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Reconocimiento Mercancia Venezuela

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Jillian 17 junio 2011

Palabras: 7027 | Páginas: 29

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La importancia del reconocimiento se evidencia, entre otras cosas, por la manera detallada como el legislador lo reguló, tanto en su fondo como en su forma, con la evidente intención de que se desarrolle en condiciones que aseguren su imparcialidad, normalidad y exactitud y que se realice libre de todo apremio, perturbación y coacción; con ello se pretende, entre otras cosas: evitar medidas oficiales para aligerar el acto, en perjuicio de las labores de verificación; impedir la presencia, durante la verificación del acto o inmediatamente después, de autoridades distintas a los reconocedores, que pretendan cumplir labores de inspección, policía o resguardo y, en general, se quiere evitar la aplicación de medidas que afecten o puedan afectar sus resultados (Exposición de motivos de la Ley Orgánica de Aduanas).

En la búsqueda de esa imparcialidad, normalidad y exactitud, el legislador originario dispuso que el propietario de las mercancías tuviera derecho a que el reconocimiento se efectuara en su presencia o en la de su representante e informados del momento de su realización, en virtud de la publicación a que estaba obligada la aduana hasta la entrada en vigencia de la reforma. No es lo común que en los trámites administrativos estén presentes los interesados, como tampoco es lo usual que un trámite relacionado con una operación aduanera pueda ser cumplido por quien no tenga carácter de agente de aduanas (Art. 34 de la Ley Orgánica de Aduanas). Pero en este caso el legislador se mostró sabio y previsivo, al admitir tácitamente que, en buena parte de los casos, el propietario tiene un conocimiento de las mercancías mucho más preciso y detallado que el indirecto del agente de aduanas y que la imparcialidad y exactitud, afanosamente buscadas, pudieran verse comprometidas de negarse el acceso al importador o exportador de los efectos.

La declaración de las mercancías que realizan ante la aduana los consignatarios y los exportadores, se presume hecha de buena fe, libre de cualquier intención de engañar, es decir, ajena a toda astucia o maquinación dirigida a lesionar, en mayor o menor grado, los legítimos derechos del Fisco Nacional o a substraerse del cumplimiento de requisitos u obligaciones establecidos en la legislación nacional. Pero la presunción de que la declaración hecha ante la aduana es justa y sincera, no basta; la Ley ordena que se analice su corrección y exactitud, que se verifique la documentación que la respalda y que, en definitiva, se precisen las restricciones y requerimientos a que pudieran encontrarse sometidos los efectos declarados.

El Reconocimiento:

Es un acto público que tiene por objeto identificar bultos, verificar si su peso y contenido están acorde con las respectivas declaraciones y establecer en caso de inconformidad, la declaración correcta.

Momento en que se realiza:

Artículo 49: El reconocimiento es el procedimiento mediante el cual se verifica el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el régimen aduanero y demás disposiciones legales a las que se encuentra sometida la introducción o la extracción de las mercancías declaradas por los interesados, conforme a la documentación exigida por esta Ley y su Reglamento para la aplicación de ese régimen. El reconocimiento podrá practicarse de forma selectiva y/o aleatoria.

Después de aceptada la declaración aduanera se procede a recibir la documentación exigida, la cual es la siguiente:

• Lista de empaque

• Certificado de origen de la mercancía

• Factura comercial (original definitiva)

• Documento de transporte (original)

Cuyo acto debe realizarse de forma publica ya que el fisco nacional le interesa que los resultados de este acto sean lo mas exacto posible, para lo cual deben permitirse la presencia del consignatario de la mercancía o en su efecto del agente aduanal, ya que se aplicara un determinado régimen aduanal arancelario.

Su excepción figura en el Artículo 58 de la L.O.A donde reza lo siguiente:

La aduana podrá ordenar la realización del reconocimiento, aún sin haber sido aceptada la consignación o declaradas las mercancías y conforme a las normas que señale el Reglamento, cuando se trate de efectos que presenten condiciones de peligrosidad, que amenacen la integridad de otras mercancías o de las personas, instalaciones y equipos, o las que estén sujetas a inmediata descomposición o deterioro.

Esto con el fin de evitar riesgo alguno en contra de la integridad y salud de las personas que laboran en las diferentes aduanas.

Lugar

El lugar en donde se realiza el reconocimiento de la mercancía lo expresa de manera directa el artículo 157 del R.L.O.A plasmando lo siguiente:

Artículo 157. - El reconocimiento se efectuará en los almacenes y patios de la correspondiente zona aduanera. El jefe de la oficina aduanera podrá designar a tal fin otros lugares de su circunscripción cuando se trate de mercancías que sean descargadas o embarcadas en forma directa, o las que por su naturaleza o características especiales deban permanecer a la orden de la aduana en otros lugares. Para las mercancías que vayan a ser reconocidas fuera de la zona aduanera, el jefe de la oficina aduanera tomará las medidas necesarias a los fines del control fiscal correspondiente.

Y la excepción se encuentra en el artículo 167 del R.L.O.A donde señala:

Artículo 167. - Cuando se trate de mercancías que presenten condiciones de peligrosidad, que amenacen la integridad de otras o de personas, instalaciones y equipos, o que estén sujetas a inmediata descomposición y deterioro, el jefe de la oficina aduanera podrá ordenar su reconocimiento aun cuando los demás bultos que comprenda la consignación o expedición no hayan sido desembarcados o almacenados. En estos casos el reconocimiento podrá practicarse con la documentación idónea que haya recibido la aduana, si el propietario no ha presentado la declaración correspondiente. Ello, sin perjuicio de otras medidas especiales que se adopten. Dichas actuaciones se harán constar en acta. Igual procedimiento podrá aplicarse en caso de bultos rotos, averiados o dañados.

Expresando de esta manera que en caso de presentarse mercancías que representen un alto peligro y atenten con la seguridad de personas, el reconocimiento se podrá llevar a cabo sin la presentación de la declaración de la aduana. Y a su vez podrá habilitar un almacén o patio publico o privado para el mencionado reconocimiento.

Características del reconocimiento:

El Reconocimiento es un Acto Público:

La gran mayoría de los actos administrativos son de carácter reservado y al respecto existen normas jurídicas que prohíben a los funcionarios revelar, sin autorización previa, cualquier otro acto, documento o información del cual tengan conocimiento en virtud de sus funciones. Pues bien, una de las excepciones a ese carácter secreto o confidencial de los actos administrativos en general, la encontramos en el reconocimiento y ello se justifica, en primer lugar porque interesa al fisco nacional que los resultados de este acto sean lo mas exactos posible, para lo cual deben oírse y permitirse todas las observaciones y objeciones que los contribuyentes estimen oportuno señalar. Y en segundo lugar, porque si tal acto depende lo que en definitiva van a pagar los contribuyentes, es lógico que estos sepan porque se les va aplicar un determinado régimen aduanero arancelario y es natural también que se les permita manifestar su criterio, aportar sus conocimientos especiales sobre la mercadería, formular sus objeciones y observaciones y en general, intervenir en el acto.

El Reconocimiento debe efectuarse con un Funcionario Competente:

De conformidad con lo establecido en la ley Orgánica de Aduanas, en su articulo 51. El reconocimiento se efectuará a los fines de su validez, con la asistencia del funcionario competente, quien tendrá el carácter de Fiscal Nacional de Hacienda.

El procedimiento se desarrollará en condiciones que aseguren su imparcialidad, normalidad y exactitud, debiendo estar libre de apremios, perturbaciones y coacciones de cualquier naturaleza. El Ministerio de Hacienda podrá, cuando lo considere conveniente a los servicios aduaneros, a través de resolución, modificar el número de funcionarios necesarios para efectuar el reconocimiento.

En este orden de ideas la ley ha perseguido con esta formalidad evitar en lo posible los errores de irregularidades del reconocimiento, no solamente porque “cuatro ojos ven mas que dos” (para revisar los bultos de una manera minuciosa a objeto de ubicar correctamente a la mercadería en el arancel de aduanas) sino porque de ese modo se evitan o registren los actos dolosos o fraudulentos contra el fisco, al tener que resultar comprometidos varios funcionarios. Sin embargo la practica esta distante y muy distinta a lo establece la ley: sucede que o por la gran cantidad de mercancías de importación o por escasez de reconocedores, o por ambas cosas, los reconocedores no ocurren juntos a realizar su tarea sino que dividen las mercaderías y luego, para dar una apariencia de legalidad, suscriben conjuntamente las actas y demás documentos que den formularse conforme a derecho.

Tales actos están viciados de nulidad pues la formalidad esencial al acto, como es la intervención conjunta para identificar bultos y verificar su peso y contenido, no se ha cumplido, de comprobarse pues la anomalía al acto puede producir consecuencias jurídicas no validas, y no debe olvidarse que la eventual responsabilidad por la realización del acto sigue siendo solidaria.

El Reconocimiento Engendra una Responsabilidad Solidaria para quienes intervengan en el:

Los Reconocedores son responsables ante el Fisco Nacional, por los resultados equivocados del Reconocimiento, derivados de error, dolo, negligencia, imprudencia, ignorancia e impericia. Se entiende que la persona a cuyo carga esta la clasificación arancelaria de una mercancía (y en consecuencia la determinación de los impuestos que van a ingresar al fisco y que va apagar el contribuyente) y la fijación del régimen aplicable a los efectos, debe ser una persona sumamente competente y responsable.

Además, los reconocedores tiene a la mano medios de información y consulta que no justifican una posible equivocación de su parte. Quedan por supuesto a salvo aquellos casos de difícil o compleja ubicación arancelaria (sea por naturaleza de la mercancía o estructura de arancel) y los casos en los cuales un acto del Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de finanzas o de otra materia sea determinante para la clasificación arancelaria, tal como ocurría cuando hay antecedentes decididos ya por dicho despacho, cuando hay oficios de clasificación ante consultas de aforo, cuando hay cuerpos explicativos interpretativos o complementario del arancel ( circulares, resoluciones, etc.)

Esa responsabilidad de los reconocedores no solamente es de tipo civil, en el sentido de que debe abarcarse únicamente los daños y perjuicios (daño emergente y lucro cesante) para que el fisco recupere la diferencia de impuestos no cancelado; la responsabilidad puede ser también administrativa y dar lugar a sanciones previstas al efecto (amonestaciones, suspensión, destitución, etc.) y puede ser penal, si se ha cometido un delito o falta prevista en las normas penales vigentes (soborno, corrupción)

El Reconocimiento debe hacerse en los Almacenes y Patios de la Aduana:

Las mercaderías de procedencia extranjera deben ser sometidas a la potestad de la aduana y permanecer depositadas en los almacenes o patios de la oficina, y ello como un medio para garantizar el cumplimiento de las leyes venezolanas que afectan a la importación, precisamente, el reconocimiento es el que va a determinar las normas especificas que deberán aplicarse a las mercaderías y sus respectivos consignatarios y de allí que este acto deba realizarse en el lugar donde se encuentra los objetos, pues se supone que aun no esta precisado el régimen aplicable y los importadores no podrá disponer libremente de sus mercancías.

El reconocimiento pues, debe realizarse en los almacenes y patios de la aduana, que es donde han sido depositados los efectos después de ser descargados y movilizados por las personas competentes, de esa manea se logra que los artículos sigan sometidos a la potestad aduanera y sigan garantizando los derechos del fisco y del país mientras los interesados no cumplan el régimen que se ha establecido o mientras las mercaderas no presenten condiciones que impidan la nacionalidad.

Como excepción el jefe de la oficina Aduanera podrá designar otros lugares de su jurisdicción, distintos a los almacenes y patios de la Aduana, donde efectuar el reconocimiento, en vista de que la ley no hace distinciones, esos otros lugares pueden estar en la zona primaria o en la zona secundaria de la Aduana y pueden ser sitios públicos o privados.

Por otra parte, para que proceda la referida autorización se requiere que el volumen, naturaleza, peso o número de los efectos por reconocer u otros motivos de carácter excepcional, aconsejen la medida. Entre los casos que se podría justificar el otorgamiento del permiso, podemos citar, mercancías sumamente voluminosas que ocuparían grandes espacios en perjuicio de los otros importadores, grandes cantidades de bultos que abarrotarían los almacenes y patios de efectos valiosos ( joyas, dinero, etc.) que deben guardarse en sitios seguros, efectos de fácil descomposición que requieren unas condiciones especiales de refrigeración o congelación; efectos importados en furgones que puedan con mayor facilidad ser reconocidos en los lugares particulares de destino para evitar doble descarga, averías, perdidas de tiempo, etc. Situación de emergencia por parte de los importadores o del público consumidor etc.

En estos casos es obvio señalar primero, que el administrador de la aduana debe tomar todas las medidas que considere oportunas o que le haya señalado el Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de Finanzas en resguardo de los intereses fiscales (Art. 157 del Reglamento de la Ley de Aduanas), y segundo, que cualquier gasto extra que ocasione el reconocimiento fuera del almacén o patio, deberá correr por cuenta del importador que haya hecho la solicitud correspondiente.

La dirección General de Aduanas podrá designar funcionarios competentes, para que en la coordinación con la aduana respectiva, se practique el reconocimiento cuando este deba efectuarse fuera de la zona aduanera (Art 168 R.L.O.A)

Automatización Aduanera

El Sistema Aduanero Automatizado (SIDUNEA) es la herramienta informática para el control y administración de la gestión aduanera, desarrollada por La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo UNCTAD, y que actualmente es usada con éxito en más de 80 países. SIDUNEA permite realizar un seguimiento automatizado de las operaciones aduaneras y controlar efectivamente la recaudación de los impuestos aduaneros, porque este sistema verifica automáticamente los registros, calcula los impuestos y contabiliza todo lo relativo a cada declaración, con la mínima intervención del factor humano subjetivo.

Al ser un sistema multidisciplinario, está especializado en cada área del trabajo aduanero para ser la herramienta de trabajo de todos los clientes de la aduana, sean usuarios internos o externos, privados o públicos. De este modo se convierte en un único lenguaje, seguro y comprensible para todos los actores del proceso. SIDUNEA se puede configurar de acuerdo a las características nacionales de cada régimen aduanero, al arancel nacional y a la legislación de cada país, además de implementar los estándares internacionales para procesar los datos de comercio exterior ya acordados por la Organización Mundial de Aduanas (WCO) y por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO) Entre las ventajas que se pueden obtener con la aplicación del Sistema Aduanero Automatizado se encuentran:

• Optimizar los tiempos y recursos del proceso aduanero

• Aplicar la ley con toda justicia

• Cobrar correctamente los impuestos y tasas

• Detectar los errores en los valores de la declaración

• Monitorear el pago de los impuestos

• Evitar la evasión de impuestos

• Minimizar el contrabando

• Crear incentivos para el declarante

• Administrar efectivamente el proceso de despacho

• Poner en práctica un esquema de garantía con la modalidad de pago anticipado, para facilitar el comercio y asegurar el cobro de los derechos aduaneros

• Controlar la ruta de comercio por medio de las oficinas de despacho de mercancía de cada aduana

Beneficios de este nuevo sistema

SIDUNEA le permitirá trabajar con más mayor comodidad para elaborar sus recaudos cuando más le convenga, dentro de los tiempos permitidos, con o sí conexión a la red; así como la posibilidad de revisar los datos ingresados tantas veces como usted lo necesite, sin pérdida de tiempo ni recursos, todo desde un computador. Transparencia en los procesos, rapidez en el control de las operaciones en tiempo real, reducción de trámites y tiempo de almacenamiento; sustitución del papel por documentos electrónicos, así como el pago electrónico de los impuestos, son algunos de los beneficios que ofrece este sistema.

SIDUNEA en Venezuela

La mayor innovación del Sistema Aduanero Automatizado en la República Bolivariana de Venezuela, es la reducción de 37 pasos de desaduanamiento a tan solo 7, mejorando notablemente la calidad del servicio ofrecido a todos los clientes y usuarios. La reducción de estos trámites y tiempo de almacenamiento, ha minimizado los costos en un 43% menos, generando beneficios económicos importantes para la nación. La simplificación del proceso de desaduanamiento se resume en los siguientes 7 pasos:

1. Transmisión electrónica del manifiesto de carga por la empresa naviera

2. Localización de las mercancías en los almacenes por la empresa almacenadora

3. Preparación y transmisión electrónica de la DUA por el agente de Aduana

4. Presentación y recepción de la documentación en la Aduana, activándose automáticamente la selectividad (análisis de riesgos)

5. Inspección selectiva (reconocimiento)

6. Pago

7. Salida de las mercancías.

ISENIAT- ADUANAS

ISENIAT- ADUANAS es una aplicación diseñada y desarrollada por la Gerencia de Informática en coordinación con el Proyecto de Modernización de Aduanas-PMA para realizar de forma automatizada el proceso de liquidación de pagos de impuestos y control de la contabilidad fiscal, en todas las aduanas (automatizadas o no automatizadas) del país.

Este sistema sustituye al Control de Derecho Aduanero (CODA) y permite la integración a través de la Web de los procesos de autoliquidación y liquidación de pagos de operaciones y servicios aduaneros.

Los usuarios internos y externos, deben estar inscritos en el Portal del Seniat, a fin de obtener su usuario y clave correspondiente.

ISENIAT- ADUANAS consta de 5 módulos:

Agente de Aduana:

Permite al Agente de Aduanas registrar electrónicamente los datos en la Declaración Informativa de Aduanas (DIA) relacionados con la autoliquidación de pagos por concepto de operación y servicio aduanero y facilita la emisión de la planilla de pago en caso de que no existan ajustes en su declaración una vez culminado el proceso en reconocimiento y recaudación.

Confrontación:

Permite al Funcionario ubicar electrónicamente la Declaración Informativa de Aduanas (DIA) elaborada por el Agente de Aduanas y registrar los resultados del proceso de confrontación basado en la revisión y análisis de la información contenida en los documentos consignado ante la Oficina Aduanera.

Reconocimiento:

Permite al Funcionario Reconocedor registrar los resultados u observaciones del acto de reconocimiento (revisión física y documental de la mercancía).

Recaudación:

Permite al funcionario liquidador de la División de Recaudación, realizar los ajustes o anulaciones necesarias, dependiendo de los resultados del acto de reconocimiento y emitir la liquidación definitiva.

Almacén:

Permite al Almacenista, emitir el pase de salida respectivo para el despacho de la mercancía una vez cumplidos con los requisitos legales.

Cómo Registrarse en el Portal del SENIAT

Personas Jurídicas

• Diríjase (o su Representante Legal) a la Gerencia Regional de Tributos Internos - Área de Asistencia al Contribuyente que corresponda a su domicilio fiscal, con original y copia de los siguientes recaudos:

Documento Constitutivo debidamente registrado para Sociedades Mercantiles y Civiles.

Poder del Representante Legal Notariado (sólo cuando no estuviere definido en los Estatutos Sociales o haya designado a un tercero).

Cédula de Identidad del Representante Legal o autorizado

Gerencia Regional de Tributos Internos - Área de Asistencia al Contribuyente

• El Funcionario Receptor, previa revisión de la documentación presentada, consulta datos en el sistema de Contribuyentes y accede a la opción Registro de Jurídicos en el Portal del SENIAT.

• Una vez realizado el registro en Portal del SENIAT, le hará entrega del documento

Responsabilidad de uso del Portal del SENIAT y Constancia de Inscripción en el Portal.

Contribuyente

• Revise en su Correo Electrónico la notificación que le informa el Usuario y Clave para el uso del Portal del SENIAT.

• Conéctese a la página Web del SENIAT www.seniat.gov.ve

• Ingrese el Usuario y Clave y pulse el botón Ingresar. Observará que se muestra el menú principal con las opciones disponibles.

Doble Reconocimiento:

No es interés del Fisco Nacional percibir no menores ni mayores impuestos a los que en realidad han causado las mercancías; por eso se ha querido que el reconocimiento revista el máximo de seguridad en el sentido que su resultado seria el correcto. A pesar de todo puede ocurrir que ese resultado no refleje el verdadero régimen de los efectos y el legislador, como una garantía de la aplicación correcta de la ley, ha establecido que cuando existan dudas acerca de la verdadera afloración que ha debido aplicarse, el administrador de la respectiva aduana podrá ordenar el o los nuevos reconocimientos que se haga necesario practicar; se justifica esta disposición puesto que el reconocimiento dependerá en definitiva que se logren o cumplan las finalidades mismas de las aduanas.

El doble reconocimiento no es otra cosa que una nueva identificación de los bultos, una nueva verificación de sus pesos y contenido y una nueva revisión de la declaración del contribuyente a objeto de fijar la que sea correcta.

El doble reconocimiento también deberá ser publico, ejecutado por lo menos por los reconocedores en los almacenes y patios de la aduana (salvo las excepciones analizadas) y sin que pueda interrumpirse.

Si el nuevo acto no pueden cumplirse esas formalidades. No se podrá realizar el doble o nuevo reconocimiento puesto que ya hemos citado que es un acto formal y esencialmente solemne en cuanto a los pasos que deben cumplirse y que están indicados en la ley. Al no poder cumplir esas formalidades, el acto nuevo no podrá, por ende ser tildado de reconocimiento. Para realizar el doble reconocimiento se necesita:

a. Que exista duda sobre el correcto resultado del anterior reconocimiento, esa duda puede surgir espontáneamente del funcionario público. Cualquiera que sea su categoría, o por manifestaciones motivadas por parte de los interesados (Art 171 del R.L.O.A) y la solicitud se hará dentro de 3 días hábiles, contados desde la fecha del acta de Reconocimiento.

b. Que las mercaderías no hayan salido de la zona primaria de la aduana, si las mercaderías ya han salido de allí es muy difícil que se cumpla las formalidades del reconocimiento y por ello no se podrá realizar uno nuevo; si en cambio no han salido de allí esas formalidades se podrá cumplir sin mayores inconvenientes.

Además, si los efectos han salido de la aduana será muy difícil y a veces imposible demostrar que las mercaderías se van a reconocer de nuevo son las mismas que fueron reconocidas, dado que siempre existirá un elemento de duda para el fisco sobre una posible sustitución o modificación de los artículos importados (Art 171 R.L.O.A)

c. Que el administrador de aduana lo haya autorizado. Este funcionario puede proceder a ello motil-propio, sin necesidad de obtener autorización alguna del superior jerárquico y lo podrá ordenar dentro de los 3 días hábiles siguientes a la fecha de la recepción de la solicitud (Art 173 R.L.O.A)

Casos Especiales de Reconocimiento (Art 27 LOA)

• Mercancía averiada

• Mercancía faltante

• Mercancía sobrante

“Se harán exigibles los gravámenes causados aún cuando en el reconocimiento faltaren mercancías o éstas presenten averías, señales de descomposición, fallas, violaciones, pérdidas y otras irregularidades similares”

Si sucede lo expuesto en el Art anterior los recogedores ajustaran la base imponible conforme al procedimiento que señala el reglamento (Art 163 R.L.O.A)

Artículo 163. - A los efectos del artículo 53 de la Ley, los reconocedores deberán ajustar la base imponible en cualquiera de los casos allí señalados, determinando con objetividad la proporción de la avería o la falta ocurrida respecto al valor total de las mercancías, de lo cual dejará constancia detallada en el acta de reconocimiento correspondiente.

Cuando se trate de averías y los funcionarios que practicaron el reconocimiento estimen que la cuantía de las mismas excede del veinte por ciento (20%), lo harán del conocimiento del jefe de la oficina aduanera para que se efectúe un segundo reconocimiento, en la forma que lo señala el artículo 49 de la Ley.

Consecuencias Jurídicas (Art 53 LOA)

El reconocimiento generará responsabilidad penal, civil y administrativa para los funcionarios actuantes, cuando la irregularidad sea consecuencia de su acción u omisión dolosa o culposa.

La responsabilidad de los reconocedores es solidaria: ello significa que todos y cada uno de los reconocedores (técnico arancelario y técnico valorador) sean dos o mas, están sometidos a esta triple responsabilidad: civil, administrativa y penal. En cuanto a estos dos últimos tipos de responsabilidad, la solidaridad implica que la misma pena debe ser impuesta a todos los reconocedores, previa prueba de culpabilidad conjunta; en cuanto a la responsabilidad civil, la solidaridad implica que el Fisco Nacional pueda dirigirse a cualquiera de los reconocedores y cobrarle a el solo la totalidad de la deuda.

Objeciones de reconocimiento

Cuando el introductor o representante legal no este de acuerdo con os resultados del reconocimiento, en estos casos puede formularse las objeciones que los individuos señalados tengan a formular, pero siempre y cuando dicha personas hubiesen concurrido en el acto. En estos términos, cuando el introductor o su representante, no han incurrido al acto de reconocimiento no puede formular objeciones al mismo teniendo la disposición y para quien, antes de levantarse la diligencia de reconociendo, pudo con su aporte contribuir a un resultado exacto del acto.

Cumpliendo pues, el requisito de haber asistido al reconocimiento y formulada la objeción debe considerarse que:

a. Si la objeción trata sobre disconformidades de volúmenes o diferencias de pesos, debe hacerse una notificación al Administrador de la Aduana para que concurra del acto y emitida su opinión sobre la controversia surgida, firmando también la diligencia de reconocimiento. Debe aclararse que el administrador no decida la controversia, sino que colabora con el Ministerio de Finanzas aportando un elemento de juicio mas que debe tenerse por muy valioso considerando la persona quien emana

b. Debe dirigirse una solicitud en papel sellado al Ministro de Finanzas dentro de los seis (6) días hábiles siguientes al recibo de planilla

El indicado lapso de seis días hábiles computa con respecto a la fecha en que la aduana recibe el escrito, ya que aunque este se debe dirigir al Despacho de Finanzas, la Oficina Aduanera tien que informar todo lo que sea conveniente y anexar muestras selladas o diseños de as mercaderías que motivaron la objeción.

Si el escrito presentado esta fuera del referido termino, tendrá que ser rechazado por inconveniente y el introductor deberá atacar el criterio de los intervadores o reconocedores.

c. La liquidación debe hacerse conforme al criterio del introductor en la planilla pagable, pero la diferencia a favor del fisco según criterio de los reconocedores, así como multas que se hubiesen podido causar, tendrán que ser apoyadas por el interesado para que el procedimiento siga su curso.

d. La controversia deberá ser decidida por el Ministerio de Finanzas dentro de un plazo de treinta (30) días a partir de la fecha en que el Despacho recibió la solicitud.

La decisión que tome el Ministerio de Finanzas puede tener tres manifestaciones: dar la razón al interesado, dar a razón a los reconocedores y no dar la razón de las personas indicadas, sino señalar como procedente otro resultado del reconocimiento.

En el primer caso lo lógico y ordinario es que el procedimiento termine allí aunque existirá siempre la posibilidad de que el introductor u otro representante del fisco interponga nuevos recursos; si el procedimiento termina allí es evidente que el introductor no tendrá que cancelar las multas causadas con motivo de la divergencia (porque serán improcedentes) ni los intereses moratorios ni el almacenaje.

En el segundo caso el introductor siempre podrá recurrir de la decisión o acto del Ministerio de Finanzas, pudiendo interponer el recurso de apelación, revisión o reconsideración, aunque lo normal es que se interponga recurso de reconsideración, para ser analizado en primer punto por el Consejo de Reconsideraciones, en estos casos las multas serán siempre procedentes aunque contra las mismas cabe el recurso de gracia, y los intereses moratorios y el almacenaje será también exigible salvo que el Ministerio de Finanzas considere que el introductor tuvo motivos o razones suficientes para no aceptar el criterio de los reconocedores, en cuyo supuesto podrá perdonar de los correspondientes pagos.

En el tercer caso puede ocurrir que la decisión del Ministerio de Finanzas no ocurra dentro del lapso de treinta días exigido para ello, existirá entonces una irregularidad. Pero la misma no acarrea consecuencias jurídicas y no viciara ninguna nulidad al acto de reconocimiento.

Igualmente puede ocurrir que las mercancías según los reconocedores, según el introductor o según ambas partes sean prohibida importación o estén sometidas al requisito de licencia.

Igualmente puede suceder que aunque ni los reconocedores ni el introductor haya evidenciado tal contingencia, la decisión del Ministerio de Finanzas si la pone de manifiesto. Se plantearían así problemas con respecto a la entrega de las mercancías antes que finalice el procedimiento de disconformidad. En tales casos deberían aplicarse los siguientes principios.

a. Si según el introductor o el reconocedor o ambos, las mercaderías no son prohibida importación o están sujetas a licencia, no podrán ser entregadas ni siquiera mediante fianza.

b. Según el introductor o el reconocedor o ambos, las mercaderías no son de prohibida importación, las mismas pueden entregarse solo previo afianzamiento de los impuestos diferenciales y multa. Si el Ministerio de Finanzas decide que los efectos necesitan licencia o son de prohibida importación, los mismos deberán ser perseguidos y apresados hasta que al menos, si fuera el caso se presentara la licencia respectiva.

Las infracciones aduaneras:

Las infracciones aduaneras son hechos que violan o contrarían a la legislación aduanera y son calificados por la misma como tales. Es necesario que la operación de tráfico de mercancías haya sido sometida al control aduanero.

Las infracciones aduaneras pueden ser cometidas por los contribuyentes, por los auxiliares de la administración aduanera (agentes aduanales, agentes transportistas, almacenadoras) y por los operadores del sistema informático aduanero.

Las sanciones aplicables por la comisión de una infracción aduanera, son la multa y el comiso (o ambas inclusive).

Artículo 120: Las infracciones cometidas con motivo de la declaración de las mercancías en aduanas, serán sancionadas así, independientemente de la liberación de gravámenes que pueda aplicarse a los efectos:

1. Cuando las mercancías no correspondan a la clasificación arancelaria declarada: Con multa del doble de la diferencia, si resultan impuestos superiores. Si en estos casos las mercancías se encuentran, además, sometidas a restricciones, registros u otros requisitos, establecidos en el arancel de Aduanas, con multa equivalente a la cantidad que resulte mayor entre el doble de los impuestos diferenciales y el valor en aduanas de las mercancías. Si se tratare de efectos de exportación o tránsito no gravados, pero sometidos a restricciones, registros u otros requisitos, establecidos en el Arancel de Aduanas, la multa será equivalente al valor en Aduana de las mercancías. Si resultan impuestos inferiores, con multa de una unidad tributaria (1 U.T.) a cinco unidades tributarias (5 U.T.). Si en estos casos las mercancías resultaren sometidas a restricciones, registros u otros requisitos establecidos en el arancel de aduanas, con multa equivalente a su valor en aduana.

2. Cuando el valor declarado no corresponda al valor en aduana de las mercancías: Con multa del doble de los impuestos y la tasa aduanera diferencial que se hubieren causado, si el valor resultante del reconocimiento o de una actuación de control posterior fuere superior al declarado. Con multa equivalente a la diferencia entre el valor resultante del reconocimiento o de una actuación de control posterior y el declarado, si el valor declarado fuere superior a aquel.

3. Cuando las mercancías no correspondan a las unidades del sistema métrico decimal declaradas: Con multa del doble de los gravámenes aduaneros diferenciales que se hubieren causado, si el resultado del reconocimiento o de una actuación de control posterior fuere superior a lo declarado. Con multa de una unidad tributaria (1 U.T.) a cinco unidades tributarias (5 U.T.), si el resultado del reconocimiento o de una actuación de control posterior fuere inferior a lo declarado. En los casos de diferencia de peso, las multas referidas solamente serán procedentes cuando entre el resultado y lo declarado, exista una diferencia superior al tres por ciento (3%), en cuyo caso la sanción a imponer abarcará la totalidad de la diferencia.

4. Cuando un embarque contenga mercancías no declaradas, con multa igual al triple de los gravámenes aduaneros aplicables a dichas mercancías. Si los efectos no declarados resultaren sometidos a restricciones, registros u otros requisitos establecidos en el Arancel de Aduanas, con multa adicional equivalente al valor en aduana de dichos efectos. Sin perjuicio de la aplicabilidad de la pena de comiso.

5. Cuando las declaraciones relativas a marcas, cantidad, especie, naturaleza, origen y procedencia, fueren falsas o incorrectas, con multa equivalente al doble del perjuicio fiscal que dichas declaraciones hubieren podido ocasionar. Sin perjuicio de lo dispuesto en el literal a) de este artículo, la presente multa será procedente en los casos de mala declaración de tarifas.

6. Cuando la declaración de aduanas no sea presentada dentro del plazo establecido, con multa de cinco unidades tributarias (5 U.T.).

Artículo 121: Las infracciones cometidas por los auxiliares de la Administración Aduanera: transportistas, consolidadores, porteadores, depositarios, almacenistas, agente de aduanas, mensajeros internacionales, serán sancionadas de la siguiente manera:

1. Cuando no entreguen oportunamente a la aduana alguno de los documentos exigidos en esta Ley o su Reglamento con multa de cinco unidades tributarias (5U.T.) a cincuenta unidades tributarias ( 50 U.T.).Cuando obstaculicen o no realicen la carga o descarga en la debida oportunidad, por causas que les sean imputables, con multa de cinco unidades tributarias (5 U.T.) a cincuenta unidades tributarias (50 U.T.).

2. Cuando descarguen bultos de más o de menos, respecto de los anotados en la respectiva documentación, que no fueren declarados a la aduana dentro del término que señale el Reglamento, con multa equivalente a cinco unidades tributarias (5 U.T.) por cada kilogramo bruto en exceso o faltante. La misma sanción será aplicable al depositario o almacenista que no declare oportunamente a la aduana los bultos sobrantes o faltantes en la entrega.

3. Cuando no hubiere sido participada al consignatario la llegada de los cargamentos, en las condiciones señaladas por el Reglamento, con multa de cinco unidades tributarias (5 U.T.).

4. Si se trata de vehículos de cabotaje que por cualquier circunstancia justificada, hayan tocado en el extranjero, sin participación a la autoridad aduanera, con multa de cinco unidades tributarias (5 U.T.) por cada kilogramo de peso bruto de mercancías embarcadas en dicho lugar, excluidas las provisiones de a bordo y el lastre.

5. Cuando impidan o retrasen el ejercicio de la potestad aduanera, con multa equivalente entre cien unidades tributarias (100 U.T.) y mil unidades tributarias (1.000 U.T.).

Recursos Legales y Administrativos

Artículo 131:

De toda decisión se oirá recurso jerárquico por ante el Ministro de Hacienda. La interposición del recurso no suspenderá los efectos del acto recurrido.

Artículo 132:

El recurso jerárquico debe interponerse ante el funcionario que dictó el acto, dentro de los veinticinco (25) días hábiles siguientes a la notificación del mismo, mediante escrito en el cual el recurrente especificará las razones de hecho y de derecho en que fundamente su pretensión, pudiendo promover las pruebas que considere convenientes sin que sean admisibles las de confesión y juramento. Cuando el recurso jerárquico se refiera al resultado de los reconocimientos, el lapso indicado se contará a partir de la fecha del acta consagrada en el artículo 51 de esta Ley.

Artículo 133:

Cuando el acto recurrido sea de liquidación, contribución o multa, el interesado deberá pagar la obligación o caucionarla suficientemente, requisito sin el cual no será admisible el recurso. La decisión del funcionario sobre la inadmisibilidad del recurso podrá ser objeto también del recurso jerárquico a que se refiere esta Ley. El jefe de la oficina aduanera podrá relevar de la obligación de caucionar cuando las mercancías cuya importación, exportación o tránsito haya dado lugar a la liquidación recurrida se encuentren bajo potestad aduanera.

Artículo 134:

El recurso debe ser decidido mediante resolución debidamente motivada, dentro de un plazo no mayor de cuatro (4) meses contados a partir de la fecha de su interposición.

Artículo 135:

Las reclamaciones por errores materiales o de cálculo en los actos de liquidación de contribuciones o de multa se tramitarán y resolverán por la Aduana que los originó, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 62. Las reclamaciones deberán formularse dentro del término concedido para el pago de las correspondientes planillas, y en este caso no se requerirá el pago o la constitución de garantía.

Artículo 136:

Salvo la corrección de errores materiales o de cálculo, cualquier objeción a actos de liquidación de contribuciones o multas deberá formularse a través de recurso jerárquico.

Artículo 137:

La Administración Aduanera podrá, de oficio o a solicitud del interesado, reconsiderar sus propias decisiones, cuando se trate de actos revocables.

Artículo 138:

Contra la decisión del Ministerio de Hacienda o cuando éste no decidiere dentro de los términos de Ley, se podrá interponer recurso ante el órgano jurisdiccional competente. Para la interposición de la acción ante el órgano jurisdiccional competente no es necesario el agotamiento de la vía administrativa.

Artículo 139:

En todo lo no previsto en este Título se aplicará supletoriamente la Ley

Orgánica de Procedimientos Administrativos y el Código Orgánico tributario.

Artículo 140:

Quien tuviere un interés personal y directo, podrá consultar a la Administración Aduanera sobre la aplicación de las normas a una situación concreta. A ese efecto, el consultante deberá exponer con claridad y precisión todos los elementos constitutivos de la misma y podrá expresar así mismo su opinión fundada. La formulación de la consulta no suspende el transcurso de los plazos, ni exime al consultante del cumplimiento de sus obligaciones. La Administración Aduanera dispondrá de treinta (30) días hábiles para evacuar dicha consulta.

Artículo 141:

No podrá imponerse sanción a los contribuyentes que en la aplicación de la

Ley hubieren adoptado el criterio o la interpretación expresada por la Administración Aduanera, en consulta evacuada sobre el mismo tipo de asunto.

Tampoco podrá imponerse sanción en aquellos casos en que la Administración Aduanera no hubiere contestado la consulta que le haya formulado en el plazo fijado, y el consultante hubiere aplicado la interpretación acorde con la opinión fundada que él mismo haya expresado al formular dicha consulta.

Cuando la Administración Aduanera hubiere emitido opinión a la consulta solicitada, ésta será vinculante para el consultante.

Conclusión

Las Aduanas, son oficinas públicas cuya finalidad primordial es la de controlar el paso de mercancías nacionales o extranjeras que, procedentes del exterior, van hacia otros territorios aduaneros o circulan entre diversos puntos de un mismo ámbito geográfico, también se encarga de la liquidación de los impuestos establecidos por las importaciones y exportaciones de mercancías.

Estas aduanas están bajo supervisión del S.E.N.I.A.T. debido a la facultad que tienen para ejercer coacción en materia tributos causados por el paso de mercancías en general en cualquiera de las tres direcciones antes mencionadas.

Es importante señalar que las fronteras aduaneras no siempre coinciden con las fronteras políticas del país, por eso, la coacción del impuesto aduanero debe ser exigido en todos aquellos lugares de control que estén debidamente habilitados. Esto impuestos aduaneros pueden ser utilizados como instrumentos muy efectivos, para el logro de objetivos vinculados al desarrollo económico del país, también pueden ayudar a implementar un proceso de situación de importaciones, en el cual, en un país subdesarrollado, puede constituir una política muy positiva.

Se entiende por operación de tránsito aduanero el transporte de mercancías desde una oficina aduanera de destino partida a una de destino, bajo el régimen de tránsito aduanero. A estos fines, se entiende por aduana de partida, la oficina aduanera por donde comienza la operación de tránsito; por aduana de paso, tosa oficina aduanera por donde transiten las mercancías en el curso de la operación de tránsito aduanero; y por aduana de destino, la oficina aduanera donde termina la operación de tránsito.

En cuanto al tránsito aduanero, se puede decir que es el transporte de mercancías desde una oficina aduanera de destino partida a una de destino, bajo el régimen de tránsito aduanero. Tomando en cuenta de que existen diversos tipos o modos de transporte como el de vía aérea, marítima y terrestre, los cuales cada uno tienen ventajas y desventajas.