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Politica Monetaria En El Peru

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Kate 15 abril 2011

Palabras: 10470 | Páginas: 42

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ias empleados en nuestro país por los diferentes gobiernos de turno y como ha influenciado positiva o negativamente en nuestra economía en diversas formas.

La Política Monetaria se orienta a controlar la expansión de la cantidad de dinero y la evolución de los tipos de interés. Es utilizada por un Gobierno o por el Banco Central de un país a fin de influir directamente sobre el valor de la divisa nacional, la producción, la inversión, el consumo y la inflación.

Los encargados de aplicar la política monetaria en el Perú son: el Banco Central de Reserva, encargado de manejar los instrumentos monetarios que regulan la liquidez y el gobierno a través del Ministerio de Economía y Finanza (MEF), quien establece los objetivos económicos que se pretende lograr.

La mejor manera de formarnos una idea cuantificable o medible de si un país está mejorando ó no es mediante el incremento progresivo y sostenido de los niveles de producción, también hay que considerar otros indicadores como las variaciones de la inflación, que a su vez determina el crecimiento en términos reales de la producción. Una economía próspera es claramente una economía que tiene un elevado crecimiento de la producción, un bajo desempleo y una baja inflación.

La economía peruana esta en constante crecimiento producto de la política monetaria del BCR que ha sido la pieza fundamental en este proceso que estamos en camino. La experiencia de los últimos años muestra la importancia que la política monetaria tiene para mantener la estabilidad de los precios y para estimular el crecimiento económico.

CAPITULO I

LINEAMIENTOS GENERALES

1.1 ¿Qué es Política Monetaria?

La política monetaria es una política económica que usa la cantidad de dinero como variable de control para asegurar y mantener la estabilidad económica. Para ello, las autoridades monetarias usan mecanismos como la variación del tipo de interés, y participan en el mercado de dinero. [1]

1.2 Objetivos

Dentro de los objetivos que plantea una política monetaria en un país determinado son los siguientes:

• Estabilidad del valor del dinero

• Plena ocupación (mayor nivel de empleo posible)

• Evitar desequilibrios permanentes en la balanza de pagos

1.3 Mecanismos

El Banco Central puede modificar la cantidad de dinero directamente, pero hay otras formas de cambiar la cantidad de dinero en circulación, estas son:

A. Variación del tipo de interés

Indica cuánto hay que pagar por el dinero que nos presta un banco.

Por eso, si el tipo de interés es muy alto, no todos los inversores podrán permitírselo, y no pedirán muchos préstamos. El dinero se quedará en el banco. En cambio, una bajada de los tipos de interés incentiva la inversión y la actividad económica, ya que los empresarios dispondrán fácilmente de dinero para invertirlo en sus proyectos.

Por tanto, los cambios en la tasa de interés están relacionados directamente con la cantidad de dinero que circula en el mercado.

B. Variación del coeficiente de caja

El coeficiente de caja (o encaje bancario o coeficiente legal de reservas) indica qué porcentaje del dinero de un banco ha de mantener en reservas líquidas, o sea, guardado sin poder usarlo para dejarlo prestado. Se hace para evitar riesgos.

Si el banco central decide reducir este coeficiente (guardar menos dinero en el banco y prestar más), eso incentiva a la economía y aumenta la cantidad de dinero en circulación, ya que se pueden conceder aún más préstamos. Si el coeficiente aumenta, el banco se reserva más dinero, y no puede conceder tantos préstamos. La cantidad de dinero baja.

De esta forma, el banco puede aportar o quitar dinero del mercado sin tener que fabricar más moneda.

C. Compra/Venta de Deuda Pública

La deuda pública consiste en títulos emitidos por el Estado, y pueden ser letras, bonos y obligaciones. Básicamente, son papeles que se le compran por un precio, y que al cabo de un tiempo nos comprarán por otro, probablemente mayor.

Si el Estado pone de golpe a la venta muchos títulos, y la gente los compra, el Estado está recibiendo dinero de la gente, y por tanto la gente dispone de menos dinero. De esta forma está reduciendo la cantidad de dinero disponible en el mercado. En cambio, si el Estado decide comprar títulos (recibir los papeles y dar dinero a cambio), está inyectando dinero en el mercado, ya que la gente dispondrá de dinero que antes estaba guardado.

Éste es el objetivo de la deuda pública, pero, como su nombre indica, el dinero retenido debe ser devuelto en el futuro.

1.4 Historia de la Política Monetaria

La política monetaria está desarrollada por economistas como Irving Fisher, Friedrich Hayeck y Milton Friedman. Se basan en las ideas de economistas clásicos (Adam Smith, John Stuart Mill, otros), que ya la propusieron en una crisis económica como el crack de 1929. Sugieren que el Estado no debe intervenir activamente en la economía en caso de depresión (ya que es probable que la empeore), y que debe limitarse a controlar la cantidad de dinero.

En contraposición al monetarismo, está el keynesianismo (John Maynard Keynes) y su política fiscal, que defiende lo contrario: el Estado debe participar aumentando el gasto público y reduciendo los impuestos. Actualmente, aunque se estudia keynesianismo en las universidades españolas, hace más de 40 años que quedó fuera de la ciencia económica.

En el caso del crack de 1929, la política monetaria falló. Los clásicos creían que al haber caído la cantidad de dinero, también bajarían los precios y los salarios, y se volvería automáticamente al pleno empleo. Pero resultó que tanto precios y salarios son rígidos a la baja; o sea, que los empresarios se negaban a bajar los precios, y los trabajadores a cobrar menos.

1.5 Entidades que regulan la Política Monetaria

Los bancos centrales son las autoridades responsables de proveer de moneda y de instrumentar la política monetaria. Esta última esta asociada al conjunto de acciones a través de las cuales la autoridad monetaria determina las condiciones bajo las cuales proporciona el dinero que circula en la economía, con lo cual influye en el comportamiento de la tasa de interés de corto plazo.

La definición de los objetivos que debe perseguir la política monetaria ha sido un tema que ha ocupado a los economistas y a la opinión pública desde que los bancos centrales se consolidaron como las entidades responsables de proveer a las economías de moneda nacional y de instrumentar la política monetaria. Al respecto, y en paralelo con los avances académicos y la experiencia en la materia, el entendimiento sobre la política monetaria ha evolucionado considerablemente en las últimas décadas.

Actualmente, ha quedado claro tanto en círculos académicos como entre las autoridades monetarias alrededor del mundo, que la mejor contribución que la política monetaria puede hacer para fomentar el crecimiento económico sostenido es procurando la estabilidad de precios. Por tanto, en años recientes muchos países, han reorientado los objetivos de la política monetaria de forma que el objetivo prioritario del banco central sea el procurar la estabilidad de precios. Este objetivo se ha formalizado, en la mayoría de los casos, con el establecimiento de metas de inflación en niveles bajos.

Al respecto, es importante mencionar que el banco central no tiene un control directo sobre los precios ya que éstos se determinan como resultado de la interacción entre la oferta y demanda de diversos bienes o servicios. Sin embargo, a través de la política monetaria el banco central puede influir sobre el proceso de determinación de precios y así cumplir con su meta de inflación.

Lo anterior sugiere que para la autoridad monetaria es sumamente importante conocer los efectos que sus acciones tienen sobre la economía en general y, particularmente, sobre el proceso de determinación de precios. El estudio de los canales a través de los cuales se presentan dichos efectos se conoce como mecanismo de transmisión de la política monetaria. Este se ilustra, a grandes rasgos, en el Diagrama 1.

Diagrama 1.

Mecanismo de Transmisión de la Política Monetaria

[pic]

En general, los bancos centrales conducen su política monetaria afectando las condiciones bajo las cuales satisfacen las necesidades de liquidez en la economía, lo que podría definirse como la primera etapa del mecanismo de transmisión. Esto se lleva a cabo a través de las condiciones bajo las cuales la autoridad monetaria proporciona dicha liquidez a los participantes en el mercado de dinero, ya sea mediante modificaciones en algunos rubros del balance del banco central o con algunas medidas que influyan de manera más directa sobre las tasas de interés.

Los principales elementos de la segunda etapa del mecanismo de transmisión se pueden dividir para su explicación en cuatro canales a través de los cuales la tasa de interés de corto plazo puede influir sobre la demanda y oferta agregada y posteriormente los precios.

a) Canal de Tasas de Interés.

En general, las tasas de mediano y largo plazo dependen, entre otros factores, de la expectativa que se tenga para las tasas de interés de corto plazo en el futuro. Así, cuando el banco central induce cambios en las tasas de interés de corto plazo, éstos pueden repercutir en toda la curva de tasas de interés.

Es importante destacar que las tasas de interés nominales a diferentes horizontes también dependen de las expectativas de inflación que se tengan para dichos plazos (a mayores expectativas de inflación, mayores tasas de interés nominales). En general, ante un aumento en las tasas de interés reales se desincentivan los rubros de gasto en la economía. Por un lado, al aumentar el costo del capital para financiar proyectos, se desincentiva la inversión. Por otro, el aumento en las tasas de interés reales también aumenta el costo de oportunidad del consumo, por lo que éste tiende a disminuir.

Ambos elementos inciden sobre la demanda agregada y eventualmente la inflación.

b) Canal de Crédito.

Un aumento en las tasas de interés disminuye la disponibilidad de crédito en la economía para inversión y consumo. Por una parte, el aumento en las tasas de interés encarece el costo del crédito y la cantidad demandada del mismo disminuye. Por otra, la oferta de crédito también puede reducirse, en virtud de que una tasa de interés real mayor puede implicar mayor riesgo de recuperación de cartera, a lo que los intermediarios financieros típicamente reaccionan racionado el crédito. La disminución del consumo y la inversión se traduce a su vez en una disminución en la demanda agregada y consecuentemente en una menor inflación.

c) Canal del Tipo de Cambio.

El aumento en las tasas de interés suele hacer más atractivos los activos financieros domésticos en relación a los activos financieros extranjeros. Esto puede dar lugar a que se presente una apreciación del tipo de cambio nominal que puede dar lugar a una reasignación del gasto en la economía. Ello debido a que el referido ajuste cambiario tiende a abaratar las importaciones y a encarecer las exportaciones. Ello tiende a disminuir la demanda agregada y eventualmente la inflación. Por otra parte, la apreciación del tipo de cambio significa una disminución en el costo de los insumos importados que a su vez se traduce en menores costos para las empresas, lo que afecta favorablemente a la inflación.

d) Canal del Precio de Otros Activos.

Un aumento en las tasas de interés tiende a hacer más atractiva la inversión en bonos y disminuye la demanda de acciones, por lo que el valor de mercado de estas últimas, así como el de otros activos puede disminuir. Ante la caída en el valor de mercado de las empresas, éstas pueden ver deteriorada su capacidad para acceder a diversas fuentes de financiamiento, lo cual dificulta la realización de nuevos proyectos de inversión. Lo anterior también conduce a una menor demanda agregada y a una disminución en la inflación.

e) Canal de Expectativas.

Las decisiones de política monetaria tienen efectos sobre las expectativas acerca del desempeño futuro de la economía y, en particular, el de los precios. Es precisamente con base en dichas expectativas que los agentes económicos realizan el proceso por el cual determinan sus precios. A su vez, las expectativas de inflación tienen efectos sobre las tasas de interés y éstas sobre la demanda y oferta agregada a través de los canales mencionados anteriormente. Para ilustrar el papel que tienen las expectativas de inflación en la economía es importante destacar que las previsiones sobre costos e ingresos futuros de las empresas son muy importantes para determinar los precios y niveles de producción de los bienes y servicios que éstas ofrecen.

Finalmente, es importante destacar que los diferentes canales por los cuales se transmiten los efectos de la política monetaria a la economía suelen complementarse entre sí, ya que operan de manera simultánea. Cabe señalar que existen canales adicionales a través de los cuales la política monetaria influye sobre el comportamiento de la inflación, sin embargo, los antes descritos son los de mayor relevancia.

1.6 Entidades que regulan la Política Monetaria en el Perú

La política monetaria son las decisiones que toma el banco central de reserva en relación al control de la oferta monetaria.

Cuando el banco central de reserva lleva a cabo una política monetaria expansiva, se produce un incremento de la oferta monetaria. Este tipo de políticas producen, además un efecto expansivo sobre el nivel de producción y empleo, ya que, como veremos provocan una disminución del tipo de interés del mercado favoreciendo la inversión privada y consecuentemente el nivel de producción y empleo.

Del mismo modo cuando el Banco Central de Reserva lleva a cabo una política monetaria contractiva, se produce una disminución de la oferta monetaria produciendo en este caso un aumento del tipo de interés lo que reduce la inversión privada y por tanto el nivel de producción y empleo.

1.6. 1. Instrumentos monetarios

Los instrumentos monetarios más comúnmente aplicados son: las operaciones de mercado abierto, la manipulación de la tasa de redescuento y la variación en los porcentajes de reservas obligatorias.

1. Las operaciones de mercado abierto.- es el principal instrumento de la política monetaria y consiste en la compra-venta de fondos públicos ó privados por parte del BCR. Se manifiesta mediante la elevación ó disminución de los tipos de interés (reducción o aumento de la liquidez), venta ó compra de valores (provocará una detracción ó inyección de liquidez al sistema financiero).

2. El redescuento.- es la adquisición de valores, funcionan como créditos concedidos por el BCR a las entidades financieras. Cuando el BCR disminuye el tipo de redescuento inyecta liquidez al sistema financiero, los bancos tendrán mayor cantidad de dinero que podrán prestar.

Este instrumento funciona más a través de modificaciones en el tipo de interés.

3. Variaciones en los porcentajes de reservas obligatorias.- esta es la reserva de las instituciones financieras frente a sus depósitos. Estas reservas cumplen fines como solvencia, liquidez, control monetario ó financiamiento del déficit público.

Los instrumentos vistos anteriormente tienen como objeto regular la liquidez, por lo que la mejor forma de analizar el manejo de estos instrumentos es a través de la cantidad de dinero en la economía, mejor llamada Emisión primaria ó base monetaria, que es el pasivo monetario del Banco Central de Reserva, constituido por billetes y monedas emitidos y depósitos en moneda nacional del sistema financiero y del sector privado mantenidos en el instituto emisor.

“La emisión una vez controlada la Inflación, debe ser igual al crecimiento de la producción y en caso de darse altos niveles de inflación, debe ser igual al crecimiento real más un valor de la inflación esperada, necesariamente mucho menor que la inflación actual” [2]

CAPITULO II

POLITICA MONETARIA EN EL PERU

2.1 Política monetaria cambiaria en los años 90

En la década de los noventa, el Banco Central ha aplicado una política monetaria activa, en contraposición a los años anteriores en que su política fue pasiva, respondiendo principalmente a las necesidades de financiamiento del sector público.

En lo referente a las anclas nominales, en general no ha existido una ancla pura, sea monetaria o cambiaria, con excepción de algunos períodos cortos. Se adoptó más bien un sistema “híbrido”, sin metas fijas anunciadas. Si bien en la mayor parte de los siete años en estudio se ha privilegiado el control monetario, al mismo tiempo se ha buscado evitar fluctuaciones bruscas del tipo de cambio, para lo cual se interviene en el mercado cambiario mediante una flotación sucia.

Inicialmente se privilegió el ancla cambiaria, se unificó el tipo de cambio (lo que significó una devaluación del 50% con relación al tipo de cambio paralelo tres días antes del programa) y se estableció una trayectoria no anunciada del precio del dólar hacia la meta definida. El BCR intervino con una cotización por debajo de la meta, lo cual no sólo permitía un mayor control sobre el ritmo de monetización, sino que en alguna medida se inducía a los agentes económicos a deshacerse de sus inventarios, con lo cual se reforzaba el control de la inflación. El esquema duró hasta fines de setiembre de 1990, alcanzándose la meta fijada para el tipo de cambio. A continuación se pasó a un ancla monetaria relativamente flexible y no anunciada, pues se buscaba una reducción paulatina de la tasa de crecimiento de la base monetaria.

Este esquema se aplicó hasta fines de 1992, pero su manejo no fue uniforme y el énfasis relativo que se puso en el control monetario y en el sostenimiento del tipo de cambio fue variable. Con esto entramos a una segunda fase, marcada por una relativa volatilidad de los agregados monetarios combinada con una apreciación del sol. Ello se debió a la falta de coordinación entre las políticas fiscal y monetaria. La necesidad de mantener el equilibrio fiscal (y sobre todo aumentar los ingresos fiscales) indujo al gobierno a efectuar las alzas desordenadas de los precios públicos reseñadas más arriba, dificultando la política monetaria. Adicionalmente, la falta de una recirculación oportuna de los excedentes fiscales llevó a fluctuaciones no deseadas en la oferta de dinero y en el tipo de cambio.

De otro lado, la experiencia peruana no corrobora el argumento de que el ancla monetaria produce una recesión inicial, mientras que sucede lo opuesto con el ancla cambiaria. Si bien la mayor recesión se produjo a inicios del plan de estabilización, fue en este período cuando precisamente se aplicó una meta cambiaria.

2.1.2 Afluencia de capitales

Finalmente, de 1993 a 1997, se logró el afinamiento y consolidación de la política monetaria gracias al aumento sustantivo del flujo de capitales del exterior (a partir de 1994). La entrada de capitales a largo plazo que en 1992 alcanzó sólo US$ 200 millones, llegó a US$ 1,226 millones en 1993, US$ 3,838 millones en 1994 (US$ 2,241 millones correspondieron a la privatización), US$ 2,551 millones en 1995, US$ 4,080 millones en 1996 y US$ 2,736 millones en 1997.[3]

Esta afluencia de capitales permitió financiar un creciente déficit en cuenta corriente y acumular reservas internacionales. Así, el déficit en cuenta corriente que fue de 3.6% del PBI en 1991, se elevó hasta 7.3% en 1995 para disminuir hasta 5.9% en 1996 y 5.2% en 1997. De otro lado, las reservas internacionales netas del Banco Central se incrementaron de US$ 3,155 millones a fines de 1992 hasta US$ 10,169 millones a fines de 1997.

En este período, las metas de la emisión y del tipo de cambio fueron referenciales y no anunciadas, e incluso el Banco Central tenía la potestad de cambiarlas dentro del mes. Obsérvese que esta flexibilidad hace que el concepto de anclas se torne más aparente que real, lo cual no es sorprendente, pues al no ser precisa la vinculación entre los agregados monetarios y la inflación, el BCR sostuvo que su objetivo era más bien la estabilidad de precios, es decir, que su política monetaria estuvo guiada en lo sucesivo por una meta de inflación anual (inflation targeting).

2.1.3 Apreciación cambiaria

Ante el flujo de capitales externos, el Banco Central optó por una intervención esterilizada para evitar una apreciación mayor de la moneda nacional. Esta intervención se ha dado en el contexto de un descenso gradual de las tasas de interés.

Debe considerarse que en los primeros siete años del proceso de estabilización se produjo una apreciación de la moneda nacional del orden del 20%, mientras que el tipo de cambio real no ha tenido una evolución uniforme a lo largo del período. La apreciación se ha concentrado en el primer año y medio de la estabilización y en 1994. En la etapa inicial, la apreciación reflejó la significativa corrección de los precios públicos, mientras que en 1994 estuvo influenciada por la mayor entrada de capitales del exterior.

Para enfrentar este problema, se introdujeron mecanismos adicionales al encaje bancario en moneda extranjera establecido en 1991. En junio de 1992 se iniciaron operaciones de mercado abierto con los ya mencionados CDBCRP, que llegaron a los S/. 1,000 millones en 1995. A partir de ese año y el siguiente, los depósitos del gobierno en el BCR adquirieron más importancia como instrumentos de esterilización. Así, mientras los CDBCRP se redujeron en S/.359 millones en 1996, los depósitos del sector público en el Banco Central crecieron en S/. 428 millones. Esta intervención ha sido, en general, exitosa. A diferencia de otras experiencias, no propició un aumento significativo de las tasas de interés ni generó un déficit cuasifiscal relevante.

2.2. La Dolarización del sistema bancario

En el gobierno de Alberto Fujimori Fujimori utiliza la política monetaria con propósitos de producción y empleo. ¿Cuál era esa dificultad?. Es la contradicción entre el objetivo de corto plazo de estabilización y el objetivo de largo plazo de crecimiento económico sostenido.

El control de la inflación se hizo atrasando el tipo de cambio y estimulando la dolarización del sistema bancario. El resultado fue la real desvinculación de la política monetaria de los objetivos de reactivación y crecimiento. Al estimular y fortalecer el proceso de dolarización, se redujo notablemente la posibilidad de poner el tipo de cambio al servicio de la producción y el empleo, como corresponde en una economía abierta y de mercado. [4]

Los aumentos del tipo de cambio amenazan la estabilidad del sistema bancario debido a que aumenta su cartera morosa al disminuir la capacidad de pago de las familias y empresas que perciben sus ingresos en soles, pero que se encuentran endeudadas en dólares. Rescatar la utilidad de la política monetaria es, por lo tanto, imaginar medidas que estimulen el uso generalizado de la moneda nacional o reduzcan gradualmente la proporción dolarizada del portafolio bancario heredado de la dictadura fujimorista.

CAPITULO III

POLITICA MONETARIA DEL GOBIERNO

DEL DR. ALEJANDRO TOLEDO

3.1. Evolución de la economía

Existen dos etapas diferenciadas en lo que va del gobierno de Alejandro Toledo. La primera, de expansión económica, desde el tercer trimestre de 2001 hasta el primer trimestre de 2003 y la segunda, de desaceleración, desde el segundo trimestre de 2003 hasta comienzos de 2004. A mediados de 2004 se espera una ligera aceleración, vinculada a las exportaciones y Camisea.

La expansión económica del primer período estuvo influida por cuatro factores.

Primero, la existencia de una amplia brecha productiva respecto del PBI potencial.

Ello permitió que se registraran tasas de crecimiento relativamente elevadas, sin que necesariamente se produzca un aumento de la inversión.

Segundo, las políticas macroeconómicas expansivas.

Tercero, el aumento de la oferta total de dinero, producto del ingreso de capitales en la economía.

Cuarto, la entrada en operaciones de los proyectos mineros.

La desaceleración económica se fundamenta en dos factores. Primero, la pérdida de impulso de las políticas monetarias y fiscales. El sesgo expansivo de ambas se moderó, en línea con el aumento de la inflación y las restricciones fiscales. Segundo, la baja respuesta del sector privado al crecimiento, producto de la incertidumbre política. La idea de las políticas monetarias expansivas era lograr un impulso en el sector privado, que debería traducirse posteriormente en un aumento de la inversión. Sin embargo, la respuesta de la inversión privada estuvo por debajo de los niveles esperados, como se puede apreciar en el gráfico 3.

3.2 Política monetaria e inflación

El principal problema que ha enfrentado el BCRP, ha sido una inflación excesivamente baja. Hacia fines de 2001, la inflación subyacente se encontraba por debajo de 1,5%, mientras que en el primer trimestre de 2002, la inflación total llegó a registrar tasas negativas.

La política monetaria, en tal sentido, fue exitosa al acelerar el ritmo inflacionario hasta el 2,5% anual. El sesgo expansivo que se implementó, se observa a partir de la fuerte reducción de las tasas de interés locales y el incremento de la emisión primaria.[5]

La política monetaria expansiva del BCRP se prolongó durante 2002. Sin embargo, hacia finales de ese año, ante la crisis regional provocada por las elecciones en Brasil y por las mejores perspectivas internas, el BCRP pasó a una política monetaria neutral. No obstante, gracias al entorno internacional, las condiciones monetarias locales continuaron expansivas. Luego, a partir de 2003, ese sesgo ha continuado, en promedio, neutral.

En 2004, la aceleración de la inflación determinaría que las condiciones monetarias locales se vuelvan más restrictivas. Las opciones que tiene el BCRP son dos.

Primero, aumentar la tasa de interés de referencia. Sin embargo, el aumento de los precios no se fundamenta en una aceleración de la demanda agregada, sino más bien responde a shocks de oferta. Segundo, dejar caer el tipo de cambio. La apreciación del sol reduciría el precio de los bienes anclados al dólar. Esta opción es adecuada, pues la caída de tales precios compensaría la inflación por fuentes externas.[6]

3.3 ¿Cuál fue el origen del auge?

El crecimiento económico se inicia con las nuevas políticas macroeconómicas adoptadas por el gobierno de Toledo, y que nada tienen que ver con las recetas neoliberales. Se combatió la dolarización aumentando encajes a los depósitos en moneda extranjera, reduciendo la remuneración a estos encajes y limitando las líneas de crédito del exterior de las empresas bancarias. Se mantuvo un tipo de cambio real alto y estable, mediante una regla de intervención cambiara esterilizada. Se adoptó un esquema de política monetaria de metas explícitas de inflación. Se empezó el desarrollo del mercado de deuda pública en soles que ayudó a la estabilidad de la política fiscal, a la desdolarización y también a reducir el costo del crédito. Asimismo, se adoptó la política de incremento de reservas internacionales para enfrentar las dificultades financieras asociadas a los shocks externos adversos.

El cambio en la estructura de precios relativos resultante de estas políticas, impulsaron un estilo de crecimiento liderado por las exportaciones no tradicionales y la demanda interna. Faltó, ciertamente, reforzar este efecto en precios sobre el crecimiento, mediante la expansión y creación de mercados internos, el aumento de los salarios, la adopción de políticas adecuadas de industrialización y la eliminación de las restricciones que enfrenta la inversión privada local.

Durante los años 2001-2006, el 96.0% del crecimiento fue explicado por la demanda interna y el 4% por las exportaciones netas de importaciones.

CAPITULO IV

POLÍTICA MONETARIA

DEL 2DO GOBIERNO DEL DR. ALAN GARCIA

4.1. Efectos de la crisis internacional sobre la política monetaria actual

La política monetaria del Perú durante la crisis ha sido tan celebrada en el exterior como criticada en casa. En mantenimiento de la estabilidad cambiaria es objetivo clave de política económica. Cuando un banco central se ve forzado por el mercado a devaluar en exceso, se tambalean las finanzas de empresas y deudores - cual “castillo de naipes” durante temblor soterrado - máxime en una economía tan dolarizada como la peruana. En consecuencia, ante una fuerte crisis financiera, internacional o local, recae sobre el banquero central la ardua y complejísima tarea de elegir la combinación adecuada entre tres decisiones críticas e interrelacionadas:

Primera: ¿Cuántas reservas de divisas está dispuesto a sacrificar?

Segunda: ¿Hasta donde permitir que se devalúe la moneda ?

Y tercera:¿Qué política de tasas de interés y /o inyección monetaria poner en práctica?

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Entre setiembre del 2008 y marzo del 2009, se acrecentó la preferencia de los inversionistas por la tradicional “seguridad de y confianza en " los bonos del Tesoro estadounidense. Para retener los capitales en el sistema financiero peruano no había otra opción más que pagarles una prima de riesgo suficiente (mantener la tasa de interés en alrededor del 7 %). Pero en paralelo, en ocho meses a partir de septiembre, el BCR inyectó un monto liquidez adicional en el sistema equivalente al doble del circulante –el monto total de billetes de sol en circulación- para que los bancos mantuvieran un ritmo razonable de crecimiento del crédito y pudieran hacer frente a posibles retiros de depósitos.

La inyección nunca es “gratis”, pues se pierden divisas, que mermaron de US$36,000 a US$30,000 millones ; ahora repuntan de nuevo al alza. Fue una buena inversión y apuesta porque el BCR pudo mantener la estabilidad cambiaria con un costo asumible de reservas.

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Sin embargo, el BCR consideró que la solidez financiera del país era suficiente para aguantar el pulso al mercado y lo logró, evitando una maxi-devaluación. A posteriori, podemos decir, que el diagnóstico y el enfoque del BCRP fueron acertados.

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El BCR no pudo iniciar la reducción de tasas hasta marzo 2009, porque el Sol se había devaluado sólo moderadamente , 12 %, y dicha caída de su valor se mantuvo hasta febrero. No tenía pues el resguardo de una maxi-devaluación precisamente por haber sido capaz de evitarla. Desde marzo hasta julio – una vez estabilizada la balanza de pagos, ya con el precio de los metales al alza y la preferencia por los bonos del Tesoro de EEUU en reversa– el BCR ha podido reducir las tasas de 7% al 2%.

4.2 Análisis de la Política monetaria del Gobierno de Alan García

4.2.1 Economía heredada del anterior gobierno

Cuando Alan García inició su segundo gobierno, la economía peruana crecía sostenidamente con superávit en sus cuentas externas, con acumulación de reservas internacionales, con baja inflación, con un mercado financiero en franco proceso de desdolarización y con un mercado de capitales en soles que, impulsado por un dinámico mercado de deuda pública interna, hacía más competitivo el mercado crediticio.

Es suma, Alan García heredó una economía menos vulnerable a los choques externos, debido básicamente al drástico cambio introducido en las políticas monetaria, cambiaria, financiera y de endeudamiento público. El mérito del gobierno de Toledo fue no bloquear estos cambios que no provenían del libreto neoliberal.

Precisamente estos cambios en la política macroeconómica fueron pervertidos en los dos años de este gobierno, dando lugar a una tendencia al déficit externo y a la generación de presiones inflacionarias por el lado de la demanda En el primer trimestre de este año se registró un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos de 2.2% del PBI y la inflación de 7.02%, anualizada al mes de junio, ha incrementado la pobreza al nivel del año 2006.

4.2.2 El retorno al pasado

Durante el gobierno de Toledo la tasa de crecimiento económico promedio anual fue explicada tanto por la demanda interna (86.5%) como por la demanda externa neta de importaciones (13.5%). En la última mitad del siglo XX los períodos de crecimiento económico siempre fueron acompañados con déficit externo e inflación. Esto cambió radicalmente con el gobierno de Toledo: por primera vez en la historia moderna del país, el crecimiento del PBI fue acompañado con baja inflación y crecientes superávits comercial y en la cuenta corriente de la balanza de pagos (véase gráfico 1).

Cuadro 1

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4.2.3 Política Neoliberal Actual

Las políticas neoliberales y antinacionales aplicadas por el actual gobierno de Alan García, cambiaron este estilo de crecimiento. El crecimiento del PBI de 8.6% promedio anual en sus dos años de gobierno fue resultado exclusivamente de la expansión de la demanda interna. La demanda externa neta, en lugar de contribuir al crecimiento del PBI, le restó impulso debido a la masiva penetración de importaciones y a la desaceleración de las exportaciones (véase gráfico 1).

Grafico 1

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Pero no fue el aumento (ineficiente) de la inversión pública ni su política fiscal procíclica, la principal causa de la expansión de la demanda interna. Sólo el 16.7% del crecimiento del PBI de estos dos últimos años es explicado por el gasto público (y sólo el 9.5% por la inversión pública). La principal causa de dicha expansión fue el gasto privado en consumo e inversión. Si a este gasto le descontamos las importaciones, la demanda interna del sector privado explica el 68% del crecimiento del PBI. De otro lado, las exportaciones sólo explican el 15.3%. En el gobierno de Toledo las exportaciones explicaban el 36.5% del crecimiento económico.

Gráfico 2

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Alan García nos está conduciendo peligrosamente al pasado. Este año terminará con un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos equivalente al 5% del PBI, si las importaciones continúan creciendo al ritmo actual de más de 50% por año y si no se agudiza la recesión internacional ni caen abruptamente los términos de intercambio. Si ocurriera esto último, el déficit en la cuenta corriente bordearía el 7% del PBI (véase gráfico 2). Recuérdese que el déficit de 5.9% del PBI registrado el año 1998 generó fuga de capitales, un aumento significativo del tipo de cambio y una prolongada recesión.

4.2.4 Influencia de los factores externos

La recesión internacional y el alza reciente de los principales insumos de los alimentos, sólo están exacerbando los efectos de las políticas macroeconómicas de este gobierno. El tipo de cambio real se contrajo hasta niveles registrados durante el fujimorato, básicamente porque el presidente del BCR anunció varias veces su adhesión a una mayor flotación cambiaria, provocando con ello la especulación contra el dólar. A la caída del tipo de cambio, que encareció las exportaciones y abarató las importaciones, se le adicionaron rebajas arancelarias (diciembre de 2006, octubre de 2007 y marzo de 2008) y medidas que, al estimular el aumento de los pasivos externos del sistema bancario, incrementaron notablemente el crédito en moneda extranjera. Estas son las razones del crecimiento espectacular de las importaciones y de los consecuentes déficits comercial y en la cuenta corriente que se registrarán en el presente año.

El directorio del BCR es responsable de la caída del tipo de cambio, del aumento del crédito en moneda extranjera, y también del aumento del margen de fluctuación del tipo de cambio por haber convenido en ampliar a 30% el límite de las inversiones de las AFP al exterior. Este directorio, además, ha envilecido el esquema de la política monetaria basada en metas de inflación, mezclando extrañamente los encajes y la tasa de interés de referencia para combatir el repunte inflacionario. Por primera vez después de seis años de aplicación de dicho esquema, las expectativas inflacionarias están notoriamente alejadas de la meta de inflación. En resumen, ha aumentado la vulnerabilidad financiera de la economía y el BCR está perdiendo credibilidad.

4.2.5 Las alternativas de política

La política monetaria sigue siendo expansiva. El crédito en moneda nacional al sector privado creció, en el último año, en cerca de 49%. Este crédito y el denominado en moneda extranjera aumentaron en aproximadamente seis puntos del PBI. Estos son los responsables del incremento de la demanda interna del sector privado.

Esta demanda --que representa el 109.3% del crecimiento anual del PBI-- es la que hay que frenar mediante la contracción radical del crédito en moneda extranjera utilizando encajes para reducir los pasivos externos del sistema bancario. Así se bajaría la presión inflacionaria y el crecimiento de las importaciones.

Con el mismo propósito de evitar la crisis del sector externo, el MEF debe aplicar una sobretasa arancelaria temporal a las importaciones y el BCR debe volver a utilizar eficientemente su regla de intervención esterilizada para evitar caídas abruptas del tipo de cambio real.

Para combatir los efectos inflacionarios netos del aumento del tipo de cambio y de la sobretasa arancelaria, la autoridad monetaria debe recuperar credibilidad cuidando escrupulosamente el sistema de metas de inflación para volver a anclar las expectativas. La tasa de interés de referencia debe aumentar de forma tal que, por lo menos, se mantenga constante la tasa de interés real.

Por ultimo, hay que iniciar la implementación de un sistema tributario más progresivo, introduciendo un impuesto a las remesas de utilidades de las empresas transnacionales. Esta medida permitiría guardar pan para mayo y serviría además para evitar la crisis del sector externo porque bajaría el déficit del rubro Renta de Factores de la Balanza de Pagos, que asciende aproximadamente a 8% del PBI.

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En la figura se aprecia como ha evolucionado la inflación durante los últimos años desde 1980 hasta el 2008, dando una muestra de cómo una buena conducción de la política monetaria influye mucho en la economía peruana.

CAPITULO V

CAMBIOS DE LA POLITICA MONETARIA ACTUAL

5.1. Cambios Contraproducentes en la Política Monetaria

La experiencia de los últimos cinco años muestra la importancia que la política monetaria tiene para mantener la estabilidad de los precios y para estimular el crecimiento económico. Sin embargo, varios cambios recientes, poco discutidos, están minando la solidez de la política monetaria aplicada en el último quinquenio.

5.1.2. Flexibilidad cambiaria

En primer lugar, el anuncio de una mayor flexibilidad cambiaria ha exacerbado la tendencia a la apreciación del sol, conspirando contra la efectividad de la regla de intervenciones esterilizadas en el mercado cambiario. Como dice el mismo Velarde, los inversionistas extranjeros están apostando más por el nuevo sol y «hay una mayor confianza en que el sol se hace cada vez más fuerte». No hay que olvidar que el aumento y posterior estabilidad del tipo de cambio real efectuado por el anterior directorio del BCRP, tuvo un papel importante en el crecimiento y diversificación de las exportaciones no tradicionales.

5.1.3 Debilitamiento del mercado doméstico de capitales

En segundo lugar, se está debilitando el desarrollo del mercado doméstico de capitales, al promover la continua exportación de nuestros ahorros. Se ha aumentado por segunda vez el límite operativo a las inversiones de las AFP en el exterior, con el argumento de beneficiar a sus afiliados. Una mayor inversión en el exterior –se dice– minimizaría y diversificaría el riesgo de sus carteras favoreciendo a sus afiliados. Pero este argumento choca con otro: mientras menos bonos domésticos, en soles o en dólares, compren las AFP, más altas serán las tasas de interés de largo plazo en ambas monedas. El bono de 20 años en soles que hoy se cotiza a una tasa de 6.76% anual puede cotizarse a una tasa mayor en el futuro, aun cuando la autoridad monetaria no suba su tasa de interés de corto plazo.

5.1.4 Estimulación de la dolarización de la economía

En tercer lugar, se está estimulando la dolarización aunque Velarde dice que busca lo contrario. No se puede desdolarizar el sistema financiero debilitando el mercado local de capitales y aumentando la remuneración al encaje en moneda extranjera. El directorio presidido por Velarde ha subido dos veces (de 2.5% a 3% anual) la tasa de interés que el BCRP paga a los bancos comerciales por los 3 mil millones de dólares y pico que estos están obligados a depositar en las bóvedas de la autoridad monetaria. Esta medida puede aumentar la tasa pasiva en moneda extranjera, y por esta vía estimular la mayor dolarización de los depósitos, o puede disminuir la tasa activa en moneda extranjera, y por esta vía aumentar la dolarización de las colocaciones bancarias.

5.1.5 Reputación del BCRP

En cuarto lugar, se está afectando eventualmente la reputación del BCRP. En el último reporte de inflación se anuncia la reducción de la meta de inflación de 2.5% a 2% anual, para «fortalecer la confianza en el sol y reducir la vulnerabilidad de la economía». En una economía expuesta a choques de oferta adversos, especialmente externos, reducir la meta de inflación pone en riesgo su cumplimiento. Recuérdese que a mediados del año 2004 un choque oferta de este tipo hizo subir la inflación de los últimos 12 meses por encima del 4.5% anual. Si el BCRP incumple su meta de inflación por un periodo largo, pueden descontrolarse las expectativas de inflación.

En resumen, se ha roto la continuidad de la política monetaria incrementando innecesariamente los riesgos macroeconómicos que afronta la economía peruana.

5.2. Efectos de la política monetaria en dólares sobre la expansión económica y la vulnerabilidad financiera

Una de las principales funciones que cumple el dinero es la de servir como medio de pago. A grandes rasgos, en las economías modernas existen dos tipos distintos del medios de pago: (a) el efectivo en manos del público, que son los billetes y monedas en circulación, y (b) los depósitos efectuados en los intermediarios financieros, que son los saldos de las cuentas a los que el público puede acceder para comprar bienes y servicios. Es decir, grosso modo, el dinero total está compuesto de efectivo más depósitos.

Por otro lado, los bancos centrales suelen ser las instituciones encargadas de regular la cantidad total de dinero que hay en circulación, y eso lo logran a través de su política monetaria. Las decisiones de política monetaria influyen poderosamente en la tasa de inflación de la economía en el largo plazo y en la actividad económica y el nivel de empleo en el corto plazo.

En general hay dos tipos de instrumentos que le permiten a un banco central tratar de controlar la cantidad de dinero que hay en la economía. Un primer grupo de instrumentos trata de controlar la base monetaria misma, es decir, la cantidad de dinero en efectivo. Pero un segundo grupo de instrumentos trata de controlar el multiplicador bancario, es decir, la relación que existe entre la cantidad de dinero en efectivo y la cantidad de depósitos recibidos por los intermediarios financieros (los cuales se crean a partir del mismo dinero en efectivo).

Precisamente una de las variables que le permiten a un banco central influir en el multiplicador bancario es la tasa de encaje. La tasa de encaje es el nivel porcentual de reservas que se les exige a los bancos y demás intermediarios financieros mantener, ya sea en efectivo o depositado en el banco central, por el total de depósitos que capten (dinero adicional que crean).

Mientras la dolarización financiera sea alta, en el Perú es necesaria una tasa de encaje alta para los depósitos en dólares debido a que el BCRP no puede actuar como prestamista de última instancia al no poder emitir dólares. Por esta razón, además del encaje mínimo legal de 6%, se exige un encaje adicional para los depósitos en dólares, el cual actualmente es de 30% en la mayoría de casos. Este encaje adicional permite mantener un colchón de reserva de divisas que mitiga esta incapacidad de emitir dólares. No obstante, para que el diferencial de tasas de interés en dólares no sea tan “elevado”, se “compensa” a los intermediarios financieros con una remuneración a este encaje adicional.

Si se analizan las cifras del sistema bancario de esos años, podría corroborarse que esta medida sería una de las que efectivamente ayudaron a que el proceso de desdolarización se acelerara. En 2003 la dolarización promedio de la liquidez del sistema bancario había sido de 64% y la del crédito de 77%, en 2004 pasaron a 60% y 76%, en 2005 a 54% y 73%, y en 2006 a 55% y 66% respectivamente. Sin embargo, desde julio de 2006 la remuneración al encaje adicional ha empezado a ser nuevamente incrementada 5 veces y desde setiembre de 2007 ya se encuentra en 3.50%, en tanto que la tasa Libor a 1 día en ese mismo lapso en promedio pasó de 5.30% a 5.15%.

Sin embargo, estos cambios efectuados en el encaje, uno de los instrumentos de la política monetaria que permiten controlar el multiplicador bancario (y que en el caso especial de los créditos del exterior permiten controlar la base monetaria en dólares que existe en el país), facilitarán un posible nuevo incremento de la dolarización o, al menos, evitarán que ella se reduzca más. La razón estriba en que reducirán potencia a la actual postura contractiva de política monetaria y, al contrario, podrían terminar alentando una mayor vulnerabilidad del sistema financiero a los capitales de corto plazo del exterior.

Estos efectos podrían quedar en el paradójico nuevo dilema entre inflación y apreciación para el banco central de una economía altamente dolarizada. Sin embargo, si se toma en cuenta la magnitud de la multa por la devolución anticipada de los recursos del exterior exonerados de encaje, también podría afectarse la estabilidad financiera. En realidad, la mayor expansión económica podría efectuarse con una mayor expansión crediticia a costa de una potencial mayor vulnerabilidad financiera futura por el mayor ingreso real de recursos del exterior de corto plazo, adicional y diferente a los depósitos locales que, trasformados a depósitos del exterior (para aumentar rentabilidad por elusión del encaje), regresen convertidos en préstamos de las sucursales del exterior a los intermediarios financieros locales.

5.3 La estabilidad de precios, la inflación y el papel del banco central

A veces se nos olvida que las monedas y billetes que imprimen los bancos centrales para sus respectivas economías apenas cuestan unos centavos el fabricarlos. Sin embargo, a ese dinero el público le reconoce un mayor valor que su simple costo de fabricación por la confianza que tiene en que éste le permitirá comprar una determinada cantidad de bienes y servicios.

Si el valor del dinero descendiera de forma sustancial, y por tanto los precios de la economía subieran de manera importante, la gente dejaría de confiar en ése dinero. Un ejemplo claro de estos contextos de desconfianza generalizada fueron los procesos inflacionarios que se vivieron en el Perú hasta inicios de los años 90. Los precios de los bienes y servicios subían más y más, lo cual hacía que el dinero valiera cada vez menos. Es por esta razón que mucha gente de mediana y mayor edad aún hoy no termina de confiar en el dinero nacional. Por eso persiste en aferrarse a un dinero extranjero como el dólar, reflejo un trauma vivido en el pasado y que aún no termina de superar. Y mucha de esa gente continúa aferrada al dólar pese a que desde hace unos buenos años el dólar en el Perú conserva cualquier cosa menos su valor.

Es por esta razón que, desde entonces, en el Perú el banco central tiene como mandato fundamental la preservación de la estabilidad monetaria, la preservación del valor del dinero, y para ello tiene que preservar la estabilidad de precios; sin embargo, este mandato parece haber dejado de ser priorizado en el último año.

En medio de un prolongado y desfavorable entorno internacional, diversas fuentes aseguran que el Perú tiene una de las inflaciones más bajas de América. Eso es muy bueno, pero lamentablemente eso hoy no significa que la estabilidad de precios en el Perú continúe estando igual de asegurada que hasta hace un año. Menos aún si se tiene en cuenta la gran desigualdad en la distribución de la riqueza que aún persiste a lo largo y ancho de todo el país.

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Por ejemplo, el índice de precios al consumidor (IPC), utilizado por el banco central para medir el cumplimiento de su meta de inflación, sólo refleja la evolución de los precios al consumidor en Lima.

Así, comparar la inflación sin incluir alimentos resulta muy engañosa porque nadie puede vivir sin alimentarse, es una inflación que nadie vive. Pero al contrario, hay mucha gente que en su canasta de consumo sólo tiene alimentos y ni para eso le alcanza. Es decir, probablemente la inflación de precios de sólo alimentos y bebidas sea la inflación que mayor cantidad de peruanos vivan. Con niveles de inflación de alimentos y bebidas de casi 10% la gente más pobre difícilmente puede creer que sigue teniendo asegurada un estabilidad monetaria.

Pero, si tener inflación significa que no estemos bien, ¿tener una menor inflación que los países vecinos significa que estemos menos mal que los pobladores de aquellos países vecinos?

5.4. La inflación y la conducción de la política monetaria en el Perú

La inflación continuó la tendencia decreciente iniciada en diciembre, pasando de 6,7 por ciento en dicho mes a 4,2 por ciento en mayo, en un contexto en el que se han disipado las presiones que empujaron la inflación al alza durante los dos años previos.

En efecto, las condiciones adversas de oferta agrícola mundial se han revertido de manera que se ha continuado registrando caída de precios de importación de insumos. Asimismo, se ha observado una clara tendencia decreciente de la tasa de inflación subyacente y de las expectativas de inflación.

Para el resto del año 2009 se espera que continúe la convergencia de la inflación hacia su meta basándose en las siguientes previsiones: a) recuperación gradual del crecimiento de la actividad económica; b) menor inflación importada; y, c) retorno gradual de las expectativas de inflación hacia la meta. Para el periodo 2009-2010 se espera una tasa de inflación cercana al nivel meta en un entorno de expectativas de inflación de 2,0 por ciento, y una actividad económica consistente con el PBI potencial.

La posición de política monetaria ha continuado respondiendo a este entorno de menor inflación y de menores presiones inflacionarias. El Banco Central aceleró la flexibilización de su posición de política monetaria fomentando condiciones monetarias y crediticias más favorables, para lo cual aceleró el ritmo de reducción de la tasa de interés de referencia, iniciada en febrero de 2009, acumulando a junio de 2009 una disminución de 350 puntos básicos.

Estas acciones de política monetaria se han traducido en menores tasas de interés en el sistema financiero y en el mercado de capitales. La comunicación de las decisiones de política monetaria ha enfatizado que el Banco continuará con la flexibilización de su posición de política monetaria en tanto continúe la convergencia de la inflación y sus determinantes a la meta, por lo que las tasas de interés de diferentes plazos se han venido reduciendo anticipadamente.

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No obstante, consideramos que el principal riesgo inflacionario vendría por el lado de la formación de expectativas inflacionarias de los agentes económicos; esto debido a que uno de los pilares fundamentales sobre los que descansa el esquema de Política Monetaria aplicado en el Perú (“Inflation-Targeting”) corresponde a la capacidad del Banco Central para guiar las expectativas de formación de precios de los agentes económicos hacía la meta inflacionaria que se proponga. Naturalmente esta credibilidad del Banco Central se forma a través de la comunicación que pueda tener con el público, una adecuada política de rendición de cuentas sobre su gestión, y a través de la experiencia en cuanto al cumplimiento de sus metas.

Dada la potencia de este instrumento (la credibilidad del Banco Central) para la conducción de la política monetaria, consideramos que el Banco Central debe priorizar una estrategia destinada a controlar las expectativas inflacionarias de los agentes; de esta forma se evitaría que los agentes internalicen estos incrementos “temporales” en el nivel de precios de la economía.

5.5 Reporte de la Política Monetaria Agosto 2009

El Directorio del Banco Central de Reserva del Perú aprobó reducir, por séptimo mes consecutivo, la tasa de interés de referencia de la política monetaria de 2,0 a 1,25 por ciento, con lo que se acumula una disminución de 525 puntos básicos en lo que va del año.

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Fuente:http://www.bcrp.gob.pe/docs/Transparencia/Notas-Informativas/2009/Nota-Informativa-061-2009-BCRP.pdf

En julio la inflación fue de 0,19 por ciento, con lo cual la inflación acumulada en los últimos 12 meses se redujo por octavo mes consecutivo, situándose en el rango meta. Se espera que en los próximos meses continúe la reducción de la inflación con tasas cercanas al límite inferior del rango meta hacia fines de año.

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En la misma sesión el Directorio también acordó reducir las tasas de interés de las operaciones (fuera de subasta) activas y pasivas en moneda nacional del BCRP con el sistema financiero:

a. Compra directa temporal de títulos valores y créditos de regulación monetaria: 2,05 por ciento anual.

b. Depósitos overnight: 0,45 por ciento anual.

c. Compra temporal de dólares (swap): una comisión equivalente a un costo efectivo anual mínimo de 2,05 por ciento.

d. Los fondos de encaje en moneda extranjera correspondientes al encaje adicional, siempre que estén depositados en este Banco Central, devengarán intereses a una tasa equivalente al 60 por ciento de la London Interbank Offered Rate (LIBOR).

5.6. Contexto internacional de la Política monetaria peruana

La agencia calificadora Fitch Ratings aseguró que la disminución de la inflación favorecería el desarrollo del país.

Una política monetaria más flexible de parte del Banco Central de Reserva (BCR) ayudará al crecimiento económico en Perú, en un contexto en que se ha registrado una desaceleración en el incremento de los créditos en el país, afirmó la agencia calificadora de riesgo crediticio Fitch Ratings.

Afirman que pese a la desaceleración en el crecimiento de los créditos, el desempeño de nuestro país es mejor que el de las naciones vecinas, lo que favorecerá la perspectiva de crecimiento económico del país.

La Política Monetaria en otros países de la región han sido más agresivos en su política monetaria, sin embargo, una baja importante en la inflación en Perú posiblemente favorecería una política monetaria más activa y flexible.

Como se recuerda hace unos meses el BCR tenía la tasa de interés de referencia más baja de la región, sin embargo, la subió por el aumento de la inflación, pero en los últimos dos meses el resto de bancos centrales redujo drásticamente sus tasas de interés.

CONCLUSIONES

• La política monetaria es una política económica que usa la cantidad de dinero como variable de control para asegurar y mantener la estabilidad económica. Para ello, las autoridades monetarias usan mecanismos como la variación del tipo de interés, y participan en el mercado de dinero.

• Una de las principales lecciones aprendidas a la fuerza por el país durante la década de 1980 es la importancia de manejar bien las variables macroecónomicas. El pésimo manejo de la política monetaria, los controles de precios y de cambios y la desbordada inflación (que llegó al calificativo de “hiper”) producida durante los gobiernos de Fernando Belaúnde y Alan García - en particular, durante el periodo de este último - nos dieron una lección práctica de lo que no se debe hacer con las finanzas públicas, la oferta y la demanda.

• Las reformas emprendidas durante la primera parte de la década de 1990 otorgaron al país la estabilidad necesaria para poder crecer y, de esta manera se permitió recuperar a la economía peruana. Sin embargo, la farra en el gasto público producida por la campaña reeleccionista de 1995 hizo que comenzaran a descuidarse aspectos como el déficit fiscal. Además, luego de dicha campaña, el Ministro de Economía Jorge Camet declaró que había que “enfriar” la economía, enfriamiento que nos costó no estar preparados para las crisis asíatica y rusa y entrar en una peligrosa recesión. Las maniobras pro “re-reelección” hicieron lo suyo.

• Uno de los legados de Alejandro Toledo es el buen manejo que él y su equipo han dado a la política monetaria y a los lineamientos generales. Se ha vuelto a conseguir la estabilidad suficiente que nos permite crecer a tasas importantes.

• Ciertamente, el aspecto macroeconómico no lo es todo, como los voceros de este gobierno lo han querido presentar. Mientras el ciudadano de a pie no perciba que la bonanza macroeconómica le brinda las oportunidades necesarias para tener más plata en el bolsillo no echará de menos que se hagan malabares en la macroeconomía, pero cuando perciba que los precios suben, allí recién sentirá lo importante que es.

• La dolarización, dificulta el funcionamiento de la política monetaria y mantiene latente un problema de hoja de balance.

BIBLIOGRAFIA

BOLOÑA BEHR, Carlos; CAMBIO DE RUMBO. Instituto de economía de libre mercado - SIL, 6ta edición. Lima. 1995.

CONCHA SEQUEIROS, Luis; LA ECONOMÍA DEL PERÚ Y LOS DESAFÍOS DEL FUTURO. Lima. 1998.

Banco Central de Reserva del Perú, Memorias (varios años). http://www.bcrp.gob.pe/bcr/index.php

Boletín de opinión: CONSORCIO DE INVESTIGACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL Abril 1999, No. 38

http://sisbib.unmsm.edu.pe/publicacion/lib_alertas/alerta_2006_02/alerta_2006_02admi.htm

http://www.bcrp.gob.pe/bcr/dmdocuments/Publications/Seminarios/Conf_0603/Conf_0603_Ramirez_curva_Phillips.pdf

http://www.pucp.edu.pe/departamento/economia/images/documentos/DDD212.pdf

PAGINA WEB DEL MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS http:// www.mef.gob.pe

PAGINA WEB DE TRANSPARENCIA ECONÓMICA http://transparencia-economica.mef.gob.pe/

PAGINA WEB DE ADEX http://www.adexperu.org.pe/

PAGINA WEB DEL BANCO CENTRAL DE RESERVA http://www.bcrp.gob.pe

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[1] es.wikipedia.org/wiki/Política monetaria

[2] BOLOÑA BEHR, CARLOS. Cambio de rumbo.., Pág. 72

[3] http://www.bcrp.gob.pe

[4] CONCHA SEQUEIROS, Luis; LA ECONOMÍA DEL PERÚ Y LOS DESAFÍOS DEL FUTURO. Lima. 1998.

[5] PAGINA WEB DEL BANCO CENTRAL DE RESERVA http://www.bcrp.gob.pe

[6] http://cies.org.pe/files/ES/bol52/Cuba.pdf