ClubEnsayos.com - Ensayos de Calidad, Tareas y Monografias
Buscar

ANTECEDENTES DE LA ESCRITURA


Enviado por   •  27 de Mayo de 2014  •  5.557 Palabras (23 Páginas)  •  516 Visitas

Página 1 de 23

ANTECEDENTES DE LA ESCRITURA

Revista de la

Investigación y ciencia

Agosto de 1978. Número 23

El primer antecedente de la escritura.

Por: Denise Schmandt-Besserat.

Antes de que los sumerios inventaran la escritura, en Asia occidental se llevaban las cuentas mediante fichas de arcilla de diverso formato distintivo. Al parecer, estas fichas originaron los ideogramas sumerios.

¿Que es lo que condujo a la escritura? El arte escriptoria misma es un buen ejemplo de lo que los estudiosos del pasado denominan invención independiente, ya que se han desarrollado de forma aislada sistemas de escritura en épocas diferentes y en diferentes partes del mundo. Por ejemplo, puede remontarse un sistema determinado —el ideográfico chino— hasta su origen en signos arcaicos grabados en huesos escapulares de oveja o en caparazones de tortugas, en el segundo milenio antes de Cristo, a modo de instrumento para plantear preguntas al cielo. Unos 1.000 años más tarde, un sistema de escritura totalmente independiente surgió justo en la otra punta del mundo, en América Central. Esta escritura combinaba un sencillo sistema de notación numérica con complicados jeroglíficos y era empleada, principalmente, para señalar las fechas de diversos acontecimientos de acuerdo con un elaborado sistema calendario.

Tanto la escritura china como la maya fueron invenciones relativamente tardías. Algún otro sistema de escritura debe haber sido el primero, y es a partir de este punto inicial de donde podemos comenzar la búsqueda de los antecedentes del arte escriptoria. Normalmente, se asigna a los sumerios de Mesopotamia el mérito de haber sido los primeros en escribir textos. Hacia el último siglo del cuarto milenio antes de Cristo, los funcionarios de las ciudades-estados sumerias como Uruk habían desarrollado un sistema para asentar cifras, pictogramas e ideogramas sobre superficies de arcilla preparada al efecto (un pictograma es una representación más o menos realista del objeto que se supone que representa; un ideograma es un signo abstracto).

En Uruk, en 1929 y 1930, un equipo de arqueólogos alemanes dirigidos por Julius Jordan sacó a la luz numerosos ejemplos de estos asientos arcaicos. Los textos, unos mil en total, fueron analizados por vez primera por Adam Falkenstein y sus colaboradores. En la actualidad, descubrimientos adicionales han incrementado el número total de textos de la propia Uruk y de otros lugares, pero realizados al estilo de Uruk, hasta la cifra de unos cuatro mil, y los esfuerzos pioneros de Falkenstein están siendo continuados por Hans J. Nissen, de la Universidad Libre de Berlín, y su colaboradora Margaret W. Green.

Aunque las formas de arcilla empleadas por los escribas de Uruk son conocidas universalmente como tablillas, término este que tiene connotaciones de algo plano, en realidad son convexas. Cada signo se inscribía en la arcilla mediante un estilo o cálamo de madera, hueso o marfil, con uno de sus extremos romo y el otro aguzado. Básicamente, los caracteres eran de dos tipos. Los signos numéricos se imprimían dentro de la arcilla; todos los demás signos, tanto los pictogramas como los ideogramas, eran incisos con el extremo aguzado del cálamo. El repertorio de caracteres empleado por los escribas de Uruk era amplio; se estima en no menos de 1.500 signos independientes.

Las hipótesis sobre el origen de la escritura postulan, por lo general, una evolución desde lo concreto a lo abstracto: una fase inicial pictográfica que, en el curso del tiempo y debido quizás al descuido escriptorio de los escribas, se hace cada vez más esquemática. Las tablillas de Uruk contradicen esta línea de pensamiento. La mayor parte de los 1.500 signos (Falkenstein compiló 950 de ellos) son ideogramas enteramente abstractos; los escasos pictogramas representan animales salvajes, como el lobo o el zorro, o elementos de tecnología avanzada, como el carro o el mazo. Los textos de Uruk siguen, por supuesto, sin ser descifrados en su mayor parte y continúan siendo un enigma para los epigrafistas. Los escasos signos ideográficos que han sido identificados son aquellos que pueden ser remontados, fase por fase, desde un carácter cuneiforme conocido de épocas posteriores a un prototipo sumerio arcaico. A partir de aquellos contenidos textuales fragmentarios, que estas identificaciones permiten, parece que los escribas de Uruk registran, principalmente, asuntos como transacciones comerciales y ventas de tierras. Algunos de los términos que aparecen con mayor frecuencia son los de pan, cerveza, oveja, ganado mayor y vestimenta.

Tras los hallazgos de Jordan en Uruk, otros arqueólogos hallaron textos similares en otros lugares de Mesopotamia. Otros más se encontraron en el Irán: en Susa, Chogha Mish y en parajes tan alejados como Godin Tepe, unos 350 kilómetros al norte de Uruk. En años recientes, se han exhumado tablillas escritas en el estilo de Uruk en Siria, en Habuba Kabira y Jebel Aruda, unos 800 kilómetros al noroeste. En Uruk, las tablillas habían sido encontradas en un conjunto de dependencias del templo; del resto, la mayor parte salieron a la luz en las ruinas de casas privadas, en las que la presencia de sellos y de tapones de arcilla para jarras marcados con improntas de sellos testimonia cierto tipo de actividad mercantil.

El hecho de que los textos de Uruk contradigan la hipótesis de que la primera forma de escritura debería ser pictográfica, ha inclinado a numerosos epigrafistas a sostener que dichas tablillas, aun cuando encierren la escritura conocida más antigua, deben representar una fase ya avanzada de la evolución del arte escriptoria. Se ha revitalizado de nuevo, pues, la hipótesis pictográfica. El hecho de que no haya aparecido aún ninguna escritura de este tipo en yacimientos del cuarto milenio antes de Cristo, e incluso de fecha anterior, se explica bien suponiendo que la escritura de los primeros milenios se registró exclusivamente en materiales escriptorios perecederos, tiempo ha desintegrados, como el pergamino, el papiro o la madera.

Por mi parte, puedo proponer otra alternativa. Mi investigación sobre los primeros usos de la arcilla en el Próximo Oriente, en estos últimos años, sugiere que diversas características del material de Uruk ofrecen claves importantes para saber qué tipos de símbolos visibles precedieron realmente a los textos sumerios arcaicos. Dichas claves incluyen: la elección de la arcilla como material para documentos, el perfil convexo de las tablillas de Uruk y la apariencia de los caracteres que figuran en las mismas.

Nuzi, una ciudad iraquí del segundo milenio antes de Cristo, fue excavada por la American School of Oriental Research de Bagdad, entre 1927 y 1931. Unos treinta años más tarde, al reseñar un análisis de los archivos

...

Descargar como (para miembros actualizados) txt (34 Kb)
Leer 22 páginas más »
Disponible sólo en Clubensayos.com