El discurso persuasivo. Los gatos y el embarazo
Enviado por Nancy Vazquez • 14 de Febrero de 2025 • Ensayo • 936 Palabras (4 Páginas) • 62 Visitas
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“Los gatos y el embarazo”
Actividad 5 – El discurso persuasivo
Nancy Patricia Vázquez Hurtado
Licenciatura en Ciencias de la Educación
Universidad Americana del Noreste
Comunicación Escrita
María Alejandra Constantino Aguilar
Gómez Palacio, Durango
12/02/2025
Índice
Introducción…………………………………………………………………………………...…3
Desarrollo………………………………………………………………………………………...3
Conclusión………………………………………………………………………………………..6
Introducción
¿Te ha tocado escuchar mitos sobre el embarazo? ¿Quedas en duda sobre lo que si se debe hacer o no? La realidad es que una mujer embarazada se enfrenta a muchas críticas, consejos y opiniones de familiares, amigos e incluso gente que no es cercana a ella. La mayoría de esa información es transmitida por generaciones y algunos son mitos que llegan a confundir. Actualmente existe un avance en la ciencia y su influencia en la medicina derrumba muchas creencias y costumbres. Hay muchos temas del cuidado de la mujer en el embarazo como la comida, las emociones y el ambiente que la rodea. Sin embargo, en esta ocasión quiero hablarles de la convivencia de una mujer embarazada con animalitos domésticos, especialmente del gato. Seguramente ya pensaste en algo... He notado que este tema tiene muchos mitos y desinformación.
Desarrollo
Muchas personas creen que el convivir con gatos es malo para la embarazada y el bebé. Incluso hay quienes opinan que provoca malformaciones en el feto, por las heces. De hecho, una vez escuche un rumor de que un niño tenía una bola de pelos en el estómago por su mascota.
Y así una infinidad de opiniones y supuestamente realidades. Incluso dicen que el tener un gato en casa puede generar toxoplasmosis. Ésta es una infección causada por un parásito llamado Toxoplasma gondii, que puede ser transmitida al bebé durante el embarazo. Y, aunque existe, las probabilidades de contraerla son muy pocas. ¿Por qué? Hay dos formas de infectarse. Una es por comer carne poco cocida o cruda y la otra es por el contacto con las heces del gato. Recalquemos esta última, usted podría pensar: Yo limpio el arenero y está dentro de la casa ¿Me puedo contagiar? La respuesta es no. Según los medico veterinarios para que usted se infecte de toxoplasmosis tendría que literalmente meter el dedo a las heces del gato y lamerlo. El que se limpie el arenero no produce ningún riesgo ante la mujer y el bebé. Aunque las probabilidades son mínimas, para reducirlas aún más, claro que se recomienda que se laven las manos después de limpiar el arenero. Esto resulta aún más lógico cuando el gato es doméstico y solo está en casa. Gran parte de los gatos son cero positivos, es decir, tienen anticuerpos. Ya que se controla su alimentación, solamente con croquetas.
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