Leer Ensayo Completo Limites Eticos De La Investigacion Y Desiciones Eticas En La Investigacion Cientifica

Limites Eticos De La Investigacion Y Desiciones Eticas En La Investigacion Cientifica

Imprimir Documento!
Suscríbase a ClubEnsayos - busque más de 2.131.000+ documentos

Categoría: Acontecimientos Sociales

Enviado por: Christopher 09 junio 2011

Palabras: 2695 | Páginas: 11

...

La clonación humana, la experimentación con células embrionarias, los cultivos genéticamente modificados, los llamados “niños medicamento”, etcétera, son objeto de un gran debate social. Sin embargo, las sociedades, aún reconociendo la importancia que otorga la obtención de nuevos conocimientos, por su parte tratan de mantener sus costumbres asentadas en normas y principios éticos, morales y religiosos a los que considera como factores necesarios para mantener el orden social. Este conflicto entre ética por un lado y la ciencia por el otro, constituye un grave error de ciertos pensamientos arraigados en la sociedad. Las normas éticas establecen principios sin tener en cuenta los conocimientos adquiridos y las necesidades humanas. Aun asi, desde los orígenes de la filosofía, la etica ha promovido el saber sobre la naturaleza y el ser humano. Ciertas posiciones éticas rechazan la investigación con células embrionarias. ¿Debe ser legalmente prohibida? Desde un punto de vista ético, se deben contemplar las distintas maneras de analizar y evaluar el problema, los argumentos biológicos, sociales, económicos y humanos a favor y en contra, así como las consecuencias que acarrean para miles de personas enfermas el bloqueo de esos estudios. La decisión final no puede establecerse de espaldas a la realidad, a la ciencia y a la variación de las ideas. Por eso la respuesta no puede ser simple; obliga a un ejercicio de reflexión sobre factores y consecuencias contrapuestos en muchos aspectos. La respuesta ética no podrá ser un mero sí o no, ni una afirmación simple. La concordancia entre los distintos valores comprometidos obliga a delimitar supuestos, condiciones y finalidades. Un claro ejemplo es el de “los niños medicamento” que ha sido noticia recientemente, en el Ministerio de Sanidad se ha aprobado los primeros casos de selección de embriones para conseguir el nacimiento de un bebé que permita salvar a su hermano enfermo; para ello hay que llevar a cabo la extracción de una célula del embrión, conseguido por fecundación in vitro, que se analiza para detectar la posible alteración. Esta técnica plantea algunas cuestiones de carácter moral y ético que hay que tener en cuenta. Una de ellas seria analizar si es moralmente justificable utilizar un niño incompetente que no puede decidir por el mismo si quiere o no, ser fuente de trasplante, y en dado caso que lo quisiera, bajo qué circunstancias y con que consecuencia; y la otra cuestión que se plantea es considerar aceptable la concepción de un hijo con solo la finalidad de llevar a cabo trasplantes para otra persona. Aquí el debate se centraría en el concepto de dignidad humana y de los riesgos psicológicos y sociales de las personas implicadas; desde el médico que acepta llevar a cabo la fecundación, como la madre que acepta traer a la vida un niño para salvar a otro, hasta la familia o amigos que los rodean. Se estaría hablando de la instrumentación de su propio hijo y de su nacimiento y vida como medio para obtener un beneficio a terceros. Es claro que en esto se encuentra una técnica que requiere un análisis caso a caso que evalué objetivamente cada situación y sus posibles consecuencias. El progreso científico plantea nuevas posibilidades de tratamientos médicos con implicaciones éticas que hay que analizar con mucho cuidado teniendo en cuenta que no sobrepasen los límites éticos para sus resultados. Otro ejemplo de gran debate es la clonación humana, en donde se deben de tomar decisiones en cuanto si esta bien o mal, dependiendo de los ojos que lo estén viendo; los investigadores decidieron que estaría bien porque en general no afectaba a las personas o animales de manera física, pero entra en conflicto, a su vez, con la religión, porque dice que la clonación es mala, porque se esta jugando a ser Dios, y los investigadores, solo quieren hacer un bien para la humanidad ya que buscan soluciones para enfermedades “jugando” con el ADN para mejorarlo y crear seres, en pocas palabras “mejores” que el ser humano actual. En una investigación científica, se debe medir realmente si aquello que se está haciendo infringe o va contra la dignidad humana, contra la naturaleza, contra la moral o la ley. El científico debe poner en la balanza las cosas y ver si por razones éticas debe descontinuar el trabajo y o seguir por otros rumbos que no tengan choques éticos. Las personas implicadas en la práctica de experimentos en seres humanos y animales justificaron sus puntos de vista basándose en que en muchas ocasiones resultan provechosos para la sociedad y en la idea de sus resultados no pueden ser obtenidos por otros medios, sin embargo parte importante de los acuerdos fue mantener ciertos principios básicos para satisfacer conceptos morales, éticos y legales pero éstos por satisfacer su necesidad de encontrar una respuesta, o en dado caso, una cura, evaden esos principios muchas veces haciendo que animales sufran innecesariamente por mas tiempo o como en varios casos que vimos, que personas se llevaban a vagabundos o malvivientes para experimentos que las personas en su plenitud o total consciencia no querían exponerse, violando asi la libertad y la moral de esas pobres personas que aunque no estén bien de sus facultades mentales no merecen que las usen de conejillos de indias. Antes de poner en funcionamiento un proyecto de investigación, normalmente se calculan minuciosamente sus beneficios futuros. Sin embargo, una discusión ética se puede levantar en la cuestión de quién consigue el beneficio y quién se da derecho para utilizar los resultados de la investigación. Con este fin, el ensayo de la “American National Academy of Sciences, On Being a Scientist” da algunas ideas muy interesantes: " Ciencia y tecnología se han convertido en partes tan esenciales de la sociedad que los científicos no pueden ya aislarse de las preocupaciones sociales... Al cumplir con estas responsabilidades, los científicos deben dedicar tiempo a relacionar el conocimiento científico con la sociedad de tal modo que el público pueda tomar decisiones con conocimiento de causa sobre la pertinencia de la investigación.” Si los resultados de dicha investigación serán aplicados en cierta profesión, el investigador deberá orientarse con varios documentos con el fin de ser en base a una norma y no violando nada. Las asociaciones de algunas profesiones han emitido algunos documentos como el "Código ético de la profesión" y "Código deontológico". Las perspectivas de la ciencia son ahora revisadas a la luz de la ética con un nuevo y mayor interés. La ciencia no es importante sólo en el plano de los descubrimientos científico, y es muy pobre la concepción de la ciencia que considera que ésta es importante sólo por eso. Ésta es importante porque, entre otras cosas, cambia la forma en la que la gente ve y vive en el mundo. Por eso contribuye directamente a la libertad. El reto principal está en la credibilidad porque es muy bajo el impacto esperado de la ciencia si ésta no es creíble. El ejercicio de la investigación científica y su mismo uso implica que el investigador una buena conducta ética y unas mejores decisiones. La conducta no ética no tiene lugar en la práctica científica de ningún tipo. Aquél que con intereses particulares desprecia la ética en una investigación esta corrompiendo la ciencia. Justamente, la ética, también trata con situaciones conflictivas sujetas a juicios morales. Por eso, es necesaria la capacitación en los temas metodológicos de la ciencia que son relevantes para el estudio en cuestión. En los últimos 50 años estas son algunas de las fuentes principales de orientación ética sobre la realización de investigaciones clínicas: Código de Nuremberg, la Declaración de Helsinki, el Informe Belmont y las normas del Consejo para la Organización Internacional de Ciencias Médicas (CIOMS, por las siglas en inglés). De la Torre & Navarro transcriben un apartado de Felipe Pardinas denominado "Ética de la investigación", en donde recomienda una actitud no sólo ética sino crítica y social y la cual se debe de seguir para obtener un verdadero trabajo profesional de investigación.

El padre Fernando Pascual se hace esta pregunta ¿existen límites éticos que el científico no puede traspasar? A lo que responde “Hay quienes piensan que hablar de "límites éticos" de la ciencia es algo así como caer en formas de censura que no permitan al científico desarrollar todas sus intuiciones. Pero si la ciencia es una actividad humana, que toca a los demás, que beneficia (o perjudica) a otros, que conlleva grandes cantidades de dinero y que puede servir para detener enfermedades o para provocarlas, está claro que debemos poner muros firmes y seguros para que no se dañen a seres inocentes o "culpables" (no nos parece justo que se realicen experimentos sobre criminales o prisioneros, cosa que por desgracia se ha hecho en algunos momentos de la historia). ¿Cuáles son los límites mínimos que podemos pedir al científico en su trabajo de investigación? Podemos aplicar un esquema sencillo: límites en los fines u objetivos, en los medios, en los resultados y en los costos económicos y sociales. Límites en los fines: está claro que una investigación que tenga como objetivo destruir vidas humanas debe quedar totalmente fuera de nuestro horizonte. Por desgracia es algo que se hizo en la Alemania nazi, donde se veían qué gases y qué métodos eran más adecuados para los asesinatos de masa. Y es algo que se sigue realizando cuando se buscan maneras más o menos refinadas para el aborto, el infanticidio, la eliminación de ancianos o de personas enfermas, la construcción de "eficaces" armas de exterminio, etc. Límites en los medios: una vieja sentencia ética afirma que un fin bueno no puede justificar un medio malo. Curar a una persona que tiene graves problemas de riñones no puede permitir el que se elimine a un enfermo más o menos grave que puede convertirse, así, en donante anónimo de un riñón que hará feliz a otro... Descubrir una vacuna contra el SIDA a costa de recurrir a voluntarios "forzados" que se verán seguramente contagiados por el terrible virus no puede ser lícito, aunque se pueda curar, luego, a miles de enfermos necesitados. Nunca la muerte de un inocente quedará justificada con el posible beneficio de otras personas (aunque sean miles o millones los beneficiados). Límites en los resultados y en los costos económicos y sociales: cada acto que realizamos implica un pequeño cambio en el planeta. Si existe un riesgo alto por difundir en la especie humana un virus peligroso, el científico sabe que no puede poner en marcha procesos experimentales que podrían escapársele de las manos. Si la búsqueda de una nueva vacuna para pocos implica gastos enormes del presupuesto de un estado que no ha garantizado todavía el acceso al agua potable de miles o millones de sus ciudadanos, es obvio que tal investigación quedará aplazada hasta que se cubran antes necesidades más urgentes. Esto no significa, desde luego, que haya que cerrar los grifos de la financiación a los científicos y dejarles sin ayuda. Lo que sí está claro es que antes que mejorar las técnicas de cirugía estética habría que seguir invirtiendo más y más fondos en la eliminación del cáncer o en asegurar a las mujeres un embarazo sin peligros para la salud del niño y de la madre. Pero todos estos límites no deben quitar nunca al científico su libertad más profunda: la del buscador de la verdad y del bien. Todo científico tiene, por esencia, vocación a abrir nuevas fronteras para el bien de la humanidad. A pesar de las críticas que todavía se alzan en muchas partes, hay que reconocer que gracias a importantes mejoras en la producción agrícola hoy comen millones de personas que, quizás, se encontrarían sumergidas en el hambre o la desesperación. Y esas mejoras las lograron científicos que, con responsabilidad y con amor, supieron dedicar sus vidas y su mente a descubrimientos que hoy son patrimonio de la humanidad. A la ciencia hay que darle su lugar, sin que se vea pisoteada por políticos que sólo quieren el aplauso inmediato ni por ideólogos que tal vez se asustan ante la posibilidad de que alguien ayude al trigo a dar más granos con menos desgaste de la tierra. Pero esto no significa permitirle al científico que se considere a sí mismo como si fuese una especie de divinidad que dicte lo que sea bueno y lo que sea malo, que decida quién debe vivir y quién debe morir... En esto, como en todo, hay que seguir dando a la ciencia lo que es de la ciencia, y a la sociedad y a cada conciencia ética lo que les pertenece, especialmente a la hora de juzgar lo que es el bien y lo que es el mal en el mundo de los laboratorios.”

CONCLUSION

Hemos llegado a la conclusión de que para poder realizar una investigación de cualquier tipo se deben de tomar ciertas restricciones tomando en cuenta la ética, ya que así se marcaran limites a la investigación en cuanto a posibles daños morales, físicos y psicológicos a las personas que se encuentren envueltos o que se vean afectadas debido al proceso de dicha investigación. Pero no solo afectarían a las personas, porque principalmente los investigadores científicos utilizan en sus experimentos a animales, ya que se les prohíbe casi siempre realizarlos con humanos por las autoridades; así que también no solo se marcarían limites éticos con respecto a las personas sino también con los animales, que muchas veces los hacen sufrir o los mutan solo porque “no sienten”, no porque sean animales pueden hacer o tratarlos para su propio beneficio sin importar las consecuencias que podrían causarles, incluso la muerte de una manera agonizante. En cuanto a las decisiones, un investigador debe tomar decisiones cruciales al momento de hacer su investigación para que cuando se este realizando no afecte de manera negativa como los puntos que se mencionaron con anterioridad, el investigador debe de tomar otras salidas u otros métodos en cuanto se entre en conflicto ético.

BIBLIOGRAFIA

Navarro Cruz Ruth Bonilla, Gómez José Eduardo, “Ética y Valores”, 1ª edición, Ed. Compañía Editorial Nueva Imagen, págs. 100, 196-202.

WEBRAFIA

Manuel Gonzales Avila, “Aspectos Eticos de la Investigacion Cualitativa”, Facultad de Odontología, Universidad de San Carlos de Guatemala. http://www.oei.es/salactsi/mgonzalez5.htm

Margarita Boladeras, “Limites Éticos de la Investigación”. www.itescam.edu.mx/principal/sylabus/fpdb/recursos/r64544.DOC, recuperado de http://archivo.lavozdeasturias.es/html/40265.html

Anna Veiga, La Vanguardia. http://www.bioeticanet.info/investigacion/ni_osMedic.pdf

www.buenastareas.com/ensayos/Limites-Eticos-De-La-Investigacion/802131.html)

Padre Fernando Pascual, L.C. http://www.churchforum.org/investigacion-cientifica-etica.htm