la altura de las espaldas y, como consecuencias, un encogimiento de los diámetros del pecho y una incomodidad considerable en el funcionamiento de los importantes órganos que éste encierra. Que esto proviene de las actitudes viciosas a que antes nos hemos referido, lo muestra el

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hecho de que, mientras los niños que no han asistido a las escuelas ofrecen rara vez semejantes desviaciones, los que las frecuentan son comunes que padezcan de ellas. Así, de una estadística formada por el ya citado doctor Guillaume, de 350 niños de los que se hallan en el último caso, ha encontrado este médico 62 afectados de desviación de la columna vertebral, y de 381 niñas, 156 con el mismo defecto, en grado más o menos pronunciado. En lo tanto, de 731 alumnos había 218 que corrían el mayor riesgo de padecer una enfermedad grave durante toda su vida. El mismo hecho ha sido comprobado por el Comité de médicos de Leipzig, que en su sesión de 15 de Enero de 1878, examinó dichas deformaciones, y reconoció que los maestros no pueden hacerlo todo para evitarlas, mucho menos si no disponen de un mobiliario construido según las reglas de la Higiene escolar.

Existen otros factores adicionales que dependiendo del tiempo de agente y de su estado físico, se toman en cuenta, y se debe considerar la capacidad de resistencia de cada persona.

Ahora analizaremos la clasificación según el tipo de agentes

* Ruidos

* Radiaciones ionizantes

* Vibraciones

* Ventilación

Agentes físicos

* iluminación

* Presión

* temperatura

* Bacterias

* Hongos

Agentes Biológicos

* Insectos

Malos olores, suciedad, deterioro, alcantarillas rebosadas, caracterizan a los baños de la mayoría de escuelas, siendo éstos los lugares donde, por necesidad, tienen que usarlos, exponiéndose cada momento a contraer algún tipo de enfermedad.

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Conclusiones:

Higiene es el conjunto de conocimientos y técnicas que deben aplicar los individuos para el control de los factores que ejercen o pueden ejercer efectos nocivos sobre su salud. La higiene personal es el concepto básico del aseo, limpieza y cuidado de nuestro cuerpo.

La Higiene escolar no es otra cosa que la aplicación de los principios y preceptos de la Higiene privada, y en parte pública, a las escuelas y los alumnos que a ellas concurren, aplicación que responde a satisfacer las peculiares condiciones del medio en que debe pasar la mayor parte del día, y de la actividad que en él ejercita.

La higiene ocupacional ha sido definido como la ciencia y el arte debido a la prevención y control de los factores ambientales que surgen en el lugar de trabajo y que puede propiciar enfermedades, incapacidad e ineficiencia, por cada uno de los trabajadores de la comunidad.

Para determinar el daño que se produce al organismo se utilizan diferentes criterios para todos ellos, consideran entre otros los diferentes criterios.

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Aportaciones

La higiene es para mejorar la salud, conservarla y prevenir las enfermedades o infecciones. Se entiende como higiene:

1. Limpieza, aseo de lugares o personas.

2. Hábitos que favorecen la salud.

3. Parte de la medicina, orientada a favorecer hábitos saludables, en prevención de enfermedades.

4. Reconocimiento, evaluación y control de aquellos factores y tensiones ambientales que surgen en el lugar y que pueden provocar enfermedades, quebrantos de salud, quebrantos de bienestar, incomodidad e ineficacia.

5. La higiene personal es la parte de la medicina que trata de los medios en que el hombre debe vivir y de la forma de modificarlos en el sentido más favorable para su desarrollo.

Los lugares deben disponer de agua potable en cantidad suficiente y fácilmente accesible. También deben lavabos y retretes.

Los retretes, deberán estar separados para hombres y mujeres, dotados de lavabos.

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ENCUESTAS

1. ¿crees que la mala higiene provoca enfermedades?

SI NO

2. ¿crees que el mal mantenimiento de la escuela provoca la falta de higiene?

SI NO

3. ¿crees que el presupuesto de la escuela tiene que ver con el mal mantenimiento de esta?

SI NO

4. ¿crees que la higiene personal tiene que ver con la higiene escolar?

SI NO

5. ¿crees que es importante la higiene escolar?

SI NO

6. ¿crees que los problemas de higiene de tu escuela tienen solución?

SI NO

7. ¿crees que las instalaciones de tu escuela están en buen estado para tener una buena higiene escolar?

SI NO

8. ¿crees que las malas instalaciones que provoca la poca higiene afecta en tu rendimiento escolar?

SI NO

9. ¿crees que se debe de aprender desde pequeños sobre la higiene escolar?

SI NO

10. ¿crees que seria mejor tener una guía sobre el higiene escolar para evitar enfermedades?

SI NO

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Bibliografías

http://www.ops.org.bo/servicios/?DB=B&S11=18710&SE=SN

http://es.wikipedia.org/wiki/Higiene

http://www.monografias.com/trabajos12/higie/higie.shtml

http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/36888405325607273085568/index.htm

http://impreso.elnuevodiario.com.ni/2009/07/29/nacionales/106476

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