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Saber Cotidiano

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Rimma 11 abril 2011

Palabras: 2930 | Páginas: 12

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la orientación social, saber que dios ha creado el mundo, no provoca acciones practicas de ningún género; pero sin este saber los hombres no pueden moverse adecuadamente en un ambiente cristiano, sin embargo tiene una habilidad practica.

Los portadores del saber cotidiano son los mismos hombres, a través de generación en generación, el saber cotidiano de las generaciones adultas es el que hará fundamento en las nuevas generaciones, sin embargo, entre las sociedades orientadas hacia el pasado y las orientadas hacia el futuro no son las mismas. Mientras que en las primeras el saber cotidiano se deriva casi exclusivamente del saber de las generaciones procedentes, las segundas están caracterizadas por el cambio del saber cotidiano. El desarrollo de los medios de producción y el cambio de las relaciones sociales ´pueden ser tan rápidos que no solo las generaciones más jóvenes toman una parte de su saber de otras fuentes, sino que las mismas generaciones más viejas están obligadas a aprender de nuevo, a apropiarse de un nuevo saber cotidiano, la materia prima del saber cotidiano es llevada y trasmitida sobre todo por las generaciones precedentes. Aunque todos sean portadores y mediadores del saber cotidiano, en toda sociedad existen algunas personas principalmente aplicadas a su trasmisión, en muchas formaciones sociales el trasmitir tal saber es tarea de los padres, en las sociedades naturales esta función corresponde a los ancianos, que por su edad son portadores de la mayor parte de las experiencias sociales. En las comunidades religiosas desarrollan una función de transmisión del saber, desde la aparición de la forma escrita y de la opinión pública burguesa, la prensa ejerce también en parte tal fusión, y en la actualidad participan en ella todos los medios de comunicación de masas. A través de la radio y de la televisión sabemos que dieta es sana, como se hace gimnasia, cuánto tiempo hay que dormir, como comportarse correctamente en público, etc. cosas todas que antes eran trasmitidas oral y personalmente por las generaciones más viejas. El lado positivo es que se ase teóricamente posible proponer a toda una sociedad el saber cotidiano de un extracto relativamente culto, el aspecto negativo. El aspecto negativo es que estas comunicaciones nunca apuntan hacia el particular, cuando un padre trasmite el saber a su hijo, incluso trasmitiendo una experiencia cognoscitiva general, a causa del contacto directo la adapta a la persona a la que se dirige. La radio y la televisión, por el contrario, habla a cientos de miles de hombres, a masas impersonales, por lo que lo cual no pueden ser adaptadas al particular ni el mismo saber ni la forma de su trasmisión, de modo que los medios de comunicación de masas se convierten en medios más o menos eficaces de manipulación. Como hemos dicho, las generaciones adultas constituyen el principal vehículo del saber cotidiano, sin embargo, es evidente que el saber de la generación sucesiva, incluso en las sociedades orientadas asía el pasado, no es exclusivamente el saber trasmitido. La suma del saber disminuirá o se acrecentara según las necesidades sociales de las respectivas generaciones, su disminución tiene lugar cuando un determinado saber se hace superfluo en el uso cotidiano. Su aumento es alimentado por dos fuentes, la primera está constituida por las nuevas experiencias sociales, que se derivan de las situaciones sociales nuevas, de las nuevas tareas y que se depositan bajo la forma de saber cotidiano, estas experiencias son trasmitidas a las generaciones sucesivas de modo tradicional. La segunda fuente esta representada por los conocimientos que de la esfera de las objetivaciones genéricas para-si descienden a la vida cotidiana, donde son introducidos tal como son o bien en una forma adaptada. Algunas cogniciones religiosas, son introducidas conscientemente en la vida cotidiana sin que tengan un fundamente inmediato en la experiencia de esta esfera, como sabemos la estructura del pensamiento religioso es afín a la del pensamiento cotidiano, el saber religioso es la ideología de una objetivación para-si alineada y como tal debe ser ver introducido en el pensamiento cotidiano de los hombres, luego que un pensamiento religioso ha nacido ya, de nuevo es solo el pensamiento cotidiano de las generaciones adultas el portador de sus elementos indispensables para el saber cotidiano, son estas las que lo trasmiten a los jóvenes. Sin embargo los representantes de la religión, intervienen continuamente en este proceso e impiden el curso natural de la transmisión del saber, evitando que la idea, contaminándose con experiencias locales y cogniciones particulares, se aleje lentamente del dogma originario, este intervención continua de corrección es muy evidente, al no alejarse de la pureza del saber originario.

El saber científico cala de un modo análogo en el saber cotidiano, es la forma de saber distinto del religioso, la introducción consiente de los conocimientos científicos en el conocimiento cotidiano, aunque el saber religioso trasformado al saber cotidiano sea introducido desde fuera está en condiciones de asimilar los conocimientos tal como son, en el saber científico las cosas suceden de otro modo, el saber cotidiano acoge ciertas adquisiciones científicas, pero no el saber científico como tal, cuando un conocimiento científico cala en el pensamiento cotidiano, el saber cotidiano lo asimila englobándolo en su propia estructura, adquisiciones científicas se presentan en el saber cotidiano aisladas, e implicadas en el pragmatismo del pensamiento cotidiano, se convierten en la guía de una acción cotidiana, cumplen en parte la función de informaciones heterogenias y finalmente de un uso práctico y a formar la conducta de la vida, en el plano del saber cotidiano por el contrario, no es necesario conocer la génesis de todas las adquisiciones, ni la derivación, ni la demostración. Para la ciencia un resultado es el verdadero sentido de la palabra resultado que se basa solo en determinados hechos evidentes, para el pensamiento y saber cotidianos, por el contrario, el saber científico es algo formado de antemano y es en sí, un hecho evidente.

El saber personal surge de la necesidad y de la experiencia de cada individuo, la valides de este saber, tiene límites amplios, va desde la singularidad hasta la generalidad. se refiere a los conocimientos adquiridos que pueden convertirse en un saber importante en cada persona, que no tendrá validez general.

Junto al saber personal, es importante el saber particular, el saber puede ser particular de dos modos: por el carácter de saber o en virtud de prescripciones, usos y normas sociales. El primer tipo aparece cuando el saber solo encuentra de hecho aplicación en un círculo restringido. Un sastre debe saber sobre telas muchas cosas que otros no están obligados a saber, un científico debe conocer si alguien en el mundo se está ocupando de un tema parecido al suyo, no se trata de un saber científico, sino cotidiano.

El saber particular ha tenido como parte relevante: el secreto, que es el conocimiento de algún saber cotidiano que no es transmitido de generación en generación, sino que, por el contrario, es comunicado a personas elegidas según determinados criterios.

En el carácter antropológico de saber cotidiano, ante todo se debe interiorizar el saber de las generaciones adultas, para poder adquirir nuevo saber, se debe poseer percepción humana, determinadas actitudes sentimentales y el pensamiento lingüístico, hay que aprender a percibir, a sentir y a pensar.

El hombre en su vida cotidiana es capaz de percibir todo lo que sus órganos sensoriales, le permiten recibir, elaborar e interpretar la información proveniente de su entorno. El pensamiento cotidiano está dirigido siempre a los problemas del particular o de su ambiente, es decir, no es casi nunca personal, sino que esta formado por la generalidad de las experiencias, de vida de las generaciones anteriores, del saber cotidiano, de la experiencia acumulada, el particular se apropia solo de lo que es necesario o puede ser necesario para mantener y estructurar su vida en la época y en el ambiente determinado y resolver de manera práctica cualquier problema.

El pensamiento anticipado está dirigido a una tarea futura y a la actividad preparatoria que se ha de seguir para llevarla a la práctica, en la cotidianidad lo verdadero y lo correcto, coinciden, por lo tanto, erróneo e incorrecto también Si mis conocimientos sobre la sociedad bastan para moverme son verdaderas. Verdadero es aquel saber que corresponde a los hechos, al conocimiento de las opiniones y a la experiencia personal dadas por el saber cotidiano, el conocimiento de las opiniones el saber que encontramos preformado determina el modo en que son efectuadas las experiencias particulares y el modo en que son valoradas, una acción verdadera es, por el contrario aquella que corresponde a las normas morales, es decir, de nuevo el saber heredado y a la experiencia personal. Lo contrario de lo verdadero es lo incorrecto y de este es el error. En algunos casos la carencia de conocimientos y el error solo provocan daños a uno mismo, si, por mi mal conocimiento de los hombres, no tengo confianza en quien la merece y confió en quien no es digno, soy yo quien pierdo, y la condena moral, será la compasión o la alegría maligna, entre el conocimiento insuficiente y el error no hay barreras, a menudo es difícil distinguir de cual se trata. El pensamiento cotidiano aparece siempre saturado de percepciones, y cargado de sentimientos, cuando pensamos en algo con anticipación, lo imaginamos al mismo tiempo sobre la base de percepciones, o sea los acontecimientos futuros aparecen en nuestra fantasía, nos los figuramos, la percepción, el pensamiento y el sentimiento no aparecen nunca separados, realizan colectiva y simultaneaneamente el conocimiento y la acción del hombre.

El saber cotidiano es siempre y solamente opinión (doxa), no es saber filosófico o científico (episteme), una verdad cotidiana es siempre doxa, aunque se demuestre constantemente verdadera, mientras que la verdad científica es episteme, aunque a la mañana siguiente sea sustituida por una verdad de nivel más elevado.

La doxa no puede ser separada de la acción práctica, en ella esta única y exclusivamente su verdad, pero no en la praxis como totalidad, y ni siquiera en un conjunto relativamente grande de acciones, su verdad, por el contrario, se muestra cada vez en tipos particulares de acciones concretas conseguidas. La episteme, por el contrario, no constituye nunca un saber relativo a una sola cosa, sino que es un saber sobre una cosa en relación con otras, esta actitud no es práctica, sino teorética.

La doxa es un saber para el cual las cogniciones y exigencias dadas en los contenidos del mundo de conocimientos y normas cotidianos son globalmente y, como es obvio, no en cada caso particular evidentes. Son verdades evidentes que el sol sale, que los objetos caen al suelo, que los hombres mueren, que existe un dios, que el vino emborracha, en el plano del saber cotidiano estas verdades son evidentes y no son puestas en duda. Cuando son sometidas a discusión, tenemos ya los gérmenes de un saber que lleva a las objetivaciones. La episteme surge allí donde puede ser puesto en discusión el contenido del saber recibido. El hombre que piensa en el plano de la episteme usa frente a la evidencia del saber dado todas las posibles experiencias y argumentaciones en contra; puede suceder que al final acepte la cognición precedente, pero ahora como saber que está en condiciones de retener los argumentos en contra y que ninguna experiencia opuesta puede refutar. Es cierto que la misma ciencia opera con verdades evidentes, pero se trata siempre, en el seno de experiencia.

En el caso de la doxa refutar y probar tienen un significado distinto que en el caso de la episteme. En primer lugar los datos efectivos y preceptivos de la doxa son por principio indemostrables e irrefutables, no es posible probar que un determinado saber suscita en mi un sentimiento de tristeza, así como no es refutable lo que significa para mi la imagen de mi abuela muerta. En este caso la demostración es sustituida por la posición probabilística, y la refutación por la duda. Si alguien dice tener un sentimiento, mientras que sus actos traslucen otra cosa, tengo una vez más el derecho de dudar del sentimiento afimado por él. En el campo de la episteme científica, por el contrario, no existen aserciones indemostrables e irrefutables, pensar en el plano de la ciencia significa exponer los propios sentimientos a la demostración y a la refutación.

La diferencia decisiva entre la doxa y episteme, en la doxa la prueba o refutación de los hechos tiene lugar desde el punto de vista de un determinado contexto, de una situación; su ser o no ser es afirmado o negado en el interior de una determinada situación, y con ello el problema esta resuelto. Los hechos de la episteme son, por el contrario, de naturaleza universal (hechos que son a traves de la teoría), sólo tienen un sentido en un contexto completo; por ello no solo es necesario acertar su ser o no ser, sino que es preciso también explicar e interpretar su ser, o no estar presentes en el interior de un determinado sistema, contexto, o de una teoría.

La doxa es el saber mediante el cual estoy en condiciones de actuar en la vida cotidiana con valor de probabilidad. El particular se apropia de las opiniones (doxa) presentes, incorpora en ellas su propia experiencia, y adquiere así la capacidad de llevar a cabo los heterogéneos tipos de acciones cotidianas.

En relación con el saber cotidiano encontramos la fe, como un sentimiento que acompaña a comportamientos humanos radicalmente distintos y, entre estos, también al conocimiento. Todo saber va acompañado por un sentido de la certeza (fe), por ello, la fe no puede valer como criterio de verdad de una cognición, la fe no implica ni ignorancia, ni saber.

El proceso de conocer ocurre mediante la relación que se establece entre el sujeto y el objeto, el conocimiento es una forma de concebir el mundo y de dotarlo de ciertas características que resultan en primera instancia de la experiencia personal. El conocimiento que una persona adquiere de la realidad difiere de acuerdo a la forma como aborda dicha realidad. Por lo que existe conocimiento vulgar, cotidiano o espontáneo el cual se adquiere sin ningún proceso planificado y sin la utilización de medios especialmente diseñados. El conocimiento cotidiano constituye una organización de nociones empíricas, puesto que la ciencia misma no puede estar totalmente aislada del contexto social y cultural en la cual se sitúa y desarrolla. Otro tipo de conocimiento es el conocimiento científico, que exige mayor rigor para encontrar regularidades en los fenómenos para describirlos, explicarlos y Se obtiene mediante procedimientos metódicos con pretensión de validez, utilizando la reflexión, los razonamientos lógicos y respondiendo a una búsqueda intencionada para lo cual se delimitan los objetos y se prevén los modelos de investigación.

SECRETARÍA DE EDUCACIÓN

INSTITUTO DE LA EDUCACION BASICA DEL ESTADO DE MORELOS

UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL

UNIDAD 171

LICENCIATURA EN EDUCACIÓN

CONSTRUCCION SOCIAL DEL CONOCIMIENTO

Y TEORIAS DE LA EDUCACION

“EL SABER COTIDIANO”

ALUMNA: ELOISA JAIMES ALVAREZ

H.H.CUAUTLA, MOR., ENERO DEL 2010