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Mortalidad Infantil

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Categoría: Ciencia

Enviado por: Helena 23 mayo 2011

Palabras: 9276 | Páginas: 38

...

tean además algunas recomendaciones encontradas a lo largo de la investigación bibliográfica llevada a cabo para fundamentar el presente informe.

OBJETIVOS

← Conocer los factores de riesgo que influyen en la muerte o supervivencia de las/os niños.

← Identificar la clasificación de la mortalidad infantil y las principales causas de cada una de ellas.

← Conocer los índices de la mortalidad infantil en El Salvador y demás países de Centro América.

MORTALIDAD INFANTIL Y EN LA NIÑEZ

La mortalidad infantil es la que ocurre antes de cumplir el primer año de vida. Su estudio es de gran interés y preocupación dentro del campo socio-demográfico y de la salud. La mortalidad durante el primer año de vida es mucho mayor a la que se presenta en los años posteriores. A través del tiempo ha sido un foco de atención para políticas de salud y se ha comprobado que reducir la mortalidad infantil es menos costoso, para un pueblo, que disminuir la mortalidad en otras edades. También la tasa de mortalidad infantil ha sido utilizada como un indicador de las condiciones de salud y mortalidad de un pueblo e incluso ha sido recomendado su uso como indicador de desarrollo social de las poblaciones.

La mortalidad infantil llegó alcanzar valores muy elevados en el pasado, se han hecho estimaciones que, en promedio, aproximadamente uno de cada tres niños que nacían con vida morían antes de cumplir su primer año. Aun en épocas recientes la mortalidad infantil ha sido muy alta, fundamentalmente en países subdesarrollados. Por ejemplo, según el Anuario Demográfico de las Naciones Unidas de 1960, para 1958 en los países de África del sur se presentaron, en promedio, alrededor de 130 defunciones de menores de un año por cada 1000 nacimientos y en China esta cifra rondaba las 100 defunciones. En América Latina, Chile, Colombia y Guatemala, solo para mencionar algunos, presentaban más de 100 defunciones por cada 1000 nacimientos. Todas estas estimaciones fueron realizadas a partir de la información existente, por lo que posiblemente subestimen el valor real. Según el Population Reference Bureau, para el año 2001, en los países del África Central ocurren, en promedio, alrededor de 113 defunciones de menores de un año por cada 1000 nacimientos y se presenta el caso extremo de Angola, donde prácticamente el índice llega a las 200 defunciones. En América Latina se promedian 31 defunciones por cada 1000 nacimientos para el años 2001, con casos extremos como Haití, Bolivia y Guatemala con 80, 60 y 50 defunciones por cada 1000 nacimientos respectivamente. Mientras esto ocurre en los países subdesarrollados, los países desarrollados presentan valores muy bajos; por ejemplo, en Europa Septentrional y Europa Occidental se producen únicamente 5 defunciones de menores de un año por cada mil nacimientos.

La tasa de mortalidad infantil para un año, se obtiene de la relación entre las defunciones de menores de un año entre los nacidos vivos en un año.

Debe aclararse el concepto de nacido vivo:

"Ser producto de la concepción que, cualquiera que fuera la duración del embarazo, es expulsado o extraído completamente del seno materno y, al momento de esa extracción o expulsión, manifiesta signos vitales como respiración, latidos, movimientos efectivos de músculos voluntarios, etc., independientemente que se le haya cortado el cordón umbilical o esté desprendida la placenta"

Del mismo modo, por nacido muerto o mortinato se debe entender:

"Defunción ocurrida antes de la expulsión o extracción del seno materno de un ser producto de la concepción que ha alcanzado por lo menos 28 semanas de gestación, por lo que se considera feto viable"

La mortalidad infantil se puede descomponer de acuerdo con la edad a la que se produce la defunción. La mortalidad de las y los niños menores de 5 años se divide en dos grandes grupos: la mortalidad infantil y la mortalidad de niños (as) de 1 a 5 años cumplidos, mientras que la mortalidad infantil se refiere a las muertes de niños(as), pero que murieron antes de cumplir su primer año de vida. A su vez, la mortalidad infantil también se divide en dos rangos de edad. La neonatal (0 a 28 días) y la postneonatal (de 29 días hasta un día antes del primer año).

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Algunas características de interés con respecto a la mortalidad infantil, neonatal y postneonatal se presentan a continuación:

La mortalidad postneonatal se relaciona más a cusas exógenas: infecciones, diarréas, etc., asociada a las condiciones económicas y sociales; por tal razón es más fácil evitarla (vacunación, mejoras en la higiene, atención médica, etc.).

La mortalidad neonatal está más relacionada con causas endógenas: males congénitos, problemas del parto, problemas respiratorios, sufrimiento fetal, etc. La reducción de estas muertes es mucho más difícil y oneroso.

Por consiguiente, la reducción de las tasas altas de mortalidad infantil postneonatal, como de la mortalidad en la niñez, dependerá mucho del mejoramiento en las condiciones socioeconómicas, del nivel educativo, especialmente de las madres, así como del acceso a los servicios básicos, tales como el de agua potable intradomiciliar, entre otros.

Puesto que la intensidad de la mortalidad se presenta como una función decreciente en los primeros años de vida, en términos relativos, la mortalidad neonatal supera a la mortalidad postneonatal.

El descenso en la mortalidad infantil se debe generalmente a una disminución en la mortalidad postneonatal. A medida que la mortalidad infantil disminuye, la participación de la mortalidad neonatal dentro de la mortalidad infantil aumenta.

Cuando se estudia la mortalidad en los primeros años de vida, resulta de interés analizar el comportamiento de las defunciones antes del nacimiento. Por ello es necesario estudiar el comportamiento de los abortos (defunciones ocurridas antes de las 28 semanas de gestación) y de los mortinatos (nacidos muertos). No obstante; es muy difícil poder estudiar los abortos pues, por lo general, se carece de información confiable. Para los mortinatos la situación es un poco diferente, dado que a estas alturas del embarazo, generalmente la madre necesita recurrir a algún centro de salud cuando se produce una defunción.

Por otro lado, también es frecuente que se escuche mencionar la mortalidad perinatal, la cual incluye las mortinatos y las defunciones de nacidos vivos producidas en los primeros 7 días de vida.

El siguiente esquema resume en comportamiento de mortalidad desde la gestación hasta el primer año de vida.

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CAUSAS DE MORTALIDAD NEONATAL

La mortalidad Neonatal es aquélla que se produce en niños con menos de 28 días de vida. Ellas muchas veces se asocian sobretodo en los primeros 7 días de vida, con factores dependientes del embarazo y el parto. Pero ciertos factores del medio ambiente del niño como las infecciones o problemas de nutrición, comienzan a ser responsables de la muerte de éstos después de esa edad.

Siete causas de mortalidad neonatal fueron estudiadas. Tres causas de muerte como ser el tétano neonatal, la infección grave y las enfermedades diarreicas integran el grupo de la patología infecciosa (que podrían reducirse con medidas preventivas sencillas). Lo mismo sucedería con la asfixia intraparto. El parto prematuro junto a las malformaciones congénitas son más difíciles de prevenir ya que no existe una fuerte evidencia de intervenciones que pudieran disminuir la prevalencia de estas 2 patologías. Estas 2 últimas pueden ser consideradas como medianamente reducibles o como difíciles de reducir, de acuerdo con la categorización realizada por Erika Taucher.

PARTO PREMATURO

El fallecimiento de un bebé antes de cumplir 28 días de vida se denomina muerte del neonato

¿Cuáles son las causas más comunes de muerte de un neonato?

La principal causa de muerte del neonato es el nacimiento prematuro del bebé (antes de cumplidas las 37 semanas de embarazo). El nacimiento prematuro y sus complicaciones provocan alrededor del 30 por ciento de las muertes de neonatos. Cuanto más tiempo antes nace el bebé, más probable es que muera. Cerca del 20 al 35 por ciento de los bebés que nacen a las 23 semanas de embarazo consiguen sobrevivir, mientras que aproximadamente del 50 al 70 por ciento de los bebés nacidos a las 24 y 25 semanas y más del 90 por ciento de aquellos nacidos a las 26 y 27 semanas de gestación sobreviven.

Aproximadamente el 12 por ciento de los bebés nace en forma prematura. No se conocen a fondo las causas del parto prematuro. En algunos casos, la mujer embarazada puede tener problemas de salud (como alta presión arterial) o experimentar complicaciones durante el embarazo (como problemas de placenta) que aumentan su riesgo de dar a luz en forma prematura. Las mujeres que ya han tenido un parto prematuro, están embarazadas de mellizos (o más de dos bebés) o tienen ciertas anomalías en el útero o cuello uterino también corren un riesgo mayor. Con mayor frecuencia, el parto prematuro se presenta de manera inesperada en un embarazo que hasta ese momento no había sido problemático.

Los bebés prematuros, especialmente aquellos que nacen antes de las 32 semanas de gestación y que pesan menos de 3 y 1/3 libras (1 kg y medio), a menudo desarrollan el síndrome de dificultad respiratoria (RDS). Alrededor de 23.000 bebés desarrollan RDS cada año.

Los bebés con RDS tienen pulmones subdesarrollados que carecen de una proteína llamada surfactante, que impide que las pequeñas bolsas de aire de los pulmones se compriman. El tratamiento con surfactante ha permitido reducir considerablemente el número de bebés que muere de RDS. Sin embargo, todavía mueren aproximadamente 880 bebés por año en su período neonatal a causa del RDS.

Aproximadamente el 25 por ciento de los bebés prematuros, por lo general nacidos antes de las 32 semanas de gestación, desarrolla hemorragias en el cerebro llamadas hemorragias intraventriculares (IVH). Aunque en general las hemorragias cerebrales leves se resuelven por sí solas y no tienen consecuencias permanentes, o muy pocas, las hemorragias fuertes suelen producir daño cerebral o incluso la muerte.

Algunos bebés prematuros desarrollan un problema intestinal llamado enterocolitis necrótica (NEC). El tratamiento con antibióticos y cirugía puede salvar a muchos bebés afectados. No obstante, algunos desarrollan daños graves en los intestinos y mueren.

Los bebés prematuros tienen sistemas inmunológicos subdesarrollados y, a veces, desarrollan infecciones graves como neumonía (infección pulmonar), sepsis (infección de la sangre) y meningitis (infección de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal). A pesar de recibir tratamiento con antibióticos y medicamentos antivirales, algunos bebés mueren.

ASFIXIA EN EL PARTO

Entre las causas más conocidas de los nacimientos sin vida se incluyen:

• Problemas de placenta. La abrupción de la placenta, un trastorno por el que la placenta se separa del útero, desde parcialmente hasta en forma casi total, ocurre con mayor frecuencia alrededor de la semana 35 del embarazo. Este trastorno provoca sangrados considerables que pueden poner en peligro la vida de la madre y la del bebé e impide que el feto reciba la cantidad adecuada de oxígeno, lo que a veces resulta en la muerte del mismo. La abrupción de la placenta se diagnostica con un examen de ultrasonido. Las mujeres que fuman tienen un 50% más de riesgo de abrupción que las que no fuman, mientras que las mujeres que utilizan cocaína durante el embarazo tienen por lo menos el doble de riesgo. Las mujeres que desarrollan un tipo de alta presión arterial derivado del embarazo (preeclampsia) también corren el doble de riesgo de abrupción que las mujeres no afectadas. Otros problemas de placenta que impiden que el feto reciba suficiente oxígeno y nutrientes también contribuyen a la muerte del feto.

• Retraso en el crecimiento. Los fetos que crecen con atraso tienen un riesgo mayor de morir de asfixia (falta de oxígeno), tanto antes de nacer como durante su nacimiento, y por causas desconocidas. Las mujeres con elevada presión sanguínea tienen un riesgo mayor de dar a luz un bebé de crecimiento limitado. Mediante un examen de ultrasonido durante el embarazo se puede comprobar que el feto está creciendo de manera demasiado lenta, permitiendo así saber que es recomendable monitorear el embarazo cuidadosamente.

• Infecciones. Las infecciones bacterianas que involucran al feto o a la placenta son una causa importante de las muertes fetales que ocurren entre las semanas 24 y 27 de gestación. A menudo estas infecciones no causan síntomas en la mujer embarazada y pueden pasar inadvertidas hasta provocar serias complicaciones, tales como la muerte del feto o su nacimiento en forma prematura (antes de terminar la semana 37 del embarazo). Después del parto, es posible demostrar si la muerte del feto fue provocada por una infección bacteriana mediante la realización de pruebas con la placenta.

MALFORMACIONES CONGÉNITAS

Malformación Congénita: es un defecto estructural de la morfogénesis presente al nacimiento. Puede comprometer a un órgano o sistema o varios al mismo tiempo; puede ser leve y hasta pasar inadvertida hasta ser severa y comprometer la vida del feto o del recién nacido. Se conocen también como menores o mayores, dependiendo de su severidad.

Deformidad: estructuras bien desarrolladas durante la embriogénesis y la organogénesis y que sufren alteraciones por factores mecánicos externos durante el curso de la vida intrauterina, como compresión, por anormalidades uterinas o disminución importante de la cantidad de líquido amniótico o factores intrínsecos como alteraciones que comprometen el sistema músculo-esquelético, provocando defectos como el pie bott, artrogriposis, síndrome de Potter, etc.

Disrupsión: es un defecto que se produce en un tejido bien desarrollado por acción de fuerzas extrínsecas, daños vasculares u otros factores que interfieran en algún proceso en desarrollo. El ejemplo más conocido de disrupsión es la formación de bridas amnióticas producidas por rupturas del amnios o infección de él, generalmente son asimétricas y se ubican en áreas inusuales. Otro ejemplo es la ausencia congénita del radio aislada que va siempre acompañada de ausencia de la arteria radial, lo que no ocurre en los complejos malformativos con ausencia de radio, en la que la arteria radial está presente. Otro hecho que avala esta explicación es que la ausencia aislada de radio va siempre junto a ausencia del pulgar, mientras que los casos de agenesia de radio pero con pulgar, tienen arteria radial.

Complejo malformativo: en estos casos una causa única compromete a un tejido embrionario del que posteriormente se desarrollan varias estructuras anatómicas o bien la causa provoca una malformación conocida como primaria, la que a su vez provoca otras malformaciones, secundarias. Estas también pueden producir malformaciones terciarias. Se conocen también como secuencias. Un ejemplo de ésta es la agensia renal bilateral, malformación primaria, que provoca oligoamnios severo y como consecuencia de ello hipoplasia pulmonar por falta de circulación del líquido amniótico por el árbol respiratorio. La falta de orina origina una serie de defectos hacia abajo, falta de desarrollo de ureteres, vejiga y a veces de uretra. La compresión a que está sometido el feto dentro del útero provoca defectos en la cara, nariz y en las extremidades: es el conocido como Sindrome de Potter. El Sindrome de Pierre Robin tiene una explicación parecida. La malformación primaria es la hipoplasia del maxilar, la que lleva a una glosoptosis, la lengua se va hacia atrás y los procesos palatinos no pueden juntarse para cerrar el paladar, produciendo una fisura en forma de U rodeando a la lengua. Como éstos hay numerosos otros ejemplos.

Sindrome malformativo: aquí una causa única afecta al mismo tiempo a varias estructuras durante la embriogénesis. Esta causa puede ser cromosómica, la exposición a algún teratógeno ambiental, a una infección viral, etc. Algunos de estos sindromes son bien conocidos como el Sindrome de Down, que es trisomía del cromosoma 21, el sindrome talidomídico cuya causa es la acción de una sustancia conocida, la Talidomida o el Sindrome de la Rubéola congénita, etc. Cuando se está frente a un recién nacido con más de dos malformaciones es necesario hacer un estudio citogenético con el fin de tratar de llegar a un diagnóstico etiológico e investigar acerca de la exposición a teratógenos ambientales.

ETIOPATOGENIA DE LAS MALFORMACIONES.

Clásicamente se ha identificado como causas de anomalías congénitas los tres grupos siguientes:

1. Genéticas

2. Ambientales

3. Multifactoriales.

1. Genéticas: Los factores genéticos constituyen las causas más frecuentes de MFC, atribuyéndoseles una tercera parte de ellas. Las aberraciones cromosómicas son frecuentes y pueden ser numéricas y estructurales y afectan tanto a los autosomas como a los cromosomas sexuales. Los cromosomas están en pares y se les llama cromosomas homólogos. Lo normal es que las mujeres tengan 22 pares de autosomas y un par de cromosomas X; los varones, 22 pares de autosomas, un cromosoma Y y un cromosoma X. Las anormalidades numéricas se producen por una no disyunción, es decir falta de separación de los cromosomas apareados o cromátides hermanas durante la anafase. Las alteraciones del número de cromosomas pueden corresponder tanto a aneuploidía como a poliploidía. Una célula aneuploide es la que tiene un número de cromosomas que no es múltiplo exacto del número aploide que es 23; por ejemplo 45 como en el Sindrome de Turner o 47 como en el Down. Los embriones que pierden un cromosoma, monosomía, mueren casi en su totalidad, por lo que es rarísimo encontrarlos entre los nacidos vivos. El S. de Turner es la excepción. Alrededor del 20% de los abortos espontáneos presentan aberraciones cromosómicas. Trisomía, por el contrario, es el caso de una célula que en vez de un par de cromosomas homólogos, tiene tres, como la Trisomía 21 o Sindrome de Down. El otro grupo de anormalidades cromosómicas lo forman las anomalías estructurales, que son el resultado de roturas del cromosoma. El trozo quebrado puede pegarse en otro cromosoma, lo que constituye la translocación, o puede perderse, deleción. En el primer caso el material cromosómico no lo pierde la célula, por lo que el individuo puede ser fenotípicamente normal, translocación balanceada, pero sus hijos pueden recibir el cromosoma con el trozo translocado, es decir van a tener exceso de masa celular, lo podría significar alteraciones morfológicas o de otro tipo, es decir una anormalidad.

2. Factores ambientales: Son conocidos como teratógenos ambientales.

Se considera teratógeno en sentido amplio a todo agente ambiental que llega al embrión o feto a través de la madre y que es capaz de causar, directa o indirectamente, anomalías estructurales o funcionales (alteraciones bioquímicas, metabólicas, hormonales, inmunológicas, del crecimiento y del comportamiento) en el embrión, el feto o, incluso, en el niño después del nacimiento.

En sentido estricto un teratógeno sería todo agente que puede interferir el periodo de organogénesis y dar lugar a defectos congénitos.

Los teratógenos, al actuar sobre el embrión en desarrollo pueden producir alteraciones que llevan a provocar las malformaciones. Mientras más precozmente interfieran en el desarrollo embrionario, mayor es la posibilidad de provocar una anormalidad. El período crítico es diferente en los distintos órganos, pero se acepta que está comprendido entre la fecundación y las 12 a 16 semanas de gestación. Ello no significa que después de esa etapa no halla riesgo, es menor, es cierto, pero puede seguir siendo crítico incluso hasta después del nacimiento. El esmalte dentario, por ejemplo, puede sufrir alteraciones por las tetraciclinas en los primeros años de vida.

Los teratógenos ambientales pueden ser causa de hasta el 7% de los defectos congénitos. Pueden ser físicos, como las radiaciones ionizantes, químicos, como algunos medicamentos, talidomida, anticoagulantes e infecciosos, como la Rubéola, Sífilis, Citomegalovirus, etc.

3. Multifactoriales: Se trata de las malformaciones congénitas más frecuentes, generalmente son únicas, labio leporino, defectos de cierre del tubo neural, etc. Por lo general, la distribución familiar de ellas está regida por una combinación de factores genéticos y ambientales que son diferentes en los distintos individuos. En otras palabras debe existir una susceptibilidad especial en el individuo para que el teratógeno ambiental provoque la malformación. Los riesgos de recurrencia, es decir de que aparezca otro hijo con igual malformación son calculados en forma empírica, basándose en las frecuencias de ella en la población general, son promedios poblacionales, no riesgos reales. Cada familia tiene sus riesgos propios, dependiendo del número de personas afectadas y de la cercanía o distancia con el caso en cuestión.

TÉTANO NEONATAL

Epidemiología

El tétano esta presente en todo el mundo, endémico en varios países; su forma más frecuente que es el neonatal es el responsable de 500.000 muertes de recién nacidos al año en todo el mundo en las cuales las madres no estaban inmunizadas. En mujeres que pueden darse por contaminación de la herida post-parto, post-aborto o post- quirúrgico.

La mayoría de los casos no neonatales de tétanos, se asocian con traumatismo., generalmente causado por un objeto sucio, como una astilla, vidrios o inyecciones no estériles que han aumentado el tétano secundario al uso de drogas ilegales. Otras posibilidades menos frecuentes son:

Mordeduras de animales, abscesos, quemaduras, ulceras cutáneas crónicas, fracturas compuestas, etc

El tétano (termino griego que significa "contracción") o también llamado "mal del arco" es una toxemia aguda y potencialmente mortal, provocada por la neurotoxina tetanospasmina del Clostridium Tetani, que es un microorganismo gram positivo anaerobio estricto, no encapsulado, móvil y formador de esporas, que se encuentra presente en la tierra vegetal y heces animales y humanas.

En el neonato la enfermedad se inicia generalmente entre el 5o y 8o día del nacimiento, de allí el nombre popular del "mal de los 7 días", pero también pueden iniciarse desde el segundo día de nacido. La aparición después del 13er día de nacido produce una enfermedad de poca importancia. La puerta de entrada en el neonato es el cordón umblical, sobre todo en partos no institucionales o nacimientos sin la asepsia adecuada. Esta puerta de entrada es la de peor pronóstico, donde casi siempre hay una onfalitis asociada principalmente a gérmenes gram negativos. La enfermedad se caracteriza por rechazo al alimento (intolerancia) y llanto constante (irritabilidad), aparición rápida y súbita de convulsiones y contracturas iniciadas o desencadenadas por estímulos visuales, auditivos o táctiles, pero que luego se producen espontáneamente. La fascies característica la conforma la frente plegada, ojos cerrados por blefarespasmos, labios contraidos como si se fuera a pronunciar la "U", lo que se denomina el signo de "la boca del pescado". La rigidez se generaliza rápidamente produciéndose opistótonos (opisto=detrás o hacia atrás, tono=grado de tensión muscular) que es un espasmo en el que la cabeza y los talones se doblan hacia atrás y el cuerpo se arquea hacia delante (Ver Figura Nº 1 A), pocas veces existe fiebre, pero con frecuencia se encuentra hipotermia, producto de la sepsis sobre-agregada. Vale resaltar el hecho que en los recién nacidos es poco frecuente encontrar trastornos parasimpáticos como en el adulto, pero si es muy frecuente los trastornos respiratorios.

CAUSAS DE MORTALIDAD POSTNEONATAL

QUÉ ES LA NEUMONÍA

Causas y cura de la neumonía en los niños y bebés

La neumonía infantil es una inflamación aguda del pulmón. El inicio de la neumonía viral se caracteriza por un cuadro previo de catarro en las vías superiores, con rinitis, fiebre o febrícula apareciendo posteriormente el compromiso de la vía respiratoria inferior con dificultad respiratoria y aumento de la frecuencia respiratoria. Por su parte la neumonía bacteriana se caracteriza por un inicio repentino con fiebre, dificultad respiratoria, dolor toráxico y regular estado general del paciente. Los gérmenes varían según la edad del paciente. No es lo mismo una neumonía en un niño de 2 meses que en uno de 2 años o en un adolescente.

Síntomas y causas de la neumonia en niños y bebés

La mayoría de los casos son de causa infecciosa. Los microorganismos más comunes son los virus respiratorios entre los que se destacan el Sincitial Respiratorio, el Adenovirus (más severo), etc. A su vez existen otras causas infecciosas como las Bacterianas menos frecuentes pero suelen ser más graves.

Tratamiento de la neumonia en niños y bebés

Se recomienda una buena hidratación del paciente, el uso de nebulizadores (con o sin gotas, dependiendo de la presencia de obstrucción bronquial), uso de determinados antibióticos que se deben ajustar tanto en dosis como edad para su elección. El uso de antitusivos no es recomendado ya que pueden cortar el reflejo de defensa que da la tos y empeorar el cuadro del paciente (atención con esto), al no toser no se eliminan las secreciones quedando retenidas y produciendo un factor más para empeorar la salud del paciente. Deje en manos del profesional la elección del antibiótico a usar, no automedique un presunto proceso pulmonar.

LOS RIESGOS DE LA MUERTE SÚBITA

La muerte súbita del lactante es la primera causa de muerte en los países occidentales en niños de entre uno y doce meses. Se ha convertido en una pesadilla que atormenta a muchos padres. Según las ultimas estadísticas, en Europa mueren al año 5 mil lactantes, víctimas del síndrome de la muerte súbita. En España, mueren en media 100 bebés al año, lo que se traduce en que el síndrome afecta a uno de cada mil bebés. Mientras la mortalidad infantil ha disminuido sustancialmente en los países desarrollados, el síndrome ha aumentado en importancia.

¿Qué es la muerte súbita?

El Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL) se define clínicamente como "la muerte repentina e inesperada de un lactante aparentemente sano". Representa la causa de muerte más importante en lactantes con edad inferior a un año, excluyendo el período neonatal.

¿Cuáles son sus causas?

A pesar de las investigaciones realizadas en los últimos 20 años, todavía no se tiene respuestas claras sobre eso. En la actualidad se puede reducir los riesgos, pero todavía se desconoce los mecanismos que llevan a la muerte. Es una de las enfermedades más desconocidas de nuestros días. Se considera el Síndrome como un proceso causado por varios factores, incidiendo en un lactante aparentemente sano, que altera su respiración y conduce a su muerte inesperada mientras duerme.

¿Qué lactantes tienen más riesgo de sufrir el síndrome de la muerte súbita?

Se debe prestar atención a tres grupos de lactantes:

- Prematuros- que presentan apneas o pausas prolongadas sin respirar, y a otros con displasia bronco pulmonar.

- Lactantes que presentan una apnea de causa desconocida o un Episodio Aparentemente Letal (sensación de falta de respiración, cambios de coloración, piel morada o pálida, pérdida de tono muscular o fuerza...).

- Hermanos posteriores o gemelos de una víctima del síndrome.

¿Existe alguna recomendación médica de cómo ayudar a evitar la muerte súbita?

Según algunas investigaciones, es recomendable que los padres sigan algunas recomendaciones que están, de alguna forma, "protegiendo" a los niños del síndrome:

1- posición supina (boca arriba para dormir)

- Los niños sanos deben dormir en posición boca arriba. Hay que quitarle las almohadas y cojines gordos o colchas gruesas a la cuna donde lo acuestas, ya que podrían ahogar al lactante.

- Niños con reflujo gastro-esofágico patológico deben dormir de costado o boca abajo.

2- El niño debe estar en una atmósfera libre del humo de los cigarrillos, antes del nacimiento y luego del mismo.

- Si la madre fuma durante el embarazo y durante el primer año de vida del bebé, el riesgo del síndrome se incrementa en 4.09 veces.

- Si ambos padres fuman, el riesgo se incrementa en 2.41 veces más.

3- La cabeza del bebé no debe quedar cubierta con ropa de cama mientras duerme.

- Los estudios demuestran que entre 16 y 22% de los niños victimas de la muerte súbita tienen su cabeza cubierta por ropa de cama.

- Es conveniente que los pies del bebé contacten con el limite de la cuna. De ésta manera el bebé tiene menos posibilidades de desplazarse por debajo de la ropa de cama.

Asistencia a los padres

La muerte súbita e inesperada de un bebe produce enorme dolor a los padres y sus familiares. Cuando un bebe fallece por una causa desconocida como es el caso de este síndrome, ese dolor se acompaña de la pregunta: ¿Porqué falleció mi hijo? Por otra parte, la iniciativa formativa aborda el tratamiento psicológico de los padres que sufren la pérdida de un hijo o que padecen un episodio aparentemente letal, para evitar las situaciones de estrés derivadas de estas situaciones.

Es importante fomentar la creación de asociaciones para asistir a los padres cómo también difundir las campañas de prevención del Síndrome de la Muerte súbita en lactantes.

ANOMALÍA DE CROMOSOMAS

Resultado de mutaciones que cambian el número de cromosomas (anomalías numéricas) o la estructura de un cromosoma (anomalías estructurales). Pueden alterar la capacidad de la célula de sobrevivir y de funcionar.

Cuando las anomalías numéricas ocurren en las células reproductivas (es decir esperma y óvulos) o durante los primeros momentos del desarrollo del feto, pueden dar lugar a un aborto o a una anomalía del desarrollo, como por ejemplo el síndrome de Down. Las anomalías estructurales del cromosoma que ocurren en células reproductivas pueden tener efectos similares. En algunas células somáticas (es decir, células del cuerpo que no son células reproductivas), las anomalías numéricas o estructurales pueden conducir a la aparición o al avance de un cáncer.

ANOMALÍAS ESQUELÉTICAS DE LAS EXTREMIDADES

Definición

Es una variedad de problemas de estructura ósea en brazos o piernas (extremidades).

Consideraciones generales

Las anomalías esqueléticas de las extremidades se utilizan con mayor frecuencia para describir defectos asociados con los genes, cromosomas o que ocurren durante el embarazo y pueden deberse a problemas experimentados por un feto antes de nacer. Por ejemplo, la exposición a drogas y medicamentos, infecciones, posicionamiento o lesión.

Las anomalías con frecuencia están presentes al nacer.

Estas anomalías se pueden desarrollar después del nacimiento en personas con raquitismo y otras enfermedades que afectan la estructura ósea.

Causas comunes

Las anomalías esqueléticas de las extremidades se pueden deber a:

• Enfermedades metabólicas

• Desnutrición

• Enfermedades genéticas y anomalías cromosómicas, incluyendo síndrome de Marfan, síndrome de Down, síndrome de Apert, síndrome del nevo basocelular y otras afecciones.

• Problemas del embarazo, incluyendo amputación de una extremidad a raíz de una banda amniótica (secuencia de interrupción).

• Drogas que la madre tomó durante el embarazo; por ejemplo, la talidomida ocasiona ausencia de la parte superior de brazos o piernas y la aminopterina produce el acortamiento del antebrazo

• Lesión durante el parto

• Cáncer

Lo que se puede esperar en el consultorio médico

Un bebé con anomalías en las extremidades generalmente tiene otros síntomas y signos que, en conjunto, definen una afección o síndrome específico o dan un indicio en cuanto a la causa de la anomalía. El diagnóstico de dicha afección se hace sobre la base de los antecedentes familiares, historia clínica y examen físico completo.

Para confirmar la presencia de un trastorno sospechoso, se pueden realizar pruebas de laboratorio como análisis cromosómicos, análisis enzimáticos, radiografías y estudios metabólicos.

LA SEPSIS

¿Qué es la sepsis?

La sepsis es el término que se utiliza para describir una infección grave presente en la sangre y que se disemina por todo el cuerpo. En los recién nacidos, también se la denomina sepsis neonatal o septicemia neonatal.

¿Cuáles son las causas de la sepsis?

La sepsis puede desarrollarse luego de una infección por microorganismos, entre los que se incluyen los virus, los hongos, los parásitos y las bacterias. Los bebés pueden contraer infecciones durante el embarazo, a través del contacto con el tracto genital de la madre durante el trabajo de parto y en el parto o después del nacimiento, por el contacto con los demás.

Es más probable que se desarrolle sepsis en el recién nacido cuando la madre sufre complicaciones en el embarazo que aumentan las posibilidades de infección.

Entre estas complicaciones se pueden incluir las siguientes:

• ruptura prematura de membranas (saco amniótico), o ruptura de membranas durante un período prolongado

• problemas de hemorragia

• parto difícil

• infección en el útero o en las membranas placentarias

• fiebre en la madre

Es posible que los bebés también desarrollen la sepsis al contraen infecciones después del nacimiento por el contacto con personas u objetos infectados. Los bebés que se encuentran en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) corren mayor riesgo de contraer infecciones intrahospitalarias. Muchos de estos bebés son prematuros o con bajo peso al nacer, lo que los hace más susceptibles a las infecciones y aumenta sus probabilidades de recibir tratamientos y procedimientos invasivos. Los microorganismos que normalmente viven en la piel pueden provocar infección si invaden el cuerpo del bebé a través de los catéteres y otros tubos.

¿Cuáles son los microorganismos que provocan infecciones graves y sepsis en los bebés?

|Prenatales |Durante el parto |Después del nacimiento |

|rubéola (sarampión alemán) |estreptococo del grupo B (su sigla en inglés |virus sincitial respiratorio (su sigla en |

| |es GBS) |inglés es RSV) |

|citomegalovirus (CMV) |E. coli |Candida |

|virus varicella-zoster |virus del herpes simplex |Haemophilus influenzae tipo B (su sigla en |

|(virus de la varicela) | |inglés es Hib) |

|Listeria monocytogenes | |enterovirus |

¿Por qué es la sepsis una preocupación?

La sepsis puede resultar una amenaza para la vida del recién nacido, especialmente si el sistema inmune del bebé está debilitado por la prematurez u otra enfermedad. Cuando el sistema inmune inmaduro de un bebé carece de la capacidad para combatir los microorganismos, la infección puede diseminarse rápidamente por todo el cuerpo y originar enfermedades graves como por ejemplo, la meningitis o la neumonía.

¿Cuáles son los síntomas de la sepsis?

La sepsis en los recién nacidos no siempre es fácil de identificar, dado que no manifiestan los síntomas de las infecciones de la misma manera que los demás bebés y niños. A continuación se enumeran algunos de los síntomas de infección en los recién nacidos. Sin embargo, cada bebé puede experimentarlos de una forma diferente, según el tipo de organismo que originó la infección y la gravedad y ubicación de la infección. Entre estos síntomas se pueden incluir los siguientes:

• apnea (suspensión de la respiración) o dificultad respiratorias

• bradicardia (disminución de la frecuencia cardíaca)

• disminución o inestabilidad de la temperatura corporal

• succión débil

• ictericia (color amarillento de la piel y los ojos)

El diagnóstico y tratamiento precoces de la infección son importantes para evitar que la sepsis se disemine por todo el cuerpo del bebé.

La sepsis puede resultar una amenaza para la vida dado que la infección puede afectar varios aparatos y sistemas del cuerpo al mismo tiempo y esto puede complicar el tratamiento.

Sepsis neonatal

La sepsis neonatal es una enfermedad de los lactantes menores de 1 mes, clínicamente enfermos y con hemocultivos positivos. Durante el período neonatal la infección permanece como una causa importante de morbilidad y mortalidad, a pesar de los grandes adelantos en el cuidado intensivo neonatal y el uso de antibióticos de amplio espectro.

La incidencia de esta enfermedad se da en el 1 por 1000 nacidos vivos para los recién nacidos de término y en el 4 por 1000 nacidos vivos para prematuros. En los recién nacidos de muy bajo peso esta incidencia aumenta notablemente hasta unos 300 por 1000 prematuros. Igualmente esta incidencia varía de una sala de neonatología a otra, dependiendo de la presencia de trastornos que predisponen a los recién nacidos a la infección.

Las infecciones perinatales precoces se adquieren antes o durante el momento del parto. La transmisión es vertical y generalmente los microorganismos responsables son los que colonizan el canal del parto (Estreptococos del grupo B, E. coli, Streptococcus faecalis, Listeria monocytogenes, Haemophilus influenzae, Clamidia y Mycoplasma). Entre los factores predisponentes que más se han asociado a la infección bacteriana en la primera semana de vida, podemos encontrar al grado de prematurez y los trastornos médico maternos que puedan predisponerlo a infección fetal o neonatal, como por ejemplo: infección del tracto genitourinario materno o trabajo de parto prematuro.

Entre los recién nacidos de más de 1 semana de vida que necesitan cuidados intensivos neonatales, los factores de riesgo maternos son menos importantes. Se tornan importantes el grado de prematurez, la presencia de catéteres endovenosos o arteriales centrales, la mala integridad cutánea y la desnutrición. El germen más aislado en este grupo es Staphylococcus epidermidis.

CAUSAS DE MORTALIDAD PERINATAL

La Mortalidad Perinatal en América Latina y El Caribe, fue para el año 2000 de 20,6 por cada 1.000 nacidos (vivos + muertos). El 46% corresponde a mortalidad fetal y el 54% a mortalidad neonatal precoz.

Cerca de 250.000 muertes perinatales suceden anualmente en la Región.

Las diferencias entre países son importantes y los extremos de las tasas de Mortalidad Perinatal varían entre 8 y 55 por cada 1.000 nacidos o sea 7 veces es la máxima diferencia.

La mortalidad perinatal es el número de muertes fetales (con peso igual o mayor a 500 g ó 22 semanas ó más de gestación) sumadas a las muertes de los recién nacidos vivos (cualquier peso y edad gestacional) acaecidas antes de cumplir el 7mo día de vida (Mortalidad Neonatal Precoz), de acuerdo a la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE 10ma Revisión) Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10). En algunos casos por falta de información se ha tomado las muertes fetales sólo cuando el peso sea igual o mayor a 1.000 g y su edad gestacional igual o mayor a 28 semanas.

A nivel de los países, siempre hubo dificultades para obtener tasas confiables de mortalidad perinatal. Muchas son las causas que apuntan a éste subregistro. Algunas de ellas se deben al desconocimiento de la MUERTE FETAL ya que en muchos países no es obligatorio su registro, a que el costo de los servicios fúnebres es elevado y/o muchas de estas muertes suceden fuera de las instituciones por lo que muchas de ellas no son cubiertas por el Registro Civil.

El subregistro de MUERTES NEONATALES es menor y ello se debe en general a muertes acaecidas fuera de las instituciones de asistencia y a recién nacidos inmaduros que fallecen dentro de las primeras horas o durante el primer día de vida y en estos casos habitualmente no son inscriptos o lo son como muerte fetal.

MORTALIDAD FETAL

Feto muerto es la muerte antes de la completa expulsión o extracción del producto de la concepción cualquiera sea la duración del embarazo y el feto no da ninguna señal de vida al nacer.

La muerte intraútero puede suceder antes del comienzo del parto (muerte anteparto) o durante el parto (muerte intraparto).

Tipos:

La muerte ANTEPARTO, se asocia generalmente a enfermedades o complicaciones de la madre, aunque muchas veces no se puede encontrar la causa.

En la muerte INTRAPARTO, el feto estaba vivo al comienzo del parto, pero nace muerto. En estos casos, muchas veces el personal de la salud no ha tomado la medidas apropiadas para prevenir esa muerte. La proporción de muertes intraparto es un buen indicador para medir la calidad de la atención. Con buena atención ésta debiera ser menos del 10% del total de las muertes fetales.

Se registran en el mundo 3,3 millones de muertes fetales por año, pero en general puede estimarse que habría hasta 40% o 50% de falta de registro.

En muchos países los requerimientos legales para registrar las muertes fetales no son obligatorios, por lo que la información de resultados son difíciles de comparar y sacar conclusiones.

Para comparaciones internacionales la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda registrar aquéllos fetosde1.000g o más o 28 semanas de gestación o más. Si fuese posible sobretodo a nivel institucional se recomienda registrar también los fetos muertos entre 500g y 1.000g. Estos problemas conjuntamente con costumbres religiosas o culturales y ciertas veces económicos son causales de subregistro.

Este subregistro es mayor en fetos que en recién nacidos, por lo que sus datos están disponibles en unos pocos países. En países desarrollados la mortalidad neonatal y la fetal son similares, pero en países en vías de desarrollo la mortalidad fetal es la mitad o la tercera parte de la mortalidad neonatal.

Por otro lado, recién nacidos vivos inmaduros que fallecen a los pocos minutos u horas de vida son registrados como muerte fetal.

En países desarrollados los repórteres incompletos sobre eventos vitales varían entre el 10% y 30%, mientras en países con registros incompletos el subregistro varía entre 20% y 40%.

En general los datos de muerte fetal tienen mayor subregistro que las muertes acaecidas después del nacimiento.

FACTORES ASOCIADOS CON LA MUERTE FETAL

La mortalidad neonatal y la fetal están asociadas a problemas en la salud materna, inadecuados cuidados durante el embarazo y carencia de higiene.

Un estudio realizado en Brasil (6) se estudiaron los factores con mortalidad fetal anteparto y dentro de ellos los que se asociaban más significativamente fue la falta o control inadecuado prenatal (40%), el retardo de crecimiento intrauterino (30%), hipertensión arterial (27%), vivir y sola o con pareja recientemente formada (26%) y aunque con menor porcentaje pero significativo también fue el bajo nivel de educación de la madre y el padre.

MORTALIDAD FETAL EN EL MUNDO

Entre los países miembros de la Organización Mundial de la Salud (7,8) la tasa de mortalidad fetal estimada es de 24 por cada 1.000 nacidos lo que se traduce en 3,328 millones de muertos. De ellos, 1,1 millones fueron muertes intraparto (33%) y 2,23 fueron anteparto.

¿Se puede prevenir la muerte del feto?

En los últimos veinte años, los nacimientos sin vida han disminuido casi un 50 por ciento. Esto se debe en gran medida al mejor tratamiento de ciertos trastornos tales como la diabetes y la alta presión sanguínea maternal, que pueden incrementar el riesgo de muerte del feto. Por lo general, ahora es posible prevenir la enfermedad de Rh (una incompatibilidad entre la sangre de la madre y la del bebé) administrando a la madre una inyección de globulina inmune a las 28 semanas de embarazo y luego nuevamente después del nacimiento de un bebé de sangre Rh-positiva. Hasta la década del 60, la incompatibilidad del factor Rh entre la madre y su bebé constituyó una causa importante.

Además, cuando una mujer ha dado a luz un bebé sin vida en algún embarazo previo, es preciso monitorearla cuidadosamente para descubrir cualquier signo de dificultad del feto, para que de ese modo puedan tomarse todas las medidas necesarias para impedir el fallecimiento de otro feto y de los nacimientos sin vida.

MORTALIDAD INFANTIL EN EL MUNDO

Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha dejado muy claro. Los datos recogidos en un artículo de este organismo, publicado en la revista 'The Lancet', han revelado que seis enfermedades y situaciones prevenibles son las principales responsables de la mortalidad infantil.

En cifras exactas, estas causas provocan cada año el 73% de los fallecimientos

En el periodo que va del año 2000 a 2003 se registró un total de 10,6 millones de muertes de niños menores de cinco años. La neumonía fue la enfermedad más mortal, pues provocó el 19% de los decesos. A continuación, en este macabro 'ranking', se sitúan la diarrea (18%), los partos prematuros (10%), la sepsis o infecciones sanguíneas (10%), la malaria (8%) y la asfixia al nacer (8%). El sarampión, el tétano neonatal y el sida también fueron responsables de una pequeña proporción de la mortalidad infantil.

la malnutrición influye en el 53% de todas las muertes infantiles y es especialmente letal en los primeros 28 días de vida del niño. Como es habitual, los países más pobres son los que más sufren las consecuencias de la malnutrición y de las enfermedades, porque no disponen del tratamiento y la atención adecuada.

Principales afectados

Los investigadores, dirigidos por Robert E Black, de la facultad de salud pública de la universidad Johns Hopkins en Baltimore (EEUU), explican que el 42% de todas las muertes infantiles se producen en África y un 29% ocurre en las regiones del sureste asiático. El continente africano registra el mayor número de muertes por malaria (el 94% del total) y dos países, Sudán y Somalia, tienen las tasas más altas de esta enfermedad, provocada por la picadura de un mosquito

La neumonía, la malaria, la diarrea y el sarampión juntas, enfermedades que se pueden prevenir con tratamiento y cuidados, según informa el artículo, son causa del 48% de las muertes en niños.

Para los expertos estas cifras deberían servir para guiar los programas y las políticas de salud pública de los gobiernos. Además, "si se pretende lograr el Objetivo para el Desarrollo del Milenio de reducir en dos tercios la mortalidad infantil para el año 2015 es necesario aumentar los esfuerzos en la prevención de estas enfermedades", escribe la OMS.

Pobreza e higiene

Uno de los trabajos de los que se hace eco la OMS, realizado por un equipo de la universidad de Karachi (Pakistán) y también publicado en 'The Lancet', desvela que el número de infecciones en los bebés es hasta 20 veces mayor en los países en vías de desarrollo que en Occidente.

Las infecciones adquiridas en el momento del nacimiento, debido a la falta de higiene en los hospitales, son la principal causa de muerte infantil en los países más pobres. Y el riesgo de contraer una infección es aún mayor si el niño nace en casa.

Los investigadores explican que muchas de estas infecciones que se producen en las maternidades de los hospitales no se tratan con antibióticos, porque supone un coste muy elevado.

Cada año en las Américas, más de 250.000 niños mueren antes de los 5 años por enfermedades que podrían prevenirse fácilmente. Estas muertes ocurren principalmente por diarrea, neumonía, desnutrición y otras enfermedades prevenibles por vacunación.

Estas enfermedades son también la causa del 60 - 80% de las consultas pediátricas en los servicios de salud y del 40 - 50% de las hospitalizaciones de niños menores de 5 años.

Esta abrumadora carga de sufrimiento y muerte ocurre en todos los países de América Latina y el Caribe, pero es más seria en países donde las tasas de mortalidad infantil superan 40 muertes por mil nacidos vivos.

Existen múltiples causas de dichas muertes, una de las más importantes es que la población no tiene acceso ni a información, ni a los servicios de salud por barreras geográficas, sociales, económicas y culturales. La falta de conocimiento de los signos de alarma o las medidas de prevención limitan también la posibilidad de los padres de buscar ayuda oportuna para que no se mueran sus niños.

La tasa de mortalidad infantil es un indicador sensible a los cambios que se producen en las sociedades. Los factores de desarrollo socioeconómico inciden directamente sobre la probabilidad de sobrevida de los recién nacidos y también lo hacen sobre la capacidad de respuesta de los servicios de salud. A esto debe sumarse una menor accesibilidad a los mencionados servicios de las comunidades de menores recursos.

MORTALIDAD INFANTIL EN EL SALVADOR

La mortalidad infantil, según los datos de FESAL 2002/03, es alrededor de 25 muertos por mil nacidos (as) vivos(as) para el período de noviembre de 1997 a octubre de 2002. Para el mismo período, la estimación de la mortalidad en menores de cinco años resulta ser de 31 muertes por mil nacidos (as) vivos(as). Estas cifras indican que la mortalidad se ha reducido más de la mitad desde mediados de la década de los 80, cuando la mortalidad infantil se estimó en 54 muertes por mil y en los (as) menores de 5 años de edad, en 68 muertes por mil.

El peso al nacer es un factor de riesgo muy alto para las y los recién nacidos. Para las y los niños que fueron pesados después del parto y pesaron 2.5 o más kilogramos, la tasa de mortalidad neonatal es de 7 muertes por mil.

El bajo peso al nacer es un indicador clave de la necesidad de más cuidados especializados durante el desarrollo del embarazo, el parto y después del parto, incluyendo la orientación y consejería nutricional para la embarazada.

La prematurez, definida como el nacimiento que ocurre 3 ó más semanas antes de lo esperado, también representa un mayor riesgo de mortalidad infantil. Muchas veces asociada a bajo peso, conlleva a riesgos mucho más elevados en el perñiodo neonatal. Ambos factores, el bajo peso y la prematurez también están asociadas a intervalos intergenésicos cortos. La cobertura y calidad del control prenatal precoz y completo, contribuye a evitar algunas de estas condiciones, y puede anticipar situaciones en las cuales parturientas necesiten servicios especializados.

Tendencias y composición actual de los nacimientos

La composición de los nacimientos refleja cambios experimentados por la población como un todo, más los cambios asociados a los descensos diferentes de fecundidad en ciertos grupos de mujeres. En este sentido, el descenso de la fecundidad está comenzando a tener un impacto indirecto y bastante importante en los descensos de posniveles de mortalidad infantil experimentados recientemente.

Los cambios en los servicios en el área de la salud materna, más la disminución de los intervalos cortos entre nacimientos, más los mejoramientos en los niveles socioeconómicos y educativos, han jugado papeles importantes en el descenso impresionante de de la mortalidad infantil y en la niñez experimentado en El Salvador.

Para lograr nuevas reducciones de la mortalidad infantil y en la niñez, se requiere de planes nacionales intersectoriales, sin restar importancia a la revisión de los planes a mediano y largo plazo del sector salud.

Impacto de la falta de acceso a los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento sobre la productividad y la salud pública.

La carencia de acceso al agua ejerce un impacto no sólo sobre la calidad de vida de los pobres, sino también sobre la productividad y la salud. Según una encuesta realizada en 2001 por la fundación salvadoreña FUSADES, los pobres rurales, en especial, dedican un porcentaje significativo de su tiempo productivo a la recolección de agua. Las familias que no cuentan con acceso a agua dedican, en promedio, el 8.5 por ciento de su tiempo productivo acarreando agua, mientras que aún aquellos con conexión domiciliaria dedican el 4.9 por ciento de su tiempo productivo esta tarea. Entre los pobres estructurales, los valores fueron mucho más altos, representando un 13.6 y un 7.1 por ciento, respectivamente.

La falta de acceso a servicios de agua y saneamiento en las zonas rurales ejerce efectos adversos demostrables sobre la mortalidad infantil y el crecimiento. La tasa de mortalidad infantil entre las familias que no tienen conexión domiciliaria es de 40 por cada 1,000 nacimientos, en comparación con 30 en las familias que sí cuentan con dicha conexión. De forma similar, la tasa de mortalidad infantil entre los hogares que no tienen letrinas es de 37, en comparación con 30 para los hogares que sí las tienen.

ALGUNAS ESTADÍSTICAS DE LA MORTALIDAD INFANTIL

RECOMENDACIONES PARA PREVENIR LA MORTALIDAD INFANTIL

➢ Importancia de la atención prenatal.

➢ Adecuada educación nutricional.

➢ Otros cuidados en el embarazo.

➢ El bienestar de la mujer en el desarrollo saludable del feto.

➢ Mejoramiento de las condiciones socioeconómicas.

➢ Mejoramiento del nivel educativo de los padres.

➢ Mejorar las condiciones de vida del recién nacido, proporcionar ambientes higiénicos.

➢ Acceso a servicios hospitalarios adecuados.

➢ Proporcionar vacunación adecuada al recién nacido, para prevenir enfermedades.

BIBLIOGRAFÍA

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