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Relacion Del Hombre Y La Naturaleza

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Categoría: Filosofía

Enviado por: monto2435 28 abril 2011

Palabras: 2785 | Páginas: 12

...

ducción específico del cual

depende el grado de racionalidad de esta interdependencia y que se expresa en un grado mayor

o menor de equidad o perjuicio con que sea usufructuada aquella; en otras palabras, el hombre

transforma la naturaleza sobre la base de intereses y fines los cuales son condicionados por el

carácter de la sociedad donde vive.

Este proceso ha tenido variadas formas de manifestarse. En sus etapas tempranas el hombre se

adaptó a lo que la naturaleza le brindaba; con los cambios en la producción y por tanto en los

instrumentos de trabajo, esta interacción adquiere nuevos matices. Unas veces la relación

hombre- naturaleza se manifiesta de forma destructiva y otras veces de forma necesaria, acorde

con el fundamento ideológico sobre el cual se sustenta su actividad práctica.

En cambio, se encuentran preocupaciones teóricas que se adentraron más en la búsqueda de

esencialidades cualitativas, e intentaron explicar a fondo la relación hombre-naturaleza en un

1 IV Conferencia Internacional "La obra de Carlos Marx y los desafíos del siglo XXI"

plano especializado: el filosófico, es ejemplo la labor desarrollada por Carlos Marx

(1818-1883) y Federico Engels (1820-1895), en el siglo XIX, los cuales reconocieron el

trabajo como el proceso en el que se desarrolla el vínculo entre el hombre y la naturaleza.

En obras como La Ideología Alemana, El papel del trabajo en la transformación del mono en

hombre, El origen de la familia, la propiedad privada y el estado y El Capital, se analiza el

origen de la sociedad a partir del trabajo, diferenciando cualitativamente al hombre del mundo

animal, ya que estos últimos utilizan la naturaleza con fines adaptativos y para satisfacer

necesidades biológicas. El hombre por su parte modifica la naturaleza, crea instrumentos y

relaciones de trabajo con fines y objetivos sociales. Esto permite un enfoque de unidad

dialéctica compleja y evita contraposiciones abstractas, ya que la naturaleza debe mantener un

estado propicio para la actividad del hombre, pero este no debe actuar en ella con fines de

depredación, esto implica una conducta, una proyección del hombre hacia la misma.

Esta perspectiva permite considerar las relaciones que los hombres establecen en la

producción material con la naturaleza. “[…] el hombre, mediante sus cambios, la hace servir a

sus fines, la domina. Es ésta la suprema diferencia entre el hombre y los demás animales;

diferencia debida al trabajo”.1 Se aprecia la posibilidad de dominio de la naturaleza, de sus

particularidades en el contexto donde habita el hombre y ello no debe implicar destrucción de la

misma sino por el contrario su protección.

En su crítica a la visión idealista de la historia, los clásicos del marxismo recomendaron el

estudio de los nexos del hombre con la realidad desde el terreno de las relaciones prácticas y

revelaron una visión de la naturaleza no como algo fantástico o a lo que se pueden reducir las

relaciones sociales: “la historia no termina disolviéndose en la ‘autoconciencia’, como el

‘espíritu del espíritu’, sino que en cada una de sus fases se encuentra un resultado material, una

suma de fuerzas de producción, un comportamiento históricamente creado hacia la naturaleza y

entre unos y otros individuos[…]”.2 En esta visión se expresa un comportamiento que puede ser

considerado ético, cognoscitivo y cultural, en condiciones de vida dadas. Lo anterior responde a

que los clásicos del marxismo reconocieron la existencia de leyes en la sociedad, realizaron una

crítica comprometida e integral al sistema capitalista y propusieron una forma de convivencia

centrada en el ser humano. De ahí que entre las contribuciones del marxismo clásico al estudio

de la naturaleza y el hombre se encuentran:

Contribución 1

Dominio de la naturaleza por parte del hombre.

Marx y Engels, en toda su vasta producción, hacen referencia constante a la relación del hombre

con la naturaleza. Marx parte de la producción material, y con ella el trabajo que realiza el

hombre y su intercambio con la naturaleza, es la premisa fundamental de la actividad humana y

esto evidencia que el individuo sólo puede desarrollar su actividad basado en las condiciones

materiales de vida:“Naturaleza: ante todo, naturaleza transformada por el hombre y el hombre

se halla en cierto modo correlacionado entre sí, se presupone mutuamente: la naturaleza es la

esencia del hombre vertida al exterior, el hombre es la naturaleza perdida su condición de objeto

consecuentemente transferido a él”.3 Una interacción entre hombre y naturaleza es apreciable en

tales argumentos en vínculo directo con la contradicción que ello implica, donde se muestra la

capacidad de transformación y conocimiento de la naturaleza que el hombre adquiere.

De modo que la naturaleza deja sus efectos en el hombre, éste trata de conocerlos para estar

prevenido en nexo con la sociedad, y así formar vínculos inseparables con la naturaleza. Se

trata en estos argumentos de Engels de buscar un equilibrio dentro de la relación hombre-

1 Federico Engels: Dialéctica de la naturaleza, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1982, p.151.

2 Carlos Marx, Federico Engels: La ideología alemana, Editora Política, La Habana, 1980, p.22.

3 Carlos Marx: Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, Editorial Progreso Moscú, 1979, p.127.

2 IV Conferencia Internacional "La obra de Carlos Marx y los desafíos del siglo XXI"

naturaleza. Con ello se insinúa la necesidad de un cambio en el análisis de la naturaleza, donde

conocimiento y transformación práctica se complementan con la inclusión del hombre como

parte del conocimiento.

Marx decía a Annenkov, en una correspondencia del 28 de diciembre de 1846, que la sociedad

es producto de la acción de los hombres. Sin embargo, recalcaba Engels:

No cabe duda de cada día que pasa conocemos mejor las leyes de la

naturaleza y estamos en condiciones de prever las repercusiones

próximas y remotas de nuestras injerencias en su marcha normal. Sobre

todo desde los formidables progresos conseguidos por las ciencias

naturales durante el siglo actual, vamos aprendiendo a conocer de

antemano, en medida cada vez mayor, y por tanto a dominarlas, hasta

las lejanas repercusiones naturales, por lo menos de nuestros actos más

habituales de producción. Y cuanto más ocurra esto, más volverán los

hombres, no solamente a sentirse, sino a saberse parte integrante de la

naturaleza y más imposible se nos revelará esa absurda y antinatural

representación de un antagonismo entre […] el hombre y la naturaleza

[…].4

Estos argumentos muestran un análisis basado en la concepción materialista y dialéctica del

hombre y la naturaleza, que acentúa la condicionalidad social de la influencia del primero sobre

la segunda y cómo la incidencia en ella cambia según sean las relaciones sociales y, en

específico, las de producción. Se realza el conocimiento de la naturaleza por el hombre y como

éste forma parte de ella. No obstante, se mantiene la visión desarrollada en el Renacimiento y

se le da continuidad a la perspectiva del dominio de la naturaleza, pero no a su destrucción. Son

previstas aquí las repercusiones que ella puede ocasionar en el hombre, y las que éste, con el

desarrollo de la producción, provoca en la naturaleza. Engels, además, en esta afirmación se

pronuncia por eliminar una contraposición que conduzca a un antagonismo absoluto entre

hombre-naturaleza.5

La relación hombre – naturaleza aflora en la tesis primera de Marx sobre Feuerbach en la cual

se deja esclarecida la relación del hombre como sujeto con la realidad y cómo ésta no debe

concebirse como contemplación sensorial, sino como práctica.6 La práctica se convirtió aquí en

el principio de interacción con el mundo circundante mediante el proceso de conocimiento, el

cual es un efecto de las condiciones históricas de la producción y de la forma de apropiación de

los recursos que la naturaleza brinda. El conocimiento de las condiciones sociales de

transformación de la naturaleza y su relación con la producción de bienes materiales, sigue

siendo hoy un aspecto importante que aporta el marxismo en el estudio que se realiza. 7

En resumen, se puede plantear que esta contribución del pensamiento clásico marxista a la

problemática de la relación hombre – naturaleza, resalta el proceso de trabajo como el medio, o

la vía, mediante el cual se establece una interacción entre el hombre y la naturaleza. Se refleja a

un hombre que interactúa en la misma, con una determinada capacidad de comprender las

consecuencias negativas o positivas de su acción en ella; es con la concepción materialista de la

historia que se sientan las bases para entender el proceso de articulación entre naturaleza –

hombre y hombre-naturaleza, como forma de inscripción de los procesos naturales en la

producción y reproducción económicas. La dominación de la naturaleza en Marx y Engels lleva

4 Ibídem, p.152.

5 Ibídem, p.128.

6 Véase: Carlos Marx: “Tesis sobre Feuerbach” I, en Obras escogidas, tomo único, Editorial Progreso

Moscú, 1974, p.24.

7 Carlos Marx: Ludwing Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, en Obras escogidas, tomo

único, Editorial Progreso, Moscú, 1974, p.644.

3 IV Conferencia Internacional "La obra de Carlos Marx y los desafíos del siglo XXI"

implícito su antítesis: la conservación al respecto Engels planteaba: “Hoy toda la naturaleza se

extiende ante nosotros, por lo menos en sus lineamientos fundamentales, como un sistema

aclarado y comprendido de concatenaciones […]”.8

El marxismo clásico da continuidad a la idea de valorar la relación hombre – naturaleza, desde

el ángulo de la dominación del primero sobre la segunda, pero una dominación que no

constituye en ningún momento destrucción. Además, independientemente de que se reconozca

la genialidad de los fundadores de esta teoría -dada la gran revolución provocada en el

pensamiento filosófico y a la luz de los acontecimientos sucedidos en la época contemporánea-,

se han ido ofreciendo nuevos enfoques y aristas para el análisis de esta problemática.

Contribución 2

Ideas ecológicas del marxismo clásico para el estudio de la naturaleza y el hombre.

Se pueden connotar que Marx y Engels sostuvieron ideas ecológicas. 9 En El Capital, Marx

hizo referencia a estudios de la tierra y la agricultura en Escocia e Inglaterra mostrando interés

por el uso de la misma en estos países, la rotación de los cultivos y la existencia “los montes de

caza” en Escocia, lugares donde no existían árboles y esas tierras eran utilizadas además para la

cría de ovejas. Al respecto afirmó: “si en los próximos 25 años las cotas de caza siguen

creciendo en las mismas proporciones que el último cuarto de siglo, no quedará ni un solo

escocés en su tierra natal”.10

Como parte de su critica al sistema capitalista y su preocupación por el deterioro de las

condiciones ambientales apuntaba que la caza en estos países se había convertido en una moda y

una fuente de ganancias, es indudable que un coto de caza de ese momento era más rentable que

emplear terrenos en pastos u otros cultivos.

La producción forestal y su distinción de las demás producciones, su replanteo sin acción

humana fue objeto de preocupación de Marx. La protección del bosque, sus afectaciones por el

hombre y por la propia naturaleza debe convertirse en –opinión de Marx – en una tendencia

celosa a su conservación.11 Hay presencia en estas aseveraciones en la conservación de las

condiciones naturales, de hábitat del hombre como parte del bienestar futuro para generaciones

venideras. Considero una preocupación que sin traspolar contextos responde a la preocupación

por el desarrollo sostenible.12

8 Federico Engels: Dialéctica de la naturaleza, p.168.

9 Durante el desarrollo del presente trabajo se asume que oecologie fue empleada en los años sesenta del

siglo pasado por Ernest Haeckel para describir la ciencia de las relaciones de los organismos vivientes

con su mundo externo, sus hábitats. Véase Leonardo Boff: Ecología, p.10. Además, véase: Documentos

del Seminario pastoral sobre Ecología Humana y Ambiente del Secretariado de la Comisión Episcopal

Española [citado 23 de junio 2005]. Disponible en: http://www.conferencia episcopal/social/documentos/

ecología_bh donde se destaca el lugar de la Ecología como ciencia en los estudios sobre hábitat. En tal

sentido es analizada la relación Ecología-Filosofía priorizando la formación y conocimiento de los

problemas ecológicos, y las orientaciones éticas, en Enrique Leff: Ecología y capital. Racionalidad

ambiental, democracia participativa y desarrollo sustentable, pp.45-50.

10 Carlos Marx: El Capital, 3t t1, Editorial Ciencias Sociales, Instituto Cubano del Libro, La Habana,

1973, p.671.

11Véase: Carlos Marx: El Capital, 3t, t II, Editorial Ciencias Sociales, Instituto Cubano del Libro, La

Habana, 1973, p229.

12 El más divulgado de estos estudios sobre desarrollo sostenible representan un modelo de crecimiento

económico global que satisface las necesidades actuales de la humanidad, sin comprometer la capacidad

de las generaciones futuras, para satisfacer sus propias necesidades en convivencia pacífica y en armonía

con la naturaleza, garantizando la calidad de vida de las poblaciones en el corto y largo plazo. Véase:

http://www.fao.org/sd/index_es.htm . Véase además, Adriana Ortiz Blanco: “ La perspectiva filosófica de

la relación hombre-naturaleza y su expresión en figuras representativas de las ciencias en Cuba”, Tesis

doctoral, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, 2007, p. 34-38.

4 IV Conferencia Internacional "La obra de Carlos Marx y los desafíos del siglo XXI"

Sobre los desechos industriales Marx se pronunciaba a favor del ahorro que evitara los

desechos, es decir, la reducción de los remanentes de producción al mínimo, y la inmediata

utilización de todas las materias primas y auxiliares para la producción.13

Las ideas ecológicas de los clásicos del marxismo y la relación hombre-naturaleza se sintetizan

cuando Engels afirmó: “No debemos, sin embargo lisonjearnos demasiado de nuestras victorias

humanas sobre la naturaleza. Esta se venga de nosotros por cada una de las derrotas que le

inferimos. Es cierto que todas ellas se traducen principalmente en los resultados previstos y

calculados, pero acarrean, además, otros imprevistos, con los cuales no contábamos y que, no

pocas veces, contrarrestan los primeros […]”.14

Con esta afirmación se reconoce la necesidad de una relación naturaleza –hombre, este necesita

tomar en cuenta las condiciones naturales de su existencia con un control racional de las

relaciones humanas con la producción y reproducción de la vida material.

Contribución 3

Pronosticó el marxismo clásico la unidad hombre-naturaleza, cuyo valor central es el ser

humano.

Se parte del reconocimiento de que el hombre es esencial en la naturaleza y que se encuentra en

constante interdependencia con ella. La naturaleza no es el lugar que el hombre habita sino la

condición de posibilidad de la vida del género humano. Aunque las condiciones naturales

cambien, el hombre no puede pensarse al margen de la naturaleza. Los eventos naturales que

dependan del hombre en relación con la naturaleza son sin duda una responsabilidad ética. Es el

hombre el único que puede pensar el futuro y asumir responsablemente decisiones que lo

aseguren en términos ecológicos. Considero que desde la visión filosófica marxista esta

contribución se relaciona con tres grupos de factores: Primero, aquellos que en forma inmanente

median la relación hacia la naturaleza y emergen de las principales regularidades sociales de la

sociedad. Al respecto Engels afirmaba que: “Las condiciones de vida que rodean al hombre; y

que hasta ahora le dominaban, pasan, a partir de este instante bajo su dominio u su mundo, y el

hombre, al convertirse por primera vez en señor consciente y efectivo de la naturaleza.”15

El segundo grupo de factores se vincula con las particularidades del desarrollo político y

económico de una etapa concreta. Al valorar este aspecto Engels relaciona la capacidad de

interacción del hombre con la naturaleza en un contexto económico pero con plena conciencia

de las causas y consecuencias de lo que realiza: “Los poderes objetivos y extraños que hasta

ahora venían imperando en la historia, se colocan bajo el dominio del hombre mismo. Solo

desde entonces éste comienza a trazarse su historia con plena conciencia de lo que hace”. 16

Un tercer grupo de factores se relaciona con la capacidad de las clases y grupos sociales, de

pueblos y estados de colocar bajo su control la actividad transformadora de la naturaleza en

permanente ensanchamiento, intensificación y diferenciación que se relaciona

fundamentalmente con el incremento de la producción material.17

13 Véase: Carlos Marx: El Capital, t II, p 101-103.

14 Federico Engels: Dialéctica de la naturaleza, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1982, p.151

15 Federico Engels: Anti-Duhring, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1975, p.344.

16 Ibídem, p.345.

17 Véase: Carlos Marx: Prólogo de la Contribución a la crítica de la Economía Política, en Obras

Escogidas en 3t, t 1, Editorial Progreso, Moscú, 1974, p. 518.