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Soluciones Cristaloides

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Sara 22 junio 2011

Palabras: 6168 | Páginas: 25

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do a la mínima o incluso nula presencia de sodio en estas soluciones, su administración queda prácticamente limitada a tratamientos de alteraciones electrolíticas ( hipernatremia ), otros estados de deshidratación hipertónica y cuando sospechemos la presencia de hipoglucemia.

A. Soluciones cristaloides isosmóticas

1. Solución Salina 0.9 % ( Suero Fisiológico )

La solución salina al 0.9 % también denominada Suero Fisiológico, es la sustancia cristaloide estándar, es levemente hipertónica respecto al líquido extracelular y tiene un pH ácido. Después de la infusión de 1 litro de suero salino sólo un 20-30 % del líquido infundido permanecerá en el espacio vascular después de 2 horas. Como norma general es aceptado que se necesitan administrar entre 3 y 4 veces el volumen perdido para lograr la reposición de los parámetros hemodinámicos deseados. También se administra para corregir los volúmenes extracelulares y provoca la retención de sal y agua en el líquido extracelular.

Estas soluciones cristaloides no producen una dilución excesiva de factores de coagulación, plaquetas y proteínas, pero en déficits severos se puede producir hipoalbuminemia y la posibilidad de inducir edema. Si son administradas grandes cantidades no controladas de solución de ClNa , el excedente de Cl va a ocasionar una acidosis hiperclorémica

2. Ringer Lactato

La mayoría de las soluciones cristaloides son acidóticas y por tanto pueden empeorar la acidosis tisular que se presenta ante cualquier agresión. Sin embargo, la solución de Ringer Lactato contiene 45 mEq/L de cloro menos que el suero fisiológico, causando sólo hipercloremia transitoria y menos posibilidad de causar acidosis. Y por ello, es de preferencia cuando debemos administrar cantidades masivas de soluciones cristaloides.

El efecto de volumen que se consigue es muy similar al de la solución fisiológica normal. La vida media del lactato plasmático es de más o menos 20 minutos, pudiéndose ver incrementado este tiempo a 4 ó 6 horas en pacientes con shock y a 8 horas si el paciente es poseedor de un by-pass cardiopulmonar.

3. Solución Salina Hipertónica

Las soluciones hipertónicas e hiperosmolares han comenzado a ser más utilizados como agentes expansores de volumen en la reanimación de pacientes en shock hemorrágico En lo referente a la duración del efecto hemodinámico, existen distintas experiencias, desde aquellos que consideraban que mantenían el efecto durante aproximadamente 24 horas, hasta estudios más recientes que han ido limitando su duración a períodos comprendidos entre 15 minutos y 1 hora.

Entre sus efectos beneficiosos, además del aumento de la tensión arterial, se produce una disminución de las resistencias vasculares sistémicas, aumento del índice cardíaco y del flujo esplénico. El mecanismo de actuación se debe principal y fundamentalmente, al incremento de la concentración de sodio y aumento de la osmolaridad que se produce al infundir el suero hipertónico en el espacio extracelular

4. Soluciones de comportamiento similar al agua

Se clasifican en glucídicas isotónicas o glucosalinas isotónicas.

4. 1. Suero glucosado al 5 %

Es una solución isotónica ( entre 275-300 mOsmol/L ) de glucosa, cuya dos indicaciones principales son la rehidratación en las deshidrataciones hipertónicas ( por sudación o por falta de ingestión de líquidos ) y como agente aportador de energía, este aporte calórico reduce el catabolismo proteico, y actúa por otra parte como protector hepático y como material de combustible de los tejidos del organismo más necesitados ( sistema nervioso central y miocardio ).

Sus principales indicaciones son:

• La nutrición parenteral en enfermos con imposibilidad de aporte oral

• Estados de deshidratación intracelular y extracelular como los que se producen en casos de vómitos, diarreas, fístulas intestinales, biliares y pancreáticas, estenosis pilórica, hemorragias, shock, sudación profusa, hiperventilación, poliurias, diabetes insípida, etc...,

• Alteraciones del metabolismo hidrocarbonado que requieren de la administración de agua y glucosa.

4. 2. Suero glucosado al 10 %, 20 % y 40 %

Las soluciones de glucosa al 10 %, 20 % y 40 % son consideradas soluciones glucosadas hipertónicas, que al igual que la solución de glucosa isotónica, una vez metabolizadas desprenden energía y se transforma en agua. A su vez, y debido a que moviliza sodio desde la célula al espacio extracelular y potasio en sentido opuesto, se puede considerar a la glucosa como un proveedor indirecto de potasio a la célula.

La indicación más importante de las soluciones de glucosa hipertónica es el tratamiento del colapso circulatorio y de los edemas cerebral y pulmonar, porque la glucosa produciría una deshidratación celular y atraería agua hacia el espacio vascular, disminuyendo así la presión del líquido cefalorraquídeo y a nivel pulmonar.

Otro efecto sería una acción protectora de la célula hepática, ya que ofrece una reserva de glucógeno al hígado y una acción tónico-cardiaca, por su efecto sobre la nutrición de la fibra miocárdica. Como aporte energético sería una de las indicaciones principales, ya que aporta suficientes calorías para reducir la cetosis y el catabolismo proteico en aquellos pacientes con imposibilidad de tomar alimentación oral.

Las contraindicaciones principales serían el coma addisoniano y la diabetes.

4. 3. Soluciones glucosalinas isotónicas

Las soluciones glucosalinas ( 314 mOsm/L ) son eficaces como hidratantes y para cubrir la demanda de agua y electrolitos. Cada litro de infusión de suero glucosalino aporta 35 gramos de glucosa ( 140 kcal ), 60 mEq de sodio y 60 mEq de cloro.

5. Soluciones de uso en situaciones especificas

5. 1. Soluciones alcalinizantes

Estas soluciones se utilizan en aquellas situaciones que exista o se produzca una acidosis metabólica, tales como el bicarbonato sódico y el lactato sódico.

5. 2. Soluciones acidificantes

El cloruro amónico 1/6 Molar es una solución isotónica, acidificante, de utilidad en el tratamiento de la alcalosis hipoclorémica. Están contraindicadas en la insuficiencia hepática. Además, el cloruro de amonio posee toxicidad cuando es administrado de forma rápida, y puede desencadenar bradicardia, alteraciones respiratorias y contracciones musculares.

II. SOLUCIONES COLOIDALES

Las soluciones coloidales contienen partículas en suspensión de alto peso molecular que no atraviesan las membranas capilares, de forma que son capaces de aumentar la presión osmótica plasmática y retener agua en el espacio intravascular. Así pues, las soluciones coloidales incrementan la presión oncótica y la efectividad del movimiento de fluidos desde el compartimiento intersticial al compartimiento plasmático deficiente (expansor plasmático).

Sus características deben de ser:

1. Tener la capacidad de mantener la presión osmótica coloidal durante algunas horas.

2. Ausencia de otras acciones farmacológicas.

3. Ausencia de efectos antigénicos, alergénicos o pirogénicos.

4. Ausencia de interferencias con la tipificación o compatibilización de la sangre.

5. Estabilidad durante períodos prolongados de almacenamiento y bajo amplias variaciones de temperatura ambiente.

6. Facilidad de esterilización

7. Características de viscosidad adecuadas para la infusión

Se clasifican como: A) Soluciones coloidales naturales y B) Soluciones coloidales artificiales

A. Soluciones Coloidales Naturales

1. Albúmina

La albúmina se produce en el hígado y es responsable de aproximadamente un 70-80 % de la presión oncótica del plasma, constituyendo un coloide efectivo. La capacidad de retener agua que tiene la albúmina viene determinada tanto por su cantidad como por la pérdida de volumen plasmático que se haya producido. Un gramo de albúmina incrementa el volumen plasmático aproximadamente en 18 mL, y 100 mL de albúmina al 25 % incrementan el volumen plasmático una media de más o menos 47 mL.

Entre los posibles beneficios que puede aportar la albúmina, está su capacidad para hacer disminuir los edemas, mejorando la presión oncótica vascular y evitando así, tanto en los pulmones como en otros órganos, la producción de edema. Estudios recientes han demostrado, que la albúmina también es capaz de barrer los radicales libres que circulan por el plasma. En la actualidad, la única indicación que privilegia esta sustancia frente a los coloides artificiales, es la hipovolemia en la mujer embarazada, por la posible reacción anafiláctica fetal a los coloides artificiales.

La albúmina administrada se distribuye completamente dentro del espacio intravascular en dos minutos y tiene aproximadamente una vida media entre 4 y 16 horas.

2. Fracciones Proteicas de Plasma Humano

Tiene propiedades similares a la albúmina. La principal ventaja de esta solución consiste en su fácil manufacturación y la gran cantidad de proteínas aportadas. Sin embargo es más antigénica que la albúmina, ya que pueden ejercer una acción hipotensora capaz de agravar la condición por la cual se administran estas proteínas plasmáticas.

B. Soluciones Coloidales Artificiales

1. Dextranos

Son soluciones hiperoncóticas y promueven una expansión de volumen del espacio intravascular por medio de la afluencia del líquido intersticial al vascular. Puesto que el volumen intravascular aumenta con mayor proporción que lo que corresponde a la cantidad de líquido infundido, los dextranos pueden considerarse como expansores plasmáticos.

Poseen una actividad antitrombótica por su acción sobre la hemostasia primaria (disminuyen la agregación plaquetaria ) y sobre los factores de la coagulación (facilitan la lisis del trombo). Estas acciones aparecen a las 4-6 horas de su administración y perduran durante unas 24 horas. Los dextranos también pueden alterar la función del sistema del retículo endotelial y disminuir su respuesta inmune.

2. Hidroxietil-almidón ( HEA ) Esta preparación es muy semejante a la del dextrán, y como él se emplea por sus propiedades oncóticas, pero se considera menos antigénico. Los efectos adversos del HEA son similares a los de otros coloides e incluyen las reacciones alérgicas, precipitación de fallo cardíaco congestivo y fallo renal. La administración de grandes volúmenes de HEA puede producir un incremento en los tiempos de protrombina, tromboplastina activada y tiempo de hemorragia.

3. Pentaalmidón

El pentaalmidón es un preparado con formulación semejante al hetaalmidón. Su efecto expansor de volumen viene a durar unas 12 horas. Debido a su elevada presión oncótica, , produce una de expansión de volumen superior a la que pudieran producir la albúmina al 5 % o el hetaalmidón al 6 %. Provoca un aumento de volumen de hasta 1.5 veces el volumen infundido.

4. Derivados de la gelatina

Las gelatinas son polipéptidos obtenidos por desintegración del colágeno, y son expansores del volumen plasmático en un lapso corto y de efecto leve. Los productos de gelatina nunca se han asociado con fallos renales, no interfieren con las determinaciones del grupo sanguíneo y no producen alteraciones de la hemostasia.

FISIOLOGÍA DEL AGUA Y LOS ELECTRÓLITOS

El volumen total del agua del cuerpo en el hombre es de alrededor de un 60% del peso corporal, con amplias variaciones fisiológicas. Este volumen total se divide en dos grandes compartimentos, el celular (intracelular) y el extracelular, además de uno mucho más pequeño llamado transcelular, el cual está constituido por los líquidos del árbol traqueobronquial, del conducto gastrointestinal, del sistema excretor de los riñones y las glándulas, el líquido cefaloraquídeo y el humor acuoso ocular. El compartimiento extracelular se subdivide en plasma y líquido intersticial y su relación aproximada de volumen es de 1:3.

Entre las variaciones fisiológicas más importantes a considerar están las siguientes:

Edad: en general, mientras menor es la edad, mayor es la proporción de agua total en el organismo, lo que se pone especialmente de manifiesto en el recién nacido, en el cual el porcentaje de agua está entre 70 y 80% del peso corporal.

Sexo: por las diferencias en la composición corporal desde el punto de vista del tejido adiposo, el porcentaje de agua respecto al peso suele ser algo menor en el sexo femenino.

Constitución: por la misma razón expresada en cuanto al sexo, el porcentaje de agua respecto al peso suele ser menor cuanto mayor es el peso corporal (mayor cantidad de tejido adiposo). Por ejemplo, en el obeso, la proporción es de alrededor de un 50%, mientras que en el delgado puede alcanzar el 70%.

Para muchos fines el plasma y el líquido intersticial pueden considerarse en conjunto como líquido extracelular y la concentración de electrolitos en el plasma puede utilizarse como cálculo de la de todo el compartimento. El sodio es el principal catión extacelular, siendo responsable normalmente de un 90% de la osmolaridad del plasma, en su mayoría conjugado con iones cloruro.

La composición del líquido celular (intracelular) es muy distinta, como se evidencia en la siguiente tabla:

|CATIONES (mEq/l) |ANIONES (mEq/l) |

|Sodio |10 |(9 – 11) |Bicarbonato |10 |(9 – 11) |

|Potasio |150 |(145 155) |Fosfato y sulfato |150 |(145 155) |

|Magnesio |40 |(38 – 42) |Proteínas |40 |(38 – 42) |

| | | |Cloruro |10 |(9 – 11) |

Puede observarse que, en este compartimiento, el potasio es el principal catión, determinando la mayor parte de la osmolaridad intracelular. El magnesio es también principalmente de localización intracelular, habiendo muy poco sodio. Los aniones principales son el fosfato, el sulfato y las proteínas, con una baja proporción de bicarbonato y cloruro.

A. Intercambios fisiológicos de agua y solutos

1. Internos: casi todas las membranas celulares son libremente permeables para el agua, siendo excepciones las pertenecientes a las glándulas sudoríparas y a la porción distal de la nefrona. Como consecuencia de la difusión libre de agua, se deduce que los líquidos extracelular e intracelular tienden a mantener una osmolaridad igual y que cualquier modificación pasajera en la osmolaridad efectiva de un líquido debe originar redistribución neta de agua entre los dos componentes hasta que ambos líquidos vuelvan a tener igual osmolaridad. Dado que el sodio es el soluto extracelular principal, su concentración puede utilizarse como índice de la osmolaridad (directamente para el líquido extracelular o indirectamente para el intracelular).

2. Externos: puede considerarse que el agua y los solutos mayores no experimentan alteración metabólica importante (a excepción de las proteínas). En consecuencia, las concentraciones dentro de los líquidos corporales representan el balance entre el ingreso y la excreción para el agua y para el soluto de que se trate. Los valores normales de este balance se muestran a continuación:

B. Trastornos Hidroelectrolíticos

1. Trastornos clínicos del volumen y la osmolaridad (NaCl).

Contracción o deshidratación isotónica: se produce cuando se pierden sodio y agua en proporciones isotónicas. La causa más corriente es la pérdida de líquido por el aparato gastrointestinal. La característica de esta clase de deshidratación es un valor normal de la concentración sérica de sodio. En consecuencia, sea cual sea el déficit de volumen de la fase extracelular, mientras la concentración de sodio en plasma sea normal, no habrá redistribución de agua que salga o entre al compartimento celular.

Contracción o deshidratación hipertónica: esta clase de deshidratación es frecuente y se observa en cualquier caso en el que haya pérdida de agua en exceso respecto a la de sodio. Ocurre cuando el paciente no puede beber por inconsciencia o cuando se ha brindado por vía parenteral poca o ninguna cantidad de agua. El sodio aumentará su concentración en el espacio extracelular. Aunque más sodio tiende a difundirse en las células, este ingreso no llega a compensar el aumento de la osmolaridad extracelular; en consecuencia, el incremento de la concentración de sal se confina en el compartimiento extracelular. Puesto que el movimiento del sodio no compensa los aumentos importantes de la osmolaridad extracelular, se produce una salida neta de moléculas de agua desde las células al espacio extracelular, hasta que ambos líquidos son isosmóticos de nuevo, aunque en valores más altos que inicialmente.

Contracción o deshidratación hipotónica: ocurre cuando hay pérdida de sodio que excede la de agua. Es muy frecuente en la insuficiencia renal crónica o cuando las pérdidas de líquidos isotónicos se reponen con agua y con ninguna o escasa sal. Esta deshidratación reduce la concentración de sodio en el plasma y por lo tanto disminuye la osmolaridad efectiva del líquido extracelular, lo que trae como consecuencia el paso de agua desde éste hacia las células. Aunque tiende a recuperar la relación isoosmolar entre ambos compartimientos, este paso de agua al espacio intracelular magnifica la pérdida de volumen extracelular, puesto que se añade a la ocurrida hacia el ambiente externo.

B. Terapéutica de los trastornos hidroelectrolíticos

Los distintos preparados deben ser utilizados de acuerdo a las necesidades de agua y electrólitos de cada paciente en particular, cuando sea necesaria la reposición de líquidos perdidos por el cuerpo o para dar alimentación.

Inyectables:

• Dextrosa al 5% (solución glucosada)

• Dextrosa al 10%, 20%, 30% y 50% (soluciones glucosadas hipertónicas)

• Solución isotónica de cloruro de sodio (0,90 %; solución fisiológica)

• Cloruro de sodio al 0,30% y 0,45% (soluciones inyectables)

• Solución hipertónica de cloruro de sodio al 3% (solución antishock)

• Dextrosa al 5% en solución fisiológica (solución glucofisiológica hipertónica)

• Dextro-sal 0,15%; 0,30%; 0,45%

• Solución de Ringer inyectable

• Solución de Ringer lactato (solución de Hartmann)

• Cloruro de potasio: ampollas de 10 ml (2meq/ml)

• Cloruro de potasio, inyectable: frasco de 100 ml (1meq/ml)

• Kaceele: solución de cloruro de potasio, Ampollas de 10 ml y frasco ampolla de 50 ml (2 mEq/ml)

• Fosfato de potasio: ampollas de 10 ml (1 meq/ml)

Orales

• Hidrafix: solución electrolítica concentrada para la rehidratación oral

• Hidramilac; Hidramines: decocción natural de zanahorias estéril, electrolíticamente balanceada

• Oralite; Parlac; Pedialyte; Rehidrosol; Rehydralyte; Unicef: soluciones electrolíticas para rehidratación oral

• Kaon y Konat, elixir: gluconato de potasio (20 meq/15 ml)

• MicroKa, cápsulas de 8 mEq (cloruro de potasio)

• Calcebión, tabletas efervescentes (375 mg de calcio)

• Calciogenol, granulado (10 g de gluconato de calcio)

• Calcio Ostelin, suspensión (3,48 g de calcio/100 ml)

• Foscalvit: fosfato tribásico de calcio, 8 g/120 ml

Introducción:

La fluidoterapia es una de las medidas terapéuticas más importantes y más frecuentemente utilizada en la Medicina Intensiva.

El equilibrio del volumen y la composición de los líquidos corporales que constituyen el medio interno se mantiene por la homeostasis, que W.B.Cannon (1932) definió como “el conjunto de mecanismos reguladores de la estabilidad del medio interno”. Si falla la regulación el equilibrio se altera.

El objetivo principal de la fluidoterapia es la recuperación y el mantenimiento del equilibrio hidroelectrolítico alterado.

Por desequilibrio de líquidos se puede dar una deshidratación (por defecto de líquido corporal) o una hiperhidratación (por exceso de líquido corporal).

En cuanto al desequilibrio electrolítico cabe destacar los siguientes aniones que se pueden ver alterados: sodio, potasio, calcio, magnesio y cloro. 4

El empleo de la terapéutica hidroelectrolítica requiere unos conocimientos básicos sobre la fisiología del agua y los electrolitos, la clínica y la fisiopatología de los desequilibrios hidroelectrolíticos y ácido-base puros y mixtos. Sólo disponiendo de esta información estaremos en condiciones de saber en cada situación clínica qué líquido se necesita, cuanto y cuando debe administrarse.

El agua es la biomolécula más abundante del organismo y la sustancia más importante para el mantenimiento de la vida. El agua corporal supone alrededor del 60% del peso del organismo. El contenido debe mantenerse próximo a estos valores interviniendo, fundamentalmente, en este proceso el sistema renal y el mecanismo de la sed.

Nuestro cuerpo mantiene constante el volumen y la composición de los líquidos corporales.

El agua corporal total se distribuye en dos compartimentos principales: el agua intracelular y el agua extracelular.

El agua intracelular corresponde, aproximadamente, al 40% del peso del organismo y el agua extracelular constituye alrededor del 20% del peso y se sitúa en dos espacios distintos: dentro de los vasos sanguíneos (plasma) y en el espacio entre las células, los tejidos y los órganos (líquido intersticial).

Tanto el agua como los solutos disueltos en ella fluyen por los distintos compartimentos corporales.

En el mantenimiento del líquido plasmático intervienen, fundamentalmente, cuatro tipos de fuerzas: la presión hidrostática capilar, la presión hidrostática intersticial, la presión oncótica del plasma y la presión oncótica intersticial.

La presión hidrostática dentro del capilar expulsa líquido del espacio vascular hacia el espacio intersticial. La presión hidrostática intersticial y la presión oncótica intersticial apenas influyen en la conservación del volumen plasmático; por el contrario, la presión oncótica o coloidosmótica plasmática, mayor que la presión hidrostática capilar, tiende a retener líquido en el espacio vascular debido, fundamentalmente, a la presión osmótica ejercida por las proteínas séricas, principalmente por la albúmina, siendo esta presión oncótica plasmática la única fuerza efectiva que retiene líquido en el espacio vascular.

El equilibrio de estas fuerzas es determinante para la distribución estable del volumen de líquidos en estos compartimentos, logrando que el líquido plasmático se mantenga dentro de los vasos sanguíneos.

Cuando se produce una disminución del volumen plasmático o se requiere mantener dicho volumen, puede bastar con la administración de soluciones cristaloides; si las pérdidas son de naturaleza más compleja, puede ser necesaria la administración de soluciones coloidales capaces de mantener o aumentar la presión oncótica plasmática de forma más rápida y efectiva.

Por tanto, las soluciones intravenosas utilizadas en fluidoterapia pueden ser clasificadas en dos grupos: soluciones coloides y soluciones no coloides o cristaloides.

Tipos de preparados en fluidoterapia.

1. Soluciones coloides:

• Coloides naturales (sangre y derivados)

• Coloides artificiales: -Dextranos

-Hidroxietilalmidón

-Gelatinas

2. Soluciones no coloides o cristaloides:

• Electrolíticas: -Suero fisiológico

-Suero hiposalino

-Suero salino hipertónico

-Suero glucosalino

-Solución Ringer lactato

-Otros preparados: _Bicarbonato sódico

_Cloruro cálcico

_Gluconato cálcico

_Cloruro potásico

• No electrolíticas: -Dextrosa 5%

Soluciones cristaloides:

Son líquidos que contienen agua, electrolitos y/o azúcares en diferentes proporciones, pudiendo ser hipertónicas, hipotónicas o isotónicas con respecto al plasma. Estas soluciones no expanden el volumen plasmático de forma tan eficaz y tan rápida como los coloides, por tanto, su administración se reduce a situaciones en las que las pérdidas de líquidos son mínimas y para prevenir o tratar déficit de líquidos o electrolitos. Además, tienen la ventaja de poder servir de vehículo para la perfusión de fármacos disueltos en ellos y el inconveniente de que si se administran en grandes cantidades pueden originar la aparición de edema.

_Mecanismo de acción: 6

Los cristaloides suministran sodio y agua para mantener el gradiente osmótico entre el líquido extravascular y el intravascular. Esta capacidad para expandir el volumen plasmático se relaciona con el contenido de sodio. Por consiguiente, una solución salina hipertónica (cloruro de sodio al 3%) es más efectiva que una solución salina normal (cloruro de sodio al 0,9%) para aumentar dicho volumen.

_Efectos farmacológicos:

Los cristaloides se distribuyen más rápido que los coloides dentro de los compartimentos intersticial e intracelular, lo cual los hace más adecuados para tratar la deshidratación que para expandir el volumen plasmático, como en los casos de personas en shock hipovolémico. Es decir, los cristaloides no expanden tan bien el volumen plasmático como los coloides; además, al comienzo se requieren cantidades mucho mayores para lograrlo.

_Indicaciones (usos terapéuticos):

Se usan mucho como fluidos de mantenimiento para compensar las pérdidas insensibles de líquidos, para reemplazar líquidos cuando hay deficiencias en el organismo y para tratar trastornos específicos de líquidos y electrolitos. También promueven el flujo urinario y son mucho más económicas que los coloides. Tampoco hay riesgo de transmisión de virus o anafilaxia con su uso ni producen alteraciones en el sistema de coagulación. La elección de usar un cristaloide o un coloide depende de la gravedad de la afección.

*Indicaciones comunes para la terapia de reemplazo con cristaloides o con coloides:

-Shock

-Síndrome de dificultad respiratoria del adulto

-Nefrosis aguda

-Quemaduras

-Derivación cardiopulmonar

-Diálisis renal

-Hipoproteinemia

-Insuficiencia hepática aguda

-Reducción del riesgo de trombosis venosa profunda

_Efectos secundarios y efectos adversos:

A pesar de ser un medio muy seguro para reemplazar los líquidos necesarios, provocan algunos efectos no deseados como:

• Edemas (por ejemplo edema periférico y edema pulmonar) debido a que se requiere un volumen grande para lograr el efecto deseado.

• Su uso puede disminuir la tensión de oxígeno. 7

• Se requieren grandes volúmenes para que su acción sea efectiva (varios litros de líquido) lo cual puede agravar la acidosis tisular o afectar de manera adversa la función del SNC en pacientes que sufren de insuficiencia hepática, insuficiencia renal o shock hipovolémico.

• Su acción es de corta duración o transitoria.

_Interacciones:

Son poco comunes gracias a la gran similitud con las sustancias fisiológicas normales.

Soluciones coloides:

Son sustancias que aumentan la presión coloidosmótica y trasportan líquidos de manera efectiva desde el compartimiento intersticial hasta el plasmático al atraer líquido al interior de los vasos sanguíneos. En condiciones normales, esta labor la realizan tres proteínas sanguíneas: la albúmina, la globulina y el fibrinógeno. Sin embargo, para que su acción sea efectiva, el nivel total de proteína debe ser cercano a 7,4g/dL. Si este nivel llega a ser inferior a 5,3 g/dL, la presión coloidosmótica será menor que la hidrostática, y el líquido pasará hacia los tejidos. Cuando esto sucede, se requiere una terapia de sustitución con coloides para aumentar la Presión de CO e invertir el proceso. Esta presión disminuye con la edad y cuando la persona sufre de hipotensión o está desnutrida.

-Mecanismo de acción:

Se relaciona con su capacidad de aumentar la PCO. Debido a que los coloides no pueden pasar hacia el espacio extravascular, suele haber una mayor concentración de solutos (partículas sólidas) dentro de los vasos sanguíneos que fuera de ellos. Así, el líquido se desplaza hacia esta área hipertónica en un intento por producir un estado isotónico. El resultado es la atracción de líquido desde el espacio extravascular hacia el intravascualar, lo cual aumenta el volumen sanguíneo. Como los coloides incrementan este volumen, a menudo se les conoce como expansores del plasma. También forman parte del volumen plasmático total.

_Efectos farmacológicos:

Aumentan la presión coloidosmótica y atraen líquido desde el exterior hacia el interior de los vasos sanguíneos. Pueden mantener esta presión durante varias horas. Son productos de origen natural y constan de proteínas (albúmina), carbohidratos (dextranos o almidones) y colágeno animal (gelatina). Usualmente contienen una combinación de partículas pequeñas y grandes. Las pequeñas se eliminan con rapidez y promueven la diuresis y la perfusión renal, mientras que las grandes mantienen el volumen plasmático. La albúmina es la única excepción; todas sus partículas son del mismo tamaño. 8

_Indicaciones (usos terapéuticos):

Tratamiento de gran variedad de afecciones vistas anteriormente.

Son superiores a los cristaloides en cuanto a su capacidad de expandir el volumen plasmático.

_Efectos secundarios y efectos adversos:

Son agentes relativamente seguros, aunque:

• Su uso puede alterar el sistema hemodinámica dando lugar a problemas de coagulación y riesgo de hemorragia.

• No tienen capacidad de transportar oxígeno ni contienen factores de coagulación.

• Puede alterar el funcionamiento de las plaquetas por dilución de la concentración plasmática de proteínas.

• Anafilaxia o insuficiencia renal (la terapia con dextranos en contadas ocasiones).

_Interacciones:

Como son compatibles con los medicamentos, a veces se utilizan como medio para suministrarlos.

Breve mención de cada uno de los tipos de soluciones coloides y cristaloides.

• Coloides naturales:

Sangre y derivados de la sangre.

Dada la dificultad de conseguí coloides naturales que provengan de donantes humanos, los más utilizados en la actualidad son los coloides artificiales.

• Coloides artificiales:

_Dextranos:

Son polisacáridos ramificados (polímeros de la D-glucosa) de elevado peso molecular que mediante hidrólisis parcial pueden ser convertidos en polisacáridos de cualquier peso molecular.

En la actualidad disponemos de dextrano 40 y dextrano 70 que tienen respectivamente 40.000 y 70.000 daltons de peso molecular medio. El dextrano 40 es el más utilizado aunque la duración de su efecto es mucho menor ya que se elimina de forma más rápida.

Se presentan en preparados farmacológicos de 500 ml y no es conveniente administrar más de 1000 ml/día para evitar el riesgo de alteraciones renales.

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Inconvenientes: pueden provocar reacciones alérgicas graves debido a su capacidad antigénica. Además pueden producir hemorragias por su efecto antiagregante plaquetario y también insuficiencia renal.

_Hidroxietilalmidón:

Es un polímero ramificado compuesto fundamentalmente por amilopectina.

Tiene mayor peso molecular medio que los dextranos y la duración de su acción también es mayor. Además es más seguro que aquéllos.

Es un buen expansor plasmático.

Se encuentra en preparados farmacológicos al 6% y la dosis diaria no debe exceder de 1.500 ml.

Inconvenientes: si se administra a dosis alta puede provocar hemorragias debido a que interfiere con la función plaquetaria. Además, está contraindicado en pacientes con insuficiencia renal ya que se elimina por vía renal. Puesto que no es una proteína, se puede producir una disminución dilucional en las concentraciones de proteínas plasmáticas.

_Gelatinas:

Son polipéptidos de menor peso molecular que los dextranos.

La gelatina utilizada actualmente es la poligelina en solución al 3,5% que se presenta en preparados de 500 ml. Se recomienda no sobrepasar la administración de 2.000 ml/día.

Tiene baja capacidad expansora del volumen plasmático y su efecto es menor que el de los coloides anteriores. Es de corta duración de acción ya que se elimina muy rápido por vía renal.

Inconvenientes: el efecto secundario más frecuente es hipersensibilidad o alergia.

• Cristaloides electrolíticos:

_Solución salina normal o suero salino fisiológico:

Contiene cloruro de sodio al 0,9%, concentración similar al suero sanguíneo.

Indicaciones: reponer volumen y como vehículo para la administración de medicamentos.

Efectos adversos: su administración incontrolada puede provocar hipercloremia.

_Solución salina normal media o suero hiposalino:

Contiene cloruro de sodio al 0,45%.

Indicaciones: tratamiento de patologías que cursen con deshidratación hiperosmolar.

_Solución salina hipertónica o suero salino hipertónico:

Contiene cloruro de sodio al 3%.

Indicaciones: hipernatremias severas.

_Solución glucosalina normal o suero glucosalino: 10

Contiene solución salina normal y dextrosa o glucosa al 5%.

Aporta agua, cloruro de sodio y energía procedente del metabolismo de la glucosa.

_Solución Ringer lactato:

Contiene cloro, sodio, potasio, calcio y lactato en una composición más fisiológica que la solución salina normal; contiene menos cloro que esta última y, por tanto, su administración tiene menos riesgo de producir hipercloremia.

Es una de las más utilizadas sobre todo cuando hay que administrar grandes cantidades de soluciones cristaloides.

Indicaciones y efectos similares a las del suero fisiológico.

_Bicarbonato sódico:

Se administra por vía endovenosa en acidosis metabólica severa.

_Cloruro cálcico:

Indicaciones: hipocalcemia.

Vía de administración: endovenosa.

Efectos adversos: puede producir arritmias. Para evitar este problema se suele administrar en forma de gluconato cálcico que mantiene los niveles de calcio en sangre más estables sin producir una elevación rápida de la calcemia, ya que es metabolizado en el hígado y libera calcio lentamente.

_Cloruro potásico:

Indicaciones: procesos que cursen con hipopotasemia severa.

Vía de administración: endovenosa.

Efectos adversos: su administración endovenosa es muy peligrosa ya que puede producir un cuadro de hiperpotasemia grave, por excesiva dosis o por otras causas, que puede provocar parada cardiaca. Por este motivo se debe administrar disuelto en soluciones para administración endovenosa en perfusión continua con el fin de evitar la elevación brusca del potasio en sangre.

Está contraindicada su administración en pacientes con insuficiencia renal ya que el potasio se elimina por esta vía.

Presentación farmacológica: ampollas de 10 mEq de ión potasio.

Dosis: no se deben sobrepasar los 40 mEq/hora en adultos, siendo la dosis máxima de 120 mEq/día.

• Cristaloides no electrolíticos:

_Glucosa o dextrosa al 5%:

Contiene agua y glucosa (50 g por cada 1.000 ml).

El aporte energético es de 200 kcal.

Indicaciones: combustible celular y protector hepático ya que mantiene la reserva de glucógeno. 11

Se utiliza como rehidratante y en alteraciones del metabolismo hidrocarbonato que requieran la administración de glucosa y agua.

Existen preparados de dextrosa a concentraciones superiores (10%, 20% y 40%) que son soluciones glucosadas hipertónicas utilizadas en nutrición parenteral debido a su aporte energético.