CONCEPTOS INTRODUCTORIOS DATOS E INFORMACIÓN
Enviado por roxanapaco • 19 de Abril de 2015 • 1.708 Palabras (7 Páginas) • 177 Visitas
CONCEPTOS INTRODUCTORIOS
DATOS E INFORMACIÓN
Ya a principios del siglo XVII, el filósofo inglés Francis Bacon dejó sentado que
«podemos aquello que sabemos». En una formulación más actual decimos que
«Información es poder».
Efectivamente, quien posee la información posee el poder; el poder de cambiar
las cosas, el poder de actuar sobre la realidad circundante en sentido favorable
hacia sus intereses.
Pero la información no fluye por generación espontánea o revelación
sobrenatural -o al menos no muy a menudo-, y hay que obtenerla por los
medios y procedimientos que sean necesarios. La información se elabora a
partir de su materia prima: los datos.
Aunque muy frecuentemente los términos datos e información son utilizados
como sinónimos, en Informática se les dan significados claramente separados
que conviene no confundir.
Quizá ayude a ello un símil mecánico. Entre datos e información hay la misma
diferencia que existe entre fuerza y trabajo. Una fuerza, por sí sola, no produce
ningún trabajo resultante; si la fuerza está quieta y no desplaza su punto de
aplicación, su trabajo es nulo. Para que la fuerza origine un trabajo productivo
es imprescindible que se desplace un cierto recorrido. En manera similar, si los
datos no nos proporcionan conocimientos y capacidad de actuación, no
constituyen información.
La palabra datos proviene del latín datum (plural data) que significa <do que se
da», en el sentido de «lo que acontece». El diccionario de la Real Academia de
la Lengua Española dice que datos son: «antecedentes necesarios para llegar al
conocimiento exacto de una cosa o para deducir las consecuencias legítimas de
un hecho».
Los datos suelen ser magnitudes numéricas directamente medidas o captadas,
pero también pueden ser nombres o conjuntos de símbolos; o valores
cualitativos; o frases enteras, premisas, principios filosóficos; o imágenes,
sonidos, colores, olores. Los datos no son información más que en un sentido
amplio de «información de partida» o «información inicial», pero los datos por
si mismos no nos permiten la adopción de la decisión más conveniente porque
no aportan los conocimientos necesarios. Sólo una elaboración adecuada de los
datos (un proceso de los datos) nos proporcionará el conocimiento deseado.
La información es, pues, el resultado de esta transformación, de este proceso
de los datos.
Pongamos un ejemplo: si queremos saber si un determinado profesor es o no
muy severo calificando, saber que a un amigo nuestro le ha puesto un 4 sobre
10 no vale como información, es simplemente un dato. Nos conviene averiguar
todas las notas puestas por el profesor a la globalidad de la clase y sacar un
pequeño estudio estadístico (nota promedio, porcentaje de aprobados y
porcentaje de suspendidos) para tener información útil y objetiva sobre su
grado de severidad.
Naturalmente, la correcta interpretación de la información requiere siempre un
receptor preparado, un experto, un «conocedor». Si la información no es
comunica- da al experto apropiado, no es interpretada correctamente y cae en
saco roto. El grado de sabiduría previa que hay que exigirle al receptor depende
de cada sistema concreto y puede variar en forma verdaderamente aparatosa
de un problema a otro.
Una de las características esenciales de la información es la de modificar
nuestros conocimientos, aunque sólo sea en el sentido de -como decía Séneca-
«sólo sé que no sé nada». Saber que carecemos de la información apropiada y,
por lo tanto, no estamos capacitados para tomar una decisión, es ya todo un
conocimiento y una «sabiduría».
NECESIDAD DEL PROCESO DE DATOS
Siempre que se nos presenta la necesidad de una información es para proceder
a una actuación que nos permita alcanzar -o por lo menos acercarnos- aun determinado
objetivo.
En el mundo actual, las comunicaciones y los medios de difusión de noticias son
tan profusos y eficientes que en cualquier ambiente de trabajo (comercial,
industrial, científico, artístico,... realmente cualquiera) hay una gran variedad de
datos disponibles provenientes tanto de fuentes internas como externas.
Y en cualquier actividad humana, sea del signo que sea, se nos plantea la
necesidad de:
- planear el empleo de los recursos disponibles,
- organizar los recursos en unidades lógicas y eficientes,
- controlar el nivel de utilización y de eficacia de los resultados
obtenidos.
Y para el éxito de cualquier empresa o actividad, es imprescindible que se
efectúe una correcta toma de decisiones para que se produzca la actuación
adecuada y se puedan obtener los objetivos deseados.
Existe una prelación lógica que viene esquematizada en el siguiente diagrama:
Pero sin datos, no podremos disponer de la información. O, mejor dicho, sin el
proceso de datos. Los datos son los insumos, la materia prima necesaria para la
obtención de la información. De un conjunto suficiente de datos, organizados y
procesados convenientemente, extraeremos el conocimiento que nos faculta
para una actuación apropiada.
Al conjunto de medios, recursos, dispositivos, procedimientos y operaciones
involucrados le llamamos Sistema de información.
Los dispositivos empleados pueden ser muy variados y no necesariamente
auto- máticos, ni tan siquiera mecánicos, todos ellos; desde un lápiz y un papel
hasta un complicado mecanismo láser o un simple voltímetro digital tienen
cabida en el diseño de un Sistema de Información.
Lo que importa es «fabricar», a partir de los datos, la información.
A semejanza de un proceso de fabricación de un producto industrial cualquiera,
en el Proceso de Datos podremos destacar cinco grandes etapas.
Por el momento sólo queremos destacar la necesidad del Proceso de Datos sin
entrar a considerar las complejidades inherentes al diseño del Sistema de
información involucrado. Sabemos, siguiendo el símil, que hay que fabricar
coches pero ignoramos toda la ingeniería necesaria para hacerlo.
La parte de la Informática que se ocupa del diseño de Sistemas de Información
se llama Análisis de Sistemas y, a los efectos actuales, nos basta con destacar
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