Escritores
Enviado por aziv • 22 de Noviembre de 2013 • 210 Palabras (1 Páginas) • 194 Visitas
Una tarde, Bruno llegó de la escuela y se llevó una sorpresa al ver que Maríaa, la criada de
la familia —que siempre andaba cabizbaja y no solía levantar la vista de la alfombra—,
estaba en su dormitorio sacando todas sus cosas del armario y metiéndolas en cuatro
grandes cajas de madera; incluso las pertenencias que él había escondido en el fondo del
mueble, que eran suyas y de nadie más.
—¿Qué haces? —le preguntó con toda la educación de que fue capaz, pues, aunque no
le hizo ninguna gracia encontrarla revolviendo sus cosas, su madre siempre le recordaba
que tenía que tratarla con respeto y no limitarse a imitar el modo en que Padre se dirigía a
la criada—. No toques eso.
Maria sacudió la cabeza y señaló la escalera, detrás de Bruno, donde acababa de
aparecer la madre del niño. Era una mujer alta y de largo cabello pelirrojo, recogido en la
nuca con una especie de redecilla. Se retorcía las manos, nerviosa, como si hubiera algo que
le habría gustado no tener que decir o algo que le habría gustado no tener que creer.
—Madre —dijo Bruno—, ¿qué pasa? ¿Por qué Maria está revolviendo mis cosas?
—Está haciendo las maletas.
—¿Haciendo las maletas? —repitió él, y repa
...