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Subgeneros Literarios

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Categoría: Filosofía

Enviado por: Jerry 16 mayo 2011

Palabras: 6182 | Páginas: 25

...

ia hablará de uno en particular, que es a quien le ocurren los hechos.

• Unidad de efecto: comparte esta característica con la poesía: está escrito para ser leído de corrido de principio a fin. Si uno corta la lectura, es muy probable que se pierda el efecto narrativo. La estructura de la novela permite leerla por partes.

• Brevedad: por y para cumplir con todas las demás características, el cuento debe ser breve.

• Prosa: el cuento debe estar escrito en prosa, o sea con párrafos, sangrías y punto y aparte.

EJEMPLO:

EL PRECIO DE LA VENGANZA

Un abismo tenebroso había engullido el día y nada quedaba salvo la oscuridad. Los truenos sonaban como gritos femeninos llenos de violencia y cólera, que solamente podrían ser silenciados con la sangre del enemigo. Los rayos alumbraban una figura frágil sobre una roca en medio del campo de batalla. Scath, la Diosa de la Oscuridad, había surgido para luchar atendiendo a la invocación de Andora y había hecho de su mano la balanza de la justicia.

A lo lejos, Lord Garvey y el resto del ejército intentaban defenderse contra la tempestad. Él sujetaba firmemente las riendas en un intento de dominar a su caballo.

Fue inútil, el animal lo arrojó al suelo con violencia y corrió sin rumbo por el campo abierto. Sujetándose a un árbol por temor a ser arrastrado por el vendaval, Garvey desvió la mirada hacia la extraña tempestad y vio con horror cómo masacraban al enemigo. Atisbaba, bajo cada rayo, la figura feroz y ágil de una mujer abalanzándose sobre los hombres y abatiéndolos sin ningún rastro de piedad; algunos morían por el filo de la espada y otros incendiados por su mirada. Y en aquel escenario, la guerrera era una visión bella y destructora. Su melena oscura volaba libre y en su cuerpo habitaba la belleza de las amazonas. Una mujer despiadada, que con la ferocidad de una bestia y la belleza de una diosa diezmaba a sus contrincantes.

No había escapatoria. Ellos estaban dominados por una fuerza que los empujaba hacia la guerrera, obligándoles a enfrentar su furia. Los gritos de los hombres se mezclaban con el pavor de los animales en una melodía siniestra.

Cuando la furia de Scath finalmente fue calmada con sangre, se hizo el silencio. El cielo volvió a la normalidad, anunciando un día gris y frío. La tempestad desapareció como si nunca hubiese existido. Lord Garvey recuperó su caballo y, entre las protestas de sus soldados asustados, se puso el yelmo de la armadura y marchó al lugar del enfrentamiento.

Necesitaba verla. Mientras su caballo avanzaba, él se percató de que no había gemidos. Era raro, pues en un campo de batalla lo que resta después de la voz del acero son los quejidos, las peticiones de piedad. No obstante, en aquel trozo de tierra lo que había quedado era la visión infernal del enemigo aniquilado en el suelo, en un lío sanguinolento de estandartes, yelmos, escudos en añicos, armaduras y cuerpos. En algunos trechos el barro y la sangre se confundían manchando las patas del caballo.

Garvey ya había visto muchas batallas, pero ninguna lo había preparado para tanta ira.

Su mente estaría manchada con sangre por siempre jamás. En el corazón de Garvey no reposaba el alivio de la victoria, todo lo que sentía era inquietud y horror.

Solamente unos pocos soldados del ejército de Garvey la vieron cuando todo había acabado, y ellos jamás la olvidarían. Su salvaje y sangrienta hermosura hizo desviar la mirada a la mayoría mientras se aproximaba; Garvey no huyó. Nunca le temería, ni siquiera después de la masacre que ella había promovido. Hacía muchos años que amaba a aquella extraña figura en secreto, pero nunca osó ir más allá de la admiración. Era la mujer de su amigo. No tenía fuerzas para condenar su acto de desesperación y venganza. Ver al marido traicionado y muerto la había enloquecido. Nunca imaginó que Andora fuese capaz de conjurar una fuerza tan poderosa.

Garvey admiró su caminar seguro, las vestimentas masculinas, el modo en el que llevaba la espada posada con garbo sobre el hombro. Era de carne y hueso, pero su apariencia estaba lejos de ello. Inalterable, nada la incomodaba, ni siquiera las cabezas que traía en la mano agarradas por el pelo.

Andora se detuvo y con un gesto de alivio lanzó las dos cabezas a los pies de Garvey. El caballo bufó. Su presencia asustaba al animal, que levantó los cascos amenazadoramente en su dirección. Ella alzó la mano y lo calmó de inmediato. Sólo entonces decidió hablar:

—Contempla a tus enemigos, están todos muertos —dijo, admirando el montón de cuerpos a su alrededor—. Hoy recuperas tus tierras y la seguridad de los que te sirven.

Su voz estaba cargada de una profunda indiferencia. No obstante, en sus ojos ardía un fuego misteriosamente triste. Garvey la sintió muy lejos de aquel lugar y, por qué no decirlo, del mundo de los vivos. Y cuando volvió a hablar, bajó la mirada hacia los muertos que yacían a sus pies y caminó entre ellos.

—La sangre del inocente tiene el mismo color que la de los traidores. Son iguales y todo lo demás es muerte y condena. No hay alivio, su muerte no aplacó mi dolor —sopesó en su corazón —.Vivirás días de paz, Garvey, aprovecha, porque durarán poco. Aún verás la guerra otra vez. Tus descendientes continuarán luchando después de tu muerte.

Andora tocó uno de los cuerpos con la punta de la espada.

—No os veré —reveló sin miedo a la sentencia—.Y no lo lamento.

—Te debo mucho, Andora —dijo él, intentando agradecerle—. ¿Y qué puedo hacer?

—Nada. No podéis devolverle la vida a Zeimor —su argumento la calló—. Él murió defendiendo la vida de tu hijo, no se te ocurra olvidarlo. —La rabia la dominaba fácilmente.

—Jamás lo olvidaré —dijo Garvey, apeándose de inmediato —. Y para probar mi gratitud, ofrezco todo lo que poseo. Mis tierras, mis siervos, mi vida, mi corazón y mi ánima —la cogió por los hombros —. Quiero que seas la señora de Catlewind.

—No pagarás tu deuda de sangre ofreciéndome un lugar en tu lecho —contestó ella, percatándose de su decepción —. ¡Mírame, zoquete! —rogó— ¿No ves que soy la encarnación de la muerte? He destruido todo lo humano que había en mi alma.

—Yo te amo, mujer —afirmó Garvey, besándola en un gesto loco de pasión.

Andora no se inmutó, dejó que él saciara su deseo y sintiese por sí mismo lo que había escuchado sin comprender. Garvey la apartó lentamente. Tenía en la boca y en el cuerpo la ridigez de la muerte y toda la desolación de su alma en el corazón. Sus ojos se ennegrecieron como los de un demonio y su voz cambió suavemente como si hubiese dos mujeres en un solo cuerpo.

—¿Qué has hecho contigo, Andora? —preguntó Garvey, temiéndola por primera vez.

Andora no respondió, simplemente buscó una daga que traía en la cintura. Garvey esperó sin protestar, fiándose plenamente de ella. En un gesto rápido Andora hizo un corte en su propia mano y, con el consentimiento de Garvey, en la suya.

Un pacto se selló cuando sus manos se unieron. Él sintió la fuerza de Andora recorrer su cuerpo, mientras su sangre se mezclaba con la suya. Y, movido por el cariño, le besó la mano, aceptándola dulcemente dentro de sí.

—Ya no pertenezco a este mundo —dijo Andora, tocando la armadura a la altura del pecho.

Y sólo entonces él vio la sangre. ¡Estaba herida!

—¿Adónde vas? —quiso saber cuando percibió que se alejaba.

—Hacia el olvido.

La mujer continuó andando, indiferente. Envuelto en dudas Garvey la abrigó en sus brazos. Ella intentó apartarse de él, pero no lo logró; la pérdida de sangre era mayor, la Diosa cobraba su precio y pronto llevaría no sólo su alma, sino también su cuerpo.

—Quédate conmigo, Andora. Cuidaré de ti...

—Garvey, estoy muerta, muerta como Zeimor —murmuró, agonizando en sus brazos.

—Yo siempre te he amado —susurró él, cobijándola cariñosamente en sus brazos, sus ojos llenos de lágrimas.

—Un guerrero no debe llorar... —gimió Andora, alzando los dedos para tocar su rostro.

Su pequeño gesto hizo cerrar los ojos y suspirar a Garvey. Ella sonrió y le tocó el hombro, atrayéndolo hacia sí, y mientras él se acercaba el sol iluminaba sus armaduras que centelleaban al dulce calor de aquella mañana. Los labios de Andora tocaron suavemente los de Garvey en una muda despedida.

Lord Garvey abrazó el cuerpo sin vida de Andora y lloró, le besó la frente, los cabellos, nunca hubiese imaginado sentir tanto dolor. Clavó una tierna mirada en su plácida cara, recordando los días pasados, su sonrisa. Y sin saber por completo la razón, empezó a cantar. La melodía hablaba de una gran guerrera, de su belleza y fuerza y de cuántos la habían amado y habían luchado y muerto por ella; su nombre era Scath, pero decidió hacerle un homenaje a la única mujer que había amado en toda su vida y reemplazó el nombre de la Diosa por Andora. Besó sus labios pálidos, tiesos y percibió que ella se quedaba translúcida.

Una bruma surgió de la nada y los envolvió. Andora desapareció de su regazo. Avanzó, confuso, gritando su nombre. Decidido a encontrarla, montó en su caballo y corrió con desesperación. Al detener su caballo, se percató de que tenía a sus sorprendidos soldados delante de los ojos. En sus venas corría la sangre de la guerrera, un regalo único que le permitiría vivir más de lo que nunca había imaginado. Aquella fue la última vez que Garvey vio Andora. Al reclamar su venganza, ella había pagado con su propia vida.

LEYENDA

CONCEPTO: Leyenda viene del latín legenda («lo que debe ser leído») y es en origen una narración puesta por escrito para ser leída en voz alta y en público, bien dentro de los monasterios, durante las comidas en el refectorio, o dentro de las iglesias, para edificación de los fieles cuando se celebra la festividad de un santo. En las leyendas la precisión histórica pasa a un segundo plano en beneficio de la intención moral o espiritual (en las hagiografías o leyendas hagiográficas o piadosas, cuyo más conocido testimonio es La leyenda dorada de Jacopo della Vorágine).

CARACTERISTICAS: En literatura, una leyenda es una narración ficticia, casi siempre de origen oral, que hace apelación a lo maravilloso. Una leyenda, a diferencia de un cuento, está ligada siempre a un elemento preciso y se centra menos en ella misma que en la integración de este elemento en el mundo cotidiano o la historia de la comunidad a la cual pertenece. Contrariamente al cuento, que se sitúa dentro de un tiempo ("érase una vez...") y un lugar (por ejemplo, en el Castillo de irás y no volverás) convenidos e imaginarios, la leyenda se desarrolla habitualmente en un lugar y un tiempo precisos y reales; comparte con el mito la tarea de dar fundamento y explicación a una determinada cultura, y presenta a menudo criaturas cuya existencia no ha podido ser probada (la leyenda de las sirenas, por ejemplo). Durante el Romanticismo la leyenda se escribía por autores conocidos en prosa o verso en diversas colecciones; sus autores más celebrados fueron en ese siglo Ángel de Saavedra, José Zorrilla, Gustavo Adolfo Bécquer y José Joaquín de Mora

EJEMPLO:

La leyenda de Doña Beatriz

Vivía en la ciudad de México una hermosa joven, doña Beatriz, de tan extraordinaria belleza, que era imposible verla sin quedar rendido a sus encantos.

Contábanse entre sus muchos admiradores la mayor parte de la nobleza mexicana, y los más ricos potentados de Nueva España; pero el corazón de la bella latía frío e indiferente ante los requerimientos y asiduidades amorosas de sus tenaces amantes. Y así pasaba el tiempo; pero, como todo tiene un término en la vida, llegó el momento en que el helado corazón de doña Beatriz se incendió en amores.

Ello fue en un fastuoso baile que daba la embajada de Italia.

Allí conoció doña Beatriz a un joven italiano, don Martín Scípoli, de esclarecida y noble estirpe. La indiferencia de doña Beatriz fundióse entonces como la nieve bajo la caricia de los rayos solares, y sintióse la hermosa poseída de un nuevo sentimiento, en tanto que el joven, por su parte, se había también enamorado profundamente.

Poco tiempo después, don Martín se mostró excesivamente celoso de todos los demás adoradores de la hermosa doña Beatriz, promoviendo continuas reyertas y desafiándose con aquellos que él suponía que pretendían arrebatarle sus amores. Y tan frecuentes eran estas querellas, que doña Beatriz estaba afligida, y en su corazón comenzó a arraigar el temor de que don Martín sólo se había enamorado de su hermosura, de modo que, cuando ésta se marchitara, moriría, indefectiblemente el gran amor que ahora le profesaba.

Esta preocupación embargó su mente y amargó su vida en forma tal, que decidió tomar una resolución terrible, para poner a prueba el amor de su galán. Y al efecto, en el deseo de saber si don Martín la quería sólo por su belleza, un día en que su padre se hallaba de viaje, con un pretexto despidió a todos sus criados para quedar sola en su casa.

Encendió el brasero que tenía en su habitación, colocó enfrente la imagen de santa Lucía y ante ella rezó fervorosamente para pedirle le concediera fuerza y valor con que poner por obra su propósito. Después, atándose ante los ojos un pañuelo mojado, se inclinó sobre el brasero, y soplando avivó el fuego hasta que las llamas rozaron sus mejillas. Luego metió su hermosa cara entre las ascuas.

Terminada esta terrible operación, cubrió su rostro con un tenue velo blanco y mandó llamar a don Martín. Una vez en su presencia, apartó lentamente el velo que le cubría el rostro desfigurado por el fuego y se lo mostró al galán; solamente brillaban en todo su esplendor sus hermosos ojos relucientes como las estrellas. Por un momento su amante quedó horrorizado contemplándola. Luego la estrechó en sus brazos amorosamente. La prueba había dado un resultado feliz, y durante todos los años de su dichoso matrimonio, doña Beatriz no volvió a sentir el temor de que don Martín sólo la amara por su hermosura.

MITO

CONCEPTO: Un mito (del griego μῦθος, mythos, «cuento») es un relato de acontecimientos imaginarios y/o maravillosos, protagonizados habitualmente por seres sobrenaturales o extraordinarios, tales como dioses, semidioses, héroes o monstruos.

CARACTERISTICAS: Se distinguen varias clases de mitos.

• Mitos cosmogónicos: intentan explicar la creación del mundo. Son los más universalmente extendidos y de los que existe mayor cantidad. A menudo, se sitúa el origen de la tierra en un océano primigenio. A veces, una raza de gigantes, como los titanes, desempeña una función determinante en esta creación; en este caso, tales gigantes, que suelen ser semidioses, constituyen la primera población de la tierra.

• Mitos teogónicos: relatan el origen de los dioses. Por ejemplo, Atenea surge armada de la cabeza de Zeus.

• Mitos antropogónicos: narran la aparición del ser humano, quien puede ser creado a partir de cualquier materia, viva (un árbol, un animal) o inerte (polvo, lodo, arcilla, etc.). Los dioses le enseñan a vivir sobre la tierra. Normalmente están vinculados a los mitos cosmogónicos.

• Mitos etiológicos: explican el origen de los seres, las cosas, las técnicas y las instituciones.

• Mitos morales: explican la existencia del bien y del mal.

• Mitos fundacionales: cuentan cómo se fundaron las ciudades por voluntad de dioses. Un ejemplo es el de la fundación de Roma por dos gemelos, Rómulo y Remo, que fueron amamantados por una loba.

• Mitos escatológicos: anuncian el futuro, el fin del mundo. Siguen teniendo amplia audiencia. Estos mitos comprenden dos clases principales, según el elemento que provoque la destrucción del mundo: el agua o del fuego. A menudo están vinculados a la astrología. La inminencia del fin se anuncia por una mayor frecuencia de eclipses, terremotos, y toda clase de catástrofes naturales que aterrorizan a los humanos.

EJEMPLO:

MITO DE OSIRIS

La historia de Osiris es uno de los más antiguos mitos egipcios, cuyos orígenes se pierden en el tiempo. Era uno de los dioses más importantes de la mitología egipcia, pues Osiris fue el Rey de Egipto que en su resurrección representó el “Rey de la Muerte”. A él, todos los egipcios esperaban reunirse después de su muerte.

Cuenta le leyenda que Nut (Diosa del Cielo), hija del Dios Ra, el Dios Sol, se enamoró perdidamente del dios Geb (Dios de la Tierra). Cuando Ra se enteró de esta relación, en medio de su furia, prohibió a Nut que en el término de un año de 360 días, tuviera hijos. Nut llamó a su amigo Thoth, para solicitarle ayuda. El deseo de Ra debía cumplirse, pero Thoth tuvo una idea: se casó con la diosa de la Luna, Selene. La luz de Selene fue rival de la luz de Ra. Thoth se sintió triunfante y fue recompensado con la séptima luz de Selene. Esa es la razón por la cual la luna desaparece todos los meses. Thoth tomó su luz y agregó cinco días más al año calendario, haciendo que el año tuviera 365 días. Así, Nut tuvo cinco días para concebir, sin desobedecer la orden de Ra.

Nut tuvo así dos hijos y dos hijas: parió a Osiris (Rey de los muertos y de las fuentes de vida renovadas); a Seth, a Isis (Diosa de la Fertilidad y la Maternidad), y a Neftis.

Cuando Osiris nació, una voz exclamó: “El Rey de todos ha nacido”.

Osiris creció y se convirtió en un gran rey, colaboró con su pueblo, los adiestró en los trabajos agrícolas y en la crianza de los animales, los guió para realizar los códigos de las Leyes, y les enseñó a orar a sus dioses.

Osiris realizó un gran reinado, convirtió a Egipto en una gran Nación. Y el pueblo comenzó a adorar la tierra en donde él pisaba.

Su esposa y hermana Isis siguió los pasos de su esposo en el reinado.

Osiris tenía un gran enemigo, su hermano Seth, envidioso y amargado, quien complotaba contra el rey Osiris.

Un día, Seth logró aliarse con Aso, la reina de Etiopía, y 72 conspiradores. Consiguió las medidas exactas de Osiris y construyó una caja muy bien ornamentada. Realizó un gran banquete al que invitó a Osiris y a los conspiradores. Realizó un convite para ver quién cabía perfectamente en dicha caja. Cuando llegó el turno a Osiris, al entrar cómodamente, le cerraron la caja, con clavos y la arrojaron al río Nilo. (Otras leyendas dicen que lo cortó en pequeños pedazos).

Desde ese día, no se lo volvió a ver al rey Osiris entre los vivos.

Isis hizo embalsamar el cuerpo de su esposo con la ayuda del dios Anubis, quien se convirtió así en el dios del embalsamamiento. Los ruegos y hechizos de Isis resucitaron a Osiris, quien llegó a ser rey de la tierra de los muertos.

Horus, hijo de Osiris (transitoriamente resucitado) e Isis, derrotó posteriormente al traidor Set en una gran batalla erigiéndose en el rey de la tierra.

EPOPEYA

CONCEPTO: La epopeya es un subgénero épico, es decir, narrativo, escrito la mayor parte de las veces en verso largo (hexámetro), o prosa que consiste en la narración extensa de acciones trascendentales o dignas de memoria para un pueblo en torno a la figura de un héroe que representa sus virtudes de más estima. Casi siempre estas acciones son guerras o viajes y suelen ser muy extensas. En ella intervienen muchas veces los dioses y existen elementos fantásticos, cada vez más escasos en los cantares de gesta o epopeyas medievales y, ya en el siglo XIX, absolutamente eliminados en la novela realista o epopeya del héroe vulgar o de la clase media que por entonces conquistó el poder político y el prestigio social y reveló en ella los valores de la burguesía: el individualismo y el materialismo.

CARACTERISTICAS: La epopeya es un subgénero épico, es decir, narrativo, escrito la mayor parte de las veces en verso largo (hexámetro), o prosa que consiste en la narración extensa de acciones trascendentales o dignas de memoria para un pueblo en torno a la figura de un héroe que representa sus virtudes de más estima. Casi siempre estas acciones son guerras o viajes y suelen ser muy extensas. En ella intervienen muchas veces los dioses y existen elementos fantásticos, cada vez más escasos en los cantares de gesta o epopeyas medievales y, ya en el siglo XIX, absolutamente eliminados en la novela realista o epopeya del héroe vulgar o de la clase media que por entonces conquistó el poder político y el prestigio social y reveló en ella los valores de la burguesía: el individualismo y el materialismo.

EJEMPLO:

VIRITRA, INDRA Y LA CREACION

Como decíamos, la creación del Universo no fue sólo un acto de voluntad divina. Por el contrario, necesitó de una lucha heroica entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal

El deva Indra, tras beber el soma, creció tanto que sus padres, Cielo y Tierra, tuvieron que apartarse para dejarle sitio.

El soma era, sin dudas, una bebida sagrada. Se realizaba en base a la fermentación de una planta psicotrópica natural de la India que lleva ese mismo nombre.

Indra fue armado con el rayo o vayra por Tvastri, el herrero de los dioses, y se fortaleció aún más bebiendo otros tres grandes jarros de soma.

Las últimas líneas de una epopeya hitita “La realeza del cielo” a pesar de su deterioro, relatan en sánscrito la batalla final entre Indra y el «demonio» Vritra.

Podría ser tambien que quisiera referirnos indirectamente a la batalla entre su dios Teshub y Yanka, el dios serpiente. Pero es poco probable dado que al no poder vencer a Yanka en batalla, Teshub pide ayuda a los demás dioses. Solo recurre en su auxilo una diosa, que vence al temible Yanka emborrachándolo en una fiesta.

La epopeya Hitita dice asi:

“Y entonces se pudo contemplar una terrorífica visión,

cuando dios y demonio entablaron combate.Vritra disparó sus agudos proyectiles,

sus incandescentes rayos y relámpagos…

Después, los relámpagos se pusieron a centellear,

los estremecedores rayos a restallar,

lanzados orgullosamente por Indra…

Y pronto el toque de difuntos de la perdición de Vritra

estuvo sonando con los chasquidos y estampidos

de la lluvia de hierro de Indra;

Perforado, clavado, aplastado, con un horrible alarido

el agonizante demonio cayó de cabeza…

E Indra le dio muerte con un rayo

entre los hombros”

Al matar al dragón, Indra recupera el agua para la tierra y eso hizo que el sol se levantara.

Finalmente con el sol, el aire, la tierra firme y los océanos, ya fue posible construir el mundo, pues existían todos los materiales requeridos.

Es asi que se dio forma definitiva al Sat de los dioses y de sus criaturas, mientras que el Asat invisible quedaba para siempre apartado y relegado a su no existencia?

“Sin embargo, de ese terrible mal nacieron los bienes y fue entonces que de su vientre nacieron las aguas de la tierra hasta colmar los océanos.”

Asat entonces, no es tan sólo la negación de Sat, ni tampoco es lo “no existente”.

Sat no es en sí mismo ni la “existencia” ni el “ser”.

Sat es lo inmutable, la Raíz siempre presente, eterna y sin cambio, de la cual y por medio de la cual procede todo.

Asat es la fuerza potencial en la semilla, que impulsa hacia adelante el proceso del desarrollo. Es lo que está constantemente transmutándose, aunque casi no se manifieste.

Sat nace de Asat, y Asat es engendrado por Sat;

La teoría de los opuestos complementarios, la evolución en forma de movimiento perpetuo y en círculo.

NOVELA

CONCEPTO: La novela (del italiano novella, noticia, relato novelesco) es, según la RAE, una obra literaria en prosa en la que se narra una acción fingida en todo o en parte, y cuyo fin es causar placer estético a los lectores con la descripción o pintura de sucesos o lances interesantes, de caracteres, de pasiones y de costumbres.

CARACTERISTICAS: Son tres las características básicas de la novela, aunque puede haber excepciones:

• Una narrativa extensa: las novelas tienen, generalmente, entre 60.000 y 200.000 palabras, o de 300 a 1.300 páginas.

Aquí radica la diferencia con el "cuento. Existe una zona difusa entre cuento y novela que no es posible separar en forma tajante. A veces se utiliza el término nouvelle o novela corta para designar los textos que parecen demasiado cortos para ser novela y demasiado largos para ser cuento; pero esto no significa que haya un tercer género (por el contrario, duplicaría el problema porque entonces habría dos límites para definir en lugar de uno).

Hay otras diferencias entre novela y cuento: el relato aparece como una trama más complicada o intensa, con mayor número de personajes que además están más sólidamente trazados, ambientes descritos pormenorizadamente, etcétera.

• Es de ficción, lo que la diferencia de otros géneros en prosa como la historia o el ensayo.

• En prosa, lo que la separa de los relatos ficticios extensos en forma rimada. No obstante, Eugenio Oneguin, de Aleksandr Pushkin, se considera una novela, aunque está en verso.

EJEMPLO:

La cruz negra

La ciudad estaba dormida. La noche reinaba en toda la urbe, creando una atmósfera de paz y tranquilidad. Todo estaba en silencio, roto únicamente por el ulular del viento, por los viejos barcos de pesca y el graznido de las gaviotas. Había en la ciudad una pequeña taberna cercana al puerto. No era gran cosa en comparación con las tabernas de los puertos de otras ciudades, más lujosos y acogedores para barcos y navegantes.

Simplemente era un edificio más del puerto, pero resaltaba por el dibujo de un dragón marino en la puerta de color verde. El dragón era de color plateado. La luz de la luna se reflejaba en las escamas del dibujo, haciendo que éste brillase, pareciendo un cuchillo afilado que rasgaba la oscuridad de la noche. Aquel era, sin duda, un lugar especial, donde sólo se encontraba el mejor vino de toda la ciudad y donde se hallaban alojada gente privilegiada, que poseía ricos negocios y se dedicaban al comercio marítimo.

Una sombra había estado observando la taberna desde la oscuridad. La noche era tan oscura que no permitía verle el rostro, pero sus grandes ojos verdes brillaban como las esmeraldas recién sacadas de las minas. La sombra se dirigió con paso veloz a la taberna. Se la podía oír jadear por el cansancio y la fatiga, y también por el ruido que generaban las pisadas de sus pesadas botas al chapotear el lodo que cubría las piedras de las calzadas del puerto. Llegó a la puerta de la taberna, y tomó aire. Resopló, con desdén. Respiraba rápidamente y jadeaba.

Cuando notó que su cuerpo respondía mejor a las órdenes de su cerebro, abrió la pesada puerta, que separaba el ambiente monótono del exterior y el jolgorio de la taberna, y entró. Dentro, el ambiente era agradable y festivo. La cerveza y el vino corrían de boca en boca, que, junto a la musiquilla de los violines y las flautas, generaba un ambiente de embriaguez y borrachera. Había varios clientes. La mayoría, marineros. Sus rostros reflejaban el cansancio después de un largo día de faena, disimulados por el alcohol de la bebida y el jolgorio ahí creado.

Algunos de ellos, cantaban esta canción: “Alza tu cerveza en esta vieja taberna deja tus preocupaciones afuera y vente a la verbena. El hombre salió un día del campo atravesó los muros de la ciudad mientras su corazón aguardaba a la mar luchemos, hermanos, por nuestros sueños ven y brindemos por ellos lucha por ti y vive por ti hazlo acordándote de mí”, desde fuera, se podía oír el bullicio de la gente, que bebía y disfrutaba de un agradable descanso, después de la pesca y las faenas del mar.

La luz en el interior de la taberna permitió vislumbrar la extraña silueta de la sombra, dando a conocer una figura masculina. Era un hombre de constitución fuerte, con una larga barba negra, el pelo liso y oscuro, con unos ojos verdes brillantes como esmeraldas, vestido con un traje negro ajustado y con capucha, que marcaba su ancha espalda y todos sus músculos. El hombre se dirigió al mostrador.

La música había dejado de sonar. El posadero se quedó mudo, al igual que el resto de la gente, que se preguntaba por el extraño personaje que acaba de aparecer.

Recuperado del susto, el posadero se dirigió al resto de la gente y estalló en carcajadas. La gente se empezó a reír también, y, en pocos segundos, había retronado el ambiente de fiesta en la taberna. El extraño, sin quitarse la capucha, pudo observar claramente al posadero.

Era un hombre cerbatana, de constitución delgada, seco de carnes, excepto su larga nariz y la barba negra como el carbón y muy poblada, como si de un bosque de robles se tratara. Sus ojos de halcón le permitían observar con detenimiento toda la taberna. Pero, en ese momento, su mirada se dirigía al extraño personaje que acaba de entrar en ella. El extraño se sentó en un taburete junto a una mesa de sólido roble.

El posadero se dirigió para pedirle nota. - Buenas noches tenga Vuestra Merced- saludó. - Buenas noches- respondió escuetamente. Su voz era grave y profunda, parecida a la hablada por los bárbaros del Este. - ¿Queréis tomar algo?- preguntó el tabernero. - Una jarra de cerveza- ordenó. El posadero se dirigió al mostrador para abrir un gran barril de cerveza, que estaba detrás de él. Tomó una jarra de madera, revestida de hierro, y vertió la cerveza en ella hasta llenarla por completo.

Mientras, el desconocido había sacado de su bolsillo una especie de carta, escrita en la lengua de los sabios, que terminaba de esta manera: Alea jacta estuvo leyendo la carta varias veces. Sus ojos recorrían con rapidez el pequeño trozo de pergamino, moviéndose, inquietos y atentos. Tras leer la carta, la guardó, y se quedó un largo rato en silencio, sin hablar y sin moverse, salvo para santiguarse. Era una actitud extraña, pero, a su vez, respetable en ámbitos religiosos.

El desconocido sacó una pipa del bolsillo y empezó a fumar. Las nubes generadas por el tabaco se diluían en la taberna con el ruido de los marineros, la música y la cerveza que rondaba de boca en boca y ensuciaba el suelo de la taberna. Poco después, el posadero llegó con la gran jarra de cerveza. Llevaba, también, un plato con pescado fresco. El desconocido hizo un amago de sonrisa y empezó a comer despacio, sin prisa pero sin pausa. El posadero seguía mirándolo, comiéndose la cabeza de quién era ese extraño que estaba en su taberna, comiendo y bebiendo tranquilamente.

Cuando el desconocido terminó de comer, hizo un gesto imperativo al posadero. Éste dejó sus quehaceres y se dirigió rápidamente a su mesa. - ¿Vuestra Merced necesita dónde alojarse?- preguntó -Sí- respondió el desconocido, secamente.

-Pues aquí- prosiguió el posadero… -tiene cama y comida por cuatro monedas. Si queréis algo más, no dudéis en pedírmelo.

El hombre sacó de su bolsillo una pequeña bolsilla de tela y le entregó las cuatro monedas correspondientes. El posadero se lo agradeció, pero le surgieron varias dudas y preguntas sobre este extraño personaje que se hospedaba en su taberna…

FABULA

CONCEPTO: Las fábulas son composiciones breves literarias en las que los personajes casi siempre son animales u objetos, que presentan características humanas como el habla, el movimiento, etc; por ejemplo, en la perrita de Nach. Estas historias concluyen con una enseñanza o moraleja de carácter instructivo, que suele figurar al final del texto.

CARACTERISTICAS:

• Esencialmente ofrecen un contenido moralizante o didáctico.

• Siempre tienen una moraleja. En las más antiguas se encuentra escrita al final del texto.

• Generalmente es una obra muy breve con muy pocos personajes.

• Posee gran inventiva, riqueza imaginativa y de colorido.

• Es inverosímil.

• En su exposición de vicios y virtudes es maliciosa, irónica.

EJEMPLO:

El caballo viejo de Esopo

Un caballo viejo fue vendido para darle vueltas a la piedra de un molino. Al verse atado a la piedra, exclamó sollozando:

-- ¡ Después de las vueltas de las carreras, he aquí a que vueltas me he reducido !

No presumáis de la fortaleza de la juventud. Para muchos, la vejez es un trabajo muy penoso.

FABULA

CONCEPTO: La fabula pertenece al genero narrativo y se considero un subgénero. Se pueden clasificar en tres tipos: Clásica, neoclásica y contemporánea. En las fabulas se recurre a figuras como la personificación y la prosopopeya, además se emplean figuras como la metáfora, la comparación y el epíteto entre otros.

CARACTERISTICAS:

• Tiene elementos del mundo real.

• Tiene situaciones fantásticas.

• Plantean un problema moral.

• Utiliza animales como personajes.

• Contiene una moraleja.

• Se escribe en verso.

• Utiliza la narración y el dialogo.

HISTORIA: Se divide en tres secuencias: Situación inicial, ruptura del equilibrio y resolución del conflicto.

PERSONAJES: Solo aparecen los protagonistas.

NARRADOR: Es de tipo extradiegético.

TIEMPO: No es determinante en la fabula; es atemporal.

MORALEJA: Es la enseñanza que deja la fabula.

ESPACIO: El espacio se maneja de la misma manera que el tiempo.

LENGUAJE ARTISTICO.

El hecho de que en la fabula los animales y objetos puedan dialogar determina que su lenguaje sea alegorico pues se esta recurriendo a figuras literarias como la personificación y la prosopopeya.

Se clasifica en tres grupos:

• Figuras de construcción

• Figuras de pensamiento

• Figuras de significación

TIPOS DE FABULAS

La fabula tiene sus orígenes en la tradición oral de los pueblos. Las primeras evidencias de este género se encuentran en la india, de donde se difundió entre los persas, los árabes y los hebreos. Uno de los fabularios más antiguos es el pantchatantra, que significa “Cinco libros”.

Este género se ha cultivado fundamentalmente en tres épocas: Clásica, neoclásica y contemporánea.

LA LEYENDA

Concepto y origen.

Existen personajes que trascienden por alguna conducta que solo se explica mediante la magia y la tradición. Estos son los aspectos que dan origen a la leyenda; que surge de la tradición oral, se va contando de padres a hijos y por lo tanto , las historias se van distorsionando, las leyendas que predominan son las de tipo regional, aunque tambien hay leyendas urbanas.

CARACTERISTICAS

• Se transmite de generación en generación.

• Texto narrativo y breve.

• Lugar y espacio fijo.

• Se escribe en prosa.

• Espacios naturales.

• Es atemporal.

HISTORIA: Es un relato popular que funde la realidad con la fantasía al distorsionar los hechos.

NARRADOR: El narrador generalmente es extradiegético.

ESPACIO: Las regiones y las costumbres de determinar tanto el tiempo como el espacio de la obra.

ESTRUCTURA: Para analizar la estructura de la leyenda debemos considerar sus anécdotas, el narrador, los personajes, el espacio y el tiempo.

PERSONAJES: Son seres que van dejando sus cualidades humanas a medida que se van dotando de poderes extraordinarios.

TIEMPO: Las descripciones de lugares y la ambientación del relajo ayudan a ubicar el tiempo.

LENGUAJE ARTISTICO Y LENGUAJE POPULAR

El lenguaje de la leyenda depende directamente de su narrador. Para comenzar, el narrador recurre a frases que determinan que el no es el autor.

La leyenda es de autoria colectiva y su anunciador es aquel que la relata por que la conoce después de haberla escuchado una o varias ocasiones. De esta manera, se conjugan los términos populares que se van sumando en cada relato con las expresiones artísticas del anunciador.

CONTEXTO DE PRODUCCION

Escritores mexicanos como son Don Antonio Mediz Balro, Luis Gonzáles Obregón, Artemio del Valle Arizpe, Vicente Riva Palacio y muchos otros, se dieron a la tarea de escribir algunas leyendas de nuestro país para que su riqueza permaneciera a través del tiempo. Eso no ha evitado que se interrumpa la tradición oral y que las historias sigan generando nuevas versiones. Existen una infinidad de leyendas mexicanas.

CONTEXTO DE RECEPCION

Las leyendas tienen una fuerte influencia en la vida cotidiana de los seres humanos, ya que a partir de esas se generan ciertas conductas en las que se observan prudencias, cautela, respeto, miedo, algarabía, terror, celebración y hasta ritualidad. Cada receptor interpreta la leyenda y la aplica a su vida de acuerdo a la experiencia que ha acumulado.