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Planes De La Nación En Venezuela

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Antonio 19 abril 2011

Palabras: 3044 | Páginas: 13

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refiere se limita al establecimiento de programas institucionales del Patronato Nacional de comedores escolares y al vaso de leche escolar.

SEGUNDO PLAN DE LA NACIÓN 1963-1966

Elaborado por CORDIPLAN, para el período presidencial de Rómulo Betancourt; decide basar la estrategia de desarrollo en un modelo de sustitución de importaciones y pensando en la posibilidad de formar parte del proceso de integración que se había iniciado en la región.

En lo que se refiere al comercio, este Segundo Plan de la Nación indica que en lo referente al comercio de exportación, se debe mirar atentamente la posibilidad de que Venezuela ingrese en la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio.

Por otra parte, no se refleja en este plan otro planteamiento relacionado con el proceso de integración, lo que indica que esta materia no tenía se consideraba relevante como estrategia de desarrollo nacional, representando solo una oportunidad para ampliar los mercados de exportación y el comercio entre los países de la región. Es decir, en este plan, no se observa intencionalidad alguna con respecto a adelantar un proceso de integración regional que abarcara aspectos distintos al meramente comercial.

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Tampoco destaca la importancia de la variable nutricional dentro del proceso de desarrollo nacional, este plan no agrega nada nuevo al plan anterior, simplemente amplía el programa de comedores escolares.

TERCER PLAN DE LA NACIÓN 1965-1968

Elaborado durante le período presidencial de Raúl Leoni, reconoce la necesidad que tiene Venezuela de insertarse en el proceso de integración que se desarrollaba en la región; se propone la incorporación del país a la ALALC a pesar de la oposición empresarial, el gobierno se mantiene firme en su vocación integracionista.

Este plan concibe la integración económica como la única alternativa posible para el desarrollo de nuevos impulsos dinámicos y de una estructura nacional de crecimiento más productiva y flexible. En este plan s ele brinda mayor importancia a los procesos de integración.

Se esperaba que en la medida que avanzara la fase comercial, la nación planificaría su desarrollo teniendo en consideración la necesidad de ir hacia los ámbitos políticos, sociales y geopolíticos, de forma tal que ese proceso condujera a la sociedad hacia el desarrollo humano.

Este plan se propone como objetivo fundamental obtener una mejoría significativa en los niveles de ocupación y vida de la población, para lo que considera necesario que se logre un desarrollo económico acelerado con la mayor estabilidad posible y mejoramiento de los módulos de distribución de riqueza.

Sin embargo en lo que a nutrición respecta solo hace referencia a la misma cuando propone mantener la política alimentaria, continua la ausencia de programación acorde con el problema nutricional, por lo que ésta sigue siendo un problema sanitario más.

Hasta este momento, en todos los planes se destaca un tratamiento economicista y con poca orientación al desarrollo social de la población y del país.

CUARTO PLAN DE LA NACIÓN 1970-1974

Bajo el primer gobierno de Rafael Caldera, la estrategia de desarrollo del sector externo se basaba fundamentalmente en la promoción de las exportaciones nuevas, junto con la sustitución de importaciones viejas. Los objetivos de la política comercial estaban dirigidos, especialmente al mejoramiento de las condiciones de las exportaciones petroleras y a la reducción de la dependencia monoexportadora; situación que da origen a que todas las metas del plan en materia de comercio internacional apuntaran al incremento de las exportaciones no tradicionales.

El logro de estas metas exigía, según el plan la creación de una política más activa en materia de integración económica con el fin de lograr el aprovechamiento real y efectivo de las concesiones recibidas en las negociaciones tarifarias con miras a la exportación.

En este cuarto plan la nutrición aún no tiene fuerza suficiente para convertirse en un programa independiente, debido a la ausencia de diagnósticos precisos; por lo que simplemente se le considera un programa preventivo dentro del plan de salud.

Se logra un avance en lo relacionado a las políticas de desarrollo social puesto que comienza a dar coherencia a los aspectos sociales.

QUINTO PLAN DE LA NACIÓN 1976-1980

Elaborado bajo el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y se ubica en lo que se conoce como la época del boom petrolero, período caracterizado por un incremento significativo de los precios del petróleo y por consiguiente de los ingresos del estado, situación determinante en la elaboración del mismo.

La integración regional era un proceso que no estaba entre las principales estrategias de desarrollo, con respecto a esta materia, sólo se plantea la intención de Coadyuvar al mejoramiento de la posición del Tercer Mundo, en especial de América Latina, mediante un apoyo decidido a los procesos de integración, las acciones multilaterales dentro del marco del Sistema Económico Latinoamericano (SELA) y la cooperación financiera para reducir problemas de balanza de pagos a los países en desarrollo no productores de petróleo”

Para el logro de lo anterior, se plantea la estrategia de apoyo a los organismos de integración y desarrollo latinoamericano (SELA, ALALC, Pacto Andino) y al proceso de integración subregional andino, recientemente iniciado. Se considera que se desaprovechó un período donde las condiciones de ingentes recursos permitían liderizar un proceso de integración regional en ámbitos no sólo económicos, sino políticos y sociales, con miras a mejorar las condiciones de vida del área y contar con un mayor poder de negociación ante las economías más desarrolladas.

En cambio, se continuó con la estrategia de desarrollo basada en la sustitución de importaciones o crecimiento hacia adentro, por lo que el Estado realizó grandes inversiones en las empresas básicas del hierro y el aluminio y reforzó su intervención en la economía a través de un gasto público creciente. Mientras tanto, la integración regional no consiguió avanzar en aspectos políticos, sociales y de participación de la sociedad civil en el proceso, lo que demostró falta de voluntad política para profundizar el mismo.

Es en este plan cuando por primera vez se establece vinculación entre las variables nutrición, empleo, agricultura y salud, aun así, la nutrición sigue formando parte del plan de salud y los planes referentes a la misma continuan igual.

Este plan le brinda mayor importancia al sector social, establece que los indicadores del éxito de la gestión son las variables que miden directamente la mejora de la calidad de vida (nutrición, salud, educación, vivienda, empleo, etc.)

Uno de los estudios base para este plan establece la necesidad de que el gobierno tome medidas precisas en lo que a la política de alimentación y nutrición concierne (producción, importación, distribución; etc.)

SEXTO PLAN DE LA NACIÓN 1981-1985

Es elaborado en los inicios de la crisis generada por la disminución de los precios del petróleo, es decir, para el período 1981-1985, durante el gobierno de Luis Herrera Campins. Se presenta nuevamente la necesidad de asumir la integración regional como un instrumento indispensable

para lograr el desarrollo nacional.

En este sentido las principales medidas de política contenidas buscaban estimular el avance de las negociaciones del Grupo Andino con miras a la armonización de políticas, liberación del comercio y arancel externo común. y dar énfasis al tratamiento de materias relativas al desarrollo social y cultural de la subregión, además planteaba la necesidad de crear condiciones para la conformación del mercado común andino durante la década de los ochenta y conceder al sector privado la participación necesaria en el diseño y la ejecución de la política de integración. Sin embargo, los lineamientos en esta materia estaban dirigidos a ir más allá de lo estrictamente comercial, ya que se pretendía enfatizar en lo social y cultural y avanzar hacia el mercado común, con lo que el proceso de integración regional pasaba a asumir un rol más relevante en la estrategia de desarrollo.

Sin embargo, estos planteamientos no fueron ejecutados a causa de la devaluación de la moneda

y al establecimiento de un control de cambios, en el año 1983; circunstancias económicas, desde luego, atentaban contra el proceso y obligaban a establecer prioridades distintas a las definidas en el VI Plan.

A diferencia de los planes anteriores que solo hacían énfasis en lo económico, este hace énfasis en lo económico y social, tiene como objetivo global elevar las condiciones y la calidad de vida de los venezolanos. Considera necesario incorporar factores relacionados con la atención médica directa, la producción, abastecimiento y comercialización de alimentos básicos. Considera que el plan agrícola y el Industrial están ligados a la alimentación, de igual forma los de educación, comunicación social y ciencia y tecnología, confiriéndoles participación en el desarrollo económico y social. Aunque le brinda mayor atención a lo nutricional, no pasa de ahí debido a la falta de comprensión de la magnitud real del problema.

SÉPTIMO PLAN DE LA NACIÓN 1984-1988

Durante el gobierno de Jaime Lusinchi se elabora el Séptimo Plan de la Nación, para el lapso establecido entre 1984 y 1988, este plan no hace mención alguna al tema de la integración regional, indicando la poca importancia que para el gobierno de esa época tenía esta materia, debido a la necesidad de dirigir la estrategia de desarrollo hacia otras áreas consideradas prioritarias, dada la magnitud de la crisis que enfrentaba el país.

En este período se hace un cambio en la metodología, se entiende por VII plan de la nación, el documento público por el cual el gobierno establece las líneas de desarrollo económico y social de la nación. El mismo considera la transformación de las condiciones de organización del sistema económico para liberar las fuerzas productivas y materializarlas en un aumento sostenido de bienestar social. Además, propone reforzar los estímulos a la agroindustria y a la producción selectiva de bienes del sector agrícola.

OCTAVO PLAN DE LA NACIÓN 1989-1999

Este plan fue conocido como El Gran Viraje, con el mismo se pretendía pasar de una sociedad basada en el consumo incontrolado de la renta petrolera a una basada en el trabajo productivo y creativo. De un país con grandes desigualdades sociales a uno con mejor distribución de la riqueza. De un sistema político con limitaciones en su capacidad para afrontar los dilemas de las decisiones colectivas a una democracia en avance, cada vez más participativa. De una situación cultural vulnerable y dependiente a un sostenido desarrollo cultural nacional.

Este plan se diseñó en torno a lo que se conoció como el hexágono estratégico, que estaba constituido por los siguientes lineamientos generales: compromiso social, crecimiento sin inflación, capitalización de los recursos humanos, cambio institucional, conservación de los recursos naturales y competitividad internacional.

En lo referente a la competitividad internacional, el tema de la integración regional es tratado como fundamental para el logro de los objetivos del plan y se reconoce, que a pesar de los esfuerzos realizados, el proceso de integración no había avanzado lo suficiente planteándose la necesidad, en el corto plazo, de reorientar la estrategia integracionista a fin de que sirviera de apoyo a la reinserción de América Latina en el mercado mundial, en el marco de la política de regionalismo abierto presente en la zona.

A pesar de los buenos propósitos contenidos en el plan con relación a la profundización del proceso de integración regional, los logros del mismo se circunscribieron fundamentalmente a lo comercial, ya que el resto de los indicadores tanto económicos como sociales continuaron deteriorándose. Esto pudo ser consecuencia de los conflictos sociales y políticos suscitados en el país en ese período que condujeron a la suspensión del mencionado plan.

NOVENO PLAN DE LA NACIÓN 1995-1999

Durante el segundo período presidencial de Rafael Caldera se diseña el Noveno Plan de la Nación, conocido como Un Proyecto de País, el mismo ofrecía a la sociedad venezolana la construcción de un proyecto de país basado en cinco líneas de acción: la inserción estratégica del país en el contexto internacional, con el proyecto estratégico: Venezuela en la sociedad global del siglo XXI; la transformación del aparato productivo: una estrategia macroeconómica para el desarrollo con equidad; la construcción de una economía competitiva con equidad, ambiente y ordenamiento del territorio sustento del nuevo desarrollo; el proyecto de solidaridad social: calidad de vida y solidaridad social; la transformación de la educación y el conocimiento y la reforma del estado: reforma del estado para el nuevo proyecto de país.

Lineamientos que estarían acompañados de una estrategia macroeconómica para el desarrollo con equidad y una de ambiente y ordenamiento del territorio como sustento del nuevo modelo de desarrollo.

El proceso de integración regional, ocupó un lugar importante en el lineamiento sobre la inserción estratégica del país en el contexto internacional, expresando que la acción integracionista en América Latina tiende a orientarse casi exclusivamente hacia los aspectos económicos y, a veces, simplemente comerciales del proceso de integración, desatendiendo los factores políticos que necesariamente intervienen en él.

Durante el período de vigencia del plan (1995 – 1999) se alcanzaron resultados favorables en materia de un mayor intercambio comercial entre los países del Grupo Andino y la adopción de políticas tendentes a reforzar el sistema institucional andino. En este último caso, en 1997 se aprobó el Protocolo Adicional sobre Elecciones Directas y Universales de los representantes del Parlamento Andino, el cual fue puesto en práctica en Venezuela a partir de 1998.

Sin embargo, el proceso pudo haber avanzado con mayor rapidez y obtener resultados a niveles más allá de lo económico, de no haber sido por los desequilibrios macroeconómicos presentes en Venezuela a finales de la década de los noventa, la poca voluntad política para enfrentar con mayor firmeza este proceso y la falta de participación de la sociedad civil en el mismo. Esto último, como consecuencia de la ausencia de mecanismos de convocatoria, diálogo y concertación que generaran un arraigo hacia el proceso y la formación de una conciencia favorable a la integración.

PLAN DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL DE LA NACIÓN 2001 – 2007

En el año 1999, asume la Presidencia de la República, Hugo Chávez y el Ministerio de Planificación y Desarrollo, presenta las Líneas Generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001 – 2007. En el mismo se asume que la superación de la crisis estructural de Venezuela requiere profundos cambios y, que por ello la visión del desarrollo presente en el plan es de largo plazo.

Asimismo, en las líneas se establece que para alcanzar el desarrollo se deben lograr los siguientes equilibrios: Político, Económico, Social, Territorial e Internacional. Este último afianzado en la reafirmación de la vocación integracionista del país, por lo que se confirma la necesidad de relaciones internacionales equitativas y mutuamente respetuosas, que intensifiquen los procesos de cooperación e inserción de Venezuela en todo el ámbito mundial, enfatizando la integración de las naciones latinoamericanas y caribeñas

En términos generales se presenta una visión de la integración regional que sobrepasa lo económico y, enfatiza en el ámbito político y social del proceso. Además, se considera el proceso como parte de la estrategia de desarrollo nacional. Resalta el impulso que ha tenido la integración latinoamericana en estos últimos años, a través del avance de las negociaciones que se han realizado a nivel político, con el propósito de profundizar el proceso.

Sin embargo, se considera que existe una mayor perspectiva integracionista en Venezuela y pareciera que se ha creado la necesidad de profundizar y avanzar en el proceso en áreas políticas, sociales y de participación de la sociedad, como alternativa viable ante la conformación del ALCA, ya que frente a esta posibilidad, los países tendrán un mayor poder negociador en la medida en que presenten propuestas en bloque y no de forma aislada.

PROYECTO NACIONAL SIMÓN BOLÍVAR-PRIMER PLAN SOCIALISTA 2007 - 2013

Se espera que este plan permita lograr el establecimiento de una democracia profunda en el país y el desarrollo económico y social del país para el período 2007-2013.

Este plan está integrado por las siguientes líneas programáticas: Nueva Ética Socialista, la Suprema Felicidad Social, la Democracia Protagónica Revolucionaria, el Modelo Productivo Socialista y la Nueva Geometría Nacional.

Según el presidente de la República todas las líneas programáticas dependen de la primera, que busca la creación de una sólida arquitectura ética de valores que conformen la Nación, la República y el Estado Moral-Socialista, el presidente manifestó que los cambios experimentados en el país hasta ahora son simplemente una transición y que ahora se comenzará con el primer plan socialista.

El proyecto ético Socialista Bolivariano tiene como misión la superación de la ética del capital, y se centra en la configuración de una conciencia revolucionaria de la necesidad de una nueva moral colectiva, que solo puede ser alcanzada mediante la dialéctica de la lucha por la transformación material de la sociedad y el desarrollo de la espiritualidad de quienes habitan Venezuela. Tal dialéctica debe llevarnos a fundar la convicción de que si nosotros mismos no nos cambiamos, de nada valdría cambiar la realidad exterior