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Maestros De Bolivar

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Categoría: Biografías

Enviado por: tomas 22 abril 2011

Palabras: 14409 | Páginas: 58

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Sacerdote y músico, conocido como "el padre Sojo". Organizador de la enseñanza musical en Venezuela (1783). Tío abuelo del Libertador, pertenecía a una familia poseedora de grandes bienes de fortuna y gusto por las manifestaciones culturales, en especial por la música.

.:: Fray Francisco de Andújar

Nace en la localidad de Andújar, España, en octubre 1760. Sus padres fueron Miguel Alonso Ravé, natural de Córdoba, y de María José de la Concepción Berdura de Andújar.

Misionero capuchino andaluz, fundador de una cátedra o academia de Matemáticas en Caracas e investigador de las ciencias naturales. Su nombre completo era Francisco de Paula Ravé y Berdura.

Fue maestro de Simón Bolívar, asi como de José de la Cruz Limardo, quien lo menciona con gran respeto en sus Memorias.

En general, podemos decir que Bolívar era un entusiasta defensor de la educación para todos los ciudadanos. Creía que de esa manera éstas lograban adquirir las virtudes necesarias para vivir civilizadamente. |

Simón Rodríguez

Nació en Caracas el 28 de octubre de 1769 y murió en Amotape (Perú) el 28 de febrero de 1854. Hijo natural de Alejandro Carreño y Rosalía Rodríguez. Hermano del músico Cayetano Carreño. Fue Filósofo, pedagogo, maestro y mentor de Simón Bolívar. Calificado de loco, maestro o don, este ejemplar venezolano, se caracterizó por seguir apasionadamente su ideal de pensar y enseñar en libertad plena.

De la infancia de Rodríguez se conoce muy poco. El carácter nada común de este lo llevó a quitarse el apellido paterno y a quedarse sólo con el de su madre. En junio de 1814 se casó con María de los Santos Ronco, acto en el cual se declaró “expósito de esta feligresía”.

Desde muy joven, Simón Rodríguez se dedicó a la educación y gozó del honor de ser el maestro de Simón Bolívar, en quien influyó notablemente. Toda su vida estuvo acompañada de ideas revolucionarias. Simpatizó con el movimiento independentista de Gual y España, y ante su fracaso, también él debió emigrar. Entonces se dirigió a Jamaica, donde estudió la lengua inglesa. Partió luego a los Estados Unidos y, finalmente a Europa.

La estadía del maestro en el viejo continente le permitió dominar el francés, el italiano, el alemán y el portugués, profundizar sus estudios filosóficos y entrar en contacto con las teorías revolucionarias que pronto implantarían un nuevo orden político y social de alcance mundial. Todos estos conocimientos, más tarde los vertiría en su más destacado alumno: el Libertador Simón Bolívar.

En Francia se encontraron maestro y alumno y de allí partieron a un viaje que los llevó a Lyon y Chambery, para luego atravesar Los Alpes y entrar a Italia. En Milán, Rodríguez y Bolívar presenciarían la coronación de Napoléon Bonaparte como rey de Italia; y en Roma, el futuro Libertador de América se comprometería con el futuro de este continente, desencadenado del dominio español.

Rodríguez se separó de su alumno y a partir de 1806 inició una peregrinación por varios países de Europa.

De vuelta a América, Bogotá fue sede de la primera escuela-taller fundada por el maestro, en 1824. En 1825, Bolívar recibió a su mentor en Lima y lo incorporó a su grupo de colaboradores directos, nombrándolo “Director de Enseñanza Pública, Ciencias, Físicas, Matemáticas y de Artes y Director General de Minas, Agricultura y Caminos Públicos de la República Boliviana”.

El 7 de enero de 1826, Bolívar regresó a Lima y Rodríguez permaneció en Bolivia, de aquí no volverían a verse más. Aquel año fundó la segunda escuela-taller, con proyecciones para toda Bolivia. Su labor no pudo continuar debido a sus ásperas relaciones con el Presidente de Bolivia, Antonio José de Sucre. Rodríguez renunció a su cargo.

El maestro se marchó a Arequipa donde publicó el Pódromo de Sociedades americanas en 1828, obra en la que insistía en buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica.

Desde Lima, Rodríguez viajó en 1834 a Concepción (Chile) y allí se encuentra por segunda vez con Andrés Bello –ya se habían visto en Europa–. En Valparaiso escribió en el periódico El Mercurio. En 1842 viajó de Lima a Ecuador. De allí visitó varias localidades de suramérica dejando rastro de su talento y creación inagotable.

Simón Rodríguez murió en una aldea peruana en 1854, pobre y sin hogar. Sus restos fueron trasladados en 1954 al Panteón Nacional, en el centenario de su muerte.

Algunas de las obras de Simón Rodríguez son: Defensa de Bolívar; El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de armas, Defendidos por un amigo de la causa social; Observaciones sobre el terreno de Vincocaya; Luces y virtudes sociales.

Andrés Bello

Nació en Caracas el 29 de noviembre de 1781 y murió en Santiago de Chile el 15 de octubre de 1865. Se destacó durante su vida como humanista, poeta, legislador, filósofo, educador, crítico y filólogo.

Andrés Bello vivió hasta los 29 años en Caracas, donde estudió en la Academia de Ramón Vanlosten, leyó los clásicos del Siglo de Oro español y aprendió latín con el padre Cristóbal de Quesada. En 1797 ingresó en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, de donde egresó en 1800 graduado de Bachiller en Artes. En 1801 inició sus estudios de Derecho y comenzó a impartir clases particulares; entre sus alumnos estuvo Simón Bolívar.

Paralelamente, estudió francés e inglés, y llegó a traducir poesías de distintos idiomas.

En 1802, Bello fue nombrado Oficial Segundo de la Secretaría de la Capitanía General de Venezuela. Posteriormente, en 1807, fue Comisario de Guerra, Secretario Civil de la Junta de la Vacuna, y en 1810, Oficial Primero de la Secretaría de Relaciones Exteriores. En 1808, con la introducción de la primera imprenta en Venezuela y la creación del primer periódico: Gazeta de Caracas, Bello fue nombrado redactor del mismo. En junio de 1810, acompañó a Simón Bolívar y Luis López Méndez a Londres, en misión diplomática ante el gobierno británico, nombrada por la junta de Gobierno de Caracas.

En Londres, Andrés Bello permaneció hasta 1829. Allí, en 1814, contrajo matrimonio con María Ana Boyland, con la que procreó tres hijos. En 1821 enviudó y en 1824, contrajo nuevamente nupcias con Isabel Antonia Dunn. De esta unión nacieron 10 hijos más.

Durante su estadía en Londres, este hombre de letras desempeñó diversas actividades políticas e intelectuales, como la Secretaría de la Misión Diplomática. En 1822, fue Secretario interino de la Legación de Chile. También en esa ciudad mantuvo una estrecha relación con Francisco de Miranda, quien puso a su disposición su biblioteca particular, donde Bello estudió griego. Participó, además, en la fundación de la Sociedad de Americanos promovió la publicación de las revistas Biblioteca Americana y El Repertorio Americano.

En 1826, Bello fue electo Individuo de Número de la Academia Nacional, institución que se había creado en Bogotá. En 1828 fue nombrado Cónsul General en París y posible Ministro en Portugal, pero decidió marcharse a Chile en compañía de su familia antes de aceptar este último cargo. El 14 de febrero de 1829 salió de Londres hacia Chile y fijó su residencia en Santiago, donde fue declarado, por el Congreso de Chile (en 1832), ciudadano chileno con todos los derechos, y donde desempeño importantes cargos políticos y culturales: Oficial Mayor del Ministerio de Hacienda, Rector del Colegio de Santiago, Miembro de la junta de Educación, Oficial Mayor del Ministerio de Relaciones Exteriores y senador de la República.

Uno de los aspectos más notorios de la vida de Andrés Bello es su obra escrita, que casi en su totalidad ha llegado hasta nosotros. De su etapa caraqueña tenemos las siguientes: los poemas A la vacuna y Al Anauco; El romance a un samán; los sonetos a la victoria de Bailén, A un artista, Mis deseos, Venezuela consolada y España restaurada y Resumen de la historia de Venezuela, entre otros.

A su etapa londinense: Alocución a la Poesía, La agricultura de la Zona Tórrida (quizá la obra más conocida de Bello), el Himno a Colombia, Carta de Londres a París por un americano a otro, y Canción a la disolución de Colombia.

De su estadía en Chile son: Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos, Principios de Derecho de gentes, Principios de Derecho Internacional, Principios de Ortología y Métrica, Código Civil, Análisis ideológico de los tiempos de la conjugación castellana, El incendio de la compañía, Geografía o descripción del universo, Historia de la Literatura, Filosofía del entendimiento, Compendio de gramática castellana para uso de las escuelas primarias y Modo de escribir la Historia.

Entre los maestros del Libertador, la historia recoge los nombres de José Antonio Negrete, Guillermo Pelgrón, el padre Andujar, Miguel José Sanz, Andrés Bello y Simón Rodríguez.

El Licenciado Miguel José Sanz, hombre de vastos conocimientos y crítico del sistema educativo de la época, tuvo a su cargo durante varios años la educación del joven le fue encomendada a Don Simón Rodríguez.

En su discurso del 15 de Febrero de 1.819, planteó el Libertador "La educación popular desde ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso "Moral y Luces son los polos de una República"; "Moral y Luces son nuestras primeras necesidades"

No cabe la menor duda que la mejor síntesis que hizo Bolívar sobre este aspecto fue la parte de su discurso de Angostura donde recomendó la formación del Poder Moral como cuarto Poder Público, necesario para formar los hombres virtuosos que emanen a su patria, sus leyes y sus magistrados.

La idea del poder moral como supremo rector de la moralidad pública, la juventud, la educación y la imprenta (que para entonces era el único medio de comunicación social), puede entenderse como una política de estado fundamental para una República que no poseía las tradiciones políticas democráticas y que sólo había conocidos trescientos años de duro coloniaje y despotismo.

En ese sentido, el objetivo central de las cámaras de Moral y de educación, partes de ese cuarto poder propuesto, tenían un elevado papel pedagógico de formación cívica.

En general, podemos decir que Bolívar era un entusiasta defensor de la educación para todos los ciudadanos. Creía que de esa manera éstas lograban adquirir las virtudes necesarias para vivir civilizadamente.

Por ello, a lo largo de toda su actuación como gobernante estimuló la formación de nuevas escuelas para niños y para niñas, dotándolas de ventas que antes pertenecían a los conventos y otros bienes de la iglesia.

LOS MAESTROS DE BOLÍVAR FUERON :

1. Francisco A Carrasco

2. Fernando Vides

3. José Antonio Negrete

4. Guillermo Pelgron

5. Padre Andujar

6. Simón Rodríguez

7. Andrés Bello

8. Alejandro Humboldt

9. Francisco Utariz

10. Sime Bompland

Introducción

El siguiente trabajo es realizado con el propósito de saber un poco más sobre la educación de Bolívar, ya que este fue el máximo conductor de la revolución que culminó con la independencia de Sudamérica respecto del dominio colonial español, por lo que es conocido como el Libertador.

Nacido en Caracas el 24 de julio de 1813, en esta misma ciudad inició su conspiración contra el dominio español. En febrero de 1819 fue elegido presidente de Venezuela, y en diciembre del mismo año creó la República de la Gran Colombia, de la cual fue presidente. En febrero de 1824, el Congreso peruano le designó dictador.

Falleció el 17 de diciembre de 1830 en las cercanías de Santa Marta, tras haber renunciado ocho meses antes a la presidencia de la Gran Colombia.

Desarrollo

Educación de Simón Bolívar:

La formación educativa de Bolívar fue bastante informal, considerando que no fue un alumno regular que cursara estudios desde la educación elemental hasta la universidad.

Al igual que otros muchos ricos y bien educados criollos, él recibió educación de tutores privados en su propia casa. Solamente durante cuatro periodos en su niñez asistió a una escuela pública y vivió en la casa de su profesor Simón Rodríguez.

De acuerdo con su propio testimonio, su educación fue lo mejor que una persona de su rango podía adquirir en su patria para este entonces.

En una conocida carta enviada al General Santander, Bolívar ofreció uno de los más claros testimonios sobre su temprana formación. En esa carta, Bolívar trataba de desautorizar a un detactor suyo llamado Molíiens, cuyo testimonio calificó de injusto y falso.

El Libertador afirmó en la carta que no era verdad que su educación fuese descuidada, pues su madre y toda su familia hicieron lo posible para que tuviese la formación apropiada y para ello contrataron los mejores maestros del país.

En esta misma carta, el agrega que Simón Rodríguez, le enseñó a leer y a escribir, que Andrés Bello le instruyó en el arte de la composición y en geografía, y el padre Andujar un intelectual admirado por Humboldt le enseñó matemática en una academia diseñada especialmente.

Después dice Bolívar, fue enviado a Europa a estudiar idiomas extranjeros y a acudir a la Academia de San Fernando, en Madrid, para mejorar su aprendizaje de matemática.

Allí en Madrid también tomó lecciones de esgrima, danza y equitación. Finalmente en un significativo pasaje, el reconoció su deuda intelectual con la ilustración Francesa.

Sus maestros:

Entre los maestros del Libertador, la historia recoge los nombres de José Antonio Negrete, Guillermo Pelgron, el padre Andujar, Miguel José Sanz, Andrés Bello y Simón Rodríguez.

El Licenciado Miguel José Sanz, hombre de grandes conocimientos y crítico del sistema educativo de la época, tuvo a su cargo durante varios años la educación del joven le fue encargada a Don Simón Rodríguez.

En su discurso del 15 de Febrero de 1.819, planteó el Libertador "La educación popular desde ser el cuidado sucesor del amor paternal del Congreso "Moral y Luces son los polos de una República"; "Moral y Luces son nuestras primeras necesidades"

No cabe la menor duda que la mejor síntesis que hizo Bolívar sobre este aspecto fue la parte de su discurso de Angostura donde recomendó la formación del Poder Moral como cuarto Poder Público, necesario para formar los hombres virtuosos que emanen a su patria, sus leyes y sus autoridades.

La idea del poder moral como supremo rector de la moralidad pública, la juventud, la educación y la imprenta (que para entonces era el único medio de comunicación social), puede entenderse como una política de estado fundamental para una República que no poseía las tradiciones políticas democráticas y que sólo había conocidos trescientos años de duro coloniaje y despotismo.

En ese sentido, el objetivo central de las cámaras de Moral y de educación, partes de ese cuarto poder propuesto, tenían un elevado papel pedagógico de formación patriótica.

En general, podemos decir que Bolívar era un apasionado defensor de la educación para todos los ciudadanos. Creía que de esa manera éstas lograban lograr las virtudes necesarias para vivir civilizadamente.

Por ello, a lo largo de toda su actuación como gobernante estimuló la formación de nuevas escuelas para niños y para niñas, dotándolas de ventas que antes pertenecían a los conventos y otros bienes de la iglesia.

En resumen los maestros de bolívar fueron :

 Francisco A Carrasco

 Fernando Vides

 José Antonio Negrete

 Guillermo Pelgron

 Padre Andujar

 Simón Rodríguez

 Andrés Bello

 Alejandro Humboldt

 Francisco Utariz

 Sime Bompland

Libros leídos y consultados por Bolívar:

 Los clásicos griegos y romanos : Homero, Plutarco, Virgilio, Cicerón.

 Los clásicos modernos de España, Francia, Inglaterra e Italia.

 Filósofos, Políticos e Historiadores : Hobbes, Voltaire, Montesquieu, Rousseau, Dante, etc.

 Todo lo que se había escrito sobre revolución francesa.

 Libros de religión, moral, lengua española, geografía, historia.

Conclusión

La educación de la época de Simón Bolívar es muy distinta a la actual, sólo las familias poderosas podían pagarla y existían muy pocas escuelas. Simón Bolívar tuvo una educación envidiada y privilegiada para la época, tuvo numerosos maestros entre los cuales destacan figuras como: Simón Rodríguez, el intelectual de las letras Don Andrés Bello, el Padre Andujar, entre otros. Esta educación le permite al futuro libertador tener una buena base educativa en casi todas las ciencias y artes, la cual concretaría más adelante con sus viajes a Europa.

Introducción

Simón Bolívar la figura del principal catalizador de la emancipación de los pueblos sudamericanos respecto del poder colonial español, el caraqueño Simón Bolívar, se engrandece a medida que se profundiza en la colosal empresa llevada a cabo con la ayuda de su empeño, la cual le llevó a recibir el sobrenombre del Libertador.

Todo lo que hemos investigado sobre el Libertador Simón Bolívar nos sirve para aprender que todo debemos luchar por lo que queremos. Todos los venezolanos esencialmente los gobernantes que llegan a tomar el país deberían tomar como ejemplo a Bolívar para luchar por la democracia y un gobierno digno de un ser humano...

La Educación de Bolívar.

La formación educativa de Bolívar fue bastante informal, considerando que no fue un alumno regular que cursara estudios desde la educación elemental hasta la universidad.

Al igual que otros muchos ricos y bien educados criollos, él recibió instrucción de tutores privados en su propia casa. Solamente durante cuatro periodos en su niñez asistió a una escuela pública y v¡vió en la casa de su preceptor Simón Rodríguez.

De acuerdo con su propio testimonio, su educación fue lo mejor que una persona de su rango podía adquirir en su patria para este entonces.

En una conocida carta enviada al General Santander, Bolívar ofreció uno de los más claros testimonios sobre su temprana formación. En esa carta, Bolívar trataba de desautorizar a un detactor suyo llamado Molíiens, cuyo testimonio calificó de injusto y falso.

El Libertador afirmó en la carta que no era verdad que su educación fuese descuidada, pues su madre y toda su familia hicieron lo posible para que tuviese la formación apropiada y para ello contrataron los mejores maestros del país.

En esta misma carta, el agrega que Simón Rodríguez, le enseñó a leer y a escribir, que Andrés Bello le instruyó en el arte de la composición y en geografía, y el padre Andujar un intelectual admirado por Humboldt le enseñó matemática en una academia diseñada especialmente.

Después dice Bolívar, fue enviado a Europa a estudiar idiomas extranjeros y a asistir a la Academia de San Fernando, en Madrid, para mejorar su aprendizaje de matemática.

Allí en Madrid también tomó lecciones de esgrima, danza y equitación. Finalmente en un significativo pasaje, el reconoció su deuda intelectual con la ilustración Francesai "Es verdad que yo no he aprendido la filosofía de Aristóteles ni los códigos del crimen y del error, pero el señor Molliens no ha ido tan profundo como yo en el estudio de Locke, Condillac, Buifon, Helvetius, Montesquieu, Mably y los clásicos de la antigüedad, sean los filósofos, historiadores, oradores o los poetas; así como los clásicos modernos de España, Francia, Italia y algunos de Inglaterra.

9. Sus Maestros.

Entre los maestros del Libertador, la historia recoge los nombres de José Antonio Negrete, Guillermo Pelgrón, el padre Andujar, Miguel José Sanz, Andrés Bello y Simón Rodríguez.

El Licenciado Miguel José Sanz, hombre de vastos conocimientos y crítico del sistema educativo de la época, tuvo a su cargo durante varios años la educación del joven le fue encomendada a Don Simón Rodríguez.

En su discurso del 15 de Febrero de 1.819, planteó el Libertador "La educación popular desde ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso "Moral y Luces son los polos de una República"; "Moral y Luces son nuestras primeras necesidades"

No cabe la menor duda que la mejor síntesis que hizo Bolívar sobre este aspecto fue la parte de su discurso de Angostura donde recomendó la formación del Poder Moral como cuarto Poder Público, necesario para formar los hombres virtuosos que emanen a su patria, sus leyes y sus magistrados.

La idea del poder moral como supremo rector de la moralidad pública, la juventud, la educación y la imprenta (que para entonces era el único medio de comunicación social), puede entenderse como una política de estado fundamental para una República que no poseía las tradiciones políticas democráticas y que sólo había conocidos trescientos años de duro coloniaje y despotismo.

En ese sentido, el objetivo central de las cámaras de Moral y de educación, partes de ese cuarto poder propuesto, tenían un elevado papel pedagógico de formación cívica.

En general, podemos decir que Bolívar era un entusiasta defensor de la educación para todos los ciudadanos. Creía que de esa manera éstas lograban adquirir las virtudes necesarias para vivir civilizadamente.

Por ello, a lo largo de toda su actuación como gobernante estimuló la formación de nuevas escuelas para niños y para niñas, dotándolas de ventas que antes pertenecían a los conventos y otros bienes de la iglesia.

Pedro Palacios y Sojo,

(Padre Sojo) |

Apuntes biográficos. |

Nace: Guatire (Edo. Miranda) 17.1.1739

Muere: Caracas, 1799

Sacerdote y músico, conocido como «el padre Sojo». Organizador de la enseñanza musical en Venezuela (1783). Cultivador de café en Chacao (1790). El 2 de febrero de 1739 fue bautizado en la iglesia parroquial de Chacao. El verdadero nombre de su padre era Feliciano Palacios Gedler y el de su madre, Isabel Gil de Arratia, pero desde la época de su bisabuelo Andrés Palacios y Sojo, los descendientes continuaron firmándose con este apellido. Tío abuelo del Libertador, pertenecía a una familia poseedora de grandes bienes de fortuna y gusto por las manifestaciones culturales, en especial por la música. En diciembre de 1762, fue ordenado sacerdote. Hasta ahora se ignora si el padre Sojo componía música o ejecutaba algún instrumento; de lo único que hay referencias es de su afición por la música que lo llevó a fundar la congregación del Oratorio de San Felipe Neri; con la ayuda del marqués Luis Gerónimo de Ustáriz, obtuvo en 1764 el permiso de la Corona para fundar en Caracas dicha congregación. Posteriormente, en abril de 1769, viajó a Europa y obtuvo del papa Clemente XIV una bula, fechada el 4 de diciembre de dicho año, autorizando el oratorio de Caracas, el cual fue instalado por el obispo Mariano Martí el 18 de diciembre de 1771, en la esquina de Cipreses de la capital. La organización formal de la enseñanza musical, la realizó el padre Sojo a partir de 1783, contando para ello como colaborador con Juan Manuel Olivares. Tanto en el oratorio como en las haciendas cafetaleras de Chacao, se efectuaban reuniones musicales que tuvieron repercusión en el posterior desarrollo musical de Venezuela. En su hacienda San Felipe de Chacao, se dice que fundó el padre Sojo la Academia de Música. En esta hacienda había, para 1790, 23.000 árboles de café sembrados y 25.000 en almácigo. Desde su fundación, el oratorio dependía financieramente del Episcopado pero el 7 de septiembre de 1797, por cédula real, se reconoció el derecho de los «oratorios» de Caracas de manejar sus propias finanzas. El 23 de mayo de 1798, el padre Sojo fue elegido Prepósito (cabeza) de la congregación de Caracas, cargo que desempeñaba al morir. Los esfuerzos del padre Sojo por organizar e impulsar esta escuela de música tuvieron como resultado la formación de más de 30 compositores y alrededor de 150 ejecutantes. W.G. |

El Padre Francisco de Andujar,

maestro del Libertador |

APUNTES BIOGRÁFICOS |

Nace en: Andújar (España) octubre 1760

Muere en:Parapara (Edo. Guárico) enero 1817.

Misionero capuchino andaluz, fundador de una cátedra o academia de Matemáticas en Caracas e investigador de las ciencias naturales. Su nombre completo era Francisco de Paula Ravé y Berdura. Hijo de Miguel Alonso Ravé, natural de Córdoba, y de María José de la Concepción Berdura de Andújar. Recibió el hábito el 7 de noviembre de 1777 en el convento de los capuchinos de Sevilla. Ejerció la carrera eclesiástica en España.

En 1795 se le destinó a las misiones que dicha orden tenía en los llanos de la provincia de Caracas. Su arribo a La Guaira se produjo el 15 de abril de ese año. Con permiso del obispo y del gobernador de la provincia estableció en Caracas una cátedra de Matemáticas, que empezó a funcionar el 24 de junio de 1798. Ese mismo año se dirigió al Real Consulado en solicitud de apoyo para su proyecto, así como para abrir otras cátedras en las que se enseñara historia natural, agricultura, física experimental, botánica y dibujo. Su opinión era que con tales conocimientos la provincia podría lograr amplios progresos en agricultura, industria y comercio. En 1799 se dirigió de nuevo al Consulado, esta vez para informarle sobre sus experimentos y descubrimientos en los ramos de mineralogía, botánica, agricultura y medicina, y para interesarlo en algunos proyectos de explotación de los recursos naturales existentes en aquel territorio.

Durante su estancia en Caracas fue maestro de Simón Bolívar, hecho que el Libertador recordaría de manera especial. Otro de sus alumnos fue José de la Cruz Limardo, quien lo menciona con gran respeto en sus Memorias. Entre 1795 y 1799 fue procurador de las misiones de los llanos. En 1808 acompañó a Alejandro de Humboldt en su ascenso a la silla del Ávila y al parecer también en parte de su viaje por suelo venezolano. Según el científico alemán, el padre Andújar era un "apasionado de las investigaciones relativas a la Historia Natural". De 1799 a 1810 estuvo en Barinas como procurador. Las dificultades surgidas por la nueva situación política lo llevaron a emigrar a Guayana. Allí permaneció varios años, y hasta ejerció interinamente el curato de la ciudad de Angostura (1815). Después pasó a Parapara, lugar donde vivió sus últimos días. I.M.S. |

Simón Rodríguez

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Simón Rodríguez nació en Caracas el 28 de octubre de 1769. Pedagogo, pensador filosófico, escritor de densas obras de contenido histórico y sociológico, y conocedor a fondo de la sociedad hispanoamericana. Fue maestro y mentor del Libertador Simón Bolívar.Hijo expósito, su vida activa de maestro la comenzó en mayo de 1791, cuando el Cabildo de Caracas lo admite para ejercer el cargo en la escuela de primeras letras para niños. Impartió clases al niño Simón Bolívar, enseñándole los rudimentos de las lenguas española y latina, aritmética e historia. Llegó a tener bajo su pupilaje a un grupo de niños que para finales del año 1793 ascendía a 114.En junio del 93 se casa con María de los Santos Ronco. En 1794, presenta al Ayuntamiento sus Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras de Caracas y el medio de lograr su reforma por un nuevo establecimiento. Se trata de un planteamiento crítico de la enseñanza colonial. En 1795, cuando el niño Bolívar se fuga de la casa de su tutor, es enviado a vivir en la casa de su maestro Simón Rodríguez, bajo la tutoría de éste.En 1797, a raíz de ser abortada la tentativa revolucionaria de Guál, España y Picornell, el maestro toma la determinación de salir al extranjero. Llega a Kingston (Jamaica), donde residirá algún tiempo y cambiará su nombre por el de Samuel Robinson. Luego viaja a los Estados Unidos, vive en Baltimore como cajista de imprenta, hasta finales de 1800, y en abril de 1801 se traslada a Francia. Desembarca en Bayona y pasa a París, donde se residencia. Traduce al español la novela Atala, de Chateaubriand. Son los años del ascenso vertiginoso de la estrella de Napoleón Bonaparte. Coincidencialmente, Bolívar, ya viudo, llega a París en 1804. Maestro y alumno se reúnen a poco en Vienay van a madurar entre los dos una sólida y bella amistad. Rodríguez participa de manera decisiva en el nuevo rumbo de Bolívar: el compromiso para siempre con el destino de su patria.

La influencia sobre BolívarJuntos parten en marzo de 1805, a un viaje que los lleva a Lyon y Chambery para luego atravesar los Alpes y entrar en Italia: Milán, Venecia, Ferrara, Bolonia y Florencia. En Milán presencian la nueva coronación de Napoleón, esta vez como rey de Italia. El 15 de agosto de ese mismo año, suben al Monte Sacro, en Roma, y Rodríguez recoge para la posteridad el juramento que allí su discípulo hace: ."Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor; y juro por mi patria; que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español". Luego de una breve visita de Bolívar a Nápoles retornan a París hacia fines de año. Poco tiempo después se separan y, en 1806, inicia Simón Rodríguez un largo peregrinar por Europa, viviendo en Italia, Alemania, Prusia, Polonia y Rusia, donde se dedicó por varios años a la docencia. En 1823, en Londres se encuentra con Andrés Bello y ese mismo año emprende su viaje de retorno a América. Desembarca en Cartagena de Indias, y retoma su nombre de Simón Rodríguez. En Bogotá, en 1824, realiza la primera fundación de una escuela-taller.Visita Panamá, Guayaquil y otros lugares. Al año se reúne en Lima con el Libertador. Antes, a su paso por Ecuador deja varias obras; en Latacunga, dicta clases de Agricultura y Botánica en el Colegio Nacional; en Quito presenta al Gobierno un Plan de colonización para el Oriente del Ecuador, y en Ibarra, funda una "Sociedad de Socorros Mutuos".Bolívar lo incorpora al grupo de sus colaboradores directos. A mediados de abril, parte con Bolívar hacia varias ciudades de Perú y pasa por Bolivia. En noviembre de ese mismo año, Bolívar lo nombra "Director de Enseñanza Pública, Ciencias Físicas, Matemáticas y de Artes y Director General de Minas, Agricultura y Caminos Públicos de la República Boliviana".En enero de 1826, Bolívar regresa a Lima y Rodríguez se queda en Bolivia; no volverán a verse jamás. En ese mismo año, funda la segunda escuela-taller, esta vez con proyecciones para toda Bolivia, desde Chuquisaca.

El pensamiento volcado en HispanoaméricaMarcha en 1828 para Arequipa, donde publica el pródromode la obra Sociedades Americanas en 1828. En esta obra insiste en la necesidad de buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica, concepto que sintetiza en una frase: "La América Española es Original i ORIGINALES han de ser sus Instituciones i su gobierno i ORIGINALES sus medios de fundar uno i otro. O Inventamos o Erramos".En 1830, aparece su libro El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de armas, defendidos por un amigo de la causa social, un vibrante alegato a favor de Bolívar. En septiembre de ese año, circula su ensayo científico Observaciones sobre el terreno de Vincocaya.En 1831, Simón Rodríguez contrae segundas nupcias con Manuela Gómez, en Perú. Desde Lima acepta la dirección de una escuela y publica su libro Luces y Virtudes Sociales, donde afirma su concepto de la escuela primaria puntualizando la diferencia entre instruir y educar. Seguidamente, se edita en la misma ciudad el Informe sobre Concepción después del Terremoto de febrero de 1835. Rodríguez se encuentra por segunda vez con Andrés Bello, ahora en Santiago de Chile, y reedita en Valparaíso, Luces y Virtudes Sociales (1838). Publica varios artículos en El Mercurio.En 1842, reedita su obra Sociedades Americanas en 1828, emprende viaje a Ecuador en 1843 y a su paso por el puerto de Paita (Perú), se entrevista con Manuela Sáenz.Años más tarde, publica en El Neogranadino, periódico de Bogotá, su Extracto sucinto de mi obra sobre la Educación Republicana. En 1850, vuelve a Latacunga y, en 1851, entrega al Colegio de San Vicente sus Consejos de amigo dados al Colegio de Latacunga. En los años finales de su vida, Simón Rodríguez va a Guayaquil, donde se perderá buena parte de su obra a causa de un incendio que devastó a buena parte de la ciudad. En 1853, emprende un nuevo viaje al Perú, acompañado por su hijo José y su amigo Camilo Gómez, quien lo asistirá en el momento de su muerte, ocurrida en el pueblo de Amotape el 17 de julio de 1853. Setenta años después, sus restos fueron trasladados al Panteón de los Próceres en Lima, y desde allí, al siglo justo de su fallecimiento, fueron devueltos a Caracas, ciudad natal, donde reposan en el Panteón Nacional. |

Andrés Bello |

Humanista y creador sublime, Andrés Bello figura como máximo representante de la nueva civilización hispanoamericana. Maestro de Bolívar, polígrafo insigne, gramático y filólogo original, es también un príncipe de la poesía castellana.Una firme vocación creadoraDon Andrés Bello nació en Caracas el 29 de noviembre de 1781. Humanista, poeta, legislador, filósofo, educador, crítico y filólogo; en suma, autor de una obra poligráfica que constituye la base más sólida de la naciente civilización hispanoamericana. Fue hijo primogénito de Bartolomé Bello y Ana Antonia López.Andrés Bello vivió su infancia y juventud, hasta los 29 años, en Caracas. Cursó las primeras letras en la "Academia" de Ramón Vanlosten. Desde niño tuvo pasión por la lectura, particularmente de los clásicos del Siglo de Oro español. Frecuenta el Convento de Las Mercedes, donde aprende Latín, con el Padre Cristóbal Quesada. A la muerte de éste (1796), Bello traduce el libro V de la Eneida. Estudió desde 1797 en la Real y Pontificia Universidad de Caracas y se graduó de Bachiller en Artes, el 14 de junio de 1800. Cuando Alejandro de Humboldt visita a Caracas, Bello lo conoce y lo acompaña en la subida a la cima del monte Ávila. Estudia Derecho y también Medicina. Imparte clases a particulares, entre otros a Simón Bolívar; y comienza a perfilarse como literato. Sus traducciones de versos del latín, del francés, y sus adaptaciones de poemas clásicos, junto a poesías originales, le han dado prestigio, y un cognomento, el cisne del Anauco. Estudiaba por su propia cuenta francés e inglés. En 1802, es nombrado Oficial Segundo de la Secretaría de la Capitanía General de Venezuela, en cuyo desempeño mereció honores, como el de Comisario de Guerra, otorgado en 1807.En julio de 1806, Bello solicita en arrendamiento perpetuo a su nombre y en el de su madre y hermanos, unas tierras en las laderas de la fila de Mariches, al Este de Caracas, para dedicarlas al cultivo de café. Su solicitud es aprobada.En 1808, con la introducción desde Trinidad de la imprenta de Mateo Gallagher y Jaime Lamb, Bello se convierte en el redactor de la Gaceta de Caracas. En 1810, ya en pleno inicio del movimiento autonómico, Bello es ascendido por la Junta Suprema a Oficial Primero de la Secretaría de Relaciones Exteriores.Las pocas obras juveniles de Bello conservadas tienen fecha imprecisa. Compuso algunas poesías: el poema A la Vacuna, la oda Al Anauco; el soneto A una Artista; la égloga Tirsis habitador del Tajo umbrío; el romance A un Samán; la oda A la Nave, y los sonetos A la victoria de Bailén y Mis Deseos.Escribió también los dramas Venezuela consolada y España restaurada, así como el Resumen de la Historia de Venezuela, la más antigua prosa que poseemos del gran humanista. Embajador de las letras y del pensamiento emancipadorEl 10 de junio de 1810, en la corbeta inglesa "General Wellington", parte de Venezuela hacia Londres acompañando a Simón Bolívar y a Luís López Méndez, en la misión diplomática nombrada por la Junta de Gobierno de Caracas cerca del gobierno inglés. Permanecerá en Londres hasta 1829, pasando por épocas de penuria y estrecheces.Su amistad con Francisco de Miranda le permite el uso de su biblioteca, en Grafton Street, que fue una auténtica revelación cultural para Bello, pues aprovecha al máximo tan rico acervo humanístico.En 1813, solicita ser incluido en la amnistía que había acordado España a los patriotas americanos. En 1814, se casa con María Ana Boyland, de la que enviuda en 1821, de este matrimonio tiene tres hijos.En 1815, solicita un puesto al Gobierno de Cundinamarca, pero la petición no llega a su destino, ya que las tropas de Pablo Morillo interceptan el mensaje.En 1822, es designado Secretario Interino de la Legación de Chile en Londres a cargo de Antonio José de Irisarri; participa en la fundación de la Sociedad de Americanos, que promovió la publicación de dos grandes revistas: la Biblioteca Americana (1823), y El Repertorio Americano (1826-1827).En 1824, se casa con Isabel Antonia Dunn, de cuyo matrimonio nacerán 13 hijos. En 1825, se encarga de la Secretaría de la Legación de la Gran Colombia. En 1826, es elegido Miembro de Número de la Academia Nacional, que se había creado en Bogotá. En 1828, se le nombra Cónsul General en París, pero decide trasladarse a Santiago de Chile en 1829.Sus trabajos en Londres abarcan una considerable lista de asuntos políticos, diplomáticos y hacendísticos americanos a él confiados; investigó frecuentemente en el Museo Británico; completa sus conocimientos lingüísticos, filológicos y de historia literaria; se prepara en experiencias diplomáticas y en estudios de Derecho Internacional; se dedica a la enseñanza privada; dirige publicaciones; llena sus páginas con escritos de carácter enciclopédico; crea sus más grandes poemas originales, entre ellos la silva Alocución a la Poesía, que imprime en 1823 y la silva a La Agricultura de la Zona Tórrida , que ve luz en 1826. Elabora estudios de crítica y de historia literaria y filológica. Realiza traducciones del francés y del inglés, y elabora investigaciones sobre el idioma castellano (ortografía, etimología).El 14 de febrero de 1829, parte de Londres y llega a Valparaíso el 25 de junio, a bordo del bergantín inglés "Grecian" y permanecerá en Chile hasta su muerte. Reside durante los últimos años de su vida en Santiago de Chile, salvo los años que vivió en Valparaíso y en la hacienda de los Carrera. En 1829, es nombrado Oficial Mayor del Ministerio de Hacienda chileno; y en 1830, se le designa Rector del Colegio de Santiago. El mismo año se inicia la publicación de El Araucano, del cual fue el principal redactor.En 1831, inicia su actividad como maestro en su propio domicilio y en 1832, publica la primera edición de Los Principios del Derecho de Jentes que luego se transformó en Los Principios de Derecho Internacional. En este mismo año es nombrado miembro de la Junta de Educación y luego el Congreso de Chile lo declara ciudadano legal de ese país.En 1835, publica los Principios de Ortología y Métrica; en 1937, es elegido Senador de la República, y lo fue hasta su muerte. En 1840, empieza sus trabajos que culminarán en el Código Civil; en 1841, publica Análisis Ideológica de los Tiempos de la Conjugación Castellana y el poema El Incendio de la Compañía.En 1842, se funda la Universidad de Chile y Andrés Bello es su rector en 1843. En 1848, publica la Cosmografía o Descripción del Universo; en 1850, publica la Historia de la Literatura; en 1851, es designado Miembro Honorario de la Real Academia Española y, en 1861, Miembro Correspondiente.En 1864, se le elige árbitro para resolver una diferencia internacional entre el Ecuador y los Estados Unidos y, en 1865, es elegido para ser árbitro en la controversia entre Perú y Colombia.La finalidad primordial del trabajo de Bello se puede sintetizar en el "proyecto civilizador" en pro de los países llegados a la independencia nacional, después de la dura lucha por conseguirla. Se propone a sentar las bases de civilización y cultura, requeridas por las sociedades hispanoamericanas, al advenir a la situación de pueblos emancipados.La gran pregunta que Bello se formula, es sin duda, cuál debía ser la educación de cada pueblo, para desarrollar la cultura peculiar, equilibrada, sólida, totalizadora, a fin de construir el futuro. Además, su mayor preocupación fue cómo definir "las bases jurídicas del Estado". Sin embargo, la gran preocupación de Bello fue siempre la educación, su dedicación a los temas de la enseñanza desde la docencia superior hasta la escuela primaria y su interés por divulgar el conocimiento de las ciencias.Sobre estos firmes pilares (organización del Estado, vida internacional, lenguaje, educación y formación del buen gusto) edifica su obra ingente. Bello fue un gran humanista, un gran educador. Como lo dice su biógrafo Miguel Luis Amunátegui, "puede afirmarse sin inexactitud que pasó la vida enseñando" |

Alejandro de Humboldt:

un naturalista antiesclavista |

Por: José Marcial Ramos Guédez |

"En el presente estudio, tenemos especial interés en conocer algunas opiniones y reflexiones emitidas por el viajero y naturalista alemán Alejandro de Humboldt (1769-1859) en torno al problema de la esclavitud y la manumisión en la Venezuela colonial. Por tal motivo, damos gran importancia a los testimonios del científico prusiano, quien visitó el continente americano en el transcurso de los años 1799-1804.

Esta investigación ha sido elaborada tomando en consideración un conjunto de elementos básicos para todo estudio historiográfico-. la ubicación de Humboldt en el contexto de las ciencias sociales y el análisis e interpretación de su concepción metodológica y comprensión de los problemas más importantes vinculados con la temática seleccionada. |

a. Datos biográficos y vida académicaAlejandro de Humboldt, nació en la ciudad de Berlín, el 9 de septiembre de 1769. Su padre, Alexander George Von. Humboldt era miembro de la nobleza prusiana y su madre Marie Elisabeth Von Humboldt "... pertenece a una familia de refugiados protestantes de origen francés y escocés..." 1Alejandro tuvo dos hermanos, siendo uno de ellos, Guillermo (1767-1835) figura de gran importancia en el campo de la lingüística y la filosofía de la Alemania del siglo XIX.Entre los preceptores que orientaron la educación inicial de Alejandro de Humboldt, encontramos a intelectuales tales como-. Joachin Heinrich Campe, H.J. Koblanck, Gottlieb Johan Christian Kunth, Ernest Ludwing Hein, Loffier, J.J. Engel, David Friediander y W Dohn , 2Estos maestros, le permitieron conocer las primeras letras y lo iniciaron en el impresionante e infinito campo de las ciencias naturales, la geografía, la geofísica, las matemáticas, la teología, la filosofía, la historia y también en idiomas como el francés, el latín, etc.3Alejandro de Humboldt, fue alumno de varias universidades alemanas- Frankfurt, Oder, Berlín, Gotinga, Hamburgo, Friburgo, etc., en las cuales realizó cursos superiores en botánica, tecnología aplicada a la industria, literatura, arqueología, historia del comercio, electricidad, ciencias naturales, derecho comercial, estadísticas económicas, legislación financiera, geología, fitofisíología, geometría, mineralogía, etc. 4 Conocimientos que le fueron de mucha utilidad en sus posteriores viajes e investigaciones, ya que le permitieron obtener una visión global de las ciencias naturales y sociales de su época.Con relación a sus primeras publicaciones, encontramos que Humboldt en 1790, colabora con trabajos científicos en el Magazin fur botanik y en Chemische Annalen. 5 y además en el año antes mencionado publica su primer Tratado:Mineralogische beobachtungen uber einige basolte am Rhaim (Observaciones mineralógicas sobre unos basaltos del Rin). 6 Posteriormente en 1793, da a conocer su Obra: Flora subterránea frigergensis et aphorismi ex physiciogia chemica plantarurn; entre los años 1797-1799, publica una de sus más importantes investigaciones: Ueber die gereizte Muskei - un Neroenfaser, nehst Vermutungen uber den chemischen Prozessdes lebens in der Tier und Plianzenwlt y en 1799 edita las siguientes obras: Ueber die Chemisele Zerlegung des Luftkrei ses y Ueber die interirdischen ben Gasarten. 7Durante la década 1789-1799, encontramos que Humboldt viaja a varios países europeos- Inglaterra en 1790, Austria en 1792 y 1797, Suiza e Italia en 1795. í3 Francia en 1798 y España en 1799, El 14 de junio de 1791, ingresa a la Academia de Minas de Friburgo y realiza numerosas excursiones geológicas y mineralógicas en distintas zonas geográficas de Alemania. En 1792, el gobierno prusiano lo nombró asesor del departamento de minas donde ascendió a uno de los más altos puestos. 9 El 20 de junio de 1793 es nombrado Miembro de la Academia Alemana Leopoldino-Carolina de Naturalistas.10Entre los años 1797 y 1798, Alejandro de Humboldt, se ocupa de emprender y planificar " ... los grandes viajes de exploración que eran su sueño heroico de la adolescencia". 11El 5 de junio de 1799, Humboldt y Aimé Bonpland, desde la Coruña inician su viaje a América, el cual se prolongó durante cinco años (1799-1804). Dicho viaje siguió el siguiente itinerario: Cumaná, Caracas, Valencia, San Fernando, Maipures, Casiquiari, Angostura, Barcelona - La Habana (Cuba) - Cartagena, Bogotá, Quito, Trujillo, segunda permanencia en Cuba y finalmente a Filadelfia (EE.UU.), lugar de donde retorna el 9 de julio de 1804 a Burdeos (Francia). 12 |

b. Aalejandro de Humboldt y sus ideas antiesclavistasTanto en la obra: Viaje a las regiones equinocciales del nuevo continente .... como en su Ensayo Político sobre la isla de Cuba. (la. ed. París- Gide, Fiis, 1826. 2 vols.), observamos que Alejandro de Humboldt manifiesta constantemente su oposición a la esclavitud, ya que considera que la trata, comercio y explotación de los seres humanos van contra toda norma de justicia. "El problema del negro es de lo más deplorable. Humboldt condena su comercio y su explotación miserable en el cultivo de la caña de azúcar y las mismas... Cumaná le había impresionado ya demasiado con la venta y compra de esclavos en un mercado próximo a su casa de vivienda. En Cuba se le va el alma ante esta trágica realidad de la colonización española [...[ Se revela magníficamente como un antirracista científico [...[ Yaapreciaciones sobre las colonias más ricas y más pobladas de América española.El 17 de octubre de 1800 había escrito desde Cumaná a su hermano Guillermo valientes "Naturalmente, - le decía - allí se encuentran más medios de información; sin embargo, a menudo se tropieza uno con gentes que con bellos discursos filosóficos en los labios, desmienten con sus actos los principios fundamentales de la Filosofía, quienes con un Raynal en la mano, maltratan a los esclavos y que, hablando con entusiasmo de cuestiones tan importantes como la libertad, venden a los hijos de sus esclavos unos meses después de haber éstos nacidos..." 13Las ideas antiesclavistas se justifican en Humboldt, ya que él como hombre de la ilustración, percibe que la filosofía que orienta dicho movimiento "... con todas sus limitaciones, no excluía del disfrute de los derechos consagrados por la negro, siervo o esclavo, europeo o americano..."14 Todo ello en el plano de lo jurídico, ya que sabemos que en la práctica la explotación continúa no sólo en las áreas coloniales, sino también en las metrópolis.En el caso específico de Venezuela, encontramos los elogios de Humboldt en pro de la manumisión, ya que él consideraba que por esta vía los esclavos se convierten en hombres libres y la sociedad evita que las conspiraciones y rebeliones de los esclavos puedan afectar el "orden establecido". Con relación a la isla de Cuba "... Humboldt pronosticaba a aquella clase de acaudalados criollos [queI no había otra salida que la abolición de la esclavitud, medida que él recomendaba debía ser adoptada de acuerdo a un plan concertado entre los propietarios y las autoridades coloniales que permitiese la supresíon del sistema [...I Dicho de otro modo, el barón prusiano era partidario de un programa de reformas que primero aliviase la situación de los esclavos y después propiciara su completa liberación..."15Finalmente, podemos destacar el valor de los testimonios de Humboldt, como fuentes para el estudio de las clases desposeídas y explotadas, las cuales encontraron en el viajero alemán a un hombre que por sus ideas progresistas sin perder su posición de noble y aristócrata se constituye en un decidido defensor de sus derechos e intereses. |

Consideraciones finalesEn el presente trabajo, observamos la importancia que tiene la obra de Alejandro de Humboldt para el conocimiento e interpretación de la historia social y económica de Venezuela durante el período colonial. Sus testimonios aunque abarcan múltiples aspectos de las ciencias naturales sociales, nos han sido de mucha utilidad para la comprensión de un conjunto de elementos vinculados de una u otra manera con la esclavitud, la manumisión y el peonaje existentes en la Venezuela de finales del siglo XVIII y principios del XIX, etapa caracterizada por la heterogeneidad y las especificidades propias de sus estructuras económicas- sociales.Humboldt escribe en torno al problema de la esclavitud de los africanos y sus descendientes, haciendo uso de testimonios tanto directos como a través de fuentes documentales y bibliográficas, por tal motivo sus apreciaciones han de ser tomadas en consideración por los investigadores interesados en dicha temática.Inferimos que en el caso específico de Venezuela, Humboldt planteó en muchas ocasiones las ventajas de la manumisión y cómo a través de dicha vía se podrá lograr un aumento de la población libre, conformada por negros y mulatos. Además, Humboldt no se conformaba con soluciones filantrópicas, ya que el régimen esclavista debía ser exterminado en forma integral, pues, de lo contrario los seres humanos sometidos a la explotación, se rebelarían y tratarían por sus propios medios de destruir el "orden establecido" y a sus clases dominantes, tal como había ocurrido en Haití." |

Jerónimo Ustáriz y Tovar,

(Marqués de Ustáriz) |

Apuntes Biográficos. |

Nace: Caracas, 1735

Muere: Sevilla (España) 27.9.1809 Político de destacada actuación en España en la época de la Ilustración. Mentor de Simón Bolívar en Madrid (1800). Segundo marqués de Ustáriz. Hijo primogénito de Luis Gerónimo de Ustáriz y Gandía y Melchora María de Tovar y Mijares Solórzano. En 1748, hereda de su madre tierras y propiedades que ha de compartir con su hermano José Ignacio; por ser ambos menores de 14 años, se les nombra tutores a 3 tíos, pues su padre sufre demencia. Ingresa en la Universidad de Caracas en marzo de 1749, se matricula en el curso de filosofía; en 1751 obtiene el grado de bachiller en artes, prosigue estudios de bachiller en cánones, los que culmina en 4 años; simultáneamente asiste a clases de instituta (leyes) lo que le da opción para este título. Al finalizar los estudios entra junto con su hermano a servir en un batallón Veterano. En 1759 solicita licencia para viajar a la corte de Madrid; parte de La Guaira y llega a Cádiz el 1 de septiembre de ese año. Su objetivo era litigar el mayorazgo del título de marqués de Ustáriz, detentado hasta entonces por su tío, quien al morir sin descendencia, deja la opción de reclamo al primogénito de su hermano. En España hará carrera política. A fines de 1764, es nombrado intendente de la ciudad de Toro, cargo que ejerce desde el 24 de marzo de 1765, hasta 1768, cuando fue ascendido y nombrado intendente de la ciudad de Córdoba; en este cargo es responsable de la Hacienda, reclama deudas del Ayuntamiento; recauda fondos para la ejecución de obras públicas; cobra impuesto para el sostenimiento de las milicias; toma medidas para el mejoramiento de los presos, y fomenta el cultivo y comercio de la grana Kermes o cochinilla. En 1770, antes de cumplir su período en el cargo, es promovido, y con ello ascendido, a intendente de Extremadura, destino que él considera «...el más glorioso y más apto...» Sin embargo, su gestión tropezará con propietarios y la Mesta, que estarán dispuestos a interponerse en proyectos que los afecten. En junio de 1771 se le presenta una de estas situaciones, las disputas entre la población de Villas del Rey y el Ayuntamiento de Badajoz por jurisdicción de tierras. En 1773, Ustáriz hace proposiciones para las tierras sin cultivar, y en 1775, redacta una memoria para la reforma de la agricultura extremeña; en ella hace consideraciones que permiten conocer sus principios progresistas, con un objetivo claro respecto al beneficio de la sociedad y no el de una minoría, partiendo del principio liberal de que la iniciativa privada produce el bien general, y defendiendo el principio social de la propiedad agraria. Propugna la instalación de tribunales superiores en la provincia, lo que logra, pues en 1790, por una real pragmática, se crea la Audiencia de Extremadura, con sede en Cáceres. Para 1793, se le nombra asistente de Sevilla, otro ascenso, pues además de las funciones de Hacienda y Guerra que tenía como intendente, ejercerá, como asistente, las de Justicia y Policía; permanece en este cargo hasta 1795, cuando llamado a Madrid, es nombrado ministro del Supremo Consejo de Guerra; fija residencia en la capital española; es la oportunidad en que le conoce Simón Bolívar, quien se hospedó en su casa en 1799-1800, y es allí donde conoció Bolívar a la que sería su esposa, María Teresa Rodríguez del Toro. Ustáriz instruyó y aconsejó a Bolívar, llegó a ser su tutor. En 1801, es designado por el rey Carlos IV, por considerarlo la persona idónea a una situación difícil, para una comisión de minas en Teruel. Cesa en sus funciones de ministro del Supremo Consejo de Guerra, en 1803; permanece en Teruel aún en 1808 y apoya al pueblo aragonés en su lucha contra los invasores franceses; vocal de la Junta de Gobierno de esa ciudad y como tal, firmó los 4 documentos que emitió esa Junta. El 25 mayo 1809, se le nombra para que sirva nuevamente la Asistencia de Sevilla; es recibido por el Ayuntamiento el 3 de junio. Preside el Cabildo de esa ciudad hasta el 6 de septiembre 1809, muere repentinamente el día 27, y es sepultado en la iglesia de San Esteban de Sevilla. La Junta Suprema de España le concedió a su viuda, María Lorenza Amaviscar y Monroy, una pensión de 20.000 reales, sobre la renta del Tabaco de Caracas. En esta ciudad, donde vivía su sobrino Francisco Javier Ustáriz, no se le había olvidado: en la Gaceta de Caracas del 5 de enero de 1810, se publicó una nota con motivo de su muerte. M.E.P.P. |

Aimé Bonpland

(Bonpland, Amadeo) |

Apuntes Biográficos |

Nace: La Rochelle (Francia) 29.8.1773

Muere: Unión (Uruguay) 11.5.1858

Médico, botánico, naturalista, explorador y viajero. Su verdadero nombre era Aimé Jacob Alexandre Goujaud, aunque es conocido como Bonpland (Bon-Plant), debido al apodo que le dio su padre por la afición que desde pequeño tuvo por las plantas y que luego reemplazó definitivamente su apellido. En 1791 viaja a París a seguir estudios de medicina; allí nace su dedicación a la ciencia y especialmente a la botánica. En 1796 se traslada a Rochefort (Francia) y se inscribe en la Escuela Naval de Medicina hasta obtener el grado de cirujano de tercera clase. Enviado a Tolón, se emplea por varios meses en el servicio de los hospitales marítimos de ese puerto y trabaja como ayudante de cirujano en el vapor Ajax. El año siguiente regresa a París, obtiene su doctorado y continúa sus estudios de ciencias naturales al lado de eminentes naturalistas y botánicos. Es uno de ellos, Antonio Jussieu, quien lo recomienda junto con Alejandro de Humboldt para integrar la expedición científica que estaba organizando el gobierno francés por la América del Sur y África, empresa que no se ejecutó. Sin embargo, ambos científicos no abandonan la idea de la expedición y realizan las diligencias pertinentes para emprender el viaje. Parten a España y consiguen permiso del rey Carlos IV para visitar los dominios americanos. El 5 de junio de 1799 salen de La Coruña a bordo de la corbeta de guerra Pizarro y 14 días después hacen escala en las islas Canarias. Retoman el rumbo hacia La Habana y México, pero una epidemia desatada en la embarcación los hace desviarse hacia Tierra Firme y desembarcar en Cumaná el 16 de julio de ese año. Desde allí recorren la península de Araya, valle de Caripe, cueva del Guácharo, misiones de San Fernando y otros lugares del oriente venezolano. Seguidamente parten hacia La Guaira haciendo escala en Higuerote, desde donde Bonpland continúa el viaje por tierra. El 20 de noviembre llega la expedición a La Guaira y emprende marcha hacia Caracas. Allí son recibidos por el gobernador y capitán general Manuel de Guevara Vasconcelos, quien se ocupa de atenderlos. Ya instalados, ambos viajeros se dedican a explorar los alrededores de la ciudad y el 2 de enero de 1800 ascienden a la silla del Ávila. Luego parten hacia los valles del Tuy y Aragua, visitan Antímano, La Victoria, Turmero, Maracay, Valencia, Guacara, Las Trincheras y Puerto Cabello. Desde allí se dirigen a los llanos centrales pasando por Calabozo y San Fernando. Siguen hacia el Orinoco y recorren los pueblos de misión hasta llegar a San Carlos de Río Negro. Exploran el Orinoco y sus afluentes, visitan Angostura y desde allí se dirigen por El Pao a Barcelona y luego a Cumaná, terminando así el recorrido por el territorio venezolano. En términos generales, la expedición se ocupó del estudio de nuestros recursos naturales (flora, fauna, minerales, ríos, suelo, fenómenos, etc.) así como también de la observación de las costumbres indígenas y del resto de la sociedad. Bonpland fue el encargado de recolectar las plantas, la mayoría de ellas desconocidas por la ciencia de la época, y de colaborar con Humboldt en la redacción posterior de varios trabajos. De Venezuela la expedición parte en septiembre de 1801 y se dirige a Cuba, Nueva Granada, Quito, Perú, Nueva España y Estados Unidos, para finalmente concluir en Burdeos el 4 de agosto de 1804. Los expedicionarios son recibidos con grandes honores. Ya en París ambos se dedican a ordenar y analizar el material recolectado. Publican varias obras de manera conjunta, la más importantes de las cuales es el Viaje a las regiones equinocciales del nuevo continente, aparecida en francés, en 13 volúmenes, entre 1816 y 1831. En 1805 Bonpland es nombrado por la emperatriz Josefina administrador del castillo de Malmaison, la residencia imperial, y encargado del cuidado de sus jardines. Por esa época ambos viajeros conocen a Simón Bolívar, el futuro Libertador, a su paso por París. En 1814 al morir la emperatriz, Bonpland deja su cargo y madura la idea de regresar a América. Contratado por el presidente de Argentina, Bernardino Rivadavia, decide viajar a Buenos Aires, ciudad a la que llega el 26 de noviembre de 1816, con su familia y el ofrecimiento de ser profesor en la Facultad de Medicina y en el Museo de Historia Natural. En 1818 se traslada a la provincia de Corrientes entre los ríos Uruguay y Paraná y se dedica al estudio científico de los grandes cultivos y al mejoramiento de la yerba mate. El gobernante del Paraguay, José Gaspar Rodríguez de Francia, considera estas innovaciones perjudiciales para el comercio de su país y cree ver en el botánico un «espía», al que hace apresar en diciembre de 1821 y conducir primero a la localidad de Itapúa y luego a Santa María de Fe, donde permanece confinado por más de 10 años. Durante su cautiverio muchas personalidades e instituciones tratan de conseguir su libertad, entre ellos el propio Bolívar, pero esto sólo se logra en 1831. Una vez libre, Bonpland se dedica a recorrer las misiones brasileras, se establece por corto tiempo en Buenos Aires y luego en San Borja, donde continúa con sus investigaciones botánicas; regresa a Corrientes y se dedica al cuidado de una estancia, que después deja para seguir recorriendo el territorio fronterizo entre Argentina, Uruguay y Brasil. Los últimos años de su vida los dedica a ordenar sus apuntes para preparar varias obras sobre la constitución geológica y las especies vegetales del territorio recorrido en su segunda etapa en América. En eso estaba cuando lo sorprendió la muerte en la villa de Restauración, hoy Unión, provincia de Corrientes, en el Uruguay. P.V./F.P. |

Carta que envía Simón Bolívar a su maestro Don Simón Rodríguez1

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Pativilca, 19 de enero de 1824

Al señor don Simón Rodríguez:

¡Oh mi Maestro! ¡Oh mi amigo! ¡Oh mi Robinson, Ud. en Colombia! Ud. en Bogotá, y nada me ha dicho, nada me ha escrito. Sin duda es Ud. el hombre más extraordinario del mundo; podría Ud. merecer otros epítetos pero no quiero darlos por no ser descortés al saludar un huésped que viene del Viejo Mundo a visitar el nuevo; sí a visitar su patria que ya no conoce, que tenía olvidada, no en su corazón sino en su memoria. Nadie más que yo sabe lo que Ud. quiere a nuestra adorada Colombia. ¿Se acuerda Ud. cuando fuimos juntos al Monte Sacro en Roma a jurar sobre aquella tierra santa la libertad de la patria? Ciertamente no habrá Ud. olvidado aquel día de eterna gloria para nosotros; día que anticipó por decirlo así, un juramento profético a la misma esperanza que no debíamos tener.

Ud. Maestro mío, cuánto debe haberme contemplado de cerca aunque colocado a tan remota distancia. Con qué avidez habrá seguido Ud. mis pasos; estos pasos dirigidos muy anticipadamente por Ud. mismo. Ud. formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que Ud. me señaló. Ud. fue mi piloto aunque sentado sobre una de las playas de Europa. No puede Ud. figurarse cuán hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que Ud. me ha dado; no he podido jamás borrar siquiera una coma de las grandes sentencias que Ud. me ha regalado. Siempre presentes a mis ojos intelectuales las he seguido como guías infalibles. En fin, Ud. ha visto mi conducta; Ud. ha visto mis pensamientos escritos, mi alma pintada en el papel, y Ud. no habrá dejado de decirse: todo esto es mío, yo sembré esta planta, yo la regué, yo la enderecé tierna, ahora robusta, fuerte y fructífera, he aquí sus frutos, ellos son míos, yo voy a saborearlos en el jardín que planté; voy a gozar de la sombra de sus brazos amigos, porque mi derecho es imprescriptible, privativo a todo.

Sí, mi amigo querido, Ud. está con nosotros; mil veces dichoso el día en que Ud. pisó las playas de Colombia. Un sabio, un justo más, corona la frente de la ergu