Historia / La Fundacion De Cirene

La Fundacion De Cirene

Ensayos y Trabajos: La Fundacion De Cirene
Ensayos de Calidad, Tareas, Monografias - busque más de 1.942.000+ documentos.

Enviado por:  mariaaguilar5  09 abril 2013
Tags: 
Palabras: 2009   |   Páginas: 9
Views: 301

La fundación de Cirene en Heródoto, Historia IV, 150-159

Bien, hasta este punto de mi relato los lacedemonios coinciden en sus afirmaciones con los tereos, pero a partir de aquí los de Tera son los únicos que mantienen la siguiente versión de los hechos: Grino, hijo de Esanio, que descendía del susodicho Teras y que era rey de la isla de Tera, llegó a Delfos llevando consigo una hecatombe ofrecida por su ciudad. Le acompañaban varios conciudadanos suyos y, entre ellos, Bato, hijo de Polimnesto, que pertenecía a la familia de Eufemo, uno de los minias. Pues bien, cuando Grino, el rey de los tereos, estaba consultando al oráculo sobre otras cuestiones, la Pitia le respondió que fundara una ciudad en Libia. Entonces el rey le respondió en estos términos: «Yo, Señor, ya soy demasiado viejo e incapaz para llevar a cabo la empresa; impón, pues, esta tarea a cualquiera de los jóvenes aquí presentes». Y al tiempo que decía estas palabras, señalaba a Bato.

Por el momento, esto fue todo. Pero, posteriormente, una vez de regreso, hicieron caso omiso del oráculo, pues no sabían en qué parte de la tierra se encontraba Libia y no se atrevían a enviar una colonia a un destino desconocido.

A raíz de ello, en Tera no llovió durante siete años, en el transcurso de los cuales se secaron todos los árboles que tenían en la isla, salvo uno solo. Y cuando los tereos consultaron al oráculo, la Pitia únicamente aludió a la colonia a fundar en Libia. En vista, pues, de que no vislumbraban remedio alguno para su mal, despacharon emisarios a Creta para que se informasen de si algún cretense o algún meteco había llegado hasta Libia. En su deambular por la isla, los emisarios llegaron incluso a la ciudad de Itano, donde se pusieron en contacto con un pescador de múrice cuyo nombre era Corobio, quien les dijo que, arrastrado por los vientos, había llegado a Libia, concretamente a Platea, una isla de Libia. Entonces, mediante cierta suma, convencieron al pescador y lo llevaron a Tera. De Tera

, primeramente, zarparon unos exploradores -no muchos-, a quienes Corobio guió justamente hasta la mencionada isla de Platea, donde dejaron a Corobio, proporcionándole víveres para un cierto número de meses, mientras que ellos zarparon a toda vela para dar a los tereos noticias sobre la isla.

Pero como los expedicionarios estuvieron ausentes más tiempo del convenido, a Corobio empezaron a agotársele todas las provisiones. Poco después, sin embargo, una nave samia -cuyo patrón era Coleo-, que navegaba con rumbo a Egipto, se desvió de su ruta y arribó a la citada Platea. Entonces los samios, al enterarse por boca de Corobio de toda la historia, le dejaron provisiones para un año.

Acto seguido, los samios partieron de la isla y se hicieron a la mar ansiosos por llegar a Egipto, pero se vieron desviados de su ruta por causa del viento de levante. Y como el aire no amainó, atravesaron las Columnas de Heracles y, bajo el amparo divino, llegaron a Tarteso. Por aquel entonces ese emporio com ...



Suscríbase a ClubEnsayos

Suscríbase a ClubEnsayos - busque más de 1.942.000+ documentos