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Plan De Contingencias En Escuelas

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: karlo 04 mayo 2011

Palabras: 22178 | Páginas: 89

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ontar con un plan y una organización que permita hacerles frente de forma rápida y eficaz, eliminando o reduciendo la improvisación, que es mal acompañante en este tipo de situaciones.

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En nuestro caso, el tema central son los posibles incendios que se puede producir en los establecimientos educativos en Mendoza. Posibles, porque en la bibliografía no se han encontrado documentos que nos permitan asegurar que hay un gran índice de incendios producidos en esta provincia, pero que no figuren no significa que no exista la posibilidad, y es en este punto en donde nos detenemos a pensar si resulta necesario que tengamos que esperar a que ocurra un siniestro para tomar las medidas necesarias. Si se tiene en cuenta que es en los establecimientos educativos en donde hay una gran cantidad de personas que concurren a diario y sobre todo personas de muy corta edad, tendríamos que tomar conciencia de que resultan estos lugares más vulnerables que otros lugares públicos, ya que el alumnado no tiene la misma conciencia que las personas adultas. Ante un incendio, si no se tienen las medidas adecuadas, es decir, un Plan de Emergencia elaborado e implementado, la primera tendencia de los alumnos sería salir corriendo sin mediar consecuencias. Para ello resulta necesario organizar un Plan de Emergencia para poder ponerlo en práctica en los centros educativos.

En nuestro caso y dada la especificidad de los centros de enseñanza, de formación permanente del profesorado y edificios administrativos, podemos definir el Plan de Emergencia como un documento donde se especifican las distintas actuaciones y conductas que deben seguir cada una de las personas ante una emergencia interna o externa. Con el objetivo básico de proteger a las personas, un Plan de Emergencia para este tipo de centros debe analizar los riesgos existentes tanto dentro del edificio o edificios como en su entorno. Debe determinar cuándo y cómo evacuar o confinarse dentro de él o ellos y debe establecer qué deben hacer y cómo todas y cada una de las personas (o grupos) que a diario trabajan y/o conviven en estos centros (alumnado, profesorado, personal de administración y personal de servicios educativos complementarios, incluso padres y madres) deben actuar. Para entender que los planes de emergencia en los centros de enseñanza son, racionalmente necesarios, no resultaría conveniente normativas ni leyes puesto que el concepto de prevención y protección que desde los trabajadores de 3

la enseñanza se tiene hacia los alumnos bastaría por sí solo para definir determinadas medidas básicas en los centros de enseñanza, pero también entendemos que no pueden quedarse estas medidas al libre albedrío de una mayor o menor sensibilidad de quien o quienes estén en los citados centros. Por lo tanto y, al haber normativa y leyes al respecto, resulta necesario cumplir y hacer cumplir por la seguridad de todos y todas. Ejemplo de lo dicho es la Ley 19587 y su Decreto Reglamentario 351 / 79 de Higiene y Seguridad en el Trabajo por el que se aprueba la norma básica de la edificación relativa a las condiciones de protección contra incendios, etc.

Una vez que reconocemos que un plan de emergencia pretende que todas las personas que pueden verse afectadas por un siniestro sepan coordinar sus esfuerzos con la finalidad de reducir al mínimo la improvisación y las consecuencias y que en el caso de los centros de enseñanza hemos de tener en cuenta, necesaria y permanentemente, no sólo a los trabajadores /as (docentes, personal de servicios educativos y complementarios y personal de administración y servicios) sino a todo el alumnado con su respectiva dispersión de edades y, por tanto, de necesidades educativas, de protección y de prevención, y a los padres y madres presentes cada vez más a menudo; hemos de reconocer que es más necesario que nunca que estos Planes de Emergencia se realicen desde un punto de vista integral y funcionen con total y absoluta eficiencia. Con un plan de emergencia para un centro de enseñanza se deberían conseguir, además, dos grandes objetivos: Fomentar una educación que permita a todos los trabajadores /as de la enseñanza y a nuestros alumnos /as la adquisición de hábitos preventivos y de autoprotección. Potenciar la coordinación entre los centros de enseñanza, las

administraciones locales y los servicios de policía, bomberos, sanidad, ... Por todo ello y, con el objetivo de tener una primera valoración de la situación actual de los centros de enseñanza públicos de la provincia de Mendoza, en cuanto al cumplimiento de las medidas de prevención básicas que deben incluir los planes de emergencia, se ha realizado el presente estudio que, sin entrar en profundidades científicas, posibilita a toda la Comunidad Educativa 4

en general y, en particular, a todo el personal que desarrolla su actividad profesional en estos centros tener una visión general, por tanto, tener una base fundamental sobre la que modificar aquello que se hace mal (o no se hace) y criterios firmes con los que reclamar a la Dirección de Escuelas como responsable y garante de la seguridad personal y colectiva en todos los centros de trabajo propios.

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CAPITULO I LA PREVENCIÓN DE CONTINGENCIAS COMO “CULTURA”

En Argentina todavía no existe un patrón establecido que agrupe planes de contingencia en establecimientos escolares, excepto algunos aportes

profesionales individuales que pueden ubicarse en la red Internet. Estos casos son los menos, por lo tanto se puede consignar que el tema se encuentra totalmente desvinculado de la realidad. En conversaciones informales con funcionarios del área educativa se pudo obtener información sumaria donde no existía ninguna prevención, sobre todo porque los incendios en las escuelas son por acciones vandálicas, que por lo general ocurren durante la noche o bien en el transcurso de los feriados. Esto implica que no existe una cultura instalada entre las personas que integran la comunidad educativa, se trate de directivos, docentes, no docentes, alumnos y hasta padres. Pero se entiende que, antes de llegar a la inclusión de las experiencias mundiales en materia de planes de contingencias para establecimientos educativos, es necesario definir algunos conceptos básicos, que permitan instalar un lenguaje común para entender tanto el proceso como los mecanismos legales y técnicos que son necesarios para resolver los problemas de la índole mencionada en los establecimientos escolares. 1.1 - ¿QUÉ ES LA CONTINGENCIA O EMERGENCIA? La contingencia hace alusión a todo estado de perturbación parcial o total de un sistema y por lo general es ocasionado por la posibilidad de que ocurra un evento indeseado. Puede llegar a producir daños muy graves a personas e instalaciones por lo que requiere una actuación inmediata y organizada. Se sabe que los efectos indeseados en un sistema son disparadores para encontrar con otra palabra que requiere definición: la emergencia. Los especialistas en Derecho y Seguridad en el trabajo doctores García Blasco y González Labrada, ambos españoles, consideran que si bien “no hay un

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concepto legal de emergencia, sin embargo, a la luz de los elementos que la caracterizan, puede ser definida como un acontecimiento súbito, indeseado, previsible en muchas ocasiones, con capacidad de causar graves daños a personas, a los bienes materiales y al ambiente, además de interrumpir el proceso productivo en una zona o en la totalidad del lugar de trabajo.”1 Por experiencia se sabe que frente a las emergencias los efectos son los señalados por estos autores. A fin de unificar términos se utilizará en la presente tesis la palabra contingencia, que significa “(Del Lat. contingentĭa) posibilidad de que algo suceda o no suceda. Cosa que puede suceder o no suceder”.2 Si bien el significado pareciera un juego de palabras, es claro como concepto de aplicación porque la manera en que se toma a la contingencia como los recursos que se prepara a priori para cualquier tipo de emergencia, descartando que sucedan o no. La

planificación de acciones frente a las contingencias es parte integrante de cualquier organización, sobre todo en el caso de los establecimientos educativos. La aparición inesperada de una contingencia o cualquier otro imprevisto puede poner en serio peligro la integridad de personas y bienes. Las características de las contingencias pueden ser previsibles en muchas ocasiones, tener consecuencias graves y proyectar sus efectos sobre:  la vida y la salud de los trabajadores  las demás personas que se encuentran en el establecimiento  las personas situadas en el entorno  los bienes patrimoniales y el medio ambiente. Por ello, no debe dejarse a la improvisación la organización de los medios materiales y humanos necesarios para hacer frente a la contingencia. Los establecimientos deben estar dotados de medios técnicos y materiales para que un equipo humano, suficientemente preparado, actúe con diligencia y se eviten, en lo posible, pérdidas patrimoniales y humanas.

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GARCÍA BLASCO, J. y GONZÁLEZ LABRADA, M., Derecho de la Seguridad y Salud en el

Trabajo, Ed. Civitas, Madrid, 1998, p. 207.

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Diccionario Enciclopédico Encarta 2000. Microsoft.

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En previsión de las graves consecuencias que puede ocasionar una situación de contingencia, las administraciones públicas tienen competencias para organizar sistemas de protección civil con el objeto de evitar o limitar los efectos de estas contingencias. Pero, la mayor eficiencia de estos sistemas se logra cuando colaboran los individuos afectados, así como cuando los titulares de los establecimientos adoptan medidas preventivas para evitar la contingencia o, en caso de producirse, para protegerse contra los efectos dañinos de la misma. En conclusión, implantando medidas de prevención. La prevención constituye, por tanto, una de las modalidades de participación de los ciudadanos y de los titulares de los centros de trabajo y de otros establecimientos, ya sean públicos o privados, participación que se materializa adoptando medidas de prevención e interviniendo de forma inmediata en las contingencias que se produzcan. Para esto resulta necesario que exista una cultura de la educación para la prevención. 1.2 – LA PREVENCION COMO CULTURA Si bien la prevención necesita de la participación de los ciudadanos es importante implementarla como herramienta fundamental de la cultura en las personas. No resulta suficiente con gestos de buena voluntad, pues para la salvaguarda de la vida humana, se precisan acciones que impidan al máximo posible la ocurrencia de una contingencia. Cuando se habla de cultura resulta necesario definirla a fin de evitar ambigüedades, ya que dicho término es muy amplio y puede causar confusiones. “Cultura es el resultado o efecto de cultivar los conocimientos humanos y de afinarse por medio del ejercicio las facultades intelectuales del hombre. Por otra parte, se trata del conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos, grado de desarrollo artístico, científico, industrial, etc. de una época o grupo social”.3 Ambos significados podrían ser unidos bajo la idea de que una cultura es el conjunto de usos y costumbres de una sociedad. La prevención debe transformarse en un valor cultural ya que se trata de un “Conjunto de acciones cuyo objeto es impedir o evitar que fenómenos naturales o

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Diccionario Enciclopédico Espasa Uno. Ed. Espasa-Calpe. Madrid. 1991

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provocados por la actividad humana, causen accidentes, emergencias o desastres. La conforman todas las medidas destinadas a otorgar mejores condiciones de seguridad a la unidad educativa y su entorno”.4 El factor que incide en la prevención es el tiempo y se transforma en un determinante, ya que mientras más tiempo transcurra sin que suceda una contingencia éste juega negativamente en la cultura preventiva, propicia mayores niveles de confianza y produce que los riesgos se mantengan al margen como si estuvieran exentos de sus perjuicios. Esto implica que en el proceso educativo es necesario que exista una práctica constante de situaciones emergentes para mantener activos tanto los conocimientos como el grado de respuestas hacia lo contingente. La práctica constante se transformará con el tiempo en una actitud permanente. Cuando el suceso ya ha acontecido, es entonces cuando se pide la

apertura de investigaciones, toma de medidas, búsqueda de responsabilidades. Esto, que es común en muchas sociedades organizadas, implica una falta de cultura para la prevención. Aunque una planificación adecuada frente a la contingencia debe perseguir como objetivo principal evitar las causas que las originan estableciendo las medidas de prevención adecuadas, no se puede descartar la posibilidad, aunque sea remota, de que se presenten situaciones de emergencia. Por ello, es importante contar con un plan y una organización que permitan hacerles frente de forma rápida y eficaz, eliminando o reduciendo la improvisación en este tipo de situaciones. En un establecimiento pueden ocurrir distintos tipos de contingencias que, de no actuar para controlar su desarrollo, podrían causar graves daños a las personas y al patrimonio del establecimiento. Son sucesos de esta naturaleza los provocados por un incendio, una explosión, la fuga de una sustancia tóxica, la emisión de un agente biológico peligroso, el desplome de una estructura, una avalancha sobre una concentración de público, un sismo, una inundación, etc.

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Manual " Plan de Seguridad Escolar Santiago de Chile Marzo de 1997 p.20

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1.3 - ¿QUE ES UN PLAN DE CONTINGENCIA? El plan de contingencia persigue disminuir posibles consecuencias nefastas optimizando los recursos disponibles, por lo que su implantación implica haber dotado previamente al edificio de los medios materiales o técnicos necesarios en función de las características propias del edificio y de la actividad que en el mismo se desarrolla. Ello, a su vez, comporta previamente haber realizado una identificación de los riesgos o deficiencias del edificio, imprescindible para conocer la dotación de medios de prevención que se precisan en el mismo. "El plan de contingencia es la planificación y organización humana para la utilización óptima de los medios técnicos previstos con la finalidad de reducir al mínimo las posibles consecuencias humanas y/o económicas que pudieran derivarse de la situación de emergencia".5 Sólo en este momento, cuando el edificio está correctamente equipado, cabe hablar de la implantación de un plan de contingencia si se quiere tener la certeza de que éste será operativo y eficaz. En caso contrario, dispondrá de un documento más o menos correcto, pero ineficaz en su puesta en práctica. Para entender qué es una identificación del riesgo se establecerá el concepto de riesgo dado por la Real Academia de la Lengua Española “riesgo: implica la proximidad de un daño, desgracia o contratiempo que puede afectar la vida de los hombres”6. Como es frecuente encontrar que el término riesgo se usa como sinónimo de peligro y para poder dar una idea más general de qué es el riesgo definiremos qué se entiende por peligro: “del latín periculum: contingencia inminente de perder una cosa o de que suceda un mal” 7 Por ello la identificación del riesgo da como resultado la probabilidad de ocurrencia de un peligro. El concepto incluye la probabilidad de ocurrencia de una contingencia por factores naturales o humanos y la valoración por parte del hombre en cuanto a

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Revista On line INSHT Planes de Emergencia y evacuación en Edificios y Espacios Públicos.

Jornada Técnica. Documentación. Barcelona, 29.11.1994.Barcelona, Web INSHT, 1994

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Diccionario de la Real Academia Española, 1992, p.1.562 Diccionario Enciclopédico Espasa Calpe, 1975, p.57

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sus efectos nocivos, que en términos generales califica el grado de vulnerabilidad. La valoración cualitativa puede hacerse cuantitativa por medición de pérdidas y probabilidad de ocurrencia. Cuando se cuenta con los datos adecuados para realizar un cálculo de probabilidades se puede definir el riesgo. En cambio, cuando no existe posibilidad de calcular probabilidades, sino que sólo existe intuición o criterio personal, se está frente a una incertidumbre. Por esta razón los planes de contingencia han sido estudiados y analizados por organismos de prevención contra incendio y están enmarcados dentro de Leyes y Normas de cada país o localidad, que le dan carácter de obligatoriedad.

1.3.1 – COMPARACIÓN DE PLANES DE CONTINGENCIA DE INCENDIO PARA ESCUELAS Si bien el tema que resulta de interés es el plan de contingencia de incendio para establecimientos educativos, también resulta necesario conocer las experiencias desarrolladas en diferentes partes del mundo. Este previo conocimiento sirvió de base para fundamentar y validar teorías acerca del plan de contingencia necesario para implementarlo en la provincia de Mendoza.

1.3.1.1 – EL CASO DE ESPAÑA. EXPERIENCIA DE ANDALUCIA España es uno de los países del primer mundo que se ha desarrollado en materia de seguridad. En este país se vienen realizando diferentes trabajos en torno a los incendios y sobre todo en incendios en escuelas. Si bien la realidad de España es muy diferente a la de Argentina no sólo desde el punto de vista económico sino también en cuanto a la seguridad. Por un lado, España acaba de pasar por uno de los más grandes atentados terroristas que su historia recuerde y esto ha hecho que se extremen las medidas de seguridad y que se elaboren planes de contingencias para diferentes sectores de la población. En Andalucía existe una Norma Educativa formalizada a través de la Orden de la Consejería de Educación y Ciencia del 4 de noviembre de 1985 donde se estipula que todos los centros educativos andaluces deben tener un plan de contingencias contra incendios.

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La Defensoría del Pueblo de Andalucía después de recibir algunas denuncias acerca de la situación en que se encontraban algunos centros educacionales, en cuanto que adolecían de sistemas de protección que garantizaran debidamente la seguridad de los alumnos y demás personal docente y no docente que habitualmente utilizaban los mismos, realizó inspecciones en los centros educativos, donde se observaron carencias o deficiencias en los equipamientos básicos de seguridad contra incendios, tales como extintores, bocas de incendios, hidratantes, sistemas de aviso y alarma, sistemas de alumbrado de emergencia, equipos y material de primera intervención. Con las inspecciones se consiguieron importantes volúmenes de datos, documentos y, sobre todo, relevo de experiencias que permitieron ofrecer un diagnóstico bastante aproximado acerca de la situación de los centros docentes andaluces en materia de seguridad y protección contra incendio, a la vez que les dio la posibilidad de hacer un aporte positivo hacia la necesaria conformación de una auténtica cultura de la prevención que ofreciera verdaderas garantías a los usuarios de los centros educativos. Por esta razón, el defensor de pueblo elevó un informe especial al Parlamento con dos objetivos importantes, por un lado, tratar de mostrar una panorámica seria y rigurosa de la situación de los centros educacionales en materia de seguridad y protección contra incendio, y por otro lado, pretendía ofrecer un conjunto de recomendaciones y sugerencias que permitan mejorar las carencias e insuficiencias detectadas, con el fin último de contribuir a mejorar el nivel de seguridad. En este informe, el defensor del pueblo calificó claramente de deficitaria la situación de seguridad contra incendio en los centros educacionales andaluces y determinó unas series de recomendaciones y sugerencias para condiciones en los centros educacionales. Estas recomendaciones y sugerencias incluyen en la normativa específica sobre seguridad y protección contra incendios en centros educativos “las siguientes estipulaciones: mejorar las

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 Todos los centros educativos deben disponer de planes de contingencias debidamente elaborados.  Los planes de contingencias deben ser objeto de revisión y actualización periódica, especialmente en caso de reformas significativas en las infraestructuras o instalaciones del centro educativo.  Todos los centros educacionales deben remitir copia de sus planes de contingencias, así como de las revisiones sustanciales de los mismos, a las Delegaciones Provinciales de la Consejería de Educación y Ciencia y a los Servicios Locales de Protección Civil y Extinción de Incendios.”8 1.3.1.2 – ESPAÑA: LOS CASOS DE CASTILLA – LA MANCHA Otro relevante informe es el de la Secretaría de Salud Laboral de la Federación Regional de Enseñanza de Castilla La Mancha a la Consejería de Educación, donde después de realizar las inspecciones de las condiciones de protección contra incendio y planes de contingencias en los centros

educacionales los mismos reflejan una cruda realidad en los centros propios de la Consejería de Educación; por regla general esta Consejería incumple casi todos los preceptos y mandatos legales, estando el tema de los Planes de Emergencia sin introducir en los centros de educación. Por ello la Secretaría de Salud Laboral de la Federación de Enseñanza propone “a la Consejería de Educación, y a todos los centros de trabajo dependientes de ella, los siguientes puntos relacionados con los Planes de Emergencia:  Cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.  Realizar el Plan de Prevención y la evaluación de riesgos, de forma inmediata, en cada uno de los centros docentes y de trabajo

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José Chamizo defensor del pueblo Andaluz informe especial al parlamento

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dependientes de la Consejería de Educación, por parte del Servicio de Prevención u organismo competente.  Constituir en cada centro de trabajo dependiente de la Consejería de Educación y Cultura la figura del Coordinador de Seguridad y Salud Laboral.  Constituir en cada Delegación Provincial de Educación y Cultura la figura del Coordinador de la Seguridad en los centros de enseñanza.  Edición de un modelo de Plan de Emergencia que, manteniendo los mismos objetivos y organización, pueda ser adaptado al contexto y realidad de cada uno de los centros educativos y de trabajo de esta Consejería de Educación y Cultura.  Edición de un Manual de Autoprotección específico para todos los trabajadores de cada sector (docente, laboral y administrativo) de esta Consejería, que sirva, además, como orientación para todos los coordinadores de Seguridad y Salud de los centros.  Seguimiento riguroso de la obligación de tener confeccionado y actualizado el Plan de Emergencia y de realizar simulacros anualmente en todos los centros de trabajo dependientes de esta Consejería, basados en verdaderos planes de emergencia. “9 1.3.1.3 – MÉXICO: EL CASO DE QUERÉTARO En la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Querétaro se creó un plan de contingencias donde se definen acciones específicas y escritas de prevención, auxilio y apoyo para saber que hacer antes, durante y después de cualquier emergencia, también se determinan los riesgos más comunes a los que podría estar expuesto el personal docente y no docente del centro educativo, sobre todo a partir del comportamiento humano frente a las contingencias.

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López Ariza, Francisco. Secretario General de la Federación de Enseñanza Castilla-La Mancha.

Web Federación de Enseñanza Castilla La Mancha, (www.fe.ccoo.es )

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Este plan de contingencias tiende a velar por el derecho que tienen los trabajadores y estudiantes hacia la vida, la salud, la seguridad y al bienestar, por medio de la educación. Se declaró de carácter obligatorio para todas las facultades que conforman la Universidad Autónoma de Querétaro, y a todas las Universidades del Estado de Querétaro la necesidad de elaborar su Plan de Contingencias, conforme a sus riesgos internos y externos a los que están expuestos, en base a los análisis de riesgos, dando cumplimiento a los objetivos teórico prácticos por medio de programas ejecutables de simulacros por lo menos dos o tres veces por año, en el que deberá incluir a todo el personal que trabaje tanto dentro como fuera de sus instalaciones sin pasar por alto a los estudiantes y visitantes internos o externos de cada centro. De esta manera en la ciudad de Querétaro, México, se dispuso que: “todas las facultades y escuelas que conforman la Universidad Autónoma de Querétaro deberán poseer un Plan de Emergencias que les permita salvaguardar su seguridad y la de los demás.”10 Así, el plan de contingencia de la Facultad de Psicología se formaliza como un ejemplo y una guía para las demás facultades, escuelas y universidades. 1.3.1.4 - CHILE El gobierno de Chile a través de Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior, ONEMI, diseñó un plan Integral de Contingencias escolar, que se sustenta en la conformación de una cultura de la prevención desde la niñez, integrando a la comunidad educacional (profesores, padres y alumnos) aquellas herramientas necesarias para que mejore las condiciones de seguridad de su entorno, atendiendo todos los factores de riesgos a los cuales puede estar expuesto los centros docentes. Para dar cumplimiento a este objetivo, ONEMI capacita sobre los contenidos del plan a directivos, profesores, padres y alumnos, en jornadas que

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Elaboración de planes de emergencia y respuestas de emergencia.- A.M.H.S.A.C. 1988,

Reference Guidelines for Emergency Planning The Down Chemical Company. September 1985, Second Edition. (Congreso Nacional de Seguridad 1988). Web Universidad de Querétaro.

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se efectúan en las distintas regiones del país, alcanzando al momento una cobertura nacional de más de 14.000 personas. “El plan tiene carácter de obligatorio para todos los centros docentes”11, más de 10.000 escuelas a escala nacional, lo que representa un significativo aporte a la acción que impulsa el Gobierno de Chile en el área de prevención, dirigida a la toma de conciencia sobre la importancia de la prevención en materia de riesgos, ya sean de origen natural o provocados por el hombre. 1.3.1.5 – ARGENTINA: SITUACION ACTUAL La realidad de Argentina es muy diferente a la de los países anteriormente mencionados. Si bien existen organismos de prevención de incendios y se han diseñado planes de contingencias para centros educacionales, estos no han sido puestos a prueba; sólo hace falta remitirse a la realidad y a los casos que se han suscitado en los últimos años. Una de las visiones más generalizadas, desde el punto de vista de la prevención de incendios, es considerar a las escuelas con un riesgo bajo para este tipo de siniestros, incluso muchos piensan que, salvo por actos de vandalismo, las escuelas no se incendian. Sin embargo, a modo de ejemplo, tomamos una nota periodística histórica que dice, textualmente: “El día miércoles 30 de septiembre de 1992 en la Escuela Nº 85 Ricardo Güiraldes ubicada en el barrio de Villa Fiorito, Lanús, Provincia de Buenos Aires, a las 09:20 horas aproximadamente se produjo una explosión de gas natural que destrozó tres aulas y generó un incendio en el establecimiento”12.

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Resolución Exenta No.51, del 4 de enero de 2001, Ministerio de Educación. Web ONEMI.

VIDAMA, Sergio. Seguridad en las Escuelas Parte I. En: Revista "Security".s.e., Bueno Aires, 2000, p.15

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El caso de desarrolló de la siguiente manera: desde temprano en la escuela se dictaban clases mientras que un grupo de obreros trabajaba en la construcción de dos aulas. La explosión se produjo cuando el gasista había terminado el tendido de la cañería de gas. El olor a gas pasó desapercibido para el trabajador no así para dos docentes que desarrollaban sus clases en aulas próximas a la construcción. Las aulas ocupadas por los alumnos afectados, de quinto y séptimo grado, y los pasillos tenían como cielorraso paneles de telgopor, material muy combustible. La Ley de Higiene y Seguridad para estos productos categorizados como “muy combustibles” señala que se debe prescindir de “materias que

expuestas al aire, puedan ser encendidas y continúen ardiendo una vez retirada la fuente de ignición, por ejemplo: hidrocarburos pesados, madera, papel, tejidos de algodón y otros”13. Una de las maestras al percibir el olor a gas decidió retirar a sus alumnos del aula y dar aviso a la Directora, en tanto advertía de la situación a su compañera. Cuando los dos grados se estaban trasladando se produjo la explosión y el posterior incendio. El telgopor al arder, y por su ubicación, cayó sobre gran parte del alumnado de séptimo grado. Las dos maestras junto con la directora y la asistente social del establecimiento sofocaron las ropas y el pelo encendido de los niños y organizaron la evacuación y la atención médica. Once chicos resultaron con quemaduras en cabeza, rostros y manos principalmente. Tres alumnos y el gasista sufrieron quemaduras que afectaron parte de su cuerpo siendo los más afectados, y si bien sus vidas no presentaban peligro debieron quedar internados en el Instituto del Quemado. Existen otros tipos de incendio en los centros educacionales que son los producidos por hechos de vandalismo que a continuación se detallan:

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Higiene y Seguridad en Trabajo. Dto 351/79 de la Ley 19.587 en el Anexo VII, capitulo 18, punto 1.5.4. En: Separatas de Legislación, Ed. Errepar, Buenos Aires, 2001, p. 81.

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CUADRO ESTADÍSTICO DE INCENDIO POR HECHOS DE VANDALISMO 2003 - 200414 ESCUELA Escuela EGB Nº 43, de Tigre, Bueno Aires Escuela EGB 24 de FECHA 4 de Abril de 2003 DETALLES --------

Berisso, Buenos Aires Escuela Nº 61 de

20 de Abril de 2003

Se quemó el techo

Moreno, Buenos Aires Escuela EGB Nº62 de

19 de Octubre de 2003

-------Destrucción total del edificio

Glew Buenos Aires Colegio Normal Superior de Salto donde funcionan la EEM Nº 1, la EGB Nº 30 y el Jardín de Infantes Nº 907. Escuela Salvador Maza Dorrego Guaymallén Escuela Ing. Krause

16 de Junio de 2003

16 de Junio de 2003

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10 de diciembre de 2003

Se incendió la Preceptoría --------

Carrodilla, Mendoza Escuela Molinero Tejeda Las Heras Mendoza Escuela EGB nº 32 de La Plata Escuela EGB nº 54

22 de Noviembre 2003

3 de Diciembre de 2003

Destrucción de aula

15 de Abril de 2004

-------

Bahía Blanca Escuela EGB nº 38

2 de Mayo de 2004

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Bahía Blanca

2 de Mayo de 2004

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Página Web: Noticias para bomberos. com. ar

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un 65 por ciento fue Escuela de Nº 68 18 de Mayo de 2004 afectado en una superficie de 50 metros cuadrados. Incendio en Sala de Nº 110 de La Matanza 22 de Mayo de 2004 preceptores, Baño de varones y Sala de profesores Un incendio intencional destruyó el edificio del Bachillerato 37 de Piray Misiones 28 setiembre 2004 Destrucción total del establecimiento

Caseros, Buenos Aires

Las crónicas indican que los incendios por actos de vandalismos se produjeron en horarios no escolares. Estos casos demuestran que las escuelas sí se incendian, y no sólo por actos de vandalismo, sino también por fallas humanas y falta de mantenimiento del edificio. “En la provincia de Córdoba especialistas en prevención contra incendios coinciden en que la mayoría de los edificios públicos y centros educacionales cuentan con las condiciones mínimas de protección para evitar catástrofes en caso de incendio”15. Explican que la Ley Nacional de Higiene y Seguridad Nro.19.587 – reglamentada por el Decreto 351/79– no se cumple y que las instalaciones existentes en estos edificios no son las apropiadas. Además, indican que los elementos de extinción de incendios, extintores, muchas veces no están en condiciones o no han sido provistos y que quienes deben recargar matafuegos no tienen la capacidad para hacerlo. Todo esto indica que cientos de edificios de la Capital no son seguros.

15

Beletti Juan Carlos (www.lavozdelinterior.com.ar/2004/0808/grancordoba/nota262326_1.htm)

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Para el especialista en prevención contra incendio y profesor de la Universidad Tecnológica Nacional Regional Córdoba Ingeniero José Núñez, “en los edificios de masiva afluencia de público la evacuación debería poder efectuarse en sólo 150 segundos, de lo contrario, significa que las salidas son escasas o hay un exceso de concentración de personas”16. En tanto, el ingeniero Juan Carlos Beletti duda de que “las instituciones públicas tengan delineados los roles de incendios, o sea las personas idóneas que conozcan las salidas de emergencia, instalaciones eléctricas y de gas, y dispositivos de seguridad para actuar rápido y ayudar a los afectados durante un incendio.”17 Ambos especialistas coinciden en que uno de los problemas en los edificios públicos es que no realizan simulacros. Entienden que la mayoría de los empleados del Estado no sabe utilizar extintores ni se los capacita en prevención de incendios. Por su parte, Núñez plantea que “todos los edificios públicos y privados deberían contar con un plan de contingencias contra incendios, pero no lo tienen o lo descartan”.18 Otro caso es el ocurrido en la provincia de Mendoza, donde el día viernes 1 de octubre del 2004, en la escuela Normal Superior Tomás Godoy Cruz, ubicada en la ciudad Capital “tuvieron que evacuar la escuela Normal por un incendio y no había ningún directivo en el centro educativo”19. El fuego se desató en un depósito, hecho producido por un corto circuito en la instalación eléctrica, contiguo a la sala de actos, en el subsuelo del establecimiento. Allí había bancos en desuso, estanterías, libros antiguos y

papelería del colegio. Desde hacía tiempo el sitio estaba cerrado y los alumnos no tenían acceso.

16

www.lavozdelinterior.com.ar/2004/0808/grancordoba/nota262326_1.htm Ibídem. Ibídem. Página Web: losandes.com.ar/2004/1002/portada/nota213540_1.htm

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La alarma de incendio no funcionó y las puertas de salida de emergencia se encontraban cerradas y, a pesar del incendio, no se tomó la decisión de evacuar hasta que dos profesores y un grupo de preceptores organizaron a los aproximadamente novecientos alumnos y evacuaron el edificio. A una alumna se le tuvo que suministrar oxígeno al igual que a dos celadores que fueron los que intentaron sofocar el incendio usando los matafuegos que poseían. Según lo expuesto por Pablo Alonso, Ingeniero Industrial especialista en Ingeniería Ambiental y Director de Carrera de Gestión Ambiental de la Universidad de Congreso de Mendoza: “los componentes del riesgo son la amenaza y la vulnerabilidad. La amenaza representa aquellos factores externos que dan origen a la situación de riesgo, como factor externo no se puede modificar (nieve, zonda, sismo, etc.). La vulnerabilidad, por su parte, es el factor interno al sujeto de riesgo y está directamente relacionada con la consecuencia o daño que puede producir el episodio de análisis de riesgo (la impericia, negligencia y/o imprudencia). La herramienta por excelencia para la gestión de estos riesgos son los planes de contingencias, que las empresas o actividades potencialmente riesgosas para los establecimientos educacionales deberían tener la obligación de realizar, y los directivos de dichos establecimientos conocer”.20 En Mendoza existe un Proyecto de Ley de Accidentes Tecnológicos, fechado en 1999, en el que se detallan los planes de contingencias de actividades riesgosas del entorno. A la fecha de esta investigación el proyecto no ha sido promulgado. En síntesis, vale consignar que los episodios de derrames y/o intoxicaciones con agroquímicos en escuelas de zonas complementarias y rurales, las explosiones con incendio en industrias ubicadas en las cercanías de establecimientos especialmente en zonas urbanas, las intoxicaciones provocadas por escape de gases tóxicos, los atentados, y otros, deben concientizarse en este

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http://www.dsostenible.com.ar/opiniones/pinioncontingenciasescuelas.html

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sentido. Las consecuencias se pueden prevenir, o al menos mitigar cuando se está preparado. Sólo así se puede lograr que las vulnerabilidades se transformen en condiciones más seguras, contribuyendo a mejorar la calidad de vida. En virtud de lo expuesto, resulta necesario aclarar que existen organismos a nivel internacional, nacional y provincial encargados del estudio y la prevención de incendios, como así también leyes que regulan dicho tema. 1.4. ORGANISMOS DE PREVENCION CONTRA INCENDIO En todas las organizaciones sociales modernas el tema del fuego ocupa un lugar privilegiado. El fuego, al igual que el resto de los elementos, agua, tierra y aire, son capaces de desarrollar tal magnitud que pueden poner en peligro no sólo a campos y bosques, sino también a pueblos y ciudades. Organizarse para estas contingencias requiere la formación de organismos especializados. Según su grado de complejidad de los temas tratados se puede observar mejor bajo la perspectiva de internacionales, nacionales y provinciales, a efectos de un orden para esta investigación.

1.4.1 – ORGANISMO INTERNACIONAL Uno de los organismos más importantes en la prevención contra incendio es la National Fire Protection Association (NFPA), creada en 1896. Se trata de una organización internacional de miembros voluntarios y sin fines de lucro, que por más de 100 años se ha dedicado a incrementar los conocimientos en la protección de los efectos de los incendios en la sociedad. La misión de la NFPA es la de reducir el impacto de los incendios sobre la calidad de vida, a través del establecimiento de normas y códigos por consenso con bases científicas, programas de investigación, capacitación, educación y otros temas relacionados con la protección contra incendios. La NFPA publica en Estados Unidos los Códigos Nacionales de Incendios (National Fire Codes), y los materiales que integran el currículum escolar “Aprende a no quemarte” (Learn Not to Burn), destinados a profesionales y

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público en general, respectivamente. El segundo de los materiales responde a las necesidades de los establecimientos educativos. La acción básica de la NFPA es el sistema de producción consensual de normas, de las cuales ya existen 275, que cubren todas las áreas de la seguridad contra incendios y son aplicadas en la mayor parte de los países del mundo. Este sistema cuenta con más de 5.300 colaboradores voluntarios, con una amplia gama de profesionales, que trabajan en más de 200 comités técnicos. En 1997 se ha creado la Sección Latinoamericana NFPA Journal, con el fin de incorporar los códigos de prevención de incendio en Latinoamérica. Para la directora Olga Caledonia, unos de los temas más importantes en la protección contra incendio es la legislación, y entiende que “en Latinoamérica son muy pocos los requerimientos en prevención contra incendio. Lo acontecido en Paraguay (en referencia al incendio producido en un supermercado) es un triste ejemplo de la falta de legislación y educación de esta problemática de prevención contra incendio en nuestro Continente”.21 1.4.2 – ORGANISMO NACIONAL En 1997 se crea la Sección Latinoamericana, en la cual participa

Argentina con el nombre de Capítulo Argentino National Fire Protection Association. Esta tiene como finalidad primordial apoyar la iniciativa internacional de la NFPA con miembros residentes en Argentina, o cuyo principal lugar de empleo se ubique en este país. El jueves 28 de octubre de 2004, se realizó la ceremonia oficial en la cual el presidente, James Shannon, le otorgó al Ing. Eduardo Abé el charter del Capítulo NFPA Argentina finalmente oficializando la existencia de este importante grupo, el cual viene trabajando y organizándose de forma preliminar desde principios del 2003. Argentina, actualmente, cuenta con 80 profesionales afiliados,

aproximadamente, pertenecientes a diferentes ramos de la Industria. Los objetivos principales de los capítulos según estatuto de la NFPA son:

21

CALEDONIA, Olga Capitulo NFPA Argentina. En: Revista NFPA Journal vol. 6 nº 3 Ed. NFPA, Internacional, Argentina,2004,p. 1

23

 “Promover la ciencia y mejorar los métodos de prevención y protección contra incendios, la prevención y protección de riesgos de accidentes eléctricos y otros temas relacionados.  Promover el mejoramiento y desarrollo de sus miembros; como así también el intercambio de experiencias profesionales con expertos del ramo, nacionales o extranjeros.  Obtener y divulgar información relacionada con la seguridad contra incendios, así como contribuir a la educación e investigación en este campo.  Reunir a los miembros de la NFPA de Argentina, y establecer contacto con las entidades y personas relacionadas con los problemas derivados del riesgo de incendio y explosión, animándolas a la aplicación o continuación de empleo de las normas de seguridad contra incendio, a incorporar en sus reglamentos, códigos, normas y prácticas, los principios y los lineamientos que ofrece el conjunto de normas, códigos y materiales desarrollados por la NFPA.  Propugnar por el mantenimiento de elevadas normas de buena práctica profesional entre sus miembros, infundir principios éticos en la actividad y exigir el estricto cumplimiento del código de ética profesional adoptado por el Capítulo, que forma parte de los Estatutos y por consiguiente es de primordial y obligatoria observación por parte de sus miembros.  Ejercer la representación y ser vocero de sus miembros ante los organismos de poder público o ante entidades privadas”.22

1.4.3 – ORGANISMO PROVINCIAL En la provincia de Mendoza, los bomberos, son una fuerza policial dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad, con relación directa a la Dirección Provincial de Defensa Civil.

22

ABE, Eduardo. Capitulo NFPA Argentina. En: Revista NFPA Journal vol. 5 nº 4 Ed. NFPA, Internacional, Argentina,2003,p. 6

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El Departamento de Bomberos cuenta con un cuartel central en la ciudad de Mendoza con jurisdicción directa en los departamentos de Ciudad, Guaymallén, Las Heras, Godoy Cruz, Maipú, Luján de Cuyo, Lavalle y delegaciones departamentales agrupadas por zonas. En San Martín se encuentra la cabecera de la Zona Este que abarca también Santa Rosa, La Paz, Rivadavia y Junín. La delegación de Valle de Uco agrupa a Tunuyán, San Carlos y Tupungato. Por último, la delegación Zona Sur está integrada por San Rafael, General Alvear y Malargüe. La fuerza cuenta, además, con subdelegaciones dependientes de las cabeceras de zona en Potrerillos, El Carrizal y El Nihuil. Los bomberos no sólo combaten incendios, sino que su actividad se extiende a rescates, rastreo, buceo, actividades forenses, capacitación, pericias y asesoramiento. Esta fuerza, no cuenta con poder de policía pero representan a la opinión técnica con relación a su funcionamiento seguro en todo lo relacionado a riesgo de siniestralidad. La Defensa Civil, de la cual dependen los bomberos, forma parte de la Defensa Nacional. “Es el conjunto de medidas y actividades no agresivas que tienden a evitar, anular o disminuir los efectos causados por la guerra, los agentes de la naturaleza o cualquier desastre de otro origen sobre la población y sus bienes.”23 Para Defensa Civil la prevención de incendios o cualquier otro desastre se basa en la autoprotección. Se entiende por ella a “la organización de un conjunto de medidas preparatorias y preventivas que adoptan, bajo su propia

responsabilidad, las personas, grupos familiares, establecimientos de todo tipo y las dependencias públicas, para su directa e inmediata protección.”24 Cuanto más completa y eficaz sea la autoprotección, son menos necesarios los servicios de auxilio de la Defensa Civil, en los casos de incendio, salvamento y asistencia sanitaria, cuyos efectivos y medios deben cumplir su cometido en los lugares donde los siniestros tengan real importancia.

23

http://www.seguridad.mendoza.gov.ar/ Ibídem

24

25

1.4.4 - ¿QUE DICE LA LEY DE HIGIENE Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO? La Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo nº 19587 fue promulgada el 21 de abril de 1972, es de carácter general en materia de Higiene y Seguridad en el Trabajo. Se establece su ámbito de aplicación a todos los establecimientos y explotaciones del país, sin distinción de su naturaleza o actividad que se desarrolle en los mismos. Define los bienes jurídicos protegidos, los básicos principios y métodos de ejecución de sus postulados, los lineamientos esenciales que deben considerar las normas reglamentarias y las obligaciones

fundamentales del empleador y del trabajador Se aplicará en “todos los establecimientos y explotaciones, persigan o no fines de lucros, cualesquiera sean la naturaleza económica de las actividades, el medio donde ellas se ejecuten, el carácter de los centros y puesto de trabajo y la índole de las maquinarias, elementos, dispositivos o procedimientos que se utilicen o adopten”25. El término establecimiento se le designa a “todo lugar donde se realicen tareas de cualquier índole o naturaleza con la presencia permanente, circunstancial, transitoria o eventual de personas físicas”26 Esta ley contempla las normas técnicas, sanitarias y precautorias con el objeto de “proteger la vida, preservar y mantener la integridad psicofísica de los trabajadores”27. Por esta razón los empleadores, “persona, física o jurídica, privada o pública, que utiliza la actividad de una o más personas en virtud de un contrato o relación de trabajo”28, están obligados a brindar las condiciones de prevención en el establecimiento ante una situación de emergencia.

25

Higiene y Seguridad en Trabajo. Ley 19.587 Articulo 1º. En: Separatas de Legislación, Ed. Errepar, Buenos Aires, 2001, p. 7.

26 27

Ibíden Ibíden

28

Ibíden

26

1.4.4.1- PROTECCIÓN DE INCENDIO EN ESTABLECIMIENTOS Para la Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo, la protección de incendio “comprende el conjunto de condiciones, instalaciones y equipamiento que se deben observar tanto para los ambientes como para los edificios, aún para trabajos fuera de estos y en la medida que estos lo requieran.”29 La Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo “obliga a los empleadores a adoptar y poner en práctica las medidas adecuadas de prevención para proteger la vida y la integridad de los trabajadores, especialmente en lo relativo a la instalación de equipos necesarios para afrontar los riesgos en caso de incendio o cualquier otro siniestro”30 Está dirigida a proteger a las personas que se encuentren en el lugar de trabajo, sean o no trabajadores, ante la posibilidad de que se presente una situación de emergencia . La permanencia de personas y público en determinados establecimientos y empresas, sumado a la factibilidad de accidentes, hace necesario prever y adoptar dentro de cada entidad, las medidas de socorro y precaución adecuadas para disminuir las consiguientes pérdidas en vidas y bienes. Por ello resultaría necesario inculcar en el ánimo del establecimiento la noción de importancia que tiene para ellos la organización de la autoprotección con sus propios medios y los planes de contingencias. Por esta razón la ley establece que “el empleador tendrá la responsabilidad de formar unidades entrenadas en la lucha contra el fuego. A tal efecto, deberá capacitar a la totalidad o parte de su personal y el mismo será instruido en el manejo correcto de los distintos equipos contra incendio y se planificarán las medidas necesarias para el control de emergencias y evacuación”31. De lo expuesto en los puntos anteriores, en la situación en la Argentina y en Mendoza, se observa que se cuenta con las normas necesarias para la

29

Ibíden p. 29.

30

Ibíden p. 8.

31

Ibíden p 32.

27

prevención de incendio en cualquier establecimiento donde exista concurrencia de público en especial las escuelas.

28

CAPITULO II LA ESCUELA ANTE UN INCENDIO: PREVENCIÓN Y EDUCACIÓN PERMANENTE.

En los últimos años la necesidad de una cultura de prevención de incendio se ha manifestado en muchas de las tragedias ocasionadas por fenómenos naturales, o provocadas por descuidos del hombre en ambientes educacionales, laborales, en el hogar, en lugares públicos. Daños materiales considerables, pérdida de tiempo laborable, baja en la productividad de las empresas, problemas legales, económicos, sociales, etc. son algunas de las consecuencias de los accidentes y tragedias a los que se está expuesto en la vida diaria, peor aún cuando lo que se pierde es la salud y la vida. La consecuencia es, precisamente, la poca o nula cultura de prevención que se tiene, pues siempre se piensa que nunca va a suceder nada. Es preciso poner encima de la mesa y más aún en la comunidad educativa, justamente por ser una de las trayectorias futuribles de niños y adolescentes, el verdadero concepto de “cultura preventiva”. No se trata de un requisito meramente administrativo, sino de un condicionamiento evolutivo que fije un aprendizaje sobre el máximo respeto a conceptos, que más allá de la fe, están estructurados en principios de distintas disciplinas científicas, como son la física, química, psicología, etc. No se debe olvidar que la prevención de emergencias va más lejos de la lenta burocracia. Resulta necesario reflexionar sobre los centros educativos, donde la materia de autoprotección debe tener una doble aplicación: la propia de su redacción y el desarrollo de la “cultura preventiva”. Resulta evidente que si desde el jardín de infantes, los niños fueran educados en esta materia, su condicionamiento se iría fijando con mayor éxito a lo largo de su currículum de aprendizaje.

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2.1 – EDUCACIÓN CONTRA INCENDIOS EN ESCUELAS La educación para la seguridad contra incendios debe estar dirigida para desarrollar y cambiar la actitud y la conducta de los hombres, mujeres y niños ante el fuego. Esta comprende un amplio espectro de programas y actividades para audiencias tan distintas como son los niños en las escuelas, ciudadanos mayores, propietarios de viviendas, niños en edad preescolar, personas discapacitadas, empleados, personal de guarderías y hospitales. La educación contra incendios debe incluir puntos tales como la planificación, cómo escapar de un incendio, el cuidado de los niños, incendios en la cocina, incendios en la ropa, incendiarios juveniles, primeros auxilios para quemaduras, inspección de los riesgos de incendio, por ejemplo. Un programa educativo de este tipo, sea grande o pequeño, debe ser planificado para que sea eficaz. Desde un anuncio institucional de 30 segundos hasta un extenso programa de un año, la educación para la prevención contra incendios debe estar bien planificada, tener un objetivo, ser continua y medible. “Un posible proceso de educación contra incendios debería incluir las siguientes etapas: Establecimiento de responsabilidades y apoyos. Primera Etapa Planificación inicial Formación de un equipo de planificación. Identificación de los problemas locales de incendios. Definición de los fines y objetivos.

Desarrollar programas estratégicos. Desarrollar planes de acción para los objetivos programados Segunda Etapa Proyecto y puesta en marcha Hacer una propuesta de programa Preparación instructores Hacer pruebas piloto del material didáctico y los

30

Proporcionar Tercera Etapa Evaluación programa.

la

documentación

para

el

Determinar su eficacia Revisar los planes de acción y objetivos.”32

2.2 – CURSO EN PREVENCIÓN DE INCENDIO DE LA NFPA PARA NIÑOS EN EDAD PREESCOLAR Desde la mitad de los años 70, National Fire Protection Association, ha difundido un buen número de programas educativos sobre prevención contra incendios en Estados Unidos. Uno de los programas es el Learn Not to Burn, Mis primeros pasos en prevención contra incendio, el cual fue editado en el año 1986 contando con el apoyo de la Continental Corporation Foundation. El programa, Learn Not to Burn, organiza el material de protección contra incendios para que se pueda enseñar a lo largo del año. Las lecciones del curso están divididas en tres niveles, desde el preescolar hasta tercer grado. El programa está diseñado para que sea integrado en los programas de clase, están pensados para enseñar a los niños a evitar incendios, para que se protejan a sí mismos, a sus familias y a sus amigos del fuego y para que sepan persuadir a los demás de que deben ser conscientes en todo momento de la seguridad contra incendios. Para cada grado se le indica al maestro tres objetivos: actitud, conocimientos y comportamiento. También se sugieren actividades participativas que caen dentro de los temas que se enseñan en cada nivel, por ejemplo: aritmética, ciencias, inglés, estudios sociales, arte y música. Cada paso incluye lecciones sencillas con hojas de actividades que refuerzan cada objetivo, actividades de grupo para que la información aprendida en clase sea compartida con la familia del alumno e instrumentos de evaluación. Estos libros se pueden utilizar como complemento del amplio programa del

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CALEDONIA, Olga. Capitulo NFPA Argentina. En: Revista NFPA Journal vol. 5 nº 4 Ed. NFPA, Internacional, Argentina,2003,p 37

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curso en los grados de la escuela primaria o para empezar a enseñar seguridad contra el fuego en escuelas en las que antes no se había impartido. La implementación del curso Learn Not to Burn se distribuye mediante una red de doce representantes de educación para la prevención contra incendio en toda Norteamérica, cada uno de los cuales es un experto en este tema. Estos representantes llevan a cabo reuniones regionales y estatales para formar a los individuos interesados con el fin de establecer programas eficaces de educación para la seguridad contra incendios a nivel local. Los representantes se ofrecen también como consultores a los servicios de bomberos, comisarías de bomberos, organizaciones de padres y otros grupos para la adopción del cursillo Learn Not to Burn en las escuelas. 2.3 – IMPLEMENTACIÓN DEL PROGRAMA EN ARGENTINA – BAHÍA BLANCA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES En la República Argentina existe el Instituto Argentino de Normalización IRAM, el cual “es una organización civil no gubernamental sin fines de lucro, ONG, creada en 1935, cuya misión es contribuir a mejorar la calidad de vida, el bienestar y la seguridad de las personas, promover el uso racional de los recursos y la actividad creativa y facilitar la producción, para lo cual desarrolla y brinda servicios de normalización, certificación de productos, procesos y sistemas de gestión, capacitación y documentación”33. Para IRAM, las normas no son un patrimonio exclusivo de los técnicos, sino que son una herramienta que en la vida cotidiana pueden ser utilizadas para la prevención y protección contra los siniestros. En este sentido, ha desarrollado normas dedicadas a la seguridad de los niños y además representa a la NFPA en la Argentina. En Bahía Blanca, con asistencia de IRAM, se puso en marcha el programa Learn Not to Burn de la NFPA “ Mis Primeros Pasos en Prevención Contra Incendio”, en el año 2000, abarcando todas las escuelas oficiales y privadas del nivel inicial. Fue y es la primera experiencia de este tipo en la Argentina y América

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PAONESSA, Mario. Capitulo NFPA Argentina. En: Revista NFPA Journal vol. 2 nº 4 Ed. NFPA, Internacional, Argentina,2003,p. 14

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del Sur, abarcando cerca de 120 escuelas, 600 docentes y más de 12.000 niños, siendo de aplicación permanente en la educación. La aplicación se realizó a través de APELL, Concientización y Preparación para la Emergencia a Nivel Local, Awareness and Preparedness for Emergencies al Local Level. Este es un proceso impulsado por las Naciones Unidas diseñado para proteger a la comunidad contra pérdidas humanas y materiales, así como evitar daños al medio ambiente. El programa fue financiado por APELL mediante la firma de un acuerdo de colaboración con el IRAM y NFPA. Cuenta además con el apoyo y la participación activa de la Jefatura Educación Inicial Región XIV, Jefatura Educación de Gestión Privada XIV y el Consejo Escolar de Bahía Blanca. Es una adaptación en español, práctico, debidamente evaluado y ensayado en un programa piloto para enseñar destrezas y conocimientos sobre la protección contra el fuego a niños de 3 a 5 años en guarderías infantiles o escuelas. Evaluaciones hechas antes y después de cuatro de las lecciones, indicaron un 37% de aumento en los conocimientos. El programa puede ser usado en el hogar con los padres o las personas que cuidan de los niños. Contiene los siguientes rasgos únicos:  Identificación de ocho compartimentos claves de protección contra el fuego para niños de 3 a 5 años de edad.  Énfasis en conocimientos claves de protección de incendio que los niños deben aprender y que los encargados del cuidado de los niños deben observar en las guarderías o en las aulas de la escuela.  Planes detallados de lección para cada uno de los compartimentos de protección contra el fuego.  Plan de lección de las canciones para cada uno de los compartimentos para ser usado con la cinta de canciones originales sobre seguridad contra el fuego del músico y compositor latinoamericano Brian Amador , se incluyen las notas para guitarra con las letras de las canciones.  Las ilustraciones pueden copiarse para afiches, para colorear, o para otras actividades. 33

Está diseñado para que los maestros creen una unidad de prevención de incendios para uso en las guarderías o en el salón de clases, los ochos compartimentos claves de prevención de incendios para niños de edad preescolar son: 1. Alejarse de las cosas calientes que pueden hacer daño. 2. Avísale a un adulto cuando encuentres fósforos o encendedores. 3. Detente , tírate y rueda si se te incendia la ropa. 4. Enfría una quemadura. 5. Gatear por debajo del humo. 6. Reconoce el sonido de la alarma o el detector de humo. 7. Practica el plan de escape. 8. Reconoce al bombero como alguien que puede ayudar.

Este programa está constituido por 4 libros de recursos o niveles que han sido diseñados de tal manera que puedan integrarse fácilmente a sus actividades regulares en el salón de clase. Es un programa para la educación primaria, el nivel uno puede ser usado en la sala de 3, 4 y 5 años. En nivel 2 en el primer grado, el nivel 3 en el segundo grado y el nivel 4 en el tercer grado. Sin embargo, siempre y cuando los niveles se enseñen en orden, se pueden usar en el grado que a los educadores les parezca más apropiado. Lo más importante, es que el programa es fácil de usar y no requiere adiestramiento formal.

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CAPITULO III PLAN DE CONTINGENCIAS PARA LAS ESCUELAS DE MENDOZA

En el presente capítulo se abordará la exposición de los resultados obtenidos como consecuencia del proceso de investigación llevado a cabo para conocer la realidad de las condiciones de seguridad y protección contra incendio existentes en las escuelas de la provincia de Mendoza.

3.1. – RECOPILACIÓN DE DATOS Se centró la atención en las escuelas que son más vulnerables ante un principio de incendio. Para ello, se tuvo en cuenta: antigüedad, tipo de construcción y entorno del establecimiento. Por esta razón, se decide iniciar la investigación solicitando a la Dirección General de Escuelas, por intermedio del área de Recursos Físicos, información

sobre las condiciones de seguridad y protección contra incendio en los establecimientos educativos. La información obtenida, en este Organismo Gubernamental, resultó muy insuficiente y con un atraso en la recopilación del material cercano a los tres meses, que prácticamente resultó inútil a los efectos pretendidos. Debido a esto, se llega a la conclusión de que existe una urgente necesidad de abordar una investigación en profundidad de la cuestión. En consecuencia, se diseñó un cuestionario dirigido a los Directores de las Escuelas seleccionadas, estos accedieron amablemente a responderlo sobre determinados aspectos relacionados con la seguridad y protección contra incendio implementados en dichos establecimientos y, además, se elaboró una planilla con los requerimientos mínimos de protección contra incendio.

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3.2 - EXPOSICIÓN DE RESULTADOS DEL ESTUDIO REALIZADO El total de escuelas seleccionadas en la muestra correspondiente es de treinta. De estos, diez son del tercer ciclo y polimodal y veinte son colegios del nivel inicial o primarios. La encuesta consta de 6 preguntas con 3 únicas posibilidades de respuesta SI / NO – NS / NC. Los resultados obtenidos de las encuestas son los siguientes: CUADRO I - DATOS DE LAS ENCUESTAS

ITEM A B C D E F PREGUNTAS ¿Se encuentra en el centro educativo copias de los planos del mismo? ¿Saben los alumnos cómo actuar ante un incendio? SI NO NS/NC

8.0 % 92.0% 0.0 % 7.0 % 93.0% 0.0 % % % % %

¿Los docentes han recibido algún curso sobre 4.0 % 96.0% 0.0 incendio? ¿Están determinadas las funciones que cada docente 13.0% 87.0% 0.0 debe realizar en caso de incendio? ¿Se han realizado simulacro de incendio en los últimos 2.0 % 98.0% 0.0 5 años en el establecimiento? El personal docente y no docente ¿saben cómo utilizar 0.0 % 91.0% 9.0 los matafuegos?

Fuente: Elaboración propia 2005 GRÁFICO I: RESULTADOS OBTENIDOS EN LAS ENCUESTAS POR CADA ITEM PREGUNTADO

DATOS DE LAS ENCUESTAS

120

PORCENTAJES DE RESPUESTAS

100 80 60 40 20 0 8%

92%

93%

96% 87%

98%

91%

0% A

7%

13% 0% B 4% C 0% D 0% 2% E 0% 0% F

9%

ITEM DE PREGUNTAS REALIZADAS

SI

NO

NS/NC

Fuente: Elaboración propia 2005

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Lo que se puede apreciar de los resultados promedios obtenidos en las encuestas es: de los directivos, docentes y no docentes de las escuelas evaluadas el 92.83 % no saben cómo actuar ante un incendio, el 5,66 % cuentan con la información básica y el 9,0 % no sabe o no contesta.

GRAFICO II: REPRESENTACIÓN DE LOS DATOS DE LA ENCUESTA POR PORCENTAJE TOTAL DE RESPUESTAS

DATOS DE LA ENCUESTA

9 % NS / NC

RESPUESTAS

5,66% SI SABE LO BASICO

92,83% NO SABEN COMO ACTUAR

PORCENTAJES

Fuente: Elaboración propia 2005 Con los datos ofrecidos se puede apreciar la falta de información o capacitación que existe en los establecimientos educativos de la Provincia en relación a la prevención contra incendio. Estos porcentajes lleva a pensar que ante un incendio la población escolar actuaría en forma intuitiva.

CUADRO II - REQUISITOS MÍNIMOS DE PREVENCIÓN CONTRA INCENDIO – LEY 19587 DTO 351 CAP. VIII. PREVENCIÓN DE INCENDIO De la visita realizada a los centros educativos seleccionados se observó lo siguiente:

ITEM A B C D E CUESTIONES OBSERVADAS ¿Existe señalización de vías de evacuación en caso de emergencia? ¿Las puertas de salida son suficientes? ¿Las puertas de salida puede ser abiertas por cualquier